En la serie Falacias tratamos de desmontar mitos e ideas falsas más o menos extendidas utilizando el razonamiento lógico cuando es posible. Por cierto, si no conoces esta serie y piensas que el nombre de “Falacias” es incorrecto porque esa palabra tiene un significado diferente en el DRAE, o bien crees que me las doy de iluminado y nadie cree estas cosas, te pido que leas la descripción de la serie antes de seguir.
Vamos a dedicar algunos artículos de la serie a hablar de cosas relacionadas con el denominado efecto invernadero y algunas ideas relacionadas con él que se oyen a menudo pero que son falsas. En el artículo de hoy nos dedicaremos precisamente al nombre de efecto invernadero, que es engañoso en sí mismo y se basa en una idea falsa… aunque, como pasa a menudo, es muy difícil cambiar el nombre de algo una vez que se ha arraigado, de modo que tendremos que acostumbrarnos a él — pero siendo conscientes del origen y la realidad de las cosas.
Al igual que en el caso del artículo anterior sobre los antibióticos y los virus, soy consciente de que la mayor parte de los “habituales” probablemente conocéis la verdad sobre la Falacia de hoy, pero como en aquel caso pretende servir por un lado de apoyo en las discusiones que podáis tener con gente que no sabe la verdad, y por otro para aquellos que aprendieron (normalmente en el colegio) la versión errónea y nunca han podido leer la explicación correcta.
De modo que la afirmación falsa de hoy es sencillamente ésta: El efecto invernadero se llama así porque se basa en el mismo principio físico que los invernaderos construidos por el ser humano — la opacidad de algunas sustancias a la radiación infrarroja.
Mentira cochina.
El problema es doble: por un lado, se leen por ahí explicaciones realmente horribles acerca del efecto invernadero –incluso en libros de texto escolares, lo cual es preocupante–. Por otro lado, existe una concepción errónea bastante generalizada sobre cómo funciona un invernadero de vidrio o plástico y por qué dentro suele alcanzarse una temperatura mayor que la de fuera.
La explicación errónea acerca de cómo funciona un invernadero es la siguiente: “El invernadero está cubierto en su mayor parte de vidrio o plástico que es transparente a la radiación visible, pero opaco a la radiación infrarroja. Por lo tanto, la luz del Sol puede penetrar por los cristales del invernadero y calentar lo que hay dentro, pero la radiación infrarroja emitida por el interior caliente no puede escapar por el vidrio, de modo que el interior alcanza temperaturas bastante elevadas.”
Invernadero: Cálido, pero no por lo que mucha gente piensa.
De hecho, he leído por ahí casi exactamente el mismo razonamiento para explicar por qué el interior de los coches se calienta en verano: “las ventanas del coche son transparentes a la radiación visible pero opacas al infrarrojo, de modo que “atrapan” el calor dentro del coche”.
Esta explicación es incorrecta. Existen varios fenómenos físicos diferentes involucrados en el aumento de temperatura dentro de un invernadero o un coche, pero el responsable fundamental tanto en uno como en otro no es la opacidad de nada a ninguna radiación (aunque sí sea cierto que el vidrio es opaco al infrarrojo lejano), sino la ausencia de un fenómeno completamente diferente: la convección.
Aunque no quiero extenderme demasiado en esto, el funcionamiento de la convección es bastante simple: como probablemente sabes, cuando un fluido está caliente se expande y su densidad disminuye y al revés. Esto es lo que hace que el aire frío descienda y el aire caliente ascienda, por ejemplo — y es la base del funcionamiento de los globos aerostáticos que calientan el aire de su interior con vistosas llamaradas. Lo mismo sucede con el agua dentro de una olla o el magma en el interior de la Tierra. Mediante la convección se transmite energía térmica por un fluido debido al movimiento del propio fluido.
De los tres mecanismos de transmisión del calor –conducción, convección y radiación– la convección es, de lejos, el más rápido y eficaz en la vida cotidiana. Cuando calientas algo en el interior de un fluido, prácticamente toda la pérdida térmica que se produce es debida a la convección: el objeto calienta el fluido a su alrededor, de modo que éste se vuelve menos denso y asciende, llevándose consigo el calor desprendido por el objeto. El espacio que rodea al objeto es llenado entonces por el fluido cercano que está más frío, pero el objeto lo calienta, de modo que el fluido pesa menos y asciende para ser reemplazado por otra “remesa” de fluido frío, etc.
La convección hace que ese objeto caliente esté rodeado siempre de una masa de fluido más frío que él, de modo que la pérdida térmica es muchísimo más rápida de lo que sería si el fluido no se moviera — si no hubiera convección. Aunque no seamos siempre conscientes de por qué hacemos las cosas, éste es el funcionamiento básico de un jersey, una manta… o un invernadero.
Efectivamente, cualquiera de estos inventos evita en gran medida la pérdida térmica porque atrapa el aire, impidiendo que ascienda y sea reemplazado por aire nuevo. Cuando se introduce en ellos algo caliente, ese algo calienta el aire que hay atrapado ahí dentro y una vez que eso ocurre se reduce muchísimo la pérdida de temperatura del objeto, puesto que la diferencia de temperatura con lo que lo rodea (el aire que ha calentado) es minúscula. Desde luego, sigue perdiéndose energía porque las paredes del recipiente se calientan y emiten radiación, pero es algo muchísimo más lento, como has comprobado en invierno cuando duermes tan a gusto envuelto en una manta.
¿Cuál es entonces la explicación correcta del funcionamiento de un invernadero?
Las ventanas del invernadero son, efectivamente, transparentes a la radiación visible procedente del Sol, que calienta los objetos que hay dentro, como la tierra y las propias plantas. Estos objetos calientan el aire que hay dentro del invernadero y la radiación infrarroja emitida es absorbida por los cristales, pero la pérdida térmica evitada de este modo es muy pequeña. El aire caliente del interior del invernadero disminuye su densidad y trata de escapar ascendiendo, pero no puede debido a las paredes, con lo que tampoco es reemplazado por aire nuevo más frío.
La cantidad de calor que se perdería en forma de radiación infrarroja es mucho más pequeña que la que se perdería cuando el aire escapase, de modo que decir que esa opacidad de las paredes a la radiación infrarroja es la razón del aumento de temperatura es absolutamente engañoso — lo que mantiene el calor dentro del invernadero es la “opacidad” de los cristales al aire, que se llevaría más calor en un minuto que la radiación infrarroja en horas.
No es difícil comprobar que lo que estoy diciendo es cierto; los científicos, que son curiosos por naturaleza, han realizado diversos experimentos para verificar qué fenómeno es el responsable fundamental de que el calor no escape del invernadero.
Uno muy sencillo es abrir un agujero en la ventana del invernadero, o bien en el techo o bien cerca del suelo, exactamente del mismo tamaño. Si el agujero está cerca del suelo, la temperatura del interior del invernadero desciende ligeramente pero el invernadero funciona bastante bien: de hecho, algunos invernaderos ni siquiera están cerrados por debajo, sino que son “gorros” que evitan que el aire caliente ascienda. Pero si el agujero está en el techo, la temperatura desciende muy bruscamente y el invernadero deja de ser útil, pues se pierde calor muy rápidamente no por radiación, sino porque todo el aire caliente está escapándose por esa “chimenea” y llevándose consigo la energía térmica.
Otro experimento más curioso fue realizado por R. W. Wood y publicado en el Philosophical Magazine británico en 1909. Wood sospechaba que la explicación errónea que he mencionado arriba era efectivamente falsa, y que el calentamiento del invernadero se debía a la ausencia de convección, aunque muchos de sus contemporáneos creían que la responsable era la opacidad del vidrio a la radiación infrarroja. Para comprobarlo, construyó dos pequeños invernaderos, uno cubierto por una ventana de vidrio (opaco a la radiación infrarroja de onda larga), y otro cubierto por una ventana de sal de roca (transparente a la radiación infrarroja de onda larga). De este modo, su invernadero de sal cristalina no presentaba en absoluto opacidad a la radiación infrarroja procedente del interior. Las conclusiones de Wood fueron claras:
Había ahora una diferencia escasa de un grado entre las temperaturas de los dos recipientes. La temperatura máxima alcanzada fue de 55 °C. Por lo que sabemos de la distribución de energía en el espectro de radiación emitida por un cuerpo a 55 °C, está claro que la lámina de sal de roca puede transmitir prácticamente toda, mientras que la de vidrio la absorbe completamente. Esto nos muestra que la pérdida de temperatura del suelo por radiación es muy pequeña comparada con la pérdida por convección; en otras palabras, conseguimos muy poco por el hecho de que la radiación sea bloqueada.
Desgraciadamente, la idea de que los invernaderos funcionaban bloqueando la radiación infrarroja estaba muy extendida, y el nombre del mal llamado efecto invernadero es la consecuencia de esto. Todavía se explica muy a menudo a los escolares con diagramas que muestran “cristales” en la atmósfera y rayos infrarrojos que suben desde el suelo, rebotan y vuelven a caer al suelo: estoy hablando completamente en serio, y de libros de 2008.
No, el efecto invernadero atmosférico no se debe a que la radiación infrarroja “rebote” en la atmósfera. La atmósfera recibe energía térmica de diversas maneras y fuentes: algunos de sus gases absorben parte de la radiación que nos llega del Sol, y parte de la radiación infrarroja que emite el suelo. Las capas altas de la troposfera también se calientan por convección, al ascender masas de aire caliente que han absorbido calor del suelo. Como consecuencia de todo esto, la atmósfera tiene una temperatura determinada — que depende de la altitud.
Cualquier cuerpo que está a una temperatura superior al cero absoluto emite radiación (tanta más cuanto más caliente esté), luego la atmósfera emite radiación infrarroja hacia la Tierra y el espacio. Puesto que la Tierra está rodeada por la atmósfera, recibe continuamente energía térmica de ésta, de igual modo que ella la emite. De hecho, de las dos fuentes de energía térmica directa más importantes del suelo (el Sol y la atmósfera) la Tierra recibe bastante más energía de la atmósfera que del Sol, aunque en último término casi toda la energía que nos pasamos el uno al otro tiene su origen en la estrella.
De modo que el efecto invernadero se debe simplemente a que, al estar rodeados por una masa de gas que tiene una temperatura no nula, recibimos más radiación de la que recibiríamos si esa masa de gas no estuviera ahí. Pero ni la temperatura que tiene el gas se debe únicamente a la radiación que absorbe procedente de la Tierra, ni la radiación infrarroja del suelo “rebota” en ninguna parte, ni tiene nada de esto que ver con el funcionamiento de los invernaderos que construimos los humanos.
En el próximo artículo de la serie trataremos de desmontar razonadamente la confusión entre el efecto invernadero y el calentamiento global.
Para saber más:
- Efecto invernadero
- Greenhouse effect
- Bad Greenhouse
- R. W. Wood: Note on the Theory of the Greenhouse

El texto de Falacias - El efecto invernadero I (el nombre) , por Pedro Gómez-Esteban, salvo donde se mencione explícitamente, está publicado bajo Creative Commons Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 2.5 Spain License.
{ 72 } Comentarios
Vaya, realmente lo tenía muy mal entendido y estaba convencido de ésta falacia.
Aparte también creía que la radiación en el infrarrojo era la única responsable de la conducción del calor por radiación. Supongo que ésto no es así, verdad? Lo digo porque si los que explican ésta falacia lo atribuyen a la opacidad de los cristales a éste tipo de radiación, con mi “teoría” entonces no podría entrar calor en el invernadero
Felicidades por el artículo
Bien, creo que te puedo nombrar un instituto del que como mínimo toda una promoción considera esta falacia la verdad más absoluta. No sé si sentir vergüenza, o indignación. Sinceramente no entiendo como una persona que está dando clases en 2º de Bachillerato no sabe esto. ¿No se lo explicaron en la Universidad? ¿El profesor universitario tampoco lo sabía? No me lo explico.
Y sinceramente es un poco triste que lo aceptara sin más, pero la verdad es que la explicación resultaba creíble.
Saludos, y gracias por esta pizca de conocimiento.
@ lluisteixido: la transmision de calor por radiación (la conducción es otra forma de transmitirlo) ocurre con cualquier longitud de onda. Esa es la razon de que nos protejamos contra los rayos UV del sol o de que podamos calentar un vaso de leche con microondas.
@ pedro: muy buen articulo, como siempre, te pongo las 5 estrellas en el comentario ( ***** ). Me alegro que pongas un poco de cordura científica en temas de actualidad. La verdad es que cuando un tema relacionado con la ciencia se pone de “moda”, los becarios/periodistas escriben todo tipo de “falacias” y cuando se meten los políticos … mejor no hablar. Vas a hablar también en esta serie sobre el cambio climático?
Realmente estoy completamente indignado, de que tantos estudiantes hayamos sido engañados (y sigamos siéndolo) con el famoso efecto invernadero. No quiero ni plantearme la cantidad de mentiras que pueden habernos inculcado, sea de forma voluntaria o no, como verdades absolutas…
La verdad es que, una vez leído, y aplicados los “conocimientos” que tiene uno, esta explicación tiene mucha más lógica.
Gracias Pedro, por hacer que seamos un poquito menos ignorantes
Quería aclarar la frase suelta “Cualquier cuerpo que está a una temperatura superior al cero absoluto emite radiación”. Esto se comprobó que es falso ( de hecho no se si se menciona en alguno de los posts de este foro ). Los cuerpos aun en el cero absoluto emiten radiación, tienen algo asi como una energía residual distinta de cero. Si la energía fuese cero, el movimiento sería cero y sabiendo la posición de un objeto se conocería con exactitud la posicion y la dirección del mismo, violándose asi el principio de Incertidumbre de Heisenberg. Muy bueno el foro por cierto, interesante para un estudiante de sistemas con alma de físico. Saludos desde Argentina Ignacio
@ lluis, pipepool y edm,
Es perfectamente razonable que os hayáis creído la explicación falsa si os la contaron así: no hay razón para dudarla, pues no se contradice a sí misma… simplemente depende de la información que tengas, y si nadie te da la buena ¿cómo lo vas a saber? Para eso estamos aquí
@ hahnpo,
Hablaremos de algunos asuntos relacionados con el cambio climático, aunque temo las reacciones desde uno y otro lado. Es un asunto en el que la actitud racional no está de moda ni por parte de unos ni de otros
@ Yakko,
Creo que estás mezclando cosas diferentes: una cosa es que los cuerpos en el cero absoluto tengan energía, y otra que la emitan. En el artículo digo que no emiten energía, no que no la tengan.
Un cuerpo en el cero absoluto habría emitido toda la radiación que es posible emitir (ésa es la definición del cero absoluto), pero de acuerdo con la cuántica aún tendría una energía (lo que tú llamas energía residual), de la que no podría librarse — no es posible emitir esa energía en forma de radiación.
Eso sí, si tienes alguna fuente de lo contrario me resultará interesante leerla y cambiaré la frase con gusto
Ostras hahnpo, pues toda la razón del mundo, muchas gracias. Mira que no caer en las microondas…
Y Pedro, te doy todos los ánimos del mundo si te atreves a encarar los temas relacionados con el cambio climático. Me temo que los comentarios del reiki y del “hombre en la Luna” no serán nada comparados con éstos…
Aunque espero los artículos con ganas. Cuesta mucho encontrar opiniones objetivas en medio del meollo que se ha montado con el tema
A riesgo de continuar con el off-topic…
¿ Sería lícito considerar que el calor que transmite luz natural a un cuerpo, sería la suma de la energía individual (constante de plank por frecuencia) de cada fotón que le llega? ¿O es una barbaridad lo que estoy diciendo?
lluis,
Lo que dices no es ninguna barbaridad, la radiación está compuesta por fotones, y la energía total transmitida es la suma de la de todos ellos.
@ Pedro,
Entiendo tus temores. La verdad es que cuando contradices ideas o creencias desde el razonamiento científico muchas personas adoptan una actitud bastante irracional, como hemos podido comprobar los seguidores de este blog.
Pero como imagino que tambien habrás comprobado, somos muchos los que estamos encantados con tu blog. Así que si decides tratar algún asunto polémico desde el rigor científico (como hasta ahora has hecho en todos los posts que he leido), ten por seguro que seremos muchos los que te apoyaremos.
Gracias Pedro, cuando me paro a pensar en conocimientos que consideraba básicos, me doy cuenta que no siempre los tengo bien consolidados. Y esta Web ayuda un montón a hacerlo de forma clara y esquematizada
Como dice hahnpo aquí tienes mis 5 estrellas también y espero el próximo artículo de la serie…
Muy buena entrada. La verdad es que a mí, como a otros muchos, no me habían explicado esto bien.
Se agradece.
Cuenta con otras 5 estrellas.
El desmontaje del efecto invernadero y la falacia de la opacidad del infrarrojo térmico en los invernaderos me ha dejado en estado de ’shock’. Tras algunos años estudiando Ingeniero Agrónomo, e incluso teniendo que aprender las transmisividades ópticas de distintos materiales utilizados en los invernaderos, me he dicho “no puede ser verdad”… El caso es que la explicación que das no es del todo cierta. Veamos por qué.
Simplemente apliquemos un simple balance de energía. Durante el día, la radiación solar que entra en el invernadero se transforma en calor (convección), transpiración (evaporación) y acumulación de calor en el aire, suelo y plantas, que aumentan su temperatura. Efectivamente, las pérdidas de radiación de onda larga (infrarrojo) son insignificantes comparadas con el aporte de energía de onda corta (luz). Es por eso por lo que muchos invernadero necesitan abrir los techos para que se produzca el mencionado “efecto chimenea” y en algunos casos se encienden ventiladores para forzar esa convección.
La cosa cambia, y aquí es donde está el error que creo que comentes, durante la noche. Por la noche ya no hay aporte de radiación al sistema, y lo que se produce es una cesión de energía (calor) por parte de los elementos que están a una determinada temperatura (onda larga) al ambiente. Ahora tenemos tres medios por los que se pierde calor: convección (se supone que por la noche el invernadero está cerrado), conducción (siempre se va a producir una pérdida a través de los materiales del invernadero) y radiación de onda larga o infrarroja (el mayor de los factores). Lo que realmente nos interesa en un invernadero es que el calor acumulado durante el día no se pierda y que la temperatura en el interior sea mayor que en el exterior. Esto es especialmente crítico en invierno, donde en el exterior podemos tener temperaturas bajo cero.
Así que digamos que tu explicación es correcta al 50%: correcta durante el día, pero no durante la noche.
Otro ejemplo interesante es un curioso sistema para luchar contra las heladas: generar humo sobre los cultivos. El humo tiene una menor transmisividad en el infrarrojo térmico (no sólo porque tenga CO2) lo que provoca que se disminuyan las pérdidas por radiación y por lo tanto, que la bajada de temperatura sea menor. Sería un ‘mini efecto invernadero’.
Yo habría respondido que el enunciado es correcto, sin dudarlo, porque todos los invernaderos que conozco están construidos con materiales opacos a la radiación de onda larga… será deformación profesional.
¡Jo! ¡Justo en este momento me encuentro diseñando un invernadero urbano! ¡Y hasta hace unos minutos no sabía como funcionaban!
Voy a darme un tiro.
Grande Pedro. Espero ya con ansiedad el pròximo capítulo, especialmente después de escuchar a alguien decir que el calentamiento global era un montaje, ya que el gas que realmente calienta la tierra es el vapor de agua, y no el co2.
Berni,
No estamos de acuerdo
En primer lugar, el día o la noche afectan al aporte de energía desde el exterior, pero lo que yo comparo es la pérdida por convección con la pérdida con radiación (y ambas son mayores de noche por la menor temperatura del exterior). Sin embargo, tu ejemplo de abrir las ventanas del techo durante el día para no “freír” el interior apoya precisamente mi argumento, y voy a intentar convencerte de ello:
Imagina que durante el día puedes diseñar dos sistemas para que el interior no aumente demasiado de temperatura: el tradicional que has descrito (abrir ventanas) o uno nuevo en el que alteras la transmisividad de las paredes de modo que sean transparentes a la radiación infrarroja de onda larga (y opacos a la IR corta del Sol) pero que sigue completamente cerrado. En el primero permites pérdida por convección, en el segundo permites pérdida por radiación. Creo que estarás conmigo en que es mejor el primero, porque la diferencia de abrir las ventanas es grande, mientras que la otra sólo modifica la temperatura ligeramente.
Dices (énfasis mío):
No — el mayor de los tres factores sigue siendo la convección, de día y de noche. La pérdida por radiación no se acerca ni en broma a la pérdida por convección, que sería muchísimo más rápida que la otra.
Supongo que dices que la radiación infrarroja es el mayor de los factores porque estás bloqueando la convección con el techo y las paredes, lo que también corrobora mi argumento — que evitar la convección es lo más importante en un invernadero para hacer la temperatura lo más grande posible.
Dicho de otro modo, si tuvieras que evitar una sola de las dos cosas en el diseño de un invernadero eficaz por la noche, ¿cuál evitarías? ¿la convección o la radiación? ¿sal de roca y completamente cerrado, o vidrio con ventanas en el techo?
Por otro lado, estudiar las propiedades ópticas de las sustancias para construir invernaderos, como has hecho tú, sí es útil — en el artículo no digo que no se produzca pérdida por radiación, y es evidente que un invernadero va a ser más eficaz si evita todas las pérdidas. Lo que digo es que la explicación que suele darse –que un invernadero funciona porque bloquea la radiación infrarroja– es falso. Es un factor, pero mucho más pequeño que el otro.
Pedro, sigues sin convencerme…
En primer lugar, para comparar un invernadero con la tierra, tenemos que hacerlo un sistema cerrado, es decir, que no se produzca intercambio de materia. Esto es obvio, porque afortunadamente en la tierra no se produce ‘convección’ con el espacio exterior. Mal nos iría si el aire ‘escapara’ al espacio como lo hace por las ventanas de un invernadero.
Llegados a este punto, sólo podemos considerar intercambios de energía entre nuestro invernadero y el exterior, es decir las ventanas están completamente cerradas y podemos despreciar el intercambio de aire con el exterior. Lógicamente existirá convección dentro del invernadero, pero eso sólo ayudará a que la temperatura interna del invernadero sea homogénea, de igual modo que sucede en la atmósfera.
No quiero entrar en ecuaciones del balance de energía, pero voy a hacer un cálculo muy simple. Si aplicamos la ley de Stefan-Boltzmann, suponemos que las plantas del interior del invernadero están a 20ºC, con una emisividad de 0.98 (válida para vegetación), veremos que la radiación de onda larga emitida sería de unos 410.4 W/m^2. Es decir, que para un invernadero ‘medianito’ de unos 1.000m^2, si la cubierta fuese transparente al infrarrojo lejano y fuese de noche (no hay aporte de radiación externa) estaríamos perdiendo 410.4 kW!! Esto se compensa en parte con la radiación de onda larga que viene de la atmósfera (por el hecho de estar esta a una temperatura determinada y porque parte de la radiación emitida por la tierra es reflejada por los gases bloqueantes de la onda larga) y que podemos estimarla en torno a 250-340W/m2. Si consideramos que esta radiación también entra en el invernadero de 1000m^2 (es transparente a la onda larga) tendremos un balance final de 110kW. Es decir, que si queremos conservar la energía de nuestro sistema y por tanto la temperatura de las plantas, deberíamos suplir esa pérdida con energía ‘exterior’, que en la práctica son calentadores eléctricos o de gas/gasóleo. Cuantas menos pérdidas de onda larga tengamos, más podremos ahorrar en combustible, y es por eso por lo que se usan materiales que permitan la entrada de energía durante el día (onda corta) y la conservación durante la noche.
Lógicamente los invernaderos se construyen para que permanezcan cerrados y conserven energía en climas fríos, es decir, las pérdidas por transmisión en las paredes (que se pueden reducir instalando cristales dobles) y las pérdidas por convección (fugas de aire) son efectos negativos que se tratan de evitar. Es por eso por lo que decía que el mayor componente de pérdidas de energía, si el resto están controlados, es la radiación.
Creo que una referencia muy buena (aunque imagino que cada vez que se nombre el efecto invernado sentirás escalofríos) es el balance de energía terrestre explicado en el siguiente artículo de la wikipedia:
Balance Radiativo Terrestre
No seamos tan duros con aquellos que no hilan tan fino.
jejeje, ¿Quien me iba a decir a mi que hasta Asimov esplicaba mal (o de forma confusa o incompleta) algo como esto?
http://www.librosmaravillosos.com/cienpreguntas/tema035.html
El alumno supera al maestro?
Si en lugar de dióxido hubiera mas oxígeno en la atmosfera ¿no éstaríamos en lo mismo? ¿Acaso el oxígeno no está en una temperatura no nula?
Teniendo en cuenta que el oxígeno y el carbono tienen masas similiares, el CO2 tendría mas o menos asi a lo bruto 1/3 mas de masa que el O2, teniendo en cuenta que la cantidad de CO2 que hay en la atmosfera es rídículo respecto al resto de la atmosfera y que encima antes de ese CO2 habia O2 que tiene unicamente 1/3 menos de masa, es decir que tenemos una diminuta cantidad de CO2 (0,035%) del cual una mas ridícula cantidad antes era O2, por lo que nuestra contaminación solo ha agregado 1/3 mas de masa a una ridícula e insignificante proporción de atmosfera. ¿Me vas a decir que esta cantidad irrisoria está calentando la tierra debido al calor que contiene?
Por cierto al teoria del invernadero no la habia oido en mi vida, debe ser mas común en la península o entre físicos, yo siempre habia dado por hecho que el sol calentaba el aire y eso era lo que causaba calor, igual que si te pones debajo de una tela de plástico transparente de día, por muy transparente que sea te torras porque no corre el aire… Es la primera vez que oigo la falacia de que es porque detiene los rayos infrarojos XD.
Por cierto tengo una teoría que el viento nos refresca porque nuestro cuerpo calienta el aire de nuestro alrededor y al moverse y renovarse nos trae aire mas frío del que nos rodeaba instantes antes que se habia calentado un poquito y reducía pro tanto la cantidad de traspaso de calor (sin embargo una bióloga me dice que es una sensación y es mentira, pero yo sigo R que R con mi teoría xd).
Ayer mismo en TV3 en un programa de ciencia (Què qui com) el programa trataba sobre el calentamiento global y cuando explicaban el efecto invernadero lo explicaron “falazmente” con el ejemplo del invernadero.
Felicidades por el blog!
Muy interesante el post, como siempre. Y yo que pensaba que el vidrio sí era transparente al infrarrojo
Respecto al cambio climático me gustaría comentar que el amigo Alejandro Polanco “alpoma” ha dedicado varios post interesantes (y nada extremistas) al tema en su blog Tecnología Obsoleta, que seguro muchos por aquí ya conoceis. Os dejo la referencia al primero: http://www.alpoma.net/tecob/?p=797
Un saludo
Luego estás dando la razón a Pedro, ya que el articulo desmonta la falacia en base a que la gente asume que el efecto del calentamiento atmosférico se produce por el mismo mecanismo que el calentamiento de aire de un invernadero, de aquí que se use la misma explicación “errónea” para ambos fenómenos, cuando los dos fenómenos se producen por causas diferentes y tienen poco que ver con el bloqueo de la radiación en el infrarrojo lejano.
Por otra parte hablas de potencias de radiación por superficie… Tendrías que considerar la energía almacenada en mil litros de aire (un metro cúbico) en un invernadero con una superficie de radiación de 5m^2 (5 caras de superficie 1 metro cuadrado), para que el gradiente de temperatura sea de 20 grados, y medir, dada una potencia de radiación, el tiempo que tarda en enfriarse X grados, por ejemplo, la mitad. Ahora abre la tapa del invernadero y mide el tiempo que tarda en enfriarse a ese punto (estoy haciendo una aproximación lineal de transferencia de térmica), si tardara 10 veces menos tiempo a groso modo se podría considerar que se producen aprox 9 veces más de pérdida por convección que por radiación, por lo que la energía se perdería por convección a una potencia 9 veces mayor que por radiación, y esto lo puedes escalar a invernaderos de 5m^2 o de 5.000m^2 de superficie, por mucha burrada de vatios que salieran.
Está claro que en términos absolutos, un 99.9% de rendimiento es mucho mejor que un 91% cuando se manejan energías muy altas, pero tampoco hay que olvidar que el factor principal era conseguir un 90% de rendimiento de partida (el concepto de funcionamiento al evitar la convección) y a partir de ahí mejorar los rendimientos para poder escalar en valores absolutos sin que escalen las pérdidas de manera proporcional.
Guepard, yo no tengo muy claro que el grado de absorción térmica de un compuesto sea proporcional a su peso. Supuestamente 2(H2O) pesan menos que CO2, y sin embargo “por lo que se dice” el vapor de agua retiene más calor que el dióxido de carbono. A ver si Pedro nos lo puede aclarar.
Berni,
Gracias por darme la razón en esto, efectivamente, no puede compararse la Tierra con un invernadero, precisamente el objetivo del artículo
Eso sí, dices que esto es obvio, pero no debe de ser tan obvio para mucha gente cuando sigue explicándose el “efecto invernadero” de la manera errónea, comparando la Tierra precisamente con un invernadero.
Una vez más, no — el invernadero funciona precisamente porque las ventanas están cerradas y no hay intercambio de aire. Por un lado dices “la convección no es la base del funcionamiento del invernadero, es la radiación” y al mismo tiempo “despreciemos la convección”… y tu conclusión es que la radiación es lo importante. Hombre, nos ha fastidiado, si ignoras el factor principal el secundario es el más importante porque no queda otro…
Sigues con el cálculo de pérdida por radiación, que evidentemente existe — mi argumento no es que no haya pérdida por radiación, es que la pérdida por convección es muchísimo mayor. Pero una vez más dices
Hombre, claro — si las pérdidas de energía grandes están controladas, el mayor componente es la pérdida pequeña, estaría bueno…
Imaginemos que la pérdida por convección es 2000, y por radiación es 10. Yo digo: la pérdida por convección, que es 2000, es mucho mayor que por radiación. Tú dices: Ignoremos la pérdida por convección, que está controlada. La pérdida mayor es la de radiación, que es 10.
Creo que en la física no tenemos desacuerdo, es en la premisa: tú partes de la base de que en un invernadero ignoremos la convección… ¡pero si es que el hecho de que haya o no convección es la razón de que funcione o no el invernadero, no la radiación! No lo entiendo. Y si ignoras la convección en el invernadero, a pesar de ser el principal factor, porque eso no es aplicable a la Tierra, automáticamente invalidas la explicación errónea porque, efectivamente, la equiparación entre la Tierra y el invernadero es imposible.
Si no, estarías diciendo que sí es factible comparar la Tierra con un invernadero, pero que para poder hacerlo tenemos que ignorar el factor fundamental en el funcionamiento de un invernadero, lo cual me parece una contradicción en sus términos.
A ver si esta vez sí que te convenzo
Guepard,
Entraremos en eso en el siguiente artículo de la serie, de modo que no quiero decir mucho más allá de que la cuestión no es sólo la masa de gas, sino qué moléculas son — unos absorben unas radiaciones, otros otras, algunos mucha, otros poca… Una vez la atmósfera está a una temperatura determinada, sí que da igual, pero estará más o menos caliente dependiendo de su composición.
Muy buen artículo, que se explica muy bien mientras el sistema recibe energía. Pero qué ocurre por la noche??. A mí, que soy de pueblo de toda la vida, me enseñaron que si el cielo está despejado, tiembla que puede helar. Si está nublado, tranquilo. Y esto al fin y al cabo también es un efecto “invernadero” relacionado con la absorción infrarroja del agua. Es posible que la denominación no sea del todo afortunada pero hay que reconocer que es bastante gráfica y en cualquier caso conviene explicarla con cierta precisión. Hecho esto, cumple su objetivo: impactar.
lol,
¿Qué ocurre por la noche? Pues lo mismo…?
No entiendo por qué tu ejemplo te parece contradecir el artículo de manera alguna.
Efectivamente, las noches nubladas suelen ser más suaves que las claras, y una de las razones es la que dices (no es la única, pero eso no viene al caso). En efecto, eso se debe a que se disminuye la pérdida radiativa neta del suelo, ya que las nubes absorben parte de la radiación IR, se calientan y por lo tanto el suelo recibe radiación de ellas, con lo que no se enfría tanto como lo haría sin nubes — vamos, algo parecido (a menor escala) que el “efecto invernadero terrestre”. Perfecto. De hecho, si se llamara “efecto capa de nubes” hasta estaría mejor que “efecto invernadero”.
Lo que dice el artículo es que el ejemplo de la atmósfera terrestre (como el de tu capa de nubes) no es equivalente al de un invernadero humano, que no utiliza la disminución de la pérdida radiativa para conservar la energía térmica, sino la disminución de la pérdida convectiva.
Hola Pedro, ¡qué quieres que te diga!, la explicación clásica del “calentamiento global” por “efecto invernadero” sigue siendo una buena aproximación al fenómeno real sobre cuya complejidad sí parece que estamos de acuerdo; tu aparente refutación no pasa de eso, de una apariencia, tiene un error de base y es la de confundir un sistema abierto a uno cerrado.
La tierra se comporta, a estos efectos, más como un sistema cerrado, como un invernadero sin agujeros en el techo que, como un sistema abierto, dónde el balance que debe hacerse tiene que, forzosamente, incluir la energía transportada por la masa que trasciende el límite del mismo, a los efectos prácticos en el caso de la tierra ese valor es despreciable, la atmósfera es estable.
Lo que tu llamas “falacia del efecto invernadero” es un modelo divulgativo válido para extender el conocimiento de cómo se explica el calentamiento global y es un modelo por analogía, con componentes de semejanza e igualdad. es decir partes del modelo se comportan más o menos igual que en la realidad (absorciones según que longitudes) y partes análogamente, “como si…”, es claro que la tierra no tiene un techo rígido transparente, de vidrio, en el modelo la estabilidad atmosférica cumple ese rol, el de ser “como” un techo rígido sin huecos por los que se escape materia y energía.
Saludos
(comentario18) ¿Quien me iba a decir a mi que hasta Asimov esplicaba mal (o de forma confusa o incompleta) algo como esto? http://www.librosmaravillosos.com/cienpreguntas/tema035.html
El alumno supera al maestro?
(alberto) No, quizás quiso simplificar dado el carácter divulgativo del libro y redujo al concepto verdadero que le pareció más relevante -el tema por lo que se es muy complejo- o probablemente en el momento que escribió al respuesta se desconocía el detalle del efecto de otros gases invernadero como el vapor de agua que pinta bastante pero sobre el que podemos hacer menos que con el CO2.
Saludos
alberto,
Antes de nada, yo no he hablado de “calentamiento global” en el artículo, sino del “efecto invernadero”. Lo haremos más adelante, pero no aún.
Respecto a la explicación “clásica”: en absoluto es válida — es una aproximación muy mala que ha engañado a mucha gente sobre el comportamiento de los invernaderos. Afortunadamente, los textos divulgativos de calidad (en la red y en papel) ya no la utilizan, pero sigue habiendo los que sí lo hacen todavía — y tiene su origen en un mal entendimiento de cómo funcionaban los invernaderos a principios del siglo XX, aunque los errores históricos, una vez arraigados, son difíciles de eliminar.
No señor, salvo que me señales dónde confundo uno con el otro.
No tengo mucho que decir sobre esto salvo que no veo por qué te hace suponer que confundo un sistema abierto con uno cerrado.
No — en primer lugar, vuelves a hablar de calentamiento global, que no es lo mismo que el efecto invernadero ni se ha mencionado en el artículo (por cierto, los medios de comunicación intercambian ambos con una facilidad pasmosa).
En segundo lugar, la explicación del invernadero no es un modelo divulgativo válido, es una patraña. El hecho de que las paredes del invernadero absorban radiación infrarroja no es lo que determina su eficacia; el hecho de que los gases atmosféricos la absorban sí. No es una simplificación, es una suposición errónea basada en un conocimiento antiguo e incompleto sobre los invernaderos.
Tú dices:
La estabilidad atmosférica se comporta de manera opuesta a las paredes de un invernadero en ese aspecto. Las condiciones termodinámicas del gas lo hacen ocupar ese espacio de forma estable, mientras que las paredes de un invernadero mantienen la posición forzada de una masa de gas que no ocuparía, si no fuera por ellas, esa posición. La atmósfera no se comporta en absoluto como una pared de cristal rígido — de hecho, los gases más ligeros ya escaparon de la Tierra hace tiempo precisamente por su menor densidad.
Empiezo a repetirme, pero bueno:
En la Tierra, si no hay atmósfera la radiación infrarroja escapa al espacio. Si hay atmósfera, parte de la radiación no escapa al espacio de forma neta. Conclusión — la Tierra está más caliente de lo que estaría sin atmósfera.
En el invernadero, si no hay paredes el aire caliente cercano al suelo sube por convección y se lleva el calor. Si hay paredes, el aire no puede escapar. Conclusión — el invernadero está más caliente de lo que estaría sin paredes.
No es lo mismo, pero ni de lejos. Los fenómenos físicos que hacen eficaces a las paredes del invernadero y a los gases atmosféricos como “jaula de calor” son completamente distintos.
Por cierto, ahora que me doy cuenta al releer los enlaces del artículo, la wikipedia en inglés es correcta (hasta dedica una sección a “desfacer el entuerto”), pero la española no.
El ártículo me ha parecido suficientemente claro y explícito, muy bueno. Enhorabuena por este tu sitio. Salud.
Muy bueno!!!: ***** (5 Estrellas) (lo breve es bueno)
Nunca me había planteado lo que cuentas, así que este artículo ha sido revelador
Pero como veo que hay polémica, después de pensar, creo que los acontecimientos han sido los siguientes:
Se podría decir que hay 2 efectos invernadero: tipo A (por confinamiento de gases) y tipo B (por absorción infrarroja)
El planeta trae de serie el tipo A gracias a su campo gravitatorio, de modo que el efecto invernadero del planeta tiene que referirse al tipo B.
En cambio, en un huerto, no existe ninguno, así que podemos hablar de ambos tipos. Sin embargo, al ser el tipo A más determinante que el tipo B, es justo que ante la duda se entienda que el efecto invernadero del huerto más primordial es el tipo A.
Que el tipo A sea más importante cuantitativamente que el tipo B … pues sí, pero a lo mejor el tipo A tiene un tope fácilmente alcanzable (con cualquier acristalamiento) y en cambio maximizar el tipo B puede ser bastante complicado desde el punto de vista ingenieril
Y si necesitas los 2 para que los tomates no se hielen pues necesitas los 2, no hay ninguno “más importante” en ese sentido.
Desde mi punto de vista esta todo bastante claro (aunque tb lo tenía claro en EGB y mira jajajaj), pero bueno, el debate suele ser positivo.
Perdón, antes quería decir:
Miguel Ángel,
Perdona, pero creo que estás confundiendo la influencia de los infrarrojos en el “efecto invernadero” atmosférico. Sí es cierto que la atmósfera absorve radiación infrarroja, y que por tanto, se retiene calor por este fenómeno. Pero es una razón “secundaria” para el aumento de temperatura que provoca la atmósfera. La verdadera razón está en los infrarrojos que emite la propia atmósfera por el hecho de tener temperatura.
Por lo menos esto es lo extraíble del artículo de Pedro, con el siguiente artículo supongo que se Pedro aclarará la cuestión atmosférica.
Saludos
pipepool,
En el siguiente hablaremos más del asunto, pero sí es cierto que la absorción de radiación IR por parte de la atmósfera es fundamental para el efecto invernadero, aunque no sea la única fuente de energía térmica de la atmósfera, con lo que en mi opinión tenéis razón los dos
alberto No, el que ha hablado de “calentamiento global” he sido yo, y lo he hecho para distinguirlo del “efecto invernadero”, efecto que explica, a nivel divulgativo pero cierto el fenómeno del calentamiento global.
alberto Sí, si lo es, los invernaderos siguen siendo explicados por la explicación clásica de una manera más ajustada a los conocimientos físicos que tenemos que esas explicaciones que se dan en “textos divulgativos de calidad” que mencionas. Por cierto, las citas y referencias que señalas en tu artículo no deben ser esos textos divulgativos de calidad a los que te refieres porque no apoyan lo que tu dices; es más, uno de ellos es un texto que objeta la idea central que esgrimes y da tres razones de peso a sus argumentos. Y el que si apoya lo que dices, dice lo mismo que dices, erra y se apoya en un experimento de 1909, criticado y no apoyado en otra de tus citas.
alberto Es sencillo, la explicación debe dar cuenta del sistema como es, no como podría ser si tal o cual factor estuviera presente o ausente, en todo caso eso sería una predicción, un nuevo estado o sistema diferente. Un invernadero, en el sentido clásico del término, es, con las salvedades del caso, un sistema cerrado y su comportamiento se explica como tal; si una explicación lo transforma en un sistema abierto, esa explicación ya NO es la del sistema original, podrá decir algo del nuevo sistema y hasta podrá guardar una relación con el original pero ya no es ese sistema.
alberto La confusión entre sistemas esta detallada arriba, el párrafo con el que ¿acuerdas? es descriptivo, de manera simplificada, de cómo es el sistema atmósfera, cerrado como el sistema invernadero clásico.
alberto Pero tu también los intercambias al dejarte “arrastrar” con el mal uso que hacen otros. Recuerda que tu artículo pretende refutar entre otras afirmaciones como la siguiente: (sic) de Pedro: “De modo que la afirmación falsa de hoy es sencillamente ésta: El efecto invernadero se llama así porque se basa en el mismo principio físico que los invernaderos construidos por el ser humano — la opacidad de algunas sustancias a la radiación infrarroja. “Fin de la cita
¿A qué efecto invernadero se esta refiriendo la afirmación que pretendes refutar?, para mi es claro que se esta refiriendo (mal) al calentamiento global. Tu sigues el tren, no haces la distinción. Pero hay más, en el mismo texto dices más adelante: “No, el efecto invernadero atmosférico no se debe a que la radiación infrarroja “rebote” en la atmósfera. La atmósfera recibe energía térmica de diversas maneras y fuentes: algunos de sus gases absorben parte de la radiación que nos llega del Sol, y parte de la radiación infrarroja que emite el suelo…”
¿No confundes tu también ambos términos”. Parece claro que sí, ¿qué es si no “el efecto invernadero atmosférico” allí en tu frase?.
alberto No hablamos de la eficacia del inverandero, no al menos hasta ahora, el término “eficacia” en su acepción básica implica pérdidas (De masa, de energía,…) ergo estamos en un sistema abierto, no en uno cerrado, es otra discusión, no ésta, estábamos hablando de cómo se explica el equilibrio térmico en un invernadero y cómo esa explicación se puede trasladar o no a otros sistemas análogos. La analogía es válida para sistemas cerrados, estrictamente ni el mejor invernadero de plantas lo es ni tampoco la atmósfera terrestre, pero ambos, dentro de límites razonables y para una parte del fenómeno, se comportan como si lo fueran o como si el efecto principal proviniera de que lo fueran, las perdidas son despreciables o poco relevantes, no hay agujeros en los invernaderos o los que hay no perturban demasiado el balance térmico del sistema que se establece a una temperatura superior a que si hubiera convección, y por otro lado la fuga de material atmosférico al espacio exterior es despreciable y la energía, que no lo es, se conoce en cuánto radia y la temperatura terrestre resulta bastante superior a la que “debería” si no hubiera… ¡gases de efecto invernadero!
alberto Vayamos por partes. Hay varios equívocos e imprecisiones en este párrafo. Trataré de aclarar la expresión (la mía) a ver si corrigiendo lo que pudiera haber de simplificación excesiva se llegue a entender la analogía tal como es. Analizaré párrafo a párrafo:
(1) “La estabilidad atmosférica se comporta de manera opuesta a las paredes de un invernadero en ese aspecto”: No, veamos para que parte del sistema es válida mi afirmación, para la que importa, ¿dónde es notable el calentamiento global?, pues (A) en la superficie terrestre, y en la capa de aire inmediatemante en contacto con ella y (B) en las aguas oceánicas. Respecto de esa zona (vital para nosotros los humanos) es que la atmósfera terrestre, toda ella, se comporta “como” un techo rígido sin huecos por los que se escape materia y energía.
(2) “Las condiciones termodinámicas del gas lo hacen ocupar ese espacio de forma estable, mientras que las paredes de un invernadero mantienen la posición forzada de una masa de gas que no ocuparía, si no fuera por ellas, esa posición.”. Je, dos cosas (a) el modelo es una analogía, si sus partes fueran iguales, salvo las escala, además de pretender ser correspondientes esos sistemas serían a los efectos prácticos iguales y no lo son, uno es un modelo explicativo del otro, modelo que procede por analogía y (b) las fuerzas netas que actúan sobre objetos materiales son indistinguibles, un gas -la atmósfera terrestre- retenida por la acción gravitatoria una fuerza es equivalente a un gas -aire caliente- retenido por la fuerza que le opone el vidrio del invernadero.
(3) “La atmósfera no se comporta en absoluto como una pared de cristal rígido — de hecho, los gases más ligeros ya escaparon de la Tierra hace tiempo precisamente por su menor densidad”. Otra vez dos cosas (a) La atmósfera sí se comporta “como” el cristal a los efectos del modelo, la explicación de la absorción de ondas y tal, claro que no es rígida y claro que no es cristal pero oficia funcionalmente como lo haría el cristal en el invernadero de plantas y (b) Sí, los gases más ligeros escaparon hace tiempo (El hidrógeno por ejemplo) y otros siguen escapando ahora, despreciable a estos efectos, y…¿eso qué tiene que ver en este párrafo y en este contexto con lo que allí dije?.
alberto Un par de precisiones: En la tierra SI hay atmósfera y del fenómeno que la calienta por “encima del valor esperado” es de lo que estamos hablando amén del “detalle” que se sigue de que según sea la atmósfera, su composición % en cada tipo de gas, ese calentamiento será o no un problema para la vida, pues pequeños aumentos en el % de gases con gran capacidad de retener y reemitir calor a la superficie terrestre pueden ser grandes problemas para la humanidad.
alberto No hay invernaderos sin techo y casi no los hay sin paredes; parece una verdad de perogrullo, lo es; si no tuviera techo su eficacia (tu introdujiste el término) sería nula y el equilibrio térmico se alcanzaría como en cualquier otro lugar cercano, ¿de qué efecto invernadero estaríamos hablando si no hay paredes ni techo?
alberto Pues de que son semejantes, análogos o equivalentes es de lo que estamos hablando, si tu “argumento” es limitarte a decir de que no lo son, pues vale, creer se puede creer en ello o en el flogisto.
alberto La wikipedia en inglés dice, en una parte, no en el resto del artículo, lo que dices tu, con los mismos errores y remite al mismo “experimento”, el de Woods, criticado (no apoyado) en el otro enlace que citas.
Saludos AAV
excelente como siempre, 200.513 estrellas. Tengo una duda:
“Efecto invernadero: mecanismo por el cual un planeta mantiene una temperatura. Calentamiento global: gradual ascenso de la temperatura promedio de la Tierra desde mediados del s. XX. Efecto invernadero =/= calentamiento global Asi, Venus posee efecto invernadero pero no calentamiento global” <———–Esta bien ese razonamiento? Porque eso es lo que tengo en la neurona Saludos
Gracias Alberto. Me has abierto los ojos. Las veces que mi coche estando aparcado al sol se ha calentado, y le he abierto todas las puertas, se ha enfriado más rápido que las veces que he empujado el coche hacia una zona de sombra. Mi experiencia “empírica” me dice que la convección enfría mucho más rápido que la radiación, por lo que evitar que haya convección conservará más energía que evitar sólamente que haya radiación.
Ahora bien, Gracias a tu último comentario, me he dado cuenta que no puedo considerar que mi coche se enfríe por convección, ya que para que ocurra eso tengo que abrir todas las puertas del coche, por lo que conceptualmente mi coche deja de ser un coche y se ha transformado en una moto Quad por lo que el experimento no puede progeguir a partir de ahí.
Así que como no puedo concluir que mi coche se calienta porque las puertas cerradas evitan la convección de aire, ya que la única forma de comprobarlo es abrir las puertas, y no se puede porque mi coche deja tener las “condiciones iniciales de sistema cerrado”. Como lo único que puedo hacer para enfriarlo es empujarlo hacia una zona de sombra, así lo haré.
Y todo gracias a la ciencia, OLÉ!!
alberto: Lo que se ha enfriado más rápido es el aire dentro del coche, mejor dicho prácticamente la totalidad del aire caliente que había dentro del coche ha sido reemplazado por aire más frio proveniente del exterior, la convección en este caso es con sustitución, sería entonces más correcto decir que “el ambiente” de tu coche se refrescó no el aire dentro de eĺ, la mayoría del cual escapó (=sistema abierto); sobre la estructura del mismo vale decir que se ha ido enfriando a otro ritmo, mucho menor por cierto, y sí, llevarlo a la sombra mejoraría la tasa de enfriamiento de la carrocería y de las partes sólidas del mismo respecto de dejarla al sol porque los mecanismos en juego, mejor dicho las tasas de participación en el enfriamiento de esos mecanismos (Conducción, convección y radiación) cambian.
alberto: En líneas generales esto es correcto, en particular aplicado a ese ejemplo, el del aire dentro del coche; para todo otro sistema sólo comentar que habría que ver la temperatura y la densidad de los fluidos que median el transporte y ¡si estos existen!, pues la convección requiere de transporte de materia para que exista el de energía. Por esta razón, entre otras, el modelo del invernadero es una analogía explicativa del comportamiento de la atmósfera para el caso, pues ambos se comportan como sistemas cerrados, sin transporte de materia (O casi, como ya aclaré)
alberto: Lo que no puedes hacer es confundir una cosa con otra, el “concepto en juego” con el “objeto en juego”, si tu abres las puertas del coche éste seguirá siendo un auto pero desde el punto de vista físico dejará de ser un sistema cerrado para pasar a ser un sistema abierto y las explicaciones del estado estacionario o de alteraciones, válidas en uno no lo serán en el otro.
Saludos
alberto: EL planeta tiene que tener atmósfera y ésta contener “gases con efecto invernadero”, en nuestro planeta por ejemplo el O2 y el N2 (>98%) tienen un efecto despreciable, como si fuera nulo, en la tierra el efecto proviene de otros gases que están en concentraciones muy bajas (<1%)
alberto: Correcto, aunque hay que reconocer que se los suele (mal) usar como sinónimos y que en el afán me ha pasado a mi también el hacerlo, pero NO son lo mismo, el calentamiento global es lo que tu citas y el mecanismo que lo explica es el del cambio (incremento) de concentraciones de determinados gases (principalmente CO2 y CH4) en la atmósfera terrestre y como ese cambio está asociado a la modificación de la temperatura promedio de equilibrio téŕmico que resulta del “efecto invernadero” pues ambos conceptos están íntimamente relacionados.
Saludos
En el correo anterior aclaré que yo mismo había ido demasiado lejos con la similitud entre “efecto invernadero” y “calentamiento global”; quiero decir dos cosas, dónde me equivoqué y porque introduje, esto sí es correcto, el concepto de calentamiento global.
Mi error se produce en los siguientes párrafos del MsjN°37
alberto Lo que tu llamas “falacia del efecto invernadero” es un modelo divulgativo válido para extender el conocimiento de cómo se explica el calentamiento global y es un modelo por analogía, con componentes de semejanza e igualdad. es decir partes del modelo se comportan más o menos igual que en la realidad >(absorciones según que longitudes) y partes análogamente, “como si…”, es claro que la tierra no tiene un techo rígido transparente, de vidrio, en el modelo la estabilidad atmosférica cumple ese rol, el de ser “como” un techo rígido sin huecos por los que se escape materia y energía.
Pedro No — en primer lugar, vuelves a hablar de calentamiento global, que no es lo mismo que el efecto invernadero ni se ha mencionado en el artículo (por >cierto, los medios de comunicación intercambian ambos con una facilidad pasmosa).
alberto Pero tu también los intercambias al dejarte “arrastrar” con el mal uso que hacen otros. Recuerda que tu artículo pretende refutar entre otras afirmaciones como la siguiente: (sic) de Pedro: “De modo que la afirmación falsa de hoy es sencillamente ésta: El efecto invernadero se llama así porque se basa en el mismo principio físico que los invernaderos construidos por el ser humano — la opacidad de algunas sustancias a la radiación infrarroja. “Fin de la cita
¿A qué efecto invernadero se esta refiriendo la afirmación que pretendes refutar?, para mi es claro que se esta refiriendo (mal) al calentamiento global. Tu sigues el tren, no haces la distinción. Pero hay más, en el mismo texto dices más adelante: “No, el efecto invernadero atmosférico no se debe a que la radiación infrarroja “rebote” en la atmósfera. La atmósfera recibe energía térmica de diversas maneras y fuentes: algunos de sus gases absorben parte de la radiación que nos llega del Sol, y parte de la radiación infrarroja que emite el suelo…”
¿No confundes tu también ambos términos”. Parece claro que sí, ¿qué es si no “el efecto invernadero atmosférico” allí en tu frase?.
Debí limitarme a decir que el efecto invernadero es un modelo explicativo del comportamiento de la atmósfera y que si el % de gases en ella cambia pues deberíamos esperar algún cambio en la temperatura de equilibrio que por ese efecto se produce, si el cambio es al alza pues entonces el efecto invernadero produce calentamiento global.