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La Biografía de la Vida 57. Reflexiones




Queridos amigos lectores:

Estoy dando los últimos coletazos de esta serie sobre la Biografía de la Vida. En la entrada anterior me despedí de la historia evolutiva con la gran aventura de la colonización del planeta por los individuos de una especie que, hoy por hoy, parece poder manipularlo todo, incluso su medio ambiente, de una forma meditada y planificada: nos hemos puesto la matrícula de Homo sapiens sapiens ¿Doblemente sabio? Los humanos somos la repera.

Hombre de Vitruvio dibujado por el magistral Leonardo da Vinci, símbolo de la simetría básica del cuerpo humano y, por extensión, del universo en su conjunto (Wikimedia, dominio público)

Pero también amenazaba con emitir una serie de reflexiones personales. Y aquí están. No puedo apoyarlas con pruebas empíricas, por lo que se mueven rozando el perímetro de la casa de la Ciencia ¿Pensamientos más propios de la filosofía? Dejémoslos en simples reflexiones de un primate. Espero que los que hasta aquí habéis llegado y os encontráis leyendo estas líneas me perdonéis el atrevimiento. No veáis fundamentalismo de ningún tipo. Ni antifundamentalismos. Son simplemente temas acerca de lo que aconteció al hombre como sujeto racional, temas que me hacen pensar.

Dicho esto, el que quiera proseguir, que siga adelante. El que no, será igualmente bienvenido al final del paréntesis. Así que no me queda más remedio que abrirlo….

(

En la entrada 55 que titulé “El corazón de la evolución humana“, hacía unos breves apuntes acerca del camino del Homo hacia lo “sapiens”: la emergencia de la autoconciencia reflexiva. Allí apuntaba también la novedosa incursión de aquellos hombres en el mundo metafísico, incursión que perdura hasta hoy, para muchos considerado como la expresión definitiva de lo que nos hace diferentes del resto de compañeros del planeta.

Pero, además, parece como si existiera un escalón cualitativo adicional, algo que añade una especie de destello luminoso al pequeño brote que representa la especie humana en el árbol filogenético: ¿qué podemos decir de las emociones?, ¿cómo aparecen el pensamiento ético y las normas de conducta morales?, ¿es capaz el cerebro racional de “inventar” estas emergencias metafísicas dentro de un normal proceso evolutivo? Tengo que confesar que no tengo respuestas, a pesar de que a lo largo de nuestra historia muchos hombres de pensamiento brillante han intentado buscar la solución. Incluso algunos aseguran haberla encontrado. Aunque, repito, no tengo respuesta concreta que ofrecer a mi razonamiento, no tengo duda en que debo ser fiel  a y  consciente de lo que contemplo, apoyado en el patrimonio del conocimiento científico.

Hace poco contemplé una fotografía que personalmente me impactó. Es la que sigue más abajo. Un grupo de chimpancés asiste desolado a la imagen que ocurre ante sus ojos. Es el último adiós a Dorothy, una de sus compañeras de grupo que acababa de morir. Sucedió en 2009 en el Centro de Rescate para Chimpancés Sanaga-Yong.

(foto: Monica Szczupider, IDA-Africa, fair use)

La similitud con un duelo humano es tremenda. No pretendo que la foto anterior constituya una prueba científica sobre los posibles sentimientos de los animales y su grado de racionalidad. Quizás fuera la manifestación de una mera curiosidad. Aunque también pudiera ser la expresión de un sentimiento de empatía con Dorothy y el grupo, heredada de un ancestral antepasado, del que los humanos habríamos recibido también estas emociones y sentimientos de reciprocidad y solidaridad. Una pieza más del natural devenir evolutivo.

Porque personalmente me resulta difícil que la cadena “percepción / emoción / reacción”, “veo el lobo / me asusto / echo a correr”, se asimile a “materia / espíritu / materia” cuando realmente hay una explicación que no precisa romper la cadena de realidad química desde el principio al final. Si no fuera así ¿cuál es el soporte real que enlaza “veo un niño enfermo” con “me emociono y debo cuidarlo”? La frontera de lo material con lo inmaterial no existe y resulta imposible imaginar qué es lo que pueda rellenar y conectar a dos mundos que por definición son de imposible conexión por tratarse de entidades con dimensiones tan diferentes. Una que consideramos real y tangible; otra, abstracción del cerebro humano.

Sin entrar en demasiadas profundidades, lo que observamos nos lleva a la certeza de que sí hay una unión exclusivamente material: los afrodisíacos animan el sentimiento del amor, los tranquilizantes ayudan a soportar el sentimiento de la depresión y tristeza, el alcohol da valentía a la timidez ¿Qué pasaría si no tuviéramos los sentidos que nos conectan con el exterior? ¿Tendríamos la percepción del Yo? La respuesta creo que debe ser “no”.

Pero no nos olvidemos de que la ciencia neurológica nos empieza a dar respuestas. Las emociones son una sofisticación evolutiva (y yo diría que léxica humana) de los principios básicos de la homeostasis. El delicado equilibrio químico de lo vivo está pastoreado desde sus inicios por realidades contrapuestas que los hombres definimos como agradable-desagradable, premio-castigo o bien dolor-placer. En el fondo es lo mismo: huir del peligro, ser atraído por lo beneficioso. Y lo que en principio se conseguía en una bacteria mediante la acción de una simple molécula química, ahora se traduce en un complejo proceso químico que llamamos emociones. El cuerpo (particularizaríamos para el hombre) tiene sus “antenas” que monitorean tanto el exterior como el propio interior. Estas señales son recibidas en zonas específicas del cerebro (el tálamo y las cortezas sensoriales, entre otras) y tratadas en otras que las evalúan (la amigdala, la ínsula anterior y la corteza prefrontal ventral, las cuales están perfectamente interconectadas). A partir de la evaluación (que el pensamiento humano ha nominado como emociones: miedo, ira, tristeza o disgusto) se generan respuestas somáticas, ya sea mediante cambios químicos (hormonales por ejemplo), alteraciones del aspecto externo (sonrisa…) o disparando respuestas motoras (correr…), que son lo que sentimos. Y lo que es altamente significativo, estas respuestas son comunes para la práctica totalidad de los animales.

Eso nos dice la ciencia. Pero lo que nos dice también nos permite pensar que esta universalidad de las expresiones emocionales dibuja claramente un proceso automático. Y todo ello nos explica un origen basado en el proceso de selección natural.

Con el tiempo la cadena natural emoción-respuesta somática llegó también a los homos. Si recordamos de la entrada 54 a aquellos habilis de hace más de dos millones de años y recordamos también lo que su conducta nos permitía inferir, no me resulta difícil pensar que en la cadena de los homo’s que los sucedieron en algún momento surgió un elemental código de conducta, basado en la conveniencia del bienestar personal y de grupo como elemento de supervivencia. Simplemente eran un refinamiento evolutivo de los intereses de una homeostasis compleja en unos organismos complejos, dirigida una vez más por la ancestral dualidad premio-castigo, traducida somáticamente como agradable-desagradable.

A pesar de que la Arqueología Cognitiva nos indica que la autoconciencia aparece con posterioridad al Homo habilis, no me resulta difícil imaginar (aunque la imaginación sola no sea algo muy científico) que ya en estos primitivos Homo‘s se iluminara una cierta inspiración, impulsada más por necesidades vitales que racionales: algo así como: “La colaboración me va bien, si los otros colaboran me va bien, colaborar me hace encontrar mejor. Siempre que “pecho manchado” se comporta así resulta que las bayas se multiplican y hoy le ayudé a coger las suficientes para todo el grupo. Tengo que imitar su magia. Si hay un colega que tiene más, me viene bien el que me lo ceda en un momento de necesidad, pero no lo hará si yo racaneo a la contra. El otro día mi compañero me ayudó cuando vino la leona, sin él se habría llevado a mi cría”.

¿Cuál fue el momento en que surge el código de conducta? Nadie lo sabe y posiblemente nadie lo sabrá jamás. Como otras veces he dicho, la mente no fosiliza. Podemos seguir las pautas que sugieren las conductas de los homininos, observables a partir de sus restos fósiles y arqueológicos: la arquitectura craneal, la tecnología usada y la evolución cultural entretejiéndose a lo largo de un proceso continuo, un continuum, como lo expresan los expertos en arqueología cognitiva.

En el camino se iba gestando la realidad de unos individuos con unas mentes autobiográficas, conscientes de la propia individualidad y de la del “otro”, inmersos en un medio a la vez ajeno y propio, que podían manejar. El hombre racional y reflexivo.

La creciente cooperación social, el vivir un día a día de objetivos comunes, aunque fueran exclusivamente los vitales de aquí y ahora, tuvo que llevar necesariamente a los Homo sapiens, o quizás ya había llevado con anterioridad a los neandertales, a compartir unos nuevos valores –¿instintos racionales?, a este nivel ¿cuál es la diferencia?– comunes de supervivencia y bienestar. A los hombres modernos nos gusta llamar a estos valores emociones sociales –empatía, compasión, vergüenza, lástima, culpa, desdén, celos, envidia, orgullo, admiración–. En su conjunto configuraron una serie de normas de conducta ¿llamémosle moral? que entendían del bien y del mal, de lo que conviene o no conviene, siempre presente el patrón homeostático placer-dolor, dentro de un sistema social complejo, ¿cómo no pensar que con estos mimbres debió resultar inevitable el desarrollar un código universal de comportamiento de lo que está bien y lo que está mal, una base ancestral de reglas éticas? ¿Éticas? Sí, entendiendo lo ético como un sentimiento genérico que dirigía el comportamiento con un propósito vital: un existir más llevadero y feliz. O copiando palabras del conocido neurólogo portugués Antonio Damasio: “Las emociones sociales incorporan una serie de principios morales y forman una base natural para los sistemas éticos”.

En resumen: todo me lleva a pensar que los humanos tan sólo somos unos organismos animales más, puro juego de la química y la evolución, y que nuestras emociones que nos impulsan y los valores éticos que nos orientan no son más que un simple momento puntual, uno más, del universo.

Y cierro paréntesis

)

El camino de esta extensa biografía de la Vida ha sido largo y azaroso, pero, al fin, podríamos pensar que la Tierra había parido a su hijo, que el propósito se había hecho realidad. Sin embargo, después de la lectura de todas las palabras, desde la primera de esa serie, de lo único que podemos estar seguros -¿podemos estar seguros de algo?- es que el Homo es un hijo más de la Tierra y nunca su elemento clave. La carrera de la evolución continúa y nuestra especie sigue estando sometida a ella; ¿cuál será el fin? Queda en manos del futuro.

De todas formas, las reglas del recorrido a partir de hoy no serán muy distintas a las del pasado. La presión medioambiental, con su complejidad y variabilidad, seguirá dibujando los meandros en el discurrir futuro de la Vida. Como ya lo hizo cuando el Lystrosaurus, aquel reptil mamiferoide que concentró el éxito de la salida de la crisis del Pérmico/Triásico,[1] claro vencedor del infierno, dominador de los espacios quemados. Poco le duró la alegría, ya que los dinosaurios le ganaron la mano y lo expulsaron a las cavernas subterráneas. Reptiles 1 – Mamíferos 0. Los avatares del Universo también robaron este esplendoroso éxito de los dinosaurios ¡todos hubiéramos apostado por ellos! Pero una gran piedra de 10 kilómetros los degradó para siempre, condenándolos a la extinción, que no al olvido. Los ratoneros mamíferos aprovecharon de nuevo la crisis, que esta vez sí que parecía la definitiva. Organizó un camino de mejora -¿mejora?- hacia unos seres que prometían, que colonizaron todos los ambientes y todas las geografías. Seres realmente complejos, entre los que comenzaban a destacar los primates con sus habilidades. La fuerza del destino… ayudada por unos movimientos tectónicos y una climatología cambiante que hizo de los bosques tropicales un paraíso. Por poco tiempo, ya que fracturó a los de África y casi colapsó la continuidad de aquellas maravillas de animales: los primates que hace diez millones de años eran los reyes del mambo fueron diezmados por el caminar lento y seguro de las fuerzas geológicas. De forma que sólo quedaron algunos pocos en los árboles, viviendo, que no compitiendo por la supremacía. Y hete aquí que de estas mismas causas de la catástrofe surgieron las bases para un nuevo empujón, de donde nació el Homo, sapiens para más señas.

Y a partir de ahora… ¿qué? Pues a partir de ahora, más de lo mismo. El caudaloso río de la Vida, lleno de meandros a derecha e izquierda, continúa lentamente con su fuerza arrolladora e imparable. ¿Cuál será el próximo cambio de rumbo en la “complejidad”? ¡Quién lo sabe!

Aunque hay quienes opinan lo contrario[2], personalmente creo que un nuevo meandro, un inevitable cambio de rumbo se producirá, un nuevo meteorito, una nueva configuración de los continentes, un nuevo episodio magmático, un cambio cualitativo en la química atmosférica, un mal uso de nuestra inteligencia… inevitablemente algo sucederá que resultará letal para nuestra especie y que será una oportunidad para alguno de nuestros compañeros de viaje, en todo caso insustancial para la marcha de la Vida, para la marcha de la Tierra y para el discurrir de la intensa actividad del Universo.

¿Es el final?

Pudieran bien ser éstas las últimas palabras de la serie “La Biografía de la Vida”.

Pero con ellas no acaba mi afán escribano. Porque aún nos quedan incógnitas que interesan nuestra curiosidad: ¿Y después, qué? ¿Qué puede acontecerle a nuestra conocida Vida a lo largo del devenir del tiempo futuro? ¿Hay vida fuera de nuestras fronteras?

Es difícil pensar con toda seguridad que la Vida se acabe con nosotros. Por ello me voy a permitir hacer una sucinta inmersión en estos temas a lo largo de las cinco entradas posteriores -la primera es ésta-, y entonces, sí, podré echar el telón.

  1. Podéis refrescar el tema releyendo la entrada 37 de esta serie “La gran extinción del Pérmico/Triásico“. []
  2. Un ejemplo lo podréis encontrar en ésta recomendable lectura del blog “La pizarra de Yuri“. []

Sobre el autor:

jreguart ( )

 

{ 27 } Comentarios

  1. Gravatar yar | 11/08/2015 at 02:59 | Permalink

    “En resumen: todo me lleva a pensar que los humanos tan sólo somos unos organismos animales más, puro juego de la química y la evolución, y que nuestras emociones que nos impulsan y los valores éticos que nos orientan no son nada más que un simple momento puntual más del universo” …

    jreguart : demasiada simplificación , reduccionismo exacerbado para lo que significa la vida humana en la Tierra , el alcance e importancia que pueda tener la presencia del hombre en la tierra y en el universo no logramos aun comprenderlo ni dimensionarlo ; si somos los únicos -grande es el desafío – si hay otros con inteligencia (seguro que sí) tendremos que compararnos y ver cuanto hemos logrado. tuvieron que pasar 3500 millones de años para que naciera una especie que tomó conciencia de si y del mundo que lo rodea y no conforme con ello se lanza en una empresa no menor que es descubrir el universo que le dio origen , si el mecanismo para lograr tamaña hazaña son unas reacciones y unas sustancias químicas nada de especiales mayor es el mérito.

  2. Gravatar jreguart | 11/08/2015 at 08:40 | Permalink

    Hola Yar,

    efectivamente todo lo que dices es absolutamente cierto y digno de valorarse. Cada persona tiene sus propios faros con los que ilumina sus opiniones y sus pensamientos. Me producen todos el mismo respeto cualquiera que sea, siempre que respeten la vida y la convivencia. No puedo decirte más.

    El proceso de la Vida que creemos conocer es apabullante, al menos a mi me lo parece, pero azaroso y efímero. A escala temporal humana asombroso… a escala temporal geológica yo siento que se me va difuminando… y a escala de lo que parece ser lo que nos contiene y da consistencia, nuestro universo y su física, se me pierde. A pesar de este baño de humildad que me autoinflinjo y del que estoy convencido, la Vida es asombrosa así como todo lo que la conforma.

    Un placer tenerte como lector y más cuando has tenido la paciencia de leer “entre paréntesis” de esta última entrada.

  3. Gravatar Sergio B | 11/08/2015 at 06:25 | Permalink

    Saludos jreguart,

    Pues yo estoy bastante de acuerdo contigo e incluso un poco mas allá. Quien sabe si dentro de 4000 millones de años da a luz una especie realmente inteligente que observe lo que pasa ahora como otro escalon mas en la evolucion producida por un animal mas que llevo a su creacion, aunque supongo que si es inteligente, probablemente no sera capaz de considerarse el centro de la creacion, aunque quien sabe. Razonamientos del tipo: definimos la inteligencia como lo que nosotros somos capaces de hacer, después decimos que la inteligencia es lo mas importante del universo y finalmente, con toda la humildad del mundo, decimos que puesto que somos inteligentes somos importantes, es peor que lo del jardin del eden, al menos eso no era hipocrita.

  4. Gravatar yar | 11/08/2015 at 08:10 | Permalink

    jreguart : creo entender lo que nos divide en este tema tan apasionante y se llama simplemente azar o aleatoriedad , se me ocurre decir a la rápida y sin mucho análisis . por qué no agregar entonces a las cuatro interacciones fundamentales el azar como una quinta interacción ? si es tan determinante . esta es mi humilde opinión que si tu u otro me puede corregir y sacarme de mi ignorancia lo agradecería : cuando surgió el bigbang las cuatro fuerzas de acuerdo a un orden y sincronicidad no difícil de entender fueron dando paso una a la siguiente , primero la energía tenia que condensarse por el enfriamiento para dar origen a la materia , no veo azar ahí . se forman los átomos y bum el electromagnetismo dice presente , se acumulan masas de hidrógeno en unos lugares mas que en otros y obviamente la gravedad dice presente y se forman las estrellas y galaxias y siguiendo los mismos principios se forman unas supermasivas que en su colapso no por azar sino por la extraordinaria curvatura espacio/temporal que significa su enorme masa puede entre otros resultados generar los elementos atómicos mas masivos y que luego en su viaje por el espacio se encontrarán con estrellas y ayudarán a formar los planetas rocosos como el nuestro . la selección natural aparece cuando los seres vivos hacen su aparición y no antes , la energía oscura cuando el universo a logrado una determinada expansión , ni antes ni después todo concatenádamente . primero las fuerzas con sus leyes exactas y el azar y todo lo demás supeditado a ellas . creo que esas fuerzas son las que primero determinan lo que somos . si los protones por ejemplo hubieran estado una trillonésima mas cerca o mas lejos no existiría el universo ( leyes no azar), probablemente se vayan activando producto de la expansión nuevos mecanismos que pueden generar cambios universales pero que irremediablemente se localizarán en algún momento . el universo está interconectado (entrelazamiento cuántico un gran ejemplo) de hecho en la biografía de la vida das ejemplos en los que radiaciones electromagnéticas provenientes del espacio son coadyuvantes de procesos biológicos ; otras provenientes del pasado lejano están aquí … felicitaciones por el trabajo serio que hacés cuesta encontrar en la web personas que difundan el conocimiento en forma entretenida y bién documentada y que tratan de ser lo mas objetivos posible ; dentro del paréntesis podemos debatir , pero siempre encontrarás una persona dispuesta a aceptar sus errores y si tengo que criticarte lo haré con el respeto que mereces .

  5. Gravatar jreguart | 12/08/2015 at 12:17 | Permalink

    Hola Yar,

    cuando digo que el proceso de la Vida es azaroso, me estoy refiriendo a cosas tan sencillas como que fue azaroso el hecho de que las cianobacterias “descubrieran” la fotosíntesis, fue azaroso el hecho de que se produjeran mutaciones genéticas que permitieran añadir complejidad a la vida, fue azaroso el que se produjeran cataclismos geológicos que extinguieran a unas especies y a otras no, fue azaroso el que se abriera el vientre africano para conformar una geografía determinada que junto con un clima único del momento estresó a unos pocos primates que consiguieron ponerse de pie… y así muchas más circunstancias históricas en nuestro planeta. Ten por seguro que si no cae el meteorito de Xicxulub no estaríamos los homo’s por estos lares. No fueron hechos absolutos sino que sucedieron… como podía haber sucedido lo contrario. A esas cosas me refiero cuando hablo de azar aplicado a la Vida.

    A lo que tu te refieres, creo, son a las leyes físicas universales que conducen los procesos de todo tipo que se producen en nuestro entorno cósmico. Efectivamente son leyes, o eso creemos por ahora, que acompañaron a los hechos azarosos a los que yo me he referido. Está claro que una mutación genética producida tal vez por el choque elástico entre una radiación cósmica que proviene de un pulsar y un carbono de una base nitrogenada en un ADN pudo ser la causante de que algún pez iniciara unas primitivas mandíbulas. Este choque sigue a la perfección determinadas leyes físicas. Es un caso más entre los millones y millones que han sido. Está claro que las conocidas leyes que rigen la convección del magma terrestre son una de las causas de las derivas de las placas continentales y por tanto una pieza indispensable para el mantenimiento de un ciclo del carbono imprescindible para la Vida tal como la conocemos. Esta claro que las leyes gravitacionales de Newton, entre otras, son las que nos trajeron al meteorito que fulminó a los dinosaurios. Y aún antes la que hizo que dos grandes cuerpos del sistema solar colisionaran y así devinieron en la pareja tan exquisita para la Vida que forman la Tierra y la Luna. Para mi fue muy azarosos el que chocaran aunque lo hicieran de una forma tan determinada, tal como lo exigen las leyes gravitacionales y de la relatividad especial. Y en todo ello una cosa es la “certidumbre” física y otra como va la historia del Cosmos con todos sus participantes.

    Con lo anterior he intentado aclarar cómo de distinta son las cosas que yo digo y las que tu comentas, y a la vez lo complementarias que son unas de otras. Bueno quizás mi “azar” sea más dependiente de tu “física” que al revés.

    Dicho esto tengo que dar un paso más. No tenemos ni idea de cómo fue el Big Bang, sólo tenemos una buena teoría que nos explica mucho de lo que vemos y experimentamos por debajo de una energía de unos cuantos TeV. En todo ello nos ayudaron en gran manera los físicos cuánticos del siglo pasado. La incertidumbre cuántica es una gran base de partida en la explicación de este Big Bang y de como derivó lo que derivó. Pensamos que una fluctuación cuántica en un punto de un campo que bien pudiera ser el tejido espacio-temporal pudo ser el inicio de todo. Un inicio cuántico y por tanto absolutamente indeterminado y azaroso. En nuestra teoría bien pudo ser de otra manera. También la distribución de materia que observamos directa o indirectamente fue consecuencia de las inevitables fluctuaciones cuánticas en un otro campo cuántico, que los que saben le denominan inflatón, que se iban produciendo mientras este campo iniciaba la caída fuera del falso vacío en donde se encontraba. Si este campo inflatón hubiera tenido otras características se hubiera generado una energía diferente y por tanto, como tu dices, se hubiera congelado una masa de materia muy distinta. Todo esta magnífica teoría se apoya en el azar cuántico. O la incertidumbre cuántica como se le conoce mejor (aventuro a decir que seguramente hay un matiz para que incertidumbre sea más adecuado que azar en cuántica).

    Yo es que debo ser muy cabezón o muy obcecado, pero no veo más que azar y azar por todas partes, un azar pastoreado por las testarudas fuerzas y leyes fundamentales,como no, pero azar. Yo mismo soy el resultado de un azaroso proceso de emparejamiento y entrecruzamiento de genes de los cromosomas de mis padres … que se conocieron por azar. Repito una vez más: creo que nuestro diálogo son claramente dos facetas de lo mismo. Ahora podrás decirme, y permíteme la broma, ¡pues para eso no era preciso escribir tanto!

  6. Gravatar jreguart | 12/08/2015 at 12:36 | Permalink

    No es por nada, pero creo que tienes toda la razón Sergio B.

  7. Gravatar yar | 12/08/2015 at 08:46 | Permalink

    jreguart : si tu gritas a los cuatro vientos azar , azar ; yo hago lo mismo con las leyes y fuerzas del universo y quería agregar mas datos : si hay cuerpos no redondos en el espacio es por su falta de masa de hecho hay un limite en el diámetro que sustenta dicho principio , por lo tanto son las leyes y no el azar quién lo determina ; lo mismo para las estrellas , su fin está prederminado por su tamaño . enanas , estrella de neutrones . si buscamos la raíz quién otra si no la gravedad . siempre estarán las leyes últimas enmarcando y definiendo la realidad , la fuerza centrífuga por que fué desestimada como fuerza , porque es ficticia y las convectivas y centrípeta están supeditadas a las mayores . eso en lo que respecta a las formas ; en el funcionamiento de las estrellas – ciclo de bethe – están las cuatro fuerzas clarísimas en cada uno de los pasos del ciclo ; lo que logro entender es que la forma y funcionamiento del universo y sus componentes ya estaban predeterminados por sus leyes , en el espacio no hay planetas cuadrados por esa simple razón y cualquier cosa que para nosotros parezca una aberración tendrá su explicación fundada en esas leyes , los neutrinos , la partícula de higgs y muchas otras fueron anunciadas décadas antes porque los modelos matemáticos ya pueden predecirlas y eso es porque el universo y sus leyes nos van dando las pistas de acuerdo a lo que se espera de cada fuerza fundamental cada una de ellas y todas juntas (teoría del todo) modelan el universo .

  8. Gravatar Karlos F | 12/08/2015 at 11:41 | Permalink
    Si tu gritas a los cuatro vientos azar , azar ; yo hago lo mismo con las leyes y fuerzas del universo

    Yar, El azar no contradice las leyes y fuerzas del universo.

    Cuando lanzas una moneda al aire, las fuerzas que determinan sobre que cara caerá, se pueden describir con leyes físicas sencillas y bien conocidas. Sin embargo, es extremadamente complejo para un ser humano controlar las condiciones iniciales para obtener un determinado resultado, o realizar los cálculos necesarios mientras la moneda está en aire para predecir cuál será dicho resultado. Por lo tanto decimos que ese resultado es al azar.

    Si vacías una caja de fósforos (cerillos) en el suelo, estos caerán sin ningún orden en particular (entonces decimos que fue al azar). Pero, no podrás obtener la misma distribución de los cerillos en el suelo por mas que los arrojes mil millones de veces.

    La forma en que caen los cerillos en cada ocasión es única e irrepetible y por lo tanto, muy especial (a pesar de que fuese al azar).

    Lo que Jreguart dice, es que las condiciones que llevaron al origen y el desarrollo del ser humano, son solo eso, una de las posibles distribuciones en que pudieron caer los cerillos.

  9. Gravatar yar | 13/08/2015 at 03:43 | Permalink

    karlos F : nadie discute eso . la aleatoriedad tiene fundamentos matemáticos . yo simplemente creo que las bases del universo están por sobre el azar , y los actores en su escenario en cada decisión tienen muchas opciones , pero la que eligen estaba predeterminada

  10. Gravatar renso | 13/08/2015 at 02:18 | Permalink

    Jreguart : tu que en la biografía de la vida estudiaste la selección natural me podrías decir si esta actúa de igual forma con la inteligencia y si es así que podemos proyectar para el futuro con un hombre selectivamente mas inteligente , mas manipulador de su entorno y con la capacidad de desarrollar y servirse de la inteligencia artificial . tratando de razonar como tu el azar lo puede llevar a cualquier parte , pero la selección natural seguro lo hará mas inteligente aun ; aunque también por ese mismo azar un loco podría apretar el botón y acabar con todo lo mismo que un asteroide . Tantas posibilidades me confunden .

  11. Gravatar jreguart | 13/08/2015 at 06:34 | Permalink

    Hola Renso,

    no me atrevo a dar una proyección del futuro de la especie humana. En tu comentario haces ya un resumen de lo que pudiera ser.

    Si entras en los comentarios de la entrada 49 de esta serie podrás ver un poco lo que opino sobre el tema. El diálogo que mantuvimos allí se refería a si podemos denominar a la época en la que estamos viviendo como Antropoceno, pero algo hablamos allí sobre la evolución futura del hombre. http://eltamiz.com/elcedazo/2015/03/28/la-biografia-de-la-vida-49-el-eoceno/

    El hombre es capaz de manipular los vectores naturales de la evolución y de hecho ha añadido alguno nuevo al inventar la selección social o la tecnológica. Hay que pensar que el camino del conocimiento se irá desarrollando y ampliando, lo que hará al hombre -o a sus sucesores- cada vez más potente. No sé si más inteligente porque, como tú bien dices, puede llegar una sociedad “wikipedia” que, no obstante todo lo que sepa, apriete el botón de la autodestrucción. Y esto para mi si que no sería una manifestación de inteligencia.

    Mientras, aparte de asombrarnos con la inmensidad de lo que puede ser la inteligencia en el cosmos y de que ello lógicamente nos confunda, sigamos siendo animales curiosos y ampliemos nuestros conocimientos. Y con ello seamos más “sabios” (inteligentes), mejoremos como especie la capacidad individual de mantenernos vivos, saludables, sociables, dichosos y libres. En la medida de lo posible. Homeostasis pura. Esto es un gran trabajo en el que pensar. El futuro… lo verán los que lo vivan.

  12. Gravatar renso | 13/08/2015 at 09:25 | Permalink

    jreguart : gracias por tu respuesta . tengo otras dudas que quiero compartir contigo y es con respecto a la inteligencia y otras cosas : si el hombre la tiene y como bien dices “para manipular los vectores naturales” quiere esto decir que el cosmos no poseía inteligencia antes del hombre ? y que las emociones , sentimientos etc . etc , antes de los seres que las poseen no existían entonces ? han pasado 13.800 millones de años en los que ha habido todo este despliegue de energía y materia, átomos , galaxias , campos etc, etc . todo un espectáculo de luces y oscuridad absoluta millones de grados de calor y el cero casi absoluto en cada rincón y todas las fuerzas manifestándose y todos los fenómenos mas extraños posibles , pero no existía la conciencia ni el amor . y todo ese universo frío , implacable,indiferente da origen al bien y la belleza y bueno naturalmente todos sus opuestos también ; lo que me llama mas la atención es que un cosmos que no se concibe así mismo y no es contenedor de estos opuestos los genere . admito que me estoy aprovechando del paréntesis que abriste , pero bueno si hay alguna reflexión a esto será bienvenida .

  13. Gravatar jreguart | 14/08/2015 at 10:13 | Permalink

    Hola de nuevo Renso,

    no te importe “aprovecharte” como tu dices de cualquier cosa que he escrito para dar tu opinión. Siempre son bien recibidas ya que me ayudan a pensar y a aprender.

    Tal como lo veo yo: El Cosmos es un ente “frío” desde el punto de vista de emociones y sentimientos. Como hemos comentado insistentemente con nuestro contertulio Yar, creemos que funciona de acuerdo a un cuerpo de leyes generales, que en cierta medida hace pensar en un determinismo. Dos más dos igual a cuatro, permíteme la simplificación, y se ha acabado.

    En un momento determinado, al concurrir las circunstancias precisas, aparece lo que llamamos la vida: sistemas químicos que se autosustentan y son capaces de autorreplicarse. En la Tierra o en cualquier otro lado. Si estos seres vivos han conseguido llegar hasta nuestros momentos sin desaparecer, aunque evolucionando tremendamente en su complejidad, es porque en sus “sistemas operativos” tenían los “comandos” necesarios para ello. En un principio debían ser de la forma más sencilla posible: acércate a lo que te va a dar materia y energía, aléjate de lo que supone un peligro vital. Con el paso del tiempo esta forma de reaccionar en base a premio/castigo se fue haciendo más complejo. Los hombres les hemos puesto un nombre abstracto para definir esto en los seres más complejos como los animales: les hemos llamado instintos que no dejan de ser una complejidad de los impulsos primitivos, complejidad generada por estructuras cerebrales -que comandan a sus organismos- cada vez más complejos. Instintos que no dejan de ser lo que, llegados al los organismos humanos, nosotros mismos los hemos bautizado como emociones: Ira, alegría, miedo, asco y tristeza. Así somos los humanos de refinados a la hora de clasificar cosas.

    Para mi es evidente que esto que en los hombres son “emociones” también están en los animales, al menos en muchos de ellos, que los poseen de forma natural al ser actores también de nuestra propia historia evolutiva.

    A medida que los cerebros crecen y sus estructuras se hacen más complejas, las emociones también se mezclan y diversifican, dando lugar a emociones más complejas, lo que nosotros llamamos emociones secundarias. Del tipo de la tristeza o el rechazo o aversión. El culmen de la sofisticación en la percepción de emociones aparece cuando se fortalecen las relaciones sociales: celos, amor, envidia, empatía…

    Lo que llamamos inteligencia surge en os cerebros complejos también como una consecuencia del proceso evolutivo: maquinaria adecuada más entorno adecuado. Pero eso es otra historia.

    Lo que quiero decirte con todo el rollo anterior es que el Cosmos no es inteligente ni es capaz de dirigir sus actos mediante los matices que dan unos instintos y unas emociones. Lo cual no nos quita la sensación sorprendente de que su forma de “actuar” ha dado lugar a la inteligencia o a las emociones. Inteligencia y emociones aparecen con la Vida y desaparecerán con ella. Quizás sea útil el pensar que no dejan de ser unas invenciones abstractas de los cerebros humanos y que fuera de ellos no existen. Y que por tanto al Cosmos le importa muy poco para ser como es. No las necesita.

  14. Gravatar Juan | 14/08/2015 at 11:10 | Permalink

    Buenos dias jreguart Impresionante por sus conocimientos, Impresionante por su capacidad para ponerlos por escrito Muchisimas gracis por los momentos de lectura. Gracias,

  15. Gravatar jreguart | 14/08/2015 at 01:33 | Permalink

    Hola Juan,

    muchas gracias por tus palabras. Si sé algo, o creo que sé, es debido a los que me incitaron a ello. Después de esto no tiene mucho mérito, ya que los temas por los que me intereso son apasionantes. Yo le doy las gracias a Pedro Gómez-Esteban, nuestro gran mentor en el mundo de la ciencia gracias a sus iniciativas blogeras de El Cedazo y El Tamiz, en cuyos escritos encontré algo así como la canalización definitiva a mis inquietudes. Y a mi hijo que me lo puso delante de mis ojos.

    Y aprovecho para desearle a Pedro lo mejor… y que lo estamos esperando como agua de mayo.

  16. Gravatar renso | 14/08/2015 at 08:17 | Permalink

    bueno lo importante a destacar siempre y con humildad es que actualmente con los modelos matemáticos que dispone la ciencia con la insuficiente información con que contamos todavía (teorías de campos y otros ) el instrumental que no lo abarca todo aun -ni mucho menos , porque no quiere decir que lo que falta por conocer sea mas de lo mismo . y que las mentes del futuro les corresponda nada mas que rellenar vacíos que no implicarán ningún avance y ningún cambio de timón importante ya que las mentes preclaras del pasado reciente y el actual lo descubrieron casi todo . queda mucha ignorancia del pasado , mucha arrogancia por lo logrado ; es un camino largo y es de esperar que no tan lineal y robótico como lo anuncia la fría ciencia .

  17. Gravatar jreguart | 15/08/2015 at 09:01 | Permalink

    Hola Renso,

    sea como sea, y aunque te parezca raro, estoy más que convencido de que hay un mundo infinito en el que poder adentrarse, y será espectacular mirado desde nuestro nivel de conocimientos. La verdad es que me dará pena morirme por no ser espectador de lo que venga… por eso he decidido vivir mucho, je, je…

  18. Gravatar Kambrico | 15/08/2015 at 04:49 | Permalink

    Otra forma de ver el futuro : antes lo animado y lo inanimado seguían los dictados naturales por asi decirlo , ahora la manipulación genética a toda escala será una especie de selección natural versión humana . Ese es un cambio de timón importante …. Ahh me olvidaba del universo digital . Otra veta grande de insospechadas dimensiones ; como ves renso nada de lineal el futuro .

  19. Gravatar alpial | 16/08/2015 at 03:48 | Permalink

    jreguard : quise compartir esta teoría con los contertulios haber si alguien se anima a dar una opinión … ” Tan poderosa es esta tendencia natural a la agrupación que muchos científicos creen que la vida puede ser más inevitable de lo que pensamos… que es, en palabras del bioquímico y premio Nobel belga Christian de Duve, «una manifestación obligatoria de la materia, obligada a surgir siempre que se dan las condiciones apropiadas»….”Los cristales pueden hacer muchas cosas parecidas a la vida: reproducirse, reaccionar a los estímulos ambientales, adoptar una complejidad pautada… Nunca han alcanzado la vida misma, por supuesto, pero demuestran de forma insistente que la complejidad es un hecho natural, espontáneo y absolutamente fiable”. soberbio . aquí se ha estado hablando de reglas universales , azar , encadenamiento . etc, etc . si todo esto lo llevamos a un lugar – espacio/tiempo – y le agregamos materia . resultado a la vista .

  20. Gravatar Juan Carlos | 16/08/2015 at 05:45 | Permalink

    Hola jreguart

    Que magníifica serie, lo mejor de lo mejor en El Tamiz -y eso para mi es decir bastante- ;)

    Solo nos faltó la “historia de la vida resumida en un año”, es decir: “las bacterias aparecen el 3 de marzo…. :)

    Saludos

  21. Gravatar Karlos F | 16/08/2015 at 05:54 | Permalink

    Alphial, coincido.

    Si están dadas las condiciones apropiadas, “la vida se abrirá camino” (sueno como el Dr. Malcolm en Jurassic Park). Luego habrá que ver cuál es el margen de esas condiciones, pero creo que es más amplio de lo que pensamos.

    El problema es que la vida se toma su tiempo y los humanos somos bastante impacientes. Sin embargo, una vez que avanza, lo hace a paso firme. Ese es el poder de la selección natural, de aquello que sea más eficiente en autorreplicarse.

    Por más que haya una extinción masiva, la vida no necesita comenzar de nuevo desde cero. Los organismos que sobrevivan ya tiene mucho camino adelantado.

    Quisiera creer que lo mismo sucede con la inteligencia. Si por algún motivo desapareciera el 99.9 % de la población humana. El 0.1% restante no volverían a ser cavernícolas. Dispondrían del uso de herramientas, el lenguaje, la escritura, conocimientos de ciencia. No me extrañaría que en un tiempo relativamente corto volviésemos a repoblar el planeta y estemos colocando satélites en órbita nuevamente… o tal vez solo sea arrogancia por ser humano.

  22. Gravatar jreguart | 16/08/2015 at 10:29 | Permalink

    Hola Alpial,

    muchas gracias por la cita que nos has regalado. Yo soy de la misma opinión como podrás suponer, si se repitan las circunstancias aparecerá algo semejante a la Vida, si no igual a la que conocemos. Si es que, como he puesto en otro comentario, simplificando mucho -definiciones hay miles-, los seres vivos no son más que sistemas químicos que se autosustentan y se autoreproducen. Y eso es simplemente química, física… materia, energía y leyes universales que les dibujan el camino. Hay gente que esto no les parece suficientemente digno de asombro.

    Hay teorías que apuestan por el hecho de que el estrés energético de un sistema -como el que introduce en nuestro planeta la radiación solar o el propio de las reacciones naturales redox- se reconduce espontáneamente a través de la complejidad y la replicación que tendrá como consecuencia palpable la emergencia de nuevas propiedades del sistema. Una de ellas pudiera ser la semilla de vida.

    Dicho esto también hay que decir que aún no tenemos pruebas experimentales de que eso fuera así… pero suena como el camino más plausible.

  23. Gravatar jreguart | 16/08/2015 at 10:38 | Permalink

    Hola juan Carlos,

    gracias por tus amabilísimas palabras y encantado de que te esté gustando la serie. Pero entiendo por tus palabras que ya la das por muerta… ¡Y NO! Jreguart seguirá cabalgando dando la murga a la peña. Nos queda aún pensar un poco sobre la posibilidad de Vida fuera de nuestro planeta.

    Te comento que no voy a incluir ninguna comparación del tipo de la que tu propones: reducir los 4.500 millones de años a un periodo temporal que entendamos los hombres. Me da un poco de pudor el hacerlo, y en general toda la serie, puesto que en la red tenemos aportaciones fantásticas del tema y yo poco puedo hacer más que copiar literalmente (no daría para mucho más).

    Espero seguir en contacto con todos vosotros.

  24. Gravatar jreguart | 16/08/2015 at 11:10 | Permalink

    Hola Karlos F,

    lo más fantástico del Homo es que ha sido capaz de idear sistemas para almacenar la historia de conocimientos conseguidos por los anteriores miembros de la especie. Dicho así parece muy simple y prácticamente todos los animales lo hacen en cierta medida. Pero el Homo, gracias al lenguaje, consiguió sacar la biblioteca fuera de su cerebro material y la extendió al exterior, primero la depositó en los cerebros de sus colegas mediante la imitación, enseñanza y aprendizaje, para más tarde, y a través del descubrimiento de las simbologías, conseguir llegar incluso a “meter” el rollo tremendo de los Presupuestos Generales del Estado en una memoria USB que te cabe en el bolsillo más pequeño de tu chaleco.

    Así que cuando la civilización actual sea destruida por una tremenda tormenta iónica solar que inhabilite para siempre toda nuestra maquinaria electrónica o cuántica sobre la que apoyamos nuestra vida avanzada, sólo sobrevivirán los que quedaron en los pueblos y mantienen la vieja sabiduría de cultivar los tomates con un azadón en lugar de creer que todos bajan del cielo como esferas rojas -ahora ni todas de este color- contenedoras de vitaminas, sales y agua depositadas para mayor comodidad en las fantásticas bandejas de plástico de los supermercados. Es una hipótesis cargada de ironía pero muy posible. Ten por seguro que estos cultivadores de tomates, como tu bien dices, repoblarán el planeta… si no pasan otros desastres para la especie.

    Te recomiendo este interesante artículo, como todos los del blog “La pizarra de Yuri”, que habla sobre el tema de la desaparición, o no, de la especie humana. http://www.lapizarradeyuri.com/2014/02/15/el-apocalipsis-improbable/?doing_wp_cron=1439717388.9911260604858398437500

  25. Gravatar J | 16/08/2015 at 05:15 | Permalink

    los seres vivos no son más que sistemas químicos que se autosustentan y se autoreproducen

    Cuando yo era pequeño en el cole se decía que lo que caracterizaba a los seres vivos era: nacen, crecen, se reproducen y mueren.

    Pero eso dejaba a muchos fuera. Así que después, más o menos en el insti (aunque no recuerdo la fecha exacta) me lo cambiaron a: se nutren, se relacionan, se reproducen.

    Y hace relativamente poco leí una tercera definición: evolucionan.

    Quizá lo primero que deberíamos preguntarnos es ¿qué es Vida? ¿qué es no-Vida? (algo ya apuntaste en los primeros artículos hace meses, cuando aquelas moléculas que casi parecían vivas)

  26. Gravatar jreguart | 16/08/2015 at 06:45 | Permalink

    Hola J,

    definiciones de lo que es la Vida las he leído a miles, algunas francamente tan largas casi como el Quijote. Evidentemente la Vida es tan compleja que siempre te quedará un aspecto diferencial que tendrás que aportar a la definición. Mi pobre simplificación me gusta… ¡vaya chorrada he dicho!… y creo que en lo del “auto” está lo que más me convence.

    Me hace gracia tu rápido repaso histórico sobre lo que te dijeron. Un único comentario que se me ocurre, bastante poco ortodoxo supongo: soy capaz de imaginarme algún ser vivo que no necesite evolucionar para vivir. Aunque también estoy bastante seguro de que la señora Evolución le va a acorralar y no le va a quedar más remedio que hacerlo.

  27. Gravatar yar | 17/08/2015 at 03:12 | Permalink

    alpial : no es tan fácil crear vida por medio del azar ; una proteína de miles de aminoácidos y en la secuencia correcta jamás habría podido formarse hace miles de millones de años ; el azar y múltiples factores mas lo consiguieron dentro de los cuales hay algunos que aun no conocemos .

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