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La Biografía de la Vida 21. La posibilidad real del cambio




En la entrada anterior analizamos el hecho evolutivo, los motores que lo dinamizan, su ritmo y las causas de los cambios sobre los que apoya su quehacer. Continuemos ahora en la serie sobre la Biografía de la Vida el hilo principal, centrando nuestra atención en la posibilidad real del cambio.

Aunque es evidente, hago una advertencia parecida a la que comenté en entradas anteriores. El monográfico de hoy rompe de nuevo el devenir cronológico de la biografía de la Vida, que recuperaremos una vez acabemos con esta especie de “miniserie” interna, que ocupará varias entradas, sobre diversos aspectos de la evolución que creo merecen una atención especial. Dicho esto, sigue la historia.

Partamos del inicio centrándonos en una segunda generación evolutiva, quizás con un ligero e inapreciable cambio externo, el hijo no muy distinto del padre, o bien con un cambio larvado en su interior que se expresará en un breve plazo de tiempo impulsando un rápido salto. En un caso o en otro, la generación hija se encontrará inmersa en un medio ambiente muy concreto, que le va a fijar las condiciones de alimentación, que lleva aparejado un entorno climático que condiciona sus habitats y que le monta un entorno de biota con la que tiene que competir. En este apartamento comunitario tiene que sumergir su propio organismo y pelear con sus nuevas capacidades individuales, ciertamente diferentes a las de sus padres. Éste es el sujeto de la acción.

En este momento hace su entrada la “Juez Selección Natural”. Juez sin capacidad de decisión, irremediablemente previsible. Algo así como “¿Llueve? Luego me mojo”. Tan simple como: “la mutación no encaja en el medio ambiente, ergo no continúa; la mutación encaja en el medio ambiente, ergo continúa”. Si por casualidad la mutación ofrece una ventaja diferencial sobre los vecinos va a encontrar un hueco, y por tanto sobrevivirá, se expandirá y se impondrá. Éste es el dictamen.

Pinzones de las Galápagos (Wikimedia, dominio público)

Y éste es el resultado real y comprobable. Tenemos múltiples ejemplos ante nuestros ojos. El tan conocido de los pinzones de las islas Galápagos, que hizo rumiar su teoría a Darwin. En cada una de las islas los pinzones son diferentes, siendo así que debieron llegar todos ellos del lejano continente -a 1.000 kilómetros de distancia-. Lo debieron conseguir muy pocos individuos, una población muy escasa y, por tanto, una primera generación de individuos todos ellos iguales. Las ligeras diferencias medioambientales en cada una de las islas los desviaron por distintos caminos, desarrollando distintos fenotipos, todos sustancialmente diferentes al de sus abuelos, los pinzones del continente sudamericano de donde provenían.

Pero no todo es tan sencillo y evidente. Siempre surge la siguiente pregunta: si la evolución es tan paciente y avanza pasito a pasito, estos han tenido que ser tan numerosos que se habrá necesitado un periodo de tiempo casi infinito para conseguir el complejo escenario final que conocemos. Es lógico el planteárselo, pero también es obligado el intentar husmear entre las posibles explicaciones.

La evolución no es un proceso azaroso por el que de repente surge la organización. Ni siquiera cada uno de los pasos evolutivos son azarosos, en el sentido de que cada uno no supone un nuevo barajar de cartas, y si hay suerte sale la adecuada. Todo el proceso es una escalera y cada escalón se apoya en el anterior, no es un nuevo invento. Podrá ser un escalón infinitesimal, un infinitesimal de rampa, como propugnan los neodarwinistas, o podrá de vez en cuando producirse un escalón más grande, según postula la teoría del equilibrio puntuado. Pero cada escalón supone un paso de adaptación  dentro de unas condiciones medioambientales continuamente cambiantes. Comenzar de nuevo en cada escalón y tener suerte es algo extremadamente improbable. Comenzar un escalón apoyado en las ventajas y adaptación del anterior incrementa en muchos factores la viabilidad de conseguir algo útil, de acuerdo a los patrones de utilidad que la Vida dibuja en cada momento.

Sabemos que la selección natural juega con los “dados cargados”. Aunque el elemento iniciador del pequeño paso es contingente, no así los resultados que son modulados por la acción de dicho “truco”. No cualquier cambio es posible. El medio ambiente permite que sean viables sólo algunas jugadas entre todas las posibles, al reducir la red de posibles caminos por donde puede dibujarse esta serie, lo que incrementa en gran medida la probabilidad total de producirse la larga cadena evolutiva “primera-última generación”. A un nivel muy simple, la probabilidad de un doble seis jugando a la pareja de dados es 1/36, mientras que si se juega con uno de los dados trucado, de forma que siempre salga el seis, la probabilidad pasa a 1/6, es decir, se ha incrementado en un factor de seis. Y es que, además, en la naturaleza hay millones de jugadores independientes en paralelo. Ésta es la gran baza de la selección natural y, a la postre, de la teoría de Darwin.

Cada pequeño avance fue una humilde y aprovechable conquista que fue útil en su momento, quizás en algo mínimamente diferencial, pero que llevaba en sí mismo la semilla de nuevos éxitos para el organismo afortunado, y lo sabemos porque su descendencia está hoy entre nosotros. ¡Qué poco parece una mejora de un 0,01%! Pero para un animal es mejor un 0,01% de visión que un 0%, como dicen Stephen J. Gould y Richard Dawkins. Mejor disponer de un 0,01 % de capacidad de vuelo que no gozar en absoluto de esta posibilidad. El animal que descubrió el avance sin lugar a dudas se movería con más comodidad por su ambiente. Que no pudiera ver formas y colores con su pequeño y rudimentario órgano visual no era el problema, porque veía sombras que le permitían adelantarse a la llegada del depredador. No podría cruzar océanos en un perfecto vuelo migratorio… pero podía sorprender a una presa en un torpe planeo desde lo alto de un árbol. La selección natural no pretende diseños perfectos, sino tan sólo mínimos avances que sean útiles para el organismo que lo consigue.

Creo que hay una realidad que afianza con rotundidad el concepto de sencillez e inevitabilidad del hecho evolutivo, lo que se conoce como evolución convergente, y que saldrá más de una vez a lo largo de esta serie. No se trata de un motor de cambio, ni de una causa que condiciona la evolución, sino de un resultado de la propia evolución sometida al juego de las presiones ambientales. Y, permaneciendo el resultado dentro de los esquemas generales, sin embargo se comporta de forma muy particular. En líneas generales la evolución convergente se concreta en el hecho por el que especies diferentes, incluso lejanamente emparentadas en el árbol filogenético, y aisladas geográficamente o en el tiempo (lo que impide un intercambio de genomas) cuando son sometidas a condiciones de contorno medio ambientales semejantes evolucionan hacia morfologías y hábitos muy parecidos. ¿Por qué la historia se repite en situaciones inconexas? ¿Es significativo el hecho de que en todas ellas los códigos vitales -bioquímica, metabolismo, genética- y el medioambiente -clima, geografía, hábitat- sea lo único que mantiene una constante?

Es realmente interesante asomarse a algún mundo concreto de la evolución convergente. Es paradigmático el caso de los mamíferos placentarios y marsupiales. Llegado el momento, en esta serie hablaremos de ellos y de cómo divergieron por condicionamientos de un ineludible aislamiento geográfico: los continentes se separaban unos de otros. Y, sin embargo, en territorios diferentes los animales que ocuparon nichos similares, con el paso del tiempo adoptaron formas y costumbres similares. Mejor una imagen que mil palabras. A la vista de la siguiente estoy seguro de que os dais cuenta de los similares que son sus fenotipos a pesar de pertenecer a distintas ramas evolutivas de los mamíferos.

Algunos ejemplos de mamíferos placentarios y marsupiales ejemplo de morfologías similares por evolución convergente (Imágenes de Wikimedia con licencias CC, GNU y dominio público

Otro claro ejemplo de evolución convergente es el hecho de que en animales tan dispares y con historias evolutivas emparentadas sólo en su inicio hace 590 millones de años, como los mamíferos y los cefalópodos, se hayan desarrollado ojos con estructuras tan similares. O el descubrimiento de membranas como herramientas de vuelo por reptiles como los dinosaurios o mamíferos como los murciélagos. O también las semejanzas de formas y conductas entre individuos de la familia de los sirénidos -manatís- emparentados con los elefantes, o de los cetáceos -delfines- muy próximos a los hipopótamos, e incluso de los pinnípedos -focas- emparentados con los osos. Siendo todos ellos  mamíferos, sorprendentemente unos lo son hervíboros y otros carnívoros.

Aunque las evidencias de que la evolución es un hecho natural más o menos probable e inevitable, siempre quedará como un problema el que la percepción de la probabilidad tiende a la subjetividad. Aún aceptando que no hay impedimentos biológicos para que surja a lo largo de miles de millones de años una larga cadena de ínfimos pero muy útiles cambios en el fenotipo de los seres vivos, la cuestión que sigue flotando es la de cuánto de probable hay en el proceso.

Hay un estudio teórico[1] sobre la evolución del ojo de los biólogos suecos D. E. Nilsson y S. Pelger en 1994 con los que se ponen números a la lógica duda. Simularon la evolución del ojo de los vertebrados -podemos asimilar el modelo al de un pez- con el objeto de estimar el tiempo necesario para su creación. Partían de un primitivo ojo fotorreceptor, formado por tres capas: una capa inferior opaca a la luz, una capa intermedia formada por células fotosensibles, y una tercera capa protectora formada por material transparente. Con este “ojo” simularon una población original de individuos, de forma que en cada generación se producían pequeños cambios al azar que afectaban al grosor de una de la capas o al índice de refracción de una zona parcial de la capa transparente. Impusieron la traba de que no podía haber más que una mutación por ojo en cada paso evolutivo. De acuerdo a la mutación observada calculaban un número que “medía” la calidad de la imagen. Si se veía que una variante nueva producía una mejor imagen, se seleccionaba de forma que las siguientes mutaciones tenían lugar en la población con esta nueva variante. Los resultados de la simulación fueron espectaculares. Si en el modelo se supone que se producen cambios del 1% de las unidades iniciales, en 1.829 pasos se consigue, como por arte de magia, un ojo en forma de cámara con lente de refracción, semejante a la de un pez.

¿Qué significa esto en número de generaciones? Considerando en el cálculo valores pesimistas del coeficiente de selección[2]  y de la heredabilidad,[3] además de suponer que cada generación se renueva al cabo de un año, lo cual es muy normal en animales acuáticos pequeños, el número de pasos se corresponde con 364.000 generaciones o años. Esto es un instante de tiempo comparado con la magnitud del tiempo geológico. La primera evidencia fósil de un animal con ojos data de hace aproximadamente 550 millones de años, teóricamente hasta el día de hoy podría haber evolucionado el ojo de Nilsson y  Pelger mil quinientas veces.

Serie evolutiva teórica que produce un ojo de vertebrado (a partir de Nilsson y Pelger, 1994, ver nota a pie de página 1., fair use)

El frío dato se presta a interpretaciones múltiples, como no podía ser de otra manera, pero el margen para corregir errores y generar posibilidades hace que estas interpretaciones podamos calificarlas, por lo menos, de muy conservadoras.

Y no hay más… ni menos. La Teoría de la Evolución por selección natural. Aunque cada uno es libre de tener su propia teoría… dentro de la lógica del método científico.

En la siguiente entrada comenzaremos ya con lo prometido al final de la anterior: Daremos los primeros pasos siguiendo la evolución de la complejidad. El camino de la diferenciación celular, el caso de la célula altruista, el camino de la simetría bilateral… seguramente nos leeremos durante varias entregas.

  1. Podemos leerlo en este enlace. []
  2. Al efecto de la selección natural sobre la eficacia biológica media de un genotipo se le da el nombre de coeficiente de selección y mide la reducción proporcional de la contribución gamética de ese genotipo en relación a la del fenotipo más favorecido (o menos desfavorecido) cuya eficacia biológica se toma como unidad. []
  3. La heredabilidad es la proporción de la varianza (la varianza da idea de la dispersión de los datos medidos sobre una variable) fenotípica total que es debida a causas genéticas. En otras palabras, la heredabilidad mide la importancia relativa de la varianza genética como determinante de la varianza fenotípica. []

Sobre el autor:

jreguart ( )

 

{ 21 } Comentarios

  1. Gravatar Venger | 23/12/2013 at 09:05 | Permalink

    Hola jreguart, me alegra mucho ver que esta fascinante serie sigue activa. Enhorabuena y muchas gracias por tu dedicación. Yo me quedé cuando hiciste el capítulo 15, pero en cuanto termine la maravilla de libro que me estoy leyendo, retomaré la lectura de todos tus artículos de un tirón. Por cierto, la maravilla de libro que menciono la recomiendo a todos: “Contact” de Carl Sagan.

    Y por otra parte me gustaría decirte -y compartirlo con los demás lectores de estos comentarios- que me dio por comprar la serie “Erase una vez la vida” y verla con mis hijos. En ella, hay capítulos que explican del origen de la vida y es muy curioso ver cómo lo mismo que explicabas tú, lo hacen ellos de forma tan pueril. Incluso hablan de Luka, aunque entonces no se llamaba así. Os dejo un enlace de youtube para quien tenga curiosidad: http://www.youtube.com/watch?v=qOFB3JfYq5c

    Y por último, una pequeña reflexión. Hoy en día hay información por todas partes: papeles escritos, ondas electromagnéticas, cintas magnéticas, chips, CDs, DVD, internet… Entendamos información, como partículas ordenadas con algún significado o código. Todas ellas hechas por el hombre. Pero antes de la evolución de éste, en toda la Tierra y en el Universo conocido, solamente había información a mi entender en dos sitios: en la molécula de ADN de cualquier ser vivo y en las conexiones neuronales de los seres vivos que tuvieren cerebro. ¿En algún sitio más?. Entonces, ya lo tengo todo claro: la vida es orden, información.

  2. Gravatar jreguart | 23/12/2013 at 10:38 | Permalink

    Hola Venger, contento de tenerte de nuevo en la “sección” comentarios. Gracias por tus recomendaciones.

    En cuanto a lo del alcance de la información en el Cosmos yo me atrevería a extenderlo un poco más. Parte de la ciencia cosmológica está apoyada en la información que transportan los fotones desde que se liberaron cuando el Cosmos tenía unos 300.000 años. Y eso que aún no hemos detectado la radiación de fondo neutrónica que fue anterior y un poco más “congelada” que la de fotones. Por no hablar de las controversias científicas que suscita el hecho de si se puede recuperar o no la información contenida en un agujero negro. De todas formas, y con permiso de la cuántica, me apunto a tu frase de que “la vida es orden, información“.

    Cada vez me parece más claro que los seres vivos son una especie de continua sorpresa dentro de un equilibrio inestable. Una célula es un sistema químico que no cae a niveles de mínima energía, como sería lo lógico por aquello de la entropía, gracias a la habilidad conseguida de incorporar energía al sistema desde el exterior. La cosa funciona y, es más, parece que es el leitmotiv que dirige todo: el único propósito para todo organismo vivo y lo único que hace su maquinaria es gestionar su supervivencia vital, mantener la homeostasis, mantener un orden dentro del escaso campo de juego que le es permitido. Y como tú bien dices todo está basado en la información que maneja. Yo me quedo una vez más apabullado al pensar que esta gestión de la información es de los tics más ancestrales de todo ser vivo: capacidad de conocer tu interior y el mundo que te rodea, para comparar y tomar una determinación de “aproximación” o “huida” gracias a que la maquinaria genera alguna molécula “premiadora” o “castigadora” que avisa de la situación. Desde lo que fuera que se autogestionaba en los poros de los venteos submarinos de hace 4.000 millones de años, pasando por la humildes y “descerebradas” bacterias, hasta nosotros con nuestra ética (a fuer de ser un insensato, me atrevo a decir que la ética es una herramienta más que un ser vivo supersocial como el hombre necesitó inventar para dar eficiencia a su homeostasis).

    De nuevo me he enrollado un montón, pero yo creo que se nota que son cosas que me motivan. Pido por ello mil disculpas a los sufridos lectores.

  3. Gravatar Suso | 23/12/2013 at 01:51 | Permalink

    Hola jreguart. Este capítulo es el 21, y el anterior el 19. ¿Está mal numerado o es que falta el 20 y no lo encuentro? Y enhorabuena por la serie, estoy enganchandísimo.

  4. Gravatar J | 23/12/2013 at 02:18 | Permalink

    Suso, tiene una explicación más sencilla: los editores somos unos manazas. Estamos viendo como resolverlo, gracias por el aviso.

  5. Gravatar Macluskey | 28/12/2013 at 10:22 | Permalink

    Bueno, ahora sí está publicada en su orden correcto (28/12).

  6. Gravatar Venger | 30/12/2013 at 08:48 | Permalink

    jreguart, pero cuando hablo de información, me refiero a algo que tenga un propósito determinado. Cuando hablas de la información que transmiten los fotones del big bang, no creo que sea información para un propósito en concreto, como sí lo es el ADN o las conexiones neuronales.

    Me ha hecho mucha gracia eso de los “tics más ancestrales”. Muy acertado el término.

    Por otro lado, escuché una conferencia de D. Juan Pérez Mercader acerca del origen de la vida, y además de las fumarolas, postulaba también la posibilidad de que comenzase debajo de los icebergs. Os dejo el enlace y os recomiendo que escuchéis esas conferencias, son fascinantes:

    http://www.march.es/conferencias/anteriores/index.aspx?b0=mercader&l=1

    Y por último: una vez más, querido jreguart, gracias a ti aprendo cosas nuevas sobre el castellano: “a fuer”. Lo había escuchado alguna vez, pero creía que o se lo habían inventado o estaba en desuso. Ya veo que no

  7. Gravatar jreguart | 30/12/2013 at 09:07 | Permalink

    Hola Venger, gracias por el enlace que has enviado. Estoy siguiendo también alguna conferencia de la March siguiendo un soplo de Mac. Acerca de la evolución del Homo y cosas del cerebro consciente. Realmente en esta Fundación se pueden encontrar cosas muy muy interesantes.

    Y “a fuer” de ser sincero supongo que utilizo “palabras moribundas” ya que con las canas que pinto en mis redes neuronales de memoria hay muchas expresiones por lo menos de los años 50. De todas formas tengo que reconocer que me encantan este vocabulario tan preciso y que se va perdiendo poco a poco sustituido por unas pocas palabras multiuso.

  8. Gravatar Argus | 31/12/2013 at 04:10 | Permalink

    Ahora que veo la evolución del ojo recuerdo algo que oí sobre los puntos débiles de la teoría de Darwin. Estos eran los ojos y las alas. Los creacionistas defendían que un órgano tan sofisticado como el ojo no podía ser resultado de pequeñas mutaciones sucesivas. Algo similar decían de las alas: “Un animal no vuela con alas a medio diseñar y serían más bien unos apéndices que estorbarían y reducirían la capacidad de supervivencia”. Parecían puntos fuertes que apoyaban la hipótesis del diseño inteligente. Sin embargo, tras estudios como los que indicas en este artículo se comprobó que los ojos pueden ser resultado de un proceso con pequeñas y sucesivas mejoras y no sólo eso: Resulta que en los humanos el nervio óptico se encuentra ubicado delante de los fotoreceptores dificultando la visión. En las águilas, por ejemplo, esto no sucede. Es como si alguien diseñara una cámara digital y pasara los cables por delante de los sensores de luz. Ese diseño será cualquier cosa, pero inteligente desde luego que no :-) ¿Estoy en lo cierto o son sólo leyendas que escuché sin fundamento?

    Y otro apunte: Hace unos años leí que unos investigadores habían demostrado que el huevo fue antes que la gallina :-) Es decir, habían demostrado que los pequeños cambios genéticos se producían entre el progenitor y el huevo, pero nunca entre el huevo y el ser al que da lugar. O sea, que pongamos donde pongamos el límite genético de lo que consideramos una gallina, siempre partió de un huevo con idénticas características, mientras que ese huevo habría sido ligeramente diferente a la quasi-gallina que lo puso. Curioso, ¿no?

  9. Gravatar jreguart | 31/12/2013 at 09:17 | Permalink

    Hola Argus. Pues sí, tienes razón con todo lo que apuntas de los ojos. Mi única duda es con lo del águila. Bueno, realmente no es una duda. Analizando el proceso evolutivo de las aves y los mamíferos, sabemos que todos descendemos de un ancestro común, un reptil, que ya tenía ojos con una arquitectura igual a la del hombre (a decir verdad nosotros y las aves la hemos heredado de él). La solución óptica “ojo cámara de fotos” ha aparecido unas cuantas veces en el árbol evolutivo y con independencia entre ellas en procesos de evolución convergente. Quienes realmente tiene un ojo evolucionado como el nuestro y con las fibras del nervio óptico por detrás de las células fotoreceptoras son los cefalópodos. Siempre se pone como ejemplo al pulpo.

    En cuanto a lo del huevo o la gallina internet está lleno de opiniones, algunas resultado de sesudos estudios. Parece ser que gana el huevo ya que en él está el ADN del ser que nace después y no el de la madre gallina, por aquello del entrecruzamiento de los cromosomas durante la meiosis. Sin contar que el segundo cromosoma de cada pareja proviene de un gallo. También se puede pensar que el huevo ya lo habían inventado los peces mientras que las gallinas ponedoras son de hace unos pocos millones de años: en algún momento se pasó de un animal no gallina, que puso un huevo que parió una gallina, al animal gallina. Quizás dilucidar este acertijo es muy importante desde el punto de vista de la ciencia biológica, aunque a mi no se me alcanza la trascendencia. Pero nos lo pasamos bien en la charleta.

    Feliz año.

  10. Gravatar kambrico | 07/04/2015 at 03:36 | Permalink

    ¿Por qué la historia se repite en situaciones inconexas? ¿Es significativo el hecho de que en todas ellas los códigos vitales -bioquímica, metabolismo, genética- y el medioambiente -clima, geografía, hábitat- sea lo único que mantiene una constante? ; que interesante planteamiento . un argumento que se me ocurre son las constantes universales como marco- ya se que me disparé lejos – la misma gravedad , y las tres fuerzas del modelo estándar – se nota que leo a pedro – todas ellas hacen converger a las partículas fundamentales en el mismo crisol y por lo tanto en un ambiente como por ejemplo la tierra ; sometida a condiciones especiales : distancia de la estrella,influencia del satélite etc etc . llegamos al por qué en distintas latitudes ocurren estas convergencias , ya se que me escapé , pero leyendo tu reflexión se me vino todo eso a mi mente y me imaginé al universo llevando paso a paso su cronograma ; claro y si las leyes corren para todo el universo entonces a medida que se forma vida , ahí , fuera y dentro de ella están las leyes implacables al acecho para como bien dices tu rechazarla o aceptarla o repararla y si es así someterla a las nuevas condiciones , que le corresponden en el nuevo escalón evolutivo conquistado . en el cual se encontrará con las mismas leyes fundamentales , podrán ser escenarios distintos pero nadie escapa del marco de reglas implacables de nuestro universo .

  11. Gravatar jreguart | 07/04/2015 at 10:09 | Permalink

    Así es amigo Kambrico. Lo cual nos lleva a pensar que el determinismo es ineludible. A nivel macro así lo parece. Pero como buen lector de Pedro sabes que a nivel micro Heiseberg parece ser su brujo. La cuántica es muy loca y tenazmente imprevisible para el diario pensamiento humano…

    Me atrevo a sugerirte que disfrutes con lo asombroso de esos temas. A mi me marean. Creo que era Isaac Asimov quién comentaba cómo un amigo suyo, poeta, le recriminaba que la Ciencia mataba a la poesía, y él le replicó que más allá de la belleza de una noche estrellada se encontraba la belleza de unas bolas de fuego, hornos nucleares creadores de la luz mediante unos procesos sorprendentes, luz que luego favorecía a la vida… No era exactamente así, era más bonito y complejo… pero ¡qué razón tenía!

  12. Gravatar kambrico | 07/04/2015 at 06:06 | Permalink

    soy de la idea que la madre naturaleza no tiene todo el tiempo del mundo , porque según mi opinión necesita sacar pronto a los humanos de la tierra y mezclar sus adns con otros ( alienígenas ) que aportarán lo mejor de si para crear otras razas mejor adaptadas para nuevos retos . la tierra ha tenido suerte con las extinciones masivas , la próxima quién sabe ; porque entonces todo el tiempo y energía invertidos para crear desde la simpleza relativa de una célula pasando por tantas etapas para llegar a este grado de complejidad y que un asteroide o lo que sea acabe con todo de un plumazo , no creo , leer tu trabajo y como describes cada etapa se desprende que hay una lucha entre la naturaleza que quiere imponer la vida y las otras fuerzas que le ponen obstáculos . aunque claro esas mismas que hoy son obstáculo mañana son un aporte

  13. Gravatar jreguart | 07/04/2015 at 06:26 | Permalink

    Hola Kambrico.

    Respeto tus opiniones pero discrepan delas mías. Soy un enamorado del método científico pues creo que es lo único fiable en este mundo, incluso me dice que tampoco está muy seguro de él mismo.

    No creo que la naturaleza tenga habilidades humanas como la voluntad o la intencionalidad. La naturaleza es ciega. La vida desaparecerá del planeta sí o sí cuando el Sol vaya convirtiéndose en una gigante roja. Esto son datos y va a suceder. Así que llevando tu voluntarioso y emocional argumento -sobre que la naturaleza quiere imponer la vida- a este momento que comento, tendríamos que admitir que la naturaleza impondrá la destrucción de la vida. No sé si siento decepcionarte, pero todo es más sencillo y alejado de lo que podría ser un animismo con tintes humanos.

    De todas formas creo que nos sigue uniendo el enamoramiento por este Universo sorprendente e inabarcable. Que no decaiga.

  14. Gravatar J | 07/04/2015 at 07:27 | Permalink

    Eso por no hablar de que tan naturaleza es lo que kambrico llama “naturaleza” como esas “otras fuerzas”. ¿O acaso el susodicho asteroide fue creado por ${YOURFAVOURITEDEITY}?

  15. Gravatar Tauro | 07/04/2015 at 08:33 | Permalink

    Puede que la naturaleza sea ciega , la parte robótica ejecutante no deliberante , pero la inteligencia que está detrás en el diseño no podemos rotundamente negarla , porque no tenemos como demostrar su inexistencia tampoco – pero si intuir que existe – ya que siempre detrás de un ejecutante hay un cerebro – Lo vemos a diario – . No hay fórmula ni modelo matemático que pueda definirla , por favor si estamos en pañales ni siquiera sabemos fusionar las cuatro fuerzas fundamentales no tenemos idea de que está hecho el tejido espacial ni menos que hay antes de la barrera de planck hay mucho que ignoramos como para matricularnos con conclusiones definitivas . Es fácil y tentador sacar conclusiones A partir de certezas indesmentibles , irrefutables . Pero a partir de ese pequeño reducto donde están las conquistas intocables de la ciencia hacer proyecciones y considerarlas como verdades absolutas no señores

  16. Gravatar Tauro | 07/04/2015 at 11:33 | Permalink

    Siempre que la ciencia no caiga en la misma arrogancia que tan mal le hizo al mundo cuando la religión era la dueña absoluta de la verdad , leyendo a mr. Hawking afirmando que el universo no necesita de ningún creador para existir no me da buena espina ; por supuesto que con los conocimientos con que cuenta hasta ahora la ciencia un creador no encaja en ningún lado , me adscribo a esa teoría , pero esas afirmaciones así de tajantes me hacen recordar viejos y malos tiempos

  17. Gravatar jreguart | 08/04/2015 at 09:10 | Permalink

    Hola Tauro,

    somos muy libres de OPINAR lo que creamos más correcto, o aquello que emocionalmente y culturalmente -la cultura que nos ha tocado vivir, social o familiar- nos parece la verdad. No intento convencer a nadie, pero como padre de la serie donde aparecen lógicamente comentarios, creo que debo dejar claro que es lo que la serie, o su padre, piensa.

    Lo he dicho otras veces. No creo en lo teleológico de la naturaleza: No hay un objetivo en todo lo que observamos, simplemente sucede ¿Para qué existe un agujero negro? No existe PARA nada trascendente, existe físicamente como RESULTADO de una causa anterior a él, y a su vez será causa ciega de acontecimientos posteriores.

    Evidentemente la Ciencia desconoce muchísimas cosas… más de las que conoce. Pero el tranquilo camino hacia el mayor saber lo forman las cosas que cualquiera puede observar. Tycho Brahe se hartó de medir el mundo sin imaginar que años más tarde Kepler, gracias a la información que dejó Brahe, explicó el movimiento de los astros celestes mediante unas sencillísimas ecuaciones matemáticas. En cada momento histórico del hombre, la situación es igual: se van conociendo cosas ¡SIEMPRE SUJETAS A LA FALSABILIDAD O A LO QUE DIGA UN FUTURO CONOCIMIENTO! que nunca son, y perdona la expresión, palabra de dios. Son herramientas, palancas en las que se apoya la posibilidad de un futuro de conocimiento mayor. Y completo lo que tú dices: no es que estemos en pañales, es que SIEMPRE estaremos en pañales. La Ciencia no es arrogante, la arrogancia se encuentra en los hombres, en los científicos. Y por desgracia el mundo de la Ciencia, como en cualquier campo de la actuación humana, está lleno de arrogantes.

    No hay verdades absolutas en la Ciencia, aunque sí decimos que hay leyes generales de aplicación universal, en las que nos sentimos seguramente apoyados para ir siguiendo la aventura de la búsqueda del conocimiento. Pero sólo nos sirven como andadores para ir caminando… hasta que el conocimiento nos diga lo contrario… El sencillo, conceptual y matemáticamente, concepto newtoniano de gravedad nos es absolutamente útil para intentar explicarnos muchas de las cosas que vemos. Las ideas de Eninstein se han revelado, hasta ahora, como decisivas para profundizar en el entendimiento del Cosos: nos es útil, para seguir estudiando, el considerar que la velocidad de la luz es una constante. Así veo yo los afanes de la Ciencia.

    Para terminar, Hawking. El opinó que no es preciso ningún dios para que el Universo se iniciara y funcione tal como teorizamos que se inició y nos parece que funciona. Y estoy de acuerdo ¿Qué estoy seguro? Por supuesto que nunca estaré seguro de lo que dice la metafísica, una hija de la capacidades racionales del cerebro del hombre. No es un tema que me preocupe ¿Qué más maravilla que el hecho de que el Cosmos funcione solo? Siempre he pensado que para una persona con legítimas ideas religiosas, creyentes de un único impulso inicial, de un fundador que no mantenedor, eso debería ser lo más de lo más.

  18. Gravatar Sergio B | 08/04/2015 at 01:22 | Permalink

    Saludos jreguart,

    Creo que es demasiado respeto insistir en que la ciencia desconoce mas cosas de las que conoce, otra cosa es que no sepamos sacarle todo el partido a las cosas que conocemos, pero eso no es cosa de la ciencia, es cosa de la tecnica. Igual sea un capricho mio separarlas, pero yo tenia clases de ciencia y clases de tecnologia en el colegio y creo que la diferencia se me quedo clara. Por ejemplo, describir la mecanica cuantica es ciencia, usarla para hacer un ordenador es tecnica, el CERN es ciencia, el ITER es tecnica y lo que hicieron Tycho y Kepler es tecnica, lo que hizo newton es ciencia.

    Ahora bien, eso no cubre todos los aspectos del saber, que se me ocurre podiamos despiezar en cuantro preguntas, como?, que?, por que? y quien? olvidandonos del cuando, que vendira a estar en el que. Por ejemplo, un planeta se mueve, medirlo y detectarlo seria el que, lo que hace la tecnica y establecer las leyes que dirigen ese movimiento seria el como, que es lo que hace la ciencia. No es objetivo de la ciencia determinar el por que o quien, y si bien el quien, me interesa bastante poco, ya sean la casuistica del universo o el gran espagueti volador, mientras que esa pregunta no invada las demas, todo estara bien, pero el por que es mas peliagudo. Es al intentar explicar el por que cuando la ciencia parece estar en panales pero que es un error considerar que es labor de la ciencia meterse en eso, ya que no esta preparada para ello. Yo creo que lo que esta mas cerca del por que es la estadistica y hay que observar que en estadistica se usan metodologias totalmente diferentes a las de la ciencia.

    Por ejemplo, digamos que tengo 2 millones de varillas que ha hecho una maquina, y quiero saber cuanto miden. Una aproximacion tecnica seria medirlas y dar el dato, por ejemplo, que las varillas miden 100 cm +/-2cm (si, es una maquina mala). la aproximacion cientifica seria mirar la maquina y ver que esta calibrada para que las varillas sean de 100 cm. Y la aproximacion estadistica seria medir 100 varillas (o las que sean) y decir la funcion que describe la probabilidad de longitudes de las varillas.

    Son formas de ver el mundo radicalmente diferentes y aunque se reconozca claramente la diferencia entre la tecnica y la ciencia (o al menos haya quien lo haga) la estadistica (ojo, que aqui no me refiero a la matematica, sino a la verdad estadistica) suele ser considerada una subrama de las demas, en mi opinion, erroneamente. Por ejemplo, la termodinamica, no es falseable ya que se basa en axiomas, por lo tanto no es ciencia, y desde luego tampoco es tecnica, ya que no explica como hacer nada, sin embargo de ahi salio. Se supone que el comportamiento de las particulas indivudales deben explicar el comportamiento de millardos de ellas, pero por que se supone eso? No habra una parte del conocimiento de no cuando pasa una cosa, sino cuando una cosa pasa miles de veces que estamos ignorando? No son los sistemas caoticos un buen ejemplo de nuestro error en como nos acercarnos al problema, mas cuando existen polos y demas zarandajas?

    En fin, que nosotros tenemos intencionalidad y voluntad, en base a unas reacciones quimicas simples que ocurren en varios millones de neuronas y nos lo reconocemos como tal, en cambio al analizar un proceso como la vida, que incorpora muchos mas elementos, nos tenemos que quedar en las explicaciones simples? No deja de ser el debate de gaia y los genomas, pero creo que debe existir alguna forma de afrontarlo con objetivo de saber la verdad. Igual cuando gaia suena que los humanos tienen pensamientos se siente contrariada y cuando se comunica con otras conciencias planetarias del universo le cuenta esos delirios suyos y algun otro planeta le cuenta que el suena que sus alienigenas matematicos no solo piensan, sino que ademas le consideran a el un sistema caotico sin voluntad ni intencionalidad y los dos se rien de la excentricidad. No es mas que un sentimiento, igual no exista, pero bueno, no pasa nada por compartirlo.

  19. Gravatar jreguart | 08/04/2015 at 07:11 | Permalink

    Hola Sergio B,

    todos los comentarios son bien recibidos. Todos me dan que pensar y en las vueltas que le doy siempre aprendo algún matiz. Con el tuyo he empezado por no comprender la categoría que le das a la estadística, pareja a la ciencia y a la técnica. No acabo de comprenderlo bien ya que para mi la estadística, como la termodinámica, las matemáticas siempre las he considerados un instrumento más con el que se puede hacer ciencia y técnica, entre otras muchas cosas. Como un telescopio o la capacidad mental de raciocinio. Cada cosa a su nivel, pero todos instrumentos del hombre.

    Bueno, no quisiera extenderme más con ese tipo de comentarios que, aunque me resulte el tema muy interesante, a veces se nos derivan de la carretera de esta serie. Y yo soy el primero que lo hago.

  20. Gravatar Alván | 08/04/2015 at 08:22 | Permalink

    Tauro: Creo entenderte , tu quieres extrapolar lo que sucede con el hombre en la tierra y llevarlo a escala universal , piensas que es como cuando el hombre que concibe una obra , la diseña y después esta se lleva a cabo según la planificación sin intervención del diseñador , no puedes aceptar que algo tan complejo se ejecute y nada mas . Quiero decirte que Los adjetivos calificativos de inteligente , perfecta , buena , mala , justa , injusta etc etc . son nuestros no se los podemos aplicar al universo , mira lo grande que es y lo inadmisiblemente microscópico que fué , quieres buscar patrones de “conducta ” para crear un perfil y en base a ese perfil sacar conclusiones . tamaña tarea .

  21. Gravatar tauro | 11/04/2015 at 03:20 | Permalink

    “En fin, que nosotros tenemos intenciónalidad y voluntad, en base a unas reacciones químicas simples que ocurren en varios millones de neuronas y nos lo reconocemos como tal, en cambio al analizar un proceso como la vida, que incorpora muchos mas elementos, nos tenemos que quedar en las explicaciones simples?” . sergio si tu auto definición como ser humano es “en base a unas reacciones químicas simples” es sencillamente un reduccionismo ultra exagerado por decir lo menos , porque si aplicamos tu lógica , ¿que auto definición y que definición de la vida aceptable pueden hacer unas reacciones químicas simples de unas cuantas millones de neuronas?. el tema es mas complejo creo yo , y

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