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Historia de un ignorante, ma non troppo… La Pasión según San Mateo, de Bach




El artículo de hoy no es un artículo “normal”. Nada de eso. Es un mega-artículo gigantesco sobre una mega-obra gigantesca, y es un artículo que me ha llevado mucho tiempo, primero decidirme a escribirlo, después preparar la documentación, buscar los vídeos, etc, y, finalmente, escribirlo. Mucho, pero que mucho tiempo.

Y… no sé si va a tener mucho éxito. Lo sé. Lo siento, pero es así. Es más, no sé siquiera si tan monumental (por el tamaño) artículo va a tener algún éxito entre los amables lectores de tan ignorante serie. Porque la obra de hoy es una obra monumental (de monumento). Monumental en todos los sentidos, incluido el de su duración: unas tres horas y cuarto.[1] Es seguramente la obra más larga del repertorio que normalmente se interpreta, si exceptuamos las inacabables óperas de Wagner… y se interpreta mucho, ciertamente, sobre todo en los alrededores de la Semana Santa.

Sé perfectamente que proponer a un seguidor de un blog de Internet, por más fiel que sea al blog y mucha confianza que tenga en el autor… Mmmm, no, perdón, creo que me he liado. Empiezo otra vez:

Sé perfectamente que proponer a un lector de un blog que pase las próximas tres horas y pico o cuatro leyendo y escuchando música es, sencillamente, mucho pedir. Sé, en una palabra, que muy pocos de vosotros, queridos lectores, si es que hay alguno, oiréis la obra completa.[2] Sí, es dura para los que no estéis acostumbrados a oír música barroca. Y sí, el tema de la obra es ligeramente agobiante. Y efectivamente, es un oficio religioso, qué duda cabe. Luterano, además. En perfecto alemán. Alemán del Siglo XVIII.

Os entiendo: cualquiera que haya leído hasta aquí huiría de inmediato a buscar algo de Led Zeppelin o de Ana Belén o de La Oreja de van Gogh o de quien le pete, si es que no se han fugado ya, pensando: Seguro que esta obra es un rollo.

Sí. Todo eso es cierto. Os preguntaréis, entonces, por qué el amigo Macluskey, con lo ajetreado que está y el poco tiempo del que dispone, ha robado tanto tiempo al sueño para escribir semejante mega-artículo que no va a leer casi nadie… La respuesta es que el tal Macluskey lo ha escrito para sí mismo. Sí. Para darme el gustazo de escribir lo que yo pienso y he aprendido sobre una obra que conozco bien, que me gusta… eh, no, la palabra correcta no es me gusta;[3] en realidad esta obra me emociona, me eleva, me transfigura… me hace saltar las lágrimas, invariablemente. Varias veces.

Porque, sí, también: esta obra es el culmen absoluto de la Música Universal. Sin duda alguna. Nunca, nunca, jamás, se ha unido de manera tan exquisita la perfección musical (marca de la casa del maestro Bach) con la emoción y el sentimiento más profundos. Yo no soy especialmente religioso, como quizá os hayáis dado cuenta ya leyendo mis pobres escritos, y sin embargo la espiritualidad que desborda cada frase, cada salmo, cada intervención del Evangelista, cada himno y cada aria, esa emotividad que impregna toda la obra desde su famoso principio hasta su esplendoroso final… me golpea como un bate de béisbol. En fin, no puedo expresarlo con palabras. Ojalá algunos de vosotros sintáis algo parecido al seguir el artículo… en ese caso, me sentiré más que satisfecho y daré todo el ingente trabajo por bien empleado. Entiendo bien a Diógenes, cuando se paseaba por Atenas con una lámpara, buscando a un hombre… con uno de vosotros, queridos lectores, uno solo que caiga en la fascinación que genera esta obra extraordinaria gracias a este pobre artículo, ya me sentiré satisfecho.

Johann Sebastian Bach

Algo he hablado ya del gran Johann Sebastian Bach, poco, muy poco para lo que se podría contar de él,[4] y no voy a hablar más de él aquí… ya habrá tiempo, quizá, más adelante. Y ya he contado también de forma sumaria cómo Bach y toda su música pasaron de moda y cayeron en el olvido, y cómo fue Felix Mendelssohn quien, en 1829, ochenta años después de la muerte del maestro, redescubrió a Bach y le colocó de nuevo en la palestra de donde nunca debió bajar, gracias precisamente a la ejecución pública de la obra objeto de este artículo de hoy: La Pasión según San Mateo (MatthäusPassion, en alemán), estrenada exactamente cien años antes. Mendelssohn no la representó entera en aquella ocasión, sino más bien una selección de números.

Fue suficiente. Gracias, Mendelssohn.

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Compuso Johann Sebastian Bach esta obra en algún momento entre 1727 y 1729. Lo que es seguro es que se estrenó en 1729, cuando era Maestro Cantor de la Thomaskirche de Leipzig,[5] para representarse en los oficios del Viernes Santo. Ya dije en alguna ocasión que en la época de Bach poco menos que se exigía a los músicos estrenar en cada ceremonia, en cada oficio, en cada celebración. Y una de las ocasiones más importantes del año dentro del calendario litúrgico cristiano, luterano o no, es el oficio de Viernes Santo. Oficio que debía ser acompañado de la música y los cantos apropiados para reflejar adecuadamente la solemnidad, el dolor y la grandiosidad de la historia allí contada.

Desde el Medioevo era común que en la lectura del Evangelio en los Oficios de Semana Santa los diversos papeles fueran leídos por diferentes lectores, uno recitando el papel del relator, el Evangelista, otro para recitar los textos asignados a Jesús y otro u otros para leer los textos del resto de protagonistas bíblicos. De ahí se pasó paulatinamente a cantar los textos, a representar la acción para beneficio de los asistentes al oficio (recordad las muchas pasiones populares que se representan en toda España y también en Europa o el resto del mundo), luego a acompañarlos con el órgano, luego con más músicos… y en esa tradición se enmarcan las Pasiones de Johann Sebastián Bach, y la de San Mateo en particular.

El libreto está formado, por un lado, por el texto bíblico literal de los versículos apropiados del Evangelio de San Mateo, en la traducción del propio Martín Lutero, naturalmente, y, por otro, himnos, cantos y oraciones escritas ad hoc para la ocasión, y cuyo autor es Picander, libretista habitual de Bach en su época de Leipzig.

Como el tema del oficio es el que es, cualquier cosa menos mundano, alegre o simplemente neutro, se requería que el acompañamiento musical o coral tuviera las connotaciones de emotividad, exaltación de la religiosidad y acompañamiento en el dolor que la ocasión requiere. Sin embargo, en la liturgia luterana, por lo que sé, siempre está presente el objeto último de la Pasión, que es la Salvación de los humanos en su conjunto, de los creyentes, de los justos o de quien sea (perdonad mi desconocimiento al respecto), así que, dentro de lo tremendo de la historia, la mayoría de los himnos y cantos evocan siempre un atisbo de esperanza…

Es una obra magna, sin discusión. Y sin embargo, esta obra suprema de la música sacra no fue muy estimada en su época y en su lugar. El ultraconservador ambiente luterano imperante en Leipzig por entonces, dominado por los pietistas, consideraba esta Pasión demasiado “operística”… ¡y no digamos la de San Juan, en cuyo estreno casi hubo un motín, por considerarla “frívola”! En fin.

El formato ampliamente usado en la época de Bach para estos oficios de Semana Santa consistía en que un cantante, normalmente un tenor, recitaba literalmente los versículos apropiados de la Biblia, usando a otros cantantes para representar a los distintos personajes que aparecen en dichos versículos, y, en los puntos adecuados, se incluían himnos, salmos o cánticos con un texto adecuado al momento concreto que se está leyendo, al estilo de los normalmente usados en la liturgia luterana que exaltan la fe, o la esperanza en la vida eterna, el remordimiento por los pecados, etc, con especial atención a los que promueven una mejora en el comportamiento futuro de los asistentes al oficio, por ejemplo, diciendo “Oh, caramba, veo cómo sufres por mí, prometo ser bueno y que tu sacrificio no sea inútil, etc, etc”.

En realidad, éste no es ni más ni menos que el esquema habitual de todos los oficios luteranos (no sé con certeza si su nombre es “misa”, aunque creo que sí): el pastor lee los textos sagrados que correspondan a la festividad o los que le parezcan bien, y los fieles entonan himnos, salmos, cánticos y coros religiosos con letras apropiadas a la ocasión. Habréis visto pelis en que el pastor dice: “Hoy cantaremos el Salmo 27 y el Himno 42…”. Los que hayáis estado en iglesias protestantes os habréis fijado en que siempre están los libros de salmos en los bancos; son los libros donde los fieles encuentran los salmos a cantar. Y, por fin, supongo que todos conoceréis la música gospel o su heredero el soul, música extraída precisamente de las iglesias protestantes del Sur de los Estados Unidos, y cantada normalmente por los negros… Bueno, pues las Pasiones de Bach son de alguna manera los predecesores del gospel en versión barroca alemana.[6]

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Tetramorfos: Representación medieval de los cuatro Evangelios: un toro simboliza al de Lucas, un hombre, al de Mateo, un león, al de Marcos y un águila, al de Juan.

Como probablemente sabéis, cuatro son los Evangelios “oficiales”, que fueron fijados en su forma definitiva en los Concilios de Hipo y Cartago a fines del Siglo IV y principios del V, aceptando mayormente la Vulgata que San Jerónimo escribió unos años antes, en 383: los de Lucas, Marcos, Juan y Mateo.  El resto de textos existentes se descartaron y forman los llamados Evangelios apócrifos. Cada uno de los Evangelios aceptados cuenta más o menos las mismas cosas, pero de forma distinta o incluso contradictoria en algunos puntos, o bien haciendo hincapié en aspectos diferentes de la historia.

Durante los veintisiete años que Bach fue Maestro Cantor de la Iglesia de Santo Tomás se representaron Pasiones basadas en todos Evangelios; a veces las obras habían sido compuestas por el mismo Bach, y a veces por otros autores, aunque con toda seguridad Bach metía la pluma para mejorarlos a su gusto. De Bach se conservan hoy en día completas las Pasiones según San Juan (hasta cuatro versiones diferentes, pues la fue adaptando y cambiando cada año que se representaba) y la de San Mateo, que yo sepa una única versión, seguramente la última que se representó, aunque también fue sufriendo cambios cada año que se representaba… ya sabéis, siempre había que estrenar.

Se sabe que también compuso Bach una Pasión según San Marcos, pero tanto la partitura como los textos se han perdido, como tantas otras obras de Bach. El musicólogo Simon Heighes ha reconstruido esta Pasión según San Marcos, reescribiendo completamente la parte del Evangelista, tanto la música como la separación en números, porque lo que es el texto es evidente y admite poca duda, al ser el mismo de la Biblia luterana alemana de la época de Bach; y en cuanto a los himnos, los ha recuperado el Doctor Heighes del Oratorio de Navidad y de una o dos cantatas más (que sí se conservan) en las que se está prácticamente seguro de que Bach utilizó los mismos himnos de su Pasión según San Marcos, que, como tal, se ha perdido. Ya veis, la reutilización no la inventaron los de la orientación a objetos… En cuanto a la Pasión según San Lucas, durante años se creyó que cierta versión que Bach había interpretado en alguna ocasión podía ser suya, incluso tiene número de BWV, pero recientemente se ha constatado que no era así, sino que Bach se limitó a modificar algunos números, y se atribuye a Johann Melchior Molter, contemporáneo de Bach. Se desconoce si éste último llegó a componer completamente alguna Pasión según San Lucas.

Así que, de las cuatro posibles,[7] nos quedan dos Pasiones que, con toda certeza, son suyas, y retazos de la tercera. Sí, sólo dos completas, pero… ¡Vaya dos obras! Si no termino en el frenopático después de escribir este magno artículo, igual me atrevo algún día con la de San Juan, que es también maravillosa… Tiempo al tiempo.

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Está la Pasión según San Mateo escrita para dos orquestas, dos coros y dos juegos de solistas (soprano, contralto, tenor y bajo-barítono). Sí, habéis leído bien. No para orquesta grandota y coro grandote, ni para ocho solistas, no. Para dos orquestas diferentes, cada una de ellas con la misma plantilla, y para dos coros diferentes, con sus cuatro solistas diferentes cada una. Que a veces interpretan un número en solitario, a veces lo hacen ambos al unísono, y otras lo hacen alternándose, respondiéndose una orquesta y coro al otro (esto último es muy evidente en el primer número, ya veréis), o cantando un solista de una orquesta que es acompañado por la otra orquesta. Parece ser que el objeto de esta peculiar disposición era colocar a cada orquesta en un lado de la iglesia, quizá en las dos tribunas laterales de la iglesia, de tal modo que los asistentes al oficio quedaban entre ambas orquestas… en resumen, que Bach inventó algo parecido al stereo en el Siglo XVIII.

La nave central de la Thomaskirche de Leipzig, hoy

Esta disposición en dos orquestas y dos coros separados, que yo sepa, no la usa Bach en ninguna otra obra… ni Bach ni prácticamente nadie. Es algo característico de la Pasión según San Mateo, de tal manera que algunas grabaciones han colocado a cada orquesta y coro en un canal del stereo, para ayudar al oyente distinguir perfectamente quién canta qué. La de Nikolaus Harnoncourt es quizá la más conocida de ellas. No me gusta el resultado: es como si hubiera dos grabaciones en mono, dado que cada orquesta sólo suena por un canal, desperdiciando buena parte de la resonancia y las reverberaciones… quizá si se hubiera grabado en nuestros tiempos, se hubiera podido grabar en Dolby Digital y conseguir un resultado muy realista, pero obviamente esto no era posible en 1970, ya que no se había inventado todavía.

Cada orquesta se compone de dos flautas, dos oboes,[8] y sección de cuerda (por lo que yo he visto, normalmente ocho violines primeros, seis segundos, cuatro violas, dos cellos y un contrabajo, aunque esta formación puede variar mucho hacia arriba o hacia abajo dependiendo de que la aproximación a la obra sea más o menos grandilocuente o minimalista), y luego está el continuo común a ambas orquesta (viola da gamba, contrabajo, fagot, clavicordio y órgano), y en cuanto a los coros… bueno, en la actualidad se suele usar un coro normal pero dividido en dos partes, más un coro de niños (una escolanía) que interviene exclusivamente en dos números: el inicial y el final de la Primera Parte. Sin embargo, parece que en época de Bach cada coro estaba, o al menos podía estar, exclusivamente compuesto por los cuatro solistas (soprano, contralto, tenor y bajo-barítono), y nada más, aparte de las dos partes para soprano en ripieno (o sea, sopranos adicionales), que en la época de Bach deberían ser niños y que hoy suele encargarse también a un coro de niños. Entre ellos se debían ventilar las arias, los ariosos, las corales, las intervenciones de la turba, los himnos, etc.

Por otra parte, las mujeres no cantaban en la época, ni mucho menos en la iglesia. Así que el papel de soprano lo haría un niño cantor y el de contralto, un contratenor (o un falsetista, o un castrato, como decían en Italia, por mucho que el cantante conservara intactos sus atributos viriles). Paul McCreesh, dirigiendo a sus Gabrieli Consort & Players, ha grabado una rapidísima versión de la Pasión según San Mateo con esta estructura minimalista de sólo ocho solistas que hacen de todo. El resultado es… curioso; no suena mal, aunque resulta un poco pobre, sobre todo en las grandes corales, a las que les falta profundidad derivada de la falta de voces.

En cuanto al coro de niños, la composición original de Bach hacía referencia al concurso de voces de soprano en ripieno, o sea, voces extra que con toda seguridad estarían encargadas a más niños. Hoy generalmente se usa un coro de niños para estas voces (el primero y el último número de la Primera Parte, como ya dije), pero hay quien se los ahorra. En una infame versión que tuve la desgracia de empezar a oír en Semana Santa de 2009, no estaba el coro de niños, y su parte directamente no la cantaba nadie, siendo el órgano positivo quien tomaba su lugar. Eh, no, lo que en realidad tomaba era el pelo. Entre eso y la velocidad supersónica a la que el nefasto director, cuyo nombre no diré para que no me acusen de calumnia, hizo tocar a la orquesta y cantar al coro, el resultado fue un desastre como el de Annual. Me fui al tercer número. A mí, precisamente a mí, nadie me estropea una Pasión según San Mateo.[9]

Por mor de la eficiencia en el uso de los recursos, la plantilla habitual que se ha usado y se sigue usando en la ejecución de la obra, tanto en concierto como en grabaciones, salvo frivolités, es: Dos orquestas con la plantilla que ya he comentado, más el continuo con un solo clavicordio y un solo órgano positivo (si la Sala dispone de un órgano de tubos, entonces se suele usar éste en algunos números muy concretos, en vez del órgano positivo), dos coros no muy numerosos con la configuración normal SATB (Soprano-Alto-Tenor-Bajo), un coro de niños y cinco solistas, no ocho, que suelen ser: un tenor, que lleva el peso de la obra, ya que es el relator que lee los textos evangélicos: es el Evangelista, y además canta el par de arias para tenor que hay en la obra; un bajo o barítono, que se encarga exclusivamente del papel de Jesús, es decir, cuando Jesús dice algo o interviene en algún momento del texto, es el barítono quien lo representa, y por su importancia no tiene asignada ninguna otra intervención en la obra; un bajo, que representa a algunos papeles secundarios, como Pedro, Caifás, Pilatos, etc, y se encarga de las impresionantes arias de bajo que hay en la obra; una soprano y una contralto, que se encargan de sus maravillosas arias pertinentes, así como del único dúo que hay en la obra, y también intervienen en papeles secundarios cuando se requiere (la mujer de Pilatos, etc). Esto quiere decir que el mismo bajo canta las partes asignadas al Bajo I y al Bajo II, y la contralto lo mismo, etc. Si los solistas son como son los de la versión que usaré, mejor que no haya más solistas… ¡Vaya solistas y vaya exhibición de canto!

Una última cosa antes de comenzar a oír la obra: quien rescató la obra del olvido en que estaba sumida fue Mendelssohn, ya lo he dicho. Y Mendelssohn era romántico. Bueno, no sé si era “romántico” en el amoroso sentido que solemos usar hoy en día, pero desde el punto de vista de la corriente musical de que era seguidor, sí que era romántico. Cuando representa la obra, la adapta conforme a su saber y a su gusto… romántico. La orquestación, romántica, es más exuberante de lo que probablemente era la original. Se usan coros mixtos en lugar de ocho magros (y atareados) solistas. Y un coro de niños. Y el tempo es básicamente romántico, y la entonación también es romántica, haciendo hincapié en destacar las emociones que se desatan, inherentes a la historia que se está contando. Pero, claro, es que nadie sabía cómo se interpretaba semejante cosa en la época de Bach. Ochenta años sin representarse, sin tradición… y sin anotaciones al respecto en la partitura.

Partitura original de la Pasión según San Mateo

Parece que, en la época barroca, muchísimas cosas sobre la interpretación musical de las obras se daban por supuestas, pues todos los intérpretes las sabían, era conocimiento común, así que no se anotaban. Hoy en día nadie pone una nota al pie de página para explicar qué es “Internet” cada vez que sale en un escrito… todo el mundo sabe qué es esa cosa, hasta mi madre de noventa años lo sabe… Ahora bien, si leyera ese texto alguien que hubiera vivido hace sólo cuarenta o cincuenta años, no entendería una palabra… pues lo mismo, aunque al revés.

El caso es que las adaptaciones y representaciones posteriores beben de esta tradición romántica, y se fijan una serie de pautas que permanecen inamovibles durante ciento cincuenta años. El culmen de esa tradición “romántica” en la interpretación de la música barroca es la Orquesta y Coro Bach de Munich, fundado por Karl Richter en 1953. Richter se especializa en música barroca y sobre todo en Bach, y por tanto su Orquesta y su Coro se especializan igualmente en Bach, según esa tradición “romántica”. Sus Pasiones (grabó dos versiones de la Pasión según San Mateo, una en 1958 y otra en 1980, y la de San Juan, en 1964) o sus Conciertos de Brandeburgo son, o fueron, o siguen siendo, según los gustos de cada cual, los referentes con que se comparan el resto de versiones.

Así las cosas, a primeros de los setenta del Siglo pasado ciertos músicos o musicólogos, siendo Nikolaus Harnoncourt el primero, comenzaron a reinterpretar la música barroca a la luz de ciertos documentos que fueron descubiertos, y que cuestionaban la forma comúnmente aceptada de interpretar la música barroca en su conjunto y la de Bach en particular. Por ejemplo, los instrumentos usados entonces no tenían las capacidades de los modernos instrumentos (siglos de mejora en su confección han debido de valer para algo), ni se tocaban de la misma forma (por ejemplo, el violín parece que se tocaba cogiendo el arco con dos deditos, con lo que se puede ejercer mucha menos presión sobre las cuerdas que si agarras el arco con toda la mano, como modernamente se hace… y el sonido resultante es mucho menos potente, en consecuencia), y, por fin, las plantillas eran también diferentes (lo más obvio es que las mujeres tenían vetado el acceso al canto: la Iglesia, todas las Iglesias, lo prohibían por pecaminoso… a mí no me preguntéis, que opino lo mismo que vosotros, pero es lo que había en el Siglo XVIII).

Entonces, estos “historicistas” (así se denominan en el cotarro musical) comenzaron a buscar o construir “instrumentos originales”, a tocarlos como (se supone que) se tocaban en la época barroca y en el tempo que (parece que) se usaba en la época. Insisto, certeza no hay ninguna: hay alusiones, datos indirectos, referencias y otras fuentes… pero en ningún sitio dice a cuántos “golpes por minuto” se ejecutaba un Allegro o un Adagio: la medida del tiempo no estaba muy evolucionada por entonces… Y así, como buenamente pudieron, comenzaron a tocar y grabar las obras barrocas de siempre con su nueva técnica historicista.

Harnoncourt, con su Concentus Musicus Wien, fue el primero, y tras él llegaron otros… Philippe Herreweghe, con su Collegium Vocale Ghent, y compañía hicieron nuevas grabaciones historicistas, con instrumentos originales (o copiados de los originales, pues pocos instrumentos quedan de la época) y las técnicas de interpretación supuestamente utilizadas en la época. Un gran debate surgió en los círculos especializados…

Ganaron los historicistas. Si hoy en día confiesas que te gustan las versiones románticas, como la de Richter o la de Bochum o la de Kemplerer o la de Gardiner,[10] estás out, eres un inculto y un dinosaurio del cretácico…

Yo he escuchado muchas versiones de ésta y otras obras de unos y otros, “románticos” e “historicistas”. Hay de todo, como en botica, obras que bordan estos historicistas y otras que no me gustan. Alguna de ellas, nada. Una de ellas es la Pasión según San Mateo.

Sí, efectivamente, soy un inculto (pero eso ya lo sabíais, ¿no?). Y sí, también un dinosaurio del cretácico. Correcto. ¿Qué se la va a hacer…? Pero no me gusta la versión de Philippe Herreweghe (ninguna de las dos, pues dos veces ha grabado esta obra, y las dos las tengo), a pesar de ser la “nueva versión de referencia” de esta obra para los entendidos, la de Harnoncourt me parece pobre (aparte de lo mal que suena por aquello de poner una orquesta en cada canal), la de McCreesh, atropellada y con una pésima elección de solistas, y otras que he oído en grabaciones o en directo aún me gustan menos… En fin. Cada loco con su tema, y cada ignorante, con sus gustos.

A mí la que me entusiasma, me apasiona, me enloquece, me emociona, me sublima, me enaltece, me etc, etc, etc, es la versión de Karl Richter, con su inefable Orquesta y Coro Bach de Munich, la grabada en 1980 (había grabado otra versión veintidós años antes, en 1958). Fijaos la fecha de la grabación: 1980, es decir, en pleno terremoto “historicista”. Con esta grabación suntuosa Richter reivindica su forma de entender la música barroca y, sobre todo, las Pasiones. Es un acto de rebeldía, como si dijera: “Vale, sí, lo que digáis, pero no estoy de acuerdo: ésta es la forma como yo siento que debe interpretarse a Bach, y me da igual que no esté ya de moda…”.

A continuación os voy a explicar por qué me gusta tanto esta versión (porque, naturalmente, es la que vamos a seguir dentro de un poquitín, que para eso soy yo quien elige).

Primero: El tempo. Richter usa un tempo lento (cierto, en ocasiones demasiado lento). Pero es que esta obra, señoras y señores, está contando una historia tan tremenda, tan apasionante, un drama tan bestial y tan importante para tantísima gente que hay que contarlo con la solemnidad que el tema requiere. Y además, la música es tan admirable que no quieres que se acabe nunca. Hay que recrearse en cada coral, en cada aria, en cada pasaje. Cuando lee los puntos más dolorosos, el Evangelista lo hace sollozando, conteniendo las lágrimas. En los momentos más dramáticos, las notas se desgranan lentamente, pesarosamente, dolorosamente. Y a veces el Evangelista parece correr al leer el texto, como deseando pasar por la escena lo antes posible.

Las versiones historicistas son, en general mucho más rápidas. Y los solistas no ponen emoción alguna en su interpretación, parece que no se meten en el papel, no tienen credibilidad cuando cantan lo que cantan, pues parece que un poco eso pasaba en el Siglo XVIII. Un ejemplo: cuando Pilatos pregunta a la turba si desea que libere a Jesús o a Barrabás, la turba contesta “Barrabam!” (en perfecto alemán, claro). En la versión de Richter dicen: “Baaaaaaaaaarrrraaaaaaabaaaaaaaaamm”, en unos cinco o seis segundos… Herreweghe, sin ir más lejos, se ventila la contestación del populacho en menos de un segundo: “Barrabam!”, corriendo, como con prisa… parece que el personal se ha puesto de acuerdo instantáneamente. Este momento en el que el populacho elige a Barrabás es quizá el momento clave de la Pasión, pues en definitiva es ahí donde se decide por fin el destino de Jesús: a partir de ahí no hay ya vuelta atrás, se ha sobrepasado el punto de no-retorno…

Barrabás liberado a petición de la turba

En mi modesto entender, ese momento especial hay que remarcarlo para darle la importancia y la solemnidad que el momento merece, y finiquitarlo en un plis-plas no ayuda nada a este empeño. Y otro ejemplo: en la versión nefasta que os he comentado antes que tuve la desgracia de presenciar hace un par de años en Madrid (y de la que me fui nada más empezar), el primer número se lo ventiló el supuesto director en cinco minutos y treinta segundos… Richter necesita más de once minutos. Y así.

Segundo: La interpretación. Richter es un romántico, o mejor, un tardo-romántico, y obliga a sus solistas, a sus cantantes y a sus músicos no sólo a cantar, sino a interpretar lo que están cantando o tocando. Cuando el evangelista llega a según qué pasajes, expresa su dolor, su consternación, su emoción, su cabreo… En las diferentes arias los solistas se emocionan, muestran su dolor, su esperanza… Los diferentes intérpretes de la obra se involucran en la obra, en definitiva, como si fuera una obra de teatro, un drama, o mejor, una ópera.

En las versiones historicistas, en cambio, me da a mí la sensación de que los cantantes son mercenarios, con perdón: van allá, cantan, hacen bien su trabajo, cobran y se largan… sin poner ninguna pasión ni emoción. Un rollo.

Ciertamente que en Leipzig (único sitio donde se interpretó esta obra hasta que Mendelssohn puso remedio) y en la época de Bach no gustaban mucho las Pasiones por ser demasiado “teatrales”, “operísticas”, pero… ¿qué hubiera pasado si en vez de en la ultraconservadora Leipzig se hubieran interpretado en Italia? Pues que probablemente hubieran sido éxitos absolutos… pero, claro, eso era sencillamente imposible: mientras Italia era católica a machamartillo, los de Leipzig eran luteranos del ala dura, los textos usados en la obra son los de la Biblia de Lutero… nunca se hubiera podido interpretar tal Pasión en Roma, ni en Nápoles, ni en Milán… y sólo intentarlo hubiera acabado con los huesos del osado ardiendo en la hoguera, por hereje.

Tercero: Los músicos. En la versión de Richter de 1980 los músicos se salen. Literalmente. Cada vez que un violín, una flauta, un oboe, un cello… tiene un papel solista… son maravillosos. Y se empastan maravillosamente. Ser especialistas en Bach y conocerse desde hace muchos años tiene esa ventaja. Ya iremos comentando y lo iréis viendo. Además, la presencia de un genio como el propio Karl Richter al clave, que es la base del continuo, le da una consistencia especial a toda la obra: el continuo en la música barroca proporciona la base musical sobre la que se sustenta toda la obra… Dicho continuo, en la Pasión San Mateo, está formado por el clavicordio o el órgano, según el número, y un violonchelo, una viola da gamba, un contrabajo y un fagot.[11] En esta versión lo bordan todos ellos.

Sinceramente, los músicos del resto de versiones de todo tipo no llegan a la perfección de esta versión sublime. …Vale, vaaaale… ¡en mi opinión!

Cuarto: Los solistas. En esta versión se ha reunido el mejor plantel de solistas que jamás hayan grabado una Pasión, y en su mejor momento (de los solistas, quiero decir). Veamos:

El Evangelista es el tenor alemán Peter Schreier, especialista absoluto en música barroca y sobre todo en Bach. Es él quien lleva el peso de la obra, y lo borda. Expresa una pasión y una fuerza enorme, y el par de arias de tenor que le corresponden las solventa magníficamente.

El papel de Jesús lo hace el mejor barítono alemán, y uno de los mejores del mundo, durante la segunda mitad del Siglo XX: Dietrich Fischer-Dieskau. En la versión que Richter grabó en 1958 Fischer-Dieskau asumió el rol del bajo, no el de Jesús. Muy bien… pero mejor como Jesús, que es el papel que interpreta aquí. Realmente hace un Jesús divino… si me permitís el chiste fácil.

El rol de bajo lo hace uno de los mejores bajos profundos de todos los tiempos: el finlandés Matti Salminen, heredero del otro enorme (en todos los sentidos) bajo profundo finlandés: Martti Talvela. Muy bien en sus intervenciones como Pedro, Judas, Pilatos, el Sumo Sacerdote, etc… pero sublime en sus arias. Salminen no sólo se limita a cantar: interpreta, se emociona, llora… extraordinario. Sobrenatural su “Mache dich, mein Herze, rein” al final de la obra. Ya le oiréis, ya.

La soprano es la suiza Edith Mathis. Muy bien también en sus intervenciones, tanto en sus papeles secundarios dentro del drama (la Mujer de Pilatos, las sirvientas, etc) como en sus arias… No todas las arias tienen la misma fuerza, pero en la más emotiva de todas, “Aus Liebe”, la Mathis canta como para poner los pelos de punta. El resto de arias de soprano no permiten a la soprano suiza la oportunidad de lucirse como suele… excepto en el dúo, el único dúo (de soprano y contralto) que hay en toda la obra. En el maravilloso duetto de la Pasión se sale… se salen las dos cantantes, porque…

La contralto es la inglesa Janet Baker (de la que encontraréis muchas referencias como “Dame” Janet Baker, sobrenombre que se ganó a pulso debido a su elegancia personal y como cantante). No tengo palabras. Su “Erbarme dich, mein Gott” de esta versión es, con diferencia, lo mejor que yo haya oído jamás a una contralto. Lo mejor. Eriza el cabello, hasta el de las plantas de los pies. Ya me diréis cuando llegue…

Y en cuanto al Coro… Magnífico coro, pero no, no es el Coro (los dos coros, en realidad) lo mejor de la versión. No son malos en absoluto, qué va. Es más, en su época fueron la referencia para los coros barrocos. Pero hoy resultan un poco gritones en ciertas partes, y es que Richter utilizó más coristas de lo normal: el coro es bastante numeroso, y eso le quita algo de intimidad al resultado final. En general me gustan más los coros del Collegium Vocale Ghent que dirige Herreweghe en su versión de 1998 (no tanto en la de 1987), aunque el tempo rápido usado por Herreweghe en esa grabación no les favorece mucho. Vaya, no lo íbamos a tener todo, ¿no? De todos modos los coros son también excelentes, sobre todo en las grandes Corales, así que no os preocupéis por ellos. No van a estropear nada.

Por cierto, cuando se trata de una Coral, intervienen ambos coros, el Coro I y el II simultáneamente, y generalmente con la misma melodía. Si simplemente se habla de Coro, es únicamente uno de los dos, unas veces el I y otras el II, según el número.

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Bueno, me faltan por comentar unas trescientas cosas… pero llevo ya más de cinco mil palabras escritas y creo que es el momento de comenzar de una vez con la música. Quizá a lo largo de la obra vaya contando alguna cosa interesante más, sin agobiar. Sin agobiar… más.

Los vídeos… bueno, son fotos fijas de catedrales e iglesias alemanas y vistas y paisajes de allí y cosas así, de no mucha calidad de imagen. Pero la música… ¡Ah, la música! Sorprendentemente, aunque la calidad del video no sea gran cosa, la de la música sí es muy buena, que es, al fin y al cabo, lo importante aquí. Además no hay problemas de partición con los videos: Son setenta y ocho números, que en general son cortos y caben unos pocos en cada video, así que no hay problema. Además, el partidor-subidor de los videos lo ha hecho con bastante cuidado, procurando no separar los ariosos previos a las arias de éstas…

…Me explico: lo obra se basa en la lectura del Evangelio de San Mateo, los versículos que hablan de la Pasión, que son los capítulos 26 y 27. Estas lecturas dramatizadas del Evangelio, a cargo mayoritariamente del tenor (el Evangelista), son siempre recitativos, es decir, donde el texto se lee (se canta) sin ninguna repetición. De tanto en cuando, en realidad continuamente, se intercalan himnos, salmos, poesías y cantos alegóricos a lo que está sucediendo en el recitado del texto bíblico, a veces a cargo de uno de los coros (o los dos a la vez), o de un solista (en una única ocasión en toda la obra, de dos solistas en dúo, y otra, justo en el número antes del final, de los cuatro solistas), acompañado o no del coro. Bueno, pues las intervenciones de los solistas, de todos ellos, suelen, aunque no siempre, estar divididas en dos partes consecutivas: un recitativo, aunque con mucho más ritmo y acompañamiento que las lecturas de textos bíblicos (o arioso), en que el solista que sea, por ejemplo la soprano o el bajo, declaman un texto sin repetir nunca un verso, en ocasiones acompañados de un coro o ambos, y después del recitativo viene el plato fuerte, el aria, que es una pieza cantada, que requiere más o menos virtuosismo, donde sí se pueden repetir una y otra vez los versos. Muchas de ellas tienen una estructura ABA, es decir, cantan una estrofa (A), luego otra estrofa diferente, con música diferente (B) y a continuación se repite nuevamente la estrofa inicial (A), con su misma música (o con alguna variación).

Bueno, pues en los videos que he seleccionado no se han separado nunca los ariosos del solista del aria subsiguiente. Igual de hacerlo de otro modo se hubiera ahorrado algún video… pero mejor así, en mi opinión.

Lo único de lo que no hay duda es de que es una obra larga… tres horas y pico, ya lo dije. Así que se necesitan diecisiete videos para representarla entera. Diecisiete, sí, de entre 10 y 15 minutos cada uno. Tras cada video pondré la letra de lo que allí se cante, la original alemana y la traducción al español y comentaré someramente lo que pasa, para ir comprendiendo las entonaciones de los intérpretes según el texto cantado, pero me centraré más en cómo pasa, haciendo hincapié en los puntos que me parecen más importantes, sin ponerme especialmente pesado. O, al menos, lo intentaré. Lo de no ponerme especialmente pesado, quiero decir.

La obra está dividida en dos partes. La primera cubre la acción desde el ungimiento de Jesús en la casa de Simón el leproso, en Betania, hasta el prendimiento en el Monte de los Olivos, incluido. Tiene 35 números y es algo más corta que la segunda, que cubre desde el falso testimonio hasta el entierro, incluye 43 números y dura cerca de dos horas.

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Vamos, pues, con el principio de la Primera Parte:

Parte I, Video 1 (número 1):

En el que está el sensacional arranque de esta obra sensacional: “Kommt, ihr Töchter, helft mir klagen”. Ambos coros y ambas orquestas intervienen, así como el coro de niños, éste último con texto propio. En muchos momentos los coros cantan unidos (las sopranos de los dos coros cantan el mismo texto, los tenores lo mismo, etc), pero en otros momentos los coros cantan cada uno su parte, o incluso se contestan unos a otros, particularmente cuando se produce el diálogo: “¡Ved! ¿A quién? Al Amado… ¡Mirad! ¿Dónde? Nuestros pecados…“, etc. Y justo cuando acaban las preguntas y respuestas, entran con gran energía (cantus firmus, indica Bach en la partitura) el tercer coro, el de niños, que no canta lo mismo que los de adultos, sino que sus intervenciones están siempre en contrapunto, dando profundidad a la música. Sólo la maestría de Bach hace que el Coro (¡los Coros!) cante a varias voces, los niños también y por fin la música vaya a su bola… y que lo resultante no sea un batiburrillo de mucho cuidado, sino… esto. Nada menos que esto.

Dentro de los muchos números excepcionales de la obra, éste es posiblemente uno de los tres o cuatro más sobresalientes, que además prologa, resume y condensa todo lo que sigue a continuación. Disfrutad, pues, de sus once minutos y medio de perfección. Después, la acción continúa (empieza, en realidad) en el video siguiente.

Parte I, Video 2 (números 2 a 10):

Observamos ya el formato normal de la obra, que se mantendrá a lo largo de toda la Pasión: En el número 2 el Evangelista recita la narración del texto bíblico que se encuentra en tercera persona (aquí, Mateo 26,1-2, cuando Jesús es ungido en Betania) y cuando interviene Jesús lo hace el barítono que tiene encargado específicamente ese papel (Dietrich Fischer-Dieskau, en esta versión).

Por cierto, iros familiarizando con dos coletillas que oiréis muchas veces al Evangelista: Una es “alguien spracht (Jesús, Judas, Pilatos, etc), o sea: “alguien dijo”. Es muy normal: que la frase del Evangelista acabe con “und sprach “, “und sprachen” o con “sprach er zu ihnen” (y dijo, y dijeron, les dijo así)… lo que da entrada a que un personaje del drama declame su parte: muchas veces Jesús, otras, Caifás, Pilatos, la mujer de Pilatos… Y la otra coletilla es “alguien antwortete”, o sea, “alguien, quien sea, respondió”, que también da entrada a un nuevo compareciente para declamar su parte respondiendo a la intervención anterior. Que no se diga que este artículo no sirve al menos para que aprendáis algo de alemán…

Interrumpiendo el texto de San Mateo, el número 3 es una Coral, con un canto meditativo en el que se quiere remedar el pensamiento que se supone tiene que tener la concurrencia al oficio en este punto: “¿Por qué, siendo tan bueno como eres, Jesús amado, te van a pasar cosas tan tremendas…?” (Que digo yo que será una pregunta retórica a su padre celestial, imagino, que fue quien se supone que le mandó al mundo para que le pasaran las cosas que le pasaron…). Esta temática discursiva, tan reflexiva, tan contemplativa, tan mística, es la tónica dominante de los himnos y oraciones durante toda la obra.

El número 4 sigue con el recitado del texto, y también el 5, pero ahora es el coro quien toma el relevo, pues se supone que el texto bíblico aquí es literal (eso exactamente fue lo que se supone que dijeron los sacerdotes y los escribas y demás). Ved que el número 4 acaba con el inevitable “Sie sprachen aber” (Entonces dijeron…), y entra el coro para decir lo que dijeron los sacerdotes. Los números 6, 7 y 8 siguen en la misma línea, recitando el texto de San Mateo, pero al llegar a los números 9 y 10 vemos el esquema arioso-seguido-de-aria, ambos a cargo del mismo solista, que antes mencioné. En este caso, de contralto (Dame Janet Baker), que primero prepara el terreno en su recitativo “Du lieber Heiland du” (número 9, en el minuto 6:30), para a continuación, en el número 10, arrancarse con la primera aria de la obra, la estupenda: “Buss’ und Reu’”, cosa que ocurre en el minuto 7:35. El acompañamiento preponderante es sobre todo de las flautas, y veréis que en esta aria la cantante repite las estrofas del texto, cosa que hasta ahora no ha pasado, salvo en el número inicial. Siempre, siempre, el recitado del texto bíblico se hace sin repetir estrofas.

Algo importante a tener en cuenta a lo largo de toda la Pasión es el distinto papel que cada voz solista tiene asignado en la obra en los recitativos y arias que les corresponden, no sólo por los textos que cantan, sino por la entonación y tratamiento musical de sus ariosos y arias. El rol de soprano representa la alegría por la vida eterna y la esperanza por alcanzarla, mientras que el de contralto es la plañidera que se acongoja con la suerte de Jesús. El papel de tenor (excluyendo al Evangelista, naturalmente, que tiene su propio texto) representa de alguna manera al propio Jesús, sus reflexiones más íntimas, mientras que el rol de bajo representa el sufrimiento del tormento y de la muerte.

Al acabar el aria, acaba a su vez el video, así que sigamos en el siguiente.

Parte I, Video 3 (números 11 a 17):

Cambia la decoración y nos vamos a la Última Cena. Tras la lectura del texto bíblico del recitativo del número 11, y tras sólo 30 segundos, tenemos la primera aria de soprano (número 12, “Blute nur, du liebes Herz”), esta vez sin arioso previo de la propia solista. Fijaos que al principio de la obra, cuando el drama se palpa en el ambiente pero no se ha desencadenado aún, las arias son más “alegres” dentro de un orden (en este caso es la cuerda quien acompaña a la solista), y los acompañamientos lo son también, en el sentido de que son flautas, oboes, violines, en la zona aguda del registro… conforme la cosa se ponga más y más negra, también el tono se pondrá más y más negro cada vez, con acompañamientos de la cuerda grave, el fagot, etc.

Los números 13 a 15 continúan con el recitado, donde podéis observar cómo cuando intervienen varias personas a la vez (los discípulos, la turba –es decir, el populacho, la gente entre el tumulto-, los sacerdotes, etc), es sistemáticamente el coro (un coro, el I o el II, depende) el encargado de recitar… o también de cantar, o sea, puede haber repeticiones de estrofas, vueltas atrás, etc. Será porque cuando intervienen varias personas siempre hay quien repite lo que alguien dijo antes…

Y en el número 16, que comienza en el minuto 9:30 del video, la Coral “Ich bin’s ich sollte bussen”, encontramos al fin la, por así llamarla, “coral standard” de las Pasiones de Bach.[12] Esta misma música, con variaciones en entonación, en intensidad, en volumen (la encontraremos en forte y en piano, según el momento), en voces (más graves o más agudas), en tempo (las hay más rápidas y más lentas)… la oiremos bastantes veces en las corales subsiguientes. Igual que en este caso, la letra no será nunca bíblica, sino un himno, una oración, un responso… un texto íntimo, místico y contemplativo, enfadado a veces, resignado otras, doliente casi siempre… Y la genialidad de Bach hace que, siendo básicamente la misma música, y fácilmente reconocible, cada vez suene diferente y transmita cosas diferentes según el momento y según su letra…

El número 17, por fin, es un nuevo recitativo en que se explica nada menos que la institución de la Eucaristía… cosa muy importante para los cristianos, aunque sobre todo para los católicos, creo. Observad la voz extraordinaria de Dietrich Fischer-Dieskau declamando el texto de Jesús… Y al acabar Jesús su parte acaba también el video… sigamos por el siguiente.

Parte I, Video 4 (números 18 a 23):

Que comienza con el conjunto típico arioso-aria, nuevamente de soprano, que Edith Mathis resuelve perfectamente, sobre todo la estupenda aria del número 19: “Ich will dir mein Herze schenken”, a partir del minuto 1:35, con los oboes haciendo el coro a la solista.

El número 20 continúa la lectura del Evangelio, contándonos la conclusión de la cena, y el 21 (minuto 7:10) es una Coral que, con letra distinta y entonación diferente, mucho más decidida y poderosa… seguro que reconocéis, pues la música es la misma que la de la Coral del número 16… y las que quedan. El número 22 es nuevamente un recitativo, en el que se anuncia la futura negación de Pedro, y después, en el número 23 (minuto 9:45), otra Coral con una reflexión, himno, oración o lo que sea al respecto de lo que está ocurriendo. ¿Adivináis qué música acompaña a la letra de esta Coral número 23, “Ich will hier bei dir stehen”? Sí, acertasteis.

Dicha Coral del número 23 cierra el video. Sigamos la historia en el siguiente, pues.

Parte I, Video 5 (números 24 a 27):

Donde la acción cambia de escenario, pasando a desarrollarse en Getsemaní, el Monte de los Olivos. El número 24 es el recitativo que introduce la escena, en el que es remarcable el momento (minuto 1:10) en que el Evangelista nos cuenta que “Jesús empezó a entristecerse y angustiarse…”, en el que él mismo se entristece y se angustia y nos hace llegar su emoción de forma indudable…

Los números 25 y 26 son el típico conjunto arioso-aria a cargo del mismo solista, en este caso el tenor, que abandona por un poco tiempo su papel de Evangelista para convertirse en un solista más. En concierto es muy normal que el tenor se desplace físicamente de su puesto donde canta como Evangelista y se mueva a otra posición para remarcar eso, que de momento su papel cambia. Naturalmente, eso pasa por ahorrarse el tenor del otro Coro, el Coro I, al que está asignado este papel.

Además tanto este arioso del número 25, “O Schmerz!” (minuto 2:25), donde se puede observar la agitación de Jesús en tan fundamental momento, como el aria siguiente del número 26, “Ich will bei meinem Jesu wachen” (minuto 4:25) tienen la característica de que el coro interviene junto al solista, nunca a la vez, sino consecutivamente, asintiendo, respondiéndole, animando, jaleándole… Impresionantes, ambos números… oíd el sensacional oboe que acompaña a Peter Schreier, perfecto, durante su canto en el aria. Por cierto, aunque no se note en esta versión: mientras que el tenor que canta es el del Coro I (o sea, le acompaña la Orquesta I), en cambio en Coro que interviene es el del Coro II… el del otro lado, dando una sensación espacial enorme cuando se ve en directo. Esto mismo ocurre en muchas más ocasiones a lo largo de la obra.

Sigue la lectura del texto bíblico en el número 27, nuevamente en unas frases llenas de emoción y, sí, también de miedo… que seguramente palparéis en las intervenciones de los solistas. Y el video se acaba aquí, y seguimos la historia, que cada vez se torna más dramática, en el siguiente video.

Parte I, Video 6 (números 28 a 32):

Nuevamente tenemos aquí el esquema arioso-aria, en los números 28 y 29, a cargo de Matti Salminen, el bajo, que todavía no había intervenido más que como personaje secundario. Señoras y señores, disfrutemos de la excepcionales cualidades líricas e interpretativas del altísimo bajo finlandés… no será la última vez. Observemos en el aria “Gerne will ich mich bequemen” (minuto 1:20) el acompañamiento de las cuerdas, sobre todo las graves, cellos, viola da gamba y contrabajos, con la omnipresente contribución del clave, contrapunteando la poderosa (y profundísima) voz de Salminen. Ah, qué poderío…

En el número 30 sigue el recitativo, donde Jesús abronca a sus discípulos por dormirse y no velarle… claro, les da de cenar opíparamente y luego quiere que no se duerman…

El número 31 es otra coral (minuto 7:45). Igual os suena la música… pero esta vez poderosa, como intentando despertar a los adormilados discípulos, como diciéndoles: “¡Despertad, atontaos, que os estáis perdiendo lo más interesante! ”. Oíd cómo se oye el clave que acompaña a los coristas, y eso que esta vez sí que cantan con fuerza.

El número 32 continúa la lectura del texto… Y Jesús se enfada de verdad esa vez. Oíd cómo los dos poderosos acordes de la cuerda grave resaltan su cabreo, sobre el minuto 10:25. Y cómo el Evangelista está ahora realmente enfadado: en efecto, llega Judas a hacer de las suyas… y realmente Peter Schreier nos muestra las emociones que le produce la figura de Judas: indignación y asco, en contraposición con el tono resignado de Jesús al contestarle.

¡Que me digan a mí, después de esta exhibición, que es mejor cantar esto sin expresar emoción alguna!, que es lo que vienen a sostener los historicistas. Vamos al video siguiente a ver cómo acaba esto, y preparaos, porque comienza con otro de los números súper de la obra…

Parte I, Video 7 (números 33 y 34):

En efecto, el número 33 es el famoso dúo de soprano y contralto, acompañadas por el coro: “So ist mein Jesus nun gefangen”. Las voces de Edith Mathis y Janet Baker se mezclan, se complementan, se contestan, se alternan, se suceden inevitablemente una a otra, punteadas en ocasiones por el coro, que entona una única frase (¡dejadle, soltadle, no le atéis!), en una de las máximas expresiones de talento del maestro de los maestros. Realmente impresionante este dúo. Fijaos, ésta es una de las pocas ocasiones en que comprendo a los pietistas que pensaban que esta obra era poco apropiada para el oficio de Viernes Santo. Oyendo esto uno se olvida de lo que se supone que debe sentir en tan traidor momento… sólo se siente felicidad. Y admiración por el maestro.

En el minuto 3:50 acaba el dúo (aunque todavía no el número), y es ahora el coro, ambos coros, en realidad, quienes atacan con auténtico brío al traidor Judas… fijaos en el texto: “…destroza, derriba, aniquila… al pérfido traidor, al monstruo asesino”. Estas frases tan contundentes, o se dicen con contundencia… o mejor no decirlas, ¿no? Comienza con un canon, donde entran los bajos del coro, luego los tenores repitiendo la misma frase, después las contraltos, y por fin las sopranos… y luego cantan a veces al unísono, otras en canon, hasta el fin del número. ¡Menudo número!

Sobre el minuto 5:10 sigue el relato bíblico en el número 34, donde nuevamente el Evangelista relata los hechos con indignación y enfado por lo sucedido, mientras Jesús los acepta con resignación. El número, y el vídeo con él, termina con el Evangelista lamentándose amargamente de que sus discípulos, tan gallitos antes, ahora salgan corriendo y le abandonen… no sé de qué me suena a mí esto.

Parte I, Video 8 (número 35):

Éste es el final, también grandioso, de la Primera Parte: ”O Mensch, bewein’ dein’ Sünde groß”. Siete minutos y medio de coral portentosa, y esta vez no, no es “la música standard de las corales”, ésta es especial para cerrar esta Primera Parte. Nuevamente intervienen ambos coros, acompañados por segunda y última vez en la obra por el coro de niños, que, tras retirarse los músicos a descansar un ratito tras el final de la Primera Parte, no suelen volver al escenario en la Segunda, ya que no tienen que intervenir en ella.

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Ha terminado la primera parte. En el diseño original de la Pasión por Bach, éste era el punto en que se producía el sermón del oficiante. En nuestros tiempos, en su representación en concierto, ahora el personal se toma un descanso, normalmente de quince o veinte minutos: los músicos y cantantes se van del escenario a refrescarse o lo que hagan los músicos en los descansos (ir al baño, hablar de fútbol y de las notas de los hijos en el cole y cosas así, supongo, o sea, como todo hijo de vecino), y los espectadores van al baño, a tomarse un lingotazo o llamar por teléfono a su prima, o simplemente a dar una vuelta… comentando, indefectiblemente, las mejores jugadas de lo que han visto…

Si habéis llegado hasta aquí, sugiero que hagáis lo mismo, que queda lo mejor (¿mejor aún? Imposible… pensaréis. Pues sí, ya veréis), y conviene tener la vejiga vacía y el hambre y la sed saciadas… O también podéis aprovechar para escuchar algún sermón, si es vuestro deseo. Seguro que encontráis a alguien que os lo dé (el sermón, quiero decir).

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¿Ya de vuelta? Bueno, pues vamos con el comienzo de la Segunda Parte.

Parte II, Video 1 (números 36 a 41):

Empieza fuerte la segunda parte, el número 36, directamente con un aria de contralto, nuevamente punteada, acompañada, por el coro, “Ach, nun ist mein Jesus hin”. Nuevamente magnífica Janet Baker, con unos vibratos extraordinarios (que prácticamente no hace en otras arias de la obra, sólo en ésta, como podéis fácilmente comprobar), y muy bien el coro, muy contenido esta vez.

El número 37, un nuevo recitativo del texto, cambia la escena de nuevo al Palacio de Caifás, donde seremos testigos del falso testimonio. Ved cómo el Evangelista cambia su tono cuando cuenta que buscaron a testigos que inculparan a Jesús… y no encontraban ninguno (minuto 5:30). El número 38 es una Coral, esta vez con formato diferente al habitual. Y en el número 39 sigue el recitado de la Biblia, contando que llegaron falsos testigos que aseguraron que Jesús dijo que podría derribar y reconstruir el Templo en tres días… el tono del coro que representa a ambos testigos (minuto 6:55) es… no sé, como de cachondeo, ciertamente extraño en el entorno de la obra. Bach de esta forma desprestigia, ridiculiza, desautoriza a los testigos, como si de un abogado moderno se tratara, mediante el uso de un tono burlesco, incluso ridículo para una Pasión en su intervención, como diciendo… ¡ Anda ya, chalaos, que ni vosotros mismos os lo creéis…! Un genio, Bach… Un genio.

De nuevo los números 40 (minuto 8:05) y 41 son un conjunto arioso-aria, a cargo del tenor. El aria, “Geduld! ”, que comienza en el minuto 9:30, es otra excepcional oportunidad para que el tenor se luzca… y Peter Schreier aprovecha la ocasión, ya lo creo. El acompañamiento en el aria es sólo del continuo: clave y viola da gamba, que esta vez se separa del resto del continuo para tener un destacado papel solista. Oíd las virguerías que hace Kart Richter en el clave, tomando el protagonismo de la música, pero sin quitarle ni un ápice del suyo al solista: forte cuando calla el tenor, piano pero perfectamente audible cuando el tenor canta… y siempre con el acompañamiento perfectamente sincronizado de la viola da gamba solista ejecutada por Johannes Fink. En fin. “Geduld” significa “paciencia”. No sé qué paciencia hace falta para escuchar eso. La pena es que se acabe, cosa que pasa a la que vez que se acaba el video. Comparezcamos ante Caifás y Pilatos en el siguiente video:

Parte II, Video 2 (números 42 a 47):

El número 42 es un recitativo en que podemos asistir al duelo dialéctico entre Jesús y el Pontífice, rematado por el Coro que representa a los sacerdotes asegurando que “Es reo de muerte”. En el minuto 2:00 podremos oír de nuevo el asco, la indignación y el enfado enorme del Evangelista cuando nos cuenta cómo abofetean y escupen y golpean a Jesús… es el número 43, otro recitativo del texto bíblico.

El número 44 es una nueva Coral, con la música de siempre… pero esta vez muy contenida, muy lírica… Y los números 45 y 46 vuelven a ser dos recitativos del texto de San Mateo, donde esta vez nos cuenta las tres negaciones de Pedro.[13] Intervienen el Evangelista, Pedro y los metomentodos que intentan relacionar a Pedro con su maestro… Impresionante, aquí, Peter Schreier, en su papel de Evangelista. Observad, en el minuto 5:20, cómo se indigna cuando el gallo canta por tercera vez, lo que hace recapacitar a Pedro… y cómo se lamenta y llora amargamente con Pedro, cuando éste lo hace. Pedro, el futuro fundador de la Iglesia, ha fallado lamentablemente, y ahora se arrepiente y llora y se lamenta con inmenso dolor… ¡A buenas horas, amigo! Ya digo, no sé de qué me suena a mí esto…

Y todo esto, para preparar quizá el momento culminante de la obra culminante de la música occidental: Vamos a escuchar a Janet Baker, más Dame que nunca, acompañada por el ma-ra-vi-llo-so violín de Gerhart Hetzel, concertino de la Orquesta Bach de Munich, cantar lo máximo que existe para contralto.

Advierto: Se os saltarán las lágrimas, os darán escalofríos y se os pondrá la carne de gallina. Todo ello es normal, si tenéis sangre en las venas. Vamos, a partir del minuto 6:40, a extasiarnos con el número 47, los cortísimos siete minutos y medio del inmortal “Erbarme dich, mein Gott”. Canta: Dame Janet Baker.

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Cambiemos de video sin decir ni una palabra más.

Parte II, Video 3 (números 48 a 54):

Video que comienza con el número 48, una Coral, que esta vez no es de las standard, y que cierra el lamentable episodio de la negación del futuro primer Papa de forma admirable, durante un minuto y medio fantástico. Los números 49 y 50 siguientes son recitativos que siguen la lectura del texto bíblico, en concreto el arrepentimiento y muerte de Judas, que da paso, en el número 51, y el minuto 3:15, a una nueva aria de bajo: “Gebt mir meinem Jesum wieder”. Si os digo aquí que Matti Salminen lo borda, no os diré nada nuevo, pero fijaos en el fabuloso acompañamiento del violín solista, nuevamente Gerhart Hetzel, contraponiendo su agudo sonido a la profundísima voz del finlandés, con alguna intervención clave del clave (valga la redundancia). Impresionante, señoras y señores.

Esta maravilla acaba en el minuto 6:45, dando paso al siguiente recitativo, el del número 52, donde se finiquita el asunto del traidor Judas y prosigue la acción con el interrogatorio de Pilatos. El siguiente número, el 53, minuto 9:50, es una Coral… ¿a que no os imagináis de qué tipo? Pues sí, eso, pero esta vez suavecita, tranquila, reflexiva, muy emotiva, como el momento requiere.

El siguiente número, y último de este video, el 54, es un nuevo recitativo que contiene la historia aquélla tan manida de “¿A ver, a quién queréis que suelte, al monstruo peludo de Barrabás, ese pedazo de odioso criminal malo malísimo de la muerte, o a este pobre hombre inocente que me cae genial…?”. Y la turba contesta… en el minuto 13:15 encontraréis lo que dijeron, y cómo lo dijeron. Entonces pregunta Pilatos… “Y, con este pobre hombre inocente que tan bien nos cae a mi esposa y a mí… ¿qué queréis que haga? ”. Y la turba contesta… lo que contesta, en el minuto 13:35. Y de tan desesperanzadora manera acaba el video. Vayamos al próximo a oír lo que sigue.

Parte II, Video 4 (números 55 a 59):

Comienza con el número 55, una Coral, una nueva variación del tema coral habitual adecuada a lo lamentable del momento, y continúa con un brevísimo recitativo en el número 56, que nos introduce un nuevo conjunto arioso-aria, a cargo de la soprano, el recitativo del número 57, minuto 1:40, con la solista estupendamente acompañada por los oboes, y por fin el aria del número 58, “Aus Liebe”, en el minuto 2:55, donde es la flauta solista la que toma ahora el protagonismo acompañando la sentida interpretación de Edith Mathis en la magnífica aria, con los oboes por detrás en contrapunto, y el omnipresente continuo, desde luego, que ése está ahí prácticamente siempre…

Acaba la portentosa aria con los acordes finales de la flauta y los oboes en el minuto 8:20, y viene entonces un nuevo recitativo, el número 59, donde se produce el desenlace del diálogo de Pilatos con el populacho… con los resultados que todos conocéis: la entrega de Jesús para su crucifixión. El video acaba aquí, y la historia continúa en el siguiente.

Parte II, Video 5 (números 60 a 63):

Video que comienza con los números 60 y 61, nuevamente un conjunto arioso-aria, a cargo esta vez de la contralto, de Janet Baker. El recitativo, “Erbarm’ es Gott”, es acompañado por la cuerda grave del continuo con barridos que le dan un gran dramatismo. Y el aria, “Können Tränen meine Wangen “, que comienza en el minuto 1:05, es otra primorosa obra de arte a cargo de esta contralto excepcional, con la ominosa presencia los contrabajos y la viola da gamba siempre detrás.

En el número 62 (minuto 9:05) tenemos ahora otro recitativo a cargo del Evangelista, donde nos cuenta cómo los soldados escarnecieron a Jesús… esta vez de forma contenida, como aceptando lo que pasa, hasta que interviene el coro representando a las turbas saludando al rey de los judíos… y entonces el Evangelista termina su frase (“escupían y golpeaban a Jesús en la cabeza… ”) ahora sí con enorme indignación, que queda formidablemente señalada por los dos brutales acordes del órgano… el de tubos, con el pedalero y a toda potencia. Formidable final de frase, sí señor, eso sí que es un puñetazo virtual en la mesa…

El minuto 10:30 comienza la Coral del número 63, “O Haupt voll Blut und Wunden”, con la música de siempre pero reflejando indignación y enfado en su primera estrofa… para luego pasar a un tono más íntimo, más resignado y más lírico en la segunda. Y el video acaba aquí y nos vamos al siguiente.

Parte II, Video 6 (números 64 a 68):

Donde asistiremos, me temo, a la crucifixión… El número 64 es un recitativo del Evangelista, donde nos cuenta la subida hacia el Calvario por el Vía Crucis, y a continuación tenemos el primero de los dos grupos arioso-aria de bajo que hay en la parte final de la Pasión. En el minuto 1:10 comienza el número 65, el recitativo, y en el minuto 2:00 el número 66, el aria, la impresionante “Komm, süßes Kreuz”, que Salminen, fiel a su costumbre, borda. Obsérvese con atención el apoteósico acompañamiento solista de la viola da gamba punteada por el contrabajo y algunas notas estratégicamente colocadas del clave, provocando en el oyente una sensación atormentada sin igual, como indudablemente corresponde a las cosas terribles que están pasando.

En el minuto 9:05 tenemos un nuevo recitativo del Evangelista, el número 67, con intervenciones de la turba, del populacho, relatando la crucifixión misma… nuevamente se lee el texto es un tono contenido y ligeramente imparcial, pero las intervenciones de las turbas expresan la angustia propia del momento. Poco se distingue en la grabación, en ninguna de ellas, pero en este número los coros se alternan, luego se unen, dicen uno una frase y el otro la siguiente y así, creando, en directo, una estereofónica sensación de confusión muy adecuada para relatar las cosas que ocurren… Luego sigue el 68, otro corto recitativo más. Por cierto, en este Evangelio de San Mateo no puede decirse que San Dimas, “el Buen Ladrón”, el primer santo según la iconografía cristiana, salga precisamente muy bien parado. Más bien queda como un perfecto y pérfido cretino, lo mismito que el Ladrón Malo.

El video termina y pasamos al antepenúltimo… la historia va llegando a su fin.

Parte II, Video 7 (números 69 a 73):

Este video arranca con un nuevo par arioso-aria, esta vez de contralto, el número 69, “Ach Golgatha! ”, acompañado del oboe y el pizzicato de las cuerdas… y los oboes a dos voces siguen acompañando a Dame Janet Baker en la magnífica aria del número 70, “Sehet, Jesus hat die Hand”, que comienza en el minuto1:40, y donde la solista llega a los bajos más bajos posibles para una contralto… Espectacular aria, con intervenciones puntuales del coro, que pregunta: “¿dónde? ” una y otra vez…sin encontrar consuelo, me parece.

El recitativo de Evangelista del número 71 (minuto 5:45) relata, con máximo dolor y angustia, la agonía en la cruz… Oíd qué sentimiento pone Peter Schreier al entonar la frase “Mein Gott, mein Gott, warum hast du mich verlassen?” (Dios mío, ¿por qué me has abandonado?), cuando traduce, para beneficio del oyente (del oyente alemán, claro), lo que en realidad dijo Jesús en arameo: “Eli, Eli, lama sabathani“, que es, además, la última intervención de Dieter Friedrich-Dieskau en su papel de Jesús en la obra. Cambia el Evangelista su tono hasta el desprecio cuando habla de las intervenciones del populacho… y solloza al llegar al momento supremo: “…und verschied” (y falleció), remarcado por un largo y angustioso acorde del órgano, que da entrada en el minuto 8:35 al número 72, una Coral con la misma estructura que tantas otra corales de la obra, pero con la máxima emoción, en piano, lento, solemne, con un suave acompañamiento de la flauta solista… la mejor de la corales en el momento cumbre.

Termina el video con el largo recitativo del Evangelista del número 73, dividido en la obra en dos partes distintas, el 73a y el 73b, aunque ambos están seguidos en el video. Fijaos, hacia el minuto 12:00, cómo cambia ahora la expresión tanto del Evangelista como de la turba, cuando el populacho cambia repentinamente su percepción de todo el asunto, una vez que el velo del Templo se rasgó y hubo terremotos y crujidos y tormentas repentinas y rayos y centellas y los sepulcros se abrieron y los muertos pulularon por las calles… entonces, atemorizados (¡y quién no!) aseguran asombrados que “verdaderamente éste era el Hijo de Dios…”. Los tonos indignados y llenos de odio y desprecio que hasta hace un momentito se gastaba la turba son ahora sustituidos por una intervención auténticamente angelical… la más angelical que podamos encontrar en toda la obra, la música que uno puede imaginarse que suena cuando por fin ve uno a Dios… y sugiriendo algo así como: Vaya, parece que toda esta historia al final ha servido para algo…

Acaba el número 73b y con él el video. Vamos con el penúltimo.

Parte II, Video 8 (números 74 a 76):

Vídeo que empieza con el último conjunto arioso-aria de la obra, a cargo del bajo. El número 74 es un recitativo tranquilo, en tono contenido, lleno de esperanza dentro del dolor… y da entrada al número súper del bajo, y de los tres o cuatro mejores de la obra, donde Matti Salminen nos deja con la boca abierta, literalmente. Efectivamente, en el minuto 2:25 comienza el número 75, la esplendorosa aria “Mache dich, mein Herze, rein”. Recapitulemos: Jesús ha muerto, y va a ser sepultado por José de Arimatea. Los sentimientos predominantes que evoca el momento son contrapuestos: por un lado la tristeza y la pena por la muerte de Jesús, pero por otro la alegría y la esperanza en la vida eterna y demás… Oigamos al finlandés prodigioso ponerse en la piel del mismísimo José de Arimatea, sollozar, indignarse y esperanzarse, todo a la vez, en esta aria sobrenatural, y suframos, indignémonos y esperancémonos con él.

El último recitativo del Evangelista, el del número 76, con el coro asumiendo como siempre el papel de la turba, finiquita a partir del minuto 9:50 el relato de la Pasión según San Mateo, narrando el entierro propiamente dicho y cómo se sella y vigila la tumba para evitar imposturas. Tan sólo queda cerrar la obra y recapitular todo lo que ha pasado, para lo que tenemos que cambiar por última vez de video.

Vamos, pues, con el decimoséptimo y último video.

Parte II, Video 9 (números 77 y 78):

Comienza con el número 77, “Nun ist der Herr zur Ruh’ gebracht“, que tiene una estructura diferente a todos los números anteriores, pues ahora van interviniendo sucesivamente los cuatro solistas uno tras otro, expresando ahora, sobre todo, agradecimiento, mientras el coro, entre solista y solista desea siempre que “Descanse en Paz…”. El orden de intervenciones de los solistas, primero el bajo, luego el tenor, después la contralto para acabar con la soprano, es decir, de la tesitura más grave a la más aguda, del rol más tormentoso al más esperanzador, expresa cómo la parroquia asistente al oficio debe ir ya pasando de la pena y el dolor hacia la esperanza y la alegría en la vida eterna y tal… nada, absolutamente nada está dejado al azar en esta obra, Johann Sebastián Bach no dejaba nunca nada al azar. De hecho, esta obra, como casi todas las de Bach, está literalmente llena de simbolismos de todo tipo, muchos de ellos numéricos, que no voy a detallar porque son muchos, pero muchos, muchos.

Un par de ejemplos: en el número 50, cuando se produce el diálogo de los sacerdotes para ver qué hacer con las treinta monedas que Judas devolvió, el bajo entona exactamente treinta notas hasta la palabra “legen”, contando una a una las dichosas treinta monedas… O en el final del número 15, Jesús indica que alguien le va a traicionar, y los apóstoles, representados por el coro de turno, preguntan “Herr, bin ich’s? ” (Señor, ¿soy yo?). ¿Os imagináis cuántas veces dicen los apóstoles la palabra “Herr” (Señor)?”. Contadlas si queréis, pero son 11, una por cada apóstol, excluyendo al traidor Judas. Hay relaciones numéricas simbólicas de todo tipo en prácticamente todos los números de la obra, y eso que Bach no se consideraba a sí mismo un matemático, y desde luego que no era masón; el caso es que tal cantidad de guiños numéricos no tienen, en cambio, ningún efecto audible en la obra, donde todo está exactamente como debe para alcanzar la perfección. Cada intervención de los cantantes, de los coros, de los diversos instrumentos cuando actúan como solistas tiene un sentido dentro de la irrefutable lógica de la obra, y rememora numérica o tonalmente este o aquel pasaje de la Biblia… Es como si Bach tuviera un especial gusto en ponerse retos adicionales a la mera composición de la obra (¡como si fuera fácil tal cosa!), para luego resolverlos admirable e intangiblemente, para que no se note nada al escucharla. En el famoso libro Gödel, Escher, Bach, un Bucle Eterno y Grácil, de Douglas Hofstadter, se enumeran algunos de estos retruécanos numéricos bachianos, no sólo de La Pasión… Terminemos, pues.

Tímpano de la Catedral de Toledo

Porque por fin, en el minuto 2:55 comienza el último número de la obra, el 78, el Coro final “Wir setzen uns mit Tränen nieder”, el estupendo coro final, cuya letra sugiere lo mismo que el recitativo anterior, y que tiene mucho que ver con la mentalidad luterana, que yo resumiría en “El muerto al hoyo y el vivo al bollo”. Para ellos, los luteranos, la salvación se produce, o no, tras la valoración de las obras de toda la vida, y no vale eso de confesarse, borrón y cuenta nueva y aquí paz y después gloria… Yo creo que ése es el espíritu imperante a lo largo de la obra, el que quería reforzar la autoridad eclesiástica del Leipzig de 1730, y Bach, como Maestro Cantor, era su instrumento, de la misma forma que los tímpanos y las jambas de las puertas de las iglesias y catedrales medievales, románicas o góticas, eran utilizados para adiestrar al analfabeto pueblo en los misterios de la doctrina y la iconografía cristianas.

En cuanto a la forma del número final, recuerda mucho al inicial, cerrando el círculo de forma perfecta. Bach era perfecto, y en esta obra, más… ¡pluscuamperfecto! Con un lento acorde final termina el número, el video y la obra.

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Y… ¡bueno! No sé cuántos de vosotros habéis llegado conmigo hasta aquí… pocos, supongo, aunque esforzados. Gracias, muchas gracias por una parte, por acompañarme durante tanto tiempo en estos ajetreados tiempos. Y mi más cordial enhorabuena, también… ahora sois seguramente un poco más ricos. Ricos en cultura, ricos en experiencia, en conocimiento, quizá. Vale, todo eso no ocupa lugar, pero… ¡cómo ayuda a sentirnos mejor!

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Hay cien grabaciones o más de la Pasión según San Mateo. Autores como Richter o Herreweghe la han grabado incluso dos veces. Hay versiones románticas, historicistas, grandiosas, minimalistas, mixtas, grabadas con gran orquesta o con apenas docena y media docena de amiguetes. Sería obvio recomendar la grabación de 1980 de Karl Richter con la Orquesta y Coro Bach de Munich, que es la que a mí más me gusta y que hemos seguido durante estas tres horas largas. Así que la recomendaré de todos modos…

Pero podéis comparar con versiones clásicas como la de Richter (Leonhardt, Kemplerer, Gardiner…) o con versiones historicistas más modernas. De ellas, la grabación de Philippe Herreweghe de 1998 está considerada como de las mejores (aunque a mí no me guste), y también la de Ton Koopman está bien considerada. La de Hanoncourt de 1970 es importante, a pesar de que a mí no me guste nada, por inaugurar esta nueva forma de oír la música barroca, y luego podéis comparar con alguna clásica, como la de Kemplerer o la de Gardiner. Por fin, la minimalista de McCreesh es también una opción a tener en cuenta. Sin embargo, la manía de correr que últimamente tienen muchísimos directores, y McCreesh entre ellos,[14] como si tuvieran prisa por terminar, desvirtúa muchísimo el resultado final. Por ejemplo, el número inicial McCreesh se lo ventila en prácticamente la mitad de tiempo que Richter (seis minutos contra once y medio). Y así.

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En Spotify hay muchas versiones, como veinte o treinta, más algunas piezas sueltas que están en recopilaciones y Grandes Éxitos y cosas así. Están todas completamente desordenadas, y me ha costado un riñón conseguir ir localizando y ordenando los 79 fragmentos de la versión que me gusta más, como ya he dicho, la de Richter de 1980 que habéis oído ya. Sin embargo, no he podido encontrar ni vivos ni muertos dos números de esa versión en Spotify, el 20 y el 22… cosas de Spotify (que, desde luego no está pensado en absoluto para escuchar música clásica). Gracias a que son dos recitativos cortos, de poco más de un minuto, los he sacado de la versión de… Karajan. Sí, sí, ya lo sé, pero hay un motivo. El motivo es que los solistas son los mismos, Peter Schreier como Evangelista y Dietrich Fischer-Dieskau como Jesús, y al ser dos meros recitativos donde solamente el clave acompaña el texto, el estropicio del amigo Karajan no es aquí muy evidente. El enlace resultante de tamaño esfuerzo lo podéis encontrar aquí. Eso sí, como seáis gratuitos como yo, os vais a hartar de oír publicidad…

De todos modos, podéis encontrar en Spotify fácilmente otras muchas versiones de todo pelaje… ¡si sois capaces de encontrar los números en su orden, cosa que dudo! Igual encontráis una o dos que os gusten más que la que a mí más me gusta… en muchos casos, será así, sin duda. ¡Para gustos, los colores!

Y para acabar… sí. Lo de siempre. Si el pelmazo del director no lo estropea, la Pasión según San Mateo en directo es uno de los grandes espectáculos que nos depara la vida… Escuchadla en directo siempre que podáis. Esta vez más que nunca… De veras.

Disfrutad de la vida, mientras podáis. A ser posible, escuchando música.

  1. Sí, habéis leído bien: tres horas y cuarto: 195 minutitos de nada. []
  2. Si os lo estabais preguntando, en el artículo no hay una “Selección de algunos números magistrales” o algo así. No. Está la obra completa, con sus tres horas largas y sus setenta y ocho números cantados en buen alemán. []
  3. Mark Twain decía que la diferencia entre la palabra adecuada y la palabra casi adecuada es la misma que hay entre una centella y una centolla… Realmente él, norteamericano como era, escribía en inglés, y hacía la comparación entre “a lightning” y “a lightning bug” en lugar de centellas y centollas, pero es que en castellano “centella” y “luciérnaga” no pegan ni con cola. []
  4. Miles y miles de páginas existen en la red, en todos los idiomas, dedicadas al maestro. []
  5. Un Maestro Cantor en la época era en realidad el encargado de la música que acompañaba invariablemente a los oficios religiosos, aunque él mismo no cantase nada de nada. []
  6. Bueno, en realidad, son El Gospel… Gospel quiere decir Evangelio. []
  7. El testamento de Johann Sebastián Bach cita la existencia de cinco Pasiones, una de ellas para dos coros, que es ésta de San Mateo; a saber cuál sería la quinta… []
  8. En algunos números son sustituidos por dos oboes d’amore o dos oboes de caza; ambos son dos tipos de oboe barrocos con timbres ligeramente distintos que éste, más agudo el oboe d’amore y más grave el de caza. El uso de ambos cayó en desuso poco después de la muerte de Bach. []
  9. Sí, soy de Madrid, y de barrio castizo, por más señas. ¿Passsa algo? []
  10. No, la de Karajan no. Ésa no le gusta a nadie que yo conozca. Pero como se trataba de Karajan-el-best-seller, le dejaron grabar hasta una Pasión, qué horror… cosas del marketing de la Deutsche Grammophon. Y de paso, la versión de ese monstruo de la dirección que fue Leonard Bernstein tampoco es para tirar cohetes. El barroco no era lo suyo. []
  11. Hay muchas versiones en que no se usa el clave en el continuo, sino dos órganos, uno por orquesta. No sé el motivo, seguramente porque en la iglesia de Leipzig donde se interpretaba originalmente había dos órganos, y seguramente no se usaría un clave. Por eso los historicistas no suelen usar nunca clave, supongo. Para mi gusto, da mucha más profundidad y efectividad a la obra el uso del clave en unos números y del órgano en otros. []
  12. No sólo la de San Mateo, la de San Juan también; y la de San Marcos reconstruida que yo tengo, lo mismo. []
  13. Menuda piedra para fundar nada encima de ella, el pobre Simón el Pescador… []
  14. Aunque, en cambio, el Mesías de Haendel grabado hace unos años por Paul McCreesh con los Gabrieli Consort&Players es extraordinario… será que El Mesías es una obra inglesa, escrita en inglés y muy interpretada en el Reino Unido, donde es casi un himno nacional, y no se puede permitir hacer experimentos con ella. []

Sobre el autor:

Macluskey ( )

Macluskey es un informático de los tiempos heroicos, pero no ha dejado de trabajar en Informática y disfrutar con ella hasta la fecha. Y lo que el cuerpo aguante. Y además, le gusta la música...
 

{ 98 } Comentarios

  1. Gravatar Pedro | 18/11/2010 at 09:17 | Permalink

    Monumentales los dos: la obra y el artículo. Aquí te has salido… Eso sí, recomiendo su lectura en varias tacadas :)

    Estoy deseando que llegue la semana que viene para publicar el de Bach en El Tamiz y enlazar a éste y al anterior, que son la inspiración del mío.

  2. Gravatar lemurido | 18/11/2010 at 07:07 | Permalink

    Un bonito artículo para una gran obra . Sólo algunas puntualizaciones , unos de los motivos de los historicistas es que la musica barroca tocada como se hacía hacia lo 50 y 60 del siglo XX ( antes ni siquiera era considerada ) sonaba ‘rara’ , simple en las lineas de melodía , muy descompensada en el volumen de los instrumentos especialmente en obras con voz / orquesta y se tocaba a unas velocidades que la obra pareciera extraña , un ejemplo que puede valer son las cuatro estaciones tocadas por la Orquesta St’ Martin in the fields y una version de Guilardinno Armonico ambas válidadas pero la primera sosa y muy lenta .

    Se descubrió que la improvisación era un factor muy importante que el volumen sonoro de los instrumentos es muy diferente a los construidos en época romántica y sobre todo que el sentido de velocidad era muy diferentes, los tiempo lentos son realmente mas lentos y los tiempo rápidos mas brillantes y rítmicos ( este factor es muy pero que muy importante para que la obra no tenga pesadez ). Llevado al violín el vioin barroco es de mismo tamaño de cuerpo pero el angulo de diapasón es mas reducido porque las cuerdas que se utilizaban eran de tripa y la tensión que podían soporta era mucho menor , la digitación era muy diferente la actual deriva de la guitarra y fue definida por paganini y el arco es mas pequeño,y con curva concava ,en el actual su curva es opuesta y sin tornillo de tensión por lo que había agarralo de una manera que ahora nos parece extraña .

    Sigue poniendome los pelos de punta oir el Ten piedad de mi , Dios Mio ,… con ese maravilloso contrapunto del violin ( quizás por que yo soy violinista , quien sabe )

  3. Gravatar J | 18/11/2010 at 07:20 | Permalink

    Es una pena, pero después de las maravillas musicales que conocí con los últimos dos capítulos, este no me ha gustado.

  4. Gravatar bigkbron | 18/11/2010 at 07:20 | Permalink

    Me llevaron medio engañado al Palau de la Música para oírla y fue algo inenarrable…nunca se lo agradeceré bastante al liante que me convenció para ir. Totalmente de acuerdo contigo

  5. Gravatar Macluskey | 18/11/2010 at 08:46 | Permalink

    @lemurido: Gracias por la precisión. Conocía buena parte de lo que expresas sobre la forma de tocar en el barroco, y por qué suena tan distinto al tocarlo con instrumentos modernos. Todos los instrumentos modernos, no sólo el violín, son más perfectos y la forma de tocarlos ha evolucionado muchísimo. Por ejemplo, las trompetas de ahora no se parecen mucho a las del Siglo XVIII, y no digamos las trompas, los instrumentos de teclado, como los órganos… Casi trescientos años de progreso deben notarse en algo…

    Tengo algunas obras de Harnoncourt o de Herreweghe que me parecen divinas, mucho mejores que las que se hayan grabado antes. La Pasión, no. Ya lo digo como diez veces en el artículo, pero una obra como ésta no es un Concerto Grosso. Requiere Pasión, requiere contar con emoción lo que está pasando. Eso es, sobre todo, lo que no soporto de Herreweghe, de Koopman o de Harnoncourt en las Pasiones: que no transmiten nada. Van, hacen su trabajo, y se largan.

    Por cierto: ¡Qué envidia saber tocar un instrumento, y si es el violín, ya para morirse…! Lástima que nunca haya tenido la oportunidad. Y ahora es demasiado tarde… Enhorabuena por tener ese privilegio.

    @J: No te extrañe. Esta obra no es fácil, de ninguna manera. Requiere darle tiempo, oírla con tranquilidad, oír alguna otra versión, comparar, dejar que vaya posando… Pero déjame que te haga una profecía: Llegarás a apreciarla. Igual nunca te arrebata como a mí o a bigkbron… pero te gustará. Tiempo al tiempo.

    Gracias por vuestro amables comentarios.

  6. Gravatar oldman | 18/11/2010 at 09:06 | Permalink

    De momento me he leido hasta “Vamos, pues, con el principio de la Primera Parte” y me parece un atractivo prólogo a las completas”notas al programa” que pienso disfrutar este fin de semana aunque no sea la santa. Y como no paso de ser un simple oyente mediomelómano me limito a plaudir sinceramente al humilde erudito autor del artículo.

  7. Gravatar Macluskey | 19/11/2010 at 12:12 | Permalink

    @oldman: Pues disfruta por ti y un poquitín por mí, que este año me parece que no voy a oírla en directo (en Madrid, por lo que yo sé, no se ha programado este año).

  8. Gravatar Juan Carlos Giler | 19/11/2010 at 04:13 | Permalink

    Es una lástima que acá en Ecuador no haya obras de este tipo…. :(

    A mi papá le encantarían…. tiene una amplia colección de Beethoven, Mozart y porsupuesto Bach

  9. Gravatar OboeCrack | 20/11/2010 at 09:29 | Permalink

    Antes que se me olvide: a ver si te gusta este documental: http://www.rtve.es/television/20101028/imprescindibles-jordi-savall-borgia/365511.shtml?ref=nf Sobre todo la curiosidad que comenta el luthier, ya la verás.

    No sólo el hecho de escribirlo, sino además con 17 vídeos. ¡Vaya trabajazo! Iré oyendola a ratos. Ya me he leido toda la introducción, voy por el primer vídeo.

    Una curiosidad: te acuerdas del post de Michel Camilo. Me compré el CD del su concierto para piano a raíz de haber visto tu post. Se lo dejé a un amigo y al final el tb se lo ha acabado comprando. Para que luego digan que gracias a Internet se han dejado de vender discos. Y si encuentro la versión que citas de la Pasión me la compraré.

    Se me pasó avisarte de que este viernes, ayer, toqué con la Orquesta Iuventas. Tocamos la Tercera Sinfonía Renana de Schumann y el Concierto para chelo en la tb de Schumann, en honor a su 200 aniversario. Para el próximo, no se me olvidará. Fue en la facultad de medicina de la complutense. Saludos

  10. Gravatar Macluskey | 21/11/2010 at 11:22 | Permalink

    @Oboecrack: Qué lujo! No te olvides de avisarme cuando volváis a tocar. Además, qué programa tan bonito, la Renana de Schumann y su Concierto de Cello… ¡Enhorabuena!

    Y antes de comprar el disco (son tres CD’s) asegúrate de haberlo oído antes. A mí me apasiona, pero es posible que su ritmo lento y pausado no sea del gusto de un profesional joven. Últimamente parece que a todo el mundo le ha dado por correr… y yo ya no estoy para correr mucho ;)

  11. Gravatar oldman | 21/11/2010 at 07:53 | Permalink

    @OboeCrack: La versión favorita de Macluskey la tienes por 24,99€ en iTunes. El albun está un poco escondido. 1ºen el buscador (bach: matthäuss-passion) te salen otros y 2ºen búsqueda avanzada:artista(Karl Richter)/tema,ojo en inglés(st. matthew passion), y listo, además del albun completo, grabado en 1980, tienes recitativos independientes por 0,99€…Parezco un vendedor de biblias a domicilio…pero para ustedes los musikantes, es un honor…de nada. Un saludo.

  12. Gravatar Macluskey | 21/11/2010 at 10:48 | Permalink

    @oldman: ¡No nos dijiste qué tal fue tu Pasión en directo!! Supongo que bien, pero siempre se aprende de las experiencias de los demás.

    Porfa, porfa, dínos qué tal fue…

    Y la versión de Richter del 80 no es difícil de conseguir, me parece. Supongo que en cualquier tienda especializada, o en Amazon si no queda más remedio, se encuentra sin dificultad, al menos la última vez que miré la había.

  13. Gravatar oldman | 22/11/2010 at 12:23 | Permalink

    @Macluskey: Te aseguro que no fue un farol…sino más bien un malentendido o malexpresado. No sé que en qué lugar del mundo pueda estar sonando en directo . En todo caso no en mi triángulo habitual (Madrid ahora, Cataluña en verano boreal y Chile en el austral).Me tuve que conformar con oir con mucho agrado tus videos, voy por la mitad, suficiente para darme cuenta de que para la sensibilidad auditiva de un vulgar servidor y el espectacular alto nivel polifónico del tema la única forma de captarlo y disfrutarlo es en directo con la vista el oido y de cuerpo presente. Gracias por acompañarme en el sentimiento…

  14. Gravatar pastoso | 24/11/2010 at 03:21 | Permalink

    Menuda gozada de artículo y de obra. Yo la conozco desde que tenía unos 15 años y desde entonces la oigo con regularidad.

    Mi primera aproximacion fue con una versión historicista, la primera grabación de Harnoncourt, y en general, para el barroco prefiero las versiones “Informadas históricamente” (“HIP” que es el térmico que ahora esta de moda), aunque también puedo disfrutar versiones que ahora consideramos “romantizadas”. Todo depende de la obra: Unas cuatro estaciones por la OFB con Karajan o por I Musici son aburridísimas, para esas obras son necesarias dinámicas mucho más agresivas, más contrastes entre fortes y pianos, tiempos más elásticos… como hace por ejemplo la Academia Bizantina de Octavio Dantone.

    Sin embargo en la Pasión según San Mateo me permito escuchar de vez en cuando grabaciones “romantizadas”. Me ha extrañado que haya elegido ud. la versión de Richter y no la de Klemperer. Puestos a ponerse románticos nos ponemos en serio. Además las voces de la grabación de don Otto son mejores: Peter Pears está maravilloso (quizá suene un pelín a inglés amanerado), DFD repite haciendo Jesús, pero ay, las veces femeninas: Elisabeth Schwarzkopf, yChrista Ludwig. No es que la Mathis sea mala… aunque para mi gusto le falta dramatismo, pero entre la Baker (que por cierto, lo de “Dame” no es porque sea muy elegante, es porque la reina le otorgó el título al igual que Yehudi Menuhun fue Sir o Colin Davis) y Ludwig no hay color.

    Una cosita… en el artículo clasificas varias veces la versión de Gardiner como “clásica”. ¿A qué se debe? ¿A sus planteamientos al a hora de interpretarla? Porque vamos, los English Barroque Soloist tocan con intrumentos originales (o copias) y aunque la parte de soprano la cante una mujer (la Von Otter, que en realidad es mezzo), la parte de alto la canta un contratenor (Chance)

  15. Gravatar Macluskey | 24/11/2010 at 09:43 | Permalink

    @pastoso: Muchas gracias por tus amables comentarios. Estoy de acuerdo en casi todo contigo. Ya lo he comentado antes: hay versiones historicistas que me parecen formidables y maravillosas (y las Cuatro Estaciones, todo el Cimento, en realidad, es una de ellas… además, citar a Karajan dirigiendo música barroca es citar a la bicha!).

    Y sobre lo de Kemplerer… sí. claro, es una gran versión, qué duda cabe. Tienes razón que la Mathis es lo más flojo del elenco de la de Richter, y la Scharzkopf lo hace muchísimo mejor sin duda. Christa Ludwig y Dame Janet Baker… ahí, ahí… aunque el Erbarme dich de la Baker rompe la pana (quizá por el prodigioso violín acompañante de la Bachorchester). Peter Schreir está estupendo, más para mi gusto que Peter Pears. Pero es que comparar a Matti Salminen con John Carol Case… en fin. DFD está estupendo en ambas, quizá mejor en la de Richter, más reposado, más maduro, pero estupendo en cualquier caso.

    En fin. Para gustos los colores. Y la de Gardiner es muy… inglesa, no sé, me suena a un Mesías germanizado. No es mala, qué va, y está tocada con instrumentos originales o copias, pero su planteamiento no es tan radical como el de Herreweghe, que parece que es el faro en que se miran los HIP’s…

    Yo es que soy de la opinión de que casi 300 años de evolución en los instrumentos y en la técnica de ejecución, tanto instrumental como vocal, deben valer para algo. Estoy completamente seguro de que si pudiéramos asistir a las representaciones de esta obra que el propio JSB hacía en la Thomaskirche, nos parecerían hoy en día paupérrimas, sin sonoridad, con técnica deficiente, etc, por muy originales que fueran.

    Ya sabes: SOY UN IGNORANTE. Y del Cretácico, además… ¡qué se le va a hacer!

    Saludos

  16. Gravatar antonio | 27/11/2010 at 09:25 | Permalink

    Yo escuché la pasión hace 10 años, y desde entonces es difícil que pase un solo día sin escuchar a Bach. La pasión de Richter es de mis preferidas. Aunque escucho mucho la de Leonhardt. Creo que Richter era un auténtico apasionado y eso se notaba. Algunas de las mejores versiones de Bach son de Richter. Tampoco desprecio a Gardiner y Koopman. Y coincido igualmente en que la de Harnoncourt no vale nada la pena. Harnoncourt se lució más tarde en la Pasión según San Juan, mucho mejor que su Pasión según San Mateo. Una curiosidad más de esta gran obra: Jesús siempre aparece con un acompañamiento de violines, que le dan un aire celestial. Excepto una vez, precisamente la última, ese “Eli, eli…” tan emotivo, seguramente para indicar el abandono de Dios, para resaltar que Jesús deja en parte de ser divino, se convierte en un simple mortal.

  17. Gravatar Vicente | 28/11/2010 at 08:47 | Permalink

    Maravilloso artículo. Gran trabajo. Esta es una de mis obras favoritas. Tengo muchas versiones pero siempre acudo a las de Jochum, Klemperer y Richter, son las que más me gustan, las historicistas me dejan frío. Macluskey, en este mundo superficial, donde se consumen de forma masiva productos de baja estofa (vease la tv) es admirable que haya sitios como este, donde se tratan cosas bellas e interesantes con amplitud. Saludos.

  18. Gravatar Macluskey | 28/11/2010 at 11:16 | Permalink

    Vicente, Antonio… Muchas gracias por vuestros comentarios.

    Me alegra saber que no sólo soy yo a quien los historicistas le dejan frío como un témpano.

    Además… yo siempre me he preguntado Cómo sonarían estas obras sublimes en su entorno original.

    En mi modestísima opinión, para nuestros “cultivados” oídos del Siglo XXI, sonarían fatal. Primero porque no todos los instrumentos que habría allí serían stradivarius, sino que a saber de qué calidad serían. Segundo, porque la técnica de los intérpretes no podría ser, ni de lejos, la de los músicos profesionales de hoy en día. Tercero, porque no creo que todos los intérpretes fueran excelentes músicos, habría de todo. En las orquestas modernas todos los músicos son excelentes, y pasan por duras pruebas antes de ser admitidos. Cuarto, por la inexistencia de mujeres como intérpretes. No creo que hubiera tantísimos contratenores buenos ni tantísimos niños cantores buenos…

    En fin, que lo más probable es que si por un artilugio mágico pudiésemos escuchar la Pasión dirigida por el maestro en la Thomaskirche en 1740… saldríamos huyendo. Pero es una opinión, eh?? ;)

  19. Gravatar Gustavo Sorzano | 28/11/2010 at 05:05 | Permalink

    Además de eruditos, debo decir que sus “comentarios” bernardshawistas son delicia pura. El Anti-cartón, porque el Carnaval de Animales que normalmente “comenta” eventos, parece que los escribieran ensimismados en su escolástica pedantería encaramados en una columna Churrigueresca. “Descubrí su columna “de chepas”*, enviada por otro musicóloco, mi amigo Aldo. Ya juntos habíamos descubierto hace 5 años a Michel Camilo durante una estadía en Santo-Domingo. Ahora le sugiero que haga un poco de investigación y escuche también las obras de Bullumba Landestoy. De acuerdo, suena a hechicero vudú, pero déjeme decirle que también son una experiencia. Salud y pezetas y abur.

    *colombianismo DRAE -por casualidad

  20. Gravatar Alberto de Francisco | 04/12/2010 at 09:55 | Permalink

    Añadi un enlace al post en la Wikipedia. Espero que ningún bibliotecario lo considere irrelevante, porque haces un estudio de la obra mejor que el de allí. Enhorabuena y muchas gracias por el esfuerzo. Como dices, este post quedará para los restos. (Yo de Carabanchel… Alto)

  21. Gravatar Wilson | 08/12/2010 at 01:50 | Permalink

    Es un excelente trabajo, que el autor ha realizado, de mucha dedicación y profesionalismo. Te felicito con todo mi corazón. Y por favor, no lo retiren de la red. Siempre lo necesitamos, los amantes de la música.

  22. Gravatar Macluskey | 08/12/2010 at 11:14 | Permalink

    @Gustavo, Wilson: Muchas gracias por vuestros comentarios. Estos artículos tienen vocación de permanencia en la red. Los videos de youtube, no estoy tan seguro…

    @Alberto: Me hace muy feliz que un wikipedista crea que este humilde artículo merece la pena tanto como para enlazarlo desde allí. Muchas gracias!

  23. Gravatar Jesús de Francisco | 22/04/2011 at 08:38 | Permalink

    ¡¡¡¡¡¡ Una pasada amigo!!!!!!!!!, tengo bastante bibliografía de Bach (es mi compositor favorito) pero he alucinado con este fabuloso artículo que encontré de casualidad, pues no conocía esta página, por supuesto que la he agregado a favoritos. Muchas gracias, te has salido. Saludos.

  24. Gravatar Susana | 04/05/2011 at 12:08 | Permalink

    Concuerdo contigo en casi todo, lo que pasa es que prefiero la versión del 58 ó 59, sobre todo, porque me encanta el “Erbarme dich” con Hertha Töpper y el concertino de la época, Otto Büchner no lo hacía nada mal, es más, extraordinariamente bien. Por supuesto que la señora Janet Baker es estupenda, también me gusta muchísimo. Lamentablemente no me gusta Matti Salminen de bajo, es que taré mi oído con la magnifíca aria “Mache dich, mein herze, rein” en la inigualable voz de Dietrich Fischer-Dieskau. Saludos y felicitaciones por tu artículo troppo buono.

  25. Gravatar Feliciano Peña | 02/09/2011 at 07:36 | Permalink

    Un excelente trabajo de la obra de Bach. Me ayudó bastante en mi producción radiofónica de Radio UAQ 8.5 de FM, en la Ciudad de Querétaro. Estoy produciendo un ciclo de toda la obra de Bach para esta emisora universitaria.

    Muchas gracias por tu trabajo

  26. Gravatar Macluskey | 02/09/2011 at 08:18 | Permalink

    @Feliciano Peña: ¡Caramba! No me lo puedo creer…

    ¡Pero si yo no sé nada de música!! Me limito a decir lo que me sugieren algunas obras, me documento un poco por ahí para dar el pego… y resulta que mi pobre trabajo sirve para realizar una emisión radiofónica de verdad.

    Me has alegrado el día, amigo.

    Vuelve por aquí cuando quieras! ;)

    Saludos

  27. Gravatar Araceli Colmenero | 18/01/2012 at 09:26 | Permalink

    Esta obra de Bach es la más hermosa de las obras de Bach que jamás he escuchado. Jamás me he cansado, he pasado horas y horas, una y otra vez ecuchando hasta la saciedad “insaciable”, en directo y en muchas ocasiones, y jamás he escuchado la misma interpretación, que eso tiene de bueno, depende del director, cada vez es igual pero distinta. Las Arias son hermosísimas, los recitativos, y la obra es esplendida, tanto tiempo que dura no cansa, y cuando sales de un concierto todo es distinto durante un tiempo, trasmite paz, amor, y musicalida de una belleza absoluta. Es su obra maestra a mi entender.

  28. Gravatar Sergio B | 19/01/2012 at 10:56 | Permalink

    Que instintos homicida que me ha entrado, no se ven los videos, vamos no se escuchan, al menos yo, quince minutos prerandome y luego nada…. Ya, ya, cosas que pasan. Por cierto:

    “Por mor de la eficiencia en el uso de los recursos” ¿ahi no seria por amor a la eficiencia?

  29. Gravatar Macluskey | 19/01/2012 at 06:54 | Permalink

    @Sergio:

    Yo los veo y los oigo perfectamente (bueno, perfectamente-perfectamente, no, veo y oigo lo que hay, que en este caso no es poco), al menos los cuatro o cinco al azar que he probado… Y me he quedad como un idiota escuchando el Mahe Dich del número 75, que cada vez que puedo lo escucho… Ahh, Bach!

    ¿No será tu placa de sonido o tu navegador algo?

    Saludos

    Mac

  30. Gravatar Sergio B | 20/01/2012 at 10:23 | Permalink

    Cierto Mac tienes razon, siempre se me olvida que nos capan inet en la oficina…malditos informaticos ;) . Yo que pensaba trabajar con algo bueno, pero quiza no le podria haber dedicado la atencion que se merece, a ver si encuentro 3 horas este fin de semana. Placa de sonido…¿esas cosas aun existen? Por cierto ahora que lo pienso, recuerdo un profesor de universidad que nos comento de las placas de sonido, que por la capacidad de diferenciacion de bandas de sonidos del oido un ser humano no es capaz de distinguir mas que el equivalente digital de 9-12 MB, mientras que vendian tarjetas de 8,16 y 32, estas ultimas las calificaba de estafa manifiesta, ¿a ti te suena?

  31. Gravatar JOEL C. | 01/02/2012 at 01:06 | Permalink

    lástima que no seas músico, tienes mucha entrega, lo que a a lgunos de nosotros nos faltan, la verdad yo buscaba un analisis musical. es decir, teoría contrapuntística, armonía tonal, etc. pero me parece que tu artículo es muy bueno en cuanto a que las personas que no son estan empapadas de este tipo de musica conozcan al gran maestro JHOAN SEBASTIAN BACH

  32. Gravatar Sergio H.Z. | 14/02/2012 at 06:30 | Permalink

    Maravilloso artículo, tan apasionado como la propia pasión de Bach. Punto por punto es altamente explicativo y ayuda más para comprender tamaña obra que leer esas áridas explicaciones de libros igualmente áridos. Lo felicito con toda sinceridad. Ha ampliado mucho mi percepción sobre la obra de Bach. Y, como bien dice, después de leerlo “soy un poco más rico en cultura, en experiencia, y en conocimiento”. Ya puse en mis favoritos este sitio. Es OBLIGADO volver a él una y otra vez.

  33. Gravatar roberto | 03/03/2012 at 12:04 | Permalink

    Gracias por este magistral artículo. Me gustaría saber tu opinión sobre esta versión. Personalmente la encuentro sobria pero muy emocionante. Un saludo http://www.youtube.com/watch?v=HTJFyt5u5fM&feature=related

  34. Gravatar Macluskey | 03/03/2012 at 01:03 | Permalink

    Hola, Roberto.

    La versión es buena, muy buena (Tom Koopman, si no me equivoco), pero le veo las mismas cosas (“cosas”, que no tiene por qué ser buenas o malas, sólo eso: cosas) que les veo a la mayoría de versiones historicistas:

    Es impecable desde el punto de vista de la ejecución, perfecta en entonación de la solista y muy precisa la orquesta.

    Pero…

    Para empezar, la veo un poco rápida, pero reconozco que eso va en gustos. Lo importante es, sin embargo, lo siguiente:

    ¿Te has dado cuenta de lo que dice la letra? ¿De lo que está pasando en ese momento, dentro del discurso de la pasión…? Pilatos acaba de entregar a Jesús para su crucifixión, probablemente el punto culminante de la Pasión, porque es el punto concreto donde ya no hay vuelta atrás: Todo está perdido. La letra es, naturalmente, acorde a la situación (en alemán, claro):

    Si las lágrimas de mis mejillas son impotentes, ¡tomad, entonces, mi corazón!

    Mas permitid que sea como un cáliz que yo ofrezco para recoger la sangre de sus heridas.

    ¿Algo de todo eso se ve, se intuye, en la perfecta ejecución de Koopman?

    A mí me parece que no. Me sigue pareciendo lo mismo que me pasa con Harnoncourt, con Herreweghe y demás: no hay emoción alguna. Igual podría estar conmemorando un bautizo o una boda. La música es bonita, la ejecución, perfecta, pero está descontextualizada de la propia Pasión.

    Escucha, Roberto, justo después de la de Koopman, la misma pieza en la versión de Richter (tras un enérgico y angustioso arioso preparatorio). Es el número 61.

    ¡Pone los pelos de punta!

    Lento, angustioso, lloroso… además, el tono de voz más grave de la Baker ayuda mucho. Observa cómo baja hasta casi el susurro, y luego casi grita, como modula el discurso, como llorando, según va recitando cada estrofa. Esos pianos y pianissimos de Janet Baker son aquí absolutamente maravillosos. En contraste, la ejecución de la solista de la versión de Koopman es mucho más plana. Perfecta, pero plana.

    Y en la música, en la Richter prevalecen las notas graves de cellos y contrabajos sobre los violines, y el tempo lento favorece la solemnidad de la pieza (8 minutos contra 5 y medio: una diferencia enorme).

    En fin, lo que ya decía en el artículo: a mí me da la sensación de que en todas estas versiones historicistas los músicos y los solistas llegan, tocan o cantan, cobran y se van a casita a cenar tan ricamente.

    Pero, por favor, no hagáis caso a este ignorante que no sabe casi nada de música…

    Gracias por tu comentario.

  35. Gravatar silvio starosta | 10/04/2012 at 11:38 | Permalink

    He recibido hoy tu mail sobre Bach,,goldberg y Cia. Muchas gracias, el mensaje de pasion por la musica fue recibido. es un privilegio compartirlo. Gracias otra vez silvio

  36. Gravatar Paulina | 27/04/2012 at 08:03 | Permalink

    Estimado Sr. No encuentro palabras suficientes para agradecer este artículo, me crié ligada a la música clásica, y tuve hermosas ocasiones para participar en orquestas y “sentir” la musica en mi vida, sin embargo por las tantas vueltas de este loco mundo me alejé de mis raíces musicales durante toda mi juventud. El rock, platillos y guitarras reemplazaron cuerdas y cañas, mas luego de leer su artículo mi pasión renació. En serio, me volví de nuevo hacia la música clásica, ahora más bien buscando un equilibrio en el oído y sobre todo en la cultura, porque a pesar de “creer saber” en realidad me doy cuenta de lo contrario. En fin, me parece que la dedicación a este tema ha sido magnífica, en su inicio recordaba a Diógenes en Atenas, pues para que sepa, conmigo ha triunfado su legado, puesto que gracias a su artículo he descubierto otras hermosas obras y lo que es mejor , lo estoy traspasando a mis hijos con la misma pasión con que se leen sus comentarios. Muy agradecida le saludo desde Chile. Paulina

  37. Gravatar Macluskey | 28/04/2012 at 07:10 | Permalink

    @Paulina: Muchísimas gracias por tus amables palabras. Me alegra que te guste el artículo, que ciertamente me llevó muchas horas escribir.

    Comentarios como el tuyo hacen que sienta que mis humildes esfuerzos por hacer llegar la música clásica a personas que no la conocen, o que la tienen olvidada, merezcan la pena.

    Gracias otra vez, y un saludo.

    Mac

  38. Gravatar ipromesisposi | 09/05/2012 at 10:46 | Permalink

    Verdaderamente enciclopédico, y muy didáctico, tu artículo. Me gustaría invitarte a mi humilde manicomio donde recojo desde otro prisma, el de las versiones comparadas, esta gran obra: http://ipromesisposi.blogspot.com.es/2012/04/bach-matthaus-passion.html Serás bienvenido.

  39. Gravatar Pilar Catalán | 08/07/2012 at 11:05 | Permalink

    Tu articulo toda una especialidad. La obra maravilllosa, los solistas extraordinarios. No se a que hora me acostare esta noche. No puedo dejar de escuchar. Gracias por tu trabajo

  40. Gravatar Manuel | 12/07/2012 at 06:48 | Permalink

    El año pasado pague mi suscripcion de el digital concert hall de la Berliner Philharmoniker y sin duda alguna el concierto que me dejo llorando fue el de la Pasion Segun San Mateo, ya la habia escuchado muchas veces pues tengo los discos de la version de Gardiner pero cuando vi la antes mencionada me volvi loco, la forma impecable de interpretar por parte del Rudfunkor y la siempre perfecta orquesta afinada en esta ocasion a 440 para emular el sonido barroco, lo que mas me sorprendio fue la actuacion ver a los coros moverse y abrazarse por el dolor de ver a Cristo sufrir mientras seguian cantando y ver como los coros de niños lloran desde los balcones mientras cantan dando respuesta a los demas coristas, perdon si mis paabras no tienen tildes pero mi telefono no da la opcion.

  41. Gravatar Manuel | 12/07/2012 at 11:30 | Permalink

    Ahora si ya tengo una computadora disponible para comentar con mejor libertad, antes que nada que bonita reseña sobre la Catedral musical llamada “Matthäus Passion” y perdón por el error como se afina para la música barroca es a 415 o 433 o puede variar mucho, soy clarinetista y lastimosamente conozco poco sobre lo que trabajan los violinistas en esos casos, en fin como mencionaba la interpretación de la Berliner Philharmoniker para mi gusto es una de las mejores ya se que muchos pensarán que se ultrajó el ideal de Bach al “Ritualizar” la Pasión pues así es como le dice Peter Sellars quien fue el responsable de ponerla en “Escena” llamemosle así pero la verdad me parece que hizo un trabajo bastante espiritual como menciona en la entrevista de una hora sobre este trabajo donde menciona como el en su juventud trabajo como corista y ensamblador luterano de las cantatas de Bach por mas de treinta años en los servicios dominicales para gente adicta al crack y el nunca pensó que eso le ayudaría tanto tiempo después al momento de escenificar este monumento, dice que en los ensayos de cada coro y cada parte de la Pasión le explicaba a cada miembro de los coros que le dedicara cada estrofa a un conocido que estuviera dejando o que haya dejado este mundo, con razón para mi toda la pasión fue tan directamente al corazón

    Te dejo un pedacito de lo que vi, completa se puede ver en la pagina de la orquesta pero es pagado lastima que ya expiró mi suscripción digital.

    http://www.youtube.com/watch?v=9jb-W7vtvBo

    saludos cuídate mucho.

  42. Gravatar Macluskey | 17/07/2012 at 08:32 | Permalink

    @Pilar: ¡Espero que no tuvieras problemas en levantarte al día siguiente! Desde luego, para mi gusto, la versión de Richter es la mejor de las “románticas”. Y las “historicistas” no me suelen gustar… Gracias por tu comentario.

    @Manuel: Desde luego suena bien… un poco rápido para mi gusto. Fíjate cómo casi el segundo coro no puede contestar al primero (¡Sehet! ¿Was?, etc), de rápido que van. No obstante, suena de maravilla, como no puede ser de otro modo en la Berliner.

    No sé en qué parte del mundo estás, pero la Pasión se suele representar en muchísimos lugares hacia la Semana Santa. En Madrid este próximo año viene Tom Koopman, a ver qué tal lo hace. Porque lo que sí que te digo es que como en directo… no hay nada.

    Gracias por tus comentarios.

  43. Gravatar Augusto | 23/07/2012 at 06:30 | Permalink

    23-07-2012 Apreciado Sr Macluskey, hace días leí su articulo sobre La Pasión según san Mateo de Bach y me agrado mucho. Yo la escucho casi a diario y no me canso, tengo las versiones de Dunedin Consort, Frans Bruggen, Karl richter 1958, Kuijken, Leonhart, McCresh, Herreweghe, Susuki, Hermann Max, Harnoncourt. Desde muy joven, casi desde niño, escucho a Bach, mi afición, digo mejor mi adicción empezó con los Conciertos Brandemburg y continuo con las Variaciones Goldberg etc. La version de Richter si es la mejor, las voces son perfectas, pero me encanta apreciar el esfuerzo que hacen los otros directores para acercarse a Bach, lo cual me acerca a mi cada día mas y mas. En estos tiempos, uno se siente como un marciano cuando escucha música clásica, la verdad siento que soy muy afortunado y ahora que tengo tiempo suficiente para ello, lo disfruto mucho. Gracias por compartir sus pensamientos, afectuoso saludo. Augusto

  44. Gravatar Ab | 20/09/2012 at 10:54 | Permalink

    Hola amigo excelente tu artículo, solo una duda como es la portada del disco a la que tanto haces referencia??? he visto 3 grabaciones de Richter y exactamente no se cual sea la 1980. Saludos!!!

  45. Gravatar Macluskey | 21/09/2012 at 07:25 | Permalink

    como es la portada del disco a la que tanto haces referencia???

    …Pues es que yo la tengo en una versión donde aparece un cuadro de la crucifixión, pero en otros países la carátula cambia. Por ejemplo, en Amzón se encuentra ésta: http://www.amazon.com/Bach-Matthew-Passion-Dietrich-Fischer-Dieskau/dp/B00000E2VP

    De todos modos Richter grabó dos veces la Pasión: una en 1958 y la otra en 1980.

    Lo importante es buscar a los intérpretes: Matti Salminen, Edith Mathis, Janet Baker, etc.

    Gracias por tus comentarios.

  46. Gravatar Joel Canseco | 08/10/2012 at 09:14 | Permalink

    Muchas gracias por mostrarme esta maravillosa oba hace ya tiempo que la escuché con su version, y si estuve aqui con su articulo hasta que acabó, soy musico y compositor, y el Maestro Bach debe ser remembrado

  47. Gravatar Joel Canseco | 08/10/2012 at 09:25 | Permalink

    Escribo una Pasión, elegí la de Juan, para de alguna forma honrar a Bach y porque a pesar de que la del evangelio de Mateo es mas descriptivo, la de Juan es más silbólico, por lo que hay muchisimas cosas de donde tomar y agregar para crear una super obra. tu artículo hizo que en verdad me orientara, y al igual que tu estoy de acuerdo que no hay otra version mejor que la de Richter, y eso que he buscado tanto… me encanta escuchar la Pasión segun San Mateo, y efectivamente tiene eso… eso que hace que la musica no se quede estática, sino trasienda, que se sienta todo lo que ahi pasa, todo es reflejado por los acordes del clave, de las notas de las cuerdas, el murmullo del bajo continuo, los recitativos que son una oración mística y evocación fiel de las palabras de Jesus y los demás, y eso precisamente busco en mi obra, una conjunción espacial, al igual que Ligeti, mas atmosférica, con la finalidad de no evocar sino trasladar al espectador ahi, y como parte escencial buscar el maximo grado de humano para con los interpretes… una vez mas gracias, es cuanto.

  48. Gravatar Rodrigo | 02/11/2012 at 08:26 | Permalink

    Gracias Macluskey por la pasion que pusiste en escribir este articulo, y también por la version de Richter. Yo conocia la version mas antigua (mi papa gasto la poca plata que tenia y la compro tras haber cantado la Pasion de Mateo bajo la direccion de … Richter! estamos hablando de 196…, en Chile). Yo tengo una version que me gusta mucho y que no mencionas en tu introduccion, creo: Helmut Rilling, Bach Collegium Stuttgart. Tal vez no te gusta. Saludos y gracias una vez mas. Rodrigo

  49. Gravatar Macluskey | 03/11/2012 at 01:07 | Permalink

    @Rodrigo: No, no conozco la versión que me indicas, pero es lógico: de la Pasión según San Mateo debe haber más de un centenar de versiones.

    Yo tengo ocho o diez diferentes, y he escuchado algunas más, pero no la de Helmut Rilling que comentas. Habiendo sido recomendada por un adicto a la Pasión, no me queda más remedio que buscarla para escucharla… ;)

    @Joel: ¡Suerte en tu empeño! ¡Ojalá escribas una Pasión según San Juán brillante pero evocadora, sublime pero recogida, mejor que la del Maestro! La verdad es que la Pasión según San Juán de Bach es al menos tan maravillosa como la de San Mateo, pero no gustó mucho en su tiempo porque era más “operística”, estaba más dramatizada que ésta de San Mateo…

    En fin, gracias a todos por vuestros comentarios.

  50. Gravatar José María | 14/11/2012 at 12:08 | Permalink

    Muchas gracias por el artículo tan escepcional sobre esta obra insuperable. Y estoy de acuerdo contigo Maclusky en que la versión de Karl Richter es la más sublime de todas. Yo tuve la suerte de conocerla hace ya más de 20 años y, menos mal que fue la del genio Richter porque gracias a él me enamoré perdidamente de esta maravilla que dio la mente de Bach. Yo soy músico, y me alegro de que un informático como tú aprecie la música con tanto amor como se merece. Un abrazo.

  51. Gravatar Jose Luis | 19/12/2012 at 02:28 | Permalink

    Ignorante y necio es aquel que, al escuchar La Pasión según San Mateo, o la Pasión según San Juan, de Bach, no siente que su alma se eleva a las alturas, llegando a tocar el Reino de los Cielos. No es cuestión de tiempo o lugar, ni de modas, sino de sensibilidad para percibir y apreciar la belleza en su más alto grado de expresión. Amen.

  52. Gravatar Angel Espinosa | 02/01/2013 at 04:21 | Permalink

    Verdaderamente sublime empezar el año con esta obra, que sin duda debe estar entre lo más excelso que se ha escrito en toda la historia, muchas Gracias, en vdd, el tono con que llevas la descripción cada sección es muy ameno, además de didáctico. Feliz año a todos!

  53. Gravatar alfredo | 25/01/2013 at 01:52 | Permalink

    seria importante recordarles a los compiladores de wiki. que en la ciudad de Rosario, Sta. Fe, Argentina. se ejecutó la Pasión S.S.M de Bach con todos los elementos que la obra requería en el Teatro El Círculo de la ciudad, bajo la dirección del maestro Cristian Hernandez Larguia.

  54. Gravatar Yeray | 10/02/2013 at 09:39 | Permalink

    Gran artículo!! En cuanto a versiones, la que tengo es la de Karajan que, a mi parecer, es bastante parecida a la de Richter, si bien, en la parte coral, la de Karajan me parece mas “monumental”. Un saludo

  55. Gravatar Daniel | 05/04/2013 at 06:23 | Permalink

    De pura curiosidad por la Pasión, me encontré hace unos meses con este mega post y así pude conocer una de las obras más sublimes de la música occidental….así que gracias!!! un grande Bach, realmente. Siendo yo ateo y todo, la forma en que se presenta la historia, el dramatismo, la emotividad de la tragedia humana que se cuenta, es difícil no conmoverse, no sentir escalofríos…. es que Bach y Richter sí que saben cómo presentar tamaña historia!! últimamente me ha dado por comparar distintas versiones y no hay por dónde, si bien las versiones historicistas tienen un gustillo especial por tocarse con instrumentos de época (con su sonido tan dulce e intimista) y coros más suaves, la hipervelocidad y la regular elección de cantantes solistas hace que no me puedan gustar tanto como las de Richter… menos me gusta si ponen a falsetistas haciendo de contra alto! ya sabemos que en tiempos de Bach las mujeres no cantaban en las iglesias, pero estamos en el siglo 21 ya!! a una mujer le sale muchísimo mejor!! Y con lo de la velocidad, realmente no creo que en ese tiempo se tocara tan rápido, se sabe que era difícil encontrar músicos profesionales así que dudo que estuvieran en el nivel técnico de las versiones historicistas. Me ha llamado la atención que no has mencionado la versión de Richter del 71, que tiene la particularidad de estar filmada en un estilo bien setentero y vanguardista jaja Sólo el gran Peter Schreier se repite como evangelista en el 80. La soprano Helen Donath y la contra alto Julia Hamari lo hacen muy bien, el “erbame..” de Julia es emocionante! Ahora el Jesús de Ernst Gerold Schramm, no es tan bueno como el de Fischer-Dieskau, el de Ernst suena forzado y duro, como que le cuesta llegar a los graves que se requieren, restándole emotividad Te dejo el link: http://www.youtube.com/watch?v=cVo6YUlwfeA Ha pasado harto tiempo desde el post, pero bueno recién me animé a comentar, saludos desde Chile!

  56. Gravatar Macluskey | 06/04/2013 at 04:17 | Permalink

    @Daniel:

    Pues parece que Richter grabó hasta cinco versiones de la Pasión según San Mateo, la primera, la de 1958, y la última, ésta que es comentada en el artículo.

    Grabó una en 1963 en directo en (sorpréndete) el Teatro Colón de Buenos Aires (de la que aparentemente no se encuentra nada de nada en parte alguna), luego, en 1969 grabó (o filmó, no está claro) otra versión en Japón (Bunka-Kaykan, Tokyo) versión que yo conocía de oídas, pero nunca escuché.

    En 1971 filmó (no “grabó”, realmente) la versión que comentas, que parece que se ha editado en DVD en 2006 o así, y por fin, su última grabación de 1979 que comenta el artículo.

    Escucharé con fruición la versión que comentas de 1971, que no es una grabación “en directo”, sino que es más una película. Cambios de plano, intérpretes que miran directamente a cámara, subtítulos, , y en los pocos minutos que he escuchado me ha sorprendido la gran cantidad de ejecutantes que usó. Me parece contar ¡ocho! flautas y otros tantos oboes, a cuatro por orquesta, y un importante número de violines, violas y demás. También el coro es muy numeroso. Pero suena bien, claro, ¡cómo no iba a sonar!

    En fin, lo escucharé tranquilamente para poder opinar.

  57. Gravatar Daniel | 07/04/2013 at 02:53 | Permalink

    @Macluskey

    Claro! la versión del 71 es realmente una película y una muy especial! me llaman la atención los planos, la fotografía, la escenografía… bien acorde a la experimentación de esos años, como que intenta contraponer lo antiguo con lo moderno…. que idea más genial!!

    Que bueno hubiera sido tener la versión en argentina, una lástima….

    Gracias a que youtube permite subir videos de mas de 3 horas, buceando por aquí y por allá me he encontrado con muuchas versiones, entre ellas una de kemplerer de 4 horas!!! en fin, como que me he aficionado a esto de las pasiones, de hecho, ahora encontré una filmación de la pasión según san juan por richter (71), más sobria que la san mateo eso sí, están en una iglesia más apretujados jajaja http://www.youtube.com/watch?v=g3iqHQmCvmw

    Bueno, espero tus comentarios…. te pasaste con tus posts sobre música, un agrado leer reseñas sin pretensiones musicológicas, si no más bien de alguien común y corriente que disfruta de la buena música, muchas gracias!

  58. Gravatar Alejandro | 18/07/2013 at 10:18 | Permalink

    Una maravilla de artículo, muchísimas gracias.

  59. Gravatar Jaume y Rike | 20/10/2013 at 09:11 | Permalink

    Muchas gracias por este buenísimo artículo que hemos leído antes de nuestra primera audición el pasado viernes 18 de octubre en la Filarmonica de Berlin bajo la direccion de Simon Rattle

  60. Gravatar Walse | 21/11/2013 at 02:03 | Permalink

    Muy interesante tu artículo. Como enamorado de la música de Bach, en general, y de la Pasión según San Mateo, en particular, he disfrutado mucho leyéndolo.

    Sin embargo, no puedo estar más en desacuerdo con la afirmación de que las óperas de Wagner son inacabables. Creo que algunas de ellas se encuentran entre las obras más grandes e influyentes de la música de todos los tiempos. Lo de su larga duración no deja de ser un tópico. Muchas de las principales óperas de Mozart, y otras grandes óperas tienen una duración similar.

  61. Gravatar Ros L F. | 27/12/2013 at 04:44 | Permalink

    El articulo apasionante como La Pasion de San Mateo de Bach. Aviso para todos. Actualizarse con la Nueva Grabación de: RENE JACOBS Harmonia Mundi. Es sublime en todos los aspectos, Artistica y Tecnicamente Insuperable. La pureza del sonido y el rigor de la ejecucion la consolidan como la mejor grabacion hasta hoy realizada.

  62. Gravatar José Manuel Martín | 07/03/2014 at 07:08 | Permalink

    Nada más que Gracias.

  63. Gravatar angel | 18/04/2014 at 11:48 | Permalink

    Mackluskey, mi angustiado corazon te da las gracias

  64. Gravatar Ernesto Ezequiel Már | 30/05/2014 at 09:36 | Permalink

    La Pasión Según San Mateo de Johann Sebastian Bach, BWV 244, es una obra preciosa, de música chispeante y muy pegadiza, aún la que corresponde al Evangelista.

    Gracias a mi madre soy adicto a escuchar su música.

    Este artículo suyo es de inapreciable valor para mí. ¡ Muchas gracias!

  65. Gravatar Alex Lopez-Grado | 25/06/2014 at 06:17 | Permalink

    He tardado en contestar porque estaba haciendo la ola después de leer el articulo. Precisamente ésta versión ha sido mi música de cabecera durante unos cuantos años, y tuve la suerte de oirla en el Palau, diria que el 2005, con Herreweghe al frente. Impresionante.

  66. Gravatar Abraham Santos | 04/07/2014 at 08:58 | Permalink

    ¡Monumental el artículo! (Aunque hay que destacar que algunas interpretaciones no me gustaron). Hay una interpretación muy buena del “Gebt mir meinem Jesum wieder” que pertenece al álbum “Violin and Voice” de la violinista Hilary Hahn.

    La interpretación que te digo al igual que la del “Erbarme dich, mein Gott” son buenísimas. Recomiendo escuchar este álbum de Hilary Hahn, porque creo que a cualquiera le puede gustar igual que a mí me ha gustado.

  67. Gravatar Titivilicio | 25/07/2014 at 06:47 | Permalink

    Gracias por tremendo trabajo. Me va a costar más tiempo a mí entenderlo que a vos el escribirlo. Saludos.

  68. Gravatar gabriel de salazar | 14/08/2014 at 03:25 | Permalink

    Enhorabuena por el excelente artículo, menudo esfuerzo, es casi una tesis doctoral. Coincido además totalmente con tu crítica. He aprendido un montón con tus comentarios. Eso sí, me ha costado una noche sin dormir, pues me quedan dos horas de sueño, pero ha merecido la pena. Un cordial saludo.

  69. Gravatar Franco | 15/09/2014 at 07:16 | Permalink

    Lee si es que no lo leiste todavia, “Pasion Inmortal” Perrie La Mure!, libro de la vida de Felix Mendelssohn y Cecilia, que cuenta su descubrimiento y lucha por interpretar la Pasion, emocionante, perfecto.

  70. Gravatar Francisco Mojica | 02/10/2014 at 04:04 | Permalink

    Estimado Mackluskey,

    Aunque este gran regalo musical fue compartido hace ya casi un lustro, hay gente que se topa con tu admirable y monumental escrito. Dado un ignorante, hay siempre otro que lo es más. El que escribe, por ejemplo, ha dejado de serlo en un grado infinitesimal gracias a tu monumental artículo, pero seguirá siendo más ignorante que tú hasta el infinito. Desde pequeño admiro la música de J.S.Bach y de adolescente, aunque visto por mis contemporáneos como extragaláctico, seguí amando su música y me intrigaba de dónde venía esa inspiración.

    Yo sigo intrigado con la inspiración que tiene la gente como tú que comparte y enseña a quien se deje y cualquiera que sea el motivo, lo aprecio y agradezco. La Pasión según San Mateo es una de mis piezas favoritas y me has quitado el velo que no me permitía saber de otras interpretaciones. A mis cuarenta vueltas vivo alrededor del sol, disfruto mucho esta versión de Karl Richter precisamente porque permite que lo etéreo de la música se quede un instante más en el paladar auditivo. No soy músico, pero sí aficionado.

    Ojalá que hubiera más Macluskeys en el mundo para que el ser humano no se vaya de este mundo sin disfrutar del legado musical y de la manera amena y erudita de acercarnos a ese fabuloso universo de la polifonía.

    Un afectuoso saludo desde México.

  71. Gravatar Macluskey | 02/10/2014 at 10:28 | Permalink

    @Francisco Mojica: Muchas gracias por tu amable comentario. Nada hay que más me anime que opiniones como la tuya. ¡Así da gusto escribir!

    Sólo te equivocas en una cosa: en tildarme de “erudito”. Nada más lejos de la realidad. Sólo escucho, unas obras me gustan más que otras, unas versiones me gustan más que otras, y luego cuento lo que a mí me dice la obra (apoyado por documentación escrita por gente que sí que sabe de qué habla, desde luego). Nunca podría analizar una obra a nivel técnico porque jamás he estudiado música, no sé solfeo, no entiendo una partitura, no sé qué demonios es una clave ni para qué sirve… Sólo me gusta o no. Nada más. Y si ayudo a alguien como vos a entender un infinitésimo más una obra magna como es la Pasión según San Mateo… mejor que mejor.

    Gracias!!

  72. Gravatar ANA | 21/12/2014 at 12:28 | Permalink

    Muchas gracias por este estupendo artículo. Coincido contigo en que la versión de Richter es magnífica: nunca demasiado lenta. No puedo con las versiones en las que en el Coro inicial van a toda pastilla, a galope por la partitura, con ganas de acabar.

    Tanto ese coro 1, como las arias Erbarme dich, mein Gott, Mache dich mein Herze rein y el coro final, me ponen los pelos como escarpias. El violín de Erbarme es tan bello y delicioso que lo oigo y lo vuelvo a oír.

    Me gustaría saber si a los demás les pasa como a mí. Lloro y lloro, y siento el dolor de esta vida y de la Humanidad cada vez que escucho esta obra maestra. Grande Bach.

  73. Gravatar Florian | 05/03/2015 at 10:26 | Permalink

    Muchas gracias por este megablog. Lo mejor que hasta ahora he leido en español sobre La Pasión según San Mateo.

    Y ahora tocara los mismo sobre la de San Juan, eso espero ;-)

  74. Gravatar Florian | 05/03/2015 at 10:34 | Permalink

    Por cierto estamos viendo este blog en un taller sobre la Pasión de San Mateo. Para estudiarlo mejor, lo ideal sería cambiar las sequencias de los videos con secuencias en que se ve a las artistas representando la obra. Por ejemplo con la versión de Karl Richter que se puede ver en youtube: https://www.youtube.com/watch?v=pf4UNJqv_-A

  75. Gravatar Macluskey | 05/03/2015 at 10:16 | Permalink

    @Florián:

    Gracias por tus halagos completamente inmerecidos. No pretendía yo escribir “Lo mejor que hasta ahora he leído en español sobre La Pasión según San Mateo…“, como dices, sino más bien escribir lo que a mí me gustaría haber leído sobre la Pasión según San Mateo.

    Lo que he ido aprendiendo sobre ella ha sido a base de leer en unos sitios y en otros, en programas de conciertos, en libretos de versiones (tengo unas pocas en casa para elegir), en (casi siempre incomprensibles para mí) libros de música, lo que oigo por ahí de amigos míos que sí saben mucho más que yo… Y bueno, todo ese compendio quedó reflejado en las casi 15.000 palabras del articulo. Una barbaridad para internet, peo una delicia (espero) para el que de verdad quiera acompañar la Pasión.

    Sobre lo que dices de escuchar otros videos mejores que los que usé, tienes razón, claro, pero hay que tener en cuenta una cosa: cuando se publicó el artículo, en noviembre de 2011, youtube sólo admitía videos de una duración máxima de quince minutos. No es que eligiera esa versión por fastidiar, no… es que era, con enooooorme diferencia, lo mejor que había, sin partir los números por cualquier sitio, razonablemente subtitulado y con un bastante buen sonido (sobre las fotos, mmmm, será para gustos, supongo). Y hay que tener en cuenta una cosa, además. Son 77 números, y con tantísimo material, poner el video al principio y luego 10.000 palabras con los textos y las explicaciones sería muy molesto para andar subiendo y bajando por el artículo, pienso yo.

    En fin, hice lo mejor que se podía hace 4 años… espero que siga siendo útil.

    Gracias de nuevo por los ánimos.

    Mac

  76. Gravatar Pedro | 26/03/2015 at 10:27 | Permalink

    Quería decir que eso de que 300 años de evolución en la construcción y diseño de instrumentos “han de valer para algo” es un error. Es, por seguir con la idea darwinista de evolución que defiende, como decir que la sardina es “mejor” que el tiburón, que apenas ha evolucionado en 300 millones de años; o que el piano es “mejor” que el clavecín o los teclados digitales mejores que el piano. No, para empezar si algo ha quedado claro es que la evolución no “mejora” necesariamente nada, sino que adapta a las necesidades del momento, por lo que no, no son “mejores” las trompetas modernas par ala música antigua sino todo lo contrario: el sonido de estas veriones romantizadas es un disparate estético, aunque estén deliciosamente interpretadas, que es otro tema; pero sonar claro que suenan mejor las antiguas, como “suena” mejor, más “de verdad” El clave bien temperado de Leonhardt que el de Gould, aunque la interpretación de Gould esté muy bien -y aquí los puristas seguramente estarán en total desacuerdo conmigo porque la interpretación también es hija de su época-. Para la música de cada época, o mejor dicho, para cada concepción de la música -porque de eso se trata al final, no de tontas modas ni rancios gustos- sus instrumentos son los que suenan mejor; y en justicia se habla del oboe barroco o del violín barroco casi como instrumentos diferentes a sus nietos románticos. No, la “asperez” del violín barroco es mejor para el expresionismo propio del arte barroco, y a riesgo de sonar al típico musicólogo pedante, quien no haya entendido el “pathos” barroco no creo que pueda escuchar La Pasión más que con oídos de mero “dilettante”. Por eemplo a mí no me gusta el vibrato romántico, ni siquiera en la ópera más tardorromántica. Pero nunca se me ocurriría decir a un cantante que interprete a Verdi o a Puccini como si estuviera haciendo un Monteverdi. Sería otro disparate. Verdi escribió sus arias con ese efecto que a mí me parece “saturante” en mente, y así hay que interpretar su música, no como mi mentalidad posmoderna dicta a mi gusto.

    No, Bach no es “bonito”, ni “agradable”. Eso es lo que pensaban esos editores que “corregían” las disonancias apuntadas en las partituras de Bach y tantos otros barrocos. No, cuando deliberadamente Bach, Vivaldi, Monteverdi y tantos otros escriben choques armónicos de segunda, e incluso -aparentemente- no los resuelven, no es que estuvieran borrachos ni se hubieran vuelto tontos; era que así lo querían, y que ese desgarro sonoro era el que querían transmitir. A ver si ahora va a haber que repintar los cuadros del greco con colores “correctos” porque 300 años de evolución en ia inustria del pigmento han de servir para algo… Un compositor escribe para un instrumento, para “ese” instrumento, no para su versión de varios siglos después; escribe conociendo y explotando sus potencias y sus limitaciones, y si hubiera dispuesto de otro instrumento habría escrito otra música. Mendelssohn “adaptó” La Pasión al gusto de la época cuando preparaba el reestreno en 1829, pero esa no era La Pasión que compuso Bach, aunque al público romántico le gustara más esa armonía “corregida” que retocó Mendelssohn.

    Y luego está eso que llamamos gusto, y que como decía no sé quién, es como el “orto”, cada cual tiene el suyo. Pero hay una verdad objetiva basada en la estética, que obviamente es hija de cada momento histórico; que alguien se la quiera pasar por el forro por complacer un gusto amanerado por un “zeitgeist” un sentir y un pensar exclusivos de una época concreta que no es la que “parió” una obra determinada, es asunto suyo, pero no nos lo pretendan vender como una opción intelectualmente honesta, porque no lo es; y alguien que como usted -según leo en este blog- se dedica a la cienca, debería ser el primero en no dejarse autocomplacer por un gusto que sabe basado en una mentira.

    Saludos.

  77. Gravatar Macluskey | 27/03/2015 at 01:01 | Permalink

    @Pedro:

    Muchas gracias por tu documentadísimo comentario.

    Me parece estupendo todo lo que dices, pero, ya sabes, yo soy un ignorante. Y me gusta lo que me gusta y no me gusta lo que no me gusta. Sea verdad o mentira.

    No me gusta la Pasión de Harnoncourt, por muy “historicista” que sea. No me gustan las Pasiones de Herreweghe, y eso que seguramente los coros del Collegium Vocale Gent son de lo mejorcito que jamás haya grabado la Pasión. Qué le vamos a hacer, la versión que más me gusta con diferencia es la de Richter, la de 1979, sea o no sea histórica, sea o no sea “verdad”.

    Hablando de arte, a mí de da lo mismo si es “verdad” o no. Me gusta o no, y no le busco más vueltas.

    Hoy mismo he escuchado a la Fundación Excelentia, dirigida por Ilia Korol, una Pasión según San Mateo que, de no haber sido por el Evangelista, realmente excepcional (perdona que no dé su nombre, pero es un nombre impronunciable del que no me acuerdo del todo), me habría ido al tercer número. Desastrosa la gestión del coro (sin niños, claro, en esta época de crisis todo el mundo se ahorra las Escolanías, en Carmina Burana, en la Pasión y donde sea), con una incomprensible distribución de la orquesta y el coro, y un contratenor en vez de una contralto… me repatean estas versiones historicistas a medias: si no pones contralto porque en la época se usaban contratenores (mejor: castrati), entonces tampoco puedes llevar sopranos, sino niños cantores. En fin, menos mal que el Evangelista era extraordinario (y Jesús también era muy bueno, porque lo que es el bajo… ¡qué desastre!).

    En definitiva: ¿La verdad? ¿Qué verdad? Cada cual se inventa su verdad para crear su propia versión, y ésa te gusta más o menos. O nada. Para gustos los colores.

    Yo no intento, de ningún modo, imponer mi opinión. ¡Si yo no sé nada de nada sobre música, por favor! ¿Cómo iba yo a discutir con nadie sobre música? Dicho lo cual, tengo mis gustos, y los cambiaré cuando encuentre algo que me guste más de lo que me venía gustando hasta entonces (cosa que, afortunadamente para mí, me ocurre con frecuencia), Y cuando escuche una versión que me guste más que la de Richter, pues cambio y yastá. Por ejemplo, la reciente de René Jacobs es, para mí, muy muy buena. Se acerca a la de Richter. Se acerca. Sólo le faltaría un Matti Salminen y una Janet Baker en el culmen de su arte para ser tan buena como la de la Orquesta y Coro Bach de Munich…

    En fin, amigo, que para gustos, los colores. ¡Qué bella es la música, y qué bella es la Pasión según San Mateo!

    Saludos Mac

  78. Gravatar DMaula | 04/04/2015 at 09:55 | Permalink

    He encontrado este artículo por casualidad. Enhorabuena porque es muy bueno. Yo también he escuchado muchas versiones de la Pasión y me quedo con esta y con otra que interpretó también Richter en 1971 (https://www.youtube.com/watch?v=Xdl0m1v5el8) Serán interpretaciones románticas, pero eso no las hace menos válidas. En expresividad no tienen parangón. Nunca sabremos si al propio Bach no le hubieran impresionado si las hubiera podido escuchar. Muchas gracias

  79. Gravatar Venger | 22/06/2015 at 09:23 | Permalink

    Jo, menudo articulazo. Él solo vale para un libro. Ojalá y alguna vez en mi vida pueda tener la oportunidad de escuchar en directo esta obra. ¿Será posible que, de todas las disciplinas artísticas, ésta sea la obra de arte más grande que haya hecho el ser humano?

  80. Gravatar Macluskey | 22/06/2015 at 06:37 | Permalink

    @Venger: En Madrid es bastante habitual que una u otra orquesta programen la Pasión según San Mateo, siempre en Semana Santa… este año, curiosamente, aún no he visto que ninguna lo haya programado, pero si no es éste, seguro que es el que viene. Y se programa en muchos sitios, posiblemente en Cuenca también: a ver si hay mucha obras de “música religiosa” como ésta, je, je…

    Me alegro que te gustara.

  81. Gravatar Venger | 23/06/2015 at 09:48 | Permalink

    Efectivamente, este año, como todos, yo creo, en la Semana de Música Religiosa de Cuenca lo pusieron, pero no estaba tan interesado como ahora, je je. El año que viene no se me escapa, ojalá pueda ir.

    Una pregunta Mac, y ahora en vacaciones, julio, agosto, hay algo interesante en Madrid que haga que merezca la pena pasar allí un fin de semana?

    Hablo de música, naturalmente…

  82. Gravatar Macluskey | 23/06/2015 at 11:30 | Permalink

    @Venger: NO.

    Así de claro: NO.

    El Auditorio cierra en agosto y en julio… casi casi. Hombre, hay un concierto buenísimo (a priori) de la OSM (Orquesta Sinfónica de Madrid) el día 2 de julio: la maravillosa Tercera y la casi-tan-maravillosa Cuarta sinfonías de Brahms. Lo que no sé es si queda alguna localidad a la venta o están agotadas.

    Luego suele haber “conciertos de verano” en lugares variopintos: Jardines de Sabatini (junto al Palacio Real), etc, y en pueblos… perdón, ciudades de los alrededores (Las Rozas, Colmenar, Móstoles, etc) puede haber conciertos diversos con orquestas diversas y escenarios diversos, muchos de ellos al aire libre… lo que para la música clásica es bastante malo, en mi opinión.

    Pero ya en septiembre la Nacional comienza nada menos que con una Resurrección de Mahler dirigida por David Afkham que promete ser de las versiones para contar a los nietos… aunque nunca se sabe hasta que no se escucha.

    Te recomiendo que eches una ojeada a la programación del Auditorio Nacional y de las diversas orquestas, a ver si encuentras árbol donde ahorcarte… ;) Suerte!!

  83. Gravatar María | 05/07/2015 at 01:15 | Permalink

    Woooow… qué maravilla que exista en el mundo gente que sienta como tú… Gracias, gracias y gracias por este magnífico artículo. Me ha emocionado casi tanto como La Pasión (bueno, tanto no, pero tú ya me entiendes, jijijiji). Saludos desde el sur.

  84. Gravatar Jorge nuñez | 12/10/2015 at 12:21 | Permalink

    Gracias!

  85. Gravatar maria | 04/11/2015 at 07:37 | Permalink

    He descubierto tu artículo por casualidad (cinco años después de que lo hayas escrito). Estaba buscaba documentación sobre la Pasión según San Mateo porque este año cojo la mochila y me voy el Viernes Santo a Leipzig a escucharla en directo a la Thomaskirche (el año pasado en enero ya no quedaban localidades, así que este año me he anticipado…).

    Soy una fan de Bach y de sus Pasiones (como a ti, me parece mejor la de San Mateo, pero la de San Juan, la de San Juan también es sublime!). He leído/escuchado tu artículo de una tirada, no podía dejarlo “me he enganchado”, así que mil gracias por compartir tus reflexiones y opinión con el resto del mundo.

  86. Gravatar Claudio Popa | 05/11/2015 at 04:52 | Permalink

    Aunque la palabra “gracias” se usa hoy (en general) muy hipócritamente, me gusta colocarme a mí mismo entre los pocos que, cuando la usan, lo hacen de todo el corazón, y nunca la usan si no tienen el profundo y sincero sentir y la evidencia de la lógica, de que es necesario pronunciarla. Y es que en esta ocasión los dos factores, el sentir y el intelecto, me lo urgen presentarla sin tardar, y de lo profundo del alma:

    ¡Gracias!

    Tu pasión para La Pasión Según San Mateo es formidable, y los detalles explicativos emocionantes según la obra que relatan. Yo soy Cristiano Protestante, y estoy seguro de que Dios Mismo me ha dirigido hacia tus lineas, que me han ayudado mucho a comprender esta obra, que he escuchado varias veces, pero sin recibir exactamente la plenitud del don espiritual que contiene, ya que yo no entiendo el alemán.

    ¡Gracias! Tu elocuencia, y cultura me hacen sentir alegría, ya que estos días es más fácil ganar un millón a la lotería que encontrar una persona que sepa quién fue Bach, qué es la música barroca, o conocer otras “rarezas” sobre la historia del siglo 15-17.

    Y es que lo que me asombra en gran manera es que tu conoces cosas, detalles, que muchos Protestantes, la mayoría y vergonzosamente, la mayoría de los Luteranos también, no tienen ni la más remota idea sobre su existencia.

    Como buen conocedor de la Biblia estoy convencido de que nada es casual en el Universo, ni tampoco en la Tierra, y por ende, todo lo que ocurre en la vida de una persona tiene un propósito bien determinado. Tu pasión para esta obra especial no vino así… de ninguna parte, y el tomarte tiempo traducirla no fue un accidente. Yo soy traductor y sé lo que significa y lo que cuesta traducir 3 horas de vídeo y especialmente 3 horas de una obra que no trata, como dices tu, de Led Zeppelin (por cierto, la nueva generación no sabe nada de Led Zeppelin). Esto se llama pasión de verdad. ¡Gracias!

    Todas las cosas bien hechas merecen un regalo y yo no quiero ser el que incumple esta bonita tradición humana (una de las pocas tradiciones útiles); Por eso de todo el corazón te ofrezco una inestimable hoya literal del siglo 18 que va a enriquecer tu bagaje cultural y, lo más hermoso, te va a asombrar con darte a conocer cosas relacionadas con esta divina obra de Bach, con nuestro presente y, lo más importante, con el futuro muy cercano:

    https://www.dropbox.com/s/0pj694a8qfllt32/El%20Conflicto%20de%20los%20Siglos.epub?dl=0

    ¡Dios te bendiga amigo, y haga Su amor infinito que el sufrimiento y el supremo sacrificio de Su Amado Hijo, cumpla contigo y tu familia el propósito por lo cual fue hecho: vuestra salvación eterna! “Porque tanto amó Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no perezca, mas tenga vida eterna.” (Juan 3:16) ¡Amén!

  87. Gravatar José Manuel | 05/11/2015 at 12:32 | Permalink

    Deberias ver la versión de la Berlin Philharmonic, dirigida por Ratle y con puesta en escena de Peter Sellars y Topi Lehtipuu, Mark Padmore, el Coro de la Radio de Berlin, Peter Sellars, Camilla Tilling, Magdalena Kožená, Eric Owens, Christian Gerhaher, Simon Halsey. Tambien tienen la Pasión segun San Juan. Las puede ver en la web y las hay en DVD.

  88. Gravatar Macluskey | 05/11/2015 at 10:27 | Permalink

    Claudio Popa:

    No sé muy bien qué contestarte, amigo. Me has dejado sin palabras, y sólo puedo decirte a mi vez: ¡Gracias a ti por molestarte en escribir!

    Me alegra infinito que mis pobres e ignorantes palabras puedan servir de inspiración a los lectores, con eso me doy por satisfecho. Y sí, escribir el artículo fue una tarea hercúlea para lo que se lleva en la internet, pero he de reconocer que me lo pasé estupendamente bien escribiéndolo. Y si os parece que el resultado ha merecido la pena… yo no pido nada más.

    Gracias de nuevo.

  89. Gravatar Macluskey | 05/11/2015 at 10:32 | Permalink

    maria: Muchas gracias por tu comentario.

    José Manuel: intentaré buscar la versión que comentas. Yo creo que últimamente se está llegando a un compromiso entre la versión romántica a tope típica de Richter o de Leonhardt y las versiones historicistas radicales como la de Harnoncourt.

    Rene Jacobs, por ejemplo, ha grabado recientemente una Pasión estupenda, con tratamiento historicista pero cantada con pasión romántica. El resultado a mí me gusta. Y esa versión que comentas de Rattle puede pintar muy bien. Gracias por la recomendación.

  90. Gravatar Jesús | 03/03/2016 at 12:35 | Permalink

    Gracias por compartir el impresionante trabajo que has hecho para comprender la obra.

  91. Gravatar eduardo martínez add | 25/03/2016 at 04:42 | Permalink

    Necesitaba escuchar y seguir en el texto, hoy, Viernes Santo de 2016, la Pasión según san Mateo, y me encontré con tu monumento a la obra del monumental Bach. La leí, aprendí mucho, disfruté con el corazón, lloré, recé. Todo lo que Bach habría querido y lo que quisiste agregar. Gracias, desde Montevideo.

  92. Gravatar Macluskey | 25/03/2016 at 07:36 | Permalink

    Gracias, Eduardo, por tus amables palabras. No hay nada que más me ilusione que el que os guste el artículo.

    Saludos. Mac

  93. Gravatar Arturo Salgado | 28/03/2016 at 12:40 | Permalink

    Buscando comentarios sobre la versión de Enoch zu Gutenberg (1995) en vídeo.me encuentro.con tan erudito pero muy agradable artículo. De acuerdo sobre Richter, pero se arrincona un poco a Klemperer. Gracias mil veces al autor.

  94. Gravatar Pablo | 11/07/2016 at 12:05 | Permalink

    Hola , solo queria darte las gracias por el articulo , me ha gustado mucho, Una pregunta , q opinas de las versiones de Rene Jacobs? , merecera la pene ir a verlo a Barcelona el año q viene? Un saludo

  95. Gravatar Macluskey | 11/07/2016 at 07:22 | Permalink

    Pablo: Gracias por tu comentario.

    Si puedes escuchar la Pasión según San Mateo dirigida por René Jacobs… ¡HAZLO! Creo que es de lo mejorcito que se puede escuchar estos tiempos. Ni es tan historicista como algunos otros ni tan romántico como Gardiner o Richter. Ya digo, de lo que he escuchado últimamente, de lo mejorcito.

    Perooo… ya sabes que yo no soy más que un ignorante. ;) No me hago responsable de lo que resulte, je, je. Pero creo que no vas a equivocarte.

    Saludos.

  96. Gravatar Delia Ozuna | 31/10/2016 at 04:23 | Permalink

    Maravilloso artículo. He finalizado la lectura de Pasión inmortal, de Pierde La Mure, que narra la vida del genial compositor Félix Mendelssohn y especialmente cómo y por qué la ejecución de la Pasión según San Mateo de J. S. Bach, obra de un genio, y una verdadera joya musical, se convirtió en su propósito, su misión en la vida. Huelga decir que mientras la leía, tenía como fondo musical a la Pasión. Llega al alma , aún sin comprender . Llega el dolor, la congoja ,el tormento de esas voces. El artículo permite conocer el significado de las mismas. Gracias. Es lo que estaba buscando para apreciar la obra en su totalidad.

  97. Gravatar Francisco Cardona | 13/03/2017 at 10:00 | Permalink

    Es toda una hermenéutica de la Pasión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo, hecha con ese lenguaje sobrenatural que es la Música, y que tiene la Virtud de llegar y emocionar donde la sola razón natural no alcanza.

  98. Gravatar Juan | 04/04/2017 at 01:07 | Permalink

    Sin duda , para mi, la Mathaus Passion de Bach es la obra maestra monumental de la Música y debemos agradecer a un gran compositor, bastante olvidado hoy día, Mendelsohn, que la rescatase en su momento, y con ella toda la música de Bach. Si no quien sabe como hubiese evolucionado la música en los siglos XIX y XX.

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  1. [...] no “emocional”, podrías utilizar el tiempo de maneras inútiles, o bien dirigirte a la magistral entrada de Macluskey en El Cedazo sobre esta misma obra, en la que puedes escucharla de cabo a rabo mientras aprendes [...]

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  3. [...] tipo de divisiones son características de la música barroca de Bach. Os dejo este artículo en el que la pieza de Bach queda completamente desentrañada, en el que además aparecen partes del [...]

  4. Gravatar LA PASIÓN | 18/04/2014 at 06:15 | Permalink

    [...] parte de La Pasión según San Mateo, en versión de Gustav Leonhardt. La traducción procede de aquí, una excelente guía para escuchar esta sublime obra. VIEJO HUMANISMO Gustav Leonhardt, [...]

  5. [...] Propongo hacer un profundo silencio y leer despacito los capítulos 26-28 de S. Mateo o 14-16 de S. Marcos (Biblia Católica Online) quizás con música de La Pasión según San Mateo de J.S. Bach. [...]

  6. [...] de la información y ampliación de la misma: Análisis de Historia de un ignorante, análisis de Música Antigua y no podía faltar la Wikipedia. Compártelo:Haz clic para compartir [...]

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