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La base simple de la economía – El crédito




Luego de algunas interrogantes que habían quedado planteadas en la entrada anterior, hoy hablaremos de algo con lo que  todos estamos familiarizados de una forma u otra: el crédito.

Sin embargo, la raíz profunda del sistema contemporáneo de crédito es poco comprendida por muchas personas. Comprender esto mejor, ayudará a entender  la situación actual de la economía en el mundo y a dar respuestas a aquellas interrogantes que habían quedado planteadas.

Un modelo en expansión.

La expansión del sistema financiero a partir de la segunda mitad del siglo pasado, no tiene precedentes. Haciendo historia, el crédito o dicho más exactamente el préstamo – llamémosle por su nombre – mediante la creación del FMI (Fondo Monetario Internacional) se instaló con fuerza dirigido a los Estados de varias naciones europeas con problemas luego de la Segunda Guerra Mundial. A finales de los años 50, los préstamos a los gobiernos se abrieron al mundo y en la década de los 60 el endeudamiento de las naciones subdesarrolladas comenzó a escaparse de las manos de los deudores. En la década de los 80, se instaló en forma casi avasalladora el endeudamiento de las pequeñas y medianas empresas mediante hipoteca. Y los consumidores, a su vez, fueron endeudándose mediante uso de tarjetas de crédito.

En la década de los 90, se expandió el préstamo hipotecario para la compra de vivienda, tomando mayor impulso del que ya traía desde la década de los años 70. Pero entre 1990 y 2000 el mundo vio que la globalización había llegado “para quedarse”, como se dijo, mientras la cantidad de desempleados ascendía en cortísimo tiempo a 180.000.000 con un foco en Europa principalmente, no en los países menos desarrollados como hubiera sido de esperar. Y hoy, a ocho años de iniciado el siglo XXI, ¿qué es lo que presenciamos? ¿Es la quiebra de la economía globalizada? ¿La crisis del sistema financiero internacional conducirá a algún nuevo orden económico?

Posiblemente las mejores respuestas puedan provenir de pensar un momento acerca de qué es el dinero en realidad, en lugar de aventurar más hipótesis de las que ya hay.

La esencia del dinero.

Volvamos al principio de toda esta exposición. Tú tienes un terreno y te lo quiero comprar. Pero hay un problema. No vivimos en el siglo XXI. Hace poco terminó la Edad de Piedra. Es decir, no tengo dinero pues todavía no se inventó. Pero tengo algunas ovejas. Te pregunto y me dices que el terreno vale 50 ovejas. Trato hecho. Hemos realizado un trueque.

El trueque se fue perfeccionando para calcular valores más exactos, donde por ejemplo el valor estuviese representado por ciertas piedras, trozos de metal, diamantes, oro… O sea, sin dificultad se entiende que vamos avanzando hacia la época actual y que absolutamente cualquier cosa puede ser dinero, si tiene poder adquisitivo.

Si digo que un terreno vale 10.000 sin especificar ninguna moneda, estoy de todos modos especificando un valor. Es un número. Esto suele no entenderse, porque estamos acostumbrados a que el dinero es algo material, que podemos ver y tocar y se cotiza con otras monedas. Pero supongamos lo siguiente. Yo te pagaría el terreno con 10.000. Es un número, pero ¿te importaría mucho eso, si supieras que con 10.000 puedes comprar de todos modos 50 ovejas?

Cuando emitimos un cheque por 10.000 (en la moneda que sea) para pagar una compra, si quien recibe ese cheque lo usa a continuación para pagar una deuda, y si más tarde el acreedor va y lo deposita en su cuenta de banco, para que a su vez el banco lo sume al total de depósitos que aplicará luego en otorgar préstamos, lo que estamos viendo es tan sólo un dinero virtual. ¿Quién puede asegurarnos que alrededor de millones de operaciones por el estilo, existe realmente dinero en efectivo?

Es cierto; el banco prestará posiblemente dinero contante y sonante.

¿O podría en cambio dar un cheque por la cantidad equivalente, destinada a pagarle al que motivó que solicitásemos el préstamo? Yo apostaría que 90 de cada 100 personas aceptarían recibir el préstamo de esta última manera, porque después de todo, si el acreedor aceptase que le paguen de esta forma, la operación financiera por “10.000” estará hecha. Y luego el acreedor depositará los 10.000 en el banco donde tenga una cuenta abierta. Con esas entradas de “dinero”, el banco podrá continuar otorgando préstamos.

¿Una fantasía? ¿Una realidad posible de alcanzar un día?

No quiero ser un imaginativo. Al contrario. Si queremos ser objetivos al razonar sobre las posibles causas de fenómenos como el de hoy o similares de antaño, no sería equivocado ver lo siguiente. El patrón oro es un concepto de unidad métrica basado en que determinada cantidad de oro equivale al valor del dinero puesto en circulación. El inconveniente de este concepto es que para aumentar la cantidad de dinero en circulación, hay que aumentar necesariamente en proporción la cantidad de oro. En caso contrario, el dinero pierde valor porque cada moneda representa una fracción cada vez más pequeña de las existencias en oro.

El patrón oro pudo ser abandonado, por el solo hecho de decidir que se puede fijarle un precio al dinero, que es exactamente lo que los bancos  hacen cuando hablan de subir o bajar las tasas de interés. Eso hace que tener dinero sea más caro o más barato, lo cual regula automáticamente la frecuencia y la velocidad de la circulación y permite emitir monedas y billetes para ponerlos en circulación cada vez que haga falta.

¿Cuál es el respaldo tangible para todo ello? Absolutamente ninguno. Son nada más que números – escritos en los billetes, eso sí – y todos aceptamos que sea así, pues podemos obtener todo cuanto queramos sin preguntar nada.

Pero esta misma falta de respaldo tangible para el dinero, ha permitido un manejo financiero sin precedentes. En los últimos 30 años los bancos incentivaron dos necesidades al mismo tiempo: la necesidad de ahorrar y la de poseer cosas. Como una necesidad va de la mano con la otra, y sabiendo que los bancos prestan el dinero depositado en cuentas de ahorro (intermediación financiera) resulta que cuanto más ahorre la gente habrá más margen de dinero para prestar. Si tienes una cuenta de ahorro en un banco y mañana vas y pides un préstamo en el mismo banco, lo más probable es que te presten una parte de tu propio dinero ahorrado y encima te cobren intereses.

Pero imaginemos ahora lo siguiente. Si todo el dinero que las personas – y las empresas – depositan en cuentas de ahorro, no saliese del banco y allí se quedase inmovilizado, por lógica llegaría un momento en que empezaría a escasear el que vemos circulando en la calle. O sea, ese dinero debe salir necesariamente. No todo, sin embargo, pues un porcentaje deberá permanecer como garantía financiera (encaje) pero fuera de ese límite saldrá para circular.

Y volverá a los bancos, naturalmente, pero cargado con intereses que pagan los consumidores y las empresas que piden los préstamos. Y este no es un detalle menor. ¿Hasta cuándo podrá crecer esa bola de nieve?, porque parecería que no habría dinero que alcanzase para cubrir indefinidamente un aumento del ahorro, más un pago constante de intereses, más un aumento en cantidad de préstamos concedidos.

La consecuencia más inmediata sería la que decíamos antes, o sea la mayor parte de los movimientos de dinero estarán destinados a pagar deudas en lugar de generar ahorro e inversiones. Eso define, como también decíamos, una tendencia a paralizar la economía  y exige hallar una solución.

Ya vimos los inconvenientes que trae financiar negocios poniendo en circulación papeles de deuda en vez de dinero.  Recordemos también que los papeles de deuda son documentos que se pagarán sólo al término de un plazo

Pero hay una forma de reducir la circulación de papeles de deuda e inyectar dinero al mercado financiero.  La solución hallada es la emisión de papel moneda, con único sustento en una bancarización progresiva de la circulación del dinero. En esa situación el dinero se vuelve un recurso inagotable para el sistema financiero.

En otras palabras, esto sería poner a marchar la máquina de hacer dinero, fijarle un precio a ese dinero y ponerlo en circulación para quienes lo pidan prestado, sea para gastarlo o quizá invertirlo en algún negocio, asumiendo el deudor todo ese costo puramente financiero. El sistema bancario internacional, será el regulador de todas dichas operaciones con un saldo deudor futuro en constante crecimiento.

Pero, evidentemente, cada billete de dinero así puesto en circulación será en realidad un equivalente a los cheques “por 10.000″ que decíamos antes (o por la cantidad que fuese). Es así porque el valor se ha establecido sólo en relación a una deuda.

Aunque claro está, si las sucesivas emisiones de dinero por los bancos centrales no alcanzasen para financiar el saldo futuro, la solución final será reducir la cantidad de usuarios del dinero. Es decir, reducir las fuentes de trabajo.

Entonces, si bien es verdad que cada desempleado es un consumidor menos, también es cierto que por fuera del círculo de los excluídos puede haber recursos suficientes para que se restablezca un equilibrio suficiente, pero únicamente para aquellos que puedan seguir estando incluidos entre los usuarios del dinero.

El hecho que señala estas tendencias como una realidad en marcha, ya lo registra la historia del siglo XX y la forma de encarar la depresión del 2008. Es decir, tanto al final de la segunda década del siglo XX como hoy, la solución fue y es fusionar bancos y emitir dinero sin respaldo de patrón oro para poder financiar el endeudamiento generalizado. A la par, la reducción drástica de puestos de trabajo se ve como una reacción lógica del sector empresarial para reducir gastos ante la crisis.

La diferencia es que hoy las fusiones de los bancos se hacen transfiriendo capitales por medios electrónicos. ¿Podemos confiar en que existe actualmente alguna clase de respaldo material en todo este operativo de salvataje financiero? En caso contrario, no estaríamos presenciando quizá otra cosa que una rápida transformación de lo que entendemos por dinero.

Pero también estaríamos presenciando la transformación de lo que entendemos por ganar el sustento diario trabajando. En muchas partes del mundo se han venido imponiendo, para algunos sectores crecientes de la población, ciertas formas de “economías alternativas” como el trueque institucionalizado, los círculos de capital líquido, la economía solidaria, etc. Estos, y otros modelos similares, buscan funcionar por fuera del sistema financiero internacional. Para ello recurren a fórmulas que van desde la creación de una “moneda propia” que circula sólo dentro de los grupos, hasta reglamentos para establecerle el valor a los productos y servicios.

Como usuarios del dinero convencional, estas organizaciones son muy poco o nada participativas. Si bien la gran mayoría de sus integrantes son excluídos del sistema financiero y empresarial ortodoxo, no se les puede calificar de excluídos sociales. En algunos países como Francia y Suecia, existen verdaderas empresas que funcionan según estos modelos económicos paralelos.

No obstante, y para redondear todo lo que hemos visto en estas cuatro entradas, el problema estructural de desequilibrio necesario persiste aun para los modelos de economías alternativas. Es que posiblemente la solución no exista. La noción de pérdida y ganancia quizá sea algo intríseco de la naturaleza humana. El capitalismo moderno, iniciado desde fines de la Edad Media y que tomó impulso fuerte en el siglo XIX, tiene en realidad raíces que se pierden en el tiempo. Esas raíces tampoco son exclusivas de ninguna civilización o época en particular. Y hoy es el modelo imperante en el mundo, como quizá no podría ser de otra manera pues la historia es el cimiento del futuro.


Sobre el autor:

Gustavo (Gustavo Britos Zunín)

Investigador en varias áreas del conocimiento, no se limita a su profesión de pianista y compositor. Los grandes temas del mundo moderno, y la ciencia en particular, son el foco permanente de sus intereses.
 

{ 19 } Comentarios

  1. Gravatar Brigo | 21/01/2009 at 07:41 | Permalink

    Creo que esto “Aunque claro está, si las sucesivas emisiones de dinero por los bancos centrales no alcanzasen para financiar el saldo futuro, la solución final será reducir la cantidad de usuarios del dinero. Es decir, reducir las fuentes de trabajo. ” se merece una explicación más precisa. Al menos yo no veo la relación causa efecto.

    Lo de las economías alternativas tiene buena pinta ¿podrías añadir algún enlace? seguro que no seré el único en agradecértelo. :-)

  2. Gravatar Fernando-C | 21/01/2009 at 07:59 | Permalink

    Siempre he considerado la economía como un tema excesivamente árido para mi pobre cabeza, pero tus artículos me están resultado hasta ahora muy amenos.

    Sin embargo, estoy de acuerdo con Brigo en que hace falta ser más esplícito respecto a lo de las “economías alternativas”. No puedo imaginarme cómo podría vivirse al margen del sistema. De alguna forma hay que pagar las medicinas que necesitamos o los impuestos por el territorio que ocupamos.

    A no ser que se trate sólo de grupos pequeños que se estén beneficiando marginalmente de las ayudas de estados ricos y protectores como Francia o Suecia, a los que no les supone un gran impacto económico.

  3. Gravatar Macluskey | 22/01/2009 at 08:50 | Permalink

    Muy buen artículo, Gustavo. Y pones realmente el dedo en la llaga: ¿Cuánto vale en realidad nuestro dinero?…¿Einn?

    En realidad nuestro dinero vale LO QUE CREEMOS QUE VALE. Así de claro. Estamos en un Sistema Fiduciario, es decir, basado en la Fé, en la Fé ciega en que el US dólar es una moneda chachi piruli que todo el mundo querrá poseer. Y yastá. No hay más. Ni siquiera hay Esperanza ni Caridad para compensar. Fé y sólo Fé.

    El Presidente Nixon, a mediados de los setenta, finiquitó definitivamente la convertibilidad dólar-oro. Desde entonces (y no desde Bretton-Woods, como se ha repetido últimamente en los medios), el sistema monetario mundial es “patrón dólar”. Todas las monedas están ligadas al dólar, y un dólar no es más que, en definitiva, una tropecientasmillonésima parte de la economía norteamericana.

    Y ahora, cuando las autoridades federales de USA han “inyectado”, y van a seguir “inyectando”, billones (europeos, es decir, trillones americanos) de dólares para “salvar” a ciertas empresas, financieras o no, lo que están haciendo, ni más ni menos, es el juego del trilero. Han sacado de la nada esa cantidad imposible de dinero, y han reducido en consecuencia el valor de las propiedades de todo el mundo (no sólo de los USA), pues ahora un dólar vale menos: el numerador, los bienes y servicios generados por la economía americana es sustancialemente el mismo, y el denominador es ahora unos pocos billones más que antes. Por cierto, ya no hace falta siquiera poner en marcha la máquina de imprimir dólares, sólo darle a unas teclitas en una consola, y, ¡voilà!, aparecen ceros y unos y apareció el dinero: eso sí que es alquimia, y no esa chapuza de transmutar el plomo en oro.

    En fin. Si yo supiera en qué activos invertir mis (desgraciadamente escasos) ahorros de toda la vida, habría ya comprado todo lo posible de eso, fuera lo que fuera. Pero no se me ocurre nada. Ni oro, ni rublos, ni yenes, ni acciones de nada, ni Deuda de Nadie, ni siquiera botellas de vino, que eso sí que parece un valor seguro… Así que todo mi dinero sigue en manos de ciertos bancos de los que no me fío un pelo. De ninguno, de hecho. Ni del sistema financiero, en su conjunto. Ni un pelo.

    …Apasionantes años los que nos esperan.

    Saludos

  4. Gravatar Fernando-C | 22/01/2009 at 11:03 | Permalink

    Macluskey: por tu aclarador comentario, entiendo que al haber creado el gobierno USA dólares “de la nada” para reforzar los bancos (supongo que comprando su deuda incobrable), ¿cabe esperar una devaluación del dólar, inflación global y nuevo movimiento del capital hacia valores más tangibles (otra vez el ladrillo)?

  5. Gravatar Macluskey | 22/01/2009 at 12:08 | Permalink

    Fernando-C: Eso (devaluación del dólar) sería lo lógico. Pero es que el resto del mundo también está creando dinero de la nada.

    Reino Unido (en una situación económica muy mala) ha rescatado ya a varios grandes bancos, con cientos de miles de millones de libras… libra esterlina que ahora está siendo fuertemente devaluada (está casi casi uno a uno con el euro); Alemania lo mismo, Holanda igual, Francia, Bélgica, Austria, Japón… sólo Italia y España, de momento no han tenido que inyectar directamente dinero en la banca para salvarla… de momento.

    Y digo de momento porque, además, circunscribiéndonos a España, resulta que no inyectar pasta gansa en la Banca española es malo para esos mismos bancos. La acertada supervisión del Banco de España (el único regulador que, más o menos, ha hecho bien su trabajo estos años pasados) ha permitido que la banca española no esté tan afectada por la basura como los bancos americanos o ingleses o … Y eso, ahora, les pasa factura (a la banca española): compiten por financiación y negocio con bancos técnicamente quebrados, pero salvados por sus respectivos gobiernos, lo que ya es de risa: ¡¡ los que hicieron bien su trabajo, ahora tienen dificultades para lograr financiación, mientras que los que lo hicieron mal, tienen la financiación que deseen al 0% !!. Cosas de la globalización.

    Un ejemplo: Citibank (perdón por dar nombres, pero la noticia es pública), que la semana pasada se rumoreaba fuertemente en Wall Street que iba a ser nacionalizado (¡¡Por Dios, nacionalizado, en los EEUU!!), de hecho se está dedicando a hacer “contango”. ¿Y eso que’e lo que’é?, preguntaréis: pues fácil: comprar petróleo al contado, alquilar un petrolero viejo y poner el petróleo ahí, amarrarlo en algún sitio donde no moleste mucho (Bahía de Algeciras, por ejemplo), y dejarlo tranquilamente unos meses o años hasta que el petróleo suba (porque esperan que suba mucho, pero mucho)… y entonces venderlo con beneficios estimados de entre un 40 y un 80% anual. ¡Toma ya actividad bancaria a tope de un banco a punto de quebrar!! Pues eso es la economía moderna.

    Pero es que además hay otro factor importantísimo: Los países con astronómico superavit exterior (los países del Golfo Pérsico, Japón y China, fundamentalmente) colocan ese superavit en… ¡tachaaaán!: Deuda Americana en dólares. Al fin y al cabo, estamos en un sistema fiduciario con patrón dólar, así que el dólar es la moneda refugio por excelencia. O sea, que el exceso de crédito que se genera en EEUU a base de comprar artículos extranjeros (chinos, japoneses o petróleo, por ejemplo) va a parar a estos paises donde, tontamente, se invierten esos beneficios en Bonos americanos en dólares… y para emitir estos Bonos es preciso generar más dólares, que pasan a la economía americana en forma de más crédito, que sirve para comprar más productos…

    Hasta que todo explota, claro. Y explotó en 2008. Ahora, nadie, pero nadie, sabe qué va a pasar. Y yo menos, claro.

    Preguntas si habrá inflación (mi poco informada opinión es que, a corto plazo, no, es posible que incluso veamos cierta deflación, pero es posible que a medio, o sea el año que viene, haya un fuerte repunte) y si el ladrillo volverá a ser el refugio por excelencia…

    Y, hombre, al menos el ladrillo, el terreno, es algo tangible, ahí está. Porque si tienes unos bonos muy chulos de una gestora maravillosa que se llame “Pedoff”, por poner un ejemplo… pues vaya Vd. a saber si dentro de unos meses tendrás algo más que un pleito para intentar recuperar el 5% de tu inversión…

    También puedes invertir en botellas de vino, como decía antes… y en caso de apuro, te las bebes, con lo que la crisis seguirá ahí, pero a tí no te importará lo más mínimo (…y aquí un emoticono con cara de borrachito feliz, je, je).

    Salud, mientra dure.

    PS: Espero no estar destripando demasiado la genial serie de Gustavo. Si es así, Gustavo, me lo dices con toda naturalidad, y hago mutis… Es que los años me han hecho un poco bocazas…

  6. Gravatar Macluskey | 22/01/2009 at 12:09 | Permalink

    Jo, qué largo me ha salido el comentario anterior… si es que se pone uno a escribir y no tiene mesura…

    Perdón por el tostón.

  7. Gravatar lucas | 22/01/2009 at 12:41 | Permalink

    Como siempre, un gran trabajo Gustavo. Espero que la serie no termine aquí, o de lo contrario que empieces algo nuevo, lo digo porque tu manera de explicar es tremendamente amena. Enhorabuena (como dicen aquí) :)

    Es muy interesante el tema del trueque, ya que el ser humano está otorgándole un valor subjetivo a un objeto determinado, y convierte a esa subjetividad, en algo absoluto. Es decir que está modelando la realidad, de acuerdo a su razón. Por ejemplo, sabemos que las antiguas civilizaciones utilizaban piedras preciosas, plumas, metales, y otros objetos puramente ornamentales, como nosotros hoy utilizamos el dinero.

    Entonces, el Valor que se el está otorgando al objeto radicaba en su estética, en su Belleza. Los antiguos consideraban, entonces, que el belleza es sinónimo de valor, y valor sinónimo de Poder (entiéndase poder adquisitivo). Porque el hecho de lucir esplendorosas joyas y plumas preciosas era la manifestación pura de decir “observad cuán grande es mi poder”. Tal vez, lo hicieran así porque querían asemejarse a Dios, que es rey de reyes, belleza de bellezas, y creían que ornamentación les otorgaba el Poder.

    El hombre podía, entonces intercambiar por ejemplo, una piedra preciosa cuyo valor reside en su belleza (que por lo que dijimos antes es sinónimo de poder), haciendo trueque con un cultivador por alimento, por ejemplo. Y por mucho tiempo fue así, el poder era propio de los que contaban con objetos cuyo valor radicaba en su belleza.

    Bueno pero ¿qué quiero decir, con tanto sermón? Que hoy en día, las transacciones las llevamos a cabo por medio de “bonos” que no deberían llamarse de otra forma, y que nosotros consideramos sinónimo de Poder. La pregunta es ¿En dónde quedó la Belleza? ¿A qué le estamos otorgando Valor? ¿Estamos Creando el Valor por causa nuestra sed de Poder? Hoy en día ¿a la Belleza todavía le queda algo de Valor? ¡¿Hacia dónde fue nuestra Ética?!

    Saludos a todos.

  8. Gravatar Mazinger | 22/01/2009 at 01:13 | Permalink

    @Gustavo

    Excelente. Estaba deseando que publicaras este artículo para tomar algunas notas.

    @Mackluskey

    Por mí sigue comentando…, no me parece ningún tostón.

  9. Gravatar Pedro | 22/01/2009 at 04:08 | Permalink

    Macluskey,

    Ya sabes esto, pero… I love you :)

  10. Gravatar Macluskey | 22/01/2009 at 06:33 | Permalink

    Don’t say so, man!!!

    Sólo soy un viejo metomentodo y curioso que procura enterarse de las cosas… y no lo consigue casi nunca.

    El que tiene mérito es Gustavo, que explicar todas estas cosas (que están pensadas para que casi nadie las entienda), y que queden claras… uf, tiene mucho mérito, de verdad.

  11. Gravatar Gustavo | 24/01/2009 at 02:33 | Permalink

    Brigo, en el contexto del artículo la CAUSA es una insuficiencia de dinero para financiar el crecimiento indefinido del ahorro y la inversión más los préstamos y los intereses con retorno del capital. Si las emisiones de dinero y la velocidad con que circula el dinero emitido no alcanzan para cubrir el total sin generar una inflación fuera de control (te sugiero repasar mi artículo “Las existencias de dinero en el mundo” donde hablo sobre la circulación del dinero) la solución natural – o CONSECUENCIA- final será que haya menos personas que puedan acceder a tener dinero. Esto es una cuestión de distribución de la riqueza en dinero (no de la riqueza en una acepción general sino en esa acepción en particular). Menos personas para una misma cantidad de dinero circulando a una velocidad controlada, lleva derecho a la reducción del empleo es uno de los medios para ejercer ese control. Estoy de acuerdo contigo en que este tema en particular merece desarrollarlo más, quizá lo haré en un futuro.

    Para los curiosos por los sistemas de economías alternativas se puede hallar información en http://www.eudesxavier.org.br/economia/texto.php?ID=50 (sobre economía solidaria, en portugués)

    http://learningstore.uwex.edu/pdf/B3459-7S.pdf (sobre el trueque, PDF en español).

    http://ideas.repec.org/a/erv/observ/y200537baro.html (el trueque en Argentina)

    http://www.appropriate-economics.org/latin/latin.html (el trueque en América Latina).

    http://www.heloisaprimavera.com.ar/noticias/display.php3?ID=13 (en español, muy recomendable)

    En Google: Moeda social: a geração das riquezas numa economia solidária digilander.libero.it/paolocoluccia/Moeda.doc (economia solidaria em Europa)

    http://maha-lila.vilabol.uol.com.br/A/mmm_49.htm (círculos de capital líquido, en português).

    Macluskey, al contrario, aportaste elementos interesantes a mi artículo, tanto esta vez como en tus comentarios anteriores. Muy oportuno todo lo que dices, enhorabuena. Y no te preocupes por el “ladrillo” (después de todo, dices que los ladrillos podrían ser la mejor inversión….) La mejor inversión está en tener ideas.

    Lucas, muy agudas tus observaciones. Tu pregunta final “¿a la Belleza todavía le queda algo de Valor? ¡¿Hacia dónde fue nuestra Ética?!” da tema para toda uma entrada sobre el tema.

    Gracias a todos por las apreciaciones y comentarios. Podemos seguir (invito) el hilo del Foro “Entradas sobre economía” que quedó en suspenso después de la propuesta de Belerofot que… desapareció! Pero podríamos seguir el hilo. Un saludo.

  12. Gravatar ElHombrePancho | 02/02/2009 at 07:44 | Permalink

    Leyendo el artículo no he podido evitar pensar en las películas “El concursante” (particularmente en http://es.youtube.com/watch?v=ezcWNpU1HGA) y “Zeitgeist” Me atrevo a preguntar: ¿cuánto de verdad y de mentira hay en ambas? Sé que no es una pregunta sencilla pero el documental ese se ha puesto de moda en mis círculos habituales (y, por lo que he visto por inet, también en otros) y me gustaría poder responder con acierto a las afirmaciones categóricas que me hacen los enterados que lo han visto y se creen Marx redivivo.

    Gracias de “hantebraso” :)

  13. Gravatar lluisteixido | 02/02/2009 at 12:56 | Permalink

    @ElHombrePancho

    Sobre el documental “Zeitgeist” estube buscando un día información sobre la primera parte, la de la relación de Jesucristo y los dioses egipcios. Según lo que yo encontré todo lo que explica el documental está basado en un libro que se hizo popular a finales del s. XIX y que quedó desmentido por la comunidad científica de la época.

    Aún y así quedó, sus explicaciones quedaron como verdades en la cultura popular, y una vez allí es muy difícil sacarlas…

    A partir de aquí ya no me molesté en seguir viendo el documental, puesto que en un documental de éste tipo se le exige un poco de documentación y si en lo mas simple ya no han hecho los deberes pues…

    Aunque yo peco de la misma forma, por no dejar referencias. Si encuentro el título y autor del libro en cuestión junto con artículos que lo desmientan lo dejo por aquí

    Saludos

  14. Gravatar lluisteixido | 03/02/2009 at 09:12 | Permalink

    El autor en cuestión fue Gerald Massey, un “egiptólogo autodidacta”:

    http://en.wikipedia.org/wiki/Gerald_Massey

    Al parecer no fue un solo libro, sino varios, junto con conferencias. Leyendo wikipedia y artículos como el siguiente…

    http://stupidevilbastard.com/index/seb/comments/ending_the_myth_of_horus/P425/

    …mi sentido arácnido de susceptibilidad se enciende al máximo. Parece otro caso de alguien que desea sacar conclusiones antes de investigarlas…como Zeitgeist o Loose Change, por poner dos ejemplos

    Saludos

  15. Gravatar ElHombrePancho | 05/02/2009 at 02:27 | Permalink

    @ lluisteixido

    Gracias mil!

  16. Gravatar Sebastián | 24/10/2011 at 11:17 | Permalink

    @Gustavo Si es que todavía andás por acá, tengo que decirte que me encantó la serie. No siempre uno se encuentra con una visión crítica de estas cosas manteniendo al mismo tiempo la conciencia y explicando con palabras tan claras los pros y contras del sistema. Sin naturalizarlo y zanjando la cuestión con un simple “estas son las leyes del mercado y se terminó”; y al mismo tiempo, planteando cuales serían las dificultades para cambiar las cosas y en qué se cimienta todo este lio. ¡Y solo te tomó 4 artículos!

    Pero bueno, yo siempre le ando encontrando el pelo al huevo y en una parte dice: “se ve como una reacción lígica”, nada, una erratita. Muy buena la serie.

  17. Gravatar Venger | 01/02/2012 at 06:56 | Permalink

    @Mac

    Muy interesantes tus comentarios, pero con tu visión aciaga del futuro (teniendo en cuenta que lo has escrito 2 años antes), me has dejado deprimido totalmente. Espero que te equivoques, sinceramente. Mira, a finales de los años 30, no creo que la situación fuese mejor que ahora en los EEUU. Y sin embargo salieron adelante.

    Y ahora, 2 años después, ¿sigues pensando igual?

    @Gustavo

    Muy interesantes tus escritos, que no te había dicho nada todavía.

  18. Gravatar Macluskey | 01/02/2012 at 10:58 | Permalink

    @Venger: Igual, no.

    Peor.

    No sirve comparar con la Gran Depresión: de ella salieron, sí, pero a un coste prohibitivo: cerca de cien millones de muertos. Esa solución ahora no sirve: ¿a quién se le declarará la próxima guerra? ?A Corea del Norte? ¿A Irán? No fastidiemos… Y si la Guerra fuera realmente mundial, no duraría ni una semana. Ni nosotros como especie.

    Cada uno va a lo suyo descaradamente. EEUU a lo suyo, Alemania, lo mismo, los BRICs, no digamos, Europa del Sur, para qué contar…

    Sí, estoy cada vez más pesimista: nadie tiene ni la menor idea de cómo salir de ésta. Ni los tecnócratas, ni la izquierda ni la derecha, ni los agentes económicos… estamos en un ¡sálvese quien pueda! global y no me gusta nada, nada cómo pintan las cosas.

    Ojala me equivoque.

    A ver si hay suerte y tenemos una buena invasión de extraterrestres malos (unos buenos insectores, por ejemplo) que nos obliguen a juntarnos todos en una causa común y dejarnos de pamplinas…

  19. Gravatar Venger | 02/02/2012 at 09:16 | Permalink

    Yo he leído algo con lo que estoy de acuerdo y que estaré encantado de compartirla contigo y con quien lea estos blogs, porque además es bien sencilla de explicar:

    Siempre, cualquier revolución tecnológica ha desembocado en una crisis mundial. Y la de estos días no obedece sino a la revolución tecnológica que ha supuesto internet. Miremos atrás y veamos lo que ocurrió con la revolución industrial: llevó al paro a millones de seres humanos en el mundo y tal vez incluso podemos incluirla (la revolución) como una causa más coadyuvante de las guerras mundiales. Pero se salió.

    Hoy en día es diferente, yo creo. Más halagüeño. La globalización y la hegemonía militar mundial de EEUU nos librará del nuevo trance de las guerras mundiales. Pero se saldrá, igual que se salió en el pasado, solo que sin la muerte violenta de millones de seres humanos.

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  1. Gravatar meneame.net | 22/01/2009 at 03:24 | Permalink

    La bola de nieve que nos atrapa: del trueque al préstamo…

    Explicación amena y sencilla de qué es el dinero, como el dinero se convierte en deuda, y de cómo esa deuda es utilizada para pagar deudas….

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