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El Universo Subprime – El Cuarto Poder




(Esta entrada es la continuación de la introducción a la serie que se publicó hace unas semanas).

Cuando el poder legislativo está unido al poder ejecutivo en la misma persona o en el mismo cuerpo, no hay libertad porque se puede temer que el monarca o el Senado promulguen leyes tiránicas para hacerlas cumplir tiránicamente.
El espíritu de las leyes, Montesquieu.

Charles Louis de Secondat, Baron de Montesquieu

Charles Louis de Secondat, Barón de Montesquieu

18 de enero de 1689, en el Castillo de la Brède, a escasa distancia de Burdeos, Charles Luis de Secondat nace. A finales de ese mismo año, en Inglaterra, la monarquía absoluta de derecho divino recibe su golpe de gracia. El parlamento inglés proclama como reyes de Inglaterra a María Estuardo, legítima heredera, y a su marido Guillermo III de Orange. A cambio éstos se avienen a reconocer la Bill of Rights, una declaración por la que, de facto, Inglaterra se convierte en monarquía constitucional. En lo sucesivo, el rey no podrá dictar leyes sin contar con la preceptiva aprobación parlamentaria.

Pero al pequeño Charles, que más tarde pasaría a la posteridad como Barón de Montesquieu, estos acontecimientos le vienen aún demasiado grandes. Todavía está por llegar el tiempo en que se convierta en uno de los más importantes representantes de la Ilustración. Ferviente admirador de las leyes inglesas, dedicaría parte de su libro El espíritu de las leyes a la Constitución de Inglaterra, obra de la cual está tomado el extracto que encabeza este artículo.[1]

Montesquieu no sólo fue un gran divulgador de las ideas de John Locke, pensador inglés que se anticipó a todos al preconizar la separación de los poderes ejecutivo y legislativo, sino que además defendió la separación del poder judicial de los otros dos. Él mismo expone de un modo inmejorable los motivos que hacen necesaria este nuevo cisma.

Tampoco hay libertad si el poder judicial no está separado del legislativo ni del ejecutivo. Si va unido al poder legislativo, el poder sobre la vida y la libertad de los ciudadanos sería arbitrario, pues el juez sería al mismo tiempo legislador. Si va unido al poder ejecutivo, el juez podría tener la fuerza de un opresor.[2]

Las ideas de Locke, Montesquieu o Rousseau, entre otros, han contribuido de forma decisiva a la conformación de las instituciones del Estado tal y como las conocemos hoy. La separación de poderes es seguramente el axioma fundamental  de las sociedades democráticas modernas. El respeto a las libertades individuales y el progreso social que hoy disfrutamos han sido posibles en gran medida gracias a la implementación práctica de este revolucionario principio.

Así, el Congreso y el Senado (poder legislativo) se ocupan de elaborar las leyes y los Tribunales de Justicia (poder judicial) de hacerlas cumplir y de imponer sanciones a los que las infringen. En cuanto al Gobierno (poder ejecutivo), debe cumplir sus promesas electorales llevando a la práctica su programa político, con arreglo a la ley, para lo cual hará uso de uno de los principales instrumentos que tiene a su alcance: la política económica.

Una economía saludable suele ser síntoma de estabilidad, bienestar  social y progreso. Tasas de paro reducidas, distribución equitativa de la riqueza, crecimiento económico sostenido o estabilidad de precios son objetivos que toda política económica debe perseguir. Así pues, ¿cuáles son las herramientas con las que el Estado cuenta para lograr estos fines?

Muchas, pero todas se resumen en cuatro: modificación de los tipos de interés, control de la masa monetaria, impuestos y gasto público. Las dos primeras se refieren al precio del dinero (¿sorprendido? pues sí, el dinero vale dinero) y la puesta en circulación o retirada de moneda. Ambas medidas se agrupan dentro de lo que se conoce como política monetaria. Respecto a las dos últimas, se refieren a los mecanismos por los que el Estado ingresa dinero y al modo en que lo gasta, y conforman la denominada política fiscal.

Hasta el siglo XX ambas políticas, monetaria y fiscal, fueron ejercidas tradicionalmente por los gobiernos, pero algunas crisis financieras de final del XIX y en especial el Pánico de 1907 de principios del siglo XX cambiaron esta concepción. Como solución a la misma, el senador Nelson W. Aldrech lideró la propuesta de crear un banco central, a imagen del Bundesbank alemán.  En 1913 la propuesta cristalizó con la creación de la Reserva Federal, si bien no fue hasta 1935, en plena Gran Depresión, cuando se la dotó de verdadera autonomía, renunciando el Gobierno al control sobre la política monetaria en favor de la Fed (Reserva Federal)[3].

Antes de seguir, es importante comprender bien el significado de esta renuncia. No quiere decir que el Gobierno Americano dirija la política monetaria a través de la Fed, encomendándosela a ésta como si de una Secretaría de Estado se tratara. No es así, porque eso querría decir que, de facto, seguiría bajo su mando. Tampoco se trata de una mera delegación de funciones, pues el Gobierno no se reservó el derecho a recuperar el control sobre la política monetaria. La Fed goza realmente de autonomía para tomar las decisiones que considere oportunas en materia de política monetaria, sin dependencia ni vinculación alguna con el Gobierno. Esto quiere decir que el Consejo de Gobernadores de la Fed no recaba instrucciones, ni autorización, ni permiso, del Gobierno Americano ni de ninguna otra autoridad a la hora de tomar sus decisiones. Sube y baja los tipos de interés libremente cuando lo cree necesario en interés (valga la redundancia) de la economía americana, y el Gobierno no puede modificar esa decisión. Es algo a lo que estamos tan acostumbrados que quizás no nos parezca extraño, pero lo cierto es que el Gobierno del país más poderoso del mundo ha de someterse a los dictados de su banco central.

Sistema de Reserva Federal

Logo del Sistema de Reserva Federal

El Sistema de Reserva Federal es el máximo exponente del sistema financiero americano. La Fed es una agencia estatal independiente cuya sede principal está en Washington, aunque dispone de centros regionales en diversos lugares del país. El Consejo de Gobernadores es su principal órgano rector y está formado por su Presidente (Ben Bernanke en la actualidad -junio de 2009-, sucesor del conocidísimo Alan Greenspan) y otros seis gobernadores, elegidos todos por el Presidente de los EE.UU. y confirmados por el Senado. Las decisiones en la Fed se debaten en el seno del Consejo y se toman por mayoría de votos. Son estos los señores que regulan la banca americana y que, con sus decisiones, marcan los designios de la economía mundial (¿creéis que exagero?).

Los americanos dicen que la Fed es independent within the Government, zanjando así la cuestión de su autonomía. A mi modo de ver no se puede expresar de un modo más claro y rotundo, ni tampoco más ambiguo y relativo…

La Fed sólo tiene que rendir cuentas semestralmente ante el Congreso[4], lo cual significa simplemente que informa sobre las medidas llevadas a cabo. Al igual que el Gobierno, el Congreso tampoco puede inmiscuirse en las decisiones de la Fed, aunque obviamente puede opinar sobre ellas.

Si os fijáis es algo parecido a lo que ocurre cuando el Presidente del Gobierno de España acude al Congreso de los Diputados, en una sesión de política general, para informar. La oposición puede criticarlo, incluso muy duramente, pero en ningún caso puede cambiar las líneas políticas que sigue el Gobierno, quien estará en su perfecto derecho de continuarlas a pesar de que el Congreso pueda no estar conforme. Este ejemplo pone de manifiesto la separación entre el poder ejecutivo y el legislativo.

De lo dicho se sigue que la separación de poderes está basada en la independencia o autonomía de unos respecto de los otros. Y si es así, ¿no significa esto que la separación entre el Gobierno y el Congreso es de la misma naturaleza que la separación entre Gobierno y la Fed, o entre el Congreso y la Fed? Humildemente pienso que sí, por lo que creo que no es absurdo admitir que existe un cuarto poder ostentado por la Fed: el Poder Económico[5].

Naturalmente, este nuevo poder no es privativo de EE.UU., prácticamente todos los países del mundo capitalista se han dotado de un banco central autónomo que maneja con independencia la política monetaria. España se sumó definitivamente a este selecto club en 1994, con la aprobación de la LABE[6] (Ley de Autonomía del Banco de España), la versión 2.0 de otra de 1980[7] que no había terminado de cuajar en una verdadera independencia para el banco central español. Antes aún el Banco de España estaba regido por la Ley de Nacionalización del Banco de España de 1962, que lo configuraba como un apéndice del Gobierno, completamente sometido a sus directrices y mandatos[8].

La LABE no fue simplemente un intento por modernizar la economía española, existía un poderoso motivo para su promulgación: cumplir con los requisitos para formar parte de la Unión Monetaria. En el año 2002 la mayor parte de los países de la Unión Europea entonaron conjuntamente un réquiem por sus monedas nacionales. La peseta, el franco, la lira o el marco, entre muchas otras, pasaron a mejor vida con el advenimiento del euro. La Unión Monetaria se había consumado, y con ella el SEBC (Sistema Europeo de Bancos Centrales), una organización supranacional concebida para implementar la moneda única y pilotar la política monetaria de toda la eurozona.

Logo del Banco Central Europeo

Logo del Banco Central Europeo

El BCE (Banco Central Europeo), con sede en Frankfurt, Alemania, es la cabeza visible del SEBC. Cuando se ideó el SEBC se suponía que todos los países de la Unión Europea adoptarían el euro. Sin embargo esto no fue así: algunos países como Gran Bretaña o Suecia han permanecido al margen de la Unión Monetaria (la libra y la corona pasaron de hacerse el harakiri). El SEBC no se adaptaba a esta situación, ya que en teoría debía tener representantes de todos los países de la Unión. Para resolver esta contrariedad se concibió el Eurosistema, una especie de SEBC reducido pero con los mismos objetivos, que tiene carácter transitorio (en tanto todos los países que aún no se han integrado en la eurozona lo hagan) y cuyos miembros son únicamente los estados que actualmente han adoptado el euro[9].

El Eurosistema está formado además de por el BCE, por los BCN (Bancos Centrales Nacionales) de los países miembro de la Unión Monetaria. El Consejo de Gobierno es el principal órgano rector del BCE y está formado por su Presidente (actualmente -junio de 2009-, Jean Claude Trichet), su Vicepresidente, cuatro miembros nombrados por los Jefes de Estado o de Gobierno de los países de la zona euro, y los Gobernadores de los BCN. La economía española está representada en este Consejo a través del Gobernador del Banco de España.

Huelga decir que el BCE es autónomo e independiente para tomar las decisiones que considere oportunas en materia de política monetaria, no estando sometido al control de ningún estado en particular. Las decisiones en el Consejo de Gobierno se toman por mayoría de sus miembros, imperando el lema un hombre (o mujer), un voto. Así, teóricamente, Alemania no tiene más poder ni influencia que Portugal. En caso de empate, el voto del Presidente dirime la cuestión.

Es evidente que el BCE es mucho más complejo que la Fed. El BCE es una entidad supranacional encargada de velar por la salud económica de toda la zona euro. En él se conjugan los intereses de economías tan dispares como la alemana y la griega, por lo que las decisiones han de ser debatidas y consensuadas. La Fed lo tiene mucho más fácil, pues se ocupa de la economía de un único país, que además es el adalid del capitalismo. Si comparáramos ambas instituciones no nos equivocaríamos demasiado si afirmáramos que la Fed es ágil, decidida y agresiva (arriesgada incluso) en tanto el BCE es comedido, burocrático y conservador (en ocasiones demasiado). En economía, como en tantos otros asuntos, los americanos son de gatillo fácil[10].

Supongo que ya os habréis percatado de que en el caso de los países que integran la Unión Monetaria hay una doble renuncia. En España, por ejemplo, el Estado renuncia a la política monetaria en favor del Banco de España, quien a su vez la subordina a las decisiones del BCE. Naturalmente el Gobernador del Banco de España interviene en estas decisiones, pues forma parte del Consejo de Gobierno del BCE y tiene derecho a voto, pero lo hace en tanto autoridad monetaria, no política, y como representante del Banco de España, no del Gobierno de España. No podía ser de otro modo, recordemos que el BCE es una institución independiente: el Gobierno no puede actuar en el BCE usando al Gobernador del Banco de España como instrumento. Para muestra un botón:

En el ejercicio de las funciones en las que el Banco de España participa como integrante del SEBC, ni el Gobierno, ni ningún otro órgano nacional o comunitario, podrán dar instrucciones al Banco de España ni éste podrá recabarlas o aceptarlas.[11]

De hecho, las únicas instrucciones que obligan al Banco de España son las que emanan del BCE. Así pues, me temo que todo lo más que podemos afirmar es que nuestra economía está representada, libre de mecanismos de control por parte del Gobierno y las Cortes Generales, legítimos representantes de la ciudadanía[12].

Os invito a reflexionar un poco sobre este asunto, porque a mí me parece llamativo… e inquietante. Citemos de nuevo a Montesquieu:

A pesar del amor de los hombres a la libertad y de su odio a la violencia, la mayor parte de los pueblos se han resignado al despotismo. Esta sumisión es fácil de comprender: para fundar un gobierno moderado es preciso combinar la fuerzas, ordenarlas, templarlas, ponerlas en acción; darles, por así decirlo, un contrapeso, un lastre que las equilibre para ponerlas en estado de resistir unas a otras[13].

Contexto histórico aparte, todos sabemos que el poder corrompe, lo cual, naturalmente, no se le escapaba a Montesquieu. Si al poder no se le imponen límites es muy posible que el que lo detenta cometa abusos en perjuicio de la libertad de otros. Para evitarlo, Montesquieu propone un mecanismo de pesos y contrapesos de modo que un poder esté capacitado para enfrentarse a otro y atemperarlo.

En democracia es fácil encontrar ejemplos de esta clase de mecanismos. Centrándonos en el Congreso, éste dispone de herramientas útiles para frenar al Gobierno: desde las interpelaciones, un mecanismo de control mediante el cual se hace comparecer al Presidente (o a cualquier otro miembro del Gobierno) en sesión parlamentaria para explicar su gestión y responder a las preguntas que se le formulan, hasta la moción de censura, un procedimiento bastante extremo que, de prosperar, conlleva el cese del Presidente y de su equipo de gobierno. A su vez, el Congreso está limitado por los tribunales de justicia de modo que no puede aprobar cualquier ley, sino sólo aquellas que respeten a las ya vigentes. Por ejemplo, el Tribunal Constitucional invalida los preceptos de aquellas leyes aprobadas por las Cortes Generales que vulneran la Constitución. La Justicia también pone cotas al Ejecutivo. Así por ejemplo el procedimiento de Habeas Corpus protege a los individuos frente a detenciones arbitrarias, impidiendo a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado (en última instancia dependientes del Ministerio del Interior y por tanto del Gobierno) retener a un detenido por espacio indefinido sin ponerlo a disposición de un juez. Por su parte, el poder judicial interpreta las leyes que el Congreso aprueba, pero él mismo carece de autoridad para crearlas, modificarlas o derogarlas. Tampoco tiene potestad para juzgar cualquier infracción ni imponer cualquier sanción de modo arbitrario, sino sólo aquellas que estén debidamente tipificadas en la ley.

Si la independencia era la base de una separación de poderes efectiva, el equilibrio es la condición necesaria para que un mecanismo de pesos y contrapesos funcione bien. En efecto, de poco serviría la implantación de un mecanismo que otorgue más peso a un poder en detrimento de los otros. Lamentablemente, incluso en democracias tan consolidadas como la de EE.UU. es posible encontrar enormes déficits en esta materia. Baste recordar la aprobación de la Patriot Act, que en la práctica recortaba sustancialmente el peso del Congreso Americano, proporcionando importantes superpoderes al Gobierno de Bush. Aberraciones como Guantánamo son posibles cuando los poderes legislativo y judicial permanecen atados de manos mientras el ejecutivo goza de barra libre. Ejemplos como estos ponen de manifiesto la necesidad de disponer de un sistema de pesos y contrapesos equilibrado y bien engrasado.

Pero volviendo a los bancos centrales, la pregunta es: ¿cuáles son los mecanismos de pesos y contrapesos que se les aplica? O dicho de otro modo, ¿qué puede hacer el Gobierno de España contra una decisión del BCE que perjudique sus intereses? ¿Y el Congreso o el Gobierno de los EE.UU. frente a la Fed?

…  (Aquí una incómoda pausa)…

¡NADA!

Nada…, salvo acatarla, claro. En este sentido el BCE o la Fed están en pie de igualdad con la Justicia, cuyas decisiones se respetan y se acatan, pese a que puedan no compartirse. Naturalmente las actuaciones del BCE deben ser con arreglo a la ley (¡faltaría más, como cualquier hijo de vecino!), pero a efectos prácticos son intocables.

Dicho esto, dejad que vuelva a sacar a colación una idea fundamental: la representación legítima del pueblo español la asumen las Cortes Generales, no el Banco de España, ni mucho menos el BCE. Este argumento es extensible a cualquier otra democracia del mundo. Así que, ¿es lícito que instituciones como el BCE o la Fed permanezcan fuera del control de los legítimos representantes de los ciudadanos? ¿Deben el Estado y la ciudadanía conformarse con sus decisiones sin más?[14]

Estas cuestiones cobran mayor relevancia si se considera lo siguiente: ningún demócrata pondría en duda la legitimación moral que hay detrás de la separación entre los tres poderes tradicionales del Estado, pues es evidente que su aplicación práctica ha desencadenado importantes progresos sociales;  pero… ¿es generalizable esta consideración a los bancos centrales? ¿Existe una legitimación de la misma naturaleza que sustente la necesidad de desgajar al Gobierno en dos,  poniendo uno de los pilares más importantes de la política económica en manos de un nuevo poder, el banco central? Debiera haber un motivo de peso para ello. ¿Pero realmente lo hay?

Lo hay (otra cosa es que te convenza) y se puede resumir en pocas palabras: preservar a la economía de las veleidades políticas.

El Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad de Alcalá de Henares, Jesús Leguina Villa, lo expone de un modo más fino, citando a Malo de Molina[15]:

…que la política monetaria quede al margen de las presiones procedentes de determinados intereses sociales, de las conveniencias derivadas de los ciclos electorales o de las oscilaciones de las corrientes de opinión que no siempre tienen suficientemente en cuenta las repercusiones en un horizonte a más largo plazo.

Intentaré explicarme, y lo haré reclamando vuestra colaboración. Os plantearé a continuación un caso hipotético y luego os formularé una pregunta tipo test a la que, si lo tenéis a bien, podéis contestar.

Antes hemos adelantado que uno de los principales propósitos de la política monetaria es la estabilidad de precios, es decir, mantener los precios controlados evitando que suban (o bajen) generalizada y persistentemente. Es este un objetivo a largo plazo que a veces choca de frente con los objetivos cortoplacistas de los gobiernos. Teniendo esto en cuenta pongámonos en situación.

Supongamos que la economía de un país, uno cualquiera, se encuentra en fase de crecimiento y que es, por ejemplo, el sector inmobiliario el que tira del carro. Supongamos además que las decisiones en materia de política monetaria las toma el Gobierno, no su banco central (lo que equivale a decir que el banco central de ese país no es independiente). Todo el mundo está contento: a los ciudadanos no les falta trabajo, las promotoras hacen jugosas ventas, los bancos conceden préstamos a buen interés y las encuestas muestran una opinión favorable al Gobierno. Supongamos que, debido a esta pujante actividad económica, con el tiempo se empieza a hinchar una burbuja inmobiliaria que provoca que los precios de las viviendas se disparen preocupantemente. El Gobierno analiza la situación y llega a la conclusión de que, para evitar la explosión de la burbuja, habría que desincentivar la inversión en inmuebles de modo que los precios se moderasen: unas buenas subidas de tipos de interés podrían ayudar. Sólo hay un pequeño contratiempo: en poco menos de un año hay elecciones y, políticamente, interesaría que la fiesta continuase hasta entonces. ¿Qué hacer?

  1. Iniciar una senda alcista de tipos de interés para tratar de deshinchar la burbuja y evitar males mayores en el futuro, pese a que a corto plazo pueda ser una medida impopular.
  2. Mantenerlos bajos aún a riesgo de que la burbuja estalle. Total, por un año más no va a pasar nada. Si ganamos las elecciones dispondremos de otros cuatro años para arreglarlo y si perdemos que se coman otros el marrón.

… (Aquí otra incómoda pausa)…

Pausa que prolongaremos aún, ya que con vuestro permiso la mantendremos hasta la siguiente entrega, en la que, si aún seguís ahí, discutiremos las respuestas a tan capciosa pregunta. En esta entrada hemos presentado a dos de los principales actores del sistema financiero internacional: la Fed y el BCE. Nos hemos centrado en su autonomía y hemos insinuado los motivos oficiales para dotarlos de ella. En el siguiente artículo seguiremos desarrollando esta idea y la someteremos a crítica. Hablaremos también sobre el tono esotérico y ocultista que los presidentes de los bancos centrales emplean para informar sobre su actividad, que a unos resulta gracioso y a otros exasperante.

Para ello dejaremos que transcurran algunos milenios y viajaremos a un recóndito lugar del espacio situado en el mismísimo borde de uno de los brazos de nuestra galaxia. Allí intentaremos trabar contacto con una misteriosa y oculta organización formada por psicólogos, matemáticos e historiadores que velan por el bien de la humanidad (aunque sin su conocimiento ni consentimiento). Los amantes de la Ciencia-Ficción posiblemente conozcan su nombre… Yo, desmemoriado de mí, lo he olvidado.

(Este artículo forma parte de la serie El Universo Subprime. Si te ha gustado puedes seguir leyendo en la siguiente entrada de la serie)


NOTAS

[1] El espíritu de las leyes, Libro XI: De las leyes que dan origen a la libertad política en relación con la Constitución. Puede encontrarse una selección corta de textos de este libro en el sitio web de la Universidad de la Rioja. Para los curiosos, Google ha digitalizado una de las primeras traducciones al español del libro completo.

[2] Ver nota 1.

[3] Historia de la Reserva Federal: 1935, more changes to come.

[4] A puerta cerrada, a juzgar por la información disponible en la Wikipedia. ¿Tan misteriosos son esos informes? ¿No tiene derecho la opinión pública a estar informada?

[5] Admito que esta afirmación puede ser controvertida, ya que tradicionalmente el concepto de separación de poderes no ha sido utilizado en el contexto de los bancos centrales. Sin embargo hay voces que defienden esta posición o al menos la dan a entender. Cito este artículo como ejemplo, publicado en Altereconomía el 8 de enero de 2008. En cualquier caso, para mí, se trata de una división de poderes en toda regla.

[6] Para los interesados en profundizar en esta ley, en el sitio web del Banco de España pueden encontrar el texto completo de la LABE.

[7] Ley 30/1980, de 21 de julio, de órganos rectores del Banco de España.

[8] Al final del párrafo he parafraseado casi literalmente a Jesús Leguina Villa, Catedrático de Derecho Administrativo en la Universidad de Alcalá de Henares. La frase ha sido extraída de estas interesantes Notas sobre la autonomía del Banco de España dentro del SEBC y sus fuentes normativas.

[9] Los interesados en la estructura y organización del BCE pueden visionar este vídeo introductorio, o éste otro sobre sus órganos rectores colgado en la web oficial del BCE. También se puede encontrar información detallada sobre el Eurosistema en la web del Banco de España.

[10] Para ilustrar esta afirmación basta comparar la evolución de los tipos de interés en Europa y EE.UU. durante esta década. Se ve, por ejemplo, como entre enero de 2001 y junio de 2003 (Crisis de las Puntocom) la Fed rebajó los tipos en 14 ocasiones, desde un 6,5% hasta un 1%, mientras el BCE lo hizo 7 veces, desde un 4,75% a un 2%. Más adelante la Fed los volvió a subir en 15 ocasiones, desde el un 1% de partida en junio de 2004 hasta el 5,25% en mayo de 2006. En el mismo período de tiempo el BCE sólo los subió 3 veces desde el 2% al 2,75%. Después siguió subiendo en otras 5 ocasiones más hasta llegar al 4%. Por último, con la Crisis Subprime, ambas instituciones bajaron los tipos precipitadamente, aunque la Fed con mayor brusquedad. Mejor ver gráficamente esta información en El País.

[11] Artículo 7.4 de la LABE. Para su consulta mirar nota 6.

[12] Recomiendo la lectura del artículo Oráculos del dinero de Juan Francisco Martín Seco, originalmente publicado en Estrella Digital el 15 de marzo de 2007.

[13] El espíritu de las leyes, Libro V, Capítulo XIV. Para su consulta ver nota 1.

[14] Juan Torres López y Alberto Garzón Espinosa defienden en este artículo publicado en Altereconomía el 5 de marzo de 2009 la necesidad de revisar y democratizar su funcionamiento.

[15] José Luis Malo de Molina es el Director General del Servicio de Estudios del Banco de España. La cita proviene de Notas sobre la autonomía del Banco de España dentro del SEBC y sus fuentes normativas.


Sobre el autor:

Mazinger (Mazinger )

Mazinger es una especie de cuadradote cabreado (véase foto al lado) que ha encontrado en El Cedazo una magnífica excusa para dar rienda suelta a su vena literaria. El tema es lo de menos con tal de entretenerse y aprender algo nuevo por el camino.
 

{ 41 } Comentarios

  1. Gravatar Kartoffel | 10/06/2009 at 06:05 | Permalink

    Es raro encontrarse artículos que hablan de los Bancos Centrales sin las conspiranoias habituales de los pseudodocumentales. En ese sentido, el artículo merece un aplauso.

    Por otra parte, el problema de una hipotética dependencia entre Gobierno y BC no sólo es que el Gobierno pueda dañar la economía del país por cortoplacismo, sino el mero hecho de que esa posibilidad exista, ya que afecta a las expectativas de los agentes económicos. A falta de un soporte “real” para el papel-moneda, el “compromiso de no-intervención” proporciona al mercado la seguridad que necesita, una garantía de estabilidad.

    Hoy en día se sabe que no existe el trade-off entre inflación y desempleo (curva de Phillips) permanente (a corto plazo sigue funcionando). Por lo tanto, la única conexión que existía entre la ideología (p. ej. antes se podría considerar “de izquierdas” la inflación, pues se creía que reducía el desempleo) y la política monetaria desapareció. Si no hay componentes ideológicos en las decisiones de Trichet o Bernanke (y no los hay, aunque artículos como la referencia 14 – terriblemente desinformativa, propagandística y acientífica – intenter crear esa ilusión), entonces ya no son cargos “políticos” sino cargos técnicos, con lo que no hay motivos para hacerlos dependientes del Gobierno.

    Y sí, los bancos centrales funcionan: si no lo hicieran, EEUU estaría viviendo un remake de la Gran Depresión. Los ciclos económicos son menos amplios (aunque ahí también tiene que ver que el Gobierno aplique estímulos adecuados keynesianos, etc.): http://www.organissimo.org/forum/uploads/monthly_09_2007/post-353-1188669960.jpg y la inflación se va estabilizando cada vez más: http://www.epi.org/page/-/old/images/ib136f4_600.gif

  2. Gravatar Macluskey | 10/06/2009 at 06:09 | Permalink

    Un excelente artículo, Mazinger. ¡Casi no tengo nada que decir, yo, que no me callo…!

    Sobre tu pregunta… depende del país. Si es un país con políticos consecuentes, voto por la a. En cualquier otro caso, por la b.

    O sea, por la b, definitivamente.

    A ver qué nos cuentan en la próxima entrada esos hipotéticos psicohistoriadores de ese sitio “en el otro extremo de la Galaxia”, del que yo tampoco me acuerdo…

  3. Gravatar Lord Jim | 10/06/2009 at 07:36 | Permalink

    Madre mía, este artículo roza la excelencia. Mi más sincera enhorabuena, esperaré impaciente la próxima entrega.

    Me quedo en especial con este fragmento, aunque no sea del autor:

    “que la política monetaria quede al margen de las presiones procedentes de determinados intereses sociales, de las conveniencias derivadas de los ciclos electorales o de las oscilaciones de las corrientes de opinión que no siempre tienen suficientemente en cuenta las repercusiones en un horizonte a más largo plazo.”

    Frase para el mármol. Fundamentalmente porque este principio no sólo es aplicable a la política monetaria, sino a muchos otros aspectos de índole social. Realmente se hace necesario que prevalezca la sensatez sobre el temor a adoptar medidas impopulares. Independientemente de las consecuencias.

    Saludos!

  4. Gravatar Jiuck | 10/06/2009 at 08:08 | Permalink

    Está claro que en España siempre se ha tirado de la b para todo. Da igual que sea política o no, siempre la respuesta es y será la b.

  5. Gravatar Pedro | 10/06/2009 at 08:51 | Permalink

    Sí, la verdad es que esta serie promete ser un clásico. Disfrutando como un enano :)

  6. Gravatar Naeros | 10/06/2009 at 09:35 | Permalink

    Genial el artículo :D Un poco fantasma, lo único, que lo he leído después de ser anunciado en twitter y al ir a comentar había desaparecido :P

    Aprovecho que hablas de bancos centrales e inflación para ponerte un artículo que me ha parecido interesante: http://www.elpais.com/articulo/economia/gran/miedo/inflacion/elpepueconeg/20090607elpnegeco_5/Tes Es de Paul Krugman, el Nobel de economía. Me suelen gustar sus artículos y su forma de pensar.

  7. Gravatar Brigo | 10/06/2009 at 10:36 | Permalink

    Brillante!

  8. Gravatar Pedro | 11/06/2009 at 08:04 | Permalink

    Naeros, la desaparición fantasmal ha sido culpa del editor, que es un poco cretino y publicó el artículo con la fecha incorrecta, y luego con la hora incorrecta… le costó un tiempo dejarlo como debía estar :P

  9. Gravatar unodetantos | 11/06/2009 at 09:07 | Permalink

    Magnífico artículo, me ha gustado mucho.

    Sólo 2 puntualizaciones:

    • Dices que Guantánamo es una aberración producida por tener a un poder judicial y legislativo atado de pies y manos.

    En mi opinión, la existencia de Guantánamo quiere decir que hay un poder judicial fuerte. En el momento que los presos que hay en Guantánamo pongan un pié en EE.UU., directamente tendrían acceso a un sistema judicial garantista que ni por asomo permitiría lo que les están haciendo.

    Es el poder legislativo el que permite la existencia de Guantánamo. Es la legislación la que permite que existan determinados lugares que no se consideran “territorio estadounidense de pleno derecho”. En Guantánamo no puede aplicarse la legislación estadounidense por la sencilla razón que es una base militar (igual que la de Rota o Morón).

    Rota o Morón son territorio español, con lo que en caso de existir alguna ilegalidad se juzgaría de acuerdo a las leyes españolas. Al estar Guantánamo en Cuba, se crea una especie de vació de poder, puesto que la legislación aplicable sería la cubana, pero al ser considerada por EE.UU. una dictadura y no existir ningún tratado bilateral directamente se considera de forma unilateral por parte de EE.UU. “tierra de nadie”.

    • Dices que la FED o el BCE no tienen ningún contrapeso y que eso da un desequilibrio en la balanza.

    Recuerda que los dirigentes de la FED o del BCE están nombrados por gobiernos. Si a los presidentes de esos organismos se les ocurriese hacer barbaridades directamente serían sustituidos en su cargo. Recuerda que son cargos técnicos y no políticos.

    • Dices que el BCE lo tiene más difícil que la FED al ser Europa mucho más dispar y variada que EE.UU.

    ¡Todo lo contrario! Piensa que California tiene un déficit de 24.000 millones de dólares. Prácticamente está en bacarrota. La política monteria que exite esta región es totalmente distinta a la que exigiría otra región con unas cuentas saneadas.

    También tienes regiones como California que si ella sóla fuese un país sería la tercera economía del mundo con regiones como Ohio que prácticamente tiene el PIB bruto propio de un país africano (si fuese una economía estaría en el puesto 14-15).

  10. Gravatar Mazinger | 11/06/2009 at 03:22 | Permalink

    Hola a todos.

    Con este comentario simplemente quiero agradeceros la buena acogida que le habéis dado al primer artículo de verdad de la serie. Hoy no dispongo de mucho tiempo para responderos más detalladamente. Espero hacerlo a partir de mañana.

    Vuestros comentarios son excelentes y aportan información realmente interesante. Os animo a seguir participando. Dad por hecho que los tendré muy en cuenta.

    Gracias.

  11. Gravatar Mazinger | 12/06/2009 at 07:26 | Permalink

    Bueno, hoy dispongo de algo más de tiempo para contestaros.

    @Kartoffel

    Ante todo gracias por tu cumplido. Era importante para mi empezar hablando de la postura oficial en lo que se refiere a la autonomía de los bancos centrales. Celebro que el punto de vista te haya parecido correcto. Espero, no obstante, no defraudarte en la siguiente entrega, en la que pienso abordar el problema desde otra óptica para tratar “la otra cara de la moneda”, sin caer en la “conspiranoia” (espero) pero sin prescindir de la opinión de los que no ven las cosas tan cristalinas en el sistema financiero.

    Mencionas después una de las claves para entender el papel de los bancos centrales en la estabilidad económica: “A falta de un soporte “real” para el papel-moneda, el “compromiso de no-intervención” proporciona al mercado la seguridad que necesita, una garantía de estabilidad”. Con tu permiso la usaré en el futuro, al igual que los enlaces que me proporcionas.

    Respecto a la referencia en la nota 14, no estoy tan de acuerdo contigo. Juan Torres López es Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Málaga, por lo que, en principio, como el valor en el ejército, los conocimientos se le presuponen. Otra cosa es que pueda verter opiniones con las que no se esté de acuerdo o de las cuales se piense que no están bien fundamentadas. Lo que me interesaba de este artículo era señalar que hay opiniones no oficialistas (aunque eso será materia de la siguiente entrega) y, muy especialmente, de que los bancos centrales puedan no estar cumpliendo con total seriedad las misiones que tienen encomendadas. Esta sospecha se ha extendido bastante con la actual crisis. No olvidemos que, entre otras cosas, los bancos centrales regulan a la banca privada del país o región de su ámbito, por lo que tienen bastante influencia en términos de previsión. El Banco de España ha mostrado en este sentido mayor acierto que otros: asumió menos riesgos. ¿Porqué otros estuvieron dispuestos a arriesgar más? Es una pregunta directa a la yugular de los bancos centrales, pero muy legítima.

    He apreciado mucho tu contribución por cuanto me ha proporcionado información para la serie y permite el debate. Espero que sigas por aquí en el futuro.

  12. Gravatar Mazinger | 12/06/2009 at 07:32 | Permalink

    @Macluskey, Jiuck

    ¡Pero mira que sois mal pensados! En fin, de momento sois los únicos que habéis votado, y ambos lo habéis hecho por la opción B. No os lo reprocho. ;-)

    Por cierto Macluskey, para no acordarte de los tipos esos del otro extremo de la galaxia has usado un vocablo muy apropiado para definirles. Tendremos que tomar ginseng para la mejorar nuestra memoria :-) .

    @Lord Jim, Brigo

    ¡Os quiero! Me pegó tal subidón al leer vuestra valoración que aún hoy estoy flotando a dos palmos por encima del suelo.

    @Naeros

    Celebro que te guste Paul Krugman. ¡Ya somos dos! Creo que es un referente en economía, no en vano le han concedido el Nobel. Te gustará saber que estará muy presente en la serie.

    Por cierto, supongo que si te gusta ya lo sabrás, pero por si acaso no, te informo de que Krugman es columnista de The New York Times y publica asiduamente en este periódico. Este es el enlace:

    http://topics.nytimes.com/top/opinion/editorialsandoped/oped/columnists/paulkrugman/index.html

  13. Gravatar Pedro | 12/06/2009 at 03:14 | Permalink

    ¿Cómo? Argumentos razonados, personas en desacuerdo que se respetan y valoran la opinión del otro, mesura en el tono y frialdad en el análisis, cordialidad por todas partes…

    ¿QUIÉNES SOIS Y QUÉ HABÉIS HECHO CON INTERNET?

  14. Gravatar Macluskey | 12/06/2009 at 03:54 | Permalink

    “…¿QUIÉNES SOIS Y QUÉ HABÉIS HECHO CON INTERNET?…”

    UN FORO DE AMIGOS.

    Mérito tuyo, Gran Jefe.

  15. Gravatar Lucas | 13/06/2009 at 10:16 | Permalink

    Juick, no creas que esa actitud está presente sólo en España, ¡es una ley fundamental de la naturaleza!, ¡una de las pocas, sino la única, que goza de universalidad irrefutable!

    Yo como americano, (sí, americano dije, es decir proveniente continente de América ¡¿eh?!), doy testimonio de que no es posible una burocratización democrática de la administración económica en donde el interés social esté por sobre el interés político; quiero decir, si hay una bomba de tiempo la norma es esconderla debajo de la cama; total, la mucama limpia.

    Y a ti Maz, no puedo más que felicitarte por el estupendo trabajo que estás haciendo.

    Nota: sepan disculpar si mis comentarios son tardíos o si no puedo comentar en todas las entradas; últimamente mi tiempo se astriñe. (No, no tengo un campo antigravitatorio cerca).

    Saludos a todos.

  16. Gravatar Mazinger | 15/06/2009 at 07:24 | Permalink

    @unodetantos

    Un párrafo por cada una de tus puntualizaciones.

    Lo importante es que estemos de acuerdo en que Guantánamo es una aberración, lo demás son detalles técnicos. Pero entrando en ellos, coincido contigo en tu análisis, sin embargo el mismo no invalida mi afirmación: el hecho de que exista un limbo legal también significa que, en él, el legislativo está atado de pies y manos, en tanto el ejecutivo ha hecho lo que le ha venido en gana.

    Efectivamente el Presidente de la Fed es elegido por el Presidente de los EE.UU. y confirmado por el Senado. Pero fíjate que, si no recuerdo mal, es elegido para un mandato de 14 años (tendría que confirmar este dato), lo que supone un fuerte blindaje frente a, al menos, dos cambios de gobierno. El Presidente del BCE creo que tiene un mandato de 8 años, así que también resiste al menos un cambio de gobierno. Únicamente pueden ser removidos por falta grave o manifiesta incapacidad. Por eso creo que, en todo caso, es un “contrapesillo”. Y, si bien es cierto que son cargos técnicos, no lo es menos que sufren terribles presiones por parte de los políticos para influir en sus decisiones. Hablaremos sobre este tema en el siguiente artículo.

    Respecto a la tercera puntualización, estamos de acuerdo. Es cierto que la economía californiana no tendrá mucho que ver con la de Carolina, por ejemplo. De todos modos sigo pensando que la complejidad del BCE es mayor por ser un organismo supranacional. Sin embargo la Fed es, en todo caso, supraestatal, y sus decisiones se refieren a la economía de un único país, pese a que reconozco que la situación económica de sus distintos estados es muy diversa.

  17. Gravatar Mazinger | 15/06/2009 at 09:35 | Permalink

    @Pedro, Macluskey

    Mac, no se podría responder mejor a la pregunta de Pedro… :-) Eso sí, no revelemos nuestra condición de extraterrestres para evitar levantar alarma social. :-)

    @Lucas

    La verdad es que se te echa de menos. Que sepas que he empezado a sufrir el síndrome de abstinencia por la reducción de frecuencia de tus artículos sobre el tiempo :-) . Sin embargo me hago cargo, si no hay tiempo no hay tiempo, valga la redundancia.

    De tus palabras se desprende que votas por la opción B. De momento A cero, B tres.

    Por cierto, recibido el tirón de orejas que me has dado por usar el gentilicio “americano” refiriéndome exclusivamente a los EE.UU. La verdad es que me ha parecido siempre bastante feo el término “estadounidense”, aunque sin duda es el más exacto, y como por aquí se emplea la palabra “americano” prácticamente como sinónimo de “estadounidense”, pues se me escapa… :-)

    Intentaré emplear el vocablo “estadounidense”, aunque sienta dentera sólo de pensarlo, aunque no te prometo eliminar por completo “americano”, para evitar repetirme. A lo mejor puedo empezar a decir “norteamericano”, aunque también es bastante injusto para los canadienses.

  18. Gravatar J | 16/06/2009 at 10:52 | Permalink

    Hola,

    cuando leo sobre la separación de poderes (nunca había oído hablar del poder económico como cuarto poder, pero la idea parece bien traída), siempre me queda la duda de si realmente están separados. A ver si lográis explicarme algo más.

    En España, en las elecciones generales elegimos a nuestros representantes en el congreso (diputados) y en el senado (senadores) [poder legislativo]. Luego esos señores votan entre ellos y elijen al presidente del gobierno, que a su vez nombra a ministros [poder ejecutivo].

    Por otro lado (y esta parte la tengo menos clara), es el gobierno el que nombra alos jueces del tribunal supremo y el tribunal constitucional (¿es esto cierto?), cabeza del poder judicial.

    Finalmente, acabo de leer que el gobierno elije al presidente del banco central [poder económico] (aunque éste a su vez “cede” parte de su poder al banco central europeo, en nuestro caso).

    Luego, si unos se eligen a otros, ¿dónde está la separación de poderes? La prueba está en que de vez en cuando saltan noticias en que el PSOE o el PP intentan meter un determinado magistrado en el constitucional, y la mayor parte de las veces ya se sabe lo que el constitucional va a decir, porque cada juez va a apoyar a “su partido”, así que con contar jueces…

    He entendido el argumento de que al durar mucho, parece que están un poco blindados, pero no me parece del todo convincente, ya que de una forma u otra, le sigue debiendo el puesto a quien le eligió.

    ¿No sería mejor que fuéramos los ciudadanos los que eligiéramos a través de 4 elecciones distintas? Ya, claro, es obvio que si tú votas IU en las elecciones al legislativo, probablemente vas a votar IU en las otras 3 también, pero al menos sería cuestión de los ciudadanos (ya se sabe que la democracia no se asegura de tener el mejor gobierno, sino de que quienes eligen sean quienes sufren las consecuencias). Quizá espaciando las 4 elecciones en años distintos podría lograrse un mejor equilibrio. Además, así estaríamos casi continuamente en elecciones, que sabemos que en este pais solo se hacen cosas buenas cuando llegan las elecciones.

    Podemos meter también en la ecuación a las autonomías, pero me da la impresión de que es simplemente coger este mismo comentario y multiplicarlo por 17. ¿No?

    No sé, son ideas que se me vienen a la cabeza cada vez que alguien dice “separación de poderes”.

    Y finalmente, nunca me enseñaron esto en el colegio. Está muy bien saber resolver ecuaciones, y los ríos de la península, pero creo que debería dedicarse un hueco a contar cómo funciona España, y unas nociones mínimas de economía. Supongo que tras una dictadura los asuntos políticos son tabú en la educación, pero ya hace unos años que la dejamos atrás.

  19. Gravatar otroJuan | 16/06/2009 at 04:50 | Permalink

    De crío, con la inocencia e inexperiencia de esa edad, abría dicho la a; pero como ya tenemos algunos añicos encima, Va a ser que la B.

    PD: Una sugerencia. En la sección Notas ¿Podrías cambiar los enlaces de los números para que apunten al lugar del texto donde aparecen? Gracias, es que soy un comodón :P

  20. Gravatar Mazinger | 17/06/2009 at 10:45 | Permalink

    @J

    Me agrada que te parezca acertado el enfoque de “el cuarto poder”. Esta idea la he visto insinuada en algún artículo periodístico, aunque no muy desarrollada la verdad.

    No puedo reprocharte la falta de confianza en que haya una efectiva separación de poderes, sobre todo si tenemos en cuenta las continuas ingerencias políticas en los altos órganos del poder judicial. Yo, con lo que tenemos, ya me doy con una canto en los dientes, pero podría ser manifiestamente mejor.

    El CGPJ (Consejo General del Poder Judicial), que es el órgano de gobierno de la justicia, algo así como el Consejo de Ministros en el ejecutivo, está formado por un Presidente (que es también presidente del Tribunal Supremo), un Vicepresidente y 20 vocales. De los 20 vocales, 10 son ejegidos por el Congreso de los Diputados y 10 por el Senado. Ellos eligen entre sí al Presidente del CGPJ. Fíjate que los componentes son seleccionados por el legislativo, no por el ejecutivo. El CGPJ elige también a los miembros del Tribunal Supremo.

    El Tribunal Constitucional es un caso aparte. Consta de 12 miembros, de los cuales el Congreso elige a 4, el Senado a otros 4, el Gobierno a 2 y el CGPJ a otros 2. Este es el único alto tribunal en el que el Gobierno puede elegir a alguno de sus miembros.

    De todas maneras fíjate que el peso de elegir a la mayoría de miembros de la Justicia recae sobre las Cortes Generales, que son quienes de forma directa ostentan la representación del pueblo. No puede decirse, por tanto, que la elección de los altos cargos de la justicia no sea legítima: la ciudadanía vota a sus representantes, quienes a su vez eligen a los miembros de los principales órganos de la Justicia. Por otra parte también las Cortes eligen al Presidente del Gobierno después de las elecciones, por lo que los miembros del poder judicial seleccionados por el Gobierno es también legítima. Abundando más en esta cuestión, si nosotros elegimos al Gobierno y éste a su vez al Gobernador del Banco de España, también la elección de este último es legítima y “emana del pueblo”.

    Nuestra democracia es representativa, no participativa (no creo que votar una vez cada 4 años pueda considerarse mucho participar). Desde la óptica de una democracia representativa, la elección de nuestros representantes en los distintos poderes tal y como actualmente se hace es un procedimiento muy correcto: la ciudadanía elige la composición de las Cortes y DELEGA EN ELLA. Después las Cortes eligen a los demás. Lo que planteas como alternativa es una suerte de democracia participativa, preferible sin duda por cuanto supone “más democracia”, pero que por desgracia, dada su complejidad, es difícil de llevar a la práctica. Vuelvo a decir que con lo que tenemos, y tal y como está el mundo, ya me doy con un canto en los dientes. Una vez que las ideas se llevan a la práctica, como diría Platón, pueden llegar a ser bastantes imperfectas, y a veces poco parecidas a su modelo perfecto. Pero es lo que hay.

    Dices que en la práctica los altos cargos se deben a quienes los eligen, y por desgracia en muchos casos es así. Pero no debiera serlo en teoría. Como ejemplo podemos ver que Trichet, Presidente del BCE, recibió muchas presiones de Sarkozy para bajar los tipos de interés no hace mucho tiempo porque convenía a la economía francesa. El BCE no los bajó. Trichet es francés. En el caso de la Fed también es posible encontrar casos en que los gobernantes presionan a su presidente. Supongo que unas veces conseguirán influir y otras no.

    Tu último párrafo es absolutamente revelador. ¡Es increible el poco peso que tiene (o tenía, no sé si se ha mejorado algo en nuestros días, la verdad) en la enseñanza dotar a los estudiantes de un bagaje de conocimientos sobre las instituciones de nuestro sistema democrático! ¡Siquiera lo más mínimo! Tienes toda la razón. El día en que un escolar sepa decir cual es el papel de las principales instituciones del Estado quizás se pueda plantear poner en marcha una democracia participativa. Como en tantos otros asuntos, el conocimiento y la educación son claves.

    Gracias por participar, J. Tu comentario pone el dedo en la llaga.

    @otroJuan

    ¡Mal pensado también, ¿eh?! A-0, B-4. Gana por goleada la B.

    Me anoto tu sugerencia para cuando tenga tiempo. Ahora ando un poco liado e incluso no tengo tiempo de escribir.

    Saludos a todos.

  21. Gravatar J | 18/06/2009 at 04:02 | Permalink

    Mazinguer,

    muy interesante resumen.

    Dices:

    <>

    Justo a lo que iba: ¿realmente hay diferencia? Si Zapatero (o Rajoy, que me da lo mismo) dice a sus diputados que elijan Fulánez, ¿van a llevarle la contraria? Lo mismo para el Constitucional.

    Recuerdo que cuando alguien vota en contra de lo que dice el partido, se le llama tránsfuga y se le denigra, incluso en los bares he oído que no debería permitirse. Incluso parece que hay un “pacto de caballeros” entre los grandes partidos de no aceptar en tu grupo a los transfugas del otro, y no gobernar con el apoyo de transfugas, o al menos eso se dijo hace unos años en Madrid con el voto “transfuga” de Tamayo y Sáez (http://www.google.com/search?hl=es&q=tamayo+saez+transfuga&btnG=Buscar&lr=).

    ¿En algún estado está más separado, como yo decía? Por ejemplo, recuerdo que en “El principe de Bel Air”, el “Tío Phil” se presentaba a las elecciones de Juez de noséqué. Y en “Shark”, el fiscal de la ciudad era también cargo electo. Incluso creo recordar alguna película en que el Sherif de turno también era electo. Dado que películas y series no son documentales, ¿alguien sabe si es así en algún sitio?

    Por supuesto que la situación española es legítima, emana del pueblo. Creo que el error es asimilar que “democracia” y “democracia” son lo mismo. Esto me recuerda un libro llamado “un matemático lee el periódico”, de John Allen Paulos, en el que propone un caso de unas elecciones con 5 candidatos y 5 intenciones de votos dintinas (el 35% prefiera al candidato A al B, el B al D, el D al E y el E al C; el 12% prefiere…), y luego los “cuenta” de 5 formas distinas (todas ellas consideradas “democráticas” y de hecho utilizadas en organizaciones “democráticas”, como comunidades de vecinos, asociaciones, cooperativas o estados)… y en cada una de ellas gana un candidato distinto (bien es cierto que elige los números con mucho cuidado para que ocurra eso). Haste este punto es de importante cómo definimos “democracia”.

    Por cierto, que en algún sitio leí que una buena definición de dictador era “alguien que ostenta los 3 (o 4) poderes”, por lo que incluso “dictadura” y “democracia” no serían estrictamente antónimos (aunque de facto se me hace difícil una cosa sin otra, al menos a largo plazo, porque el que tenga el poder lo perpetuará, anulando de facto la democracia). Por 25 pesetas, casos históricos, por ejemplo el manido Hitler; 1, 2, 3, responda otra vez.

  22. Gravatar Pedro | 18/06/2009 at 04:11 | Permalink

    Javier, dejo a los que saben algo de política que te contesten a la mayor parte de tus preguntas (desde mi ignorante y humilde punto de vista, nos falta un hervor para ser una democracia de verdad, pero ¿yo qué se de estas cosas?). Pero como tengo parte de mi familia viviendo en EE.UU. y me paso por allí cada dos por tres, sí te puedo confirmar que lo de elegir distintos cargos en los EE.UU. no es sólo de las películas. Dependiendo del sitio, se eligen de forma directa muchas cosas (cuanto más pequeña la población, más cosas eligen los ciudadanos directamente). Un mini-ejemplo: http://electrussosheriff.com/default.aspx

  23. Gravatar Mazinger | 19/06/2009 at 06:25 | Permalink

    @J

    No tengo más remedio que coincidir contigo. El panorama democrático en España es un tanto desolador. Es cierto que los partido votan en bloque siguiendo la voluntad de sus mandatarios, y esto es independientemente del signo político.

    A uno le sorprende que los diputadosde un mismo partido “estén tan de acuerdo” en todos los temas, sin que haya voces disidentes. Y si las hay, como dices, se les trata de esquiroles. El caso que mencionas de Tamayo y Sáez fue muy raro, pero es fácil encontrar ejemplos de lo que dices en cada votación para aprobar una ley, en donde se escenifica a la perfección la “disciplina de partido”.

    En mi comentario anterior decía que “me daba con un canto en los dientes” con lo que tenemos, pero bien pensado, esa forma de pensar puede ser un problema. Supongo que la ciudadanía es el único motor que puede cambiar la realidad y el conformismo es mal consejero en este sentido. Quizás llamé “democracia representativa” a lo que es sencilla y llanamente “partitocracia”. Lo cual tiene más pinta de ser una degeneración de la democracia que una forma de ella.

    Respecto a tu pregunta, creo que no puedo añadir mucho más a lo que ya te ha contestado Pedro, pues el enlace que proporciona es de por sí bastante significativo. Quizás simplemente destacar que en EE.UU. se pone el énfasis en las personas, y se vota por ellas, no tanto por el partido. Desde mi punto de vista esto es bueno: las responsabilidades no se diluyen en una organización monstruosa, el partido, y las personas votadas se deben por encima de todo a sus votantes, que son los que los ponen donde están. Imagínate la fuerza moral que debe suministrar ser directamente elegido por los votantes, sin que tu partido te haya puesto ahí a dedo. Por eso deuda con el partido es menor porque éste juega un papel menos importante en su “encumbramiento”. ¿Te imaginas en España una votación previa a las elecciones generales en la que los ciudadanos voten al candidato de su partido de entre los que se hayan presentado libremente? En EE.UU. se hace, baste recordar la dura pugna entre Obama y Hillary. Como dice Pedro, a nuestra democracia (y seguramente a la del resto de Europa) le falta un hervor.

    Hemos pasado de la economía a la política, pero los límites entre ambas son tenues…

    Lo dicho J, pones el dedo en la llaga.

    Saludos a todos.

  24. Gravatar Naeros | 19/06/2009 at 08:41 | Permalink

    Mazinguer, totalmente de acuerdo con tu análisis de la democracia española. Según creo saber, el sistema de partidos se estableció así en la Transición por el miedo a un parlamento lleno de partidos pequeños y que en la práctica no fuese efectivo, por lo que se decidió un sistema de partidos más sencillo en el que cada uno votase en bloque. También es cierto que en EEUU tienen básicamente dos partidos. Aquí IU por ejemplo tendría más difícil hacer valer sus opiniones si encima disienten en las votaciones.

    Yo creo que lo suyo sería listas abiertas y que votásemos a los candidatos. Ahora mismo esto funciona sólo de fachada, porque cuando introduces la papeleta lo que realmente votas son una serie de candidatos a diputados (o europarlamentarios, etc) sin elegirlos dentro de una misma lista. El problema es que como dices degenera a una situación en la que es más importante el partido y juegan a la política desde el ámbito nacional. En ese sentido prefiero el sistema americano, la verdad.

  25. Gravatar J | 22/06/2009 at 05:55 | Permalink

    Una pregunta más, si es que conocéis la respuesta. ¿A quién está supeditado el ejercito? ¿Al ejecutivo? ¿O al legislativo? ¿O es independiente de ellos de algún modo? Sin conocerlo, diría que depende del ministro de defensa (y por lo tanto del ejecutivo), pero en algunas películas (yankees) he visto como el congreso (legislativo) tenía que refendar determinadas decisiones militares (una vez más, una película no es la realidad). Entiendo que el papel del rey en este asunto (como jefe de estado y capitán general) es solo decorativo.

  26. Gravatar Mazinger | 22/06/2009 at 07:06 | Permalink

    @Naeros

    Creo que lo de votar en bloque no se ha decidido en ningún momento “de forma oficial”, o al menos no tengo constancia de ello. Más bien es un modo de funcionar implícito de la partitocracia. Por lo demás pienso que estás en lo cierto: la idea de facilitar la gobernabilidad estuvo muy presente a la hora de decidir cómo se distribuían los escaños en el congreso.

    Aunque pueda sonar extraño, en España, después de unas elecciones, los escaños no se distribuyen de forman exactamente proporcional, sino aproximadamente proporcional. Seguro que te suena la Ley D’Hontd, que es la ecuación que se usa en España y en otros muchos países, ligeramente modificada creo, para distribuir escaños tras unas elecciones. Mediante esta ley se asigna más peso a los partidos que obtiene mayor número de votos, de modo que, por expresarlo de un modo simplista, se regalan escaños extra a los partidos que más votos han conseguido. Así se facilitan mayorías suficientes de cara a la gobernabilidad.

    Pero en España también se prima el voto concentrado, de modo que obtienen mayor representación parlamentaria (escaños extra) los partidos cuyos votantes se hallen muy concentrados en una determinada región. Esto se hizo para permitir que los partidos nacionalistas tuviesen una representación suficiente.

    Y ya que mencionas a IU, precisamente este partido es el gran damnificado por el sistema de distribución electoral español. Por un lado, consigue muchos menos votos que los dos grandes partidos (del orden de 1 de IU por cada 10 de PSOE o PP), por lo que prácticamente no consigue escaños extra, y por otro lado su electorado está muy repartido por la geografía del país, por lo que no obtiene ninguna ventaja por voto concentrado. Resulta de aquí una situación muy paradójica y, a mi modo de ver, injusta: con un número de votos sustancialmente mayor que el de otros partidos, obtiene una representación parlamentaria mucho menor.

    Como ejemplo, cito las últimas elecciones generales de 2008, en las cuales IU obtuvo 969.871 votos, consiguiendo tan sólo 2 escaños, en tanto CIU obtuvo casi 200.000 votos menos, concretamente 779.425 votos, consiguiendo sin embargo 10 escaños. Un ejemplo aún más sangrante para IU es el de ERC, que con tan sólo 298.139 votos consiguió 3 escaños, uno más que IU, o el del PNV, que con 306.128 votos consiguió 6 escaños, 4 más que IU. No me extraña que IU se queje amargamente y pida una modificación de este sistema. Los datos los he sacado de la Wikipedia:

    http://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_generales_espa%C3%B1olas_de_2008

    Por cierto, puesto que en España somos bastante susceptibles con la política, ruego que no se malinterpreten los ejemplos que acabo de poner. Simplemente cuento las cosas como son, sin querer insinuar nada. No tengo el más mínimo ánimo de iniciar un debate rocambolesco-centralista-nacionalista-que-no-lleva-a-nada, y no pienso dar coba a comentarios que se pongan en este sentido, ni para un lado ni para otro.

    Yo también estoy a favor de las listas abiertas y de todo lo que signifique mayores opciones para la ciudadanía en la gestión y sentido de su voto. Facilitar la gobernabilidad puede estar bien, pero el precio a pagar se me antoja excesivo: aparecen deformaciones políticas como la prepotencia de los grandes partidos, la simplificación de opciones políticas o el voto útil (votar a un partido en el que no crees simplemente para evitar que gobierne otro en el que crees aún menos, contribuyendo a la desaparición de la opción política en la que realmente confías).

  27. Gravatar Naeros | 22/06/2009 at 09:33 | Permalink

    Totalmente de acuerdo. Después de las anteriores elecciones generales hice un post en mi blog (http://naeros.livejournal.com/112358.html) hablando de la Ley D’Hont e incluso hice este gráfico con los datos que señalas: http://pics.livejournal.com/naeros/pic/000rdq5a Los datos son los que dio el Ministerio del Interior después de las elecciones.

  28. Gravatar kalimero | 22/06/2009 at 05:22 | Permalink

    ¿No es más bien una aristrocracia? je, es gracioso volver a ideas de Platón. Cuando la democracia “no funciona”, cuando el ostenta temporalmente el poder puede decidir en contra del bien de la mayoría (opción b), es necesario que el que ostente el poder, tenga un interés que sea objetivo, profesional, diría yo. Creo que estructuras como la FED o el BCE son ejemplos claros de ese espíritu, que se consigue en menor o mayor medida ya que al estar compuestos por personas no son perfectos. Es el hombre malo por naturaleza?

  29. Gravatar Kartoffel | 22/06/2009 at 07:20 | Permalink

    @Mazinger no te preocupes, volveré en cuanto aparezcan las siguientes entradas en el Google Reader :-D

    Sobre la regulación financiera: está claro que ha fallado en muchos sitios, y en el cóctel regulador están los Bancos Centrales, así que es posible que haya cosas que mejorar en ese sentido (aunque esto tiene que ver más con el Gobierno que con la Fed, ya que es el primero el que toma las decisiones más relevantes)

    Más cosas: Krugman. La columna está bien, pero el blog (http://krugman.blogs.nytimes.com/) publica con mayor frecuencia, aporta argumentos con más detalles, participa en el debate blogosfériconómico, etcétera. Sobre qué cosas importantes ha hecho: http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2008/10/paul-krugman-economista-divulgador-heroe-personal-genio-y-premio-nobel.html

    Sobre la longitud de los mandatos de los presidentes de los bancos centrales: más que dificultar el control político, responden a un objetivo más tangible: evitar políticas cortoplacistas.

    Y ahora el artículo de altereconomía, el tono general ya debería poner en alerta. Los bancos centrales están “al servicio del gran capital financiero”, aplican “políticas para generar desempleo y vener las resistencias obreras” (esto es lo propagandístico). Y yendo a las afirmaciones concretas (porque tampoco hay mucha chicha argumental):

    Unas políticas orientadas a crear escasez y a provocar desempleo para vencer las resistencias obreras

    En primer lugar: los bancos centrales tienen una influencia sobre el desempleo, pero sólo a corto plazo. Antes de Friedman, Lucas y Sargent se creía que aumentando la inflación se podía reducir el desempleo (curva de Phillips). Sin embargo, la estanflación de los 70 (alta inflación y desempleo) por la parte empírica y las críticas monetarista (Friedman) y neoclásica (Lucas y Sargent, teoría de las expectativas racionales, que en pocos años prevaleció sobre el monetarismo) por la parte teórica la desmintieron. En su sustitución llegó otro modelo: a largo plazo, existe una tasa natural de desempleo (NAIRU) y la política monetaria sólo puede hacer que el nivel de paro oscile en torno al NAIRU (y a corto plazo sigue existiendo la curva de Philips). La forma de las oscilaciones la describió Friedman: si representas el desempleo en el eje x y la inflación en el eje y, las series temporales acaban describiendo espirales en el sentido de las agujas del reloj. A la postre, así ha sido: Krugman tiene unas diapositivas donde se ve la evolución del paro y la inflación en EEUU (la número 12 de 17: http://www.princeton.edu/~pkrugman/Lecture%203.pdf). Recomiendo ver también las diapositivas adyacentes donde se explica lo que acabo de comentar.

    Luego hay afirmaciones vagas como que “han hecho que bajen los salarios” o “han creado escasez” que tampoco parecen tener mucho sentido.

    Y luego están las incoherencias en el propio artículo: dice que se han aplicado “políticas deflacionistas”, pero luego dice que “se han fomentado las burbujas”, cuando las burbujas se ven fomentadas por políticas inflacionistas o que “No les preocupó la creación artificial de dinero fácil” (que sería, en efecto, algo inflacionista)

    ¿Para qué, entonces, ha servido darle independencia a estas instituciones sino para que sus competencias quedaran fuera del alcance de las instituciones representativas, para que decisiones que antes podían ser tomadas en función de preferencias representativas ahora estén en manos de políticos que no lo son, en el mejor de los casos, o de los poderes financieros privados, en el peor?

    Aquí cae de nuevo en el error que comentaba en el primer comentario: asumir que los bancos centrales pueden tomar decisiones ideológicas, que sí que dependerían de las preferencias representativas. En la realidad, las decisiones de los bancos centrales son, sobre todo, técnicas (benefician o dañan a la economía) en lugar de políticas (decisiones “de derecha” o “de izquierda”).

    Hay acusaciones que tienen algo de verdad, pero en la mayoría de los casos el culpable no es la Reserva Federal sino el Gobierno (por ejemplo, la derregulación financiera): es decir, el Gobierno sería el “compositor” (quien elige cómo va a funcionar la regulación y qué poderes va a tener la Fed) y la Fed sería el “intérprete” (donde tenga competencias). Por ejemplo, cuando dice que se han desviado demasiados recursos a la economía especulativa, es algo que tiene mucho más que ver con la derregulación que con una política monetaria en concreto: recurriendo de nuevo a los gráficos de Krugman: http://www.princeton.edu/~pkrugman/overbanked.png

    Finalmente, sobre los autores. He leído algunos artículos de Alberto Garzón, pero me dejan la misma sensación que este (que hay más “afirmaciones propagandístas” que argumentos o datos). Sobre Juan Torres López, sin ánimo de caer en el ad hominem, no parece tener mucha producción académica que juzgar: http://www.google.es/search?q=juan+“Torres+López”+site%3Aideas.repec.org

    En cualquier caso, hay a lo cuantitativo: papers. Las palabras se retuercen mucho, pero si de verdad quieren demostrar que los Bancos Centrales han actuado mal y lo han hecho a propósito, que saquen los números :-D

    Por último, una recomendación que te puede ser útil para la serie. Hay un artículo de Simon Johnson (ex-economista jefe del FMI) y James Kwak bastante crítico con el sistema financiero estadounidense: http://www.theatlantic.com/doc/200905/imf-advice (así evitas “prescindir de la opinión de los que no ven las cosas tan cristalinas en el sistema financiero ” :-D ). Está en inglés, pero hay traducciones en español por ahí (busca por “el golpe silencioso”).

  30. Gravatar Mazinger | 23/06/2009 at 08:22 | Permalink

    Hola a todos. Disculpad si llevo cierto retraso en contestar a vuestros comentarios. Últimamente no me sobre precisamente el tiempo. Os animo a debatir y a responderos entre vosotros. Contesto aquí a @J, @Naeros y @Kalimero. @Kartoffel, perdona que te deje para más adelante, ¡ahora no me siento con fuerzas! :-) ¡Vaya nivel de comentarios los tuyos! Lo único que te digo por el momento es que me he puesto a devorar The Quiet Coup.

    @J

    Estás en lo cierto, el ejército depende del Ministerio de Defensa, y por tanto del ejecutivo. Es verdad que el Rey es el Capitán General de las FF.AA. y ostenta el mando de los tres ejércitos, pero diría que es algo más bien simbólico hoy en día. No obstante fíjate que no fue tan simbólico el 23F, día en que su actuación fue fundamental para desmontar el golpe de estado. Eran otros tiempos, y entonces el ejército aún no había “terminado de asimilar” la democracia: para los golpistas era más importante la figura del Rey que la del Congreso.

    No sé quien me dijo una vez que “el Rey reina pero no gobierna”. Pues eso. Eso sí, cabe destacar que su figura no es nada decorativa, sino muy activa, en términos de representación internacional. Pero como diría Macluskey, eso es otra historia y será contada en otra ocasión.

    Ahora bien, el hecho de que el ejército dependa del ejecutivo no quiere decir que tenga absoluto control sobre él. Hacer la guerra y firmar la paz, por ejemplo, son actos que tienen que ser refrendados por el Congreso. Si no estoy equivocado, a consecuencia de la intervención española en Irak, se ampliaron las facultades del Congreso para que intervenciones de este tipo no pudiesen ser decidas exclusivamente por el ejecutivo, así que ahora también necesitan de la aprobación parlamentaria.

    @Naeros

    No hay nada mejor que ver gráficamente una información. El gráfico que referencias es magnífico, y me ha hecho ver algo en lo que hasta ahora no había caído: ¡IU es prácticamente el proveedor oficial de escaños extra de todos los demás partidos! Es increible, comprendemo ahora mejor si cabe su enfado. No es sólo que le estén privando de votos extra, es que también se le priva de los que tendría si se repartiesen proporcionalmente. ¡Menudo castigo!

    Por cierto, y esto no tiene ya nada que ver ni con economía ni con política. Navegando por tu web he visto que haces fotos sensacionales. ¿No se te ha ocurrido escribir algo sobre fotografía? Seguro que muchos lerdos como yo, que no somos capaces de hacer una foto si no tenemos la cámara con todas las configuraciones en automático, te lo agradeceríamos.

    @Kalimero

    Ese es precisamente el sentido fundamental de los bancos centrales. Tanto Kartoffel como J lo explican muy bien en sus comentarios, y yo lo dejo caer al final del artículo. La idea es tomar decisiones exclusivament técnicas apartadas de objetivos e intereses políticos. La cuestión es: ¿realmente sus decisiones son técnicas, objetivas e independientes del poder político? Dedicaremos parte del siguiente artículo, si es que algún día lo termino, a hablar sobre este tema.

    Saludos a todos y gracias por vuestras contribuciones.

  31. Gravatar Naeros | 23/06/2009 at 09:37 | Permalink

    Lo de escribir sobre fotografía está en mis “pendientes”. Quiero acabar el artículo que dejé a medias y escribir otros como explicar qué son los decibelios, hablar de frecuencia en señales o una mini serie sobre electrónica básica. El problema es que ando liado con otras cosas y se acaban quedando en el tintero, a ver si ahora que ha llegado el verano saco más tiempo :D

    En cuanto a la Ley D’Hont y el sistema electoral, el problema es que deciden los partidos a quienes beneficia el actual, por lo tanto veo difícil que cambie a corto plazo (ojalá).

    @Kartoffel muy bueno el comentario! Se nota que te mueves bien en el tema de la economía. En cuanto a Krugman, yo leía los artículos que publica El País por su acuerdo con el NYT (que suponía son todas sus columnas), pero no sabía que además tenía blog con más cosas, voy a seguirlo!

  32. Gravatar Macluskey | 23/06/2009 at 01:21 | Permalink

    @Mazinger: ¡Cómo te atreves a usar la coletilla compartida Ende-Macluskey!!! ¡Te voy a denunciar por plagio!!! ;) Hombre, ya!!! :) :)

    Sobre lo de la Ley d’Hont y la representación… hay que tener cuidado con estas cosas, que son muy complicadas. En mi opinión está bien el que se aplique un corrector para facilitar que lo que resulte de las elecciones sea gobernable. La Ley d’Hont beneficia a los grandes partidos, pero esto no quiere decir que PSOE y PP lo hayan parido así para perpetuarse en el poder.

    Efectivamente, cuando votamos la Constitución (yo fui de los que la votó habiéndosela leido antes, o sea, un tipo raro), era UCD, presidida por el Presidente Adolfo Suárez, quien tenía la supuesta mayoría, y entre la izquierda el PCE de Santiago Carrillo tenía una gran presencia, quizá menor que el PSOE de Felipe González, pero con ánimos de “sorpasso”, por usar el término italiano (donde el PCI era el eterno partido de la oposición a la Democracia Cristiana… Italia, ¡quién te ha visto y quién te ve ahora!). Alianza Popular era un partido pequeño, menor aún que el PCE, y sólo tras la debâcle de la UCD en 1982 comenzó a ser visible.

    Además, no sólo IU es damnificada por la Ley d’Hont; también otros partidos como CiU, PNV, Esquerra etc son ligeramente perjudicados por dicha Ley.

    ¿Cómo corregirlo? ¿Con elecciones por circunscripción y segunda vuelta como en Francia? Puede ser, pero allí el ganador se lo lleva todo: la presidencia de la Répública con todas sus prebendas. Además, los sistemas de segunda vuelta, con sus juegos de alianzas más o menos “extrañas” también tienen efectos devastadores para los partidos pequeños. Podría ser que un partido tuviera un 40% de voto en todo el país y no tener ni un solo diputado.

    ¿Con el mismo sistema pero corregido como en Gran Bretaña? Quizá, pero Mrs. Thatcher impulsó una modificación en la Ley electoral que otorga 50 diputados por la jeta al ganador de las eleciones, para casi asegurar la mayoría absoluta. Curiosamente fue el (supuesto) laborista Tony Blair el que se ha beneficiado brutalmente de tal medida, al tener tres mayorías absolutas comodísimas para poder empobrecer a su gusto a la nación.

    En Estados Unidos es igual, o pero. Allí es simplemente imposible que un tercer partido tenga ninguna posibilidad, y si no, que se lo digan a Ross Perot…

    También podríamos hacer lo que en Italia: Representación proporcional pura y dura. En Israel ocurre lo mismo, creo. El resultado es que los gobiernos son coaliciones imposibles de cuatro, cinco, seis partidos, todos ellos enfrentados y amenazando con dejar en minoría al gobierno de turno si no se cumplen sus deseos. Todavía recuerdo el famoso “Pentapartito” italiano… sólo que los cinco partidos iban rotando en la coalición de gobierno: la vida media de un gobierno italiano era de nueve meses… Ahora creo que Berlusconi ha modificado la Ley Electoral para que el partido ganador tenga un montón de diputados extra… con lo que hemos pasado del Pentapartito a la Mayoría absoluta por decreto…

    En fin, visto lo visto, que casi me quedo con la Ley d’Hont; es lo menos malo de lo que tenemos por aquí cerca… pero… ¡ésa es otra historia, y será contada en otro momento!!! :)

    Saludos a todos

  33. Gravatar Mazinger | 24/06/2009 at 08:11 | Permalink

    @Kartoffel

    No se te puede negar el empeño en diseccionar la referencia. ¡Has metido bien el bisturí!

    De esta referencia me interesó principalmente el hecho de que ponía en cuestión la idea de un banco central no supeditado al control de las instituciones democráticamente elegidas. Fíjate que, de hecho, es la única idea de la misma que he usado en mi artículo, cuyo hilo conductor ha sido exponer que los bancos centrales son independientes, discutir sus implicaciones y finalmente explicar el motivo que “exige” esa independencia. No sé si estás de acuerdo, pero en mi opinión, la autonomía de los bancos centrales dista mucho de ser algo convenientemente publicitado y explicado al común de los mortales. Si la economía va mal, ¿a quién se le piden explicaciones: al Gobierno o al banco central? Exigimos que el Gobierno tome medidas, sin embargo estamos atados de pies y mano a la hora de hacer lo mismo con nuestros bancos centrales, de hecho ni siquiera forma parte del debate público. ¡Y sin embargo ambas instituciones son corresponsables en la gestión económica! Puedo aceptar que la responsabilidad del Gobierno sea mayor, pero eso no libera de la suya al banco central.

    Se supone a priori que los bancos centrales, al ser entendidos en la materia, ya hacen “lo correcto”, lo que es bueno para la economía. En fin, los abogados, los arquitectos o ingenieros se equivocan, incluso los de gran nivel, y seguro que a veces toman “adrede” caminos que no seguirían si no sufriesen presiones (en la medida que en cada profesión correspondan). No creo que los economistas estén menos expuestos que los demás profesionales a su condición humana. Cuanto menos, creo que conviene debatir sobre este asunto y no tomar la autonomía de los bancos centrales como un dogma de fe. Aunque es sólo una opinión.

    En fin, espero que se entienda que la mención en el artículo de referencias a otros autores no implica mi previo acuerdo, total o parcial, con las tesis que se defiendan en ellas. Comprende, pues, que no me dedique a la defensa de las demás ideas que Juan Torres ha vertido en su artículo, pues mi interés en este caso era el que he explicado anteriormente.

    Eso sí, acepto sin paliativos tu sugerencia velada de referenciar a autores de contrastada experiencia, pues no sólo me parece sensata, sino que rezuma interés por aumentar la calidad de esta humilde serie. Y en este sentido la referencia que aportas, The Quiet Coup, es excelente.

    Un placer tenerte como lector-consultor. Intentaré no decir muchas burradas. ;-)

    @Macluskey

    ¡Eeehh! ¡Un momento! Si no recuerdo mal yo fui el primero que relacionó la muletilla con Michael Ende. Eso es un tanto a mi favor. Por otro lado, creo que mi condición de lector de la obra de Ende (Momo, La historia interminable, El ponche de los deseos, Jim Botton y Lucas el maquinista, El espejo en el espejo) me otorga ciertos privilegios. Hay un antes y un después en mi historia como lector, y ese hito lo marcó “La historia interminable”. Literalmente Michael Ende tiene la culpa de mi afición a la lectura.

    Así que, por tales razones, reivindico mi derecho a usar la muletilla por lo menos dos veces. ;-)

    Me inclino ante tí Macluskey, por poner a la Ley D’Hont en su debido contexto. Si es que a veces no sabemos lo que tenemos hasta que nos comparamos con los demás. De todos modos, si aquí no estamos tampoco satisfechos con lo que tenemos, habrá que innovar. :-)

    Por cierto, y ya que a tu serie no le queda mucho y muchos nos quedaremos con síndrome de abstinencia… ¿Qué tal otra sobre la historia y la política que te ha tocado vivir? Después de un merecido descanso, claro, y si te hace. El comentario que has puesto tiene muy buena pinta.

  34. Gravatar Macluskey | 24/06/2009 at 10:33 | Permalink

    Aaaah, sí. Es cierto. Fuiste tú quien por fin desveló a quién le había tomado prestada (no, robada!) la coletilla. Así que te dejaré usarla dos o tres veces mas sin infringir el copyright. ;)

    No me habléis de más series hasta después del verano, porfa. O mejor, habladme, pero no esperéis nada hasta el otoño o más allá. Estoy desbordado de curro y un poco emborrachado con las ciento veinte mil palabras de mi serie. Necesito descansar y dedicar mis (ya escasas) energías al trabajo, que tengo una de cuidado encima de la mesa. Como siempre, vaya.

    Un saludo

  35. Gravatar Kartoffel | 25/06/2009 at 10:49 | Permalink

    @Mazinger en efecto, la situación actual no debería ser tomada como un dogma (ni nadie es perfecto, ni siquiera el gobernador del BC¹). Personalmente, creo que es lo más conveniente, pero es una cuestión que se puede debatir y las pegas tienen su sentido.

    ¹ Aunque en teoría este problema se puede evitar sustituyendo al jefe del Banco Central por un… robot. Un robot que simplemente aplicara la regla de Taylor, una técnica que es utilizada en algunos bancos centrales. La Fed no la sigue explícitamente, pero se parece: http://www.princeton.edu/~pkrugman/taylor.png (hay gente que dice que la desviación de 2004-2007, donde los tipos estuvieron demasiado bajos (al menos según esta regla), fomentó la burbuja.)

    Y aparte de otras pegas obvias (seguirían haciendo falta humanos para tomar otras decisiones: qué nivel de leverage es conveniente, qué porcentaje del valor de un activo puede asegurarse, etc.), existe la pega que se ve en el gráfico: ¿qué haces cuando los tipos están a 0% pero los necesitas más bajos? Bueno, eso es la trampa de la liquidez y la deflación y demás pesadillas económicas que darían para rellenar muchos más textos, y que requieren hacer cosas muy extrañas, sorprendentes, poco ortodoxas y arriesgadas (para las que un robot es una herramienta con demasiadas carencias de imaginación) :-D

  36. Gravatar Pedro | 26/06/2009 at 05:24 | Permalink

    Kartoffel, creo que hablo en nombre de todos (incluido Mazinger) cuando pregunto, ¿a qué diablos estás esperando para empezar a escribir artículos? ;)

  37. Gravatar Mazinger | 26/06/2009 at 08:35 | Permalink

    @Kartoffel

    ¿Curva de Philips? ¿Teoría de las expectativas racionales? ¿Regla de Tylor? ¿Trampa de la liquidez?

    ¡Pero qué demonios haces que no te has puesto ya a escribir! :-)

    “Arremángate” y da el paso que va de “sugerirnos tu calidad” a “hacernos disfrutar de ella”.

    En serio, creo que sería un complemento perfecto a Gustavo y a este humilde servidor, y en estos tiempos que corren, los mortales estamos necesitados de conocer mejor cómo funciona esta cosa que nos gobierna llamada economía.

    Gustavo nos familiarizó con los rudimentos de la economía, y muy bien, por cierto. Personalmente me encantaron sus textos sobre el crédito y las existencias de dinero en el mundo. En cuanto a “El Univeso Subprime”, la cosa va más por describir al sistema financiero y escribir una crónica de la crisis subprime. Pero a un nivel conceptual y “filosófico”, sin entrar en detalles que pongan demasiado de manifiesto mis deficiencias en el campo de la economía. :-)

    “…deflación y demás pesadillas económicas que darían para rellenar muchos más textos”. ¡Exacto! Y justo aquí estás tú que, si quieres, puedes hacerlo.

    ¿Que Dios, digo el presidente del BC, se equivoca? ¡No hombre! Simplemente escribe con renglones torcidos. :-)

  38. Gravatar Macluskey | 26/06/2009 at 12:38 | Permalink

    Me uno al coro de peticionarios de una serie sobre “Eso que antes de llamaba EconoMía, y ahora se llama EconoSuya”, porque yo (que me considero un tipo leído) cada vez entiendo menos.

    Kartoffel, porfa….

  39. Gravatar Kartoffel | 27/06/2009 at 02:12 | Permalink

    @Pedro, @Mazinger, @Macluskey… gracias por la invitación :-)

    No sé si tendría confianza suficiente (como “aficionado” que soy a estos temas) para ponerme a escribir directamente, pero si consigo acumular bibliografía suficiente para hacer una serie más o menos sólida ya os contaré :-D

  40. Gravatar Gencianal | 20/08/2013 at 08:05 | Permalink

    La verdad es que lo que comentáis en los comentarios de la Ley de Hondt siempre me ha llamado la atención. Comparado con lo de paises del entorno, si, el sistema es bastante bueno, pero Macluskey, no lo has comparado con el sistema alemán mixto proporcional-representativo, que me parece muy bueno. Una mezcla de dicho sistema con el actual (para dar más peso a la elección directa) combinada con un cambio de las circunscripciones electorales de provinciales a autonómicas creo que mejoraría bastante el cotarro…

    Buena serie, aunque todo pasó en el 2009 aún sigue siendo de actualidad y viene bien conocer qué pasó.

    Saludos!

  41. Gravatar Gerardo | 05/11/2014 at 04:07 | Permalink

    eh.. llegué tarde a la fiesta, pero la comida está tan buena que puedo disfrutarla todavía. Gracias señor Mazinger por este artículo tan interesante, acabo de empezar a leer y creo que en pocos días me leeré toda la serie. Gran trabajo. :)

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  1. Gravatar meneame.net | 14/06/2009 at 06:49 | Permalink

    El Universo Subprime – El Cuarto Poder…

    ¿Existe una legitimación de la misma naturaleza que sustente la necesidad de desgajar al Gobierno en dos, poniendo uno de los pilares más importantes de la política económica en manos de un nuevo poder, el banco central? Debiera haber un motivo de pes…

  2. Gravatar www.enchilame.com | 18/06/2009 at 06:28 | Permalink

    El Universo Subprime – El Cuarto Poder…

    ¿Crees que un político intentaría desactivar una burbuja financiera si pensara que hacerlo es perjudicial para sus perspectivas electorales?…

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