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Historia de un ignorante, ma non troppo… Suite Española, de Isaac Albéniz




Dentro de la cincuentena larga de autores que han aparecido en esta serie musical todavía no le había llegado el turno al gran compositor español Isaac Albéniz, posiblemente el mejor músico patrio del siglo XIX y principios del XX, o al menos ésa es mi modesta opinión.

Fue Isaac Albéniz un romántico en toda su extensión. En sus obras podemos encontrar todo el recetario romántico al completo: exacerbación de las emociones, exaltación del nacionalismo, apología del amor extremo, de la muerte… lo que comprobaremos escuchando esta preciosa Suite Española para piano.

Isaac Albeniz

Nació Isaac Albéniz en Camprodón, Gerona, en 1860. Niño prodigio como tantos otros (su primer recital lo dio con cuatro años, que ya es decir, y dicen las crónicas que con gran éxito), se dedicó (o mejor, le dedicaron sus progenitores) a realizar gira tras gira dando conciertos por esos mundos de Dios, lo que le hacía postergar una y otra vez su formación en el Conservatorio de Madrid. Todo esto cambió a raíz de una beca que le concedió el rey Alfonso XII, estableciéndose en 1876, con 16 años, en Bruselas, en cuyo conservatorio recibió por fin la formación reglada que precisaba para dejar de ser una especie de mono de feria y convertirse en un intérprete y compositor de verdad. En 1879 se graduó con el primer premio en piano.

Compuso Albéniz música para todo tipo de instrumentos: obras sinfónicas, óperas (una de ellas, Pepita Jiménez, alcanzó bastante fama), conciertos y, sobre todo, obras para piano, “su” instrumento, el que dominaba y al que hacía cantar con su virtuosismo. Son estas obras para piano las más famosas y recordadas del compositor gerundense, como por ejemplo la Suite Iberia, seguramente la más famosa obra del compositor; España, seis hojas de álbum; Recuerdos de Viaje o esta Suite Española, Op. 47 de hoy. Todas ellas se componen de diferentes piezas inspiradas en músicas de las distintas regiones o localidades españolas, todo ello encuadrado en la corriente nacionalista española del movimiento romántico, que en manos de Albéniz está tamizado por el refinamiento y la sutileza. Todas ellas son piezas muy bellas, que se escuchan con deleite, pero también son piezas de mucha dificultad de ejecución; se nota aquí el carácter de virtuoso de que hacía gala Albéniz al componer música para piano.

En cuanto a la Suite Española, Op. 47, la obra tiene su pequeña y rocambolesca historia. Compuesta inicialmente en 1886, en 1887 agrupó Albéniz cuatro piezas en una Suite en honor de la Reina Regente de España, María Cristina de Habsburgo-Lorena, viuda de Alfonso XII y madre de Alfonso XIII, quien fue rey desde su nacimiento[1] y en ese año 1887 contaba con apenas un año de edad.

Esa Suite original constaba de estas cuatro piezas: Granada, Cataluña, Sevilla y Cuba. Sí, Cuba, no os extrañeís. En 1887 Cuba no era una “colonia”, sino una provincia más de España, provincia que se perdió en la guerra Hispano-Estadounidense de 1898.[2]

Estas cuatro piezas, de entre tres y cinco minutos de duración, son: Granada, una serenata; Cataluña, una corranda, danza que se baila en corro, con las manos de las mujeres sobre los hombros de los varones; Sevilla es una sevillana, naturalmente, con un breve intermedio en forma de copla; y Cuba, un nocturno en forma de habanera.

En cuanto a las demás piezas, Cádiz, Asturias, Aragón y Castilla, fueron publicadas en ediciones posteriores e incluso con títulos distintos. Fue el editor de Isaac Albéniz, Hofmeister, quien publicó juntos  los ocho títulos de la Suite española en 1912, tres años después del fallecimiento de Albéniz en 1909. No fue excesivamente afortunado con los títulos de algunas de las piezas seleccionadas, que a duras penas reflejan la región a la que supuestamente están dedicadas. El caso más evidente es el de Asturias, cuyos ritmos obviamente flamencos poco tienen que ver con la verde región asturiana, asomada al Cantábrico.

Estos cuatro títulos adicionales son: Cádiz, una melancólica saeta, un cantar popular de la Semana Santa andaluza; Asturias, de subtítulo “Leyenda”, es una soleá típica de Andalucía, y quizás es la pieza más conocida de toda la suite; Aragón, una fantasía sobre una jota aragonesa; y Castilla, seguidillas, un tipo de canción y danza típica de Castilla y otras regiones del interior de España.

El número de Opus, el 47, asignado por Hofmeister, en realidad no guarda relación alguna con ningún tipo de orden cronológico en la obra de Albéniz, en la que por otra parte los números de opus fueron dados aleatoriamente bien por los publicadores bien por el mismo Albéniz. Hay obras, incluso, que para mayor confusión aparecen en más de una colección.

Vamos ya a disfrutar de esta Suite Española, Op.47, de Isaac Albéniz, en la interpretación de una de las mejores pianistas de todos los tiempos: Alicia de Larrocha. El video va mostrando las partituras de las diferentes piezas conforme la solista las va interpretando, lo que ayudará sin duda a los privilegiados que sepan leerlas, lo que desde luego no es mi caso. En cuanto al orden de ejecución de las piezas, es el siguiente:

  1. Granada (Serenata)
  2. Cataluña (Corranda, que comienza en el minuto 5:02)
  3. Sevilla (Sevillanas, en el minuto 7:38)
  4. Cádiz (Saeta, en el minuto 12:19)
  5. Asturias (Leyenda, en el minuto 16:53)
  6. Aragón (Fantasía, en el minuto 22:52)
  7. Castilla (Seguidillas, en el minuto 27:17)
  8. Cuba (Nocturno, en el minuto 30:10)

La duración total de la obra es de algo más de 35 minutos.

Yo tengo dos grabaciones de esta obra y el orden de ejecución de ambas es distinto entre sí y también distinto de la del video. Se ve que cada intérprete prefiere un orden diferente… En fin vamos ya con el video, pero por si acaso tenéis problemas con el video embebido, aquí os dejo el enlace directo.

De momento seguimos sin poder asistir a conciertos de ningún tipo, el virus maldito sigue imponiendo su ley… pero para cuando podamos volver afirmo solemnemente que escuchar música en directo no tiene nada que ver con escucharla enlatada. Nada.

Disfrutad de la vida, mientras podáis. A ser posible, escuchando música.

  1. Alfonso XII, su padre, falleció cuando María Cristina estaba embarazada de él. []
  2. Seguro que a muchos de vosotros os sorprende el hecho de que España haya librado una guerra de verdad, una guerra con toda la barba con los Estados Unidos de Norteamérica… pues sí, ya veis. Fue en 1898. Y la perdió España, claro, y con ella perdió Cuba, Puerto Rico, las Filipinas y Guam. Las pocas posesiones que le quedaban en el Pacífico se las vendió por cuatro perras a Alemania al año siguiente, 1899… total, no había forma de defenderlas, así que pensaron los pensadores pensantes de la época que mejor sacar algo de dinero por ellas que simplemente perderlas. []

Sobre el autor:

Macluskey ( )

Macluskey es un informático de los tiempos heroicos, pero no ha dejado de trabajar en Informática y disfrutar con ella hasta la fecha. Y lo que el cuerpo aguante. Y además, le gusta la música...
 

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