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Teoría de juegos XXXII – El dilema de… (y II)




En el último artículo de esta serie jugamos a… ¿a qué jugamos? Pues dependió de lo que marcara el segundero de tu reloj, ¿recuerdas?

Algunos de vosotros jugasteis al juego de tipo A y otros al tipo B.

Tipo A: el dilema del tranvía

El juego dice algo así: eres el conductor de un tranvía. Delante del tranvía hay una persona, a la que vas irremediablemente a atropellar y va a morir.

 

¡Un momento! ¡Hay un desvío a la derecha! Si tomas el desvío, esa persona se salvará. Pero desafortunadamente, en ese desvío hay otras 3 personas, así que si tomas el desvío, los atropellarás y morirán los tres.

 

No tienes tiempo de frenar, no puedes hacer descarrilar el tren, no da tiempo a pitar para que se aparte, ninguno de ellos es amigo tuyo… el juego no tiene un truco técnico oculto que debas buscar. No le busques tres pies al gato, que no los tiene.

 

Solo tienes dos opciones:

 

1.-Seguir recto.

 

2.-Tomar el desvío.

¿Cuál de las dos eliges?

Habéis jugado 18 personas, de las cuales las 18 (el 100%) habéis elegido la opción 1.

¿Cuál es la solución teórica?

Si intentamos ser lo más objetivos posibles, al final estamos hablando de elegir que muera 1 persona o que mueran 3 personas. Lo razonable sería elegir que muera solo 1 y no tomar el desvío. ¿Sí?

Bueno, más o menos es el razonamiento que habéis hecho todos, supongo.

Tipo B: el dilema del cirujano

 

 

Tricorder para Android (Moonblink, https://market.android.com/details?id=org.hermit.tricorder)

 

El juego dice algo así: eres un cirujano, que tiene tres pacientes. Los tres necesitan un trasplante, cada uno de un órgano distinto. No habrá donantes para ellos, así que a menos que encuentres unos órganos sanos tú mismo, morirán irremisiblemente.

 

Cuando sales del hospital, camino a casa, por la noche, ves un hombre. Gracias a tu tricorder, te das cuenta de que ese hombre está completamente sano y que sus órganos son compatibles con los de tus pacientes. Si mataras a ese hombre, podrías tomar sus órganos, ponérselos a tus pacientes, y se salvarían (aunque, claro, el hombre moriría).

No existe riesgo de que te pille la policía, ni de que tus pacientes rechacen los órganos o que mueran en la operación, ni hay ningún truco técnico oculto en el juego que debas buscar. No le busques tres pies al gato, que no los tiene.

 

Solo tienes dos opciones:

 

1.-Matar al hombre y tomar sus órganos para salvar a tus pacientes.

 

2.-Dejar ir al hombre y que mueran tus pacientes.

 

¿Cuál de las dos eliges?

Habéis jugado 23 personas, de las cuales 2 (el 9%) habéis elegido la opción 1 y 21 (el 91%) habéis elegido la opción 2.

¿Cuál es la solución teórica?

Si intentamos ser lo más objetivos posibles, al final estamos hablando de elegir que muera 1 persona o que mueran 3 personas. Lo razonable sería elegir que muera solo 1 y asesinarle para salvar a los 3 pacientes. ¿Sí?

¿O no?

Teoría de la decisión

Si el resultado teórico es el mismo, ¿por qué tanta discrepancia entre las respuestas que habéis dado unos y otros?

Muy sencillo: porque hemos hecho trampa. Porque la decisión objetiva no existe.

Esto se sale ya del campo de la teoría de juegos, y entra en al campo de la teoría de la decisión, que intenta estudiar cómo y en base a qué eligen los individuos. No cómo se enfrentan varios jugadores entre sí, sino cómo un único individuo decide entre 2 ó más alternativas, sin contar con ningún oponente.

En este caso concreto, el problema es que no todos los muertos valen lo mismo. Parece ser que la gente da más valor a los muertos causados por una acción propia, y por eso el muerto del tranvía vale menos que el asesinado por el cirujano, y los muertos porque yo cambio de vía valen más que los que mueren de una enfermedad. Y eso desvía estadísticamente las respuestas de nuestros lectores.

Otras versiones de estos juegos incluyen hacer descarrilar el tranvía (y que mueran sus viajeros, o alguien que pasaba por allí), sacrificar a un hombre gordo tirándolo a la vías para hacer descarrilar al tranvía,[1] que el hombre gordo sea en realidad el villano que ha atado a las vías a la persona…

Una versión más literaria de este problema la podemos encontrar en… ¡Isaac Asimov! ¿Cómo es posible que en una web de Ciencia como esta nombremos tan poquito a Asimov?[2] Si habéis leído los libros de Asimov de la temática de los robots (por ejemplo, “Yo, robot”[3] o “Sueños de robot” o “El hombre bicentenario” o…) recordaréis que los robots se enfrentan a veces a situaciones como estas, aplicando las tres leyes de la robótica, pero… y al final lo enlaza con Fundación e inventan… y por eso en Fundación y Tierra…

En fin: si los has leído, sabes de qué hablo, y si no, ya estás tardando. No te dignes volver a escribir un comentario en El Cedazo antes de haber leído al menos 10 libros de Asimov. Avisado estás.

Algunos habéis escrito un par de líneas explicándome por qué elegíais eso y no otra cosa. A continuación pongo algunos ejemplos de explicaciones que me habéis mandado (convenientemente resumidos y novelizados, y sin dar nombres). Supongo que a todos os parece obvio que la decisión del tranvía es relativamente fácil (la hemos usado casi como grupo de control), y que la decisión difícil es la del cirujano, de modo que no os sorprenderá[4] que la mayor parte de las explicaciones, casi excusas, las den los que dejan morir a 3 personas para no asesinar al viandante. Que nadie crea que yo juzgo las decisiones[5]… son los propios lectores los que a menudo han creído conveniente dar excusas por su decisión.

Explicaciones sobre la elección del cirujano:

  • Distintas versiones de “3 contra 1 no es una proporción suficiente… aunque no sé cuánto sería necesario. ¿10 a 1? ¿1000000 a 1?”. Pista: leed el cómic Watchmen, o ved la película, que es una adaptación muy fiel… hasta aquí puedo leer sin hacer un spoiler.
  • Varias formas de decir “No es mi culpa que estén enfermos” frente a “Si decido matarle sí es mi culpa”… sin darse cuenta de que decidir no hacer nada también es una decisión. Existe una frase apócrifa de Edmun Burke que dice “lo único que hace falta para que el mal triunfe es que los hombres buenos no hagan nada”. Ha habido una variante de esto que ha salido mucho también: “Primero intentaría convencerle de que se suicidara él para donar los órganos a los otros 3″. Y a pesar de todo, los seres humanos decidimos no hace nada… por algo será.
  • Varias versiones de “Sé que debería elegir la opción 1, pero sería incapaz de matar, así que elijo la 2″. Incluso varios han dicho “Si fuera un videojuego elegiría la 1, pero elijo la 2″. Otro ha dicho algo como “Elijo la 1 porque es un juego, pero en la vida real elegiría la 2″… y como yo quiero ser lo más fiel posible, se lo he contado como si hubiera dicho 2.

Aunque las explicaciones sobre el tranvía son más sencillas, también hay alguna interesante:

  • Algunos han reflexionado sobre el hecho de actuar o no, y de si en el futuro se atormentarían para siempre por no haber intentado salvar al hombre. Alguno incluso ha pensado en si debería girar, para salvarle en primera instancia… y luego ya veríamos que hacíamos con los otros 3… pero al final ha acabado decidiendo 1 de todos modos.
  • Algunos han evaluado lo que harían si no tuvieran tiempo de pensar, si fuera una acción impulsiva, en lugar de reflexiva.
  • Algunos también han jugueteado con la idea de “si sigo adelante, es no hacer nada, que todo siga su curso”, sin darse cuenta de que, como decíamos antes, decidir no actuar también es una decisión.

Es decir, como muchos habéis adivinado, esto es algo que compete a la ética, a la teoría de la decisión, y no a la pura matemática de la teoría de juegos.

¿Y entonces esto qué tiene que ver con la teoría de juegos?

Tiene que ver como límites que la teoría de juegos no puede sobrepasar. La teoría de juegos nos ha dado unas cuantas herramientas para ayudarnos a analizar un juego. Pero hay algo que no puede decirnos: cuánto valen los muertos, ni si hay un viandante, ni muchas otras cosas. O, dicho en terminología de juegos:

  • No puede decirnos quiénes son los jugadores.
  • No puede decirnos qué decisiones pueden tomar los jugadores.
  • No puede decirnos qué pagos tendrá cada jugador con cada decisión.
  • No puede decirnos todas las demás reglas de los juegos (simultaneidad, perfección, completitud…).

Esto nos lleva a la respuesta que más me ha gustado. Uno Algunos de los jugadores cirujano han pensado en matar a uno de los pacientes para tomar sus órganos y salvar a los otros dos (si es que sus órganos son compatibles). De ese modo, sus decisiones eran ahora tres:

  1. Matar al viandante para salvar a los pacientes. Resultado: muere 1.
  2. Dejar morir a los pacientes. Resultado: mueren 3.
  3. Matar a un paciente para salvar a los otros dos. Resultado: muere 1.

Y así, en igualdad de recompensas entre la 1 y la 3, elige la 3. Como ya he dicho más de una vez, los grandes ganadores de la historia han sido los que han encontrado otras opciones que aparentemente no eran posibles.

Ala, a discutir.

 

  1. Tiene que ser un hombre gordo, porque un tirillas como yo no haría descarrilar ni a una bicicleta. []
  2. Asimov, Asimov, Asimov, Asimov, Asimov. A ver si así Google lo indexa bien. []
  3. El libro, que la película solo tiene que ver él tangencialmente. []
  4. A mí no me sorprende, pues es lo que pretendía cuando os pedí un par de líneas explicando la decisión. []
  5. Sobre todo porque os he puesto deliberadamente en una situación en la que es difícil elegir. Bastante es que hayáis querido contestar como para que encima os insulte juzgándoos. []

Sobre el autor:

J ( )

 

{ 29 } Comentarios

  1. Gravatar Alb. | 03/11/2011 at 10:07 | Permalink

    Un problema que se planteo en la serie MASH.(Hace casi 30 años que lo vi… asi que quizas los detalles sean diferentes)

    Tiene en el quirofano dos heridos muy graves. Uno de ellos no tiene solución y morirá irremediablemente después de sufrir una dolorosa agonia durante 2 o 3 dias.

    El otro podría salvarse si se le transplanta un corazón antes de 24 horas.

    ¿Cual es la opción mas ética?

    En mi opinión habría que hacer dos cosas: 1) Aplicar tratamientos paliativos al primer paciente para reducir su sufrimiento… aun a costa de acortar su vida. 2) No utilizar sus órganos en ningún caso… aunque muriese a tiempo de poder salvar al otro paciente.

  2. Gravatar Floc | 03/11/2011 at 11:56 | Permalink

    Jojojo, la tercera opción del segundo juego era la mía. No se me ocurrió en esta ocasión, sino en clase de filosofía en 2º de bachiller. La profesora nos propuso el siguiente problema:

    Estamos en una barca, y se hunde. El agua está helada, si alguien cae al mar se muere congelado. La costa esta cerca, pero con el peso actual de la barca es imposible llegar. Pero si tiramos al mar a una persona, sí. Salieron muchas respuestas:

    -Votar quien a quien se tira: la más democrática, pero me parece injusta y cruel.

    -Esperar que salga un voluntario, y si no sale morir todos: me parece más justa que la anterior, pero estúpida. No se explicita el numero de pasajeros, pero que mueran todos no me parece bien.

    -Echarlo a suertes. Si todos los pasajeros aceptan esto, me parece lo mas justo y sensato que las anteriores.

    -Y la que propuse, que cada uno se ampute una extremidad hasta sumar el peso de una persona. En el momento lo dije por lo absurdo y gore que me pareció, pero luego le dimos vueltas en clase y es la que mas gustó xD Luego, si no recuerdo mal, se uso como base argumental en una película de SAW.

    En cuanto al tranvía, me parce mucho mas justo no hacer nada y atropellar al que va por la vía actual. Cabe la posibilidad que los otros tres estén cruzando la vía porque saben que a esa hora no pasan tranvías por ahí. En cambio el otro esta pasando por donde sí hay trafico. Es ya mucho suponer. Por otro lado, en plan darwinista nazi, mejor girar y matar a los 3 xD

  3. Gravatar Argus | 03/11/2011 at 02:58 | Permalink

    He comentado el juego del cirujano con otros amigos. En general, la mayoría optaba por “no hacer nada”. Lo más sorprendente es que alguno se justificaba por naturaleza: Si están enfermos mueren por naturaleza y no debemos intervenir en ello matando a un sano. Me quedé de piedra, pero es más o menos por lo que me guié yo también, en cierto modo.

    Pensé en la opción de matar a un paciente para salvar a los otros dos, pero no me convenció por lo siguiente: ¿Cómo elegir quién se sacrifica? ¿Por votación, por prescripción médica, algún voluntario altruista…? Estamos ante el mismo problema, sólo que el cirujano ha pasado el marrón a los pacientes y eso en su estado me pareció aún más cruel. Éticamente descartado.

    Numéricamente tampoco me convencía: Salvar a 2 a cambio de 1 en lugar de salvar a 3 a cambio de 1 tampoco es ventajoso.

  4. Gravatar Argus | 03/11/2011 at 03:06 | Permalink

    Se me olvidaba… en un comentario anterior dije que posiblemente había un fallo en el problema del tranvía. Lo dije porque imaginé que ambos problemas debían ser simétricos y sin embargo ofrecer resultados distintos. Me explico:

    Si en el problema del tranvía hubiese 3 personas ante nosotros y tomando el desvío atropelláramos a una, seguramente muchos habrían elegido desviar el tranvía y elegir 1 en lugar de 3. El problema es idéntico al del cirujano, sólo que (digo yo) un porcentaje mucho mayor de respuestas habrían optado por desviar el tranvía frente al porcentaje de respuestas que habrían optado por matar al hombre sano.

    Me da miedo pensar en el porqué último de esa diferencia…

  5. Gravatar Txuko | 03/11/2011 at 03:09 | Permalink

    Esa tercera opción del cirujano puede no ser correcta ya que el hecho de que los órganos del viandante sean compatible con los tres pacientes no implica que los órganos de un paciente sean compatibles con los otros dos, no ya por el hecho de que los órganos de un individuo enfermo pueden estar ya algo dañados, sino por cuestiones de histocompatibilidad.

    Por ejemplo y por simplificar con un caso más conocido, si la donación fuera de sangre y el viandante tuviera el grupo 0 con Rh- y los pacientes tuvieran los grupos A-, B- y 0+ tendríamos que ningún paciente puede donar a otro y el viandante puede donar a los tres.

  6. Gravatar David | 03/11/2011 at 03:12 | Permalink

    Desde mi teclado, con toda la calma del mundo, puedo aventurar que mataría al desgraciado de la vía y que no mataría al incauto viandante. La verdad es que ni yo ni vosotros podéis saber lo que en realidad haríamos hasta el momento que estemos en la situación real a menos que ya hayamos estado antes en ella y ni aún así es seguro porque ni las victimas potenciales ni nosotros seremos exactamente las mismas personas.

    Es lo que tiene ser humano.

  7. Gravatar Txuko | 03/11/2011 at 03:13 | Permalink

    @Argus Precisamente yo he planteado en mi respuesta del tipo A que si hubiera sido como comentas tampoco habría desviado el tren por las razones que comentas en el anterior mensaje: los muertos son los incautos, no el que va por la vía transitable en ese momento. Evidentemente no actuar es también una decisión, pero es una decisión cuyas consecuencias no son directamente provocadas por ti.

  8. Gravatar Floc | 03/11/2011 at 03:21 | Permalink

    @Argus La tercera opción que propuse no era exactamente esa, sino proponer la solución a los pacientes y que fuesen ellos los que aceptasen. De ninguna manera iba a matar a un inocente para salvar a 3 muertos vivientes, por lo que entre la opcion 2 y la 3, la 3 es mejor.

    Así que la propuesta a los pacientes es la siguiente: o la muerte, o 2/3 de posibilidades de vivir. Que se lo jueguen a suertes o como ellos decidan (piedra, papel, tijeras, con la pajilla mas larga, una partida al tetris…).

    Y los ratios que propones están mal. En los dos casos estás salvando a 3. Si no matas al mendigo, cuento como “salvado”. Y por otro lado, los 2 pacientes que salvan “ya estaban muertos”, por entenderlo de algún modo. En cambio el mendigo no.

    @ Txuko, según tu planteamiento debes descartar tanto la opción 2 como la 3, ya que nada te garantiza que los órganos del mendigo sean compatibles con los pacientes. Y como en el enunciado original eso no lo menciona, doy por hecho que son compatibles,. Y por tanto la 3 es válida :)

  9. Gravatar Txuko | 03/11/2011 at 03:58 | Permalink

    @Floc Sí que lo dice en el enunciado del problema: “Gracias a tu tricorder, te das cuenta de que ese hombre está completamente sano, y sus órganos son compatibles con los de tus pacientes.”

  10. Gravatar Floc | 03/11/2011 at 05:15 | Permalink

    Cierto! Pero bueno, que de todos modos, como diría uno de mis profesores, la opcion 3 es una mejora de la 2 “a más a más”. Que si uno de ellos no es compatible, pues mala suerte, pero se ha intentado.

  11. Gravatar Sergio B | 03/11/2011 at 06:07 | Permalink

    A mi lo que me sorprende es que cuando te dan dos opciones y remarcan que no hay trucos, a la gente le de por salir por la tanjente buscando nuevas opciones. Tambien podria congelarse a los 3 enfermos y esperar a que el desarrollo medico permita generar organos artificiales y la correcta descongelacion. El como congelarlos correctamente para que no se destruyan las celulas en el proceso creo que ya esta estudiado. Pero bueno, yo creo que equipara accion con inaccion es bastante ligero, la inercia es lo que tiene, pero bueno, ha sido curioso. ¿No se supone que los medicos no deben matar a nadie?

  12. Gravatar Juan Carlos | 03/11/2011 at 07:37 | Permalink

    Pues yo creo que hay bastante diferencia entre desviar o no un tren y matar con tus manos a alguien!

  13. Gravatar J | 04/11/2011 at 07:06 | Permalink

    No me di cuenta de que los órganos podían no ser compatibles en la propuesta de Floc. Añado una línea para decirlo.

  14. Gravatar Voro | 04/11/2011 at 09:20 | Permalink

    Ojo, hay por lo menos un envío para participar en el juego “A”, y escojo la opción 2 de tomar el desvío. No sé si es que no ha llegado el mail o está en una carpeta anti spam, pero está argumentado el porqué de la decisión.

    Os resumo de que, independientemente de las personas que mueran, yo tomaría el desvío para evitar la muerte de la que tengo enfrente. Puedo evitar esa de momento, luego ya se verá. No podría seguir recto sabiendo que voy a matar a alguien.

    Las otras 3 personas son después, ya veremos si hay solución. Ya te digo que no podría “no hacer nada”

  15. Gravatar Voro | 04/11/2011 at 09:34 | Permalink

    Por otra parte, me ha parecido una forma genial para que podamos visualizar los límites de la Teoría de Juegos.

    Buen trabajo!

  16. Gravatar J | 04/11/2011 at 09:42 | Permalink

    Voro: ¿eres Alberto? Es que como vuestros emails me llegan con el nombre del email, no con el nick de ElCedazo, no os ubico…

    Probablemente malinterpreté lo que querías decir, pero en cualquier caso coincidirás en que no cambia mucho la discusión, ¿verdad? De hecho, si te fijas, la primera de las explicaciones que he descrito sobre el tranvía es más o menos lo que tú dices.

  17. Gravatar Argus | 04/11/2011 at 11:25 | Permalink

    Este es el miedo que me daba profundizar en estas decisiones. Analicemos las siguientes afirmaciones “Desviar un tranvía no es igual que matar a alguien con tus propias manos” y esta otra “La opción 3 es una mejora de la 2″ refiriéndose a sacrificar a un paciente en lugar de sacrificar al mendigo.

    Estoy de acuerdo con Juan Carlos, es más fácil desviar el tranvía que asesinar a cuchillo a un mendigo inocente. ¿Por qué? Yo mantengo que la decisión es idéntica y la única diferencia está en la “simplicidad del trabajo”. Mover una palanca es más fácil que hundir un cuchillo en un inocente. Pero debemos tener presente que la decisión es idéntica! Esto me recuerda ese vídeo del helicóptero americano que ametralla a un fotógrafo y a unos niños en Iraq. Todo el tiempo hay uno que pide permiso para disparar desde el helicóptero y otro en alguna torre de control que autoriza por radio los disparos. Este procedimiento es genial para matar gente. Simplifica las cosas. Pero es peligroso pensar que hay alguna diferencia en cuanto a las decisiones que se toman.

    En cuanto a sacrificar a un enfermo frente al mendigo sano sigue sin parecerme una buena opción. Si nos parece que el enfermo es más sacrificable que el sano estamos adentrándonos en un berengenal muy peligroso. El siguiente paso seguramente será sacrificar al más feo, al más gordo o al más sucio de los tres.

  18. Gravatar Voro | 04/11/2011 at 01:47 | Permalink

    Claro “J” es verdad. Lo envié con mi nombre. Cosas de los nicks. Sí que es cierto que lo viste entonces.

    Entonces debe ser que me expresé mal. Ya no tengo el enviado, pero tienes razón que no cambia nada de lo que expones, simplemente me chocó el pensar que no habías contado con él!

    Gracias por el análisis!!!!

  19. Gravatar Floc | 04/11/2011 at 03:57 | Permalink

    Argus, la cuestión no esta entre sacrificar a un sano y sacrificar a un mendigo. Eso sería si el problema fuese el que propuse antes del barco y decidiéramos tirar al enfermo. Pero en el problema planteado esto no es así. El problema lo tienen los 3 pacientes. Un cuarto no tiene porque cargar con el marrón. No sé si me explico. Es como si pierdo todo el dinero apostándolo en un casino, y en vez de apechugar con las consecuencias, me voy y robo al vecino para que el que se tenga que joder sea él (vaya, lo que están haciendo los bancos ahora…).

    Además, como ya he dicho, se trata de que los tres acepten. Si no aceptan, que se mueran (opción 2).

    Y en cuanto a atropellar al que esta en tu vía y matar al mendigo, creo que es evidente (para mi…) que no es lo mismo. Como no es lo mismo matar a alguien porque lo odias, por ejemplo, que en defensa propia. En el primer caso, el viandante tiene parte de culpa de estar en medio de una vía, pero el mendigo no tiene ninguna culpa. Le ha tocado y punto.

    Otro ejemplo, dos conductores, uno borracho y el otro no, chocan de frente y se matan. El primero se ha matado por ser imprudente, el segundo porque otro lo ha sido. ¿Te parece lo mismo?

  20. Gravatar Floc | 04/11/2011 at 04:01 | Permalink

    Sergio, di otra opción porque en este caso, en el escenario propuesto, me parecía factible, y en un caso real sería con la que mejor me sentiría. De ningún modo mataría a un inocente, y entre dejar morir a tres personas y darles alguna salida, me quedo con la segunda. Aunque en el correo aclaré que si me tenia que ceñir a una de las dos propuestas, me quedaba con la 2.

  21. Gravatar xalabin | 06/11/2011 at 10:59 | Permalink

    Floc, tal vez lo he malinterpretado, pero pareces contestar como si fueras la persona que ha propuesto la tercera vía en el dilema del cirujano.

    Esa persona fui yo, y condicioné la respuesta a que los órganos de los pacientes fueran compatibles (parece coherente con el hecho de que una sola persona sea compatible con todos) y a que los enfermos estuviesen de acuerdo. No propuse un método de elección en el mail, probablemente buscaría la aceptación de todos y lo haríamos a suertes.

    También contesté, que si tenía que quedarme sólo con dos opciones, me quedaba con la segunda, que con vidas, si bien, una parece menos valiosa que tres, la aritmética no es tan sencilla. Por último, comenté que en caso de nepotismo, esos números si eran mucho más fáciles.

  22. Gravatar J | 07/11/2011 at 07:14 | Permalink

    En realidad, ahora que os veo decirlo, lo he revisado y veo que más de uno ha pensado lo de matar a uno para salvar a los otros dos. Lo corrijo en el texto.

  23. Gravatar leonardo | 07/11/2011 at 03:43 | Permalink

    Lo de matar algo, para que vivan otros, lo hacemos a diario. Al utilizar recursos como alimento, estamos matando seres vivos. Al utilizar recursos para nosotros, estamos mermando recursos para otros, lo que disminuye sus probabilidades de supervivencia. Hay películas, y libros en los que una plaga elimina el 99.99% de la humanidad en el termino de 5 años más o menos, y los sobrevivientes tienen que verse obligados a reproducirse, para eliminar la eliminación de la raza humana. Y monjes, sacerdotes, niñas de 12 años se deben dedicar a multiplicarse, a pesar de sus creencias. Cada situación, no solo tiene diferentes decisiones en el lugar de ubicación, sino también en el tiempo (no es lo mismo hoy que hace cien años o dentro de cien), sino que interviene la cultura de cada individuo.

  24. Gravatar Floc | 07/11/2011 at 05:26 | Permalink

    Sí, parece que no soy el único loco que se aparta de las opciones propuestas :D

  25. Gravatar J | 08/11/2011 at 07:25 | Permalink

    leonardo… ¿has leído… “La tierra permanece”? http://eltamiz.com/2011/09/15/has-leido-la-tierra-permanece-de-george-r-stewart/ ;-)

    Hay dos escenas que me han venido a la mente cuando has puesto tu comentario. Una es sobre la necesidad de reproducirse, y otra es sobre qué es legal o moral hacer para salvar tu vida y la de los tuyos. No quiero seguir hablando para no spoilear.

  26. Gravatar Igna | 21/11/2011 at 05:27 | Permalink

    El problema de estas cuestiones es que suelen surgir muchos “y sis”. Por ejemplo yo pienso: ¿Y si en el dilema A, los que estuviesen en la vía principal fueran tres inconscientes a los que les da lo mismo todo (al contrario del dilema original), y en el desvío hubiera una señora que va por ahí porque sabe que el tren no pasa por esa vía? Yo ahí, salvaría a la señora, a pesar de ser tres vidas por una, es como si se acercase más al dilema del cirujano (la decisión de girar estaría matando activamente a la señora, que no tiene en principio nada que ver con el tema)… pero entonces me pregunto: ¿Y si en la vía principal hay tres niños jugando, que no se han dado cuenta de que el tren los va a arrollar y en la otra vía está la misma señora de antes? Aquí las entrañas ya me piden girar… pero entonces ¿Y si son cuatro niños en la vía principal y una señora con un carrito de bebé? … En fin, me gusta torturarme, parece ser… Por cierto, felicidades por la serie, he tenido la fortuna de llegar hace poco y me la he podido leer prácticamente del tirón (por desgracia no he llegado a tiempo para participar en ninguna de los juegos… pero qué se le va a hacer)

  27. Gravatar Dosyogoro | 28/07/2013 at 03:18 | Permalink

    Pues yo reconozco que no es un problema de razones.

    En la primera opción no te sientes culpable, y buscas la opción menos dañina, pero no eres responsable.

    En la segunda opción, si acabas asesinando a una persona, te vas sentir culpable y aunque estuviera justificada la acción para salvar tres vidas, uno se sentiría culpable de asesinato.

    Es decir, la primera opción no es una opción moral de consciencia o de remordimientos; eliges uno porque no hay más remedio.

    Pero en la segunda, es una decisión egoísta, de conciencia moral y para no tener remordimientos, no piensas mejor salvar tres vidas que una, piensas que habría que matar intencionadamente a una persona y ser un asesino.

    Luego no es un problema de cual decisión es mejor, que sería salvarle la vida a los tres, es que elegir el acto de matar intencionadamente a un hombre inocente (otra cosa es defensa propia), aunque fuera para salvar la vida de tres, nos destrozaría por dentro.

    Por eso entre matar y no matar, elegimos no matar, pero no porque sea mejor, de hecho dejamos que mueran tres, sino porque es el mismo acto de matar a un inocente lo que nos incomoda.

  28. Gravatar Dosyogoro | 28/07/2013 at 03:20 | Permalink

    Los sentimientos muchas veces no atienden a razones.

  29. Gravatar J | 13/05/2014 at 05:43 | Permalink

    Hoy han publicado este artículo en Xakata:

    http://www.xataka.com/tecnologia-en-el-coche/el-coche-del-futuro-quizas-te-sacrifique-para-salvar-vidas

    ¿Qué decisión tomará un coche-robot? ¿Y si el que debe morir para salvar a los demás es el dueño del coche? ¿Compraríamos ese coche? ¿No? O sea, ¿que se jodan los demás? Muy interesante el dilema de los motoristas sin casco.

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