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	<title>El Cedazo &#187; Astronomía</title>
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		<title>Biografía del Universo 33  (pdf 2025)</title>
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		<pubDate>Sun, 04 Dec 2022 13:54:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jreguart</dc:creator>
				<category><![CDATA[Astronomía]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
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		<description><![CDATA[Hola amigos, llevo ya mucho tiempo trabajando con la serie &#8220;Biografía del Universo&#8220;. Cuando la acabé de publicar en el blog El Cedazo quede satisfecho. No acabó aquí mi interés ya que con el paso del tiempo, y las sucesivas lecturas sobre ese apasionante tema, me di cuenta que a veces el entusiasmo me había [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Hola amigos, llevo ya mucho tiempo trabajando con la serie &#8220;<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/series/biografia-del-universo/" class="liexternal">Biografía del Universo</a>&#8220;. Cuando la acabé de publicar en el blog El Cedazo quede satisfecho. No acabó aquí mi interés ya que con el paso del tiempo, y las sucesivas lecturas sobre ese apasionante tema, me di cuenta que a veces el entusiasmo me había superado a la hora de escribir las entradas de la serie, no sólo &#8220;Biografía del Universo&#8221; sino también &#8220;<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/series/el-destino-del-universo/" class="liexternal">El destino del Universo</a>&#8220;. Había temas que se quedaron a medio camino, había grandes lagunas, había temas confusos, había algunos errores y desde entonces hay novedades y descubrimientos emocionantes. Reconozco que también había otra forma de escribir, como digo, menos entusiasta y más entendible. Con posterioridad, con &#8220;El destino del Universo&#8221;, me adentré en saber cómo podía ser su futuro. Al acabarla vi que me apetecía verla encajada en la serie Biografía. Y ya que me metía en faena consideré la necesidad de redondear la actualización del libro con alguna temática que no incorporé en el primero porque se solapaban con entradas de otros colegas en el propio El Cedazo o del blog El Tamiz, a través del cual Pedro ya nos había informado, por ejemplo, con las estrellas.</p>

<p style="text-align: justify;">Me lancé a la tarea de mejorar lo escrito aprovechando que durante estos meses de <em>impasse</em> he podido leer a grandes físicos que me abrieron la amplitud de conocimiento y comprensión acerca de algunos viejos y nuevos temas.  También he añadido bloques de información complementaria que para que no interfirieran con el hilo de la biografía los he resaltado en fondo verde. Espero que no sólo haya ampliado la información sino que también le haya dado un vuelco a la calidad de la misma. El resultado es el pdf que os presento ahora, un 2.0, que sustituye al anterior, con la recomendación de que, para aquellos que quizás os descargasteis la primera hornada, lo sustituyáis también en vuestros archivos. Comento también que voy a modificar las entradas de la serie de acuerdo al texto del libro&#8230; aunque alguna entrada quede kilométrica. Ello me lleva a prescindir de los bloques temáticos que complementan el desarrollo de la biografía en el libro.</p>

<p style="text-align: center;"><a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2022/12/04/biografia-del-universo-2-0-pdf/portada-libro-2025-2/" rel="attachment wp-att-83013" class="liimagelink"><img class="aligncenter  wp-image-83013" title="portada libro 2025" src="https://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2022/12/portada-libro-20251.jpg" alt="" width="249" height="354" /></a></p>

<p>El formato sigue siendo el original, aunque ahora a crecido 224 páginas, con bloques de explicaciones complementarias, mejoras en las figuras, alguna foto espectacular de nuestros telescopios y sobre todo, espero, unas explicaciones más asequibles para los legos. Sé que esto del Universo es un mundo muy complejo por el que moverse con garantía de tener una base un tanto profunda, exige algún dolor de cabeza intelectual. No he encontrado una mejor tecla que la que os expongo, sabiendo que no llega ni a la altura de los zapatos de los grandes comunicadores de ciencia. Quizás mi objetivo (y mis virtudes) no era alcanzar precisamente eso, la divulgación, sino mi conocimiento. Pero creo que lo que yo he aprendido puede ser útil para los demás, que espero perdonen mis pocas habilidades.</p>

<p>Y ahí va <a href="https://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2025/01/UNIVERSO-2025-completo.pdf" class="lipdf">el pdf</a>.</p>
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		<title>Lo que se preguntan sus alumnos de 3º de la ESO – XXXI: ¿Cómo podemos saber si hay vida en otro planeta?</title>
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		<pubDate>Mon, 30 Jul 2018 18:30:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jreguart</dc:creator>
				<category><![CDATA[Astronomía]]></category>
		<category><![CDATA[Bioquímica]]></category>
		<category><![CDATA[Divulgación]]></category>
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		<description><![CDATA[La entrada de hoy es una más de las que intentan responder a la inagotable lista de preguntas que los estudiantes de 3º de la ESO plantearon en su día a su profe Lorenzo y que servían a este última para hacer un “ajuste fino” de las cualificaciones obtenidas por sus alumnos. Las respuestas que ofrecemos conforman [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">La entrada de hoy es una más de las que intentan responder a la inagotable lista de preguntas que los estudiantes de 3º de la ESO <a href="http://www.cienciaonline.com/2011/01/26/lo-que-se-preguntan-mis-alumnos-de-3%C2%BA-de-la-eso/" class="liexternal">plantearon</a> en su día a su profe Lorenzo y que servían a este última para hacer un “ajuste fino” de las cualificaciones obtenidas por sus alumnos. Las respuestas que ofrecemos conforman una ya larga <a href="https://eltamiz.com/elcedazo/series/lo-que-se-preguntan-sus-alumnos-de-3o-de-la-eso/" class="liexternal">serie monográfica</a> que con ésta suma ya una lista de 31. La inquietud estudiantil con la que nos enfrentamos ahora es la siguiente: “<em>¿Cómo podemos saber si hay vida en otro planeta?</em>”</p>

<p style="text-align: justify;">Antes de seguir no me queda más remedio que hacer un poco de campaña comercial del blog El Cedazo, ya que en él publicamos hace tiempo <a href="https://eltamiz.com/elcedazo/series/la-biografia-de-la-vida/" class="liexternal">la serie</a> “<em>La biografía de la Vida</em>” de la que sus últimas entradas fueron dedicadas precisamente a eso de buscar vida más allá de la estratosfera terrestre. En especial <a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/03/la-biografia-de-la-vida-60-tenemos-vecinos/" class="liexternal">la entrada número 60</a> que encabezábamos con otra pregunta: “<em>¿Tenemos vecinos?</em>” No obstante lo apuntado, vamos a por faena. Quizás algunas cosas se repitan, ya que desde aquel 10 de marzo de 2015 del “<em>¿Tenemos vecinos?</em>” hasta hoy no han cambiado demasiadas cosas.</p>

<div id="attachment_59007" class="wp-caption aligncenter" style="width: 535px"><a href="https://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2018/05/Contemplando-el-cielo.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-59007 " title="Contemplando el cielo" src="https://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2018/05/Contemplando-el-cielo.jpg" alt="" width="525" height="318" /></a><p class="wp-caption-text">La eterna pregunta ¿Estaremos solos? (<a href="https://www.google.es/search?q=caminando+bajo+las+estrellas&amp;tbm=isch&amp;tbs=simg:CAQSmQEJ_1d_12o0YB8PoajQELEKjU2AQaBggVCAEICQwLELCMpwgaYgpgCAMSKJQL6RXvFcgBrAOZC-oV-BbMAckB4SijN-EhnzelN-0oqCTvLOwo3CgaMH01mv7xLDSxqERnnDuzLEPV-Xpg2yFsU2OHCQi-wqQi54fwcd6n7OXaiBEfm53RFSAEDAsQjq7-CBoKCggIARIE_1SJWggw&amp;sa=X&amp;ved=0ahUKEwi8z-2RheTaAhVBnBQKHTLrCC8Qwg4IJSgA&amp;biw=1920&amp;bih=900" class="liexternal">Imagen</a> de la red, fair use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Hay tres consideraciones iniciales que creo que debemos tener en cuenta: <em>Una</em>, que la Vida tal como la conocemos está basada en el carbono y a lo mejor hay vida por ahí que la fía en el silicio u otros elementos químicos. <em>Dos</em>, que la vida en la Tierra se ha manifestado empecinadamente aferrada a la existencia, de forma que hay vida prácticamente en cualquier ambiente, desde los congeladores a los cráteres volcánicos, desde la superficie a las profundidades, desde lo ácido a lo básico, de lo dulce a lo salino… nuestros extremófilos.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2018/07/30/lo-que-se-preguntan-sus-alumnos-de-3o-de-la-eso-xxxi-como-podemos-saber-si-hay-vida-en-otro-planeta/#footnote_0_59006" id="identifier_0_59006" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Para saber un poco m&aacute;s os recomiendo la entrada 59 de la ya citada serie de El Cedazo, &amp;#8220;La biograf&iacute;a de la Vida&amp;#8220;.">1</a>]</sup> Y <em>tercero</em>, que nuestra vida necesita del agua. Sin este disolvente universal pensamos que no se puede llevar la química precisa para la emergencia de la Vida.</p>

<p style="text-align: justify;">Además hay un escenario general, el Universo, donde creemos que existen más de 10<sup>22</sup> estrellas,<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2018/07/30/lo-que-se-preguntan-sus-alumnos-de-3o-de-la-eso-xxxi-como-podemos-saber-si-hay-vida-en-otro-planeta/#footnote_1_59006" id="identifier_1_59006" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Ten&eacute;is un poco m&aacute;s detalle en&nbsp;este enlace.">2</a>]</sup> la mayoría de ellas con planetas, más de uno, y satélites… muchos satélites, lugares todos donde la vida pudo afincarse como en la Tierra. Pero… con unos condicionantes: tiene que tener la temperatura precisa para que haya agua en estado líquido, ni que esté congelada ni que se vaya progresivamente evaporando y perdiendo por el empuje de los vientos de las estrellas de sus particulares sistemas planetarios; tiene que estar alejada de zonas con gran radiación, como el centro de sus galaxias; sería conveniente que tuviera un escudo magnético que le protegiera de las radiaciones de su propia estrella&#8230; y así una variada lista.</p>

<p style="text-align: justify;">En el nuestro, el Sistema Solar, hay lugares en donde pueden darse buenas circunstancias para el desarrollo de la Vida además de en la Tierra: Quizás en Marte o en Europa, satélite de Júpiter, o Encélado, satélite de Saturno, e incluso Titán, también satélite del mismo planeta.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2018/07/30/lo-que-se-preguntan-sus-alumnos-de-3o-de-la-eso-xxxi-como-podemos-saber-si-hay-vida-en-otro-planeta/#footnote_2_59006" id="identifier_2_59006" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Aunque aqu&iacute; el disolvente ser&iacute;a el metano que en este astro, dadas las temperaturas y presiones en su superficie, se encuentra en estado l&iacute;quido.">3</a>]</sup> El tema es ir allí y mirar, como podemos hacerlo en ambientes extremos de la Tierra, cosa que está al alcance de nuestra tecnología.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2018/07/30/lo-que-se-preguntan-sus-alumnos-de-3o-de-la-eso-xxxi-como-podemos-saber-si-hay-vida-en-otro-planeta/#footnote_3_59006" id="identifier_3_59006" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="S&iacute;, hoy en d&iacute;a lo podemos hacer. Aunque la econom&iacute;a manda: ser&iacute;an misiones muy costosas y hay que priorizar d&oacute;nde ponemos nuestros recursos.">4</a>]</sup></p>

<p style="text-align: justify;">Pero no se acaba aquí el asunto, porque podemos mirar aún más lejos. Desde la década de los ochenta del pasado siglo sabemos que hay planetas en otros sistemas distintos al nuestro, el solar. En 1988 se descubrió el primero, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gamma_Cephei_Ab" rel="nofollow" class="liwikipedia">Gamma Cephei Ab</a>. Hay diversas técnicas para encontrarlos, y si os interesa el tema podéis profundizar un poco más leyendo <a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/17/la-biografia-de-la-vida-61-hay-vida-aun-mas-lejos/" class="liexternal">la entrada 61</a> de la ya mencionada serie de El Cedazo “<em>La biografía de la Vida</em>”. Según nos comunicó la NASA, en agosto de 2017 teníamos 4.496 posibles candidatos a exoplanetas y en abril de 2018 nos ha dicho que de los posibles candidatos habían sido ya confirmados 3.725 como auténticos planetas.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2018/07/30/lo-que-se-preguntan-sus-alumnos-de-3o-de-la-eso-xxxi-como-podemos-saber-si-hay-vida-en-otro-planeta/#footnote_4_59006" id="identifier_4_59006" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="En la p&aacute;gina de la NASA&nbsp;dedicada al tema tenemos una completa informaci&oacute;n real y estad&iacute;stica.">5</a>]</sup> Ahora bien, ahora toca estudiar todos esos últimos para ver si, dentro de sus particulares sistemas estelares, se encuentran orbitando en zonas de habitabilidad. Con la tecnología de que disponemos ahora, basada en estudios de interferometría de la luz que nos llega de ellos y sus estrellas, podemos saber sus dimensiones; cuánto de lejos, con que periodicidad y a qué velocidad orbitan a sus estrellas; las masas y temperaturas de éstas; la densidad del planeta… es decir, un cúmulo de información muy útil para apreciar si en su superficie se dan condiciones como para que pudiera existir una vida parecida a la de a Tierra. Esos son nuestros objetivos, a dónde hay que mirar para intentar profundizar un poco más en el análisis. Por de pronto tenemos uno esperanzador a ¡sólo! 39 años luz de nosotros, el planeta <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/TRAPPIST-1e" rel="nofollow" class="liwikipedia">TRAPPIST-1e</a> muy parecido a la Tierra, con un importante núcleo de hierro, que sugiere una magnetosfera protectora, y orbitando en la zona de habitabilidad de su estrella. Veremos&#8230;</p>

<div id="attachment_59034" class="wp-caption aligncenter" style="width: 1061px"><a href="https://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2018/05/candidatos-a-planetas-kepler-2017.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-59034 " title="candidatos a planetas kepler 2017" src="https://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2018/05/candidatos-a-planetas-kepler-2017.jpg" alt="" width="1051" height="410" /></a><p class="wp-caption-text">A la izquierda una imagen de la Nasa en donde se ha grafiado todos los cuerpos planetarios descubiertos hasta ahora, posibles candidatos a ser realmente exoplanetas. A la derecha los que se encuentran orbitando en las zonas habitables de sus correspondientes sistemas estelares ( <a href="https://www.nasa.gov/image-feature/ames/kepler/new-kepler-planet-candidates" class="liexternal">Imagen izquierda</a>, <a href="https://www.nasa.gov/image-feature/ames/kepler/kepler-habitable-zone-planets" class="liexternal">imagen derecha</a>: NASA/Ames Research Center/Wendy Stenzel, fair use</p></div>

<p style="text-align: justify;">La tecnología de interferometría que podemos utilizar es muy refinada, tanto que incluso nos permite analizar la atmósfera de los planetas viendo lo que pasa en la luz que nos llega justo en el momento en que un planeta asoma, visto desde nuestro punto de observación, por detrás de su estrella. Ese pequeño momento en que empieza a lucir no sólo la luz de la estrella sino también un poco del halo atmosférico del pequeño cuerpo que asoma por detrás. Pero aunque podemos saber mucho, obtener mucha información, para avanzar más allá de lo actual nos hace falta más precisión en las mediciones, cosa que esperamos conseguir con el nuevo telescopio TESS (en inglés <strong>T</strong>ransiting <strong>E</strong>xoplanet <strong>S</strong>urvey <strong>S</strong>atellite) lanzado con éxito el 18 de abril de 2018. Con la tecnología de TESS será posible estudiar la masa, el tamaño, la densidad y la órbita de una gran cohorte de pequeños planetas, incluyendo mundos rocosos en las zonas habitables de sus estrellas anfitrionas. También proporcionará objetivos principales para una mejor observación y estudio desde los futuros telescopios, tanto terrestres como espaciales. Con todos estos aparatos podremos realmente analizar con cierta precisión cuál es la composición de la atmósfera de esos planetas candidatos a contener vida. Si enfocáramos a la Tierra seríamos capaces de ver que hay agua, oxígeno, nitrógeno, metano… [ver imagen de abajo]. Y eso sí que es un buen dato, saber qué es lo que hay en las atmósferas de ahí afuera.</p>

<p style="text-align: justify;">¿Por qué esta importancia? Porque la vida tal como la conocemos deja un rastro químico que, aunque a veces puede ser atribuido también a procesos químicos normales abiogénicos de la naturaleza, en otros casos pensamos que sólo pueden ser debidos a que el planeta esté habitado por seres vivos. Por ejemplo, en los momentos<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2018/07/30/lo-que-se-preguntan-sus-alumnos-de-3o-de-la-eso-xxxi-como-podemos-saber-si-hay-vida-en-otro-planeta/#footnote_5_59006" id="identifier_5_59006" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Momentos geol&oacute;gicos, es decir, cientos de millones de a&ntilde;os.">6</a>]</sup> iniciales de la atmósfera de la Tierra escaseaba el oxígeno, sin embargo ahora representa el 21% de nuestra atmósfera. Y todo se lo debemos a unas bacterias que descubrieron la eficiencia para obtener energía, la del Sol, a partir de la fotosíntesis, lo cual dejó tal reguero de O<sub>2</sub> que hoy en día no podríamos concebir el vivir sin este preciado elemento. Hay otras bacterias que “excretan”, en vez de oxígeno, metano. Y qué decir de si no vemos rastros de agua… impensable imaginar un mundo vivo sin H<sub>2</sub>O. En resumen, nos tenemos que centrar sobre lo que se conoce como <strong>biomarcadores</strong>, aquellos elementos que son realmente los mejores indicios de vida: <strong>oxígeno</strong>, <strong>ozono </strong>y <strong>metano</strong>. Además, podemos buscar la presencia de <strong>dióxido de carbono</strong> como producto secundario de la respiración y de <strong>agua</strong> como disolvente universal necesario para que la vida sea una realidad. Aunque estos dos últimos no sean estrictamente biomarcadores, ambos juegan un papel fundamental en la biosfera terrestre.</p>

<p style="text-align: justify;">Después de lo dicho ya podéis entender el porqué le he dado más arriba tanta importancia a la interferometría de la luz que nos viene de planetas y estrellas lejanas: porque en los espectros de esas luces vienen grabadas las firmas de los elementos químicos de donde ha salido esa luz. No es objeto de esta entrada, pero tiene que ver con la especial distribución de capas electrónicas -en el fondo de niveles de energía- alrededor de sus núcleos: cuando un electrón ha sido excitado y por consiguiente ha pasado a una capa energética superior, más externa, tiende naturalmente a volver a su posición inicial emitiendo un fotón con una energía que es exactamente la diferencia entre las energías de las dos capas entre las que se ha movido. Y ya sabemos que cada elemento tiene una especial configuración de sus capas electrónicas que depende del número atómico y de las “grandezas y misterios” de la cuántica. Cada uno de esos específicos fotones deja su impronta  en el espectro de luz del elemento. Así que no es de extrañar que cuando unos astrofísicos vieron el espectro de luz que emitía la atmósfera de la Tierra no pudieran más que comprobar lo que esperaban: la existencia de ciertos tipos de átomos, biomarcadores, como podéis ver en la imagen siguiente.</p>

<div id="attachment_59064" class="wp-caption aligncenter" style="width: 510px"><a href="https://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2018/05/espectro-de-luz-de-la-Tierra4.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-59064 " title="espectro de luz de la Tierra" src="https://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2018/05/espectro-de-luz-de-la-Tierra4.jpg" alt="" width="500" height="416" /></a><p class="wp-caption-text">Biomarcadores en el espectro de la atmósfera de la Tierra visto por la Mars Express (<a href="http://www.esa.int/spaceinimages/Images/2003/07/Mars_Express_records_the_composition_of_the_Earth_s_atmosphere_and_oceans" class="liexternal">Imagen</a>: ESA, fair use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Con eso creo que queda satisfecha la inquietud de quien propuso al profe Lorenzo Hernández Villalobos la pregunta acerca de ¿cómo podemos saber si hay vida en otro planeta? Apasionante, ¿no? ¡Y lo que nos espera!</p>
<ol class="footnotes"><li id="footnote_0_59006" class="footnote">Para saber un poco más os recomiendo <a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/09/19/la-biografia-de-la-vida-59-extremofilos/" class="liexternal">la entrada 59</a> de la ya citada serie de El Cedazo, &#8220;<em>La biografía de la Vida</em>&#8220;.</li><li id="footnote_1_59006" class="footnote">Tenéis un poco más detalle en <a href="http://news.bbc.co.uk/2/hi/science/nature/3085885.stm" class="liexternal">este enlace</a>.</li><li id="footnote_2_59006" class="footnote">Aunque aquí el disolvente sería el metano que en este astro, dadas las temperaturas y presiones en su superficie, se encuentra en estado líquido.</li><li id="footnote_3_59006" class="footnote">Sí, hoy en día lo podemos hacer. Aunque la economía manda: serían misiones muy costosas y hay que priorizar dónde ponemos nuestros recursos.</li><li id="footnote_4_59006" class="footnote">En <a href="https://exoplanetarchive.ipac.caltech.edu/" class="liexternal">la página</a> de la NASA dedicada al tema tenemos una completa información real y estadística.</li><li id="footnote_5_59006" class="footnote">Momentos geológicos, es decir, cientos de millones de años.</li></ol>]]></content:encoded>
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		<title>Biografía del Universo 32: Epílogo.</title>
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		<pubDate>Sat, 19 May 2018 09:09:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jreguart</dc:creator>
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		<description><![CDATA[FIN DE LA SERIE (Revisión 2025) (pdf) &#8220;Desde este lejano punto de vista, la Tierra puede no parecer muy interesante. Pero para nosotros es diferente. Considera de nuevo ese punto. Eso es aquí. Eso es nuestra casa. Eso somos nosotros. Todas las personas que has amado, conocido, de las que alguna vez oíste hablar, todos los seres [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h2 style="text-align: center;"><strong>FIN DE LA SERIE</strong></h2>

<p style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;">(Revisión 2025) (<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2025/01/UNIVERSO-2025-completo.pdf" class="lipdf">pdf</a>)</span></p>

<p style="text-align: justify;"><em>&#8220;Desde este lejano punto de vista, la Tierra puede no parecer muy interesante. Pero para nosotros es diferente. Considera de nuevo ese punto. Eso es aquí. Eso es nuestra casa. Eso somos nosotros. Todas las personas que has amado, conocido, de las que alguna vez oíste hablar, todos los seres humanos que han existido han vivido en él. La suma de todas nuestras alegrías y sufrimientos, miles de ideologías, doctrinas económicas y religiones seguras de sí mismas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de civilizaciones, cada rey y campesino, cada joven pareja enamorada, cada madre y padre, cada niño esperanzado, cada inventor y explorador, cada profesor de moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y pecador en la historia de nuestra especie ha vivido ahí —en una mota de polvo suspendida en un rayo de sol.&#8221; </em></p>

<p><strong>Carl Sagan, en su libro &#8220;<em>Un punto azul pálido: una visión del futuro humano en el espacio</em>&#8220;.</strong><sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2018/05/19/biografia-del-universo-32-epilogo/#footnote_0_57347" id="identifier_0_57347" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="En este enlace pod&eacute;is leer los p&aacute;rrafos complementarios de Carl Sagan. No tienen desperdicio.">1</a>]</sup></p>

<p style="text-align: center;"><strong><a href="https://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2018/01/paleblue-dot-NASA.jpg" class="liimagelink"><img class="aligncenter size-full wp-image-57382" title="paleblue dot NASA" src="https://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2018/01/paleblue-dot-NASA.jpg" alt="" width="400" height="295" /></a>
</strong></p>

<p style="text-align: center;"><span style="color: #808080;"><em>Esta es la fotografía &#8220;Pale Blue Dot&#8221; de la Tierra, el pequeñísimo punto blanco apuntado por la flecha, casualmente en el centro de uno de los rayos de luz dispersos como resultado de tomar la imagen tan cerca del Sol. Tomada por la nave espacial Voyager 1 el 6 de julio de 1990 desde una distancia de más de 4 mil millones de millas. Como nos dijo el gran Carl Sagan, aquí ha pasado todo lo que le ha sucedido a la humanidad, desde lo más pequeño a lo más grande&#8230; un insignificante lugar en un inabarcable océano. A pesar de la nimiedad, grandes hombres nos han ayudado a abrir los ojos. No nos queda más que decirles ¡GRACIAS! (<a href="https://eoimages.gsfc.nasa.gov/images/imagerecords/52000/52392/PIA00452_md.jpg" class="liexternal">NASA</a>, dominio público)</em></span></p>

<p style="text-align: justify;">Queridos amigos, llegó el momento de despedirnos de nuestro Universo. Se trata de nuestra realidad más auténtica, en donde cohabitan y se interrelacionan nuestras ciudades cósmicas, nuestros barrios y casas del Universo. Con qué familiaridad hablamos de la Vía Láctea, del Sistema Solar y de la querida Tierra. La <a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2018/04/22/biografia-del-universo-31-la-estructura-del-universo-ii/" target="_blank" class="liexternal">última entrada</a>, “<em>La estructura del Universo II</em>”, fue realmente la última de <a href="https://eltamiz.com/elcedazo/biografia-del-universo/" class="liexternal">la serie</a> “<em>Biografía del Universo</em>”. Desde aquel día de la publicación de la primera entrada en nuestro querido blog de El Cedazo, el 18 de febrero de 2017, hemos podido tener la oportunidad de entrar en contacto e intercambiar opiniones a través de 30 entradas más.</p>

<p style="text-align: justify;">Espero que después de este largo viaje de más de un año hayamos podido desvelar los misterios de la vida del Cosmos, desde el hipotético Big Bang, cuna cuántica del recién nacido, hasta el escenario de hoy en día cuya contemplación nos deja embelesados. Viajamos por una expansión más rápida que la luz, buceamos en un plasma primordial viendo cómo iban emergiendo fuerzas y partículas físicas, escuchando como sonaba la música ambiental de las ondas sonoras en el revuelto ruedo. Vimos el flash que liberó a los fotones primordiales que aún vuelan disciplinados, cada vez con menor energía, a nuestro alrededor. No tan misteriosamente la materia que nos conforma se iba congregando gracias al poder gravitatorio de fuerzas medianamente oscuras, a la par que el tejido que sustenta la obra de teatro iba creciendo y embalsando cantidades ingentes de energía. Hasta llegar al año 13.800 millones… que con otro origen de coordenadas temporales nosotros conocemos como “2018 de nuestra era”. Las estructuras que observamos a simple vista, y gracias a la cada vez más favorable tecnología, parecen estáticas aunque realmente siguen bailando ininterrumpidamente bajo la batuta de las leyes físicas. El Universo de hoy es un universo joven y nosotros estamos en él en un momento muy favorable para poder observarlo. No todo va a seguir igual. No hace tanto que cambió el signo de la expansión al dominar la energía oscura a la gravedad. Todo aún parece muy cerca como para poder estudiarlo… cercanía que se va a ir desvaneciendo con los millones de años venideros, cuando la materia se irá desgranando, separándose, reconvirtiéndose hacia sus esencias más básicas, para morir en un mar de energía muy fría. O eso creemos.</p>

<p style="text-align: justify;">No voy a hablar de su futuro, pues para mis propósitos e interés me parece irrelevante lo que pueda pasar, ya que, como digo, hay muchos boletos para que este futuro sea largo y gélido, el Big Freeze. Aunque también se contemplan otras caídas del telón mucho menos probables, sin duda intelectualmente tan estimulantes como el Big Freeze, desde un colapso rápido a una rotura de magnitud cósmica, nunca mejor dicho, del tejido del Universo.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2018/05/19/biografia-del-universo-32-epilogo/#footnote_1_57347" id="identifier_1_57347" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Para los curiosos, aqu&iacute; os dejo el enlace a un somero art&iacute;culo de Wikipedia que habla al respecto. O &eacute;ste, m&aacute;s detallado, para el caso del Big Freeze.">2</a>]</sup> En cualquier caso estamos hablando de un futuro distante de nosotros en una cantidad de años igual a una potencia de 10 elevado a un 1 seguido de… (no me atrevo ni a poner el número de ceros, pero una barbaridad inimaginable para el menguadito hombre que soy).</p>

<p style="text-align: justify;">Nuestro Universo, el que me merece la pena, es el de aquí y ahora, el mío, el que puedo disfrutar e investigar. Éste que hizo levantar los ojos al primer homo con suficiente consciencia para sentirse agradecido por el retornar diario del sol, el que produjo un temor reverencial como para ver en él a sus dioses, el que propició la necesidad de inventar cosmologías a todos los pueblos antiguos, el que motivó a los sumerios y egipcios a su estudio, el que hizo vibrar en el alma de Pitágoras la idea de la armonía de las esferas… en definitiva, el que causó asombro a tantos y tantos estudiosos, Copérnico, Galileo, Newton, Einstein, Hubble, Guth… y muchos más que me dejo en el tintero, una infinita lista, hombres que admiramos porque nos regalaron su asombro hasta extremos que sin ellos nunca hubiéramos alcanzado. Termino.</p>

<p style="text-align: justify;">Y al igual que no lo he hecho al principio de esta entrada con las sobrecogedoras palabras de Carl Sagan, tampoco aquí me resisto a dejar de proponeros la visión de un precioso <a href="https://www.youtube.com/watch?v=SX-LexiN8wg&amp;feature=youtu.be" class="liexternal">vídeo</a> que recoge las emotivas palabras de Isaac Asimov encontrando poesía más allá de donde el poeta no supo verla.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2018/05/19/biografia-del-universo-32-epilogo/#footnote_2_57347" id="identifier_2_57347" class="footnote-link footnote-identifier-link" title=" Se trata del poeta neoyorquino&nbsp;Walt Whitman, muerto en 1.892. Vista esta fecha convendremos en su descargo que quiz&aacute;s no pod&iacute;a decir otra cosa.">3</a>]</sup></p>

<p style="text-align: justify;">“…<em>de modo que el pobre poeta nunca supo cuán limitada e insignificante era la belleza que admiraba cuando él</em> &#8217;levantaba la vista en perfecto silencio hacia las estrellas&#8217;. <em>Tampoco nosotros podemos conocer o imaginar ahora la belleza ilimitada que se nos revelará en el futuro gracias a la ciencia.</em>”</p>

<p style="text-align: justify;">Entenderéis que, tras lo anterior, no puedo añadir más. Gracias por vuestra compañía.</p>

<h2 style="text-align: center;"></h2>

<h2 style="text-align: center;"><strong>APÉNDICE I. Breve cronología y otros parámetros</strong></h2>

<table width="955" border="0" cellspacing="0" cellpadding="0"><colgroup> <col width="266" /> <col width="188" /> <col span="2" width="159" /> <col width="183" /> </colgroup>
<tbody>
<tr>
<td width="266" height="20">
<h3 style="text-align: center;"><span style="color: #ff6600;"><strong>Momento</strong></span></h3>
</td>
<td style="text-align: center;" width="188">
<h3><span style="color: #ff6600;"><strong>Tiempo</strong></span></h3>
</td>
<td style="text-align: center;" width="159">
<h3><span style="color: #ff6600;"><strong>Energía</strong></span></h3>
</td>
<td style="text-align: center;" width="159">
<h3><span style="color: #ff6600;"><strong>Temperatura</strong></span></h3>
</td>
<td width="183">
<h3 style="text-align: center;"><span style="color: #ff6600;"><strong>Tamaño observable</strong></span></h3>
</td>
</tr>
<tr>
<td height="20"></td>
<td></td>
<td></td>
<td></td>
<td></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20">Edad de Planck</td>
<td style="text-align: center;">5,391 x 10*-44 seg</td>
<td style="text-align: center;">2,176 × 10*−8 kilos</td>
<td style="text-align: center;">1,417 × 10*32 K</td>
<td style="text-align: center;">1,161 x 10*-35 metros</td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20"></td>
<td style="text-align: center;"></td>
<td style="text-align: center;">10*28 eV</td>
<td style="text-align: center;"></td>
<td></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20">Momento cero</td>
<td style="text-align: center;">10*-43 seg</td>
<td style="text-align: center;">10*19 GeV</td>
<td style="text-align: center;">1,417 × 10*32 K</td>
<td style="text-align: center;">1,161 x 10*-35 metros</td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20"><span style="color: #ff6600;"><strong>Aparece la gravedad</strong></span></td>
<td style="text-align: center;">10*-43 seg</td>
<td></td>
<td></td>
<td></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20"><span style="color: #ff6600;"><strong>Bosones X e Y</strong></span></td>
<td style="text-align: center;"><span style="color: #ff6600;"><strong> </strong></span></td>
<td style="text-align: center;"><span style="color: #ff6600;"><strong> </strong></span></td>
<td style="text-align: center;"><span style="color: #ff6600;"><strong> </strong></span></td>
<td style="text-align: center;"><span style="color: #ff6600;"><strong> </strong></span></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20"><span style="color: #ff6600;"><strong>Época de la Gran Unificación</strong></span></td>
<td></td>
<td></td>
<td></td>
<td></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20">Inicio de la inflación</td>
<td style="text-align: center;">10*-35 seg</td>
<td style="text-align: center;">10*15 GeV</td>
<td style="text-align: center;"></td>
<td style="text-align: center;"></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20"><span style="color: #ff6600;"><strong>Separación interacción fuerte</strong></span></td>
<td style="text-align: center;">10*-32 seg</td>
<td></td>
<td></td>
<td></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20">Fin de la inflación</td>
<td style="text-align: center;">10*-32 seg</td>
<td style="text-align: center;"></td>
<td style="text-align: center;"></td>
<td style="text-align: center;">10*-1 metros</td>
</tr>
<tr>
<td height="20"></td>
<td></td>
<td></td>
<td></td>
<td></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20"><strong>[Universo=Límite del LHC]</strong></td>
<td style="text-align: center;">10*-14 seg</td>
<td style="text-align: center;">10*4 GeV</td>
<td></td>
<td></td>
</tr>
<tr>
<td height="20"></td>
<td></td>
<td></td>
<td></td>
<td></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20">Separación débil/ electromagnetimo</td>
<td style="text-align: center;">10*-12 seg</td>
<td style="text-align: center;">10*3 GeV</td>
<td style="text-align: center;">10*16K</td>
<td style="text-align: center;">3&#215;10*-4 metros</td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20"><span style="color: #ff6600;"><strong>Plasma quark-gluón</strong></span></td>
<td style="text-align: center;" width="188">10*-12 seg/10*-6 seg</td>
<td style="text-align: center;"></td>
<td></td>
<td></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="21">Inicio de la transicion a hadrones</td>
<td style="text-align: center;">10*-6 seg</td>
<td style="text-align: center;">1 GeV</td>
<td style="text-align: center;">10*13 K</td>
<td style="text-align: center;"></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20"></td>
<td style="text-align: center;">10*-4 seg</td>
<td style="text-align: center;">100MeV</td>
<td style="text-align: center;">10*12K</td>
<td style="text-align: center;">3&#215;10*4 metros</td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20">Liberación de los neutrinos primordiales</td>
<td style="text-align: center;">1 seg</td>
<td style="text-align: center;">1 MeV</td>
<td style="text-align: center;">10*10</td>
<td style="text-align: center;">10*16 metros</td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20">Relación p+/n  3/1</td>
<td style="text-align: center;">1 seg</td>
<td></td>
<td></td>
<td></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20">Fin del equilibrio termodinámico e-/e+</td>
<td style="text-align: center;">14 seg</td>
<td style="text-align: center;">500 KeV</td>
<td style="text-align: center;">3&#215;10*9 K</td>
<td style="text-align: center;"></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20">Relación p+/n  5/1</td>
<td style="text-align: center;">14 seg</td>
<td></td>
<td></td>
<td></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20">Inicia la Nucleosíntesis</td>
<td style="text-align: center;">100 seg</td>
<td style="text-align: center;"></td>
<td style="text-align: center;"></td>
<td style="text-align: center;"></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20"></td>
<td style="text-align: center;">200 seg</td>
<td style="text-align: center;">100 KeV</td>
<td style="text-align: center;">10*9K</td>
<td style="text-align: center;">3&#215;10*10 metros</td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20">Fin de la Nucleosíntesis</td>
<td style="text-align: center;">240 seg</td>
<td style="text-align: center;"></td>
<td style="text-align: center;"></td>
<td style="text-align: center;"></td>
</tr>
<tr>
<td height="20"></td>
<td></td>
<td></td>
<td></td>
<td></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20"><span style="color: #ff6600;"><strong>La materia comienza a dominar a la radiación</strong></span></td>
<td style="text-align: center;">52.000 años</td>
<td style="text-align: center;"></td>
<td></td>
<td></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20"><span style="color: #000000;">Época de la Recombinación</span></td>
<td style="text-align: center;">380.000 años</td>
<td style="text-align: center;">0,25 eV</td>
<td style="text-align: center;">3&#215;10*3 K</td>
<td style="text-align: center;">3&#215;10*21 metros</td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20">Primeras estrellas (Población III)</td>
<td style="text-align: center;">150 millones de años??</td>
<td style="text-align: center;"></td>
<td></td>
<td></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20">La vía Láctea empieza a formarse</td>
<td style="text-align: center;">200 millones de años</td>
<td style="text-align: center;"></td>
<td style="text-align: center;"></td>
<td style="text-align: center;"></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20"><strong><span style="color: #ff6600;">Época de la reionización (inicio-fin)</span></strong></td>
<td style="text-align: center;">400-900 millones de años</td>
<td style="text-align: center;"></td>
<td></td>
<td></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20">Galaxia más antigua (GN-z11)</td>
<td style="text-align: center;">400 millones años</td>
<td style="text-align: center;"></td>
<td style="text-align: center;"></td>
<td style="text-align: center;">10*23 metros</td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20">Cuásar más antiguo (ULAS J1120+0641)</td>
<td style="text-align: center;">770 millones años</td>
<td></td>
<td style="text-align: center;"></td>
<td style="text-align: center;">5&#215;10*23 metros</td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20">Primeros protocúmulos de galaxias</td>
<td style="text-align: center;">1.000 millones de años</td>
<td style="text-align: center;">10*-3 eV</td>
<td style="text-align: center;">20K</td>
<td style="text-align: center;">10*25 metros</td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20">Primeros cúmulos de galaxias</td>
<td style="text-align: center;">3.000 millones de años</td>
<td style="text-align: center;"></td>
<td style="text-align: center;"></td>
<td style="text-align: center;"></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20">Primeros supercúmulos de galaxias</td>
<td style="text-align: center;">5.000 millones de años</td>
<td></td>
<td></td>
<td></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20"><span style="color: #ff6600;"><strong>La energía oscura domina a la gravedad</strong></span></td>
<td style="text-align: center;">7.600 millones de años</td>
<td style="text-align: center;"></td>
<td style="text-align: center;"></td>
<td style="text-align: center;"></td>
</tr>
<tr>
<td height="20"></td>
<td></td>
<td></td>
<td></td>
<td></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;" height="20"><strong><span style="color: #ff6600;">Hoy </span></strong></td>
<td style="text-align: center;">13.800 millones años</td>
<td style="text-align: center;">2,3*10-4</td>
<td style="text-align: center;">2,7K</td>
<td style="text-align: center;">10*26 metros</td>
</tr>
</tbody>
</table>

<h2 style="text-align: center;"><strong>
APÉNDICE II. Bibliografía</strong></h2>

<p style="text-align: justify;">Más abajo resumo un listado de los principales libros de los que me he alimentado. Pero antes tengo que agradecer directamente a gente que tengo más próxima, sabios de la divulgación en la red, comenzando con Pedro Gómez- Esteban, alma mater del blog &#8220;El Tamiz&#8221; (y padre de nuestro blog &#8220;El Cedazo&#8221;) en donde encontraréis series tan interesantes como “<a href="http://eltamiz.com/el-sistema-solar/" target="_blank" class="liinternal"><em>El Sistema Solar</em></a>”, “<a href="http://eltamiz.com/esas-maravillosas-particulas/" target="_blank" class="liinternal"><em>Esas maravillosas partículas</em></a>”, “<a href="http://eltamiz.com/la-vida-privada-de-las-estrellas/" target="_blank" class="liinternal"><em>La vida privada de las estrellas</em></a><a href="https://eltamiz.com/las-cuatro-fuerzas/" target="_blank" class="liexternal">”, “</a><em><a href="https://eltamiz.com/las-cuatro-fuerzas/" target="_blank" class="liexternal">Las cuatro fuerzas</a></em>”, “<a href="http://eltamiz.com/relatividad-sin-formulas/" target="_blank" class="liinternal"><em>Relatividad sin fórmulas</em></a>” o “<a href="http://eltamiz.com/cuantica-sin-formulas/" target="_blank" class="liinternal"><em>Cuántica sin fórmulas</em></a>”. También de &#8220;El Cedazo&#8221; agradezco a Antares por todo lo que he aprendido y disfrutado de su serie &#8220;<a href="http://eltamiz.com/elcedazo/el-universo" target="_blank" class="liinternal"><em>El Universo – La corta historia de la fascinación por algo tan grande</em></a>&#8220;. Continúo con el blog “Cuentos cuánticos” de Enrique Fernández Borja; el blog “Neofronteras” del enigmático doctor en física J.J.; o dentro de la comunidad de blogeros &#8220;Naukas&#8221; a Daniel Marín, Francisco R. Villatoros, César Tomé López y algún otro que me dejo en el tintero; a la desaparecida -o en <em>standby</em>- “Pizarra de Yuri” de Antonio Cantó; al blog “Of Particular Significance” de Matt Strassler y… alguno más que no incluyo en la relación, pero que quedan en mi agradecimiento. Y como en las bodas de Caná, el vino bueno llega al final: gracias a mis editores por su ayuda en la redacción y por sus estimulantes sugerencias.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2018/05/19/biografia-del-universo-32-epilogo/#footnote_3_57347" id="identifier_3_57347" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Me refiero a Pedro G&oacute;mez-Esteban, Javier J Sedano y, en grado m&aacute;ximo, a Macluskey &iexcl;qu&eacute; hubiera sido de mi sin Mac!">4</a>]</sup>  Y gracias a vosotros lectores por los comentarios que me habéis enviado: de verdad que me han enriquecido en grado superlativo.</p>

<p style="text-align: justify;">Y ahora sí, la bibliografía. Son libros que he leído y me han enseñado mucho:</p>

<ul>
    <li>Bill Bryson: Una breve historia de casi todo.</li>
    <li>Sean Carrol: El gran cuadro.</li>
    <li>Alberto Casas: El LHC y la frontera de la física.</li>
    <li>Alberto Casas: El lado oscuro del universo.</li>
    <li>Alberto Casas y Teresa Rodrigo: El bosón de Higss.</li>
    <li>Eric Chaisson y Steve McMillan: Astronomy today.</li>
    <li>Paul Davies: Los últimos tres minutos.</li>
    <li>Cristophe Galfard: El Universo en tu mano.</li>
    <li>George Gamow: La creación del Universo.</li>
    <li>Beatriz Gato Rivera: Antimateria.</li>
    <li>Brian Green: El tejido del Cosmos.</li>
    <li>Brian Green: El Universo elegante.</li>
    <li>John Gribbin: Biografía del Universo.</li>
    <li>Shahen Hacyan: Los agujeros negros y la curvatura del espacio-tiempo.</li>
    <li>Stephen Hawking: Brevísima historia del tiempo.</li>
    <li>Stephen Hawking: El Universo en una cáscara de nuez.</li>
    <li>Thomas Hertog: Sobre el origen del tiempo.</li>
    <li style="text-align: justify;">Catherine Heymans: The dark Universe.</li>
    <li style="text-align: justify;">Jim Holt: ¿Por qué existe el mundo?</li>
    <li style="text-align: justify;">Sabine Hossenfelder: Perdidos en las matemáticas.</li>
    <li style="text-align: justify;">Michio Kaku: Universos paralelos.</li>
    <li style="text-align: justify;">Lawrence Krauss: A Universe from nothing.</li>
    <li style="text-align: justify;">Lawrence Krauss: Historia de un átomo.</li>
    <li style="text-align: justify;">Abraham Loeb y Steven R. Furlanetto: The first galaxies in the Universe.</li>
    <li style="text-align: justify;">Martin Rees: Nuestro hábitat cósmico.</li>
    <li style="text-align: justify;">Pilar Ruiz: La aceleración del Universo</li>
    <li style="text-align: justify;">Carl Sagan: Cosmos.</li>
    <li style="text-align: justify;">George Smoot y Keay Davidson: Arrugas en el tiempo.</li>
    <li style="text-align: justify;">Leonard Susskind: La guerra de los agujeros negros.</li>
    <li style="text-align: justify;">Moles Villamate: Claroscuro del Universo.</li>
    <li style="text-align: justify;">Steven Weinberg: Los tres primeros minutos del Universo.</li>
</ul>
<ol class="footnotes"><li id="footnote_0_57347" class="footnote">En <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Un_punto_azul_p%C3%A1lido" rel="nofollow" class="liwikipedia">este enlace</a> podéis leer los párrafos complementarios de Carl Sagan. No tienen desperdicio.</li><li id="footnote_1_57347" class="footnote">Para los curiosos, aquí os dejo el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Destino_final_del_universo" rel="nofollow" class="liwikipedia">enlace</a> a un somero artículo de Wikipedia que habla al respecto. O <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Big_Freeze" rel="nofollow" class="liwikipedia">éste</a>, más detallado, para el caso del Big Freeze.</li><li id="footnote_2_57347" class="footnote"> Se trata del poeta neoyorquino<strong> </strong>Walt Whitman, muerto en 1.892. Vista esta fecha convendremos en su descargo que quizás no podía decir otra cosa.</li><li id="footnote_3_57347" class="footnote">Me refiero a Pedro Gómez-Esteban, Javier J Sedano y, en grado máximo, a Macluskey ¡qué hubiera sido de mi sin Mac!</li></ol>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://eltamiz.com/elcedazo/2018/05/19/biografia-del-universo-32-epilogo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>12</slash:comments>
	<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/</creativeCommons:license>
	</item>
		<item>
		<title>Biografía del Universo 02: Momento cero</title>
		<link>https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/</link>
		<comments>https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 04 Mar 2017 17:36:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jreguart</dc:creator>
				<category><![CDATA[Astronomía]]></category>
		<category><![CDATA[Cosmología]]></category>
		<category><![CDATA[jreguart]]></category>

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		<description><![CDATA[t = 10-43 segundos (Revisión 2025) (pdf) Tras la introductoria entrada anterior, en la que intenté explicar el contenido y propósito de esta serie titulada &#8220;Biografía del Universo&#8221;, viene esta de hoy, en la que ya vamos a entrar en materia. Para empezar, me voy a tomar la confianza de repetir uno de los primeros párrafos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h1 style="text-align: center;" align="center"><strong>t = 10</strong><strong><sup>-43</sup></strong><strong> segundos</strong></h1>

<p style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;">(Revisión 2025) (<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2025/01/UNIVERSO-2025-completo.pdf" class="lipdf">pdf</a>)</span></p>

<p style="text-align: justify;">Tras la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2017/02/18/biografia-del-universo-01-introduccion-a-una-historia-real/" target="_blank" class="liinternal">introductoria entrada anterior</a>, en la que intenté explicar el contenido y propósito de <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/biografia-del-universo/" target="_blank" class="liinternal">esta serie titulada &#8220;Biografía del Universo&#8221;</a>, viene esta de hoy, en la que ya vamos a entrar en materia. Para empezar, me voy a tomar la confianza de repetir uno de los primeros párrafos de la entrada anterior, como recordatorio de algo muy real:</p>

<p style="text-align: justify;">“<em>Ciertamente nadie en este mundo, el de las x,y,z y t percibibles, sabe de dónde viene nuestro Cosmos ni cómo fue su primer instante. Y si alguien dice que tiene la clave miente como un bellaco. ¿Nació en aquel incógnito momento el entramado del espacio-tiempo que conocemos? ¿o fue simplemente una extensión 0/∞ de otro ya existente? O como en el cuento imaginado: ¿resultó un rebote de algo anterior? ¿o surgió exnovo del vacío? Pero, ¿qué es el vacío? Podemos imaginar, inventar, conjeturar… pero no sabemos nada de nuestro momento t=0 -¿y si no hubo t=0?-. Aunque menos aún que menos sabemos de t&lt;0</em>”.</p>

<p style="text-align: justify;">Es una época de niebla en nuestro conocimiento. No tenemos herramientas teóricas para estudiarlo deduciendo certezas. Ni capacidad técnica para comprobar nuestras deducciones, a pesar de que hay una buena nómina de buenos y serios hombres de ciencia que se fajan a fondo con ello. Quizás alguno de ellos sea de categoría einsteniana y nos descubra el antiguo mundo. Pero, hoy por hoy, no sabemos nada de él.</p>

<div id="attachment_47221" class="wp-caption aligncenter" style="width: 624px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2017/01/Relatividad_general_100_y_big_bang.png" class="liimagelink"><img class=" wp-image-47221  " title="Relatividad_general_100_y_big_bang" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2017/01/Relatividad_general_100_y_big_bang.png" alt="" width="614" height="461" /></a><p class="wp-caption-text">Breve -y simpático- esquema de los pioneros cerebros pensantes (<a href="http://astroverada.com/_/Graphics/Extras/Relatividad_general_100_y_big_bang.png" class="liexternal">Imagen</a>: <a href="http://astroverada.com/torres/index.html" class="liexternal">Sergio Torres Arzayús</a>, fair use)</p></div>

<p style="text-align: justify;"></p>

<p style="text-align: justify;">Nos estamos apoyando en dos cuerpos de teoría: la relatividad de Einstein y la teoría cuántica de campos, popularmente conocidas como el mundo de lo grande y el de lo pequeño.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/#footnote_0_47129" id="identifier_0_47129" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Tengo que aclarar aqu&iacute; un tema. Ya es conocido c&oacute;mo la relatividad tiene dos cuerpos de teor&iacute;a: la especial y la general. La especial surgi&oacute; como resultado del estudio del movimiento de los cuerpos sometidos a las ecuaciones del electromagnetismo de Maxwell, y no ten&iacute;a nada que ver con la gravedad. Cosa de la que hasta el propio Einstein fue consciente, pues no en vano se puso a pensar hasta que encontr&oacute; su teor&iacute;a de la relatividad general, que s&iacute; se trata de una teor&iacute;a gravitatoria. La gracia est&aacute; en que la primera parte s&iacute; pod&iacute;a ser estudiada usando la forma de pensar cu&aacute;ntica de la f&iacute;sica, mientras que la segunda, al ser una extensi&oacute;n de la f&iacute;sica cl&aacute;sica, no. De ah&iacute; la dificultad de incorporar la visi&oacute;n gravitatoria a la visi&oacute;n cu&aacute;ntica, que trabaja un mundo en que la gravedad pudiera ser irrelevante.">1</a>]</sup> Al conjuntar lo grande y de energías relativistas con el mundo de lo pequeño y de incertidumbres cuánticas hemos podido calcular un Universo teórico que se expande lleno de materia y energía. Y funciona muy bien -la realidad observable coincide con las previsiones- asegurando unas hipotéticas condiciones iniciales de gran densidad y temperatura. ¿En qué momento? Ni idea, pero esta teoría no chirría.</p>

<p style="text-align: justify;">A decir verdad, no sólo funciona teóricamente, sino que también se corresponde bien con lo que se observa. En los años 20 del siglo pasado un gran astrónomo llamado Edwin Hubble se dedicó a estudiar los resultados obtenidos al aplicar técnicas espectroscópicas a la luz que venía de lo que se suponía estrellas de la Vía Láctea. La luz que llegaba de ellas llevaba una impronta, unas bandas características, relacionadas con los niveles energéticos de las órbitas electrónicas de los átomos que las contienen. Se conoce como el <em>espectro de emisión</em>.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/#footnote_1_47129" id="identifier_1_47129" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Para&nbsp;m&aacute;s informaci&oacute;n sobre espectros de la luz y dem&aacute;s, pod&eacute;is avanzar hasta la entrada 23.">2</a>]</sup> Estas bandas no dejan de ser más que la huella de unos fotones de una determinada longitud de onda, resultado de la emisión de energía producida al caer un electrón de un orbital superior a otro de inferior energía. La longitud de onda del fotón emitido en ese proceso se ajusta a la diferencia de energías entre ambos orbitales de acuerdo con la conocida correlación propuesta por Max Planck<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/#footnote_2_47129" id="identifier_2_47129" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="La longitud de onda es proporcional a la constante de Planck dividida por la energ&iacute;a.">3</a>]</sup>. Y son características, como una foto, de los elementos químicos que se encuentran en la estrella. Si la estrella se aleja de nosotros la longitud de onda del fotón, por el mero hecho de que está cabalgando un espacio en expansión, se “estira” por lo que las bandas características de emisión propias de esta estrella se van a situar sobre el espectro en frecuencias más pequeñas (mayor amplitud de onda) a las que teóricamente le corresponderían, lo que se conoce como “corrimiento al rojo”.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/#footnote_3_47129" id="identifier_3_47129" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Para m&aacute;s informaci&oacute;n pod&eacute;is consultar esta entrada de otra serie tambi&eacute;n publicada en El Cedazo &amp;#8220;El Universo- La corta historia de la fascinaci&oacute;n por algo tan grande&amp;#8221;.">4</a>]</sup> </em>Pues bien, Hubble determinó con sus estudios que una gran cantidad de aquellas “estrellas” eran otras galaxias y no estrellas de la Vía Láctea, y que además se alejaban de nosotros. Con la circunstancia de que <strong><em>cuanto más alejadas estuvieran lo hacían a mayor velocidad</em></strong>. Lo realmente interesante de aquella observación es que parece que los humanos no vivimos en un lugar privilegiado: todo se aleja de todo.</p>

<p style="text-align: justify;">Eso de que el Universo se expande, que en el fondo es la explicación de que todo se aleje de todo, ya se lo había encontrado Einstein. Alexander Friedmann que había estudiado las ecuaciones de la relatividad simplificándolas para un universo isótropo y homogéneo,<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/#footnote_4_47129" id="identifier_4_47129" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Un universo es is&oacute;tropo -uniforme- si desde un punto de observaci&oacute;n, mires en la direcci&oacute;n que mires, siempre observas lo mismo; mientras que un universo es homog&eacute;neo si a lo largo de una direcci&oacute;n de visi&oacute;n no se observa diferencias apreciables.">5</a>]</sup> llegó a formular la ecuación que sigue (conocida como la primera ecuación de Friedmann) y que sorprendente, para aquellos momentos, el Universo se expandía. Esta ecuación, en el mundo de la Cosmología, es de gran trascendencia ya que describe precisamente la dinámica de esa expansión. En ella, el factor <em>H</em> es la constante de Hubble, que da idea de la velocidad de esa expansión.</p>

<p style="text-align: center;"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2017/01/Ecuacion-de-Friedman.jpg" class="liimagelink"><img class="aligncenter  wp-image-47228" title="Ecuacion de Friedman" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2017/01/Ecuacion-de-Friedman.jpg" alt="" width="248" height="41" /></a></p>

<p style="text-align: justify;">que podemos verbalizar como:</p>

<p align="center"><strong> la velocidad de expansión del universo por unidad de longitud, al cuadrado,</strong></p>

<p align="center"><strong>es igual a</strong></p>

<p align="center"><strong>una función que depende de su materia y energía (<em>y presión interna</em>), menos otra función que depende de su geometría</strong></p>

<p style="text-align: justify;">Sabido lo anterior, era casi lógico el que se llegara a la siguiente idea: “<em>Entonces, si hay una marcha “adelante” real y las ecuaciones la describen bien siguiendo el sentido de la expansión, teóricamente </em>–OJO, digo teóricamente- <em>podemos conjeturar lo que pasó antes del momento inicial</em> <em>de nuestros cálculos </em>-que no es el momento inicial del Cosmos-<em> haciendo una regresión de los mismos</em>”. De forma que si hacia delante vamos a un volumen cada vez mayor, hacia atrás llegaríamos a una dimensión puntual: todo concentrado en la realidad adimensional de un punto singular.</p>

<p style="text-align: justify;">Pero había problemas. No es solamente que este estado puntual incomode por generar un difícilmente manejable infinito matemático, sino también porque a escalas pequeñas -en donde entra la cuántica necesariamente acompañada de la relatividad, dado que los efectos gravitatorios en un mundo de altas energías son inimaginables- vamos a necesitar una teoría gravitatoria cuántica. Y aunque los físicos se han planteado de qué manera se puedan incorporar las ideas de la cuántica a la interacción gravitatoria, o viceversa, aun es el día en que no hay una teoría completa que lo haya conseguido. No tenemos ni idea. Las aproximaciones de las que disponemos no funcionan en todo el rango. Quizás teorías fisicomatemáticas más abstractas, como la de cuerdas o la de bucles, arrojen una luz. Pero hoy por hoy, a fuer de ser sinceros, no sabemos conjeturar con seguridad y consistencia lo que pudo suceder en un punto inicial tan pequeño. Si es que lo hubo, porque, recuerdo, es simplemente una regresión de tipo matemático de las deducciones de la relatividad al forzar el reverso de la película teórica.</p>

<p style="text-align: justify;">Por tanto, <strong>no hay nada que nos asegure la existencia concreta de una singularidad inicial</strong>, ningún factor, ni experimental ni matemático. Es una mera especulación muy usada, cuya simplicidad como idea posiblemente ayuda a comprender lo que pudo suceder.</p>

<p style="text-align: justify;">Pero esto no es un freno para los imaginativos teóricos. Ésos que no se arredran al enfrentarse a la sugerente idea de que, en aras de la simplicidad, naturalidad y elegancia,<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/#footnote_5_47129" id="identifier_5_47129" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="En el moderno mundo de la f&iacute;sica te&oacute;rica, en donde las ideas calculadas van por delante de las ideas experimentadas, los f&iacute;sicos no disponen de datos suficientes como para basar sus teor&iacute;as, confiando en su defecto a principios &ldquo;bellos&rdquo; -es su terminolog&iacute;a- como los que he presentado: simetr&iacute;a, simplicidad, naturalidad y elegancia. El olfato profesional nacido de la experiencia acumulada al detectar estas sutilezas, se ha manifestado muchas veces como buena bit&aacute;cora para marcar un rumbo de &eacute;xito.">6</a>]</sup> en el límite del inicio todo tuvo que ser un igual. Aquellos que persiguen la esperanza einsteniana de que en el nivel más básico de la realidad hay una ley física universal que compendia <strong>todo</strong> lo que experimentamos. Y cuyas propuestas se recogen en teorías con nombres tan sugerentes como la de la <em>gran unificación</em> (GUT), o la de la <em>supersimetría</em> (SUSY) o la de cuerdas, que en su aspecto más integrado se la conoce como la <em>teoría M</em>. O aún algo más sofisticado como es la <em>teoría de la gravedad cuántica de bucles</em>.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/#footnote_6_47129" id="identifier_6_47129" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="La gravedad cu&aacute;ntica de bucles o Loop Quantum Gravityes una teor&iacute;a que busca comprender la naturaleza elemental del tejido espacio-tiempo suponiendo que, a escala de Planck, dicho espacio-tiempo no es continuo, sino que consiste en una red de nodos y l&iacute;neas de uni&oacute;n, bautizada como de spin, en la que se configuran unos bucles que se entrelazan entre ellos en una malla infinita. La unidad elemental del espacio-tiempo ser&iacute;an unos lazos entretejidos en una especie de espuma cu&aacute;ntica. Todas las nociones espaciales van a aparecer de la red de espines.">7</a>]</sup> Estas dos últimas teorías parecen conciliar la coexistencia de la cuántica con la gravedad, que aseguraría la confluencia energética de tres de las cuatro fuerzas fundamentales que conocemos hoy en día, gravitatoria, electromagnética, nuclear fuerte y nuclear débil.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/#footnote_7_47129" id="identifier_7_47129" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="En cuanto a la unificaci&oacute;n de las fuerzas hay opiniones acerca de la existencia de una &ldquo;metaley&rdquo; en la base de toda realidad que pudiera desarrollarse de forma darwiniana, de forma diferente en cada universo espec&iacute;fico, de acuerdo con las condiciones particulares nacidas en su particular big bang, de forma que nos encontrar&iacute;amos con una especie de circunstancias &ldquo;gen&eacute;ticas&rdquo; y otras &ldquo;epigen&eacute;ticas&rdquo;. Seg&uacute;n fueran los par&aacute;metros que condicionan su expansi&oacute;n y estructura -como puedan ser la intensidad de las fluctuaciones cu&aacute;nticas durante la inflaci&oacute;n, el valor de la energ&iacute;a del inflat&oacute;n, el valor de la constante cr&iacute;tica de la materia/energ&iacute;a, la intensidad de las fuerzas f&iacute;sicas resultantes&hellip;- la cascada de cambios de estado en cada universo ser&iacute;an distintas. Como dice Martin Rees en su libro &ldquo;Nuestro h&aacute;bitat c&oacute;smico&rdquo;, capitulo 11, &ldquo;Lo que llamamos leyes de la naturaleza gobiernan todo el dominio que observamos, pero&hellip; a mayor escala pueden ser reglas locales consistentes con alguna teor&iacute;a general que rija el conjunto, pero que no est&eacute;n fijadas &uacute;nicamente por dicha teor&iacute;a.&rdquo;">8</a>]</sup></p>

<p style="text-align: justify;">Como imaginar es fácil me permito visualizar -pura figuración- los inicios a partir de esas nieblas, comenzando la historia en un mundo de burbujas infinitesimales, en un estado del espacio(tiempo)<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/#footnote_8_47129" id="identifier_8_47129" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Aviso: en esta entrada que introduce el concepto de cuanto de espacio-tiempo prefiero anotarlo como espacio(tiempo) cuando hablo en concreto de cuanto. Lo que quiere manifestar que el cuanto es del espacio de cuyas interacciones surge el tiempo. En el resto de la serie seguir&eacute; usando el concepto einsteniano de espacio-tiempo.">9</a>]</sup> de consistencia espumosa. Puede que cada una de estas burbujas cuánticas fuera una estación de tránsito cuasi puntual a donde había llegado un universo anterior. No lo sabemos, pero puede ser un aceptable comienzo que no contraviene a nuestras teorías y experiencias. Admitamos, por tanto, como hipótesis de partida la existencia de un tejido espacio/temporal compuesto por un entramado de elementales cuantos<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/#footnote_9_47129" id="identifier_9_47129" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Un&nbsp;cuanto puede visualizarse como un &ldquo;paquete&rdquo; de una cantidad espec&iacute;fica de una propiedad. Por ejemplo, en la luz cada fot&oacute;n es un paquete de energ&iacute;a; o en los electrones confinados en un &aacute;tomo tambi&eacute;n los niveles de energ&iacute;a est&aacute;n cuantizados, es decir, solo pueden ocupar ciertos valores discretos. Todo dirigido por el obligado comportamiento cu&aacute;ntico.">10</a>]</sup> “ordenados” por dimensiones -<em>cuatro, once, veintiséis…</em>-, que están vacíos -<em>l</em><em>os especialistas se refieren al vacío como el estado más estable de mínima energía cuando no hay partículas físicas presentes</em>- y sometido a las realidades ineludibles de la física cuántica. La cual nos dice que a partir de este vacío es posible que se genere energía de la nada, incluso grandes cantidades, siempre y cuando permanezca durante una fracción de tiempo lo suficientemente corta como para que no se viole el principio de <em>incertidumbre de Heisenberg</em>. Técnicamente quiere decir que, si al medir simultáneamente ciertos pares de variables conjugadas necesitamos apurar mucho con la precisión de la medida de una de ellas, irremediablemente veremos que se nos impone el ser muy laxos en la precisión de la medida de la otra, ya que el producto de ambas precisiones debe ser mayor o igual que un valor conocido como la constante de Planck, ħ, cuyo valor es del orden de 10<sup>-15 </sup>electronvoltios por cada segundo. Uno de estos pares conjugados son la posición y el momento lineal (velocidad). Otro par conjugado lo forman la energía y el tiempo, cuya incertidumbre matemáticamente queda reflejada como</p>

<p style="text-align: center;"><strong><strong> </strong>ΔE x Δt ≥ ħ</strong></p>

<p style="text-align: justify;">En ese par la incertidumbre nos asegura que tanto la <span style="text-decoration: underline;">energía </span>como el <span style="text-decoration: underline;">tiempo</span> durante el que esta energía existe no puedan medirse simultáneamente con una precisión arbitraria. Es decir, que a escala microscópica si precisamos con gran exactitud el valor del tiempo no nos quedará más remedio que admitir una gran campo de desviación en la exactitud de la medida de la energía. Lo que nos deja un buen abanico de posibilidades, con su mayor o menor probabilidad, para que aparezca “mágicamente” de la nada una gran cantidad de energía… que va a durar en la existencia menos que un mini suspiro. Diremos que <strong><em>la “energía mágica” que aparece puede concretarse en masa y momento de pares de partículas evanescentes</em></strong>. Energía potencial más energía cinética. Tras el periodo de tiempo que encaje según la anterior ecuación de Heisenberg con la cantidad de energía nacida, ésta vuelve a ser recogida por el campo emisor que vuelve a su vacío desapareciendo las partículas.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/#footnote_10_47129" id="identifier_10_47129" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="El proceso espont&aacute;neo de creaci&oacute;n de una pareja electr&oacute;n-positr&oacute;n dura un tiempo incre&iacute;blemente corto. Podemos calcularlo a partir de la ecuaci&oacute;n del principio de incertidumbre. En el caso del electr&oacute;n su masa es de 9.11&middot;10-31&nbsp;kg. Por tanto



As&iacute; pues, una pareja electr&oacute;n-positr&oacute;n puede aparecer y desaparecer espont&aacute;neamente sin violar ninguna ley f&iacute;sica, siempre que su existencia dure menos de 3,22 x 10-22&nbsp;s. En este tiempo habr&aacute;n recorrido a la velocidad de la luz 10-13 metros. Para part&iacute;culas con mayor masa el tiempo ser&aacute; menor. Por ejemplo, el prot&oacute;n tiene aproximadamente 2.000 veces m&aacute;s masa que el electr&oacute;n, por lo que las parejas prot&oacute;n-antiprot&oacute;n pueden aparecer de la nada siempre que desaparezcan en un tiempo 2.000 veces menor que el anterior calculado para la pareja electr&oacute;n-positr&oacute;n.">11</a>]</sup> Pero ojo… si hay un tercero que retorne “por fuera” la energía prestada del vacío, <span style="text-decoration: underline;">las partículas virtuales conseguirán concretarse como reales</span>.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/#footnote_11_47129" id="identifier_11_47129" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Aporto aqu&iacute; las palabras del f&iacute;sico te&oacute;rico Lawrence M. Krauss extra&iacute;das de su libro &ldquo;Un Universo de la nada&rdquo;: &ldquo;La conclusi&oacute;n es evidente:&nbsp;la gravedad cu&aacute;ntica&nbsp;no solo parece permitir que se creen universos a partir de nada &mdash;&zwnj;en referencia, en este caso, insisto, a la ausencia de espacio y tiempo&mdash;, sino que puede requerirlo as&iacute;. As&iacute;, la &laquo;Nada&raquo; &mdash;&zwnj;en este caso, la ausencia de espacio, de tiempo, de todo: la &laquo;nada de nada&raquo;&mdash; es inestable&rdquo;. [Ediciones Pasado y Presente, formato digital Kindle, p. 195].">12</a>]</sup></p>

<p style="text-align: justify;">Juguemos un poco con los números. En el mundo de Planck, cuyas magnitudes introdujimos someramente en la <a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2017/02/18/biografia-del-universo-01-introduccion-a-una-historia-real/" class="liexternal">entrada anterior</a>, se nos sugiere una energía del orden de los 10<sup>28</sup> eV. Así que calculemos: la teoría nos insinúa que en un espacio/tiempo vacío de energía, si hay que desarrollar este mundo minúsculo, que se asimila al más primigenio de 10<sup>28</sup> eV, según el principio de incertidumbre tendríamos de tiempo tan sólo la constante de Planck, 10<sup>-15 </sup>eV por cada segundo, dividida por esa incertidumbre en la energía, del orden de 10<sup>28</sup> eV. Lo cual nos dice que podríamos obtener esta energía durante un tiempo medido con una incertidumbre de magnitud alrededor de los 10<sup>-43</sup> segundos -similar al tiempo de Planck- para aprovechar la energía surgida <em>ex novo</em>. Si además el mundo está expandiéndose a una velocidad tal que los pares de partículas “virtuales” que materializan esta energía se separan tan rápido que no vuelven a interactuar entre ellas y desaparecer, tendríamos un mundo en marcha.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/#footnote_12_47129" id="identifier_12_47129" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Para asegurar que el universo permanezca homog&eacute;neo se requiere que las velocidades iniciales de los fluidos tomen valores muy precisos.&nbsp;Si las velocidades iniciales son ligeramente demasiado peque&ntilde;as, el universo vuelve a colapsar en una fracci&oacute;n de segundo.&nbsp;Si son un poco demasiado grandes, el universo se expande demasiado r&aacute;pido y r&aacute;pidamente se vuelve casi vac&iacute;o.">13</a>]</sup> Y una ¿casualidad? más: si ponemos a la luz a correr a su inmutable velocidad en el vacío de 300.000 kilómetros por segundo durante este tiempo de Planck, recorrería una distancia igual a la longitud de Planck. Curioso. ¿Es que la teoría nos está intentando sugerir que el universo está íntimamente constituido por unos parámetros que indican que para el tejido del espacio-tiempo no haya tamaño más pequeño que la longitud de Planck?</p>

<p style="text-align: justify;">La dimensión del cuanto del espacio se puede calcular teóricamente. Para poderlo medir habría que depositar algo ahí, en el cuanto, una partícula que pueda ser observable. Tiene que haber algo allí que “veamos” y nos permita “ver”. Pero como el cuanto se supone muy pequeño, la partícula cuántica estará súper localizada y, por tanto, moviéndose a gran velocidad. De nuevo el principio de incertidumbre. Lo que es igual a que tendrá una altísima energía. Lo que es igual a deformación del espacio/tiempo brutal ¡la partícula desaparecerá en un agujero negro! Y si desaparece la partícula ya no tendremos nada con lo que medir el cuanto espacial. En resumen, no podemos medir regiones arbitrariamente pequeñas de espacio porque este desaparece en agujeros negros. Tiene que haber un mínimo. Bajo esas premisas y tras un cálculo adecuado, se llega a la conclusión de que la dimensión del mínimo cuanto de espacio(tiempo) sobre el que no desaparece la partícula coincide con la distancia de Planck.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/#footnote_13_47129" id="identifier_13_47129" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="&ldquo;La realidad no es lo que parece&rdquo;, p&aacute;ginas 137-138, Carlo Rovelli.">14</a>]</sup></p>

<p style="text-align: justify;">¡<strong>Un espacio-tiempo cuantificado!</strong> El espacio/tiempo no es liso ni continuo como parece a escalas macroscópicas.<strong> </strong>Más bien, se comporta de forma caótica, fluctuante y llena de pequeñas burbujas o irregularidades conocidas como “espuma cuánticas”. Estas burbujas representan regiones donde el espacio-tiempo mismo se crea y destruye constantemente debido a fluctuaciones cuánticas. O tal como lo afirman los teóricos de la gravedad cuántica: el espacio es genuinamente granular a pequeña escala, cuantos de gravedad unidos en bucles, reverberantes con los otros campos cuánticos, y que <span style="text-decoration: underline;">no están</span> en el espacio porque <span style="text-decoration: underline;">ellos son</span> el mismo espacio aparecido en el rumor de sus interrelaciones.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/#footnote_14_47129" id="identifier_14_47129" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="&amp;#8220;Si&nbsp;reunimos todo lo que hemos aprendido del mundo f&iacute;sico&hellip; vemos una estructura elemental del mundo en la que no existe ni el tiempo ni el espacio, y que consiste en un pulular de fen&oacute;menos cu&aacute;nticos. El espacio, el tiempo, la materia y la luz los crean una serie de campos cu&aacute;nticos que se intercambian informaci&oacute;n. La realidad es una red de fen&oacute;menos granulares; la din&aacute;mica que los une es probabil&iacute;stica.&rdquo; Del libro &ldquo;La realidad no es lo que parece&rdquo;, p&aacute;gina 10, Carlo Rovelli.">15</a>]</sup>  ¿Uno de esos cuantos como semilla del Big Bang?</p>

<p style="text-align: justify;">La idea de un espacio(tiempo) inicial cuantificado nos permite seguir motivando a nuestra imaginación. Uno de los pensamientos que surgen nos lleva a la idea de que si el cuanto mínimo de tiempo es el de Planck de 10<sup>-43</sup> segundos, realmente <strong>nunca hubo un tiempo de valor cero para nuestro universo</strong>. Luego&#8230; no busquemos qué fue lo que pasó en t=0, lo cual incluso satisface a muchos, ya que entonces no habría una singularidad inicial que invalide las ecuaciones de la Relatividad.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/#footnote_15_47129" id="identifier_15_47129" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="&ldquo;&hellip;los cuantos de gravedad [cuantos del espacio] no evolucionan en el tiempo. Es el tiempo el que nace como consecuencia de sus interacciones&hellip; El tiempo, como el espacio, surge del campo gravitatorio cu&aacute;ntico.&rdquo; Del libro &ldquo;La realidad no es lo que parece&rdquo;, p&aacute;gina 159, Carlo Rovelli. Y en la p&aacute;gina 164: &ldquo;Las cosas cambian solamente unas con respecto a otras. A nivel fundamental, el tiempo no existe. La impresi&oacute;n del tiempo que discurre es s&oacute;lo una aproximaci&oacute;n que &uacute;nicamente vale a nuestra escala macrosc&oacute;pica, y que se deriva del hecho de que observamos el mundo a grandes rasgos.&rdquo;">16</a>]</sup></p>

<p style="text-align: justify;">Otra idea que se nos ocurre se deriva del hecho de que en cualquiera de los minúsculos cuantos planckianos que podían conformar el espacio(tiempo) inicial se producirían continuamente inestabilidades, durante las que aparecían y desaparecían partículas virtuales. Al ser la zona espacio/temporal donde eso pasaba tan pequeña, la energía de movimiento de dichas partícula sería muy grande: a espacio más confinado, velocidad -energía de movimiento- más elevada. Lo cual no deja de ser un reflejo más de un nuevo enlace de incertidumbres, ahora entre otras dos variables conjugadas como son la posición y el momento lineal de las partículas. Mucha energía que, si recordamos lo que nos dijo Albert Einstein, mantendría un tejido del espacio/tiempo altamente deformado… lo cual es la base de la interacción gravitatoria. Es decir, <strong>la gravedad tuvo que existir independiente ya desde el mismo momento inicial</strong>. Sin contravenir a las teorías GUT de unificación de fuerzas.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/#footnote_16_47129" id="identifier_16_47129" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="La teor&iacute;a GUT de la gran unificaci&oacute;n (del ingl&eacute;s Grand Unification Theory) es una teor&iacute;a que unificar&iacute;a tres de las cuatro fuerzas fundamentales en la naturaleza: la fuerza nuclear d&eacute;bil, la fuerza nuclear fuerte y la fuerza electromagn&eacute;tica. La fuerza de gravedad no se considerada en dicha teor&iacute;a, pero s&iacute; en una eventual teor&iacute;a del todo (Theory of Everything, ToE), que identifica a las cuatro interacciones fundamentales. En otro cap&iacute;tulo veremos qu&eacute; es eso de la GUT.">17</a>]</sup> <sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/#footnote_17_47129" id="identifier_17_47129" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="No la conocemos, pero se teoriza con la part&iacute;cula gravit&oacute;n como la responsable de las interacciones gravitatorias. En el art&iacute;culo &ldquo;The Challenge of Ruling Out Inflation via the Primordial Graviton Background&rdquo; de Sunny Vagnozzi y Abraham Loeb, The Astrophysical Journal Letters noviembre 2022, se propone la hip&oacute;tesis de que por encima de la escala de Planck, pudieron aparecer cuatro part&iacute;culas, de las que dos de ellas ser&iacute;an gravitones, cuyas interacciones puntuales mantuvieron en el plasma primordial a esos &uacute;ltimos en equilibrio t&eacute;rmico, es decir, el ritmo de los que iban apareciendo se igualaba con el de los que se iban aniquilando. Esa familia de part&iacute;culas constituir&iacute;a un fondo conocido como el fondo c&oacute;smico de gravitones que, si m&aacute;s tarde no se hubieran encontrado con la inflaci&oacute;n exponencial, ahora los encontrar&iacute;amos a temperaturas de unos 0,9 K, pero que, bajo la hip&oacute;tesis de inflaci&oacute;n exponencial, un Big Bang caliente, creemos que su temperatura es inferior a los 50 &mu;K. Si logr&aacute;ramos encontrarlos, cosa que con las tecnolog&iacute;as actuales es harto dif&iacute;cil, se colocar&iacute;an al lado de otros fondos c&oacute;smicos como el de neutrinos o el de fotones, como otro de los grandes transportadores de informaci&oacute;n primordial. De ellos se hablar&aacute; m&aacute;s adelante en esta serie.">18</a>]</sup></p>

<p style="text-align: justify;">La gravedad es una fuerza atractiva y universal. Para no sentir su efecto teóricamente nos tendríamos que desplazar hasta el infinito, alejados del origen de masas gravitatorias. Si queremos desplazar un objeto con masa -por ejemplo, una piedra- desde cualquier punto también con masa -por ejemplo, la superficie de la Tierra- hasta el infinito, tendremos que aportar energía al sistema para luchar contra el potencial gravitatorio y resistir así su fuerza atractiva. Realmente estamos llevando a la piedra a un punto de mayor potencial del campo gravitatorio. Pero si abandonamos a la piedra, esta iniciará una caída libre hacia la masa de atracción gravitatoria -la Tierra-, acelerándose a medida que transita por el campo gravitatorio desde valores altos de éste hacia valores menores, mientras incrementa progresivamente su energía cinética: la variación en el potencial del campo gravitatorio se ha transformado en energía (cinética) para la piedra. Realmente está sucediendo algo así como que la gravedad está devolviendo a la piedra, en forma de velocidad, la energía que le habíamos cedido al llevarla al infinito. <strong><em>Vemos entonces que la normal acción atractiva de la gravedad, gracias a su potencial, hace que ese campo se comporte realmente como una fuente de energía gratuita</em></strong>.</p>

<p style="text-align: justify;">Conocido lo anterior volvamos al principio de la vida del Universo tras la excursión de inestabilidad cuántica inicial. Ya sabemos que desde los momentos inaugurales la potente gravedad de aquellos momentos interactuaba con la energía -materia- surgida del vacío y que en esos tiempos iniciales el Universo se expandía y, por tanto, todo se separaba. También acabamos de decir que en su normal trabajo la gravedad se comporta como una fuente infinita de energía. ¿y si el incremento de la energía del propio sistema universo fuera debido al trasiego de energía cedida por el campo gravitatorio de forma que se compensaran? ¿qué hubiera pasado si esa disminución de energía en su campo fuera igual al incremento de la masa equivalente a aquella energía inicial que surgió robada del vacío cuántico? Que esta fugaz energía inicial pudo haberse visto contenida en el tiempo gracias a la acción de la gravedad que indujo. Una por otra… promedio cero.</p>

<p style="text-align: justify;">Lo que nos permite razonablemente poder hacer la siguiente hipótesis: el cuanto constituyente del tejido básico del espacio(tiempo) universal se vio sometido a un “destello” de energía que lo expandió y deformó, <strong><em>permitiendo la gravedad asociada el que esa energía permaneciera en el tiempo</em></strong>. Ese es el “alguien externo”, banquero de energía, al que nos habíamos referido unos párrafos antes. Con ello se había creado nuestro eje de coordenadas temporal.</p>

<p style="text-align: center;"><strong>energía cuántica fundacional + (-energía gravitatoria) = cero:</strong></p>

<p style="text-align: center;"><strong>una posible explicación del inicio de todo</strong></p>

<p style="text-align: justify;">Otra forma de decir lo mismo la he encontrado en las palabras del profesor Leopoldo Infante que dijo: “<em>… si la densidad de energía en el universo es justo la necesaria para que éste se expanda a una velocidad constante </em>[universo plano],<em> entonces la energía </em>[decreciente]<em> asociada a ese movimiento es igual a la energía </em>[creciente]<em> asociada a las distancias entre las partículas. Dicho de otra forma, la energía cinética es igual a la energía potencial. Ahora bien, como la energía de un sistema material es la suma de estas dos energías, entonces la energía total debe ser exactamente cero. En otras palabras, el universo nace de la nada y no hay que hacer para crear un universo</em>”.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/#footnote_18_47129" id="identifier_18_47129" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="[https://www.emol.com/especiales/2014/tecnologia/columnas-astronomia/6-enero.asp]">19</a>]</sup></p>

<p style="text-align: justify;">De hecho, se cree que en el punto temporal de un segundo la energía cinética del impulso de expansión y el potencial gravitatorio tuvieron que haber diferido en menos de una parte en 10<sup>15</sup> para conseguir un universo plano.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/#footnote_19_47129" id="identifier_19_47129" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Martin Rees. &amp;#8220;Nuestro h&aacute;bitat c&oacute;smico&amp;#8220;, cap&iacute;tulo 9, &amp;#8220;C&oacute;mo empezaron las cosas&amp;#8221;.">20</a>]</sup></p>

<p style="text-align: justify;">En resumen, todo pudo surgir en un cuanto del espacio, tras una de las infinitas fluctuaciones cuánticas que se deben suceder en este espacio(tiempo): un robo al vacío de un campo desconocido, por el que surge mucha energía en un corto espacio de tiempo. Si el cuanto del espacio(tiempo) escenario del suceso está en un proceso de expansión, es posible que el suceso sea irreversible. Y si hay alguien que está dispuesta a ayudar, como veremos que lo hace la gravedad… miel sobre hojuelas. Con eso no digo que todo lo anterior dibuje exactamente el inicio de la historia, sino que esto es lo que nos sugiere una posible matemática que desarrolla los mundos de la relatividad y la cuántica.</p>

<p style="text-align: justify;">Esta &#8220;función de circo&#8221; cósmica es el punto de partida en las teorías más sólidas de la evolución del Universo. Lo cual no quiere decir que nos aseguren al 100% su ajuste a la realidad observada, ya que seguirán siendo conjeturas mientras la realidad de los inicios permanezca escondida en la niebla del desconocimiento humano. Esto puede querer decir que quizás el tiempo, como tal lo imaginamos, no existía en aquellos ¿momentos? O puede querer decir que tal vez la confiable física que manejamos no puede ser aplicada en aquella “esfera” mínima y deformada de espacio/tiempo. Y quién sabe si realmente aquel momento fue súper energético o súper denso. O si fue el inicio o simplemente la continuación de algo. Nos intriga el desconocimiento, pero no nos desazona. Muchas de nuestras conjeturas las hemos podido comprobar como reales en el mundo frío y poco denso, casi vacío, en el que vivimos. Conjeturas y teoría en tiempos t α 10<sup>-43</sup> segundos. A partir de ahí, el amoldar esta teoría con la realidad parece exigirnos, como veremos en otro capítulo, un episodio de una gran expansión del tejido espacio/tiempo. Más rápida que la velocidad de la luz. Al final de la cual se creó la materia y la radiación.</p>

<div id="attachment_47250" class="wp-caption aligncenter" style="width: 460px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2017/01/lindebigbangplot2.png" class="liimagelink"><img class=" wp-image-47250 " title="lindebigbangplot" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2017/01/lindebigbangplot2.png" alt="" width="450" height="326" /></a><p class="wp-caption-text">La senda de expansión de nuestro Universo (<a href="http://apocalypse-2012.com/linde/linde1.html" class="liexternal">Imagen</a>: Andrei Linde, fair use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">La imagen anterior<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/#footnote_20_47129" id="identifier_20_47129" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Imagen extra&iacute;da de la conferencia dada por Andrei Lynde en la Fundaci&oacute;n BBVA (27/06/2012).">21</a>]</sup> nos permite apercibir de un solo vistazo los escenarios que dibuja la teoría que analizaremos con un poco más de detalle en un capítulo posterior. Como vemos todo habría podido surgir a partir de una espuma espacial, espuma de burbujas en las que se habría condensado la estabilidad. De todas formas, la imaginación es adictiva y nos encontramos con teorías que dibujan otros escenarios los cuales se van configurando según sea la cantidad de energía en juego y la curvatura espacial. Escenarios que se mueven desde el que postula que un exceso de gravedad colapsaría relativamente pronto el proceso de creación de un universo, hasta el contrario que dejaría al tejido espacio/tiempo como una tenue niebla vacía y congelada.</p>

<p style="text-align: justify;">O como asegura el no menos prestigioso físico Michio Kaku especialista de la teoría de campo de cuerdas: “<em>La</em><em> teoría de Einstein dice que el universo es una especie de burbuja y que la burbuja se está expandiendo. Esto es la teoría del Big Bang. Pero la teoría de cuerdas dice que nuestra burbuja es solo una burbuja en un baño de burbujas más grande de universos. Cuando una burbuja se divide para crear dos burbujas bebé, o cuando chocan y forman una burbuja más grande, se origina el Big Bang. Entonces, la teoría de cuerdas reemplaza al Big Bang con un baño de burbujas de universos en colisión y división</em>.”<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/04/biografia-del-universo-02-momento-cero/#footnote_21_47129" id="identifier_21_47129" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Entrevista&nbsp;publicada en el peri&oacute;dico El Mundo, 12 de junio de 2022.">22</a>]</sup> Así que quedémonos con esa imagen fundacional que nos propone el hecho de que durante un cortísimo espacio temporal inicial una o varias burbujas se fueron uniendo para encontrarse inmersas en un entorno que sigue en expansión.</p>

<p style="text-align: justify;">Así que quedémonos con esa imagen fundacional que nos propone el hecho de que durante un cortísimo espacio temporal inicial una o varias burbujas se fueron uniendo para encontrarse inmersas en un entorno que aún hoy sigue en expansión. Entremedias llegó el momento en el que la inflación empezó a acelerarse siguiendo una excursión exponencial y que finalizó produciendo un Universo caliente y expansivo. Esta expansión, que ya no inflación, continuó después mucho más ralentizada. Y hasta nuestros días. De todas formas, la imaginación es adictiva y nos encontramos con teorías que dibujan otros escenarios los cuales se van configurando según sea la cantidad de energía en juego y la curvatura espacial. Escenarios que se mueven desde el que postula que un exceso de gravedad colapsaría relativamente pronto el proceso de creación de un universo, hasta el contrario que dejaría al tejido espacio/tiempo como una tenue niebla vacía y congelada. <span style="text-align: justify;">Todo ello se explica con mayor detalle en </span><a href="https://eltamiz.com/elcedazo/series/el-destino-del-universo/" style="text-align: justify;" class="liexternal">la miniserie</a><span style="text-align: justify;"> hermana de esta, &#8220;</span><em style="text-align: justify;">El destino del Universo</em><span style="text-align: justify;">&#8220;.</span></p>

<p style="text-align: justify;">En la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2017/03/25/biografia-del-universo-03-las-edades-de-planck/" class="liinternal">siguiente entrada</a> no iremos tan allá, tan sólo intentaremos seguir nuestra recién estrenada historia para entrar en los laberintos del periodo de inflación que llevó al calentamiento del Universo.</p>
<ol class="footnotes"><li id="footnote_0_47129" class="footnote">Tengo que aclarar aquí un tema. Ya es conocido cómo la relatividad tiene dos cuerpos de teoría: la especial y la general. La especial surgió como resultado del estudio del movimiento de los cuerpos sometidos a las ecuaciones del electromagnetismo de Maxwell, y no tenía nada que ver con la gravedad. Cosa de la que hasta el propio Einstein fue consciente, pues no en vano se puso a pensar hasta que encontró su teoría de la relatividad general, que sí se trata de una teoría gravitatoria. La gracia está en que la primera parte sí podía ser estudiada usando la forma de pensar cuántica de la física, mientras que la segunda, al ser una extensión de la física clásica, no. De ahí la dificultad de incorporar la visión gravitatoria a la visión cuántica, que trabaja un mundo en que la gravedad pudiera ser irrelevante.</li><li id="footnote_1_47129" class="footnote">Para más información sobre espectros de la luz y demás, podéis avanzar hasta la entrada 23.</li><li id="footnote_2_47129" class="footnote">La longitud de onda es proporcional a la constante de Planck dividida por la energía.</li><li id="footnote_3_47129" class="footnote">Para más información podéis consultar <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2011/04/14/descubriendo-nuestra-galaxia-los-espectros-estelares-y-las-nubes-de-gas/" class="liinternal">esta entrada</a> de otra serie también publicada en El Cedazo <em>&#8220;El Universo- La corta historia de la fascinación por algo tan grande&#8221;.</li><li id="footnote_4_47129" class="footnote">Un universo es isótropo -uniforme- si desde un punto de observación, mires en la dirección que mires, siempre observas lo mismo; mientras que un universo es homogéneo si a lo largo de una dirección de visión no se observa diferencias apreciables.</li><li id="footnote_5_47129" class="footnote">En el moderno mundo de la física teórica, en donde las ideas calculadas van por delante de las ideas experimentadas, los físicos no disponen de datos suficientes como para basar sus teorías, confiando en su defecto a principios “bellos” -es su terminología- como los que he presentado: simetría, simplicidad, naturalidad y elegancia. El olfato profesional nacido de la experiencia acumulada al detectar estas sutilezas, se ha manifestado muchas veces como buena bitácora para marcar un rumbo de éxito.</li><li id="footnote_6_47129" class="footnote">La gravedad cuántica de bucles o <em>Loop Quantum Gravity</em>es una teoría que busca comprender la naturaleza elemental del tejido espacio-tiempo suponiendo que, a escala de Planck, dicho espacio-tiempo no es continuo, sino que consiste en una red de nodos y líneas de unión, bautizada como de spin, en la que se configuran unos bucles que se entrelazan entre ellos en una malla infinita. La unidad elemental del espacio-tiempo serían unos lazos entretejidos en una especie de espuma cuántica. Todas las nociones espaciales van a aparecer de la red de espines.</li><li id="footnote_7_47129" class="footnote">En cuanto a la unificación de las fuerzas hay opiniones acerca de la existencia de una “metaley” en la base de toda realidad que pudiera desarrollarse de forma darwiniana, de forma diferente en cada universo específico, de acuerdo con las condiciones particulares nacidas en su particular big bang, de forma que nos encontraríamos con una especie de circunstancias “genéticas” y otras “epigenéticas”. Según fueran los parámetros que condicionan su expansión y estructura -como puedan ser la intensidad de las fluctuaciones cuánticas durante la inflación, el valor de la energía del inflatón, el valor de la constante crítica de la materia/energía, la intensidad de las fuerzas físicas resultantes…- la cascada de cambios de estado en cada universo serían distintas. Como dice Martin Rees en su libro “<em>Nuestro hábitat cósmico</em>”, capitulo 11, “<em>Lo que llamamos leyes de la naturaleza gobiernan todo el dominio que observamos, pero… a mayor escala pueden ser reglas locales consistentes con alguna teoría general que rija el conjunto, pero que no estén fijadas únicamente por dicha teoría.</em>”</li><li id="footnote_8_47129" class="footnote">Aviso: en esta entrada que introduce el concepto de cuanto de espacio-tiempo prefiero anotarlo como espacio(tiempo) cuando hablo en concreto de cuanto. Lo que quiere manifestar que el cuanto es del espacio de cuyas interacciones surge el tiempo. En el resto de la serie seguiré usando el concepto einsteniano de espacio-tiempo.</li><li id="footnote_9_47129" class="footnote">Un cuanto puede visualizarse como un “paquete” de una cantidad específica de una propiedad. Por ejemplo, en la luz cada fotón es un paquete de energía; o en los electrones confinados en un átomo también los niveles de energía están cuantizados, es decir, solo pueden ocupar ciertos valores discretos. Todo dirigido por el obligado comportamiento cuántico.</li><li id="footnote_10_47129" class="footnote">El proceso espontáneo de creación de una pareja electrón-positrón dura un tiempo increíblemente corto. Podemos calcularlo a partir de la ecuación del principio de incertidumbre. En el caso del electrón su masa es de 9.11·10<sup>-31</sup> kg. Por tanto</p>

<p style="text-align: center;"><a href="https://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2017/03/ecuacion-heissenberg1.jpg" class="liimagelink"><img class="alignnone size-full wp-image-81393" title="ecuacion heissenberg" src="https://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2017/03/ecuacion-heissenberg1.jpg" alt="" width="250" height="43" /></a></p>

<p style="text-align: justify;">Así pues, una pareja electrón-positrón puede aparecer y desaparecer espontáneamente sin violar ninguna ley física, siempre que su existencia dure menos de 3,22 x 10<sup>-22</sup> s. En este tiempo habrán recorrido a la velocidad de la luz 10<sup>-13</sup> metros. Para partículas con mayor masa el tiempo será menor. Por ejemplo, el protón tiene aproximadamente 2.000 veces más masa que el electrón, por lo que las parejas protón-antiprotón pueden aparecer de la nada siempre que desaparezcan en un tiempo 2.000 veces menor que el anterior calculado para la pareja electrón-positrón.</li><li id="footnote_11_47129" class="footnote">Aporto aquí las palabras del físico teórico Lawrence M. Krauss extraídas de su libro “Un Universo de la nada”: “La conclusión es evidente: la gravedad cuántica no solo parece permitir que se creen universos a partir de nada —‌en referencia, en este caso, insisto, a la ausencia de espacio y tiempo—, sino que puede requerirlo así. Así, la «Nada» —‌en este caso, la ausencia de espacio, de tiempo, de todo: la «nada de nada»— es inestable”. [Ediciones Pasado y Presente, formato digital Kindle, p. 195].</li><li id="footnote_12_47129" class="footnote">Para asegurar que el universo permanezca homogéneo se requiere que las velocidades iniciales de los fluidos tomen valores muy precisos. Si las velocidades iniciales son ligeramente demasiado pequeñas, el universo vuelve a colapsar en una fracción de segundo. Si son un poco demasiado grandes, el universo se expande demasiado rápido y rápidamente se vuelve casi vacío.</li><li id="footnote_13_47129" class="footnote">“<em>La realidad no es lo que parece</em>”, páginas 137-138, Carlo Rovelli.</li><li id="footnote_14_47129" class="footnote">&#8220;<em>Si reunimos todo lo que hemos aprendido del mundo físico… vemos una estructura elemental del mundo en la que no existe ni el tiempo ni el espacio, y que consiste en un pulular de fenómenos cuánticos. El espacio, el tiempo, la materia y la luz los crean una serie de campos cuánticos que se intercambian información. La realidad es una red de fenómenos granulares; la dinámica que los une es probabilística.</em>” Del libro “<em>La realidad no es lo que parece</em>”, página 10, Carlo Rovelli.</li><li id="footnote_15_47129" class="footnote"><em>“…los cuantos de gravedad</em> [cuantos del espacio] <em>no evolucionan en el tiempo. Es el tiempo el que nace como consecuencia de sus interacciones… El tiempo, como el espacio, surge del campo gravitatorio cuántico.</em>” Del libro “<em>La realidad no es lo que parece</em>”, página 159, Carlo Rovelli. Y en la página 164: “<em>Las cosas cambian solamente unas con respecto a otras. A nivel fundamental, el tiempo no existe. La impresión del tiempo que discurre es sólo una aproximación que únicamente vale a nuestra escala macroscópica, y que se deriva del hecho de que observamos el mundo a grandes rasgos.</em>”</li><li id="footnote_16_47129" class="footnote">La teoría GUT de la gran unificación (del inglés <em>Grand Unification Theory</em>) es una teoría que unificaría tres de las cuatro fuerzas fundamentales en la naturaleza: la fuerza nuclear débil, la fuerza nuclear fuerte y la fuerza electromagnética. La fuerza de gravedad no se considerada en dicha teoría, pero sí en una eventual teoría del todo (<em>Theory of Everything</em>, ToE), que identifica a las cuatro interacciones fundamentales. En otro capítulo veremos qué es eso de la GUT.</li><li id="footnote_17_47129" class="footnote">No la conocemos, pero se teoriza con la partícula <strong>gravitón</strong> como la responsable de las interacciones gravitatorias. En <a href="https://iopscience.iop.org/article/10.3847/2041-8213/ac9b0e" class="liexternal">el artículo</a> “<em>The Challenge of Ruling Out Inflation via the Primordial Graviton Background</em>” de Sunny Vagnozzi y Abraham Loeb, The Astrophysical Journal Letters noviembre 2022, se propone la hipótesis de que por encima de la escala de Planck, pudieron aparecer cuatro partículas, de las que dos de ellas serían gravitones, cuyas interacciones puntuales mantuvieron en el plasma primordial a esos últimos en equilibrio térmico, es decir, el ritmo de los que iban apareciendo se igualaba con el de los que se iban aniquilando. Esa familia de partículas constituiría un fondo conocido como el <strong>fondo cósmico de gravitones</strong> que, si más tarde no se hubieran encontrado con la inflación exponencial, ahora los encontraríamos a temperaturas de unos 0,9 K, pero que, bajo la hipótesis de inflación exponencial, un Big Bang caliente, creemos que su temperatura es inferior a los 50 μK. Si lográramos encontrarlos, cosa que con las tecnologías actuales es harto difícil, se colocarían al lado de otros fondos cósmicos como el de neutrinos o el de fotones, como otro de los grandes transportadores de información primordial. De ellos se hablará más adelante en esta serie.</li><li id="footnote_18_47129" class="footnote">[https://www.emol.com/especiales/2014/tecnologia/columnas-astronomia/6-enero.asp]</li><li id="footnote_19_47129" class="footnote">Martin Rees. &#8220;<em>Nuestro hábitat cósmico</em>&#8220;, capítulo 9, &#8220;Cómo empezaron las cosas&#8221;.</li><li id="footnote_20_47129" class="footnote">Imagen extraída de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=VK2mKco1wiw&amp;ab_channel=Fundaci%C3%B3nBBVA" class="liexternal">la conferencia</a> dada por Andrei Lynde en la Fundación BBVA (27/06/2012).</li><li id="footnote_21_47129" class="footnote"><a href="https://www.elmundo.es/papel/historias/2022/07/11/62cc2b62fdddffa7108b45ab.html" class="liexternal">Entrevista</a> publicada en el periódico El Mundo, 12 de junio de 2022.</li></ol>]]></content:encoded>
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		<title>La Biografía de la Vida 61. ¿Hay vida aún más lejos?</title>
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		<pubDate>Sat, 17 Oct 2015 09:27:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jreguart</dc:creator>
				<category><![CDATA[Astronomía]]></category>
		<category><![CDATA[Biología]]></category>
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		<description><![CDATA[En las entradas últimas de esta serie nos hemos puesto a satisfacer una última curiosidad: ¿qué podemos decir de la Vida fuera de nuestro planeta? Habíamos visto en las entradas 58 y 59 que, dada la inmensidad del Universo con todas sus estrellas y de lo sagaz que es la Vida para colonizar ámbitos extremos, cabía una [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">En las entradas últimas de <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/series/la-biografia-de-la-vida/" class="liinternal">esta serie</a> nos hemos puesto a satisfacer una última curiosidad: ¿qué podemos decir de la Vida fuera de nuestro planeta? Habíamos visto en las <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2015/08/29/la-biografia-de-la-vida-58-buscando-vida-desesperadamente/" target="_blank" class="liinternal">entradas 58</a> y <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2015/09/19/la-biografia-de-la-vida-59-extremofilos/" target="_blank" class="liinternal">59</a> que, dada la inmensidad del Universo con todas sus estrellas y de lo sagaz que es la Vida para colonizar ámbitos extremos, cabía una cierta esperanza de que los organismos vivos de la Tierra estuviéramos acompañados en nuestro viaje. Habíamos repasado también,en la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/03/la-biografia-de-la-vida-60-tenemos-vecinos/" target="_blank" class="liinternal">entrada 60</a>, nuestro entorno más cercano, dentro del Sistema Solar, por lo que hoy nos queda dar un nuevo paso y alejarnos a mucho más allá de cuatro años luz, que es donde ya se ve bien la primera estrella vecina, Alfa Centauri.</p>

<p style="text-align: justify;">Demos por tanto un salto fuera de nuestro sistema planetario. Y sigamos teniendo en mente las inmensas posibilidades que nos ofrecen los extremófilos. El trabajo de la búsqueda pasa por encontrar planetas en sistemas estelares distintos al de nuestro Sol. Y los hemos encontrado, muchos, pero desgraciadamente en los que conocemos no tenemos claro que pudieran desarrollar una vida como la de la Tierra… a no ser que fuera alguno de los amantes de lo muy raro. Todo podría ser posible a lo largo de una investigación maratoniana que aún se encuentra muy en sus inicios. Y el escenario es abrumadoramente extenso: el Universo, al menos el que queda dentro de nuestro campo de visión, una estupenda esfera de 46 mil millones de años luz de radio –un año luz es poco más o menos 9,5 x 10<sup>12</sup> kilómetros-.</p>

<div id="attachment_29617" class="wp-caption aligncenter" style="width: 501px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2014/04/goldilocks.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-29617  " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2014/04/goldilocks.jpg" alt="" width="491" height="277" /></a><p class="wp-caption-text">Representación artística de la órbita del exoplaneta 55 Cancri-f dentro de la zona de habitabilidad -cinturón verde- de su estrella 55 Cancri (<a href="http://commons.wikimedia.org/wiki/File:55cnc2a.jpg" class="liexternal">Wikimedia</a>, NASA, dominio público)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Nos podemos preguntar cómo es posible, ya que si la edad del Big Bang es de 13.720 millones de años y la información viaja como mucho a la velocidad de la luz, ¿cómo nuestro horizonte de observación, donde se encuentran los más remotos confines desde los que pudo venir la luz más primitiva, está a un radio de 46 mil millones de años luz? La explicación es bien sencilla cuando se sabe: no sólo se mueve la información, sino también el escenario. Sabemos que el tejido espacio-tiempo, el escenario donde todo discurre, ha estado en continua expansión. Por así decirlo la trama de hilos donde se apoya la luz en su recorrido se ha expandido, se ha hecho más abierta, produciendo la ilusión sorprendente de que la última luz del primer día ha viajado hasta nosotros casi un 65% más deprisa de lo que se postula como su velocidad máxima.</p>

<p>Ya he comentado en la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2015/08/29/la-biografia-de-la-vida-58-buscando-vida-desesperadamente/" target="_blank" class="liinternal">entrada 58</a> que ahí dentro de este inmenso globo cósmico creemos que arden 7 x 10<sup>22</sup> estrellitas, y posiblemente la mayoría de ellas con planetas: hay donde buscar. La teoría más elemental de esta búsqueda se apoya en algo que se conoce como “Zona Goldilocks”, zona de habitabilidad o la zona Ricitos de Oro. La guasa viene del cuento del mismo nombre, en el que la niña protagonista no encontraba la perfección en la solitaria casa de los ositos: la sopa de papá oso era demasiado fría, la de mamá oso demasiado caliente, la cama de uno muy dura y la de la otra muy blanda… y así iba fijando en todo su <em>zona Goldilocks</em>, que así es como se llamaba tan exquisita niña. La zona perfecta, ni un poco más allá ni un poco más aquí. Como parece ser el capricho de la Vida: solamente medra en aquellas zonas del espacio que cumplen sus estrictas especificaciones.</p>

<p style="text-align: justify;">La condición es que en esta zona privilegiada pueda mantenerse el agua en estado líquido. Se trata de un lugar del sistema planetario que no está ni muy cerca de la estrella, situación que favorece la evaporación del agua y su posterior barrido al espacio exterior, ni muy lejos, donde se congelaría y no serviría como diluyente universal para fabricar una “sopa primordial”. En el Sistema Solar ese rango de distancias se localiza entre 0,99 unidades astronómicas (UA)<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/17/la-biografia-de-la-vida-61-hay-vida-aun-mas-lejos/#footnote_0_29568" id="identifier_0_29568" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="La&nbsp;unidad astron&oacute;mica&nbsp;es una unidad de&nbsp;longitud&nbsp;igual por definici&oacute;n a&nbsp;149.597.870.700&nbsp;metros,&nbsp;que equivale aproximadamente a la distancia media entre el&nbsp;planeta Tierra&nbsp;y el&nbsp;Sol.">1</a>]</sup> del Sol y 1,7 unidades astronómicas. Esto comprende las órbitas de la Tierra, a una distancia del Sol de 1,0 UA, y la de Marte, que se encuentra a un poco más de 1,5 UA del Sol. Con otro tipo de estrella, más joven o más vieja, más caliente o más fría, más grande o más pequeña, todo varía. Además, aunque encontremos en el universo astros que lucen bien bajo el prisma de la habitabilidad, hay que tener en cuenta que la <em>zona Goldilocks</em> no es inmutable. En principio la anchura de la franja habitable y su variable posición a lo largo del tiempo están condicionadas por la forma en como vaya evolucionando su sol siguiendo el normal camino de envejecimiento. Por lo tanto, la permanencia en la zona para un planeta puede tener fecha de caducidad, quizás antes de que la Vida haya tenido tiempo para formar sus procesos sobre él.</p>

<p style="text-align: justify;">Evidentemente el ancho y posición de esta franja habrá que matizarlo además con el tipo de atmósfera del planeta y su tamaño, que impone la intensidad de la gravedad, y a partir de ambas la presión atmosférica, el posible efecto invernadero y el albedo superficial.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/17/la-biografia-de-la-vida-61-hay-vida-aun-mas-lejos/#footnote_1_29568" id="identifier_1_29568" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="El&nbsp;albedo&nbsp;es el porcentaje de radiaci&oacute;n que cualquier superficie refleja respecto a la radiaci&oacute;n que incide sobre la misma. Las superficies claras tienen valores de albedo superiores a las oscuras, y las brillantes m&aacute;s que las mates. El albedo medio de la&nbsp;Tierra&nbsp;es del 37-39% de la radiaci&oacute;n que proviene del&nbsp;Sol.">2</a>]</sup> Puede que no se trate de un planeta rocoso o que su periodo orbital coincida con su día, es decir, dando siempre la misma cara, tórrida, hacia la estrella. Además, deberá encontrarse en una zona alejada del punto central de su galaxia o de regiones de intensa formación estelar, lugares ambos de alta emisión de radiación. Por suerte, nuestro Sol queda suficientemente alejado del centro de la Vía Láctea.</p>

<div id="attachment_29613" class="wp-caption aligncenter" style="width: 397px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2014/04/VIA-LACTEA2.png" class="liimagelink"><img class=" wp-image-29613  " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2014/04/VIA-LACTEA2.png" alt="" width="387" height="400" /></a><p class="wp-caption-text">Posición del Sol en la Vía Láctea (a partir de <a href="http://www.nasa.gov/images/content/188404main_hurt_Milky_Way_2005-590_lg.jpg" class="liexternal">imagen</a> NASA, fair use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Y aún se nos pueden ocurrir otros condicionantes. Por ejemplo, que el planeta, a través de su tectónica<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/17/la-biografia-de-la-vida-61-hay-vida-aun-mas-lejos/#footnote_2_29568" id="identifier_2_29568" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="La&nbsp;tect&oacute;nica&nbsp;es la especialidad de la&nbsp;geolog&iacute;a&nbsp;que estudia las estructuras geol&oacute;gicas producidas por deformaci&oacute;n de la&nbsp;corteza terrestre, las que las&nbsp;rocas&nbsp;adquieren despu&eacute;s de haberse formado as&iacute; como los procesos que las originan.">3</a>]</sup> o proceso similar, permita un ciclo del carbono que mantenga el equilibrio de la concentración de CO<sub>2 </sub>atmosférico -fijación en los fondos marinos versus emisión por los volcanes- en un punto en el que el efecto invernadero no sea un problema catastrófico. O imaginar una tal abundancia de elementos radioactivos en el manto que fuera suficiente como para incrementar la temperatura interior del cuerpo celeste y, en consecuencia, su habitabilidad en zonas frías fuera de la<em> Goldilocks</em>.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/17/la-biografia-de-la-vida-61-hay-vida-aun-mas-lejos/#footnote_3_29568" id="identifier_3_29568" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="En &eacute;ste enlace encontrar&eacute;is un art&iacute;culo que estudia la influencia de los materiales radiactivos en la zona de habitabilidad de su estrella.">4</a>]</sup> Incluso se puede pensar que aunque un planeta no sea viable en general, quizás alguna zona privilegiada suya sí lo sea. Como la inmutable zona de tránsito entre la noche y el día en un planeta que siempre muestre el mismo hemisferio hacia su estrella por efecto de un acoplamiento de marea.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/17/la-biografia-de-la-vida-61-hay-vida-aun-mas-lejos/#footnote_4_29568" id="identifier_4_29568" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="El&nbsp;acoplamiento de marea&nbsp;es la causa de que la cara de un objeto astron&oacute;mico est&eacute; fijada apuntando a otro, tal como la cara visible de la&nbsp;Luna&nbsp;est&aacute; siempre apuntando a la&nbsp;Tierra. Un objeto acoplado de esta forma toma para la rotaci&oacute;n sobre su eje el mismo tiempo que para efectuar la traslaci&oacute;n alrededor del compa&ntilde;ero. Esta rotaci&oacute;n s&iacute;ncrona hace que un hemisferio apunte de forma continua hacia el objeto compa&ntilde;ero.">5</a>]</sup> Y por aportar también algún aspecto negativo, podemos pensar en una atmósfera tan densa que la alta presión resultante impida la formación de agua líquida en la superficie del planeta &#8220;goldiloquiano&#8221;.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/17/la-biografia-de-la-vida-61-hay-vida-aun-mas-lejos/#footnote_5_29568" id="identifier_5_29568" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Un estudio de este fen&oacute;meno lo encontramos en el enlace de la nota 7.">6</a>]</sup> La casuística es tan amplia como la imaginación.</p>

<p style="text-align: justify;">Por todo ello resulta más fácil intentar cuantificar teóricamente los límites más allá de los cuales <em>no</em> puede desarrollarse la vida que decir dónde <em>sí</em> la hay. En este sentido hay una gran variedad de estudios al respecto que intentan acotar las condiciones de habitabilidad. Uno muy interesante, cuyas premisas son la viabilidad de un ciclo del carbono y la existencia de agua líquida sobre la superficie, realizado sobre modelos de planetas con una composición parecida a la de la Tierra y en un intervalo de masas de entre 1 y 10 veces la de nuestro planeta, concluye que sólo sería viable la habitabilidad en aquellos con radio máximo 1,7 veces el de la Tierra para pequeñas masas, y de 2,2 masas para los más pesados.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/17/la-biografia-de-la-vida-61-hay-vida-aun-mas-lejos/#footnote_6_29568" id="identifier_6_29568" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="En &eacute;ste enlace podemos encontrar el anterior mencionado estudio.">7</a>]</sup> Otro estudio analiza el tamaño máximo que deberá tener un planeta situado en órbita alrededor de una estrella del tipo G, como el Sol, a 1 Unidad Astronómica, de forma que su gravedad no sea lo suficientemente grande como para mantener a lo largo del tiempo la densa atmósfera inicial de hidrógeno, cosa que haría la vida imposible. Concluye que, aunque en los primeros años de la vida de los planetas se formara dicha atmósfera, por debajo de masas equivalentes a 1,5 la de la Tierra el hidrógeno será barrido por los vientos solares.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/17/la-biografia-de-la-vida-61-hay-vida-aun-mas-lejos/#footnote_7_29568" id="identifier_7_29568" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Aqu&iacute; pod&eacute;is enlazar con este &uacute;ltimo estudio.">8</a>]</sup> Un tercer ejemplo lo encontramos en un estudio que determina que si una exoluna orbita a menos de diez veces el radio de su planeta no puede albergar vida.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/17/la-biografia-de-la-vida-61-hay-vida-aun-mas-lejos/#footnote_8_29568" id="identifier_8_29568" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Aqu&iacute; pod&eacute;is enlazar con el tercer estudio.">9</a>]</sup></p>

<p style="text-align: justify;">Con todo lo anterior quedan introducidas las condiciones más básicas para que un exoplaneta sea habitable. Ahora <strong>vamos a </strong><strong>buscarlos</strong>. Pero ¿cómo?</p>

<p style="text-align: justify;">La tecnología llega en nuestra ayuda. Tecnología que nos permite observar un punto luminoso en el espacio a grandísima distancia, tecnología que nos permite analizar la luz de este punto, tecnología con la que sabemos el movimiento de este punto luminoso hasta percibir cualquier anomalía en su deambular. Básicamente hay dos procedimientos de estudiar una estrella lejana con el objeto de saber si le ronda algún planeta. Uno, el <em>método de la velocidad radial</em>, que se basa en la interacción gravitatoria entre dos astros, particularizando en estrella y planeta, que altera su movimiento teórico por el espacio. Cada uno da tirones al otro de forma no uniforme en el tiempo, de tal manera que cualquier anomalía en sus velocidades es un claro indicador de que hay vecinos. Otra técnica es analizar los cambios en la luminosidad de la estrella lo que indicará que un objeto opaco y brillante -algún planeta- deambula entre ella y nosotros, que la vemos desde la Tierra: lo que llamamos el <em>método del tránsito</em>. Recientemente se está aplicando también otra metodología basada en el efecto de <em>lente gravitacional</em> que una estrella realiza sobre alguna galaxia de fondo. Este efecto sufrirá ligeras variaciones según sea la posición del planeta con relación al de su estrella.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/17/la-biografia-de-la-vida-61-hay-vida-aun-mas-lejos/#footnote_9_29568" id="identifier_9_29568" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Hay adem&aacute;s otros m&eacute;todos de an&aacute;lisis de la existencia de exoplanetas pero que a fecha de agosto de 2020 hab&iacute;an aportado un poco menos del 5% de los descubrimientos. De largo el m&eacute;todo del tr&aacute;nsito es el m&aacute;s fruct&iacute;fero, con un 75% en su haber.">10</a>]</sup></p>

<p style="text-align: justify;">Aunque la búsqueda de exoplanetas es relativamente reciente -ya que en 1988 se descubrió el primero, Gamma Cephei Ab-, hoy en día disponemos de una potente herramienta dedicada a ello. El 7 de marzo de 2009 se lanzó al espacio el telescopio Kepler. Está diseñado para captar y estudiar imágenes de planetas &#8220;similares&#8221; a la Tierra con el objeto de determinar si es posible la vida en ellos. Mide continuamente el brillo de 156.453 estrellas y, aplicando el método del tránsito, determina si en alguna de estas estrellas puede haber un planeta. Si se considera que el dato es suficientemente interesante, desde tierra otros observatorios, aplicando el método de la velocidad radial, acaban de afinar los resultados.</p>

<p style="text-align: justify;">A partir de los resultados contrastados de Kepler, en noviembre de 2013 se publicó un estudio,<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/17/la-biografia-de-la-vida-61-hay-vida-aun-mas-lejos/#footnote_10_29568" id="identifier_10_29568" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Publicado por la revista PNAS de noviembre de 2013 que pod&eacute;is encontrar aqu&iacute;.">11</a>]</sup> basado en un análisis estadísticos de los datos, que concluía que un 20% de las estrellas del tipo semejante al Sol pueden tener planetas del tamaño de la Tierra. Dado que aproximadamente el 20% de las estrellas son de tipo solar, podemos concluir que tan sólo en la Vía Láctea podrían encontrase unos 4 mil millones de planetas parecidos al nuestro. Otra cosa es en qué posición &#8220;goldilock&#8221; se encuentran y cuáles son sus otras condiciones de habitabilidad. Y aún pudiendo ser favorables estas circunstancias, ello no quiere decir que necesariamente haya vida en ellos. La nómina de candidatos se verá realmente potenciada cuando seamos capaces de observar las exolunas que orbiten los exoplanetas gigantes, de los que ya conocemos un abundante número situados en la zona habitable de sus estrellas.</p>

<p style="text-align: justify;">En febrero de 2014 la NASA proporcionó información de Kepler: En esta fecha el número de exoplanetas descubiertos y confirmados como tales era de 1.783. Kepler sigue trabajando, descubriendo y añadiendo nuevos exoplanetas a la nómina anterior. La NASA va actualizando casi diariamente su información,<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/17/la-biografia-de-la-vida-61-hay-vida-aun-mas-lejos/#footnote_11_29568" id="identifier_11_29568" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="En&nbsp;esta p&aacute;gina&nbsp;de la NASA se anuncian las n&oacute;minas de planetas posibles y confirmados.">12</a>]</sup> de forma que a día 18 de noviembre de 2021 reportaba la existencia de 4.575 planetas confirmados.</p>

<div id="attachment_29624" class="wp-caption aligncenter" style="width: 555px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2014/04/exoplanetas-conocidos-Kepler-2014.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-29624   " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2014/04/exoplanetas-conocidos-Kepler-2014.jpg" alt="" width="545" height="409" /></a><p class="wp-caption-text">Diagrama resumen del número de planetas encontrados por Kepler, agrupados según su tamaño (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Planetas_extrasolares_descubiertos_por_la_misi%C3%B3n_Kepler#/media/File:KnownExoplanets-Sizes-20140226.png" rel="nofollow" class="liwikipedia">Imagen</a>: NASA, fair use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Un 40% son gigantes gaseosos del tipo Júpiter que podrían acarrear una exoluna habitable, pero lo más importante es que una tercera parte son del tipo terrestre con un radio inferior al del doble del de la Tierra. Y de estos últimos, más de un 8% con tamaños muy similares (R&lt;1,25 R<sub>T</sub>).</p>

<p style="text-align: justify;">En la siguiente imagen podemos ver una selección de objetos planetarios individuales a partir de datos de enero de 2015. Se obtiene al aplicar a la lista total del telescopio Kepler el siguiente criterio conservador de selección, definido en el Catálogo de Exoplanetas Habitables de la Universidad de Puerto Rico, en Arecibo: &#8220;<em>Un exoplaneta potencialmente habitable es un planeta extrasolar con una masa entre 0,1 y 10,0 veces la de la Tierra y un radio desde 0,5 a 2,0 el de la Tierra, orbitando además en la zona habitable de su estrella&#8221;</em>.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/17/la-biografia-de-la-vida-61-hay-vida-aun-mas-lejos/#footnote_12_29568" id="identifier_12_29568" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Todo este tipo de informaci&oacute;n la pod&eacute;is encontrar en la web del Planetary Habitability Laboratory que enlazar&eacute;is aqu&iacute;.">13</a>]</sup></p>

<div id="attachment_34032" class="wp-caption aligncenter" style="width: 584px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/02/exoplanetas-kepler-enero-20153.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-34032  " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/02/exoplanetas-kepler-enero-20153-1024x704.jpg" alt="" width="574" height="394" /></a><p class="wp-caption-text">Nómina de los exoplanetas conocidos que cumplen la definición conservadora para ser habitables. Es muy probable que su composición sea rocosa y con la temperatura correcta para contener agua líquida. Esta figura, por la fecha en que se realizó, no recoge a Kepler 452-b, el que puede ser hermano gemelo de la Tierra y del que hablamos más al final de esta entrada (<a href="http://www.jpl.nasa.gov/news/news.php?feature=4429" class="liexternal">Crédito</a>: NASA, Ames/W Stenzel, fair use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">El catálogo de la Universidad de Arecibo,<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/17/la-biografia-de-la-vida-61-hay-vida-aun-mas-lejos/#footnote_13_29568" id="identifier_13_29568" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Pod&eacute;is verlo aqu&iacute;.">14</a>]</sup> con datos de febrero de 2017, es ligeramente distinto al propuesto por la NASA y habla de hasta 23 planetas habitables de características &#8220;terráqueas&#8221;.</p>

<p style="text-align: justify;">Vamos ha extendernos un poco más acerca del pionero entre los anteriores. Nos estamos refiriendo al exoplaneta Kepler 186-f. En el mes de abril de 2014 el SETI y la NASA dieron a conocer<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/17/la-biografia-de-la-vida-61-hay-vida-aun-mas-lejos/#footnote_14_29568" id="identifier_14_29568" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Reportado en &eacute;sta publicaci&oacute;n de la revista Science de abril de 2014.">15</a>]</sup> la existencia de lo que parecía ser el primer planeta de tamaño terrestre situado en la zona habitable de su estrella Kepler 186.</p>

<p style="text-align: justify;">El sistema planetario de esta enana roja es casi tan antiguo como el Sistema Solar (más de 4 mil millones de años) y se encuentra en la constelación del Cisne a unos 492,3 años luz de nosotros. Su tamaño como estrella es aproximadamente la mitad del tamaño del Sol. Las enanas rojas son las estrellas más abundantes del Universo puesto que su conjunto agrupa aproximadamente las tres cuartas partes de todas las que existen.</p>

<p style="text-align: justify;">La amabilidad con que este tipo de estrellas pueda recibir a la Vida es objeto de múltiples controversias y podéis obtener más información al respecto en este interesante artículo de Wikipedia.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/17/la-biografia-de-la-vida-61-hay-vida-aun-mas-lejos/#footnote_15_29568" id="identifier_15_29568" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="&Eacute;ste art&iacute;culo de Wikipedia lo pod&eacute;is leer aqu&iacute;.">16</a>]</sup> Con objeto de agilizar la lectura al lector menos exigente, incluyo el primer párrafo del artículo mencionado, <em>traducido libremente</em> por mí mismo para facilitar su comprensión.</p>

<p style="text-align: justify;">&#8220;<em>La habitabilidad en los sistemas de las enanas rojas viene determinada por un considerable número de factores y causas diversas. Algunos son negativos, como pueden ser el bajo flujo energético estelar, la alta probabilidad de que se produzca acoplamiento de mareas, los pequeños tamaños de sus zonas habitables circumestelares y las variadas fluctuaciones de brillo que experimenta la estrella. El gran número de ellas en el universo y su longevidad pueden ser factores positivos para la habitabilidad de sus planetas. El estudiar cómo afectan estas circunstancias unas a otras en el ámbito de la habitabilidad va a ayudar a determinar la frecuencia de vida extraterrestre y de la inteligencia en estos sistemas</em>&#8220;.</p>

<p style="text-align: justify;">Volvamos ahora a Kepler 186-f. Y demos unas pinceladas sobre lo que sabemos de este exoplaneta. Pocas cosas en concreto.</p>

<p style="text-align: justify;">Su tamaño es un poco superior al de la Tierra ya que su radio es de 1,13 veces el de nuestro planeta. Se cree que, dado su pequeño tamaño, pueda ser un planeta rocoso o incluso cubierto en su totalidad por un océano. De su atmósfera se conoce muy poco.</p>

<p style="text-align: justify;">Su movimiento orbital anual dura 130 días terrestres y lo hace a unos 0,4 UA de su estrella, el 40% de como lo hace la Tierra alrededor del Sol. También, dada la distancia a su estrella, se cree que las mareas gravitacionales le afectan poco. Precisamente por estas dos razones se supone que rota sobre su eje y con una velocidad más lenta que la de la Tierra, pudiendo durar el giro &#8220;diario&#8221; hasta semanas.</p>

<p style="text-align: justify;">El hecho de que se encuentre más cerca de su estrella que la Tierra del Sol no quiere decir que su temperatura sea muy caliente. A pesar de que su estrella es fría (superficie a unos 3.700 K) comparada con el Sol (superficie a unos 6.000 K), recibe de ella una energía equivalente al 32% de la que recibe la Tierra del Sol. Por comparar, Marte recibe el 43%.</p>

<p style="text-align: justify;">Kepler 186-f fue el pionero. Pero por ahora el diploma de &#8220;hermano gemelo&#8221; más parecido a la Tierra lo posee Kepler 452-b que se encuentra a unos 1.400 años luz. La NASA reportó en julio de 2015 el resultado de los análisis realizados sobre este planeta y su estrella.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/17/la-biografia-de-la-vida-61-hay-vida-aun-mas-lejos/#footnote_16_29568" id="identifier_16_29568" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Aqu&iacute; encontrar&eacute;is el mencionado informe de la NASA.">17</a>]</sup> De forma muy resumida se trata de un planeta rocoso muy posiblemente con actividad volcánica, de un tamaño 60% superior al de la Tierra, un periodo orbital muy semejante -385 días- así como su radio -1,05 UA- que lo sitúa en plena zona habitable de su estrella. Y aquí está lo más interesante, esta última es muy semejante a nuestro Sol aunque unos mil millones de años más vieja.</p>

<p style="text-align: justify;">En la siguiente imagen se hace una comparación entre las zonas habitables del Sol, de Kepler 186 y de Kepler 452. Como se podía esperar por el relativamente bajo flujo de energía que le llega de sus estrella, el planeta Kepler 186-f orbita muy próximo a la zona exterior de la franja habitable en su sistema, pero aún dentro del campo de posible existencia de agua en estado líquido. Y no puedo dudar que me resulta realmente excitante el ver el parecido del sistema planeta-estrella de Kepler 452-b con el de la Tierra-Sol.</p>

<p style="text-align: justify;">Dicho esto, la imaginación es libre.</p>

<div id="attachment_34232" class="wp-caption aligncenter" style="width: 569px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/06/fig5-scale_of_452_system.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-34232   " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/06/fig5-scale_of_452_system.jpg" alt="" width="559" height="419" /></a><p class="wp-caption-text">Comparación entre los sistemas Solar y los de Kepler 186 y Kepler 452 mostrando sus respectivas zonas de habitabilidad y los planetas que en ellas orbitan (<a href="http://www.nasa.gov/ames/kepler/kepler-452-and-the-solar-system" class="liexternal">Imagen</a>: NASA, dominio público)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Un &#8220;último notición&#8221; al respecto<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/17/la-biografia-de-la-vida-61-hay-vida-aun-mas-lejos/#footnote_17_29568" id="identifier_17_29568" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Lo estoy escribiendo en febrero de 2017. Desde luego siempre habr&aacute; nuevos &amp;#8220;&uacute;ltimos noticiones&amp;#8221; a los que no podr&eacute; abarcar. Espero que el curioso lector pueda ponerse al d&iacute;a utilizando los variados enlaces que aporto en esta entrada.">18</a>]</sup> lo ha dado la European Southern Observatory -ESO-.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/17/la-biografia-de-la-vida-61-hay-vida-aun-mas-lejos/#footnote_18_29568" id="identifier_18_29568" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Con &eacute;ste comunicado a partir de un informe del equipo descubridor, que pod&eacute;is enlazar aqu&iacute;.">19</a>]</sup> Se ha descubierto a 39 años luz de nosotros ¡en el vecindario! una sistema planetario de una estrella enana roja fría -TRAPPIST-1- alrededor de la cual orbitan, posiblemente, hasta siete planetas, la mayoría del tamaño de la Tierra. Tres de ellos están el zona Goldilocks. El descubrimiento es extremadamente importante ya que, al estar tan &#8220;cerca&#8221; de la Tierra, es la primera vez que tenemos planetas con las condiciones apropiadas para estudiar sus atmósferas, si es que la tienen. Con un valor añadido al ánalisis de posibles biomarcadores: Es un sistema planetario accesible, con el que podremos avanzar en el conocimiento de la evolución de estos sistemas. Hasta ahora sólo teníamos al solar para echar una ojeada.</p>

<p style="text-align: justify;">Bien. Hay que concluir que existen planetas en zonas con potencial para la Vida. Pero los indicios de vida son aún tan pobres que nos debemos preguntar de qué forma podemos afianzar esta etérea información. Deberíamos ser capaces de poder observar si realmente en estos astros hay indicios de biomarcadores de los que disertábamos en la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/03/la-biografia-de-la-vida-60-tenemos-vecinos/" target="_blank" class="liinternal">entrada anterior</a>. Pero&#8230; ¡vamos a ver! Si casi no tenemos la suficiente tecnología para determinar si hay un exoplaneta y lo deducimos por procedimientos indirectos, ¿cómo voy a poder analizar el espectro de la luz que me llega del planeta? Porque su luz, llegar, llega, pero absolutamente enmascarada en la de su estrella.</p>

<p style="text-align: justify;">¡Qué no se nos apodere la desesperanza! Con suma lentitud se está avanzando en el proyecto de nuevos telescopios con potencia suficiente como para observar exoplanetas, aunque lógicamente con ciertas limitaciones de resolución, y analizar el espectro de su luz. Uno de estos proyectos lo constituye el European Extremely Large Telescope (<strong>E-ELT</strong>). Se trata de un telescopio terrestre con un diámetro de 39 metros. Estará geográficamente situado en el desierto de Atacama, Chile. Otro gran proyecto en fase de desarrollo es el del James Webb Space Telescope (<strong>JWST</strong>), un observatorio espacial que estudiará el cielo en frecuencia infrarroja. Tendrá una gran resolución y su situación, más allá de la atmósfera de la Tierra, le permitirá observar longitudes de onda infrarrojas vedadas para los instrumentos terrestres, por lo que será un buen complemento del E-ELT.</p>

<p style="text-align: justify;">Un futuro esperanzador dentro de la amenaza de las penurias económicas que frenan a estos ilusionantes y necesarios proyectos.</p>

<p style="text-align: justify;">Y hasta aquí lo que sabemos hacer en este campo. Sigue la búsqueda sin desfallecer, a la espera de nuevas ayudas tecnológicas que nos amplíen el campo de visión: toda la Vía Láctea, otras galaxias de nuestro cúmulo vecinal e incluso más allá, sabiendo que muchas de las estrellas que vemos posiblemente se apagaron hace mucho. Las posibles conclusiones pueden cambiar el sentir de la humanidad. Alguno de nuestros hijos podrá disfrutar de la certeza de que hay vida física más allá de la nuestra.</p>

<p style="text-align: justify;">Y aquí, en este punto, se acaba nuestro viaje. Ahora sí.</p>

<p style="text-align: justify;">Solamente habrá una <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/24/la-biografia-de-la-vida-62-ultimas-palabras-anexos-cronologia-y-base-documental/" class="liinternal">entrada</a> más de recopilación y despedida, con una bibliografía que espero os sea útil. Tanto como lo ha sido para mí.</p>

<p style="text-align: justify;">Así pues, las lágrimas y los abrazos para dentro de unos días. Hasta entonces.</p>
<ol class="footnotes"><li id="footnote_0_29568" class="footnote">La <strong>unidad astronómica</strong> es una unidad de longitud igual por definición a 149.597.870.700 metros, que equivale aproximadamente a la distancia media entre el planeta Tierra y el Sol.</li><li id="footnote_1_29568" class="footnote">El <strong>albedo</strong> es el porcentaje de radiación que cualquier superficie refleja respecto a la radiación que incide sobre la misma. Las superficies claras tienen valores de albedo superiores a las oscuras, y las brillantes más que las mates. El albedo medio de la Tierra es del 37-39% de la radiación que proviene del Sol.</li><li id="footnote_2_29568" class="footnote">La <strong>tectónica</strong> es la especialidad de la geología que estudia las estructuras geológicas producidas por deformación de la corteza terrestre, las que las rocas adquieren después de haberse formado así como los procesos que las originan.</li><li id="footnote_3_29568" class="footnote">En <a href="https://arxiv.org/pdf/1505.00280v1.pdf" class="lipdf">éste enlace</a> encontraréis un artículo que estudia la influencia de los materiales radiactivos en la zona de habitabilidad de su estrella.</li><li id="footnote_4_29568" class="footnote">El <strong>acoplamiento de marea</strong> es la causa de que la cara de un objeto astronómico esté fijada apuntando a otro, tal como la cara visible de la Luna está siempre apuntando a la Tierra. Un objeto acoplado de esta forma toma para la rotación sobre su eje el mismo tiempo que para efectuar la traslación alrededor del compañero. Esta rotación síncrona hace que un hemisferio apunte de forma continua hacia el objeto compañero.</li><li id="footnote_5_29568" class="footnote">Un estudio de este fenómeno lo encontramos en el enlace de la nota 7.</li><li id="footnote_6_29568" class="footnote">En <a href="https://arxiv.org/pdf/1311.3039v1.pdf" class="lipdf">éste enlace</a> podemos encontrar el anterior mencionado estudio.</li><li id="footnote_7_29568" class="footnote">Aquí podéis enlazar con <a href="https://arxiv.org/pdf/1401.2765v1.pdf" class="lipdf">este último estudio</a>.</li><li id="footnote_8_29568" class="footnote">Aquí podéis enlazar con el <a href="https://arxiv.org/ftp/arxiv/papers/1209/1209.5323.pdf" class="lipdf">tercer estudio</a>.</li><li id="footnote_9_29568" class="footnote">Hay además otros métodos de análisis de la existencia de exoplanetas pero que a fecha de agosto de 2020 habían aportado un poco menos del 5% de los descubrimientos. De largo el método del tránsito es el más fructífero, con un 75% en su haber.</li><li id="footnote_10_29568" class="footnote">Publicado por la revista PNAS de noviembre de 2013 que podéis encontrar <a href="http://www.pnas.org/content/110/48/19273.abstract" class="liexternal">aquí</a>.</li><li id="footnote_11_29568" class="footnote">En <a href="http://exoplanetarchive.ipac.caltech.edu/index.html" class="liexternal">esta página</a> de la NASA se anuncian las nóminas de planetas posibles y confirmados.</li><li id="footnote_12_29568" class="footnote">Todo este tipo de información la podéis encontrar en la web del Planetary Habitability Laboratory que enlazaréis <a href="https://phl.upr.edu/the-habitable-exoplanets-catalog" class="liexternal">aquí</a>.</li><li id="footnote_13_29568" class="footnote">Podéis verlo <a href="http://phl.upr.edu/projects/habitable-exoplanets-catalog" class="liexternal">aquí</a>.</li><li id="footnote_14_29568" class="footnote">Reportado en <a href="http://science.sciencemag.org/content/344/6181/277" class="liexternal">ésta publicación</a> de la revista Science de abril de 2014.</li><li id="footnote_15_29568" class="footnote">Éste artículo de Wikipedia lo podéis leer <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Habitability_of_red_dwarf_systems" rel="nofollow" class="liwikipedia">aquí</a>.</li><li id="footnote_16_29568" class="footnote"><a href="https://www.nasa.gov/press-release/nasa-kepler-mission-discovers-bigger-older-cousin-to-earth" class="liexternal">Aquí</a> encontraréis el mencionado informe de la NASA.</li><li id="footnote_17_29568" class="footnote">Lo estoy escribiendo en febrero de 2017. Desde luego siempre habrá nuevos &#8220;últimos noticiones&#8221; a los que no podré abarcar. Espero que el curioso lector pueda ponerse al día utilizando los variados enlaces que aporto en esta entrada.</li><li id="footnote_18_29568" class="footnote">Con <a href="http://www.eso.org/public/spain/news/eso1706/" target="_blank" class="liexternal">éste comunicado</a> a partir de un informe del equipo descubridor, que podéis enlazar <a href="http://www.eso.org/public/archives/releases/sciencepapers/eso1706/eso1706a.pdf" target="_blank" class="lipdf">aquí</a>.</li></ol>]]></content:encoded>
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		<title>La Biografía de la Vida 60. ¿Tenemos vecinos?</title>
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		<pubDate>Sat, 03 Oct 2015 10:14:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jreguart</dc:creator>
				<category><![CDATA[Astronomía]]></category>
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		<description><![CDATA[En la anterior entrada de esta serie sobre La Biografía de la Vida habíamos iniciado la búsqueda de vida fuera de nuestro planeta intentando conocer cómo podía ser el objeto de nuestros deseos. Fuera de la Tierra las condiciones, en su mayoría, pueden ser muy inhóspitas, por lo que dirigimos nuestros ojos hacia aquellos seres que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">En la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2015/09/19/la-biografia-de-la-vida-59-extremofilos/" target="_blank" class="liinternal">anterior entrada</a> de esta serie sobre <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/series/la-biografia-de-la-vida/" class="liinternal">La Biografía de la Vida</a> habíamos iniciado la búsqueda de vida fuera de nuestro planeta intentando conocer cómo podía ser el objeto de nuestros deseos. Fuera de la Tierra las condiciones, en su mayoría, pueden ser muy inhóspitas, por lo que dirigimos nuestros ojos hacia aquellos seres que conviven con nosotros en ambientes muy, pero que muy, difíciles: los extremófilos. Con esto no quiero decir que realmente vayamos a encontrar el tipo de seres duros de la Tierra. Lo más probable es encontar seres parecidos. Hoy vamos a dedicarnos a ver el campo de búsqueda, lugares en el sistema solar en donde puede ser posible la vida.</p>

<p style="text-align: justify;">Está claro que no disponemos de una tecnología desarrollada como para poder llevar a cabo una observación directa de estos hipotéticos extremófilos. Por lo que nos deberemos concentrar en la búsqueda de las pistas colaterales que nos llegan con la luz que recibimos del exterior. En su espectro viene la información necesaria. Analizando la distribución de sus bandas podemos saber qué tipo de átomos las emitieron o se interpusieron en su camino. La explicación es muy sencilla. Cada átomo -elemento químico- tiene una configuración particular de sus capas electrónicas. Cada una a un nivel de energía determinada y específica del elemento. Si uno de sus electrones se muda de una a otra es porque ha recibido o ha emitido un fotón, cuya energía -frecuencia- captamos y podemos ver reflejada en su espectro.</p>

<div id="attachment_29522" class="wp-caption aligncenter" style="width: 767px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2014/04/Espectro-de-emisión-del-Fe.png" class="liimagelink"><img class="size-full wp-image-29522" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2014/04/Espectro-de-emisión-del-Fe.png" alt="" width="757" height="99" /></a><p class="wp-caption-text">Espectro de frecuencias de un rayo de luz. En este caso se trata de la emitida por átomos de hierro en el intervalo visible electromagnético (<a href="http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Emission_spectrum-Fe.png" class="liexternal">Wikimedia</a>, dominio público)</p></div>

<p style="text-align: justify;">¿Por qué es importante saber que átomos hay ahí? Porque la actividad biológica deja pistas químicas en sus subproductos, lo que se conoce como <strong>biomarcadores</strong>, moléculas resultantes de la actividad metabólica de los organismos vivos. Si queremos saber si en un exoplaneta o en una exoluna hay algo semejante a lo que hay en la Tierra, lo lógico es intentar seguir la pista a estos biomarcadores. Puede haber de muchos tipos en la atmósfera de un planeta habitable, pero la mayoría resultan invisibles si los observamos a varios años luz de distancia. Por este motivo nos tenemos que centrar sobre aquellos elementos que son realmente los mejores indicios de vida: <strong>oxígeno</strong>, <strong>ozono</strong> y <strong>metano</strong>. Además, podemos buscar la presencia de <strong>dióxido de carbono</strong> como producto secundario de la respiración y de <strong>agua</strong> como disolvente universal necesario para que la vida sea una realidad. Aunque no son biomarcadores, ambos juegan un papel fundamental en la biosfera terrestre.</p>

<p style="text-align: justify;">Ya sabemos que el <em>oxígeno</em> en la Tierra ha sido en su mayoría consecuencia de la actividad biológica de las cianobacterias y de los seguidores de su invento, la fotosíntesis. Sin embargo, eso fue en la Tierra ¿Pudiera ser que en otros lugares la Vida no hubiera seguido exactamente el camino que tomó en nuestro planeta? Bien podría existir un planeta repleto de organismos que no utilizan el oxígeno en su metabolismo, como pasó en los inicios de nuestro planeta, cuando todo proceso biológico era anaeróbico. Lo cual nos llevaría a una atmósfera en la que este gas no estuviera significativamente presente aunque hubiera vida. Pero también tenemos que pensar que aunque haya una fuerte correlación entre la existencia de oxígeno y la de la vida, también se puede producir por procesos abióticos: el oxígeno no sólo es un subproducto del metabolismo orgánico, sino que también lo es de la fotodisociación de la molécula de agua por acción de los rayos ultravioletas, tanto en la atmósfera como en las superficies de masas de agua o hielo. Así que bien pudiera ser que el oxígeno que detectemos en un exoplaneta no tenga nada que ver con organismos vivos. Como vemos, lo relacionado con este elemento puede ser un tremendo lío.</p>

<div id="attachment_29530" class="wp-caption aligncenter" style="width: 460px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2014/04/Mars_Express_records_the_composition_of_the_Earth_s_atmosphere_and_oceans_node_full_image.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-29530  " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2014/04/Mars_Express_records_the_composition_of_the_Earth_s_atmosphere_and_oceans_node_full_image.jpg" alt="" width="450" height="374" /></a><p class="wp-caption-text">Biomarcadores en el espectro de la atmósfera de la Tierra visto por la Mars Express (<a href="http://www.esa.int/spaceinimages/Images/2003/07/Mars_Express_records_the_composition_of_the_Earth_s_atmosphere_and_oceans" class="liexternal">Imagen</a>: ESA, fair use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">El <em>ozono</em> es más fácil de detectar que el oxígeno y en su mayoría proviene de la asociación de tres átomos de oxígeno por acción de las radiaciones ultravioleta: señala la existencia de oxígeno y además favorece el desarrollo de la Vida en cuanto a que es un protector frente a estas radiaciones ultravioleta. Por desgracia, también puede formarse mediante mecanismos abióticos, aunque en estos casos se produce en concentraciones muy bajas.</p>

<p style="text-align: justify;">Aunque en la Tierra el <em>metano</em> primigenio apareció en los arrastres de las erupciones volcánicas, podemos decir que en casi su totalidad se generó y se genera como resultado de la descomposición anaeróbica de la materia orgánica. Al igual que el oxígeno, es un gas inestable que necesita ser repuesto continuamente, por lo que su presencia mantenida sólo puede explicarse por la existencia de las dos causas que hemos mencionado, biológicas o geológicas. La detección simultánea de oxígeno y metano en una exoplaneta sería un indicio a favor de la presencia de formas de Vida.</p>

<p style="text-align: justify;">Ahora que sabemos lo que conviene buscar, hagámoslo para empezar en las cercanías. Puede que haya vida, o la haya habido, en nuestro sistema solar: Marte, los satélite saturninos Titán y Encélado, el joviano Europa, o incluso el más alejado Tritón, satélite de Neptuno… Andamos tras la pista del agua, la madre de la Vida, aunque después de lo dicho en la entrada anterior, cuando hablamos de los organismos extremófilos, eso casi puede parecer irrelevante.</p>

<p style="text-align: justify;">En la actualidad es bien conocido que <strong>Marte</strong> es un planeta “seco”. Tan solo se ha podido encontrar agua en estado sólido -en los casquetes polares constituidos por grandes masas de hielos perpetuos o en paredes de cráteres o valles profundos donde no incide nunca la luz solar- y se especula que en el subsuelo puedan darse las condiciones ambientales para que el agua se mantenga en estado líquido.<strong> </strong>Se<strong> </strong>han detectado grandes glaciares enterrados con extensiones de decenas de kilómetros y profundidades del orden de un kilómetro. Es evidente que hace millones de años por su superficie corría el agua líquida y que está claro que el hemisferio norte del planeta fue un gran océano. Eran otras las condiciones de su atmósfera y la presión que ejercía sobre la superficie.</p>

<p style="text-align: justify;">La existencia de agua en Marte se ha podido corroborar gracias a la infinidad de fotografías de gran calidad obtenidas por las sofisticadas naves de la NASA y la ESA. En la imagen siguiente, por ejemplo, podemos ver al volcán marciano Ceraunius Tholus. Tiene 130 kilómetros de diámetro y su cima se eleva a 5,5 kilómetros sobre las llanuras adyacentes. Se observan claramente las antiguas torrenteras que peinan sus laderas e incluso lo que parece un cráter convertido en cuenca endorreica. Hablando de escorrentías es preciso comentar lo que parece ser la huella de flujos, estacionalmente activos, de disoluciones de sal muera que han sido anunciados en septiembre de 2015 por la NASA.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/03/la-biografia-de-la-vida-60-tenemos-vecinos/#footnote_0_25383" id="identifier_0_25383" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Pod&eacute;is ver esta noticia de la NASA en este enlace.">1</a>]</sup> El hecho de que sean de sal muera es significativo ya que eso es lo que permite al agua mantenerse en estado líquido en el ambiente de baja presión y temperatura de la superficie de Marte.</p>

<div id="attachment_29500" class="wp-caption aligncenter" style="width: 489px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2014/04/Volcán-marciano-Cerauniustholus1.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-29500 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2014/04/Volcán-marciano-Cerauniustholus1.jpg" alt="" width="479" height="296" /></a><p class="wp-caption-text">El volcán marciano Ceraunius Tholus. A su lado el más pequeño (<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/File:Cerauniustholus.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a>: NASA, dominio público)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Hay por tanto muchas y muy claras evidencias de agua en Marte. Se especula también con las trazas de gas metano que fueron detectadas<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/03/la-biografia-de-la-vida-60-tenemos-vecinos/#footnote_1_25383" id="identifier_1_25383" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Ver &eacute;sta publicaci&oacute;n de la NASA de abril de 2004.">2</a>]</sup> en la atmósfera de Marte en 2003, lo cual es considerado un misterio, ya que, bajo las condiciones atmosféricas del planeta y la radiación solar, el metano es inestable y tiende a desaparecer con el paso de los años, lo que permitiría hacer la hipótesis de que en Marte debe existir una fuente productora de metano que mantiene su concentración en la atmósfera y que produce un mínimo de 150 toneladas cada año&#8230; ¿se trata de bacterias metanógenas? Un año más tarde también la nave Mars Express de la ESA confirmó la existencia del metano atmosférico marciano (concentraciones de 10 ppb).<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/03/la-biografia-de-la-vida-60-tenemos-vecinos/#footnote_2_25383" id="identifier_2_25383" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="En &eacute;ste enlace encontr&aacute;is la rese&ntilde;a de la noticia publicado por la ESA en marzo de 2004.">3</a>]</sup> Sin embargo los datos obtenidos por el rover Curiosity de la NASA que está analizando en directo la superficie marciana sólo ha logrado confirmar una presencia residual de este gas, una sexta parte de los datos anteriores, lo que nos aleja la posibilidad de que represente la existencia de biometanógenos.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/03/la-biografia-de-la-vida-60-tenemos-vecinos/#footnote_3_25383" id="identifier_3_25383" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="M&aacute;s informaci&oacute;n en &eacute;ste art&iacute;culo de National Geographyc de septiembre de 2013.">4</a>]</sup> La controversia sigue servida.</p>

<p style="text-align: justify;">Unos pocos kilómetros más allá, tan sólo 550 millones, orbita el gran Júpiter gaseoso, con su cohorte de satélites. Nos fijaremos en <strong>Europa</strong>, que tanto sorprendió a Galileo cuando enfocó por primera vez su telescopio hacia esta luna. Lo hizo el 7 de enero de 1610 y fue una demostración contundente de que no todos los astros giraban alrededor de la Tierra: por lo menos cuatro circunvalaban Júpiter. Europa es semejante en tamaño a nuestra Luna. Pero sus composiciones distan mucho de ser parecidas. La superficie de Europa es un casquete helado, de agua. A gran escala es una suave bola blanca, sorprendentemente lisa, sin apenas cráteres, lo que indica que su superficie se recicla con rapidez. Pero realmente está cruzada por infinitud de grietas. Más o menos anchas, con una configuración de bandas de colores que hace pensar en que estas grietas se abren de vez en cuando emergiendo por su parte central nuevo material: más agua que se hiela en las condiciones de temperatura de la superficie. Algo así como las dorsales oceánicas de la Tierra en versión H<sub>2</sub>O. El tamaño de Júpiter induce unas tremendas mareas gravitacionales sobre la masa de Europa. Y así como en la localidad costera francesa de Mont Saint-Michel el mar se eleva hasta unos catorce metros por acción de la fuerza gravitatoria del Sol y la Luna, la superficie del planeta jupiterino lo hace unos 30 metros ¡¡teniendo un radio tres veces menor que la Tierra!! Podemos imaginar la exorbitante energía de deformación liberada cada tres días y medio, que es lo que dura su periodo orbital. Todo indica que sobre el núcleo de hierro y sílice se encuentra un gran océano subterráneo de agua líquida de 100 kilómetros de espesor.</p>

<div id="attachment_29538" class="wp-caption aligncenter" style="width: 380px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2014/04/Europa-moon.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-29538   " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2014/04/Europa-moon.jpg" alt="" width="370" height="370" /></a><p class="wp-caption-text">Imagen de la superficie de agua helada de Europa, luna de Júpiter (<a href="http://en.wikipedia.org/wiki/File:Europa-moon.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a>, NASA, dominio público)</p></div>

<p style="text-align: justify;" align="center">Y toda esta digresión para llegar al agua líquida una vez más. El profesor Richard Greenberg de la Universidad de Arizona, en su libro &#8220;<em>Unmasking Europa</em>&#8220;, ha estimado que Europa la tiene en suficiente cantidad y con una elevada concentración de oxígeno, incluso mayor que en nuestros mares.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/03/la-biografia-de-la-vida-60-tenemos-vecinos/#footnote_4_25383" id="identifier_4_25383" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="La rese&ntilde;a de la noticia proviene del peri&oacute;dico ABC, edici&oacute;n de octubre de 2009.">5</a>]</sup> Concentraciones semejantes serían suficientes para mantener no sólo microorganismos, sino también formas de vida más complejas. No parece un mundo raro para un extremófilo.</p>

<p style="text-align: justify;"><strong>Titán</strong> es un caso extraño. Desconocido hasta que lo descubrió el astrónomo Christiaan Huygens  en 1656, es el mayor de los satélites de Saturno, con un tamaño casi el doble del de la Luna. La rareza estriba en que su atmósfera es densa, es la única luna del sistema solar que la posee. Un 94% de nitrógeno y el resto hidrocarburos entre los que reina el metano. Las condiciones de frío y temperatura a tanta distancia del Sol, 1.400 millones de kilómetros, hace que el metano pueda permanecer normalmente en estado líquido. Allí realiza la función que el agua realiza en la Tierra: tiene su ciclo de evaporación, lluvia, escorrentías con degradación del suelo y almacenamiento en mares y lagos, con unas riberas heladas.</p>

<p style="text-align: justify;" align="center">Su superficie de hielo está muy fragmentada y erosionada con volcanes de impacto, pero también otros que se creen que emiten hielo y amoniaco. En algunas zonas el hielo de la superficie parece estar recubierto de materia orgánica.</p>

<div id="attachment_29551" class="wp-caption aligncenter" style="width: 436px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2014/04/Titán.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-29551  " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2014/04/Titán.jpg" alt="" width="426" height="320" /></a><p class="wp-caption-text">No es una foto sepia de un amanecer en las islas noruegas de Spitsbergen, es Titán en persona (<a href="http://photojournal.jpl.nasa.gov/catalog/PIA16634" class="liexternal">Imagen</a>: NASA/JPL-Caltech/USGS, fair use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Este satélite posee también una densidad que hace presuponer que su masa está en gran medida constituida por hielo de agua. A la vista de ello se supone también que en sus profundidades puede encontrarse un mar de agua líquida y amoniaco sobre un fondo de roca. El escenario hace volar la imaginación a los astrobiólogos. Titán, con una superficie exterior repleta de compuestos de carbono, algunos de ellos en el camino de los materiales orgánicos para la vida, un mar de agua interior sobre un fondo rocoso en donde se pudiera repetir condiciones semejantes a las fumarolas submarinas terrestres. ¿Por qué no pensar en la vida?</p>

<p style="text-align: justify;">Esta idea de vida en la saturnina luna Titán se ve reforzada después de que en 2014 se haya reportado la existencia de microorganismos viviendo en los lagos de asfalto -un líquido viscoso compuesto de hidrocarburos- de la isla de Trinidad, en el Caribe.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/03/la-biografia-de-la-vida-60-tenemos-vecinos/#footnote_5_25383" id="identifier_5_25383" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Una mayor informaci&oacute;n sobre los lagos de asfalto de Tit&aacute;n la encontrar&eacute;is en &eacute;sta publicaci&oacute;n de la revista Science de agosto de 2014.">6</a>]</sup></p>

<p style="text-align: justify;">Tenemos datos curiosos de esta luna obtenidos mediante la sonda Cassini, que la sobrevoló durante 2004, y de la sonda Huygens que aterrizó sobre su helada superficie en 2005. Se esperaba encontrar en las mediciones de su atmósfera un cierto porcentaje de hidrógeno, resultado de la disociación del acetileno y del metano provocada por los rayos ultravioleta en la atmósfera más exterior. Pero ni las concentraciones medidas de acetileno ni las del hidrógeno se correspondían a lo que debía ser un proceso químico independiente en un medio inerte, ni su difusión por la atmósfera se hacía de manera uniforme. Sorprendentemente, el H<sub>2</sub> disminuía a medida que se acerca a la superficie de Titán, como si allí se diera un proceso químico que lo consumiera. No obstante, el desequilibrio de estos elementos se podría explicar mediante algún proceso inorgánico todavía desconocido que provocara la fijación del hidrógeno en la superficie y retirara el acetileno de forma selectiva. Pero los datos son también compatibles con la presencia en Titán de algún tipo de organismo vivo que viviera en el metano líquido, se alimentara de acetileno y consumiera hidrógeno atmosférico: equivalente al agua, dióxido de carbono y oxígeno del esquema terrestre. De nuevo vuela la imaginación.</p>

<p style="text-align: justify;">En la nómina de posibilidades se encuentra también <strong>Encélado</strong>, luna compañera de Titán. Al igual que en éste, el análisis de su gravedad<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/03/la-biografia-de-la-vida-60-tenemos-vecinos/#footnote_6_25383" id="identifier_6_25383" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="M&aacute;s informaci&oacute;n en la publicaci&oacute;n de la revista Science de abril de 2014.">7</a>]</sup> parece sugerir que posee un núcleo central rocoso y una capa externa de hielo. Y entre ambos, en posiciones próximas al polo sur, un mar subterráneo proyectando géiseres de hielo por las grietas. Gracias a los datos aportados por la sonda Casini acerca de los materiales eyectados en estas emisiones, se cree que en el fondo del mar subterráneo podría estar produciéndose una actividad hidrotermal.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/03/la-biografia-de-la-vida-60-tenemos-vecinos/#footnote_7_25383" id="identifier_7_25383" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Noticia publicada en la revista Nature de marzo de 2015.">8</a>]</sup> Ya sabemos de la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2013/06/09/la-biografia-de-la-vida-05-la-casa-natal-de-la-vida/" class="liinternal">entrada 05</a> de esta serie, &#8220;<em>La casa natal de la Vida</em>&#8220;, la importancia de este tipo de procesos en la generación de vida en la Tierra. Completamos la imagen de Encélado diciendo que su atmósfera está compuesta prácticamente por agua.</p>

<div id="attachment_29561" class="wp-caption aligncenter" style="width: 332px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2014/04/Encelado.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-29561  " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2014/04/Encelado.jpg" alt="" width="322" height="323" /></a><p class="wp-caption-text">Diagrama que ilustra la constitución interna de Encélado con un núcleo rocoso y su mar interior de donde proceden los géiseres de hielo situados en el polo sur (<a href="http://photojournal.jpl.nasa.gov/catalog/PIA18071" class="liexternal">Imagen</a>: NASA/JPL-Caltech/USGS, fair use)</p></div>

<p style="text-align: justify;" align="center">Nos tenemos que ir ahora a 4.500 millones de kilómetros de la Tierra para encontrar a otro posible candidato a transportista sideral de vida: el satélite de Neptuno <strong>Tritón</strong>. La atmósfera es semejante a la de Titán, mucho nitrógeno aderezado con metano. Presenta una gran actividad geológica del tipo de criovulcanismo de nitrógeno líquido provocado por un diferente calentamiento zonal por parte del sol. Esta circunstancia, a pesar de que la temperatura en su superficie es congeladora, -235ºC, induce a pensar en un calentamiento interno, lo que nos permite imaginar de nuevo un mar subterráneo donde algún ser extremófilo lleve a cabo su actividad.</p>

<div id="attachment_29565" class="wp-caption aligncenter" style="width: 442px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2014/04/Tritón.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-29565  " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2014/04/Tritón.jpg" alt="" width="432" height="432" /></a><p class="wp-caption-text">Vista parcial del hemisferio norte de Tritón (<a href="http://www.jpl.nasa.gov/spaceimages/details.php?id=PIA00061" class="liexternal">Imagen</a>: NASA, fair use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Con Tritón acabamos el breve repaso por los mejores candidatos de nuestro Sistema Solar a ser el soporte de desarrollo de algún tipo de vida. Como hemos podido ver, las mayores esperanzas las tenemos colocadas en el agua, tan imprescindible para la vida de la Tierra. Sí, el agua es una buena base de partida. Pero no tenemos mucho más. En algún caso algo que pudiera considerarse como biomarcador, el metano, pero muy, muy lejos de una evidencia seria o con posibilidad de ser contrastada. ¿Decepcionante? Yo no diría esto, aunque nuestra ávida curiosidad necesita realidades. Estamos comenzando y nuestra tecnología nos ha dado ya muchas alegrías. Pero hay que ir a estos mundos para comprobar &#8220;in situ&#8221; qué es lo que hay allí. ¿Será un sondeo en Marte? ¿Apostaremos todo a Europa y a que una sonda posada en su superficie conseguirá penetrar la capa de hielo hasta el océano subterráneo? Todo está abierto y nada cerrado.</p>

<p style="text-align: justify;">La aventura en nuestro vecindario continúa. Quiero pensar, apoyado en todo lo que nos ha dicho la biografía de la Vida, que un extremófilo desconocido está allí esperándonos.</p>

<p style="text-align: justify;">En la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2015/10/17/la-biografia-de-la-vida-61-hay-vida-aun-mas-lejos/" class="liinternal">siguiente entrada</a> daremos un paseo por otro tipo de esfuerzos del hombre. Los que estamos haciendo para prolongar nuestras conjeturas más allá de nuestro sistema solar. Prolongar nuestras conjeturas y encontrar evidencias. Y si por estos lares la cosa está a medio cocer, imaginad lo crudo que está lo que vamos a ver, a pesar de los fantásticos avances de los últimos veinte años. Hasta entonces, que nos veremos en el mundo exterior.</p>
<ol class="footnotes"><li id="footnote_0_25383" class="footnote">Podéis ver esta noticia de la NASA en <a href="http://www.lanasa.net/news/marte/la-nasa-confirma-la-evidencia-de-agua-liquida-en-marte/" class="liexternal">este enlace</a>.</li><li id="footnote_1_25383" class="footnote">Ver <a href="https://astrobiology.nasa.gov/news/methane-on-mars-a-possible-biomarker/" class="liexternal">ésta publicación</a> de la NASA de abril de 2004.</li><li id="footnote_2_25383" class="footnote">En <a href="http://www.esa.int/Our_Activities/Space_Science/Mars_Express/Mars_Express_confirms_methane_in_the_Martian_atmosphere" class="liexternal">éste enlace</a> encontráis la reseña de la noticia publicado por la ESA en marzo de 2004.</li><li id="footnote_3_25383" class="footnote">Más información en <a href="http://news.nationalgeographic.com/news/2013/09/130919-mars-curiosity-methane-nasa-habitable-rover/" class="liexternal">éste artículo</a> de National Geographyc de septiembre de 2013.</li><li id="footnote_4_25383" class="footnote"><a href="http://www.abc.es/20091009/ciencia-tecnologia-espacio-sistema-solar/oceano-planeta-europa-contiene-200910091200.html" class="liexternal">La reseña</a> de la noticia proviene del periódico ABC, edición de octubre de 2009.</li><li id="footnote_5_25383" class="footnote">Una mayor información sobre los lagos de asfalto de Titán la encontraréis en <a href="http://science.sciencemag.org/content/345/6197/673" class="liexternal">ésta publicación</a> de la revista Science de agosto de 2014.</li><li id="footnote_6_25383" class="footnote">Más información en la <a href="http://science.sciencemag.org/content/344/6179/78" class="liexternal">publicación</a> de la revista Science de abril de 2014.</li><li id="footnote_7_25383" class="footnote">Noticia <a href="http://www.nature.com/nature/journal/v519/n7542/full/nature14262.html" class="liexternal">publicada</a> en la revista Nature de marzo de 2015.</li></ol>]]></content:encoded>
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		<title>Fábricas de átomos</title>
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		<pubDate>Mon, 14 Jan 2013 16:58:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antares</dc:creator>
				<category><![CDATA[Antares]]></category>
		<category><![CDATA[Astronomía]]></category>

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		<description><![CDATA[Hans Bethe. El padre de la nucleosíntesis Según lo que vimos en el anterior artículo, a través de la espectroscopía de absorción habíamos conseguido darnos cuenta de la composición del Sol. Como casi todo en la ciencia, fue algo asombroso. El Sol se componía principalmente de Hidrógeno y otro gas simple muy raro en la Tierra, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_19929" class="wp-caption alignleft" style="width: 218px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2012/09/Hans_Bethe1.jpg" class="liimagelink"><img class="size-medium wp-image-19929" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2012/09/Hans_Bethe1-208x300.jpg" alt="" width="208" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">Hans Bethe. El padre de la nucleosíntesis</p></div>

<p>Según lo que vimos en <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2012/12/09/descubriendo-el-sol-sin-enviar-misiones-espaciales/" target="_blank" class="liinternal">el anterior artículo</a>, a través de la espectroscopía de absorción habíamos conseguido darnos cuenta de la composición del Sol. Como casi todo en la ciencia, fue algo asombroso. El Sol se componía principalmente de Hidrógeno y otro gas simple muy raro en la Tierra, el Helio, en una proporción casi de 75:25. Aunque se notaban trazas de otros elementos muy comunes en la Tierra, éstas eran infinitesimales con respecto a la masa total del Sol, y eso planteaba muchos interrogantes.</p>

<p>Que en la Tierra se encuentren raramente estos gases (por ejemplo, el Hidrógeno principalmente conformando agua, y el Helio solamente como producto de procesos de decaimiento radiactivo) no debe parecer anormal. Si suponemos que en un principio la Tierra tenía todos los elementos, rápidamente estos empezarían reacciones químicas entre sí, formando moléculas grandes y más pesadas que los elementos solos. Sin embargo, aquellas moléculas estables y livianas (como la molécula de Hidrógeno y los átomos de Helio) permanecían en la atmósfera. Y como no tenían interacciones químicas con su alrededor, la única fuerza que podía ligarlos al planeta era la gravedad. Pero la Tierra no tiene un campo gravitatorio tan grande como para mantener moléculas tan livianas como el Hidrógeno y el Helio y éstas podrían, con el tiempo, salir libremente al espacio.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2013/01/14/fabricas-de-atomos/#footnote_0_19925" id="identifier_0_19925" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Ac&aacute; recuerdo un acertijo: Si est&aacute;s explorando un asteroide y te das cuenta que est&aacute; compuesto por Oro puro, &iquest;por qu&eacute; no es conveniente brincar de la emoci&oacute;n? Sencillamente porque, si est&aacute; compuesto enteramente de Oro, no es lo suficientemente pesado para mantener mol&eacute;culas m&aacute;s livianas como por ejemplo el Carbono. Como t&uacute; eres principalmente Carbono,&nbsp;cuando brinques terminar&aacute;s en el espacio exterior.">1</a>]</sup></p>

<p>Era lógico, entonces, encontrar estos gases en cuerpos con la suficiente masa como para mantenerlas; ése es el caso de nuestro Sol y los planetas más grandes que son conformados, principalmente, por Hidrógeno.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2013/01/14/fabricas-de-atomos/#footnote_1_19925" id="identifier_1_19925" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="El calor es, tambi&eacute;n, un componente fundamental en el proceso. Los gases calientes se mueven m&aacute;s r&aacute;pido y tienen m&aacute;s&nbsp;posibilidades&nbsp;de abandonar un planeta. Por ejemplo, podemos ver al planeta Mercurio pr&aacute;cticamente sin atm&oacute;sfera, mientras que un sat&eacute;lite de tama&ntilde;o parecido como Tit&aacute;n (que es m&aacute;s fr&iacute;o por encontrarse mucho m&aacute;s lejos del Sol) s&iacute; tiene una atm&oacute;sfera apreciable.">2</a>]</sup></p>

<p>De esta forma, la cantidad de reacciones nucleares que deberían llevarse a cabo en el Sol se restringieron a las que involucrasen Hidrógeno y posiblemente Helio. La gran cantidad de Hidrógeno y la poca presencia de otros elementos más pesados en el Sistema solar planteó entonces serios problemas: ¿<em>por qué tanto Hidrógeno</em>? La respuesta a ambos interrogantes había venido con el genial Hans Bethe (1906-2005). Él había conseguido explicar teóricamente el proceso de fusión nuclear (nucleosíntesis), en el cual, a partir de átomos simples como el Hidrógeno, podrían formarse elementos más pesados (como el Helio y los demás), produciendo, a su vez, una gran cantidad de energía. Sin embargo, estas reacciones no eran espontáneas, y para empezar a producirlas era necesario someter el Hidrógeno a presiones y temperaturas muy altas, tal y como se demostró que existían en el Sol. Bajo condiciones normales sería imposible pensar en este tipo de reacciones en la Tierra. Este trabajo teórico excepcional llevo a la producción de la bomba de Hidrógeno en 1952 y  le valió el premio Nobel de física a Bethe en 1967. Así, la comunidad científica se vio rápidamente seducida por la idea de que, en un principio, de alguna forma, el universo estaba constituido por Hidrógeno, y era dentro de las estrellas donde se formaban los elementos más pesados.</p>

<p>Pero&#8230; ¡un momento! Si en un principio el universo era Hidrógeno, la nube de la que se había originado el Sistema Solar debería también ser de Hidrógeno, así que, si de ella habían salido todos los planetas&#8230; ¿por qué la Tierra está compuesta por otros elementos? Debería estar compuesta de Hidrógeno principalmente, y eso no es lo que se ve. Por otro lado, haciendo las cuentas del proceso de Bethe, para que el Sol tenga la proporción de Helio/Hidrógeno que tiene, debería haber quemado combustible, por lo menos, desde hace unos 20 eones aunque a la Tierra se le atribuía una edad de apenas 4,5 eones. Ambas son cantidades bien diferentes, y sólo sugieren que la nube que dio origen al sistema solar debería haber tenido otros elementos además de Hidrógeno. Pero si suponemos que los elementos pesados se forman dentro de las estrellas, ¿cómo puede un elemento pesado escaparse de ella si ni siquiera puede hacerlo un elemento tan liviano como el Hidrógeno? A no ser que, por el contrario, existieran otros mecanismos fuera de las estrellas para producir elementos pesados. La tan anhelada <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Fusi%C3%B3n_fr%C3%ADa" rel="nofollow" class="liwikipedia">fusión fría</a>.  Tal vez muchos de los lectores de El Tamiz ya estén familiarizados con el proceso en &#8220;<a href="http://eltamiz.com/la-vida-privada-de-las-estrellas/" class="liinternal">la vida privada de las estrellas</a>&#8221; de Pedro en El Tamiz, pero déjenme contar la historia y los hombres detrás de estos descubrimientos.</p>

<p>Empecemos.</p>

<div id="attachment_19944" class="wp-caption alignright" style="width: 275px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2012/09/tipos-espectrales-22.jpg" class="liimagelink"><img class="size-medium wp-image-19944" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2012/09/tipos-espectrales-22-265x300.jpg" alt="" width="265" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">DIferencia de lineas espectrales con respecto a tipo espectral de las estrellas (indicado por letras). Mientras más caliente es una estrella, más simple es su espectro.</p></div>

<p>En el siglo XIX, las principales diferencias que se habían encontrado entre las estrellas eran su color y su distancia al sistema solar. Ya hemos hablado de las diferencias de distancia <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2011/02/14/%C2%BFque-tan-grande-es-nuestro-vecindario-la-distancia-a-las-estrellas-mas-cercanas/" class="liinternal">previamente</a>. En cuanto al estudio de los colores de las estrellas, vendría con la aplicación de la espectroscopía de Krichhoff.  En 1867, el astrónomo italiano <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Angelo_Secchi" rel="nofollow" class="liwikipedia">Pietro Angelo Secchi</a> (1818-78) clasificó las estrellas de acuerdo a su color sugiriendo una división de las estrellas en 4 tipos diferentes. Vinieron observaciones detalladas hasta llegar a la clasificación actual, propuesta en 1900 por el astrónomo <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Edward_Charles_Pickering" rel="nofollow" class="liwikipedia">Edward Pickering</a> (1846-1919), consistente en 7 letras. Claramente estas divisiones son arbitrarias, pues el color de las estrellas forma un continuo, aunque espero que quede claro: algunas estrellas son, relativamente, más rojas (como <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Antares" rel="nofollow" class="liwikipedia">Antares</a>), otras amarillas (<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Capella" rel="nofollow" class="liwikipedia">Capella</a>), otras blancas (<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sirio" rel="nofollow" class="liwikipedia">Sirio</a>), y otras Blancas-azules (<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Vega_%28estrella%29" rel="nofollow" class="liwikipedia">Vega</a>), y todo esto dependiendo de su temperatura superficial (cuanto más roja, más fría; cuanto más azul, más caliente).</p>

<p>Con respecto al espectro de absorción, como podemos ver en la imagen de la derecha, dependiendo de su temperatura superficial las estrellas pueden presentar líneas diferentes entre otras. Por ejemplo, a los 4000°C pueden formarse algunas moléculas, pero para otras estrellas más calientes prácticamente los átomos andan solos. De la misma forma, para temperaturas muy altas, algunos electrones pueden escaparse de sus átomos.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2013/01/14/fabricas-de-atomos/#footnote_2_19925" id="identifier_2_19925" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Un &aacute;tomo con menos electrones que los normales es llamado i&oacute;n positivo o cati&oacute;n.">3</a>]</sup> Las longitudes de onda que absorbe un átomo son totalmente distintas si le faltan electrones, y podría pensarse que se trata de un elemento totalmente diferente. Cuando no se tenía bien conocido el mecanismo de ionización de átomos por la temperatura se pensaba que, posiblemente, por ejemplo el Sol podría albergar otro elemento que se llamó provisionalmente &#8220;<em>Coronio</em>&#8220;, debido a que se encontraban líneas de absorción adicionales en el espectro de la corona solar. Sin embargo, en 1941, el astrónomo sueco <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Bengt_Edl%C3%A9n" rel="nofollow" class="liwikipedia">Bengt Edlen</a> (1906-93) mostró que ese supuesto &#8220;Coronio&#8221; en realidad era una mezcla de átomos de Hierro y Níquel que perdieron casi una docena de electrones. También, por ejemplo se había sugerido el &#8220;<em>Nebulio</em>&#8221; en el espectro de algunas nebulosas. Pero el astrónomo estadounidense <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Ira_Sprague_Bowen" rel="nofollow" class="liwikipedia">Ira Sprague Bowen</a> (1898-1973) mostró que estas líneas eran en realidad una mezcla de Oxígeno y Nitrógeno, donde cada átomo había perdido entre dos y tres electrones  en condiciones que requerían densidades extremadamente pequeñas.</p>

<p>Entonces un problema surgió con las estrellas rojas. Si bien es cierto que, según lo esperado por la ley de Wien (ver artículo de <a href="/2012/05/30/premios-nobel-fisica-1911-wilhelm-wien/" target="_blank" class="liinternal">Wien</a>), éstas deben ser muy frías, y aunque la mayoría eran pequeñas (como la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Estrella_de_Barnard" rel="nofollow" class="liwikipedia">estrella de Barnard</a>), algunas de ellas eran particularmente brillantes (como <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Betelgeuse" rel="nofollow" class="liwikipedia">Betelgeuse</a> en Orión y <a href="Antares" class="liinternal">Antares</a> en Escorpión, las estrellas más brillantes de sus respectivas constelaciones). Como no se mostraban particularmente cerca, la única manera para que brillaran de esa forma fue propuesta en 1905 por <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ejnar_Hertzsprung" rel="nofollow" class="liwikipedia">Ejnar Hertzsprung</a> (1873-1967), y es que estas estrellas fueran gigantescas. Esta propuesta fue comprobada cuando se fue capaz de realizar una estimación del tamaño de Betelgeuse por métodos astronómicos en 1920, dando cuenta de unos 500 000 000 km, es decir, unas 350 veces más grande que el Sol.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2013/01/14/fabricas-de-atomos/#footnote_3_19925" id="identifier_3_19925" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Estimaciones actuales realizadas con el telescopio espacial Hubble le dan un tama&ntilde;o a&uacute;n mayor de unos 900 000 000 km.">4</a>]</sup> Antares es un poco más pequeña que Betelgeuse.  El récord de tamaño lo posee hasta ahora la supergigante roja <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/NML_Cygni" rel="nofollow" class="liwikipedia">NML Cygni</a><sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2013/01/14/fabricas-de-atomos/#footnote_4_19925" id="identifier_4_19925" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Antes era VY canis Majoris, pero observaciones m&aacute;s cuidadosas han mostrado que es m&aacute;s peque&ntilde;a de lo que se pensaba.">5</a>]</sup> con un diámetro de 2 310 000 000 km: si la colocáramos donde está el Sol, su atmósfera llegaría casi hasta la órbita de Saturno.</p>

<p>Si no eres muy bueno con los números, acá te comparto un vídeo para que te hagas una idea.  Aún no se ha actualizado y toma como la estrella más grande a VY canis mayoris, pero muy recientemente observaciones cuidadosas le han dado un menor tamaño:</p>

<p><object width="425" height="355"><param name="movie" value="https://www.youtube.com/v/HEheh1BH34Q&amp;rel=0"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="https://www.youtube.com/v/HEheh1BH34Q&amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="355"></embed></object></p>

<p>Ahora bien, mientras Hertzsprung descubría las gigantes rojas, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Henry_Norris_Russell" rel="nofollow" class="liwikipedia">Henry N Rusell </a>(1887-1957) realizaba un trabajo similar. En 1913, de manera independiente a Hetzsprung, realizó un gráfico en el que se relacionaba, en el eje horizontal el tipo espectral de cada estrella (o sea, su color predominante) con su magnitud absoluta<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2013/01/14/fabricas-de-atomos/#footnote_5_19925" id="identifier_5_19925" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Recordemos: el brillo que mostrar&iacute;a una estrella si estuviese situada a 10 parsecs de distancia.">6</a>]</sup> en el eje vertical. Este diagrama es conocido actualmente como el &#8220;<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Diagrama_de_Hertzsprung-Russell" target="_blank" rel="nofollow" class="liwikipedia">diagrama Hertzprung-Russell</a>&#8221; o simplemente &#8220;diagrama H-R&#8221;. Es el que tenemos a la izquierda.</p>

<div id="attachment_20034" class="wp-caption alignleft" style="width: 310px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2012/10/hrcolour.jpg" class="liimagelink"><img class="size-medium wp-image-20034" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2012/10/hrcolour-300x205.jpg" alt="" width="300" height="205" /></a><p class="wp-caption-text">Diagrama HR (Universidad de Leicester)</p></div>

<p>En general, cuanto más caliente es una estrella, más brillante es. Casi todas las estrellas que se han clasificado (un 99%) ocupan, de acuerdo a esta hipótesis, una linea diagonal desde la parte superior izquierda hasta la inferior derecha. Esta linea es llamada &#8220;<strong>la secuencia principal</strong>&#8220;.  Excepciones a esta regla son, claramente, las gigantes rojas. Estas estrellas son rojas  (clase espectral M) y muy brillantes, y por lo tanto se sitúan arriba a la derecha en el diagrama H-R.</p>

<p>Cuando este diagrama fue construido poco se sabía sobre las reacciones nucleares que se llevaban a cabo en una estrella, y muchos tenían el pensamiento de Hemholtz y Laplace. De esta forma, el diagrama HR &#8220;mostraba&#8221; una imagen de la evolución estelar. En palabras del propio Russell:</p>

<p>&#8220;<em>Una estrella comienza como una aglomeración muy voluminosa de gas frío, la cual lentamente se contrae. Se calienta mientras se contrae hasta que empieza a irradiar en el infrarrojo. De esta forma es una gigante infrarroja como Epsilon Aurigae. Luego continua contrayéndose y calentándose, hasta ser una brillante roja como Antares. Continua encogiéndose y calentándose hasta pasar a ser una gigante amarilla, luego una estrella normal hasta, finalmente, ser una estrella azul-blanca como Sirio. De esta forma, arrancando desde la parte superior derecha, la estrella baja hasta la secuencia principal y empieza a ascender hasta la región superior izquierda</em>.&#8221;</p>

<p>Sin embargo, por alguna razón, al llegar a ser una estrella blanco-azul, ésta no se hace más caliente. Lo primero que se sugirió era que en ese punto el material estaba tan comprimido que ya no actuaba como gas, así que lentamente se iba enfriando y perdiendo su brillo, convirtiéndose en una enana amarilla como nuestro Sol, luego una enana roja como la estrella de Barnard, y finalmente, en una larga agonía con poca o casi ninguna radiación, se apagaba y se convertía en una &#8220;enana negra&#8221; que no podríamos detectar con telescopios comunes.</p>

<p>Esta teoría,  indudablemente, era muy atractiva, y parecía encajar cuando se midieron las masas de algunas estrellas. A pesar de ser enormes, las gigantes rojas no mostraban una diferencia de masa tan grande como esperaríamos al juzgar por su tamaño con respecto al Sol, por ejemplo.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2013/01/14/fabricas-de-atomos/#footnote_6_19925" id="identifier_6_19925" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Para Antares, tener una masa unas 15 veces mayor a nuestro Sol no est&aacute; tan mal para ser unas 35 000 000 000 veces m&aacute;s grande&amp;#8230;">7</a>]</sup> Así, la mayoría de estrellas (casi el 98%) tienen una masa de entre 0,2 y 5 veces la masa de nuestro Sol.</p>

<p>Sin embargo, la historia de la vida de las estrellas que hoy conocemos es muy diferente a la que les he contado. La hipótesis de más arriba solo duró medianamente vigente durante unos diez años. Ya vimos que el responsable del brillo de una estrella son las reacciones nucleares, y dada la gran cantidad de Hidrógeno en el Sol, una hipótesis que clasifique al Sol como una estrella vieja no es adecuada. Sin embargo, con los estudios de Eddington (como vimos en el <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2012/12/09/descubriendo-el-sol-sin-enviar-misiones-espaciales/" target="_blank" class="liinternal">anterior artículo</a>), se vio que era necesaria una masa mayor de la estrella para producir una luminosidad más grande.</p>

<p>Como se dan cuenta, en la ciencia no siempre se tienen las mejores hipótesis con las primeras observaciones, así que para entender cómo nos dimos cuenta del actual ciclo de evolución estelar les emplazo para el próximo artículo. Hasta entonces.</p>

<p>&nbsp;</p>
<ol class="footnotes"><li id="footnote_0_19925" class="footnote">Acá recuerdo un acertijo: Si estás explorando un asteroide y te das cuenta que está compuesto por Oro puro, ¿por qué no es conveniente brincar de la emoción? Sencillamente porque, si está compuesto enteramente de Oro, no es lo suficientemente pesado para mantener moléculas más livianas como por ejemplo el Carbono. Como tú eres principalmente Carbono, cuando brinques terminarás en el espacio exterior.</li><li id="footnote_1_19925" class="footnote">El calor es, también, un componente fundamental en el proceso. Los gases calientes se mueven más rápido y tienen más posibilidades de abandonar un planeta. Por ejemplo, podemos ver al planeta Mercurio prácticamente sin atmósfera, mientras que un satélite de tamaño parecido como Titán (que es más frío por encontrarse mucho más lejos del Sol) sí tiene una atmósfera apreciable.</li><li id="footnote_2_19925" class="footnote">Un átomo con menos electrones que los normales es llamado ión positivo o catión.</li><li id="footnote_3_19925" class="footnote">Estimaciones actuales realizadas con el telescopio espacial Hubble le dan un tamaño aún mayor de unos 900 000 000 km.</li><li id="footnote_4_19925" class="footnote">Antes era VY canis Majoris, pero observaciones más cuidadosas han mostrado que es más pequeña de lo que se pensaba.</li><li id="footnote_5_19925" class="footnote">Recordemos: el brillo que mostraría una estrella si estuviese situada a 10 parsecs de distancia.</li><li id="footnote_6_19925" class="footnote">Para Antares, tener una masa unas 15 veces mayor a nuestro Sol no está tan mal para ser unas 35 000 000 000 veces más grande&#8230;</li></ol>]]></content:encoded>
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		<title>Descubriendo el Sol (Sin enviar misiones espaciales).</title>
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		<pubDate>Sun, 09 Dec 2012 19:46:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antares</dc:creator>
				<category><![CDATA[Antares]]></category>
		<category><![CDATA[Astronomía]]></category>

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		<description><![CDATA[Gustav Kirchhoff (1824-87) padre de la espectroscopía moderna. Tal vez también sea un viejo conocido para aquellos que trabajan con circuitos. ADVERTENCIA: Esta serie trata de la historia de la astronomía así que NO todo lo que se relata en esta historia es lo aceptado actualmente. Si lo que sabes de astronomía es contradictorio con [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_19878" class="wp-caption alignleft" style="width: 350px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2012/09/kirchhoff.jpg" class="liimagelink"><img class="size-full wp-image-19878" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2012/09/kirchhoff.jpg" alt="" width="340" height="298" /></a><p class="wp-caption-text">Gustav Kirchhoff (1824-87) padre de la espectroscopía moderna. Tal vez también sea un viejo conocido para aquellos que trabajan con circuitos.</p></div>

<p><em>ADVERTENCIA: <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/el-universo/" target="_blank" class="liinternal">Esta serie</a> trata de la historia de la astronomía así que NO todo lo que se relata en esta historia es lo aceptado actualmente. Si lo que sabes de astronomía es contradictorio con lo que decimos aquí, es normal. Algunas cosas se descubrieron después del tiempo en que se relata cada artículo <em>y ya habrá espacio en la serie para hablar de ellas</em>. </em></p>

<p>En <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2012/10/07/la-edad-de-la-tierra-una-cuestion-de-energia-ii/" target="_blank" class="liinternal">el anterior artículo</a><strong> </strong>nos dimos cuenta de que la edad de la Tierra era, por lo menos, de unos mil millones de años, pero no podíamos decir lo mismo de los otros planetas o inclusive del propio Sol. De éste solamente sabíamos que generaba energía a costa de su masa pero, ¿quién podía decirnos cuál era su masa original? Si el Sol hubiese tenido, por ejemplo, el doble de su masa actual convirtiéndola contínuamente en energía, podría tener una edad de 1500 eones. Entonces, por lo tanto, podría seguir viviendo otros 1500 eones antes de desaparecer. Los mecanismos de conversión de masa en energía eran desconocidos para los científicos del naciente siglo XX, y más aún cuando no sabían qué elementos químicos hay en el Sol y las condiciones en las que existen. Claramente, fue una tarea formidable darnos cuenta de esas cosas.</p>

<p>Déjenme contarles la historia.</p>

<p>Pensemos un momento: ¿cómo podríamos determinar de qué está hecha una sustancia que se encuentra a casi 150.000.000 km?</p>

<p>Empezando el siglo XIX, soñar en una tarea como esa parecía ridículo. Incluso el reconocido filósofo francés <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Auguste_Comte" rel="nofollow" class="liwikipedia">Auguste Comte</a> (1798-1857) clasificó a la composición de los cuerpos celestes como una de las cosas fuera de los límites del conocimiento humano. Pero el Sol no está completamente a 150 000 000 Km. Existe luz que sale de él, atraviesa el espacio y nos alcanza. A medida que avanzaba el siglo XIX, los científicos aprendieron a encontrar más y más información de la luz que venía del Sol. Déjenme regresar a la espectroscopía.</p>

<div id="attachment_19889" class="wp-caption alignright" style="width: 310px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2012/09/Fig.1.4a-bis.jpg" class="liimagelink"><img class="size-medium wp-image-19889" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2012/09/Fig.1.4a-bis-300x255.jpg" alt="" width="300" height="255" /></a><p class="wp-caption-text">Técnica de registro del espectro de emisión de un gas. (Mc Graw Hill)</p></div>

<p>En 1859, el físico alemán <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gustav_Kirchhoff" rel="nofollow" class="liwikipedia">Gustav Robert Kirchhoff </a>(1824-87) y su colaborador, el químico alemán <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Robert_Bunsen" rel="nofollow" class="liwikipedia">Robert Wilhelm Bunsen</a> (1811-99) hicieron uno de los descubrimientos más importantes de la astronomía. Todo empezó cuando el señor Bunsen trabajaba en un mecanismo para calentar muestras de laboratorio, su conocido &#8220;<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mechero_Bunsen" rel="nofollow" class="liwikipedia">mechero de Bunsen</a>&#8221; (dispositivo que mezcla aire y gas para hacer una flama más caliente). En sus investigaciones, se dio cuenta de que al adicionar gases de diferentes materiales se obtenía una llama de diferente color, así que, en conjunto con Kirchhoff, empezaron un estudio cuidadoso de la luz que emiten los cuerpos al calentarse.</p>

<p>Newton había descubierto que la luz blanca podía separarse, utilizando un prisma, en luces de varios colores, y a este conjunto de colores lo llamó &#8220;espectro&#8221; (que significa &#8220;figura fantasmal&#8221;). Sin embargo las luces emitidas por gases calientes en su mayoría no eran blancas, así que estos hombres quisieron saber: ¿de qué colores estaban compuestas estas luces? ¿cómo sería su espectro?</p>

<p>Al hacer incidir la luz de los vapores calientes sobre prismas, se dieron cuenta de que producían un espectro consistente en una cantidad de lineas de colores bien diferenciadas sobre un fondo oscuro (como en la imagen de la derecha). Cada elemento, al calentarse, producía su propio patrón de lineas brillantes. El mismo patrón (o <em>espectro de emisión,</em> como es llamado actualmente), nunca era producido por dos elementos diferentes. De esta forma era posible usar los espectros de emisión como huellas dactilares y darse cuenta de la composición de un gas (o de cualquier material al que se haya vaporizado previamente) observando su espectro. Así nacía la técnica de la espectroscopía de emisión.</p>

<p>El año siquiente, estudiando el espectro de varios minerales,  detectaron líneas donde ningún otro elemento las había mostrado antes. Utilizando técnicas de análisis químico pudieron obtener muestras de dos nuevos elementos: el Cesio y el Rubidio, así llamados por las palabras latinas para &#8220;cielo azul&#8221; y &#8220;rojo&#8221; respectivamente, esto debido al color de las líneas que eran más apreciables en su espectro. Sin embargo, fueron más allá; trabajaron con la luz de un <strong>sólido</strong> incandescente (que produce luz blanca formando un espectro continuo) y pasaron su luz a través de muestras de vapor frío. Asombrosamente, ¡el vapor, frío, absorbía luz de la misma frecuencia que la que emitía cuando estaba caliente! Se obtenía entonces lo contrario: un espectro de todos los colores, pero con lineas negras que significaban una absorción de la luz de esa frecuencia por parte del gas. De esta forma, para detectar la composición de un vapor ya no era necesario calentarlo, sino simplemente hacer incidir sobre él luz blanca y observar qué frecuencias absorbía.</p>

<p>Al analizar el espectro producido por el Sol notaron que era un típico espectro de absorción. Así, pensaron que el centro del Sol podía comportarse como un sólido incandescente y que producía un espectro continuo, pero la luz de ciertas longitudes de onda, al atravesar la atmósfera solar (también caliente, pero no tanto como el centro) era absorbida por los elementos que la componían, por lo que lo que vemos en realidad son un montón de espectros de absorción superpuestos, todo dependía de los elementos que estuvieran presentes en el Sol.</p>

<div id="attachment_19894" class="wp-caption alignleft" style="width: 310px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2012/09/espectros.jpg" class="liimagelink"><img class="size-medium wp-image-19894" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2012/09/espectros-300x276.jpg" alt="" width="300" height="276" /></a><p class="wp-caption-text">Comparación del espectro de la luz solar con el espectro de absorción de los principales componentes solares. (autor)</p></div>

<p>Las lineas en un espectro de absorción son más intensas a medida que aumenta la cantidad del elemento en cuestion. Por lo tanto, no sólo era posible observar cuáles elementos están presentes en el Sol, sino también su cantidad. A diferencia de lo que pensaba Comte, sí era posible saber la composición de un objeto siempre que su luz fuera tan brillante como para poder determinar su espectro. Por ejemplo, en 1929 el astrónomo estadounidense Henry Norris Russell (1877-1957), luego de estudiar muy cuidadosamente el especto solar, llegó a la conclusión de que el Sol era extremadamente rico en Hidrógeno (calculó unas 3/5 partes de Hidrógeno), algo impensable debido a la rareza de ese elemento en la Tierra.</p>

<p>Una de las líneas más prominentes en el espectro solar (llamada &#8220;D&#8221; por Fraunhoffer) se atribuyó en un principio al Sodio, pero el resto de las lineas de éste no se encontraron con la misma intensidad, así que aceptarlo unánimemente ocasionaba cierto sinsabor. Un nuevo estudio del espectro llevó al astrónomo inglés <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Joseph_Norman_Lockyer" rel="nofollow" class="liwikipedia">Joseph Norman Lockyer</a> (1836-1920) a sugerir que ciertas líneas desconocidas en el espectro del Sol debían pertenecer a un elemento desconocido, al que provisionalmente llamó Helio (del nombre griego del Sol). No fue hasta 1895 cuando pudo localizarse Helio en la Tierra por el químico escocés <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/William_Ramsay" rel="nofollow" class="liwikipedia">William Ramsay</a> (1852-1916):<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2012/12/09/descubriendo-el-sol-sin-enviar-misiones-espaciales/#footnote_0_19868" id="identifier_0_19868" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Ganador del premio Nobel precisamente por este descubrimiento y el de otros gases nobles. Pero esa historia te la cuenta Pedro.">1</a>]</sup> un análisis espectroscópico mostró que muchas de las líneas desconocidas del Sol correspondían, precisamente, a este nuevo elemento. Una de ellas hacía más intensa la línea D del Sodio.</p>

<p>Después del conocimiento de la composición del Sol (Hidrógeno principalmente, y un tanto de Helio, y los demás en cantidades infinitesimales), quedaban reducidas drásticamente el tipo de reacciones nucleares que podían ocurrir en el Sol para justificar su vasta producción de energía. La reacción debería involucrar Hidrógeno o tal vez Helio. Tal vez muchos de ustedes ya sepan la respuesta: la fusión nuclear que convierte Hidrógeno en Helio.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2012/12/09/descubriendo-el-sol-sin-enviar-misiones-espaciales/#footnote_1_19868" id="identifier_1_19868" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Para una comprensi&oacute;n m&aacute;s profunda de este tipo de proceso, pueden ir a la estupenda&nbsp;serie de Pedro.">2</a>]</sup> En este proceso se convierte en energía aproximadamente el 0,73% de la masa involucrada. Por tanto, si necesitamos que 4 600 000 toneladas de materia se conviertan en energía cada segundo de tal forma que el Sol emita la cantidad que emite (como dijimos en el anterior artículo), necesitaríamos una conversión de 630 000 000 toneladas de Hidrógeno en Helio cada segundo.</p>

<p>Ahora bien, si seguimos haciendo cuentas, la masa del Sol actualmente es de 2&#215;10^27 tons. Si suponemos que el Sol nació únicamente con Hidrógeno, podemos calcular cuánto tiempo debió pasar para que tenga la proporcion Helio/Hidrógeno que actualmente tiene. Obtenemos 20 000 000 000 años (20 eones). Además, tardaría otros 90 eones más en consumir la  cantidad restante de Hidrógeno. Ahora bien, producir una reacción de fusión no es nada fácil. Aunque la fisión espontánea es algo diario en nuestro planeta, la fusión no es en absoluto común, así que el Hidrógeno en el Sol debería encontrarse en condiciones muy diferentes a la que se encuentra el Hidrógeno en nuestro planeta. ¿Podemos medir su temperatura? ¿Podemos medir su presión? La respuesta, nuevamente, no es nada trivial. Regresemos a la radiación electromagnética.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2012/12/09/descubriendo-el-sol-sin-enviar-misiones-espaciales/#footnote_2_19868" id="identifier_2_19868" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Para nosotros, radiaci&oacute;n electromagn&eacute;tica es un sin&oacute;nimo de luz, pero en un sentido m&aacute;s amplio que v&aacute; m&aacute;s all&aacute; del espectro visible.">3</a>]</sup></p>

<div id="attachment_19898" class="wp-caption alignright" style="width: 310px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2012/09/scrapiron02_ironchunk.jpg" class="liimagelink"><img class="size-full wp-image-19898" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2012/09/scrapiron02_ironchunk.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a><p class="wp-caption-text">Acero caliente. Vemos que el interior del recipiente es amarillo por ser mas caliente. A medida que el acero, fuera del recipiente, se va enfriando, se torna amarillo, naranja, rojo hasta volverse oscuro (En realidad emana radiación infrarroja que no podemos percibir con nuestros ojos desnudos).</p></div>

<p>Incluso un objeto tan frío como nuestro cuerpo está radiando energía (en forma de luz). El calor humano puede sentirse desde corta distancia. Sin embargo, la radiación que emanamos es de una longitud de onda muy larga y resulta invisible para nuestros ojos. En 1893, el físico alemán <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Wilhelm_Wien" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wilhelm Wien</a> (1864-1928) descubrió que el calentamiento de cualquier cuerpo modificaba la frecuencia de la luz que emite mayormente. Por ejemplo, si calentamos un trozo de Hierro empezará a producir radiación con longitudes de onda cada vez más cortas a medida que lo calentamos, hasta que éstas se hacen visibles y lo vemos &#8220;incandescer&#8221;: al principio rojo tenue, luego más amarillo, blanco y cada vez más blanco cuanto más caliente esté. Usando el color de los objetos calientes podemos hacer una estimación de su temperatura. Este principio es especialmente útil para medir, por ejemplo, la temperatura de una estrella. Observando nuestro Sol y aplicando la regla de Wien podemos darnos cuenta de que su superficie se encuentra a unos 6 000 °C. Con otras estrellas se puede hacer lo mismo: <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sirio" rel="nofollow" class="liwikipedia">Sirio</a> está a 10 000 °C y <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Alpha_Crucis" rel="nofollow" class="liwikipedia">Alpha Crucis</a> a 28 000 ºC. En pocas palabras, el Sol y las demás estrellas están tan calientes que, en su superficie, se podrían vaporizar todas las sustancias conocidas.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2012/12/09/descubriendo-el-sol-sin-enviar-misiones-espaciales/#footnote_3_19868" id="identifier_3_19868" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="A presiones normales.">4</a>]</sup> Sin embargo, para explicar la naturaleza de sus reacciones nucleares era necesario conocer su interior, tarea un poco más difícil.</p>

<p>Si la energía que produce el Sol se pierde en forma de radiación continuamente, es natural pensar que el interior es mucho más caliente y, por lo tanto, esperar que se comporte como un gas. Afortunadamente, las propiedades de los gases son las más simples, y rápidamente en la década de 1920-29 el problema de la estructura interior del Sol fue atacado por el astrónomo inglés <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Arthur_Stanley_Eddington" rel="nofollow" class="liwikipedia">Arthur Stanley Edddignton</a> (1882-1944). Él imaginó que, debido a su gravedad, el Sol colapsaría como si fuese una simple bomba de gas. Ya habíamos visto que mientras un gas reduce su volumen se hace más caliente, pero cuanto más caliente está, más rápido se mueven sus moléculas, por lo que tienden a escapar más fácilmente. Finalmente esto se traduciría en un equilibrio (ni tan chico porque sería muy caliente, ni tan grande debido a las fuerzas gravitatorias). Así que, en 1926, calculó la temperatura a diferentes profundidades para llegar a un balance. La respuesta fue, como siempre, asombrosa: la temperatura del núcleo debería ser de 14 000 000 ºC (más de 2 000 veces la del exterior). Esta ingeniosa solución al problema daría razón de otro fenómeno que ya hemos conocido: la variabilidad de brillo de la estrella.</p>

<p>Supongan que una estrella empieza a contraerse por efectos gravitatorio. Llegará a un tamaño para el cual la fuerza de gravedad se compensa con los empujes &#8220;hacia afuera&#8221; debido a la temperatura. Sin embargo, por inercia seguirá contrayéndose, aunque cada vez más y más lento, y la temperatura será más y más grande hasta que llegará un momento en que el efecto es el contrario: la estrella empezará a expandirse por su temperatura, pasará por el equilibrio y entonces, por inercia, seguirá inflándose hasta que gane nuevamente la gravedad  y empiece a contraerse. Tomando en cuenta su tamaño y temperatura, <strong>el brillo de la estrella cambiará</strong> justo como se espera de las ya conocidas Cefeidas.</p>

<p>En definitiva, eran entonces extremas las condiciones en las que se encontraban los elementos en el Sol, por lo que la fusión del Hidrógeno debería ser posible sólo bajo ellas. El fenómeno de la fusión de Hidrógeno sería finalemente explicado por el genial físico estadounidense <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Hans_Bethe" rel="nofollow" class="liwikipedia">Hans Albrecht Bethe</a> (1906-2005) haciendo posible la construcción de la bomba de Hidrógeno en 1951. Son tan extremas estas condiciones que aún hoy, cien años después, no se ha podido lograr en nuestro planeta, y los científicos creen que no se podrá en un futuro cercano, la producción de energía rentable por fusión de hidrógeno.</p>

<p>El conocimiento de la composición del Sol, sin embargo, tuvo un efecto colateral: hizo imposible la formación de planetas por la hipótesis del encuentro (que vimos en en <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2012/10/07/la-edad-de-la-tierra-una-cuestion-de-energia-ii/" target="_blank" class="liinternal">el artículo anterior</a>). En 1939, el astrónomo estadounidense <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Lyman_Spitzer_Jr." rel="nofollow" class="liwikipedia">Lyman Spitzer </a> (1914-1997) demostró elegantemente que la materia supercaliente de una estrella nunca podría condensarse en forma de planetas, sino que se dispersaría rápidamente hasta nuevamente ser reabsorbidas por alguna de las dos estrellas. Así que los astrónomos volvieron a imaginar la formación de planetas desde la nube de gas de Laplace. Sin embargo, ya se había aprendido sobre otros efectos, como los magnéticos y eléctricos, que podían sumarse al gravitatorio y dar cuenta de las perturbaciones necesarias para explicar la formación planetaria. De esta forma, en 1943, el astrónomo alemán <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Carl_Friedrich_von_Weizs%C3%A4cker" rel="nofollow" class="liwikipedia">Carl Friedrich von Weizsäcker </a>(1912-2007) sugirió que la nebulosa de Laplace no se movía como un todo, sino que poseía patrones de turbulencia que, a la larga, se convertirían en remolinos que harían chocar partículas entre sí, consiguiendo formar planetas. Los modelos fueron refinándose; en ellos trabajaron los astrónomos <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Fred_Hoyle" title="Fred Hoyle" rel="nofollow" class="liwikipedia">Fred Hoyle</a> y <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hannes_Olof_G%C3%B6sta_Alfv%C3%A9n" title="Hannes Olof Gösta Alfvén" rel="nofollow" class="liwikipedia">Hannes Olof Gösta Alfvén</a>, por ejemplo, hasta que aún hoy es un tema de gran investigación.</p>

<p>Ya se habían resuelto algunas dudas pero, como siempre, se generaban aún más. Según nuestra estimación rápida, teniendo en cuenta su actual proporción de Hidrógeno/Helio, el Sol tendría una edad de 20 eones mientras que la Tierra tiene una de 4,5 eones. Cifras indudablemente muy diferentes. ¿Dónde estaba el error? Si el Sol tuviera 4.5 eones tambien, entonces habría nacido con una apreciable cantidad de Helio. ¿De dónde venía? ¿O la razón era que el Sol consumió más Hidrógeno en el pasado? Espero responder cosas como ésas en el próximo artículo.</p>
<ol class="footnotes"><li id="footnote_0_19868" class="footnote">Ganador del premio Nobel precisamente por este descubrimiento y el de otros gases nobles. Pero esa historia te la cuenta <a href="http://eltamiz.com/2010/03/26/premios-nobel-quimica-1904-sir-william-ramsay/" class="liinternal">Pedro</a>.</li><li id="footnote_1_19868" class="footnote">Para una comprensión más profunda de este tipo de proceso, pueden ir a la estupenda <a href="http://eltamiz.com/2007/09/06/la-vida-privada-de-las-estrellas-las-entranas-de-una-estrella/" class="liinternal">serie</a> de Pedro.</li><li id="footnote_2_19868" class="footnote">Para nosotros, radiación electromagnética es un sinónimo de luz, pero en un sentido más amplio que vá más allá del espectro visible.</li><li id="footnote_3_19868" class="footnote">A presiones normales.</li></ol>]]></content:encoded>
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		<title>La edad de la Tierra. Una cuestión de energía. (II)</title>
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		<pubDate>Sun, 07 Oct 2012 22:59:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antares</dc:creator>
				<category><![CDATA[Antares]]></category>
		<category><![CDATA[Astronomía]]></category>

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		<description><![CDATA[Nuestra majestuosa estrella. ¿De dónde salía tanta energía que irradia generosamente? (NASA) ADVERTENCIA: Esta serie trata de la historia de la astronomía, así que NO todo lo que se relata en esta historia es lo aceptado actualmente. Si lo que sabes de astronomía es contradictorio con lo que decimos aquí, es normal. Algunas cosas se [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_19840" class="wp-caption alignleft" style="width: 450px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2012/09/sol_fusion_nuclear.jpg" class="liimagelink"><img class="size-full wp-image-19840" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2012/09/sol_fusion_nuclear.jpg" alt="" width="440" height="335" /></a><p class="wp-caption-text"><em>Nuestra majestuosa estrella. ¿De dónde salía tanta energía que irradia generosamente? (NASA)</em></p></div>

<p><em><strong>ADVERTENCIA</strong>: <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/el-universo/" target="_blank" class="liinternal">Esta serie</a> trata de la historia de la astronomía, así que NO todo lo que se relata en esta historia es lo aceptado actualmente. Si lo que sabes de astronomía es contradictorio con lo que decimos aquí, es normal. Algunas cosas se descubrieron después del tiempo en que se relata cada artículo, <em>y ya habrá espacio dentro de la serie para hablar de ellas</em>.
</em></p>

<p>En el <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2011/09/26/la-edad-de-la-tierra-una-cuestion-de-energia-i/" class="liinternal">anterior artículo</a>, habíamos quedado en que, a finales del siglo XIX, la edad de la Tierra se había estimado por tres vías diferentes: los físicos sostenían un tiempo de vida corto (millones de años), mientras los biólogos y geólogos sostenían uno largo (miles de millones de años).</p>

<p>El principal problema que se tenía acerca de la edad del sistema solar era la fuente de energía del Sol. En algún momento se pensó que era de origen químico, como la combustión del carbón, pero ninguna reacción química era capaz de mantener esa velocidad de emisión de energía durante millones de años. Luego se pensó que el Sol podía calentarse debido a su propia contracción debida a su campo gravitatorio, pero las cuentas seguían sin cuadrar. ¿Cómo se resolvió el problema? ¿Había una fuente de energía tan maravillosa que le diera por tanto tiempo combustible al Sol, como los geólogos decían,  sin que, hasta ahora, muestre señales de acabarse?</p>

<p>Vamos a verlo.</p>

<p>El panorama cambió en la década de 1890-99, cuando la física entró en una revolución. En 1896 el físico francés <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Henri_Becquerel" rel="nofollow" class="liwikipedia">Antonie Henri Becquerel</a> (1852-1908) descubrió algunos compuestos de Uranio que servían como fuente de radiaciones de alta energía. Aparentemente, la energía por unidad de masa involucrada en este proceso era mucho mayor a la involucrada en cualquier reacción química o la debida a la contracción gravitacional. Pudo medir la intensidad de los rayos que emanaban de las sustancias radiactivas usando placas de fotografía, y el asombro para la comunidad científica fue enorme. Vendría entonces una hermosa historia. Si quieres profundizar, Pedro ya tiene escrito un <a href="http://eltamiz.com/2009/09/23/premios-nobel-fisica-1903-antoine-henri-becquerel-maria-sklodowska-curie-y-pierre-curie/" class="liinternal">artículo</a> sobre eso.</p>

<p>La radiactividad permanecería sin explicación hasta que, en 1911, el britanico-neozelandés <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Rutherford" rel="nofollow" class="liwikipedia">Ernest Rutherford</a> (1871-1937)  se dio cuenta de que el átomo no era una simple esfera como se pensaba hasta entonces. Por el contrario, se componía de un núcleo central muy pequeño que tenía prácticamente toda la masa del átomo  y que los &#8220;electrones&#8221;, que daban cuenta de la carga negativa, eran livianas partículas girando en torno a él unidas por las fuerzas eléctricas. Las reacciones químicas, entonces,  involucran estas fuerzas y el re-acomodo de los electrones en torno a otros átomos. Este re-acomodo podía liberar o necesitar energía adicional, lo cual explica la energía obtenida, por ejemplo, al quemar el carbón.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2012/10/07/la-edad-de-la-tierra-una-cuestion-de-energia-ii/#footnote_0_19835" id="identifier_0_19835" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="El proceso de contracci&oacute;n gravitatoria tambi&eacute;n involucraba un re-acomodo de materia brindando nueva energ&iacute;a (cin&eacute;tica) durante el proceso. Sin embargo, la tasa energ&iacute;a/materia necesaria para obtener cierta cantidad de energ&iacute;a es mucho menor para la gravedad que para las fuerzas el&eacute;ctricas.">1</a>]</sup></p>

<p>Posteriormente, el físico británico <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/James_Chadwick" rel="nofollow" class="liwikipedia">James Chadwick</a> (1891-1974) demostró en 1932 que el núcleo del átomo estaba compuesto por dos tipos de partículas: los protones (de carga positiva) y los neutrones (de carga neutra). Las fuerzas entre estos (hasta entonces de naturaleza desconocida) contrarrestan la repulsión debida a la fuerzas eléctricas. Las fuerzas nucleares, entonces, debían ser aún mayores que las que ligaban los electrones a los átomos o estos a las moléculas. Los procesos que involucran estas fuerzas son &#8220;reacciones nucleares&#8221; porque solamente se llevan a cabo en el núcleo (en El Cedazo ya hay <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2008/10/06/radioactividad-en-general-y-centrales-nucleares-i/" class="liinternal">un espacio</a> para hablar de eso con más calma). Al involucrar fuerzas mucho más fuertes, las reacciones nucleares podrían ser una fuente aún mayor de energía, y la Radioactividad de Becquerel era una prueba de ello.</p>

<div id="attachment_19842" class="wp-caption alignright" style="width: 310px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2012/09/800px-Relativity3_Walk_of_Ideas_Berlin.jpg" class="liimagelink"><img class="size-medium wp-image-19842" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2012/09/800px-Relativity3_Walk_of_Ideas_Berlin-300x112.jpg" alt="" width="300" height="112" /></a><p class="wp-caption-text">Escultura en Berlín que muestra la importancia de esta maravillosa ecuación para la sociedad humana. (Wikipedia)</p></div>

<p>Sin embargo, hablar de &#8220;Fuente de Energía&#8221; contradice explícitamente el principio de la conservación de la energía del que hablábamos en el anterior artículo.  Así que&#8230; ¿de dónde viene esa energía?</p>

<p>Nadie más que el reconocidísimo físico alemán <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Einstein" rel="nofollow" class="liwikipedia">Albert Einstein</a> (1879-1955) demostró, en 1905, que la masa no era más que una forma muy concentrada de energía, es decir, revolucionariamente, nos mostró que <strong>son la misma cosa. </strong>(!!!) Es posible obtener una cantidad enorme de energía (E) a expensas de cierta cantidad (m) de masa a partir de la conocida ecuación: E=mc^2. (Recordemos que c es la velocidad de la luz y c^2 es 90.000.000.000.000.000 J/kg), de esta forma una pequeñísima cantidad de masa puede contener cantidades enormes de energía. Por ejemplo, un gramo de masa puede convertirse en 21.500.000.000 kilocalorías, la misma cantidad que obtendríamos por la quema de ¡670.000 galones de petróleo!<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2012/10/07/la-edad-de-la-tierra-una-cuestion-de-energia-ii/#footnote_1_19835" id="identifier_1_19835" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="M&aacute;s de 2 millones y medio de litros.">2</a>]</sup></p>

<p>Esto llevaba a extender la conservación de la energía a una generalización más poderosa: la <strong>conservación de la masa-energía</strong>.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2012/10/07/la-edad-de-la-tierra-una-cuestion-de-energia-ii/#footnote_2_19835" id="identifier_2_19835" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Parece que&nbsp;hubi&eacute;ramos&nbsp;alargado el problema, porque si la masa-energ&iacute;a no se crea ni se destruye &iquest;de d&oacute;nde sali&oacute;? Es una gran pregunta cosmol&oacute;gica que viene estudi&aacute;ndose en el gran LHC, donde, por lo que sabemos, la masa proviene de la interacci&oacute;n de la materia con el campo de Higgs. No soy un experto en eso, as&iacute; que no puedo hablarte mucho de ello.">3</a>]</sup> La obtención de energía siempre se consigue a expensas de la desaparición de la masa y viceversa. Eso quiere decir que, por ejemplo, el re-acomodo de electrones en una reacción química, si libera energía, convierte al sistema en uno más liviano (o en uno más pesado si necesita de ésta). Sin embargo, la relación energía/masa en una reacción química es relativamente pequeña y los cambios de masa son despreciables en relación con la masa total involucrada. Las pérdidas de masa en una reacción nuclear son mucho más grandes que en una reacción química (desde cientos hasta miles de veces mayores), y de hecho la pérdida de masa ya es apreciable.</p>

<p>Considerando que toda la energía del Sol proviene de su masa, puede calcularse fácilmente cuánta masa debe convertir: 460.000.000 toneladas de masa por segundo. Nos parece un montón, pero la masa del sol es de 2&#215;10^27 toneladas, así que esta pérdida de masa es infinitesimal. Serían necesarias decenas de miles de millones de años para que el Sol apenas pierda el 1%  de su masa total. De hecho, esto tampoco cambia la fuerza gravitatoria del Sol sobre la Tierra.</p>

<p>Ahora vemos que, gracias al descubrimiento de Einstein, tenemos forma de darle al Sol una vida no de decenas de millones de años, sino de decenas de miles de millones, y así ganaron los biólogos y geólogos: el sistema solar debería (y podía) ser más antiguo. A pesar de eso, ni siquiera la radiactividad de Becquerel convertía, en proporción, tanta masa en energía en tan poco tiempo como lo necesitábamos para el Sol, así que era necesario encontrar un mecanismo de reacciones nucleares que dieran cuenta de tanta energía. Comenzaron, pues, las investigaciones.</p>

<div id="attachment_19857" class="wp-caption alignleft" style="width: 239px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2012/09/458px-Decay_chain4n+2_Uranium_series.png" class="liimagelink"><img class="size-medium wp-image-19857" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2012/09/458px-Decay_chain4n+2_Uranium_series-229x300.png" alt="" width="229" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">Cadena de desintegración del Uranio (U). Vemos que siguiendo una cadena se convierte, espontánea y gradualmente, en muchos elementos involucrando múltiples reacciones nucleares antes de llegar al estable plomo (Pb). Luego de transmutarse el Uranio a Thorio, la cadena de transmutación a Plomo se hace relativamente rápido (Wikipedia).</p></div>

<p>El descubrimiento de la radiación ayudaría a datar la edad de la Tierra de otra forma: como lo vemos en el <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2008/10/18/radioactividad-ii-un-mundo-radioactivo/" class="liinternal">artículo</a> de El Cedazo, involucrando reacciones nucleares espontáneas,  átomos como el Uranio pueden cambiar su naturaleza y convertirse, espontáneamente, y luego de otros cambios sucesivos, en Plomo, el cual es estable y no cambia en el tiempo. Para que la mitad de una muestra de Uranio, sea cual sea, se convierta en Plomo, deberíamos esperar 4.500.000.000 años (a esa cantidad de tiempo la llamamos <em>vida media</em>). Luego de otros 4.500.000.000 años, habrá transmutado la mitad de la mitad restante (o sea una cuarta parte de la muestra inicial) y luego de otros 4.500.000.000 años, otra octava parte y así. Prácticamente nunca transmutará la totalidad del Uranio.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2012/10/07/la-edad-de-la-tierra-una-cuestion-de-energia-ii/#footnote_3_19835" id="identifier_3_19835" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Todo depende la la cantidad m&iacute;nima de Uranio que podamos medir">4</a>]</sup></p>

<p>Ahora, supongamos una roca con compuestos de Uranio en el nacimiento del planeta. Dentro de ella el Uranio se está degradando constantemente, convirtiéndose en Plomo. Si la roca permanece sólida, este Plomo no puede salir, por lo cual la cantidad de Plomo que acompaña al Uranio en la roca depende únicamente de la cantidad de tiempo que ha pasado desde que ésta se formó.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2012/10/07/la-edad-de-la-tierra-una-cuestion-de-energia-ii/#footnote_4_19835" id="identifier_4_19835" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Y de la cantidad de Plomo presente en el momento de la formaci&oacute;n de la roca">5</a>]</sup> Con eso ya era posible datar la antigüedad de dicha roca y, si se formó en el nacimiento de la Tierra, ambas tendrían edades similares. Las primeras mediciones para datar la Tierra por este método fueron llevadas a cabo por el químico estadounidense <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Bertram_Boltwood" rel="nofollow" class="liwikipedia">Bertram Borden Boltwood</a> (1870-1927); analizando rocas con Uranio, en pocos años se dio cuenta de que la edad de formación de tales rocas debió ser, por lo menos, de mil millones de años; unas cien veces la propuesta por Helmholtz. La edad de la Tierra que actualmente se acepta es de unos 4.540.000.000 años o 4,54 eones.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2012/10/07/la-edad-de-la-tierra-una-cuestion-de-energia-ii/#footnote_5_19835" id="identifier_5_19835" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="El e&oacute;n antiguamente se usaba para una cantidad indeterminadamente larga de tiempo, ahora es com&uacute;n usarlo como &amp;#8220;miles de millones&amp;#8221; de a&ntilde;os.">6</a>]</sup></p>

<div id="attachment_19860" class="wp-caption alignright" style="width: 336px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2012/09/planetesimal.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-19860 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2012/09/planetesimal.jpg" alt="" width="326" height="539" /></a><p class="wp-caption-text">Hipótesis del encuentro de estrellas. Esta hipótesis explica por qué los planetas giran en el mismo sentido y la aparición de planetas más densos en el interior.</p></div>

<p>Paralelamente a esto, se encontraría un grave problema con la hipótesis nebular de Laplace: la conservación del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Momento_angular" rel="nofollow" class="liwikipedia">momentum angular</a>.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2012/10/07/la-edad-de-la-tierra-una-cuestion-de-energia-ii/#footnote_6_19835" id="identifier_6_19835" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="A pesar de estar propuesto hace m&aacute;s de cien a&ntilde;os, este problema a&uacute;n no se ha resuelto completamente, as&iacute; que &iquest;c&oacute;mo no seguir con la lectura?">7</a>]</sup> En 1900 el geólogo estadounidense <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Thomas_Chrowder_Chamberlin" rel="nofollow" class="liwikipedia">Thomas Chrowder Chamberlain</a> (1843-1928) trabajó cuidadosamente en la dinámica de una nube girando. Mostró que, mientras la nube puede empezar a contraerse por efectos de gravedad, la mayoría de <em>momentum angular</em> permanecería en el centro de ella. En palabras cristianas: el centro empezaría a girar rápidamente mientras el exterior de la nube permanecería prácticamente quieto. De esta forma, si se formara un planeta, éste no giraría lo suficientemente rápido para mantener una órbita tan grande como, por ejemplo, la de Júpiter, y permanecería cerca a su estrella. El Sol, por el contrario, tomando la mayor parte del momento angular, terminaría girando extremadamente rápido.</p>

<p>Sin embargo, ¡<strong>esto no es lo que se ve!</strong> Con apenas un 0,2 % de la masa del Sol, Júpiter posee casi el 60% del <em>momentum</em> angular del sistema solar (contando también su rápida rotación, que es de 10 horas). La totalidad de cuerpos que giran en torno al Sol suman un nada despreciable 99,8% de <em>momentum</em> total, cuando debería ser al contrario.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2012/10/07/la-edad-de-la-tierra-una-cuestion-de-energia-ii/#footnote_7_19835" id="identifier_7_19835" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Tambi&eacute;n existe ese problema, como lo estar&aacute;s pensando, con el sistema Tierra-Luna, pues la Luna tiene cuatro veces m&aacute;s momentum angular que la Tierra rotando, aunque no as&iacute; con los otros sistemas planeta-sat&eacute;lite&nbsp;del resto del sistema solar. Es por eso, entre otras cosas, por lo que no se cree que la Luna se formara simult&aacute;neamente con la Tierra.">8</a>]</sup> Chamberlain no tuvo más que admitir que los planetas no podían venir de la misma nube que posteriormente formaría al Sol o bien que estos debieron obtener su <em>momentum angular</em> de otro lado.</p>

<p>Trabajos conjuntos con el astrónomo estadounidense <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Forest_Ray_Moulton" rel="nofollow" class="liwikipedia">Forest Ray Moulton</a> (1872-1952) propusieron que el Sol debió haberse formado sin planetas; luego, imaginaron a una estrella vecina acercándose al Sol: las fortísimas fuerzas gravitatorias entre ellos desataron mareas hasta que literalmente empezaron a escaparse materiales de cada una formando un camino, el cual, mientras pasaban las estrellas, era forzado a girar por fuerzas de gravedad ganando momento angular a expensas del movimiento de las estrellas. Luego, el camino se condensó en pequeños grumos de materia denominados planetesimales, que al condensarse llegaron a convertirse en los planetas.</p>

<p>Si aceptáramos la hipótesis de encuentro no sería posible pensar que esos mismos 4,5 eones fuera también la edad del Sol. ¿Cuánto tiempo permaneció el Sol sin familia antes de que la otra estrella le brindara compañía? ¿Sería el Sol mucho más viejo que la Tierra, entonces? En el próximo capítulo hablaremos de él  y lo que más interesa en esta serie: la historia que llevó a las principales ideas que tenemos sobre esas estrellas. ¡No se lo pierdan!</p>
<ol class="footnotes"><li id="footnote_0_19835" class="footnote">El proceso de contracción gravitatoria también involucraba un re-acomodo de materia brindando nueva energía (cinética) durante el proceso. Sin embargo, la tasa energía/materia necesaria para obtener cierta cantidad de energía es mucho menor para la gravedad que para las fuerzas eléctricas.</li><li id="footnote_1_19835" class="footnote">Más de 2 millones y medio de litros.</li><li id="footnote_2_19835" class="footnote">Parece que hubiéramos alargado el problema, porque si la <em>masa-energía</em> no se crea ni se destruye ¿de dónde salió? Es una gran pregunta cosmológica que viene estudiándose en el gran LHC, donde, por lo que sabemos, la masa proviene de la interacción de la materia con el campo de Higgs. No soy un experto en eso, así que no puedo hablarte mucho de ello.</li><li id="footnote_3_19835" class="footnote">Todo depende la la cantidad mínima de Uranio que podamos medir</li><li id="footnote_4_19835" class="footnote">Y de la cantidad de Plomo presente en el momento de la formación de la roca</li><li id="footnote_5_19835" class="footnote">El eón antiguamente se usaba para una cantidad indeterminadamente larga de tiempo, ahora es común usarlo como &#8220;miles de millones&#8221; de años.</li><li id="footnote_6_19835" class="footnote">A pesar de estar propuesto hace más de cien años, este problema aún no se ha resuelto completamente, así que ¿cómo no seguir con la lectura?</li><li id="footnote_7_19835" class="footnote">También existe ese problema, como lo estarás pensando, con el sistema Tierra-Luna, pues la Luna tiene cuatro veces más <em>momentum</em> angular que la Tierra rotando, aunque no así con los otros sistemas planeta-satélite del resto del sistema solar. Es por eso, entre otras cosas, por lo que no se cree que la Luna se formara simultáneamente con la Tierra.</li></ol>]]></content:encoded>
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		<title>La edad de la Tierra. Una cuestión de energía. (I)</title>
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		<pubDate>Sun, 25 Sep 2011 23:12:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antares</dc:creator>
				<category><![CDATA[Antares]]></category>
		<category><![CDATA[Astronomía]]></category>

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		<description><![CDATA[Creación del hombre. Pintura de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, Vaticano. Algo que pareció haber resultado evidente incluso en tiempos muy primitivos es que o bien el Universo es una creación muy reciente o bien los humanos sólo hemos existido durante una muy pequeña fracción en la historia del universo. Ello es lógico, pues [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_14483" class="wp-caption alignleft" style="width: 310px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/08/creacion.del_.hombre.jpg" class="liimagelink"><img class="size-medium wp-image-14483" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/08/creacion.del_.hombre-300x138.jpg" alt="" width="300" height="138" /></a><p class="wp-caption-text">Creación del hombre. Pintura de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, Vaticano.</p></div>

<p>Algo que pareció haber resultado evidente incluso en tiempos muy primitivos es que o bien el Universo es una creación muy reciente o bien los humanos sólo hemos existido durante una muy pequeña fracción en la historia del universo. Ello es lógico, pues la especie humana ha ido mejorando de forma tan rápida en conocimientos y tecnología que si la gente hubiera estado desde hace mucho tiempo, nuestra especie presentaría avances mucho mayores en ciencia y tecnología, o tal vez, hubiéramos desatado una destrucción impresionante del hábitat. De esta forma la historia de la humanidad debió tener un principio y la forma en que llegamos aquí ha sido, pues, un enigma que nos ha acompañado durante toda nuestra historia. Innumerables son las teorías que planteó el hombre desde sus inicios como cazador-recolector para responder a la pregunta; los mitos son muchísimos y, ¿para qué negarlo?, las teorías científicas también.</p>

<div id="attachment_14487" class="wp-caption alignright" style="width: 260px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/08/501px-James_Ussher_by_Sir_Peter_Lely.jpg" class="liimagelink"><img class="size-medium wp-image-14487" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/08/501px-James_Ussher_by_Sir_Peter_Lely-250x300.jpg" alt="" width="250" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">James Ussher, por Sir Peter Lelly</p></div>

<p>Por ejemplo, según el libro judío del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/G%C3%A9nesis" rel="nofollow" class="liwikipedia">Génesis</a>, Dios hizo todo lo que existe en seis días para, finalmente, hacer un par de personas: Adán y Eva. Teniendo en cuenta las historias  que desde entonces son narradas en la Biblia hasta nuestros días, el obispo <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/James_Ussher" rel="nofollow" class="liwikipedia">James Ussher</a> (1581-1656), primado de Irlanda desde 1625 hasta 1656, situó el origen del Universo con una precisión extraordinaria: a las 9 de la mañana del 27 de octubre del 4004 AEC. Realmente un cálculo con una precisión bárbara, y precisamente esta precisión fue la que le dio verosimilitud a la hipótesis de Ussher dentro de la comunidad religiosa.</p>

<p>Pensándolo bien, seis mil años de historia humana no están nada mal, pero las investigaciones actuales dan al Universo una edad de trece mil setecientos millones (13.700.000.000) de años. Digamos, para no levantar asperezas, un poquito diferente a la propuesta por la Biblia según Ussher.  Seguramente la fecha dada por este dedicado obispo irlandés demandó un gran trabajo de investigación sobre las Escrituras, pero la cifra actualmente aceptada realmente necesitó de mucho, pero mucho, mucho más trabajo. Hoy vamos a hablar de ello.</p>

<p>La escuela de Aristóteles, en la Grecia Clásica enseñaba, que los cielos son invariables. Debido a su invariabilidad, como corolario, deberían ser eternos. Pero la aparición de las novas en el cielo hablaba de sistemas estelares en constante cambio, y tal posibilidad de variación no llevaba a más sino a pensar en que existió un principio. Hablar del principio del Universo hubiera sido una tarea imposible si no se abordaba el problema desde un punto más cercano: nuestro sistema solar.</p>

<div id="attachment_14491" class="wp-caption alignleft" style="width: 310px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/08/el-sistema-solar-en-un-planetario-383x300.jpg" class="liimagelink"><img class="size-medium wp-image-14491" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/08/el-sistema-solar-en-un-planetario-383x300-300x234.jpg" alt="" width="300" height="234" /></a><p class="wp-caption-text">Y giran, y giran, y giran... ¿Hasta cuando? ¡Pues para siempre!</p></div>

<p>Al hablar del Sistema Solar, indudablemente tampoco podemos hablar de invariabilidad. Es decir: todos los planetas están en movimiento, incluso el Sol (que rota sobre su eje), en los planetas se presentan grandes vientos atmosféricos, y hay también colisiones titánicas como la famosa colisión <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cometa_Shoemaker-Levy_9" rel="nofollow" class="liwikipedia">SL-9</a>  de un cometa con Júpiter. Sin embargo, a grandes rasgos, los movimientos dentro del sistema planetario son periódicos, y al parecer <strong>podrían permanecer de esa forma indefinidamente tanto si miramos al pasado como si miramos al futuro.</strong> Interesante deducción que podemos encontrar en <em>mecánica Celeste</em>, obra maestra de cinco tomos que le debemos al ilustre Marqués de Laplace, de quien hablamos en el <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2011/08/10/descubriendo-nuevos-universos-la-galaxia-andromeda-ii/" class="liinternal">artículo anterior</a>. Sin embargo, aunque para la mecánica celeste de Laplace nada impedía que el sistema Solar fuese eterno, el concepto de <em>eternidad</em>, es decir, un infinito en el tiempo, resulta embarazoso en el pensamiento humano.</p>

<div id="attachment_14492" class="wp-caption alignright" style="width: 256px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/08/Helmholtz.jpeg" class="liimagelink"><img class="size-medium wp-image-14492" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/08/Helmholtz-246x300.jpg" alt="" width="246" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">Hermann Von Helmholtz (Algo friki, sinceramente)</p></div>

<p>Si bien las observaciones del movimiento de los planetas nos pueden llevar a pensar en la factibilidad de la eternidad en el Sistema Solar, otras observaciones nos llevan inevitablemente a suponer lo contrario. Deberían pasar algunos años tras la muerte de Laplace para darnos cuenta de un fenómeno que explica en gran manera nuestra naturaleza. Una teoría desarrollada en la década de 1840-49 habla de la más potente de las leyes que gobiernan al Universo: <strong>la conservación de la Energía.</strong> Teoría conseguida gracias al trabajo de muchos hombres, pero formalizada elegantemente en 1847 por el físico alemán<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hermann_von_Helmholtz" rel="nofollow" class="liwikipedia"> Hermann Ludwig Ferdinand von Helmholtz (1821-1894)</a>. La energía, en términos vulgares, puede interpretarse como <em>lo que es necesario brindar a un cuerpo para hacerlo move</em>r. El teorema de la conservación de la energía dice, pues, que ésta, en cualquier proceso, no se pierde ni se crea. Es decir, si queremos que un cuerpo se mueva, es necesaria una &#8220;fuente&#8221; de energía. Con fuente me quiero referir a &#8220;reservorio&#8221;. Es decir, un lugar del que se pueda extraer fácilmente energía aunque, por supuesto, ésta debe venir de algún lado. Venir, no crearse. Ahondaremos en este problema más adelante.</p>

<p>Al observar los cielos nos topamos con la &#8220;fuente&#8221; de energía más importante del Sistema Solar: el Sol. A diario es monstruosa la energía que desde él, a un ritmo descomunal, se transfiere al espacio en forma de luz. Energía de la cual llega una parte minúscula a la Tierra.<strong> A pesar de ser tan poca, es muchísimo mayor que la que necesitamos y, según lo que conocemos</strong>, con respecto a la energía total que sale del Sol, la que llega a la  Tierra es prácticamente despreciable. Si miramos al futuro, a no ser que supongamos una reserva infinita de energía, podemos pensar que en algún momento, tarde o temprano, nuestro Sol se quedará sin reservas y, en pocas palabras, se apagará. Y si miramos al pasado, no hay más que pensar que el Sol debió nacer con una reserva de energía mucho mayor a la que tiene en estos momentos.</p>

<p>La energía es algo de lo cual nuestra sociedad se ha preocupado enormemente. Actualmente utilizamos combustibles fósiles, muchos de nosotros sin darnos cuenta de que tal energía fue almacenada hace mucho tiempo por animales y plantas que la obtuvieron del Sol.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2011/09/26/la-edad-de-la-tierra-una-cuestion-de-energia-i/#footnote_0_14437" id="identifier_0_14437" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Como reserva de energ&iacute;a, los combustibles f&oacute;siles son &amp;#8220;fuentes&amp;#8221; de &eacute;sta, en el sentido en el que hablamos en el art&iacute;culo.">1</a>]</sup> La descomunal energía de los huracanes, capaz de levantar casas y árboles (y, por lo tanto, la energía del viento), asimismo proviene del calor suministrado por el Sol. De esta forma,<strong> la mayoría de la energía que utilizamos proviene de nuestro astro rey</strong>.</p>

<div id="attachment_14496" class="wp-caption alignleft" style="width: 310px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/08/1212952712VPgBI5.jpg" class="liimagelink"><img class="size-full wp-image-14496" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/08/1212952712VPgBI5.jpg" alt="" width="300" height="200" /></a><p class="wp-caption-text">Aunque no lo creas, hubo gente que pensaba que el Sol estaba hecho de carbón incandescente. Por supuesto, no es así.</p></div>

<p>Helmholtz se dio cuenta de esta cuestión y se preguntó cuál sería la fuente de esa cantidad inmensa de energía que el Sol irradia de una forma pródiga. En la época de Helmholtz, la principal fuente de energía conocida era el carbón. En este caso, <strong>la energía obtenida se logra a expensas de la energía que, antes de la combustión, mantenía ligados a los átomos del carbón</strong>. De manera simplificada, los átomos libres poseen menor energía almacenada que los átomos ligados. El exceso  de energía que ya no se emplea en los enlaces es emitido, entonces, en forma de luz y calor. Helmholtz conocía la cantidad de energía que típicamente se obtenía al quemar cierta cantidad de carbón y, teniendo las mediciones de la masa solar, vio que si éste se componía, por ejemplo, de carbón, el fuego resultante mantendría la actividad solar únicamente por unos cuantos miles de años. Estaba claro que el Sol estaba lejos de interrumpir su actividad, y para justificar aunque sea la fecha de Ussher era necesario buscar la fuente de energía en otra parte.</p>

<div id="attachment_14497" class="wp-caption alignright" style="width: 310px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/08/1.jpg" class="liimagelink"><img class="size-medium wp-image-14497" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/08/1-300x221.jpg" alt="" width="300" height="221" /></a><p class="wp-caption-text">No, no fue una bomba. No fue Superman. ¡Fue un cometa!</p></div>

<p>Otra fuente de energía diferente a los combustibles se había observado ya desde épocas inmemorables, no en el Sol sino también en la Tierra: el campo gravitatorio. Sabemos que un cuerpo que cae sobre la Tierra puede acumular una gran cantidad de energía, como por ejemplo ocurrió con el cometa caído en la región soviética de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Evento_de_Tunguska" rel="nofollow" class="liwikipedia">Tunguska</a> en 1908, que al caer en la superficie tenía una energía estimada en la de varias bombas atómicas. Así puede verse la gran cantidad de energía que un campo gravitacional puede brindar.</p>

<p>Si tal es la energía de una roca cayendo a un cuerpo como la Tierra, debería ser sobremanera mayor la energía que proporcionaría la misma roca cayendo a un cuerpo con un millón de veces más fuerza, o sea, al Sol. Sin embargo, a pesar de que los meteoritos les caigan mal a muchos, no es justo proponerlos como víctimas para proveer al Sol de energía para poder broncearnos en Marbella.</p>

<p>Por otro lado, indudablemente el Sol no es víctima del bombardeo de meteoritos, pues son pocos los que vemos acercarse hacia él y la mayoría de los que lo hacen lo hacen debido a que describen una órbita excéntrica y no llegan a tocar siquiera la superficie del astro rey. Helmholtz conocía el gran potencial que tiene el campo gravitatorio, pero no creyó necesario hacer víctimas a los meteoritos. La teoría que proporcionaría una explicación que le pareció  suficiente fue mostrada por  <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Louis_Joseph_Gay-Lussac" title="Louis Joseph Gay-Lussac" rel="nofollow" class="liwikipedia">Louis Joseph Gay-Lussac</a> (1778-1850) referenciando trabajos de su compatriota  <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jacques_Charles" title="Jacques Charles" rel="nofollow" class="liwikipedia">Jacques Charles</a> (1746-1823). Básicamente estos trabajos muestran que <strong>todo gas, al contraerse, aumenta su temperatura.</strong> Si te interesa profundizar en esta ley, te recomiendo o bien <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ley_de_Charles_y_Gay-Lussac" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikipedia </a>o mejor aún, la serie de <a href="http://eltamiz.com/termodinamica-i/" class="liinternal">termodinámica</a> de Pedro. ¡Pero te entretengas mucho con eso y me dejes tirado el artículo, que se pone bueno!</p>

<p>Sigamos. Tomando la hipótesis nebular de Laplace y la ley de Charles-Gay-Lussac, Helmholtz se dio cuenta de que la contracción de la nube de gas hasta una masa esférica como lo es el Sol, por efectos de la fuerza de gravedad, sería suficiente para hacerlo llegar a temperaturas de incandescencia. Siguiendo con sus cálculos, pudo demostrar que en los 6000 años de historia desde los que tenemos referencia de civilización, emitiendo la cantidad de energía que emite, el Sol se habría contraído apenas unos 900 kilómetros, lo que, con respecto a un diámetro de 1.390.000 km, pueden considerarse insignificantes. En los 250 años de historia de la astronomía con telescopio hasta los tiempos de Helmholtz equivaldría a <strong>sólo 37 kilómetros</strong>, cantidad imperceptible incluso para los mejores telescopios de la época. De esta forma Helmholtz parecía responder la pregunta de la fuente de energía del Sol elegantemente. Por si acaso andas devanándote los sesos preguntándote &#8220;¿de dónde sale esa energía?&#8221; es fácil decirlo: del campo gravitatorio del Sol, que es quien lo hace contraerse&#8230; es como pensar en meteoritos cayendo en su superficie, pero de una manera no tan catastrófica.</p>

<p>Teniendo la velocidad de contracción que necesita el Sol para emitir la energía que emite, podemos extrapolar las cuentas mirando hacia el pasado. De esta forma, la velocidad de contracción de la nebulosa, según los cálculos De Helmholtz, debió ser tan lenta que al retroceder en el tiempo, la nube debió ocupar un tamaño como la órbita de la Tierra (momento en que, según la teoría de Laplace, se habría separado un anillo que dio origen a nuestro planeta) <strong>hace unos dieciocho millones de años</strong> (!). De esta forma se dio la primera aproximación, por argumentos científicos, a la edad de nuestro planeta.</p>

<div id="attachment_14502" class="wp-caption alignleft" style="width: 310px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/08/800px-Siccar_Point_red_capstone_closeup.jpg" class="liimagelink"><img class="size-medium wp-image-14502" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/08/800px-Siccar_Point_red_capstone_closeup-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a><p class="wp-caption-text">¡Mamá! Ese físico dice que estas erosiones se hicieron ayer</p></div>

<p>Esta primera edad seguro que en tiempos de Ussher hubiera pecado por excesiva, pero el siglo XVIII fue un siglo de revolución de la ciencia, y no solamente en la física, sino en casi todas las áreas de conocimiento. Por ejemplo, en 1785, el geólogo escocés <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/James_Hutton" rel="nofollow" class="liwikipedia">James Hutton</a> (1726-1797), en su obra titulada <em>Theory of the Earth</em> (Teoría de la Tierra), estudió los cambios lentos que experimentaba la superficie terrestre, entre ellos el depósito de sedimentos y la erosión de las rocas. Pensando en que estos fenómenos se producían en el pasado al mismo ritmo que en la actualidad, pudo concluir que para dar origen a los espesos sedimentos y a la erosión observada en nuestro planeta, eran necesarios periodos de no sólo de millones, sino de hasta de cientos de millones de años. De esta forma, desde la geología, Hutton le dio a la Tierra una cota inferior a su edad que era por lo menos unos cuantos cientos de millones de años, cifra extremadamente superior a la propuesta posteriormente por Helmholtz desde la física.</p>

<p>Los trabajos de Hutton, en primera instancia, no recibieron un apoyo considerable. Pero la comunidad geológica no tardó en darse cuenta de la validez de tales argumentos. Éstas y otras tantas ideas que reforzaron la cifra fueron expuestas entre 1830 y 1833, por otro geólogo escocés, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Lyell" rel="nofollow" class="liwikipedia">Charles Lyell</a> (1797-1875), en &#8220;Principles of Geology (Principios de Geología), donde se exponían además plegamientos y otros cambios graduales de la Tierra. Estos fenómenos también sugerían una edad similar a la propuesta por Hutton. <strong>Unos meros 18.000.000 años parecían insuficientes para que la Tierra fuera como lo es actualmente.</strong></p>

<div id="attachment_14503" class="wp-caption alignright" style="width: 310px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/08/evolucion-humana-omega-3.gif" class="liimagelink"><img class="size-medium wp-image-14503" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/08/evolucion-humana-omega-3-300x108.gif" alt="" width="300" height="108" /></a><p class="wp-caption-text">Las monas no producen humanos... por lo menos no en tan poquito tiempo</p></div>

<p>Por otro lado, los biólogos, en el siglo XIX, de la mano del naturalista inglés <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Darwin" rel="nofollow" class="liwikipedia">Charles Darwin</a> (1809-1882) en su famosísimo &#8220;Origen de las Especies&#8221;, sostenía que la fisionomía actual de los seres vivos era producto de una evolución propiciada por lo que él llamó <em>selección natural</em>. De esta forma, eran necesarios cambios lentos en los seres vivos durante varios millones de años para llegar a la diversidad actual, así como para las miles de especies de las que daban cuenta los yacimientos de fósiles. <strong>Para los biólogos, la cifra de Helmholz, de la misma forma, resultó también insuficiente.</strong> Las teorías de la biología y la geología no chocaban para nada con la física y podían considerarse muy válidas. ¿Cómo pudo superarse este inconveniente? ¿Cómo descubrimos el combustible del Sol? ¿Cómo dimos una cifra de la edad del sistema solar? Aguarden, he dejado, como siempre, lo mejor para la segunda parte. ¡No se la pierdan!</p>

<p>Nos vemos en el próximo artículo.</p>
<ol class="footnotes"><li id="footnote_0_14437" class="footnote">Como reserva de energía, los combustibles fósiles son &#8220;fuentes&#8221; de ésta, en el sentido en el que hablamos en el artículo.</li></ol>]]></content:encoded>
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