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Eso que llamamos Lógica. La serie completa en formato PDF.




Desde octubre de 2011 hasta mayo de 2012 publiqué en éstas, vuestras páginas favoritas de El Cedazo, una serie sobre Eso que llamamos Lógica, que escribí tomando como base mis añejos apuntes de la asignatura de “Metodología” de mi casi olvidado Segundo de Informática, allá por 1973, asignatura impartida por Don José Cuena Bartolomé, desgraciadamente fallecido hace unos años.

La labor de arqueología informática dio como resultado una serie que tuvo una buena aceptación,  no, una gran aceptación, diría yo, cosa por la que os estoy profundamente agradecido, aunque también provocó controversias con los lectores más conocedores del tema. Estas diferencias fueron debidas a la aproximación utilizada para acercarse a algo tan lógico como es la lógica… En efecto, esta forma de exponer la Lógica (que no es mía, que conste, sino que es la que utilizó Pepe Cuena en aquellos años del cuplé) no es quizá la forma habitual de hacerlo, y esto provocó algún que otro malentendido que creo yo que, finalmente, quedó resuelto.

Explico eso de los malosentendidos: esta serie siguió una aproximación “bottom-up”, es decir, de lo particular a lo general: va construyendo el edificio lógico desde sus cimientos, poco a poco, ladrillo a ladrillo, pared a pared, hasta construir el edificio completo. Primero enseña a fabricar los ladrillos, luego a unirlos para construir paredes, luego éstas para construir una planta, etc, hasta llegar a construir el edificio completo. Tradicionalmente, la Lógica se enseña más bien mediante una aproximación “top-down”, de lo general a lo particular,[1] y esta diferente forma de exponer el contenido llevó a muchos lectores, incluyendo a los propios Pedro y J, buenos conocedores del tema, a considerar que en ciertos artículos “faltaban cosas”, que “estaba incompleto” e incluso directamente que lo expuesto en el artículo n era erróneo… y luego llegaba el artículo n+1 y decían: “Ah, claro, aquí está lo que echaba en faltaba en el capítulo n…”.

Bueno, el caso es que la serie, que deliberadamente siguió una cadencia temporal de publicación similar a la que tuvo la asignatura de Metodología del curso 1973/74 en que se basa, sólo que 38 años después, finalizó por fin y aparentemente todas las dudas y cositas varias que se echaban en falta estaban ya en su sitio… descolocadas, quizá, según el entender de algunos, pero el caso es que ahí estaban.

Además, tuve la gran suerte de que nuestro amigo Javier “J” Sedano contribuyera de manera genial con dos artículos, dos anexos, uno sobre la reducción de Karnaugh (que quizá supe alguna vez cómo era, pero que tenía completamente olvidada), y otro sobre la quizás más inmediata aplicación del álgebra de Boole y del cálculo proposicional a la vida corriente: la lógica digital utilizada para construir las puertas lógicas que configuran la base del ordenador, dispositivo o cacharro en el que lees estas líneas.

Entonces, una vez acabada la serie y pasados unos meses de canícula veraniega[2] para reflexionar, y estando en el comienzo de un nuevo curso escolar, creo que ha llegado el momento de recopilar los 10 artículos de la serie, más los dos anexos escritos por J y otro más de propina (que tenía pensado incluir como comentario, pero que al final no lo hice), en un único documento, para que aquellos que hayan seguido la serie y les haya servido para algo (o crean que les puede servir de algo en el futuro) la puedan tener completa, con todas las erratas que hemos visto, corregidas… y, desde luego, de forma gratuita.

Podría, sí, haber publicado un libro de autoedición en alguna de las plataformas existentes, como lulu por ejemplo; podría haberlo convertido al formato kindle y haberlo subido a la web de Amazon; podría haberle puesto un precio simbólico, o no tan simbólico, que compensara de alguna manera el trabajo de escribir los artículos… podría…

Pero no.

José Cuena Bartolomé (1987).

En realidad, la base intelectual de la serie no es mía, es de Pepe Cuena, aquel profesor estupendo que me enseñó lógica en los albores de la civilización. Yo he reutilizado aquellas amarillentas páginas, re-redactado muchas partes, incluido muchos ejemplos nuevos o modificado los añejos y hoy políticamente incorrectos ejemplos usados por Don José en 1973, buscado e incorporado las imágenes… sí, cierto, es mucho trabajo. Pero lo he hecho de mil amores. Me siento más que pagado por el simple hecho de que cientos o miles de lectores desconocidos lean estas líneas y aprendan algo: poco o mucho, pero algo, al fin. Eso es pago más que suficiente para mí, al menos en este caso, y creo hablar también por Javier “J” Sedano, autor de dos magníficos capítulos del libro, y también de Pedro, nuestro querido Amo del Calabozo, que, en definitiva, es quien paga la fiesta. Desde aquí expreso mi agradecimiento y admiración a ambos.

Así que aquí está el documento…

Eeee… Bueno, tampoco podría ser tan fácil, ¿no?

Porque no es un documento, en realidad, sino dos. Con el mismo contenido, naturalmente, y en el mismo tipo de fichero, un PDF, pero dos versiones distintas.

El motivo es simple: Una versión está pensada para leer en la pantalla del ordenador o imprimirla, está en formato A4 y la letra es más grande, en concreto de 13 puntos, mientras que la otra versión está pensada más bien para su lectura en libros electrónicos, tablets o lo que sea, o también para imprimirla en tamaño más pequeño, puesto que está en formato A5 y la letra es más pequeña, de 10 puntos solamente. Hay también alguna mínima diferencia entre ambos documentos, debido a alguna adaptación menor que he tenido que realizar para que las ristras de fórmulas cupieran dentro de lo posible en una página del formato pequeño, pero quitando estas mínimas adaptaciones, ambas versiones son idénticas.

También he de advertir que la calidad de las imágenes que representan las fórmulas no es tan buena como me hubiera gustado. Algunas de ellas aparecen algo pixeladas y, en general, no con la calidad que deberían tener.[3]

En realidad he tomado las fórmulas generadas por Latex en el propio WordPress, en los artículos publicados en El Cedazo, y las he incluido en el documento; lo correcto, lo ideal, hubiera sido reescribir el documento completo en Latex para conseguir las fórmulas con la máxima calidad… pero eso, amigos, es muchísimo trabajo, uno es viejo, está cascado y, total, se entienden bien y tampoco se ven tan mal… ¿verdad?

En este enlace está el documento en formato A4 (idóneo para leer en la pantalla del ordenador o para imprimirlo).

Y en este otro enlace está el documento en formato A5 (pensado para leer en libros electrónicos y cacharros varios que admitan PDF’s).

Que lo disfrutéis. O que os sirva para aprender algo. O lo que sea.

Disfrutad de la vida, mientras podáis.

  1. Por ejemplo, y aunque suponga adelantarme, destripar de algún modo el contenido del escrito, los cuantificadores “Para Todo” y “Existe”, que normalmente se definen tan pronto que casi se dan por supuestos, aquí sólo aparecen al final, una vez se han establecido firmemente a qué cosas podemos aplicar el cuantificador correspondiente. []
  2. De canícula en España y el hemisferio Norte, claro está. []
  3. Ojo: me refiero a la calidad de la representación de las fórmulas, no al contenido de las propias fórmulas en sí: ésas, espero que estén todas bien. []

Sobre el autor:

Macluskey ( )

Macluskey es un informático de los tiempos heroicos, pero no ha dejado de trabajar en Informática y disfrutar con ella hasta la fecha. Y lo que el cuerpo aguante. Y además, le gusta la música...
 

{ 8 } Comentarios

  1. Gravatar Chemist | 27/09/2012 at 02:46 | Permalink

    Muchas gracias. Leerte ha sido, como siempre, un absoluto placer

  2. Gravatar Santiago Santana | 28/09/2012 at 03:13 | Permalink

    Mil gracias, la serie ha sido un placer y sera mejor aún tener todos los artículos en un comodo pdf.

  3. Gravatar J | 28/09/2012 at 07:01 | Permalink

    Como sabéis, hice de editor de la serie, y luego de revisor del libro, y he de decir que muchas de las dudas y pegas que me surgieron cuando iba leyendo la serie quedaban eliminadas cuando lo leía del tirón en el libro.

  4. Gravatar Manuel de Moya | 28/09/2012 at 08:01 | Permalink

    Muchas gracias ha sido un placer leer la serie, ahora re-leeré el PDF sin esperas para fijar ideas.

  5. Gravatar Mari Luz | 28/09/2012 at 08:22 | Permalink

    Muchísimas gracias por tu generosidad.

  6. Gravatar HELI CAMPOS | 28/09/2012 at 10:18 | Permalink

    Me encantaría tener los articulos en formato PDF Gracias

  7. Gravatar Macluskey | 28/09/2012 at 01:33 | Permalink

    @Heli Campos: No entiendo muy bien tu petición. O quizás es que has trastocado el tiempo verbal, y querías decir que “te encanta”… porque precisamente en este artículo os proporciono los artículos de la serie en PDF.

    Gracias a todos por vuestros comentarios.

  8. Gravatar manuel | 20/10/2014 at 11:09 | Permalink

    Hola Macluskey, saludos desde Mendoza, Argentina. Un comentario de aporte. Pero primero una opinión. Excelentes tus series. La de música ‘clásica’ hace años la empecé y ahí fue quedando… pero ya la retomaré.

    Por razones extrañas terminé acudiendo a tu serial (con J) de ‘eso de la lógica’… Precisaba algo mucho más básico (algunas partes las leí sólo por arriba como quien dice) pero esto me vino de 10 para tener una mejor visión general de la temática, y ‘cultivarme’. Lo he disfrutado. Ahora comienza el momento de difusión para con toda persona x para la que se cumpla que P esté en eso de la informática (y pueda servirle)…. Se agradece mucho mucho todo esto, digo, incluyendo en el conjunto U a El cedazo y a El tamiz, etc… je (que mal…)

    Comentario: Me bajé las dos versiones en pdf y me parece haber hallado un error de trasncripción (eso, o al final no entendí una miércoles… o ambas- je). En el A4, pág 103; en el A5, pág 132: donde dice: “…Lo que implica (je, je, he aquí nuevamente la implicación en el lenguaje natural) que, además de las situaciones en que estornudo y simultáneamente cierro los ojos (la zona verde), pueden existir también situaciones en que estornudando, cierro los ojos de todos modos (la zona amarilla), o bien…”, creo que faltaría la partícula ‘no’ antes de ‘estornudando’.

    ja ja qué molesto. pero te lo digo porque me da pena que tan excelente contribución tenga un error que pueda dar lugar a confusión justo en uno de sus más brillantes momentos. abrazos latinos. m.-

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