Continuamos hoy Hablando de…, la larga serie de artículos en la que recorremos diferentes aspectos de ciencia y tecnología de manera aparentemente aleatoria, haciendo especial énfasis en aspectos históricos y enlazando cada artículo con el siguiente. Tratamos, entre otras cosas, de poner de manifiesto cómo absolutamente todo está conectado de una manera u otra.
En las últimas entradas de la serie hemos hablado acerca del proyecto nuclear Nazi, algo que nunca llegó a ocurrir posiblemente gracias a Werner Heisenberg, aunque el bando aliado sí utilizó armas atómicas en los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, llevados a cabo por bombarderos B-29 Superfortress, cuyos motores estaban construidos por la empresa fundada por los famosos hermanos Wright, los primeros en hacer volar un aeroplano, máquinas que se convertirían en armas en la Primera Guerra Mundial, aunque no tan terroríficas como el gas mostaza, que en el mar se polimeriza y puede ser confundido con ámbar gris, utilizado en la Edad Media como amuleto de protección contra la Peste Negra, posiblemente causada por la bacteria llamada originalmente Pasteurella pestis en honor de Louis Pasteur, una de cuyas hazañas fue terminar con la plaga que estaba acabando con las larvas de Bombyx mori francesas, productoras de seda, una sustancia que, en comparación con su peso, puede llegar a ser bastante más resistente que el acero, aunque no llega a la resistencia de los nanotubos de carbono, una de cuyas posibles aplicaciones más prometedoras es como estructura de un futuro ascensor espacial, propuesto por primera vez por Konstantin Tsiolkovsky, partidario (como casi todos sus contemporáneos) de la eugenesia. Pero hablando de la eugenesia…
Aviso: Este artículo contiene algunos párrafos que pueden resultar algo desagradables o duros. No hay imágenes horribles, pero es hasta cierto punto desasosegador y deprimente. Si no estás de humor para ello, mejor lo dejas para otro momento.
En 1859, Charles Darwin publica su obra Sobre el origen de las especies por medio de la selección natural, o la supervivencia de las razas favorecidas en la lucha por la vida, más conocida por su título abreviado de 1872, El origen de las especies. Aunque muchos rechazaron las conclusiones de Darwin con pasión, la influencia sobre muchos otros fue inmensa. Una de las personas que resultó profundamente impresionada por el trabajo de Darwin fue su primo, Francis Galton, que estuvo presente en el famoso debate sobre la evolución en la Universidad de Oxford el 30 de Junio de 1860.
Sir Francis Galton (1822-1911).
Galton era un genio polifacético y una de esas personalidades fascinantes de la Inglaterra victoriana: era geógrafo, antropólogo, explorador, inventor, meteorólogo, psicólogo, estadístico… leía a los dos años, y a los seis citaba a Shakespeare con soltura. Aunque no es tan conocido como su primo, Galton fue el inventor del concepto de correlación en estadística, elaboró el primer mapa meteorológico, el primer sistema de clasificación de huellas dactilares, fundó la psicometría y publicó más de 340 libros y artículos durante su vida.
Al leer El origen de las especies, y muy especialmente al comprender la selección natural, Galton llega a la conclusión de que la civilización moderna impide la evolución de nuestra especie: al proteger a los débiles o menos dotados se produce una “regresión hacia la mediocridad” en vez de un avance evolutivo de acuerdo con las ideas de Darwin. Sin embargo, Galton también llega a la conclusión inmediata de que este estado de cosas puede cambiarse fácilmente. En 1865 publica un artículo sobre el asunto, y en 1869 escribe un libro completo, El genio hereditario, en el que establece las bases de la eugenesia moderna (aunque el término no sería utilizado por primera vez hasta 1883, creado por el propio Galton). Lamento lo engorroso del texto, pero la época es la que es, y Galton no era precisamente un autor escueto:
Me propongo mostrar en este libro que las capacidades naturales del hombre se obtienen por herencia, a partir de las mismas limitaciones con que lo hacen la forma y las características físicas del mundo orgánico en general. Por lo tanto, como es fácil, pese a estas limitaciones, obtener a partir de una cuidadosa selección una raza permanente de perros o caballos dotados de capacidades características para correr o hacer cualquier otra cosa, también sería bastante factible crear una raza humana altamente dotada a partir de matrimonios juiciosos a lo largo de varias generaciones consecutivas.
Desde luego, Galton no fue el primero en postular este tipo de ideas: Platón ya menciona algunas prácticas mediante las que promover los “matrimonios juiciosos” de los que habla el inglés en su República, y muchas culturas a lo largo de la historia han realizado prácticas que hoy en día probablemente calificaríamos de eugenésicas. Como dice Galton, la cría de animales se había basado durante milenios en favorecer características deseables a partir de la selección de animales en cada generación. Pero Galton fue el primero en tratar de fundar una ciencia que atacara el asunto de manera sistemática y racional, y específicamente centrada en los seres humanos. En Investigaciones sobre la facultad humana y su desarrollo, en 1883, utiliza por primera vez el término eugenesia, del griego “buen nacimiento”, un término que definiría más estrictamente en 1904:
La ciencia que estudia todas las influencias que mejoran las cualidades innatas de una raza; también las influencias que las desarrollan al máximo.
Hoy en día el propio término suele producirnos un gran desasosiego, y muy probablemente el párrafo de arriba en el que Galton habla de caballos y perros y la raza humana te ha puesto algo nervioso (a mí me pasa lo mismo). En gran medida esto se debe a los horrores eugenésicos del siglo XX, de los que hablaremos en un momento, pero creo que pensar en Galton y otros coetáneos de ideas similares como monstruos es un error. Es muy difícil ponerse en el lugar de gentes de otra época, pero de lo que no me cabe duda al leer a Galton es de que era sincero, y sus razones completamente altruistas — otra cosa es que estuviera equivocado. Desgraciadamente, sus ideas fueron la base de atrocidades que probablemente hubieran hecho que el inglés hubiera quemado sus libros antes de publicarlos, de saber que sucederían.
De hecho, Galton nunca propuso medidas de coerción para llevar a cabo sus ideas: era, entre otras cosas, un optimista. Pensaba que, al leer y comprender las obras de Darwin y las suyas propias, la gente entendería lo ventajoso de tener cuidado al elegir pareja y tener hijos: las personas con características más “ventajosas” (en un momento hablaremos también del problema de este concepto) tratarían de encontrar a otros similares para tener hijos, y aquellos con características menos ventajosas se abstendrían de procrear, no porque nadie los forzase a ello, sino porque comprenderían que sería inmoral perpetuar esas características. Sí, ya lo sé: Galton era muy perspicaz para algunas cosas pero bastante obtuso para otras.
Hoy en día es evidente que las ideas de Galton tienen agujeros tremendos, aparte ya de que consideremos la eugenesia ética o no — algo de lo que también hablaremos algo más al final del artículo. Independientemente de que muchas características que se consideraban entonces hereditarias no lo son realmente, uno de los principales problemas, por supuesto, es decidir qué diablos constituye una “característica ventajosa” y qué no. Al leer los trabajos de Galton, la mayor parte de la gente llegaba a la conclusión perfectamente humana de que las características ventajosas eran, sorprendentemente, las suyas propias. Ya hemos hablado de esta actitud de “somos los mejores” en ocasiones anteriores en El Tamiz: los mejores, naturalmente, somos nosotros (donde “nosotros” es “el grupo al que pertenezco yo”, sea cual sea el criterio de selección).
No resulta chocante, por lo tanto, que las ideas de Galton fueran bien aceptadas por muchísima gente, un gran número de ellos personas inteligentes y educadas. “¿No sería el mundo un lugar mejor si hubiera más gente como yo?”, me imagino pensando a más de uno. De hecho, sus ideas se extendieron como la espuma a finales del siglo XIX y especialmente en la primera parte del siglo XX. Las conferencias internacionales de Eugenesia se sucedían por todas partes, y se desarrollaba la disciplina de muchas maneras: tratando de determinar qué características era conveniente extender y cuáles eliminar, y también buscando maneras de hacerlo.
Las dos maneras básicas de llevar a cabo la eugenesia durante su apogeo fueron la eugenesia positiva y la eugenesia negativa. En la primera se trataba de promover la reproducción de individuos con características “deseables”, y en la segunda de disminuir la reproducción de individuos con características “indeseables”. Es muy común hoy en día pensar en que el primer tipo no era forzado y el segundo sí, pero la realidad es algo más compleja: por ejemplo, informar a los padres de posibles defectos genéticos de sus hijos es un tipo de eugenesia negativa, pues un número determinado de ellos decidirán libremente no tener hijos, mientras que (como veremos luego) la Alemania Nazi llevó a cabo la eugenesia positiva de manera forzada.
La cosa, por supuesto, se volvió siniestra casi desde el principio: la única manera de establecer la eugenesia en la sociedad de manera contundente era promulgar leyes que la hicieran obligatoria. Entre el cambio de siglo y la Segunda Guerra Mundial, multitud de países fueron creando leyes que establecían la eugenesia (tanto la positiva como la negativa) y forzaban su cumplimiento. Como he dicho, solemos asociar la palabra “eugenesia” con “nazismo”, pero una vez más todo lo relacionado con este asunto es bastante menos simple de lo que parece al principio: tras la Segunda Guerra Mundial prácticamente todo el mundo renegó de la eugenesia y parecería que ésta había sido un invento de Hitler, pero antes de la guerra prácticamente todo el mundo (y muchos de los que luego pondrían el grito en el cielo al oír la palabra) era partidario de ella.
A finales del siglo XIX varios estados de los Estados Unidos empezaron ya a promulgar leyes que establecían la eugenesia negativa obligatoria. En Connecticut, el primero en hacerlo, se prohibía el matrimonio de personas “epilépticas, imbéciles o retrasadas”. En breve, prácticamente todos los estados crearían leyes similares. Decenas de miles de discapacitados y enfermos mentales fueron esterilizados a la fuerza en Estados Unidos durante el siglo XX, y la cosa no se acabó hasta 1978: en total unas 65 000 personas sufrieron la esterilización forzosa en ese país, algunos de ellos sin siquiera saberlo.
La clave de la cuestión era que, para los partidarios de la eugenesia, el derecho a tener hijos no era universal. Observa las siguientes pancartas de una manifestación pro-eugenesia en los Estados Unidos en los años 20:

Los carteles son sostenidos por inmigrantes europeos: en aquella época había bastante preocupación en los Estados Unidos por la posibilidad de “contaminación genética” por personas del este y sur de Europa (italianos, polacos, etc.), y en este caso se hizo a los inmigrantes “genéticamente inadecuados” sostener carteles que no eran capaces de leer, en los que se descalificaban a sí mismos. Sí, es horrible, pero los seres humanos somos así a veces.
El cartel de la izquierda del todo, aunque difícil de leer (yo no fui capaz de hacerlo, gracias a Moko por obtener la información): “Soy una carga para mí mismo y el estado. ¿Debería permitírseme reproducirme?” El resto de pancartas, de izquierda a derecha: “Necesito beber alcohol para seguir viviendo. ¿Transmitiré mi adicción a otros?” “¿Estarían los manicomios y las cárceles llenos si gente como yo no tuviera hijos?” “No puedo leer este cartel. ¿Con qué derecho tengo hijos?” Cosas que hoy nos parecen aberrantes eran extraordinariamente populares por aquel entonces, y lo que hoy nos parecen a casi todos derechos inalienables no lo eran en absoluto.
Pero no sólo Alemania y los EE.UU. promulgaron leyes de este tipo: muchos otros países lo hicieron, de un modo u otro. De hecho, como puedes ver en el siguiente póster propagandístico del Tercer Reich, los propios Nazis ponían de manifiesto que no estaban solos, sino que muchas naciones tenían leyes eugenésicas. En la imagen puedes ver a una mujer con un niño en los brazos, mientras que un hombre detrás de ella sujeta un escudo con el nombre de la ley de esterilización obligatoria promulgada en Alemania en 1933. Alrededor se muestran las banderas de países que o bien tienen leyes similares o bien están estudiando crearlas. Por encima de ellos, el título, Wie stehen nicth allein, “No estamos solos” (no sé de qué otra manera traducir stehen, aunque ya sé que significa “estar de pie”):

(Por cierto, mis conocimientos de alemán son más bien escasos, de modo que si tenéis correcciones, ampliaciones o comentarios no dudéis en hacerlos y corrijo o mejoro las traducciones de los carteles).
Australia, Canadá, Noruega, Finlandia, Dinamarca, Suiza, Estonia, Islandia, la Unión Soviética, Japón… promulgaron leyes que pretendían mejorar la raza impidiendo, por ley, que algunos de sus ciudadanos se reprodujeran. Irónicamente, la patria de Galton no lo hizo: el Reino Unido consideró seriamente implantar leyes eugenésicas (puedes ver su bandera en el póster de arriba entre los países que estaban estudiando hacerlo), pero finalmente lo dejó estar.
Naturalmente, la idea de quién era adecuado y quién no variaba para cada país: para la mayor parte de los defensores de la eugenesia en Gran Bretaña lo determinante era la clase social (naturalmente, ellos mismos eran ricos, educados y de “buena familia”). Para los estadounidenses lo principal era eliminar a los enfermos mentales y los discapacitados psíquicos, además de evitar la mezcla de blancos y negros (muchos estados tenían leyes que impedían los matrimonios interraciales precisamente por esta razón). Los alemanes se parecían bastante a ellos en esto: al fin y al cabo, los miembros más débiles de la sociedad eran, a los ojos del Tercer Reich, un lastre y un coste que no podían permitirse:

El escalofriante texto de este póster de alrededor de 1938:
60 000 marcos es lo que cuesta al pueblo alemán esta persona con defectos hereditarios a lo largo de su vida. Ciudadano, ése es también tu dinero. Lee “Un pueblo nuevo”, la revista mensual de la Oficina de Política Racial del NSDAP [las siglas del Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei, el Partido Nazi].
Lo que hoy es evidente, claro, es que el coste económico de proteger a los miembros más débiles de la sociedad es mucho menor que el coste moral de no hacerlo: Alemania se convirtió en aquellos años en algo que no podremos olvidar en mucho tiempo. No sé que hubiera sucedido con las ideas eugenésicas de la primera mitad del siglo sin la Alemania Nazi, porque fue lo extremo y lo brutal de su aplicación allí lo que hizo renegar de ella a casi todos los países. Lo que diferenció a Alemania de los demás fue fundamentalmente lo sistemático, cruel y radical de la aplicación de las ideas del bienintencionado Galton.
La Alemania de Hitler no sólo promovía la procreación de los “más adecuados”: en muchos casos la forzaba, y oficiales de las SS tenían hijos con mujeres “idóneas” sin que éstas pudieran negarse a ello. No sólo se esterilizaba forzosamente a personas con discapacidad (unos 400 000 entre 1934 y 1937): eran un gran coste económico para el estado, de modo que si no se podía evitar su nacimiento porque ya habían nacido se los mataba. Ni siquiera hace falta que hable de las medidas para proteger la “raza aria” y el Holocausto, y hacerlo supondría no un artículo sino una serie entera — y bastante siniestra, por cierto.
Como suele suceder, hasta lo más horrible puede tener consecuencias beneficiosas en algún aspecto — cuando las demás naciones fueron testigos del horror del Tercer Reich, prácticamente al unísono (con la excepción de los Estados Unidos, que mantuvo políticas de esterilización durante largo tiempo, como he mencionado antes, aunque más calladamente que antes de la guerra) renegaron de la eugenesia en casi todas sus formas, y hoy en día sigue siendo un asunto espinoso y que provoca fuertes reacciones, no siempre racionales.
Sin embargo, la eugenesia no es un asunto del pasado — no sólo se sigue realizando hoy en día en algunos países (en general de una forma no forzada y mucho más sutil que a principios del siglo XX), sino que es algo con lo que inevitablemente tendremos que lidiar en el futuro. Mientras que las posibles formas de eugenesia en la épocas de Galton o Hitler eran más o menos burdas, los descubrimientos realizados desde entonces y los que están por venir nos permitirán en el futuro, si lo deseamos, diseñar nuestra progenie a voluntad, relegando el azar al pasado. ¿Lo haremos?
Algunos, como el Premio Nobel James Watson (sí, el de Watson y Crick), son de la opinión de que es inevitable que lo hagamos. En sus propias palabras,
Una vez que tienes una manera en la que puedes mejorar a nuestros hijos, nadie puede pararlo.
Otros piensan que la eugenesia es una aberración en todas sus formas. Sin embargo, de lo que no me cabe duda es de que ignorar el asunto completamente, mientras la ciencia y la tecnología avanzan, es un error: la humanidad tiene ya experiencia en eso de desarrollar tecnologías antes de haber sopesado seriamente las consecuencias morales de utilizarlas o no, y los resultados han sido desastrosos.
Desde luego, sospecho que Francis Galton en particular no tendría absolutamente ninguna duda: “diseñaría” niños sin enfermedades y con mayores capacidades que nosotros. Y, como he dicho antes, pienso que lo haría con una motivación altruista, independientemente de lo que nuestra propia moral nos indique al respecto o las dudas que nos provoque (a mí personalmente me parece un dilema tremendo). El empeño de Galton era, al fin y al cabo, minimizar el azar y elegir el futuro de la especie a través de la selección artificial — y todo empezó al leer El origen de las especies y escuchar los debates al respecto en Oxford, especialmente el de Junio de 1860 entre Huxley y Wilberforce.
Pero hablando del debate Huxley-Wilberforce…
Nota: Ya estamos en casa, todo funciona perfectamente y el ritmo de publicación volverá a ser más o menos regular. Queremos trabajar en la actualización del sitio y en el segundo libro (o nunca estará terminado, y queremos tenerlo listo para Navidad), de modo que probablemente publicaremos un artículo semanal de los “densos” en vez de dos, tal vez con noticias o imágenes entre ellos si hay algo que nos llame la atención. Os mantendremos informados.
Para saber más:
- Eugenesia
- Eugenics
- Francis Galton (en español, escaso)
- Francis Galton (en inglés, más completo)
- Archivo sobre la eugenesia en EE.UU. (en inglés)

El texto de La eugenesia , por Pedro Gómez-Esteban, salvo donde se mencione explícitamente, está publicado bajo Creative Commons Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 2.5 Spain License.
{ 61 } Comentarios
Qué información tan interesante!
Sospecho que yo de poder hacerlo elegiría tener hijos mejorados genéticamente. También opino que es algo que tarde o temprano será lo “normal” (y que lo necesitaremos si queremos ponernos al nivel de otras razas que haya ahí afuera… pero eso ya son paranoias mías).
Creo que la especie humana actual cuando supere las barreras (tanto reales como imaginarias) hará la selección natural como la ha venido realizando cada vez más práctica y adaptable al medio que la rodea…. Seres mas felices con su entorno sin la intervención de “sabios” futuristas, manipuladores de las modas en su propio beneficio. Otra cosa son las politicas sociales, dictadas esas si por seres geneticamente cargados para la exclusión no de los debiles ni enfermos, sino de los pobres del mundo.
Interesante el artículo, aunque has tocado un tema bastante peliagudo. Evidentemente, una cosa es desarrollar una tecnología, un campo de la ciencia, una idea, o lo que sea; y otra muy diferente es la forma de usar esos conocimientos: Que alguien utilice un teléfono móvil para falsear tarjetas de crédito, robar, o fabricar bombas, no significa que el teléfono móvil lo haya inventado alguien siniestro, es siniestro el que lo utiliza para hacer el mal. Sé que la analogía no es muy precisa, pero espero que sirva para aclarar lo que pretendía explicar.
Hablando de la eugenesia, tengo confianza en que en un futuro, gracias a los avances de la ciencia, se pueda modificar genéticamente el ADN para eliminar enfermedades hereditarias (alzheimer, pakirson, algunos tipos de cáncer, predisposición a sufrir diversos tipos de enfermedades, etc) y mejorar la calidad de vida de todos, sin tener que negar ni forzar a nadie el derecho a tener hijos.
En mi opinión, una vez solucionados los problemas genéticos que afecten negativamente a la calidad de vida, el resto de genes los seguiría dejando al azar.
Excelente artículo, gracias.
Si el hombre llega a ser capaz de distinguir entre genes “Buenos” y genens “malos ya no sera hombre.
Mientras tantos a los intranquilos por no practicar la eutanasia, no preocuparse, mientras sigamos con la población mundial actual nuestra raza no se ira deteriorando por los genes detritivos. Y dejando de banda todo el tema ético de porque es una aberración humana el concepto eugenesia, solo deciros un par de cosas:
-El gepardo actual corre un grave riesgo de extinción porque debido al efecto cuello de botella que sufrió su espécie no existe apenas diversidad genética entre sus individuos, eso produce que al menor canvio en su entorno no pueda adaptarse y se extinga.
Con estos dos ejemplos quiero exponer que la naturaleza nos ha ensñado que la diversidad genética tiene un valor incalculable (De ahy la locura de destruir la amazona, con los potenciales farmacos que hay!, entre otras cosas claro). Y empezar a cribar a los humanos para adaptarlos a un “Canon” sería nuestra condena!
Cuando yo leo el origen de las especies solo pienso que la diversidad genetica es ESENCIAL para la supervivencia de la especie. Si solo dejamos los que hoy son mejores, mañana solo tendremos los peores.
PD: Para los frikis del copón. En stargate, los asgard llevan tanto tiempo copiando-se y cribando su ADN para ser mas lisos y molones que los antiguos que ahora sus cuerpos se deterioran y son incapaces de reproducir-se sexualmente.
Me ha impresionado el artículo, nunca habría adivinado toda la historia de la eugenesia antes de la II Guerra Mundial, era de esos ignorantes que creían que era invención nazi.
Sobre el asunto de aplicarla… la amniocentesis es una forma legal de eugenesia, y yo no tendría reparos en acudir a ella. Ahora, de ahí a “diseñar” a mis hijos… también creo que hay que dejar a la naturaleza que trabaje un poco, no se vaya a relajar.
PD: el Huxley del debate no será el escritor, no?
Brillante artículo. Una maravilla el comentario de Belerofot. Hoy me voy a la cama mucho más a gusto con el mundo, la ciencia y el Interné.
Ser gafoso es la unica caracteristica heredable. No gafosos, ¡Dejad de procrear!
Muy, muy interesante.
El cartel ilegible de la foto dice ” I am a burden to myself and the Sate . “Should I be allowed to propagate?” Fácilmente traducible como “Soy una carga par mí mismo y para el Estado”. ¿Debería permitírseme reproducirme?
Y atento a la crueldad extraordinaria. En la página donde he podido encontrar el texto, añade: “Eugenicists tried to make their point by making poor immigrants hold banners with messages like [...]“
Así se comprenden las referencias en primera persona. Es probable que las personas que llevan los carteles en la foto no sepan lo que éstos dicen. Tristísimo.
Aquí la referencia: http://www.highwire.org.uk/teach_res/genetics/pages/res/lesplans.pdf
Bravo.
Y ciertamente un dilema tremendo.
Para mí el problema es la profunda ignorancia del ser humano sobre su propia biología como especie recién nacida en la naturaleza con poco más de 100.000 años con capacidades intelectuales “superiores”. Lo cual nos lleva a que la probabilidad de equivocarnos y desechar algo importante o esencial en la búsqueda artificial de la “mejora” de la especie es enorme.
Por otra parte la naturaleza, en su ciega evolución, crea, destruye y vuelve a crear millones de “experimentos” que nunca más verán la luz del día. Sin tener un concepto de “mejor” más allá de la supervivencia del grupo de individuos.
Interesante dilema para las sociedades actuales y futuras…
Excelente artículo, como de costumbre, aunque es una lástima que los avances tecnológicos o los planteamientos científicos siempre se orienten hacia las personas que pueden invertir dinero para utilizarlos. Por 3 euros le modifico 3 genes a tu hijo…
Creo que la ciencia debería avanzar en otra dirección para conseguir una evolución real de la especie. Esa dirección debería ser la que llevara a todo ser humano a tener acceso a la cultura, la sanidad, la alimentación… mismos derechos, mismas obligaciones. ¿Cuántos genios mueren sin ni siquiera llegar a los 5 años? Estoy totalmente de acuerdo con Belefrot: DIVERSIDAD GENETICA, pero no únicamente dentro de un tercio de la población mundial. Lo que ocurre es que resolver este problema se asocia a retroceder, y avanzar continua asociandose a tirar para adelante con el machete sin tener en cuenta lo que se corta.
Si se resolviera el problema de la pobreza en el mundo, la mortalidad infantil, la explotación al tercer mundo… se triplicaría la diversidad genética y con ello se triplicaría el avance de nuestra especie. Una vez resuelto esto, ya modificaremos los genes de nuestros hijos…
He estado dudando si comentar o no a este (excelente) artículo.
Y bueno, creo que puede ser interesante hacerlo, así que aquí está.
Como bien dice Pedro, actualmente las ideas eugenésicas están totalmente desacreditadas… entre las naciones civilizadas, lo que llamamos eugenésicamente “El Primer Mundo”. Pero en China hace muchos muchos años que se prohibe tener más de un hijo a cada pareja (bueno, no exactamente se prohibe, pero se desincentiva económicamente de tal modo que sólo los ricos y los poderosos pueden permitirse el lujo de tener más de un hijo). El resultado: Millones de pobres Chinitas amontonadas en éspantosos orfelinatos por todo el país, seguramente siendo más o menos “eugenesizadas”: menos alimento, menos cuidado, menos medicamentos…
En la India no hay política alguna de contención de la natalidad… y van derechos al precipicio. Son unos 1100 millones en la península indostánica y creciendo rápidamente. Cuando los recursos del terreno no sean suficientes para alimentar a tanta población, se va a liar. Y la India es una potencia nuclear, no lo olvidemos. Quizás mire con envidia hacia Australia, un enorme continente prácticamente vacío, que no tiene un ejército importante ni armamento nuclear. No sigo, todos podeis ver las posibles consecuencias.
En muchos países europeos, partidos de extrema derecha están creciendo fuertemente, incluso gobernando (Austria, casi Polonia, casi los Países Bajos, etc), sobre todo alimentando el odio hacia los inmigrantes y la superioridad de la propia estirpe. En España mismo está comenzando a pasar.
Pero es que hay más, mucho más. La civilización actual tiene un enorme problema. ENORME. Toda nuestra forma actual de vida depende de una y solo una cosa: La Energía. No es posible mantener la vida de los más de 6.000 millones de personas que habitan el planeta sin esa energía, que proviene en cerca de un 70% del petróleo. Con él se hacen desde fertilizantes, que triplican las capacidades de los campos para dar fruto, hasta las máquinas que permiten cultivarlos, procesarlos y distribuirlos hasta las gigantescas ciudades modernas, auténticos sumideros de recursos de todo tipo. Por no hablar de los medicamentos que han elevado fuertemente la esperanza de vida en todo el mundo, o de la gran cantidad de nueva profesiones que no existirían sin energía.
Si falta el petróleo, el tenderete se cae. Y EL PETRÓLEO SE ACABA. Tiene fecha de caducidad. Hace ya varios años que los nuevos descubrimientos no cubren el aumento anual de la demanda. El petróleo se acabará en quizás veinte, treinta o cuarenta años. Pero es que mucho antes de acabarse, ya se notará la escasez. No va a dar tiempo a inventar ninguna tecnología que permita sustituir el petróleo a tan corto plazo.
Y ¿qué le va a pasar a las ciudades, donde vivimos cerca de la mitad de la población mundial, sin petróleo?. No hay energía, los ascensores no funcionan, no hay calefacción ni aire acondicionado, ni gasolina para el coche. Los supermercados están vacíos: los alimentos no llegan al no poder transportarse. No hay medios alternativos de transporte: casi no hay mulas ni caballos para las carretas. Al no haber electricidad, la gran mayoría de los puestos de trabajo son supérfluos (los informáticos, los primeros). No hay qué comer, y si tienes algo de comer, no hay con qué cocinarlo… No sigo, que me deprimo.
Yo no sé si hay que hacer algo previendo la que se nos avecina, o simplemente dejar que venga y se lleve por delante al 80% ó más de la población mundial, dejando que la selección natural decida quién debe continuar la especie en el futuro y quién no. Pero es un tema para pensar seriamente.
(Mucho mejor explicado que mis pobres palabras, si buscáis en google información sobre la “Teoría de Olduvai”. Es estremecedor, pero como Pedro decía, si no quereis amagaros el día, mejor lo dejáis).
Un saludo, y buen día, mientras dure.
Esto es lo bueno de un blog comparado con una revista o un libro… qué nivel de comentarios, señores
@ Moko,
No sabes cuánto te agradezco la investigación… no sólo por el cartel que faltaba, sino por el contexto. ¡Ahora tiene mucho más sentido! No entendía por qué los carteles estaban en primera persona, pero ahora encaja perfectamente. Joder, hay que ser cabrito para hacer a alguien sostener un cartel en el que se insulta a sí mismo… ¿hay alguna otra especie inteligente a la que pueda apuntarme y renegar de la humana?
Ahora mismo actualizo el artículo para añadir esta información, que es bien jugosa por deprimente que sea.
Macluskey, me parece interesante lo que planteas, puedes iniciar un nuevo tema en el foro. Manuko inició en el foro un tema similar, aunque orientado más a la energía sotenible que a la demografía:
http://eltamiz.com/foro/topic.php?id=51
Volviendo al tema de la eugenesia, recuerdo un documental, que se titulaba:
El genoma humano - Abriendo la Caja de Pandora: el mapa genético del hombre del futuro.
Es el quinto capítulo de una serie de 6 documentales del genoma humano, y ahí se planteaba la eugenesia. Tiene algunos detalles imprecisos, ya que se ha avanzado mucho en el campo de la genética desde entonces, pero está muy bien.
Tratando de ‘diseñar’ a nuestros descendientes me extraña que nadie haya nombrado Gattaca cuyo transfondo es precisamente una sociedad en la que se puede ‘diseñar’ a los hijos.
Sobre la frase en aleman…
La traducción es correcta, stehen se usa tambien como permanecer: “No permanecemos solos” se puede traducir tambien como “No estamos solos”.
Muy buen articulo, lei hace relativamente poco los métodos eugenéticos que usaron en Estados Unidos con la población negra en el sur del citado pais a principios del siglo XX. Si encuentro la pagina, la postearé para añadir más información.
Saludos. Yo también me he pensado dos veces si comentar o no este artículo (muy ilustrativo tanto de qué es la eugenesia como también de las múltiples problemáticas que la rodean). ¿Por qué? Porqué, como avisa Pedro, se trata de un tema que ataca directamente la sensibilidad de mucha gente y por lo tanto, es difícil mostrarse científico. En este sentido, confieso que me ha sorprendido que Pedro usase el horror y la crueldad como argumentos a la hora de juzgar el nazismo. Para ser científico hay que ser superior a nuestra sensibilidad -¿Cómo habría avanzado la medicina si no hubiéramos despreciado nuestra sensibilidad y el horror que causaba a nuestros ancestros el hecho de diseccionar y descuartizar los cadáveres para comprender el funcionamiento fisiológico del cuerpo humano? Durante siglos tal actividad era juzgada como un atentado contra el hombre (Leonardo da Vinci, por ejemplo, fue acusado por el Vaticano por ello, pues según el cristianismo el cuerpo es el envoltorio sagrado del alma y como tal, un cadáver es intocable). Pero el científico debe ser cruel con las cosas ¡Debe destrozar muchas cosas para aprender a dominarlas, controlarlas, y por tanto, comprenderlas (Qué hacemos con los aceleradores de partículas si no destrozar, meter mano y manipular la naturaleza)! Pero no me mal interpretéis, yo no defiendo el Nazismo -El nazismo se sustenta sobre puras falsedades (como la idea de raza pura, de superioridad aria, (el nazismo es un idealismo), etc -De hecho los judíos, en cuanto a raza, son culturalmente superiores a los alemanes; sólo cabe hechar un vistazo a los artistas, pensadores y científicos judíos. Y esta superioridad judía en el ámbito cultural se ha llevado a cabo a través de un tipo de selección ejercida por la tradición y las costumbres judías, las cuales se han forjado a través de las múltiples circunstancias que ha sufrido y superado este pueblo milenario)-. En general, creo que existe cierta forma de pensar que resulta ser no sólo falsa, sino viciada: la creencia que existe el bien y el mal, eso es, la creencia de que hay cosas que son buenas de por sí y malas de por sí. Y ciertamente la eugenesia tradicional (de Dalton, nazis y compañía) se sustentaba sobre esta idea fruto del dogmátismo típico de la cultura occidental (el idealismo). Sin embargo, quienes hayan acumulado la suficiente experiencia intuirán instintivamente que esta consideración -hay cosas buenas y cosas malas- resulta ser una opinión burda e indemostrable. Es más, se darán cuenta que las mejores y más ‘buenas’ cosas que podamos gozar los hombres surgen, paradójicamente, de lo que se tilda ordináriamente como lo malo, lo horrendo, lo cruel. Por ejemplo, debemos la próspera paz internacional que hemos gozado a lo largo de los últimos 60 años a la bomba atómica; si no hubiera sido por el temor a una destrucción total la segunda mitad del s.XX hbría sido una auténtica carnicería -La 2º guerra mundial hubiera parecido un simple ejercicio de maniobras militares al lado de la 3º guerra que se preparava entre Rusia, USA, Asia (China) y Sudamérica (Argentina). En fin, personalmente considero que la eugenesia no sólo es aconsejable, sino necesaria para un ‘progreso fisiológico’ de la especie humana. Sin embargo, el gran peligro -que ya hemos sufrido y aún sufrimos hoy en día a través del individualismo que domina occidente- es tratarla desde una óptica dogmática e idealista. Para empezar hay que entender que para que un organismo -como la especie humana- crezca de forma fuerte y vigorosa no se trata tanto de las facultades que posea, sino de su capacidad para superar debilidades, enfermedades e incapacidades ¡Hacerse alto, fuerte y vigoroso requiere de superar muchas fiebres! Una raza humana superior es aquella que es capaz de convertir lo malo, lo perjudicial, lo que le afecta y hiere en una ventaja y fuerza propia ¡En una facultad propia! En cambio, para los degenerados todo se vuelve incomible -Son incapaces de hacer frente a nada y se diluyen impotentes ante las circunstancias-.
Se nota que las vacaciones te sentaron bien; un tema tan interesante como espinoso. El bien y el mal no son absolutos. Estoy con Watson, si tenemos la capacidad de “mejorar” a nuestros descendientes será inevitable, el problema es quién decide lo que debe ser mejorable…
Por cierto, la traducción del alemán perfecta.
Solo un par de datos al debate:
Si no me equivoco, en España se esteriliza a ciertos enfermos mentales (no se si con su consentimiento, aunque teniendo en cuenta el grado de retraso que llevan, supongo que será con el consentimiento de sus familiares) no ya por razones eugenásicas (o como se escriba) sino por razones de seguridad (han violado tanto a compañeras de residencia como al propio personal sanitario).
Además, ahora se está abriendo el debate de si es ético esterilizar a los violadores o no. Que viene a ser otro tipo de eugenasia.
De todas formas, TODOS practicamos las eugenasia al buscar pareja. Buscamos una que sea “la mejor” y despreciamos al resto. Y si de verdad pudiéramos elegir las mejores cualidades (vamos, cuando viéramos a unapersona del sexo opuesto pudiéramos ver sus variables ocultas
), estoy seguro que más del 70 % de la población mundial escogería de forma “eugenásica”.
Qué poder decir sobre lo que se ha dicho ya…
Sólo recordar 2 ideas principales:
1) Actualmente los científicos se están dando cuenta cada vez más de que la mayoría de aspectos que definen a un ser humano vienen dados por el entorno, y no por los genes. Muchos “ilustrados” creían que eran genéticamente superiores cuando de hecho es y era el entorno lo que los hacía ilustrados, por poner un ejemplo.
2) La diversidad genética es importante. No existe lo de “la supervivencia del más fuerte” sino la del más adaptado (a unas condiciones dadas, que pueden variar). Las adaptaciones dependen del (eco)sistema donde te hallas. Es decir, no existe un “mejor” absoluto. Siempre depende de unas condiciones. Ej: en el frío los animales están adaptados al frío, en el calor se adaptan al calor, etc. Temperatura, humedad, tamaño, depredadores, alimento, etc. Muchas variables a considerar. Y como cambie una de ellas, será mejor que tengas diversidad genética.
En mi opinión la eugenesia es una aberración en todas sus formas. Seguramente el coste de los “niños a la carta” será bastante alto. Por tanto,mientras existan unas desilguadades ecocómicas tan desorbitadas sólo los privilegiados podrán acceder a ello. Quizás en países desarrollados pueda llegar a ser lo normal, pero en el tercer mundo es altamente improbable que sea accesible para la gente. Sería crear humanos de primera y de segunda. No a la eugenesia… al menos no en mi nombre.
Me gustaria añadir un par de cosas. Yo no creo que el control demografico sea un tipo de eugenesia. Como deja Pedro claro la eugenesia tiene un fin (mejorar genticamente la especie), que equivocado o no (equivocado) es distinto del tema del control demografico cuyo fin es limitar el crecimiento de la especie humana, la cual actualmente se apodera del 40% de la energia que capturan las plantas en el planeta (HANPP http://en.wikipedia.org/wiki/Primary_production#Human_impact_and_appropriation). Creo que no se debe confundir. Puesto que el control demografico es algo necessario para el mañána y la eugenesia es algo claramente detritivo y pésimo.
Ademas yo no veo ningún dilema ético en el control demografico. Todos no podemos tener 10 hijos, pues los repartimos a partes iguales. No hay ningún fin de jugar a ser Dios, simplemente es lo que haría un grupo de personas en una isla dessierta i con la comida escaseando, racionarla.
¿cuando se ha visto que el ser humano renuncie a utilizar una tecnología que controla? Estamos abocados al uso (regulado legislativamente o no) de la manipulación genética en unas décadas. en el fondo, se consigue en una generación lo que a la naturaleza le habría costado milenios (ejem: aumento de la inteligencia, de la longevidad, erradicación de enfermedades como la diabetes mellitus, etc.) ¿ acaso alguna sociedad desea por ejemplo,psicópatas en su seno? No lo dudeis ni por un segundo, la manipulación genética si hará. No la exterminación del individuo a la manera del Nazismo, no; así no. Se hará de una manera “democrática, aceptable y eco-sostenible”. Se hará “por nuestro bien”
Buenos días.
Pues creo que lo habéis dicho ya prácticamente todo. Me quedo con la intervenciones de David y Belerofot. Creo en la diversidad genética, no ya como medio de adaptarnos mejor a los posibles cambios en el medio (naturales o artificiales), sino como mecanismo para evitar que nos miremos demasiado el ombligo. En este sentido le diría a Macluskey que si bien hay motivos para el desánimo, también los hay para el optimismo. La inmigración, aparte de comportamientos xenófobos (siempre resurgen cuando hay crisis económicas), también está generando movimientos importantes en favor de la integración. Cada vez es más frecuente ver parejas formadas por personas de distintas razas, por ejemplo.
Por otro lado, como dice Belerofot, conviene no confundir conceptos. Una cosa es la eugenesia y otra el control de la natalidad o la erradicación de enfermedades usando métodos genéticos. Ninguna familia puede permitirse perder el control sobre su progenie si aspira a ciertas cuotas de bienestar. Pues lo mismo un país.
Y pocos verán con malos ojos usar la genética para erradicar una enfermedad presente en un embrión o para generar tejidos de células madre. Cierto que algunos ponen reparos a esto último, como Bush, que demuestra perrmanentemente que el entorno es más importante que las cualidades genéticas.
Respecto a los eruditos comentarios de Robert, sólo decir que no veo problema en que la Ciencia esté supeditada a la sensibilidad. La Ciencia no debe frenar su camino por miedo a que sea mal utilizada, pero tampoco debe (en mi humildísima opinión) acelerarlo recurriendo a métodos poco éticos. Es cierto que los conceptos del Bien y del Mal no son absolutos pero en el otro extremo tampoco creo que estén completamente desdibujados y carezcan de sentido. Los valores, las leyes, los usos y costumbres y cualquier código de conducta en definitiva, se sustentan en una suerte de consideraciones sobre lo que “es bueno o malo (o sobre lo que es correcto o incorrecto)” para los individuos y la sociedad.
Pero también caracteriza al ser humano la necesidad de socializar (zoom politicon), y ésta solo se puede llevar a cabo si hay normas razonables de convivencia. De nuevo podríamos hablar mucho sobre lo que significan “normas razonables” (¿qué es razonable para una determinada sociedad o individuo?) pero creo que ya me estoy extendiendo demasiado y puede desembocar en un debate estéril.
Desde luego ya se ha dicho prácticamente todo y además muy bien expuesto, así que sólo quería hacer un breve comentario.
Varias personas han hecho referencia a las posibles diferencias entre primer mundo y tercer mundo en el avance de la selección genética por un lado, y por otro a la necesidad de diversidad para la supervivencia. Juntando las dos ideas me viene la imagen de un futurible en el que el primer mundo efectivamente juega a tener niños perfectos, estilo Gattaca, y en el que el tercer mundo tiene mayores posibilidades de supervivencia dada su diversidad genética. Al fin y al cabo todo lo que hace terrible al tercer mundo supone, desde mi punto de vista, una selección del más apto.
Un ejemplo: hace un par de años tuve la oportunidad de viajar por Uganda y conocer a una tribu apartada, los Tepes. Entre ellos la mortalidad infantil es fácil de un 30%. Esto se debe entre otras cosas a que una parte fundamental de su alimentación es una mezcla de sangre y leche de vaca sin hervir. Evidentemente, los que sobreviven tienen un sistema inmunitario más fuerte.
Ciertamente altísimo el nivel de comentarios. Se nota que hemos vuelto de vacaciones con fuerza
Yo quería añadir un punto sobre el que me parece que nadie ha incidido aún: que las normas respecto a lo que es “conveniente”, “aceptable” y “socialmente correcto” varían dependiendo de las sociedades. Y que, de hecho, la eugenesia se practica activamente: meramente, se practica sin dirección. Como ya se ha dicho, cada uno de nosotros practicamos una selección terrible de todos los demás humanos al elegir nuestra pareja: nos quedamos con una sola. Claro que esta selección funciona en sentido opuesto también: nosotros somos seleccionados en el proceso. Y la forma en la elegimos o no una pareja concreta depende del momento histórico: véase si no la diferencia en la manera de elegir del mundo moderno, con un mayor componente multirracial y, por poner dos ejemplos extremos, la Alemania de los años 40 o la Norteamérica de los 50.
También tenemos que tener en cuenta que las modificaciones en cualquier dirección no irán muy lejos sin un baremo fijo, y que ese baremo varía con gran rapidez en las sociedades (el propio artículo deja muy claras esas fluctuaciones en los últimos dos siglos) y el ritmo de generaciones humanas es muy lento, por lo que sólo un período extremadamente largo de estabilidad social, desconocido hasta ahora, permitiría un avance sustancial (en cualquier dirección, de nuevo, impredecible por completo).
Por otra parte, y atendiendo al criterio de que la variabilidad genética es la mejor de las bazas de una especie para sobrevivir(se), yo creo que nunca llegaremos a saber lo suficiente de las condiciones futuras de nuestro planeta y de nuestras sociedades como para seleccionar con éxito las características positivas (eugenesia positiva). A lo sumo, podemos intentar mejorarnos en ciertos aspectos físicos: fuerza muscular, resistencia inmunológica, velocidad de reflejos, capacidad intelectual (aunque dudo mucho que ninguna mejora genética pueda superar la mejora conseguible mediante la educación). Sin embargo, muchos factores aparentemente aleatorios, como el que ha aportado Belerofot sobre la anemia falciforme y la malaria, están no sólo fuera de nuestro control práctico sino también teórico (conocimiento sobre el futuro). Por lo tanto, si atendemos a esas necesidades de variabilidad “no controlada”, nuestro margen de maniobra para utilizar eugenesia negativa se reduce considerablemente.
Resumiendo, eugenesia negativa, poca y muy controlada, siempre de manera oficial, transparente y ética. Eugenesia positiva, siempre voluntaria y de decisión personal, de modo que las diferencias inherentes a los seres humanos mantengan la variabilidad (unos decidirán modificarse y otros no, unos podrán pagarse el tratamiento y otros no). El grupo de seres humanos que se modifiquen servirán de “cobayas” del resto, si hay alguna consecuencia positiva que evite las negativas (cosa complicada, porque esto es biología, donde no existen las cenas gratis).
Saludos. Se nota que nos encontramos ante un tema complejo por la gran cantidad de aspectos distintos que han abordado los comentarios. Me gustaria aclarar algunos puntos. Empezaré por el comentario de ‘dante ventura’ que presupone que la democracia (invento occidental y moderno) es el camino para conseguir el bienestar, es decir, todo lo que se consigue democráticamente es bueno. En mi opinión esto es falso (la democracia -el poder de las mayorías- siempre es un gobierno mediocre, eso es, fomenta la mediocridad en todos los niveles). La verdad es que me sorprende el ensimismamiento de muchos que piensan -Nosomos somos buenos porque tenemos democracia y por tanto, respetamos los derechos de todo el mundo-. En realidad, y perdonad que sea duro y directo con ello, cabe decir que si la humanidad consta de 6000 millones de individuos exterminar unos millones (sean muchos o pocos), de por sí, no supone un atentado contra la humanidad (entendiendo a la humanidad en cuanto a organismo y no en sentido idealista es decir, en cuanto al conjunto de individuos), quizás todo lo contrario. Sin embargo, entiendo que este ‘quizás’ sea peligroso y difícil, y que sólo una excepción intelectual se atreva a tantearlo, cuestionárselo y por tanto, estudiarlo. Supongo que lo fácil y cómodo es exclamar: exterminar es malo, porque es feo y horrendo -Aspiremos a vivir en un mundo fraternal en donde todos podamos vivir en paz y respeto-. Pero en fin, esto es un no querer ver la realidad, es decir, no querer mirar la vida a la cara -pq la vida es cruel y contradictoria-. Y señores ¡cuántas veces llevamos a cabo los más grandes desastres pensando, neciamente, que hacemos el bien! ¡No! Yo no me creo a quienes van de buenos, héroes y santos. En este sentido, cabe afirmar que toda eugenesia es cruel y dura -no hay que ocultarlo-, sin embargo, es necesaria para cultivar la vida humana ¡Vivir es seleccionar, elegir, cultivar y promocionar! No obstante, imbécil será quien espere de la eugenesia una especie de hombre inmortal y sobrenatural que desconozca el dolor, el sufrimiento, la debilidad, la enfermedad, la degeneración, la locura ¡No seáis ilusos! La genética puede hacer grandes cosas pero no milagros ¡Dejad de mirar películas que os estropean el criterio! En realidad, y si no meditadlo sin prejuicios y honestamente, no aplicar una eugenesia o una selección es atentar contra la vida humana y su desarrollo. En cualquier caso, la cuestión reside, entonces, en quién debe decidir cómo aplicar la tecnología que tenemos para desarrollar una eugenesia u otra. Y tranquilos, no os coméis el coco por ello, que a fin de cuentas lo decidirán quienes mandan y tienen poder e influencia sobre el resto (sean las mayorías, las multinacionales, los dictadores, las religiones, los multimillonarios, etc).
Hola a todos. solo queria aportar mi visión particular al debate. Lo que es moral o amoral, bueno o malo, es demasiado relativo y no tiene sentido hablar de si algo es una cosa u otra fuera del concepto de individuo; cada uno tiene su propia visión personal e intransferible sobre estos conceptos ya que vienen dados por la propia experiencia que el individuo va ganando a lo largo de su vida y nunca son valores constantes, lo que es bueno o malo para mi (como individuo) cambia en el tiempo; todos y cada uno de nosotros usamos unas reglas para procesar los datos que recopilamos segundo a segundo y esas reglas se auto modifican. Aunque esta claro que han de existir ( de hecho existen) reglas genéricas de conducta para la convivencia en un colectivo social; pero no dejan de ser directrices impuestas por el momento y el lugar en el que se encuentra el individuo en ese momento ( vamos, el sitio donde vive). Y a que viene este rollo; bien, todo esto viene por que si algún día llegamos a poder escoger nuestra progenie a la carta el problema moral será personal, cada cual decidirá si para el es moral o no alterar a sus hijos genéticamente; pero lo que es innegable es que todos queremos lo mejor para nuestros hijos, y si se pueden modificar o descartar enfermedades o problemas lo haremos. En el tema de la eugenesia negativa ( siempre en mi opinión) todos somos unos falsos (como en todas las cosas) y tenemos diferentes varas para medir según nos conviene moralmente, no todo lo que se hereda del progenitor es genético; ¿ quien se ha sacado el carné de padre?, ¿ Quien dice que uno esta preparado para educar a su hijo?, ¿Quien es mejor padre?, El pobre que enseña a su hijo a sobrevivir, o el rico que no le enseña valores; El protector, El que pasa tato tiempo trabajando para que su hijo lo tenga todo que nunca esta con el; ………. Si realmente alguien quisiera poner unas reglas para ver quien puede tener o no progenie deberían de esterilizarnos a todos.
PD : No os equivoquéis, nadie elige a su pareja, la pareja te elige a ti, jejejejeje
Robert, antes de nada quiero decir que reconozco mi incapacidad para abordar ciertas problemas desde un punto de vista estricta y exclusivamente científico.
No obstante, no creo que este reconocimiento constituya un impedimento grave que inhabilite a cualquier persona en la misma situación, a tratar con rigor las más diversas cuestiones científicas que puedan plantearse. Es más, creo que, entre otras cosas, supone la asunción objetiva de que los problemas tienen múltiples facetas. ¿Y acaso no deben ser todas consideradas (al menos consideradas) en aras del propio rigor científico?
No obstante tus contribuciones al foro son muy jugosas porque eres un poco provocador (ruego que ni el aludido ni los demás colegas tomen a mal este calificativo, pues no es mi intención, lo digo en el mejor de los sentidos y con toda buena fé y respeto, y con el compromiso de retirarlo si pudiera dar lugar a mala interpretación). Hay algunas de tus afirmaciones que me gustaría comentar.
1) “la democracia -el poder de las mayorías- siempre es un gobierno mediocre, eso es, fomenta la mediocridad en todos los niveles”.
Disiento completamente. Desde el punto de vista estrictamente humano es netamente superior a cualquier otra forma de gobierno, creo. Pero si dejamos a un lado esta faceta y nos atenemos esclusivamente a logros tecnológicos, científicos o sanitarios, por ejemplo, no veo tampoco que la democracia dé peores resultados que otras formas de gobierno. Es una cuestión de voluntad y, por supuesto, de inversión. Económicamente tampoco creo que despunten otras formas de gobiernos por encima de la democracia.
2) “si la humanidad consta de 6000 millones de individuos exterminar unos millones (sean muchos o pocos), de por sí, no supone un atentado contra la humanidad (entendiendo a la humanidad en cuanto a organismo y no en sentido idealista, es decir, en cuanto al conjunto de individuos), quizás todo lo contrario”.
Pues hombre, en tanto organismo la automutilación puede que no acabase con la humanidad, pero ¿para qué mutilarse? Respecto a que exterminar sea mejor que no hacerlo, tampoco estoy muy conforme que digamos. Supongo que te refieres al control de los recursos: eso de que “si somos demasiados y tocamos a poco mejor cortamos por lo sano”.
En tal caso, mejor fomentar políticas que aseguren el acceso a los recursos (productividad, control de natalidad, crecimiento sostenible, optimización de recursos) para evitar en lo posible pelear por ellos. No sé si esto es no mirar de cara a la realidad, pero yo creo que es un modo perfectamente válido de afrontarla. Otra cosa es que se tenga éxito.
En tu exposición pareces asumir que la humanidad no tiene arreglo, y no te lo reprocho, la verdad es que hay que tener más moral que el Alcoyano para dar un voto de confianza por ella. Pero no hacerlo es repetir la historia y, aunque sea por aburrimiento, mejor intentar otra cosa.
3) “no aplicar una eugenesia o una selección es atentar contra la vida humana y su desarrollo”.
O no. Puede que sea su aplicación lo que suponga un atentado contra la vida humana y a su “desarrollo diverso”. Como siempre el principal problema es dilucidar el criterio que debe usarse para su aplicación, caso de aplicarla de forma activa y decidida. Creo que puede haber consenso en algunos puntos (sanidad por ejemplo), pero casi seguro que ganan los desencuentros. Ya acumulamos malas experiencias sobre su aplicación en el pasado. Cuidado.
4) “no os comáis el coco por ello, que a fin de cuentas lo decidirán quienes mandan”.
Lamentablemente, de acuerdo. Y aquí atisbo otro beneficio de la democracia respecto de otras formas de gobierno. Lo harán, si “los que mandan” lo deciden, pero al menos habrá más oportunidades, para aquellos que tengan a bien hacer uso de ellas, de oponerse.
P.D. Mis condolencias a Schrödinger por la muerte de su gato. Esta frase puede que no se entienda en el futuro, pero ¿qué le vamoa a hacer?
Saludos a todos. Para nada me ofendes Mazinger (soy consciente que he sido duro y directo y que además, he simplificado mucho el tema, hecho que dificulta apreciar mi opinión) ¡Faltaría más! jaja. Y como no voy a intentar haceros cambiar vuestra opinión (en realidad, ¿qué importancia tiene eso?) no voy a extenderme argumentando mi punto de vista en estos temas. Para mí, si a raíz de mi opinión alguno de vosotros es capaz de plantearse estas cosas (democracia, eugenesia, desarrollo de la humanidad no en cuanto al conjunto de individuos sino en cuanto a un organismo fisiológico, etc.) desde otra óptica, con otra sensibilidad y con nuevas desconfianzas -pues siempre se tienen demasiadas confianzas con ciertas ideas-, a mi ya me sabe suficiente. En fin, de todas formas nos encontramos ante un tema harto complejo y que, aunque nosotros digamos tener una opinión al respeto, no sólo podemos cambiarla según las circunstancias y nuestros intereses y afinidades, sino que tampoco está en nuestras manos (al menos en la mía) influir demasiado al respecto. Por que una cosa es lo que uno piensa sobre algo, otra lo que hace y otra lo que le gustaría hacer.
El conjunto de comentarios de este post está rayando en lo sublime.
Intervengo otra vez al hilo del 4º) comentario de Mazinger sobre el previo de Robert: “no os comáis el coco por ello, que a fin de cuentas lo decidirán quienes mandan”.
Gran error (en mi opinión).
Los individuos de la especie humana que sobrevivirán a la próxima conflagración seria no van a ser “los que mandan”, sino, como inevitablemente ocurre siempre en biología, los más adaptados a las cambiantes condiciones. O sea, como los bisontes que evitan ser comidos por los leones mientras cruzan el río Mara.
Traig o de nuevo a colación la “Teoría de Olduvai”. Richard Duncan la expresó no hace muchos años, y, resumiendo mucho, mucho, viene a decir que la “Recojoguerra” por los recursos está a la vuelta de la esquina. Y esta vez es una guerra que no va a ganar nadie: todos la perderemos.
Estamos indudablemente en la Era de la Energía. No se puede concebir el mundo como es (en prácticamente cualquier parte del mundo) sin aportes gigantescos de energía, casi toda fósil. Pero… es que el pico de disponibilidad de energía mundial se produjo a finales de los años setenta del siglo pasado. Expresado no en Kw brutos, ni en barriles brutos de petróleo, sino en “Barriles Equivalentes de Petróleo per cápita”. Desde entonces estamos en una meseta suavemente descendente que, según la teoría, se precipitará rápidamente a partir de no muchos años (2012? 2018?)
La Población aumenta a una tasa aterradora, y los nuevos aportes de energía no lo hacen al mismo ritmo. Podemos inventar algo maravilloso en unos años, pero no se ve nada en el horizonte. Los dispositivos de energía renovable (la energía es renovable; los dispositivos captadores no lo son, eh?) no van a solucionar el problema a tiempo, o quizá nunca.
Sin petróleo no hay electricidad, no la suficiente. Sin electricidad, sin petróleo, el 70% de la población mundial (la urbana) no puede vivir mucho tiempo. Así de brutal, directo y sencillo.
Sin petróleo no hay comida suficiente. Ganadería, Agricultura, no serían tal como las conocemos sin energía. Un ejemplo: Hasta el siglo XIX, el 85 ó el 90% de la población se dedicaba a la agricultura. El sistema de cultivo normal era “a tercias”, “a cuartas”, o más, es decir: Un año el campo se araba, se sembraba y recogía; posteriormente se dejaba entrar al ganado a comer el rastrojo y, de paso, abonarlo con sus excrementos. El segundo año, se dejaba para pasto: los animales ramoneaban la hierba y, de paso, seguían abonando la tierra. A veces se necesitaba más de un año para recuperar la tierra. El tercer año (o cuarto…) se dejaba la tierra en barbecho: se araba pero no se cultivaba. El cuarto se reiniciaba el ciclo.
Ahora, la tierra se abona con abonos artificiales, basados en petróleo; se cultiva todos los años mediante máquinas gigantescas que lo hacen todo con una sola persona; y los frutos de la tierra se envían a miles de kilómetros usando más petróleo. La producción por Hectárea viene a ser como cinco o más veces la que se obtendría por medios tradicionales. Y luego hay que llevar esa comida a donde están los consumidores, porque en el campo ya casi no queda gente.
En fin, según los cálculos más optimistas, la capacidad de la Tierra para mantener humanos en las condiciones, digamos, del Siglo XVIII, no pasa de 700 u 800 millones de personas. Pero es que ya somos 6000 millones, y creciendo. Y Ya Estamos Aquí. Por mucho que reduzcamos la natalidad, Sobramos 5000 millones ó más a corto plazo.
Cuando los recursos de verdad empiecen a faltar, ya no va a ser una guerra de países, unos contra otros; será una guerrilla donde los que tienen hambre intentarán comer a costa de los que tengan algo de comida. Así que no sirve con irse a Villatempujo de Arriba y cultivar tu huerto: los hambrientos de Villatempujo de Abajo te lo requisarán, salvo que tengas provisiones ilimitadas de munición… Será una lucha donde el fuerte sojuzgará al débil… sin ningún miramiento. Como casi siempre en la Historia, vamos, y si no, que se lo pregunten a Dario de Persia, a Alejandro Magno, a Gengis Khan, a Tamerlán, a Saladino, etc, etc.
Las más catastrofistas ideas de las novelas y pelis de ciencia ficción (El Cartero, La Máquina de Matar, y bastantes más) se van a quedar cortas.
¿Quién sobrevivirá? Quien puede adaptarse. Esa tribu tepe que se comentaba antes, con sus conocimientos tribales milenarios, tiene muuuchas más posibilidades de sobrevivir que los más astutos e inteligentes Corredores de Bolsa de Wall Street, por más que sean los “Masters of the Universe”, como se autodefinían en “La Hoguera de las Vanidades”. Ni los mandamases de ná, salvo que sepan cómo se cazan bisontes o cómo se recolectan frambuesas, o cómo se hace fuego con dos palitos, un suponer.
Por eso se llama “Teoría de Olduvai”: porque es posible que el método de subsistencia de la especie humana en un par de Siglos sea el mismo de nuestros antepasados del Achelense de la garganta de Olduvai, en Tanzania.
En fin, en las páginas que fácilmente encontrareis buscando en la web, encontrareis información suficiente como para darle una vuelta, y ser mucho menos autocomplaciente de lo que todos solemos ser.
Buen fin de semana, amigos.
Estoy de acuerdo con Macluskey: menudos comentarios. Pero no sólo por el nivel, sino por la actitud…
“En mi opinión…”, “estoy en desacuerdo”, sin insultos…¿No estáis de acuerdo pero no os llamáis de todo? ¡Esto no parece Internet!
@Pedro, toda la razón
@Macluskey, creo que esa previsión de futuro obvia algunos factores si bien el resultado potencialmente sería igual de desastroso. Puestos a imaginar un futuro apocalíptico por la lucha por la energía lo primero sería una guerra mundial. Las posibilidades de resultados son infinitas y dado el potencial destructivo de la humanidad, catastróficas. Sin embargo no creo que haya un futuro sin electricidad/energía. Creo que será un futuro en el que quien tenga el poder tendrá energía, al más puro estilo feudal. De todas formas, si hay una lucha por los recursos desemboca en una guerra habríamos disminuido drásticamente la población del planeta y es posible que en la posguerra los recursos dieran para todos. Eso no quitaría hambrunas y penurias a la mayoría de la población en esa época, aunque desde luego veríamos un nuevo orden mundial, posiblemente peor que éste.
Desde luego plantearse estos futuribles tiende a llevarme a aprecias más nuestro sistema actual y desear preservarlo y luchar por él. Tendrá muchos fallos, pero siempre serán mejores que un mundo tribal o feudal.
Por cierto, en relación a la tribu de los Tepes, son pastores y no cazadores. Y disponen de kalashnikovs que o bien han comprado o robado a soldados en emboscadas. Están bien preparados para sobrevivir me parece a mí.
Efectivamente, Naeros, efectivamente.
No creo que cuando empiece a haber apagones repetidos, continuados, y a faltar alimentos en los súper, la gente se quede tan pancha.
Ejempos hemos tenido no hace mucho: Un cable de alta tensión cae en Barcelona… y la que se montó a poco derriba al Gobierno. Un anuncio de huelga del 10% de los camioneros, y las baldas de los supermercados, arrasadas.
Si las perspectivas son a tener cada vez menos electricidad… habrá que racionarla ¿no?. Hay muchas alternativas: ¿primero las fábricas, primero el transporte, primero el sector residencial, los hospitales…? ¿O más bien el Ejército, el Gobierno y la Policía, es decir, el “establishment”?
Y cuando no haya ni siquiera para el establishment, ¿qué? Pue a buscarlo donde haya, claro. Pero es que hay muchos más que querrñan lo mismo.
Como tú bien dices, la guerra es inevitable. Pero no una guerra como las que conocemos, no. Sera Otra Cosa Nunca Vista. Habrá que inventar una palabra nueva, algo así como “Autoextinción de la Especie”.
En fin, los próximos sí serán esos “Años en los que viviremos peligrosamente”.
Saludos
PD: Pedro: Si comento en este blog es precisamente por lo que antes has dicho: somos todos civilizados, empezando por el Jefe, que es el primero y principal. Enhorabuena.
En algunos de los comentaristas se manifiesta un importante aire pesimista para con respecto al porvenir de la raza humana (Macluskey & naeros). Sin embargo, me pregunto: ¿Realmente vamos a peor? ¿Realmente perder nuestro sistema de vida sería un desastre? No hace mucho leí un estudio en el que se confirmaba que en los países más pobres o en desarrollo la gente es más feliz que en los países desarrollados (en realidad sólo cabe viajar a áfrica o sudamérica para darse cuenta rápidamente de ello). Eso nos hace ver que el bienestar no proporciona la felicidad. Sin embargo, todo movimiento sociológico, ideológico y político moderno se ha fundado en la persecución del bienestar absoluto ¿No habrá sido eso en detrimiento de la felicidad? Durante 60 anyos se ha creído que el capitalismo era el camino más efectivo para alcanzar un bienestar absoluto; sólo era cuestión de tiempo de que todos los seres humanos pudieran disfrutar de la cocacola, el Mcdonalls, las aspirinas y el wiscky, y por tanto pudieran sentirse libres, justos y sanos. Pero ahora empezamos a dudar de que el capitalismo pueda proporcionarnos un bienestar absoluto y apreciamos que todo el bienestar alcanzado hasta la fecha ha sido a costa, no sólo de atontar y mediocrizar a la gente tratándola como animales de granja, sino, además, de destrozar y ‘quemar’ los recursos naturales de forma salvaje y frenética ¡Cuanto hace apenas 40 años creíamos que era el camino correcto -una panacea- ahora lo vemos como uno de los factores más peligrosos para nuestro porvenir! -Quizás tb haya algo de miopía en esta visión- En cualquier caso, empezamos a ser muchos quienes intuimos que esta salvaje borágine cultural y social que ha fomentado el capitalismo -con su individualismo: lo importante es apaciguar la angústia existencial del hombre que se siente un ser fugaz y efímero a través del bienestar ¡Ya no se cree en Dios como remedio y solución a la angústia, sino en el bienestar fisiológico! El bienestar nos calma: nos atonta lo suficiente como para no tener que sufrir y por tanto, mirar las cosas que nos afectan y violentan a la cara- nos puede lelvar fácilmente a un colapso en todos los sentidos (no sólo en cuanto a una falta de recursos naturales sino en cuanto a una inópia social y una falta de voluntad). Pero yo no soy pesimista al respecto, es decir, no creo que el inevitable colapso del capitalismo salvaje lleve a la raza humana a vivir en un mundo peor. Depende. De hecho, ojalà este derrumbe no se haga de forma racionalizada -como muchos piden-, sino con explosión y violencia ¿Por qué? Porqué cuanto más duro, más difícil, más peligroso, más conflictivo sea este mundo que se nos avecina, mayor será la sensación de estar vivos ¡Mayor será nuestro agradecimiento por vivir! Señores, como en todas las cosas, cuanto más difícil y peligrosa es la vida, más la amamos y respetamos. Cuando cualquiera vive, entonces, el valor de la vida se desprecia y devalúa.
Lo primero que tengo que hacer es felicitar a Pedro, porque en muy pocos sitios de Internet pueden verse debates tan intensos y respetuosos como aquí.
Volviendo al tema, tras leer los comentarios y buscar información sobre la citada Teoría de Olduvai, lo que más me da que pensar es qué ocurrirá. Si el derrumbe es tremendamente violento, como pide Robert, puede ocurrir cualquier cosa, como el uso de bombas nucleares y armamento biológico.
Si eso ocurriera, no se libra nadie. Miedo me dan algunos países con armamento nuclear, como Rusia, Estados Unidos, Pakistán, India, Israel y Corea del Norte. Rusia y los EEUU han demostrado ya de qué son capaces en Georgia e Irak (si ya fue desagradable la invasión de Irak por el petróleo, peor ha sido aún la hipocresía rusa, porque no nos engañemos, ha invadido Georgia para controlar el único oleoducto que no pasa por su territorio… después de criticar el interés yanqui por el petroleo iraquí). Puede que nos libramos de las nucleares, pero ¿y de las biológicas? Son peores, no se detectan hasta que es demasiado tarde…
Georgia, Irak, y otras guerras como Darfur no dejan de ser guerras por recursos. ¿no es un preludio de la que se avecina? Ojalá esté equivocado, pero tengo muy mala espina. Como se decía arriba, hay que tener más moral que el Alcoyano para ser optimista en este tema, la verdad.
Robert:
¡Estamos de acuerdo!! Yo no digo que el modelo de vida de los países civilizados sea chachi piruli, ni mucho menos. La gente es más feliz en países pobres que en el mismísimo Imperio, claro que sí.
Si yo no digo eso… ni tampoco que la medicina occidental, la sanidad y la protección pública sean malos, han mejorado enormemente las esperanzas de vida de la humanidad. Estamos sin lugar a dudas en el momento histórico donde mejor vive la humanidad, en su conjunto. Ya (casi) no hay esclavos, sólo proletarios, que, al menos, pueden decidir por sí mismos dónde, incluso cómo, gastar su pizquita de sal (el salario, vaya).
Lo que yo digo es que NO VA A DURAR. Que se acaba. Fue bueno mientras duró. Hasta la vista, baby. Chao, pescao. Abur.
Quizá alguien invente algo maravilloso, o quizá esté inventado ya y ciertas multinacionales están esperando al momento oportuno para sacarlo a la luz…. Quizá. Pero es que ese”Algo” debe ser algo muy gordo, y no parece que se oiga nada de nada al respecto. Y desde luego, no va a ser sencillo encontrar a los “parahombres” que nos solucionen el problema. (Homenaje a Isaac Asimov y sus “Los Propios Dioses”, considerada en su momento la mejor novela de ciencia ficción de la historia).
Así que, señores… Como decía Porky en el show de Bugs Bunny: ¿Estuvie-estuvie-estuvieron contentos?—Eso es to-Eso es to-Eso es todo, amigos.
Saludos
No nos rasguemos las vestiduras señor@s, al fín y al cabo el aborto terapéutico no es más que una simple forma de eugenesia.
El Tema y los comentarios mucho muy interesantes y respetables todos. Una vision muy masculina por lo demas, asi que no les haría mal leer una femenina
Primero, no existen razas superiores (ni judios ni alemanes), solo entornos diferentes, que hacen que desarrolles estilos de vida diferente. Nacen niños inteligentes en Bolivia, en Venezuela, en Estados Unidos, en España, en Rusia, en China, en Egipto, en la tribu masai. Solo que algunos podrán desarrollar sus talentos y otros no. En los mismos países habran estafadores asesinos, delincuentes, politicos, atletas, astronomos, humoristas, biologos, fisicos, etc. En ninguno hay superiores o inferiores, todo depende la vara con que midais, todo depende que midais.
Me duele ver que la raza humana a avanzado a punta de guerras. No te importa que muera un niño de otra raza porque no es tuyo. Y si hubieses nacido en aquel lugar, sino estuvieses en la posicio