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El Universo Subprime – Big Bang y Big Crunch de una odisea financiera




Not even God himself could sink this ship.

Frase atribuida a un empleado de la White Star Line.

El Capitalismo se extravió al primar al especulador sobre el emprendedor.

Nicolas Sarkozy, Presidente de Francia

El hundimiento del Titanic, de Willy Stöwer.

El hundimiento del Titanic, de Willy Stöwer.

10 de abril de 1912, el Capitán Edward John Smith se dispone a cerrar su brillante carrera con un viaje al mando del mayor barco de pasajeros de la historia. Un buque moderno, elegante, lujoso, veloz…, una fantástica obra de ingeniería naval sin parangón, si no fuese por un defectillo de nada: en caso de naufragio no hay suficientes botes para salvar a todo el pasaje. Pero bueno, pelillos a la mar, está claro que un barco como el Titanic no puede naufragar: los barcos nunca naufragan, el precio de las casas nunca baja, ya sabéis. Por si fuera poco, el barco es capaz de recorrer la distancia que separa Southampton de Nueva York en tan sólo 7 días, pero… ¡Qué gran hazaña sería conseguirlo en menos tiempo! ¡Cuánta reputación ganaría la  White Star Line! ¡Qué excelente mérito en la hoja de servicios del Capitán! ¡Y qué de ingresos podrían obtener si semejante acto de chulería finalizase con éxito!

Dicho y hecho, aquí tenemos al Capitán Smith, con el beneplácito de la White Star Line y siguiendo las instrucciones directas de su Vicepresidente Bruce Ismay, poniendo el barco a toda mecha por los helados mares del Atlántico Norte[1]. Todo va bien hasta que la gélida noche del 14 de abril el vigía ve un punto blanco en el horizonte que, según se acerca, resulta ser un iceberg del tamaño del Empire State Building. Gritos, bocinas y alarmas sonando por doquier. Hay que reducir la marcha y cambiar el rumbo. Pero claro, para que el monstruo pase de 22 a 0 nudos no basta con chascar los dedos. Frenemos no obstante. Sudores fríos, temblores… No da tiempo, ni de coña… Nos comemos el iceberg… Bueno, vale, pues a cambiar el rumbo cagando leches. Aquí tenemos al timonel dándole vueltas al volante, digo al timón, como un poseso, que le faltan manos al hombre… Y el barco que no quiere tirar para la izquierda, digo para babor… Claro, esto no es como conducir una bicicleta… Nervios, tensión… El barco que cambia poquito a poco su trayectoria a la vez que reduce la marcha… Pero al paso que va la burra… Que no va a dar tiempo… Que ya tenemos encima el iceberg… Que nos la vamos a dar… Que nos la damos… ¡Cataplof!

La noticia corre como la pólvora: el Titanic, el barco que no podía naufragar, ha naufragado. ¿Cómo ha sido posible? Pero si los barcos no naufragaban… Bueno, puede que en el pasado se hubiera hundido alguno que otro, pero…, esto…, seguro que eran de madera. Bueno, se acabó, hay que ser humildes y reconocer lo que, por otro lado, es una obviedad: los barcos, por muy sofisticados que sean, pueden hundirse.

Reconocido el hecho toca analizar el accidente, detectar los errores y prevenirlos de cara al futuro. Y el primero y más grave es suponer que los barcos como el Titanic no pueden naufragar, pues tal suposición lleva a despreciar el riesgo y a tomar decisiones equivocadas e incluso peligrosas: escaso control (insuficiencia de regulación sobre seguridad), errores de diseño (deficiencias en los compartimentos estancos), infravaloración de las amenazas (admisión de más pasaje del aconsejable, escaso número de botes salvavidas, puesta del barco a toda máquina obviando los riesgos inherentes a la estación del año y al lugar por el que se navega), etc.

Y luego a buscar culpables: que si las autoridades porque no contaban con suficientes mecanismos de control, que si la empresa porque priorizó el beneficio, que si el vicepresidente porque sólo pensaba en su prima (la económica, no la hija de su tío), que si el capitán por doblegarse a los deseos de la compañía sin medir el riesgo, e incluso, en el colmo de la desfachatez, que si los pasajeros por viajar[2].

No sé muy bien por qué, pero cada vez que pienso en la Crisis Subprime no puedo evitar recordar el naufragio del Titanic. Será porque en el fondo pienso que es un buen símil. Como el barco, la economía iba a toda máquina, los precios de las casas no paraban de subir auspiciados por una política de bajos tipos de interés y por el avaricioso afán de los especuladores. La rentabilidad de los productos financieros vinculados a las hipotecas crecía sin límite, vendiéndose con una facilidad pasmosa. Las Agencias de Calificación (a veces cautivas de evidentes conflictos de intereses[3]) minimizaban, o peor ocultaban el creciente riesgo de los mismos, cuya demanda avanzaba imparable. A mayor demanda mayor facilidad en la concesión de hipotecas que alimentasen la caldera, incluso a personas de probada falta de solvencia. Y nadie pareció ver (algunos sí, hablaremos de ellos en futuras entregas para reconocer así su mérito) al iceberg que en lontananza se cernía amenazante mientras los tipos de interés aumentaban, las viviendas dejaban de subir, las hipotecas se encarecían y la morosidad crecía preocupantemente. Finalmente… ¡Cataplof!

Sin embargo, a pesar del susto, el barco del Capitalismo no parece que vaya a hundirse. Ya se sabe, ante todo hay que proteger al Sistema. Los países occidentales, tan poco dados a poner dinero para paliar el hambre en el mundo y resolver otras menudencias por el estilo, no han dudado ni un instante en desembolsar los cuartos que han sido precisos para salvar a la Banca[4]. Es de suponer que el gasto público de EE.UU. y de muchos otros países aumentará sustancialmente durante algunos años para paliar los devastadores efectos de la crisis, especialmente para reducir el paro[5]. Por otro lado los bancos centrales están bajando los tipos de interés a mansalva a la par que inyectan liquidez en los mercados para animar a los bancos a seguir financiando a empresas y particulares[6].

En otras palabras, se reduce la marcha del barco para no chocar contra el iceberg, o al menos, si el impacto es inevitable, intentar que no sea demasiado fuerte. También se intenta cambiar el rumbo. Es lo que pomposamente se ha denominado Refundación del Capitalismo[7], que muy probablemente consistirá en aumentar el control sobre el sector financiero a través de una mayor regulación y vigilancia: coser, remendar, lavar y planchar el traje para seguir usándolo.

Multitud en Wall Street antes del Crack del 29

Multitud en Wall Street antes del Crack del 29

Muchos han comparado la Crisis Subprime con el Crack del 29. Humildemente pienso que hay una diferencia fundamental entre ambas: el modo en que se ha reaccionado frente a cada una de ellas. El Crack del 29 se caracterizó por la inacción de la administración de Hervert Hoover, que se negó inyectar dinero público en la creencia de que el Sistema debía depurarse por sí mismo. Muy al contrario, incluso aumentó los impuestos (cuando tanto la ciudadanía como el tejido empresarial americanos no estaban ya para muchas cargas) y recortó el gasto público (por si la inversión privada no fuese suficientemente escasa -las empresas quebraban-, se escatimó la pública) empeorando la situación[8]. Eran otros tiempos. Todos conocemos el resultado: la Gran Depresión, una década de profundo declive económico que ha quedado grabada a fuego en la memoria colectiva de Occidente. Tras la violenta explosión de la  Crisis Subprime, y después de vencer la tentación inicial de dejar caer a los bancos podridos (que le pregunten a Lehman Brothers), el Gobierno de EE.UU. ha comprendido que ese era el camino más directo hacia el desastre[9]. Así, los adalides del capitalismo han tenido que dejar a un lado sus pudores e intervenir fuertemente en los mercados. Palabras tabú, como nacionalización, han sido profusa e inusitadamente pronunciadas. El resto del mundo, tras fallidos intentos de ir cada uno por libre[10], lo ha secundado, simbolizándose esta respuesta sincronizada en la Cumbre del G20+x celebrada en abril de este año[11]. Esta es la gran diferencia entre ambas crisis. ¿Será la clave de que de ésta salgamos con bien?

Durante los siguientes artículos hablaremos de la Crisis Subprime, pero sobre todo del Sistema Financiero. A todos nos resulta familiar. Nuestra vivienda, nuestro coche, muchos de nuestros caprichos son posibles gracias a Él[12]. A Él miramos cuando precisamos de dinero y a Él tememos cuando nos lo reclama. Su anverso nos muestra una cara amable capaz de hacer realidad nuestros sueños pero en su reverso hay alfombras que es mejor no levantar. Sabemos que bajo sus muchos recovecos se han cocido siniestros bombas de relojería que han hecho tambalear los cimientos de la sociedad… ¡Varias veces!

¿Han sido los culpables de todo este desaguisado las hipotecas basura o subprime, más eufemísticamente denominadas activos tóxicos? Quizás. El Sistema se protege intentando desprenderse del  veneno a costa del erario público. Pero, una vez lo haga, ¿se habrá resuelto el problema definitivamente? ¿Están los estados salvando al Sistema Financiero o es éste quien los chantajea para sobrevivir, consciente de que los tiene tan cautivos como a un pobre hipotecado? ¿Durante cuánto tiempo permanecerán aletargados los astutos ingenieros financieros? Me abstengo de contestar por el momento, posiblemente por la inquietud y zozobra que me causan las últimas preguntas que me atrevo a formular hoy. ¿No será que el Sistema en sí es tóxico? ¿No estaremos inmersos en un Sistema Subprime?

(Este artículo forma parte de la serie El Universo Subprime. Puedes seguir leyendo el siguiente artículo de la serie aquí)


NOTAS

[1] Es preciso hacer justicia al Capitán Smith y decir que consultó a Bruce Ismay, Vicepresidente de la White Star Line, si podía reducir la velocidad de 22 a 20 nudos. Bruce Ismay se negó.

[2] Estoy seguro de haber leído en la prensa artículos que hacían recaer parte de la culpa a los consumidores (aunque ahora no encuentro casi nada al respecto en Internet) por haber comprado pisos durante la época del boom inmobiliario. Ver, por ejemplo, el punto número 25 en este artículo.  Pienso que este argumento es injusto. Desvía la atención de la búsqueda de los verdaderos culpables e impulsores de la Crisis Subprime. Es cierto que muchas familias compraron pisos durante esos años, pero soy de la opinión que se debió más al temor de que el día de mañana les costase más dinero adquirir uno, que a un fin puramente especulador.

[3] Las Agencias de Calificación o Rating evalúan el riesgo de los productos que las entidades financieras tratan de colocar en el mercado. Se da la circunstancia de que muchas de estas agencias percibían ingresos por asesorar a los mismos bancos cuyos productos debían después calificar. Fuente: El País, 21 de octubre de 2008.

[4] No tengo palabras. Mejor leed vosotros mismos este artículo de Josep Borrell originalmente publicado en Estrella Digital el 21 de octubre de 2008.

[5] Obama pretende crear más de 3 millones de empleos en dos años con el conocido Plan de los 800.000 millones de dólares. Fuente: El País, 15 de febrero de 2009.  En España el Gobierno ha puesto en marcha un Plan de hasta 50.000 millones de euros para revitalizar el Sistema Financiero. Fuente: El País, 8 de febrero de 2008.

[6] Desde octubre de 2008 hasta la fecha actual (mayo de 2009) el BCE ha bajado los tipos de interés en cinco ocasiones, desde el 4,25% hasta el 1,5%. La Reserva Federal ha hecho lo propio en tres ocasiones desde la misma fecha, partiendo de un 2% hasta el 0,25% actual. Fuente: El País

[7] El Presidente francés Sarkozy empezó a acuñar esta expresión a finales de 2008 para referirse a una mayor necesidad de regular el mercado financiero.

[8] Reconocidos economistas como Paul A. Samuelson (Nobel 1970) y Paul Krugman (Nobel 2008), han señalado este hecho en diversos artículos. A modo de ejemplo cito el artículo de Samuelson publicado en El País el 8 de marzo de 2009 y el de Krugman publicado en The New York Times el 29 de diciembre de 2008.

[9] En este artículo de Claudi Pérez en El País, del 15 de marzo de 2009, se califica a la decisión de dejar caer a Lehman Brothers como el mayor error de la política económica de los últimos años. George Soros habla de las consecuencias de la caída de Lehman en este otro artículo del mismo periódico publicado el 28 de octubre de 2008.

[10] En octubre de 2008, Irlanda, Alemania y otros países compitieron en una loca carrera por asegurar los depósitos bancarios de los usuarios para prevenir una posible situación de pánico. Temían que los ciudadanos acudiesen en masa a los bancos para retirar sus fondos. Estas medidas se tomaron independiente y separadamente por los distintos países (poniéndose una vez más de manifiesto, para regocijo de EE.UU., la debilidad e inconsistencia de la Unión Europea: la Unión Política es todavía una quimera), pudiendo haber provocado huidas de capitales desde los países que ofrecían una menor protección hasta los que la ofrecían mayor. Fuente: El Economista, 7 de octubre de 2008.

[11] Tanto la puesta en escena de la reunión del G20+x como el despliegue de optimismo exhibido por los líderes políticos fueron espectaculares, en gran medida para tratar de restaurar la confianza en los consumidores. Había además otros objetivos. Interesante artículo de Manuel Lagares en El Mundo, publicado el 8 de abril de 2009, hablando sobre la cumbre.

[12] Perdóneseme la licencia de elevar al Sistema Financiero a la categoría de deidad, pero creo que le son aplicables muchas de las cualidades que tradicionalmente se le atribuyen a Dios: es ubicuo, omnipotente y está por encima del bien y del mal.


Sobre el autor:

Mazinger (Mazinger )

Mazinger es una especie de cuadradote cabreado (véase foto al lado) que ha encontrado en El Cedazo una magnífica excusa para dar rienda suelta a su vena literaria. El tema es lo de menos con tal de entretenerse y aprender algo nuevo por el camino.
 

{ 15 } Comentarios

  1. Gravatar Naeros | 05/05/2009 at 05:23 | Permalink

    Promete mucho la serie y la analogía con el Titanic me ha encantado :D ¡Mas! ;)

  2. Gravatar Pedro | 05/05/2009 at 05:28 | Permalink

    Sí sí… estábamos esperando esta serie como agua de mayo; cada vez que veía que Mazinger había trabajado en la intro, subían mis esperanzas… por fin :)

  3. Gravatar Macluskey | 05/05/2009 at 06:49 | Permalink

    Bueno, bueno… Mazinger, de momento te salvas, amigo: la introducción es excelente, así que no te clavaremos los colmillos, como te esperabas… todavía.

    Si es que somos unos borreguitos…….. Beeeee, Beeeeee

    Me ha gustado mucho. Espero las siguientes entradas, que prometen, prometen mucho!

  4. Gravatar Jiuck | 05/05/2009 at 07:20 | Permalink

    muy bueno :D

    Estoy seguro de que acabaremos comprendiendo mejor la crisis gracias a tus artículos. Pero antes que nada, me gustaría lanzar una pregunta,

    Se consiguió crear una montaña artificial de donde todo el mundo consiguió frutos y frutos, hasta que la montaña colapsó y el gobierno decidió echar tierra para tapar el agujero. ¿Dónde está toda la tierra de la montaña? ¿Era fictícea (¡¡esto ya sería el colmo!!)?

  5. Gravatar Mazinger | 06/05/2009 at 05:50 | Permalink

    @Naeros Gracias. Intentaré emplear analogías como la del Titanic siempre que pueda. Tienen mucha potencia descriptiva y facilitan la digestión de un tema tan arduo como este. Habrá más, no sé si mejor, pero habrá más.

    @Pedro ¿Cómo agua de mayo? ¿Pues qué mejor mes que este para publicarlo? :-)

    @Macluskey ¡Ufff! De momento me quitaré la cuerdecita de ajos que me había puesto en el cuello. Gracias por tus ánimos.

  6. Gravatar Mazinger | 06/05/2009 at 06:15 | Permalink

    @Jiuck

    Dedicaré algún artículo de la serie a la pregunta que formulas, que es la mar de interesante. De momento no me siento capaz de responderte de un modo muy solvente (yo estoy aprendiendo sobre la marcha, no te creas que soy un experto en esto), pero haré un intento.

    Pienso que el quid de la cuestión está en que los productos no se valoran por lo que son sino por las expectativas de beneficio que ofrecen, que en muchas ocasiones se ven truncadas. Sin ir más lejos hablemos de viviendas.

    Supongamos que yo soy un promotor, Mazinger Pelotazos Real State S.A., que está construyendo pisos en una zona de la que se prevé que tenga gran atractivo turístico en el futuro. Supongamos que aprovechando ese FUTURO TIRÓN TURÍSTICO los vendo por 100.000 €, para redondear, cuando realmente el precio debiera ser de 50.000 € a tenor de su situación actual.

    Tú eres un inversor espabilado, Jiuck Guiris Holidays Resorts Inc., que ve la oportunidad de comprarlos a buen precio para venderlos por el doble, o sea 200.000 € cuando la zona se desarrolle. Por tanto decides comprarme 10 pisos: total 1 millón de €.

    Como “sólo” tienes 500.000 € vas y le pides a un banco, Sablazo Finances S.L., el resto del dinero. El banco que también ve un buen negocio va y te lo presta a un buen interés. Hasta aquí todos contentos.

    Pero por motivos en los que no vamos a entrar resulta que el desarrollo urbanístico de la zona se paraliza y después se deteriora por falta de inversión, bajando el valor de los pisos a la mitad, o sea 25.000 €. Total, que has pagado 1 millón de € cuando el valor real es de sólo un cuarto de millón. Insistes en mantener el precio pero nadie quiere comprar. Como no recibes ingresos no le puedes pagar al banco, así que se queda con tus pisos. Pero los pisos no sólo no han duplicado su valor sino que han bajado a la mitad, por lo que se queda con unos “activos” que sólo valen 250.000 € y con un agujerito de otros 250.000 €.

    El banco, que es muy pequeño, no puede prestar a otros en tanto no consiga más liquidez, o sea esos 250.000 €. En estas un empresario colega del banco que es inmensamente rico, Papaestado Solutions S.L., decide ayudar. Va y le da al banco los 250.000 € a condición de que siga prestando a los demás.

    Conclusiones:

    • El millón de euros lo tengo yo, no ha desaparecido ni es ficticio. Así que me voy a Las Bahamas mientras pienso que la gente no sabe hacer negocios y yo soy una especie de genio de la economía (en realidad simplemente tuve suerte y mucha caradura).
    • Tú te has quedado sin tus 500.000 € iniciales y sin los pisos que me compraste. Pero además has dejado de pagar a tus proveedores, que también se ven en apuros, y has mandado a la la mitad de la plantilla de Jiuck Guiris Holidays Resort Inc. a la calle por no poder pagarles el sueldo.
    • El banco (y sus gestores), que también tenía un buen agujero, se ha ido de rositas gracias a Papaestado Solutions S.L. que se lo ha cubierto
    • A Papaestado Solutions S.L. no le duele demasiado porque sabe que más tarde o más temprano irá recuperándose con las aportaciones anuales que recibe de la otra mitad de la plantilla de Jiuck Guiris Holidays Resort Inc., que temerosa de perder su trabajo hace horas extras a tutiplén.

    El ejemplo no es demasiado bueno para explicar la crisis, que es mucho más compleja, pero creo que contesta un poco a tu pregunta:

    • La tierra de la montaña está en el jardín de la casa de Las Bahamas de los altos directivos de Mazinger Pelotazos Real State S.A., entre otros. No es ficticia ni mucho menos, me la has dado contante y sonante y yo la he puesto todita toda en el jardín de mi casa. Lo que fue completamente ficticio fueron tus cálculos, que se basaban en suposiciones que no se cumplieron. Pensabas que la montaña crecería y la realidad es que ha sido erosionada a lo bestia. Fíjate que la tierra no ha salido de la montaña, que tiene un tamaño impreciso (unas veces parece tener más tierra y otras menos), sino de tus bolsillos.
    • El agujero, que tampoco es ficticio, es el despilfarro provocado por esas mismas expectativas incumplidas (que nunca fueron algo tangible y real) de Jiuck Guiris Holidays Resorts Inc., y lo rellena, como bien dijiste, Papaestado Solutions S.L. a costa del dinero que en el futuro ganaremos los curritos. Es decir, tu deuda pasa a ser la deuda de Papaestado, que somos todos, y será pagada en el futuro con los impuestos aplicados a nuestros sueldos y a los beneficios de las empresas

    En fin, espero haberte sido útil.

  7. Gravatar Naeros | 06/05/2009 at 01:07 | Permalink

    Quizá cabría mencionar en tu explicación (muy buena a mi entender) que si el banco se queda con el agujero quienes lo pagan son todos los que tienen dinero puesto en él. O los empresarios que quieran financiar sus empresas y sin ese dinero que les daría el banco no pueden y por lo tanto despiden plantilla.

    Lo comento por encima porque sino parece que no hay necesidad de tapar el agujero y debería tragárselo el banco, cuando en realidad si se le deja el agujero al banco éste se reparte entre los clientes del mismo…

    Por cierto, igual te interesa esto: http://www.leopoldoabadia.com/search/label/%2B%20ANEXO%201%20Crisis%20NINJA http://vimeo.com/3261363 (en inglés)

  8. Gravatar Macluskey | 06/05/2009 at 01:29 | Permalink

    Buen ejemplo, Mazinger… aunque yo creo que Jiuck se refería a otras cosas. Porque en tu ejemplo, se está jugando con el valor de un activo TANGIBLE. O sea, que algo de valor tendrá. Las casas ahí están. Valen menos o más, efectivamente, pero (salvo que haya un buen incendio) tanto el terreno como las casas ahí están.

    Lo realmente peligroso del asunto son los activos INTANGIBLES. Esos que hoy valen mucho, y mañana no valen nada, y que además no queda nada de nada para vender. Derivados, CDR’s, Bonos Basura… hay para dar y tomar.

    Como seguro que entrarás en estos temas apasionantes más adelante, mejor dejo que seas tú quien desarrolle el asunto, que lo harás con toda seguridad mucho mejor que yo.

    Saludos

  9. Gravatar Mazinger | 06/05/2009 at 09:05 | Permalink

    @Naeros

    Muy cierto lo que dices. Si los estados no acuden al rescate de los bancos se pueden provocar auténticos dramas humanos.

    El comentario que puse en respuesta a Jiuck tiene un tono demasiado crudo y sarcástico. Pero ni mucho menos mi intención era dar a entender que los bancos deben apechugar con el agujero en todas las circunstancias. Eso sí, de rescatarlos hay que hacerlo bien.

    Muchas gracias por los enlaces. Ten por seguro que los estudiaré. El primero ya lo conocía, de hecho el venerable Macluskey me lo recomendó hace algún tiempo.

    @Macluskey

    La verdad es que el ejemplo es el más facilón que he podido encontrar y no refleja ni de lejos la complejidad de Crisis Subprime. ¡Y fíjate la extensión que me ha ocupado! Casi es un entrenamiento para escribir una entrega. Y sí, los intangibles (aunque en último extremo esté la mayor parte vinculados a viviendas, después de varias vueltas de madeja) tienen mucha miga. Los veremos si no os cansáis de mi antes, porque os advierto de que la siguiente entrega será un poco plomo…

    En cuanto a “…mejor dejo que seas tú quien desarrolle el asunto, que lo harás con toda seguridad mucho mejor que yo”, permíteme decirte que lo dudo mucho. Más sabe el diablo por viejo que por diablo ;-) Así que no te cortes, y los demás tampoco, con tus comentarios, esto no será lo mismo sin vuestra contribución, que pienso tener muy en cuenta para futuras entregas.

  10. Gravatar otroJuan | 07/05/2009 at 12:26 | Permalink

    No sé si te parecerá útil o un coñazo, pero en

    http://barrapunto.com/~faragon/journal/

    hay una serie de post llenos a rebosar de enlaces a periódicos y blogs sobre economía que se remontan a marzo del 2008.

    El sistema muestra los post de 10 en 10 (actualmente hay 140 en total) así que una forma rápida de moverse podría ser indicar el número del primer post que se mostrará en la página cambiando el valor de start en la siguiente URL (pa enterdernos la dirección de la página):

    http://barrapunto.com/journal.pl?op=display&uid=17575&start=130

    El valor para el post más reciente es 0, el siguiente 1, y de ahí en adelante

  11. Gravatar Mazinger | 08/05/2009 at 05:59 | Permalink

    Bueno, pues el BCE ha bajado los tipos de interés al 1%. Enhorabuena a los hipotecados a los que les toque revisión de su hipoteca en los próximos meses.

    otroJuan, gracias. Estas colecciones de enlaces pueden serme útiles porque pienso basar esta serie en los artículos publicados en los periódicos.

  12. Gravatar Apoxia | 11/05/2009 at 01:42 | Permalink

    Muy bueno!

  13. Gravatar Jiuck | 11/05/2009 at 10:28 | Permalink

    Gracias Mazinger, ¡me has sido de gran ayuda! :D

    Suponía que la pasta debía estar en algún lugar… xD Ahora ya sé dónde ir a buscar empleo de verano ^^.

  14. Gravatar Nido | 12/05/2009 at 07:04 | Permalink

    No se si sera el caso pero esto del sistema financiero y lo ultimo que paso con las hipotecas suprime se basan en algunas ideas que vi en este documental …. al final es la corrupcion del hombre lo que lo mantiene en pie…

    http://www.zeitgeistmovie.com/add_spanish.htm

  15. Gravatar Mazinger | 14/05/2009 at 03:51 | Permalink

    @Jiuck

    Pues no se te ocurra echar currículum en Mazinger Pelotazos Real State S.L. Resulta que invertimos los beneficios que obtuvimos por los pisos en unos bonos de Lehman Brothers y ya hemos cerrado… :-) El ejemplo se puede complicar todo lo que se quiera…

    @A todos

    Gracias por vuestros ánimos y aportaciones.

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  1. Gravatar meneame.net | 06/05/2009 at 07:50 | Permalink

    El Universo Subprime – Big Bang y Big Crunch de una odisea financiera…

    10 de abril de 1912, el Capitán Edward John Smith se dispone a cerrar su brillante carrera con un viaje al mando del mayor barco de pasajeros de la historia. Un buque moderno, elegante, lujoso, veloz…, una fantástica obra de ingeniería naval sin parang…

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