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La Biografía de la Vida 40. Parque Jurásico

Dejamos la entrada anterior una vez más con el corazón encogido. No era la primera vez en esta serie sobre la Biografía de la Vida que nos había tocado presenciar un retroceso brutal de la biodiversidad: el periodo Triásico, en el que habían señoreado los reptiles. Muy al principio los mamiferoides lograron ser la locomotora de la repoblación tras la catástrofe de la extinción del Pérmico. A ellos les siguieron los muy preparados saurópsidos en su versión “familia cocodrilo”. Muy al final del periodo cederían el testigo a sus primos los dinosaurios, aún por entonces en versión reducida. Tras la crisis con la que terminó el Triásico estos saldrían reforzados, mientras los mamíferos, constantes y vigilantes, esperaban sus oportunidades. Hoy vamos a empezar a ver este renacer adentrándonos en el Jurásico, periodo que bascula entre 200 y 145 millones de años antes de hoy.

El nombre de Jurásico proviene de las primeras rocas estudiadas de este periodo, que se encuentran en los montes del Jura, prolongación de los Alpes entre Suiza y Francia. Es también en este periodo cuando Pangea se empieza a desmembrar, con el resultado de la separación de las tierras del hemisferio norte y las del sur.

Ésta es la época de los dinosaurios, los δεινός σαῦρος, los “lagartos terribles”, que dominan la Tierra. Las aves verdaderas comienzan a surcar los cielos, mientras que quedaban aún en segundo plano los activos mamíferos.

Pangea empieza a movilizarse y a rotar todas sus piezas, cada una de ellas empujada por distintas fuerzas, motorizadas por la inusitada actividad de las dorsales oceánicas, que poco a poco iban adentrándose en los continentes. Los rifts que se formaron se transformaban en fallas hundidas que se iban anegando de agua, aumentando progresivamente la superficie líquida del planeta gracias al creciente número de mares de aguas someras que iban apareciendo.

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[Química Orgánica] Introducción 1-Modelos atómicos

Bien, vamos a empezar con esta serie, [Química Orgánica]. Aunque éste es el primer artículo, lo enlazo con la presentación por si no la habéis leído, para que sepáis de qué va la serie, sus objetivos y cómo tengo pensado estructurarla.

Para empezar, vamos a introducir los modelos atómicos junto con algunas cosillas que creo que son necesarias (o por lo menos interesantes) para que tengáis una base más o menos sólida para poder entender el enlace químico entre átomos.

En este artículo vamos a hablar un poquito (y muy por encima) de los modelos atómicos principales, desde el modelo atómico de Dalton hasta el de Bohr (los más avanzados como el de Schrödinger no los vamos a necesitar, pero si quieren profundizar más en el tema, A. Giron habla sobre esto aquí.

Modelo atómico de Dalton:

El modelo atómico de Dalton es el primer modelo atómico de la historia, formulado en 1808 por John Dalton. Este modelo se puede resumir en los siguientes principios:

  • Todos los elementos están formados por átomos muy pequeños; estos son indivisibles e indestructibles.
  • Todos los átomos de un elemento son iguales (tanto en masa como en otras propiedades) y son diferentes a cualquier átomo de cualquier otro elemento.
  • Un compuesto está formado por átomos de compuesto, todos iguales entre ellos. Cada átomo de compuesto está formado por átomos de diferentes elementos que se combinan en una relación de números enteros simples.
No creo que haga falta profundizar mucho en esto, así que pasemos al siguiente: el de Thomson.

Modelo atómico de Thomson:

El descubrimiento del electrón por parte de Joseph John Thomson gracias a los rayos catódicos hizo que los científicos propusieran que el átomo estaba formado por una parte positiva y otra negativa, y que Thomson propusiera su modelo. Este modelo recibe también el nombre de “el pudin de pasas” por su similitud.

Modelo atómico de Thomson "pudin de pasas"

Modelo atómico de Thomson: “pudin de pasas” (imágenes extraídas de socratic.orgquimica4atomos.blogspot.com.es)

Básicamente incorpora la idea de que el átomo es una especia de “esfera con carga positiva” con los electrones –que, recordemos, tienen carga negativa- incrustados.

Modelo atómico de Rutherford:

Este modelo fue propuesto por Ernest Rutherford. Rutherford hizo muchos experimentos con sustancias radioactivas (como sabréis si habéis sido curiosos y habéis mirado el enlace, le dieron el premio Nobel de Química de 1908 justamente por esto).

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[Química Orgánica] Presentación

Hola a todos. Mi nombre es Roger.

De ahora en adelante (y perdonad, porque seguramente entre artículo y artículo puede que pasen algunas semanas) voy a hacer esta serie de Química Orgánica.

Para empezar me gustaría hacer un comentario sobre el nombre. Antiguamente (como pasa muchas veces en ciencia, cuando digo antiguamente me refiero a hace un par de centenares de años) en química se distinguían, básicamente, dos tipos de química: la orgánica y la inorgánica (la orgánica era esos compuestos de los que estaban formados los seres vivos, mientras que la inorgánica era la química de todo lo “no vivo”), pero claro, como sabréis si habéis seguido la serie de El Tamiz [Premios Nobel], a esa línea clara e intocable que separaba lo vivo de lo no vivo le quedaban pocos años de existencia.

En el año 1828 el químico alemán Friedrich Wöhler (1800-1882) consiguió producir urea (un compuesto orgánico, por lo tanto producido únicamente por seres vivos, se creía por entonces) en un laboratorio a partir de dos compuestos inorgánicos. Desmontando así  la idea expuesta en el párrafo anterior (idea conocida, por cierto, como vitalismo). Así que en mi opinión el nombre debería cambiarse por Química de los compuestos de carbono o simplemente química del carbono (este nombre ya lo propuso Friedrich Kekulé en 1859).

Urea

Urea

Una vez aclarado lo del nombre (y para hacer esto como una simple presentación) voy a poner aquí cómo tengo pensado en un principio distribuir la serie:

  • Introducción histórica (donde vamos a hablar –muy por encima- sobre la evolución de los modelos atómicos desde Dalton hasta el de Bohr).
  • Tipos de enlaces (este artículo no creo que sea muy extenso, nombraré los tres tipos de enlace que se pueden formar para unir dos átomos y nos centraremos un poco en el enlace covalente).
  • Estructuras de Lewis (aquí voy a explicar qué son las estructuras de Lewis, enseñaré las bases para poder hacerlas y extraer la información que nos dan).

Y creo que con esos artículos estaremos todos preparados para empezar con la química orgánica (o química del carbono) propiamente dicha:

  • Hidrocarburos
    • Saturados
      • Cadena abierta
      • Cíclicos
    • Insaturados
      • Cadena abierta
      • Cíclicos
    • Aromáticos
  • Compuestos halogenados (derivados de los hidrocarburos)
  • Compuestos oxigenados
    • Alcoholes
    • Éteres
    • Aldehídos
    • Cetonas
    • Ácidos (carboxílicos)
    • Ésteres
  • Compuestos nitrogenados
    • Aminas
    • Amidas
    • Nitrilos

Mi idea es hacer una serie para que los lectores sepan las nociones básicas, así que por ahora tengo pensado solamente hacer la formulación. Más adelante, si tengo ganas y la cosa me ha gustado, puede que me extienda más con la isomería de los compuestos.

Por otro lado, ¡también os voy a poner deberes! (evidentemente se puede seguir la serie sin hacerlos, pero para entenderlo de verdad se tiene que practicar, así que los artículos serán mucho más fáciles si haces tus deberes). Espero que no me odiéis por ello.

Hasta pronto.

 

Historia de un ignorante, ma non troppo… Sinfonía número 5, de Jean Sibelius

Como soy un ignorante, de eso creo que no cabe duda alguna, hasta hace relativamente poco no conocía la obra del compositor finlandés Jean Sibelius. Bueno, sí que sabía quien era Sibelius y había escuchado alguna composición suya, sobre todo su poema sinfónico Finlandia, pero poco más. Fue entonces cuando en una conversación con un buen amigo mío, éste me desveló su admiración por la música de Sibelius, de quien me dijo que en su opinión era el mejor sinfonista del siglo XX, lo que, teniendo en cuenta que por allí circulaban monstruos como Prokofiev, Shostakovich o, no digamos, Gustav Mahler, me pareció exagerado. Sin embargo, como tengo a mi amigo por muy bien informado, de hecho bastante mejor que yo, me propuse conocer en más detalle la música de Sibelius, para así poder opinar la próxima vez con conocimiento de causa.

Así que compré a buen precio un pack con sus siete sinfonías, más el Concierto para violín y algunas obras sueltas más, las metí en un disco MP3 que me puse en el coche y las fui escuchando durante mis desplazamientos diarios entre casa y la oficina. Las escuché una vez… y otra… y otra más… Dí la vuelta al disco lo menos cinco o seis veces. Porque me gustaron. Bueno, más que gustarme, me impactaron, todas y cada una de ellas. Alternan momentos deliciosos con otros desasosegantes, temas tremendamente pegadizos, de esos que te cuesta quitar de la cabeza, porque resuenan una y otra vez, con “extrañas” disonancias que te arrancan súbitamente de la contemplación…

A cualquiera de sus siete sinfonías podría haber dedicado el artículo de hoy de esta longeva serie musical. Pero será la Quinta Sinfonía en mi bemol mayor la que será objeto de mis desvaríos. Que no os pase ná.

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La Biografía de la Vida 39. Triásico II

Continuamos en esta entrada de la serie sobre la Biografía de la Vida lo que habíamos dejado en suspenso en la anterior: la segunda parte del periodo Triásico. En la primera hablábamos de geografía, climatología y algunos temas relacionados con la biosfera. Hoy proseguimos su análisis manteniéndonos cronológicamente entre 251 y 200 millones de años antes de hoy.

Sabemos ya que en tierra, incluyendo los hábitats lacustres, la Gran Mortandad había alterado la existencia de los reptiles. Su presencia estaba muy mermada, y casi podríamos decir que en su mayoría estaban representados por los mamiferoides terápsidos, un orden de los sinápsidos, y algunos pequeños saurópsidos semiacuáticos. Pronto se inició entre ellos una lucha por el poder.

Con objeto de facilitar el seguimiento de estas familias, veamos de nuevo el plano filogenético de situación en la figura siguiente que ya conocemos de otras entradas anteriores.

La competencia entre ellos se decantó en un principio por los primeros, los mamiferoides. Ya hemos hablado en la entrada anterior del Lystrosaurio, casi omnipresente en toda Pangea. Algunos mamiferoides posiblemente habían desarrollado ya un metabolismo que les situaba próximos a la vida de sangre caliente. La extinción de los grandes herbívoros y los carnívoros dinocéfalos había dejado vacíos sus nichos ecológicos, nichos que fueron ocupados por los supervivientes. Y, a pesar de que la presión de la selección natural los iba empujando hacia tamaños corporales más pequeños, jugaron un importante papel, ya que fueron los precursores de los mamíferos verdaderos, que evolucionaron a partir de ellos a finales del Triásico.

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Lo que se preguntan sus alumnos de 3º de la ESO – II: ¿Por qué si mezclas un color con otro sale otro distinto?

Empezamos esta serie con la primera de las preguntas del año 2011: ¿Por qué si mezclas un color con otro sale otro distinto?

Supongo que todos hemos pintado en un papel alguna vez un azul y con amarillo, y vemos que sale un bonito tono verde. O a veces, usando témperas o temple, mezclamos amarillo con rojo y nos sale naranja… ¿por qué ocurre eso?

Para empezar a entender por qué ocurre eso debemos saber que la luz blanca está en realidad compuesta de varios colores. Lo que nuestros ojos interpretan como color blanco no es más que todos los demás colores juntos. En la siguiente foto podemos ver cómo la luz blanca, al atravesar un prisma, se descompone en un abanico de colores (que son precisamente los colores del arcoiris, pues el arcoiris se forma de esta misma manera).

Dispersión en un prisma (Fizped, cc-by-sa, a través de Wikimedia)

 

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Lo que se preguntan sus alumnos de 3º de la ESO – I: Introducción

Lorenzo Hernández es un licenciado en química y profesor de secundaria que lleva un montón de años escribiendo un blog sobre divulgación científica llamado Ciencia Online. Yo llevo un montón de tiempo siguiendo sus publicaciones y estoy seguro de que si te gustan El Tamiz y El Cedazo, probablemente te gustará también Ciencia Online.

Ciencia Online

Pero como esto no es un spot publicitario, supongo que te imaginarás que hay algo más…

Lorenzo tiene la fea costumbre de ponerles exámenes a sus alumnos… pero tiene la graciosa costumbre de dejarles también que ellos planteen una pregunta. En sus propias palabras:

Tan sólo les impongo dos reglas para valorarla correctamente:

  • Que no se haya planteado antes en clase.
  • Y que no se repita en el examen de otro compañero.

Lorenzo Hernández, extraído de la web de Ciencia Online

El caso es que a partir de 2011 empezó a compartir las preguntas de los alumnos con nosotros, los lectores de su blog. Y descubrimos que los alumnos no solían hacer preguntas chorras, sino que planteaban cuestiones muy razonables. Lorenzo nunca ha publicado respuestas para ellas, solo nos enseñaba las preguntas; de momento lleva tres ediciones: 2011, 2012 y 2013.

Por otro lado, ya sabéis lo que me gusta a mí largar cada vez que me dan la oportunidad…[1] así que ¡vamos a responderlas en El Cedazo!

No puedo prometer que cubramos todas las preguntas, porque algunas de ellas son muy difíciles (ya veremos lo que tenemos que estudiar para cubrir algunas de ellas), pero las que respondamos, lo haremos con el tono y conocimientos previos de un estudiante de 3º de la ESO (14-15 años). Eso quiere decir que en algunas no habrá mucha profundidad, porque para explicar el fondo de la cuestión necesiten conocimientos más allá de eso, o incluso más allá de lo que los autores tengamos.

Iréis viendo, también, que no todas las preguntas son científicas, sino que a veces tendremos que abordarlas desde un punto de vista histórico, filosófico… ¡algunos incluso nombran a Dios en la pregunta!

Finalmente, una petición de ayuda: si al leer alguna de las respuestas veis que es incorrecta, corregidnos sin miedo y ya veremos cómo lo hacemos. ¡¿Pero… para qué nos meteremos en estos charcos?!

A ver cómo se nos da.

 

  1. Trescientas palabras llevo ya y aun no he dicho nada útil. []

La Biografía de la Vida 38. Triásico I

En la entrada anterior de esta serie sobre la Biografía de la Vida habíamos dejado a nuestra querida biosfera un tanto deteriorada, por decirlo de una forma suave. Sobre nuestro planeta habían cabalgado los cuatro jinetes del Apocalipsis. Más del 90% de las especies marinas desaparecidas. En tierra se habían ido para no volver más del 70% de las especies animales. Las plantas habían resistido un poco más, aunque también quedó muy limitada su presencia. No obstante, dejábamos la anterior entrada con una pincelada esperanzadora puesta sobre algún pequeño animal que, como los galos de Asterix, supiera resistir el ambiente más hostil que había existido desde los infernales años del Hadeico.

La gran mortandad es el hito biogeológico frontera entre el Paleozoico y el Mesozoico, entre los periodos Pérmico y el que recién nos disponemos a estrenar: El Triásico. Se extendió en una franja temporal entre hace 251 y 200 millones de años.

Como hemos comentado, comienza el Mesozoico o Edad de los Reptiles. Su primer periodo, el Triásico -del latín trias que significa “tríada”, grupo de tres-,  fue así nombrado en 1834 por Friedrich Von Alberti para hacer honor a los tres tramos más generales de depósitos sedimentarios de este periodo que suelen aparecer juntos.

Durante todo el Triásico se mantuvo Pangea unida, lo que supuso una continuación del clima árido del Pérmico. A mediados del periodo comienzan a consolidarse los dinosaurios, y a finales aparecen los primeros mamíferos verdaderos. Había comenzado tras una catástrofe de extinción masiva y finalizará de la misma manera.

Retomemos por un momento las imágenes dejadas a finales del Pérmico: el mundo cubierto de cenizas, el fuego de las lavas rodeando a la Vida, los asfixiantes gases volcánicos que dificultaban hasta grados extremos la respiración… pocos lugares se escapaban del extremo estrés que este escenario produciría. En el mar, prácticamente se partía de cero. En tierra la situación era menos mala aunque, sin lugar a dudas, muy crítica.

Las más que adversas condiciones tras las extinciones se prolongaron durante muchos años. Las inestabilidades habían hecho acto de presencia, lo que impulsaba continuos y reiterados desequilibrios en los ciclos del carbono, del oxígeno, en los ciclos de calentamiento/enfriamiento y en otros factores geofísicos. Los ecosistemas se iban recuperando y degradando al hilo de estos desequilibrios, lo que afectaba de igual manera a las especies que habitaban en ellos. Parecía que se restablecían y al poco volvían a menguar. Cinco millones de años se necesitaron para que se normalizara el medio ambiente de forma que pudieran recuperarse los ecosistemas y conseguir un régimen más estable. Tras este punto de inflexión la Vida volvió a ser sostenible.

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Computador mágico XXXII – Epílogo

A lo largo de esta serie hemos visto cómo funciona un ordenador, empezando por sus componentes más básicos, los transistores, y subiendo cada vez más en abstracción hasta llegar al sistema operativo y los programas de usuario.

He intentado cubrir todo el camino completo, pero sin entrar en demasiado detalle en ninguno de los artículos (si alguien quiere más detalle de algo concreto, que lo pida y veremos qué se puede hacer), pero permitiendo seguirlo a alguien sin conocimientos previos (espero… esa era al menos la intención).

No obstante, por si alguien quiere profundizar, vamos a dejar algunas referencias a textos más profundos. No conozco ningún texto que cubra todo el camino en profundidad, porque cada una de las áreas que cubre esta serie es complicada en sí misma, así que tendré que dar varias referencias.

Para la parte inicial es útil algún libro de electrónica. Yo he utilizado (tanto para esta serie como cuando lo estudié hace ya unos añitos) el libro “Microelectrónica” de Jacob Millman y Arvin Granbel. Cubre más o menos desde el principio hasta la lógica secuencial.

Para la parte media, el mejor libro que conozco es “Curso de ordenadores: conceptos básicos de arquitectura y sistemas operativos”, de Gregorio Fernández. Tanto es así que los ordenadores C16 que hemos visto aquí se basan en lo que Gregorio usa en su libro.

Para la parte final, la de sistemas operativos, es muy interesante el libro ”Operating System Concepts” de A. Silberschatz y P. Galvin. Otro muy bueno es ”Operating systems: design and implementation” de Andrew S. Tanenbaum; probablemente no es el mejor, pero Andrew escribe muy bien, y además te da su propio sistema operativo, Minix, para que vayas viendo en el código lo que te cuenta en la parte teórica.

Fue un placer.

 

Memorias de un Viejo Informático. Por fin: ¡Publicado el libro!

Portada de las “Memorias de un Viejo Informático” en formato electrónico

¡Por fin! Tras años de escuchar vuestras amables peticiones, incluso quejas,[1] he publicado las Memorias de un Viejo Informático para que aquellos que queráis tenerlas en soporte físico o electrónico podáis hacerlo. ¡Más vale tarde que nunca!

He recopilado los artículos de la serie, los he corregido, aumentado y preparado para su publicación con el fin de obtener un producto de la máxima calidad a mi alcance, y además las he puesto el precio lo más barato que he podido para hacerlas lo menos gravosas posible.

La base de este libro son los artículos de la “Historia de un Viejo Informático”, que durante buena parte del año 2009 publiqué aquí, en El Cedazo, supongo que muchos de vosotros sois conscientes de ello.

Fueron 23 artículos que tuvieron una gran acogida por vuestra parte, queridos lectores. Bastantes de ellos fueron, incluso, portada en Menéame, donde por entonces era común encontrar artículos de El Tamiz o de El Cedazo. Una vez finalizó la serie he recibido muchas veces comentarios de lectores animándome a publicar en forma de libro los artículos de la “Historia de un Viejo Informático”. Amigos y conocidos me han pedido también que publicara el libro para así tenerlo en su biblioteca, y también Pedro, el dueño y señor de El Tamiz, y Javier “J” Sedano, editor de El Cedazo como yo mismo, me han urgido en distintas ocasiones a que me decidiera a publicarlo.

Por ganas no era, no, pero el caso es que yo no veía el momento, ni sabía muy bien cómo hacerlo y que quedara bien, ni nada. La tarea me asustaba un poco, la verdad, y además la serie estaba disponible en las páginas de El Cedazo para todo aquel que quisiera refocilarse con ella. Así que lo fui dejando pasar.

Hasta ahora: ya llegó el momento.

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  1. Sí, sí, quejas, de veras. []