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Historia de un ignorante… ma non troppo. El Concierto para piano de Michel Camilo




Algunos de vosotros no conoceréis a Michel Camilo, así que no podéis opinar… muchos otros sí que conoceréis quién es Michel Camilo, y a prácticamente todos os extrañará muchísimo la presencia de esta entrada en una serie dedicada a música clásica (o culta, como la llaman algunos, aunque a mí no me gusta nada ese apelativo, como si el resto de músicas no pudieran ser cultas…).  En cualquier caso, de lo que sí que estoy razonablemente seguro es que, tanto unos como otros, difícilmente habéis oído este concierto alguna vez. Y puedo aseguraros también, sin la menor posibilidad de equivocarme, que éste es uno de los mejores conciertos para piano que he escuchado en toda mi vida. De los dos o tres mejores. Sin la menor duda. Y he escuchado muchos…

Es un placer para este pobre ignorante poder ayudar a los lectores (¡y oidores!) de elcedazo a conocer una de las obras cumbres del… ¡Siglo XXI!  Espero que me deis la razón…

Vamos, fiel a mi lenguaraz estilo, con la historieta de cómo llegué a conocer este deslumbrante concierto, historia que tiene su cierta miga, y alguna cosa más sobre la concepción e interpretación de esta obra cumbre de finales del Siglo XX o principios de XXI.

Jesús López Cobos

Jesús López Cobos

20 de abril de 2007. A las siete y media de la tarde, un servidor y su esposa acudimos al Auditorio Nacional de Madrid, donde teníamos entradas para el concierto que Jesús López Cobos iba a dirigir a la Orquesta Sinfónica de Madrid. Aquel año la Orquesta Nacional de España estaba sumida en un penoso deambular, por lo que esta orquesta, la Sinfónica, bajo la tutela de su director titular (el mismo López Cobos) era casi la única opción decente para oír música en Madrid. Y el concierto de ese día prometía… El programa era el siguiente:

1ª parte

Aaron Copland: Salón México.

Michel Camilo: Concierto para piano y orquesta. Michel Camilo, piano (estreno en España).

2ª parte

George Gershwin: Rhapsody in blue. Michel Camilo, piano.

Igor Stravinsky: El Pájaro de Fuego.

Valoración inicial (o sea, antes de oír una sola nota) por parte del ignorante de turno (es decir, myself):

La Segunda Parte por sí sola ya hace que merezca la pena venir al concierto. Tanto la Rhapsody in Blue como El Pájaro de Fuego son obras mayores sin discusión, magníficas (y sobre todo magníficas para oír en directo, pues ambas tienen una enorme dinámica que es difícil de reproducir en casa sin que los vecinos llamen a los bomberos…). Acerté de pleno, por cierto: ambas interpretaciones fueron excelentes.

En cuanto a la primera parte… El “Salón México” de Copland no lo conocía, pero sí otras cosas de Aaron Copland, y es un compositor que me gusta, así que no tenía por qué dudar de su música (resultó ser una agradable pequeña pieza inspirada en temas mexicanos, escuchable sin ser nada del otro jueves).

Ahora bien, en cuanto al Concierto para piano y orquesta de Michel Camilo, interpretado por Michel Camilo, estreno en España… ¡Peligro!! En mi vida he asistido a bastantes estrenos mundiales, españoles, orquestales o universales… y mi experiencia de ignorante supino es que ocho de cada diez de estos estrenos son directamente para salir huyendo, otro más se puede oír sin padecer jaqueca al día siguiente, y el otro que queda puede llegar incluso a gustarte… en algún momento, al menos. Así que mi actitud previa ante este concierto era, digamos, de máxima prevención (me imagino que lo mismo que la de la mayoría de espectadores que compartieron con nosotros esa velada mágica…), y eso que el nombre de Michel Camilo me sonaba… pero no sabía de qué.

Llegamos con tiempo suficiente, costumbre muy adecuada y que evita sorpresas: en cuanto el director entra en la Sala de Conciertos se cierran las puertas y ya no pasa nadie, para no molestar (claro que, luego, los que han llegado pronto tosen cuanto les viene bien, así que…).Leímos el programa en el rato antes del concierto, que nos sacó de dudas… y nos llenó de inquietud:

Michel Camilo es un destacado pianista dominicano, uno de los iconos del… ¡jazz latino! ¿Jazz latino? ¡Claro, por eso el nombre me sonaba y no sabía de qué! Es, entre otras cosas, el compositor de las bandas sonoras de las películas “Two Much” y “Amo tu cama rica”, además de intervenir en la película “Calle 54” de Fernando Trueba…

Michel Camilo en acción

Michel Camilo en acción

Ha grabado unas dos decenas de discos de jazz, incluso un par de ellos, de esos de fusión, con Tomatito… Actúa muy frecuentemente en uno de los locales de culto del jazz: el Blue Note, de Nueva York. Ha ganado Grammys y no sé cuántos más premios. ¡Es un monstruo! En jazz, eso sí… así que la pregunta era: ¿Y este señor sabe componer todo un concierto para piano y orquesta? ¿Una Orquesta entera? Indudablemente que sabe componer, al menos jazz, pero ¿una obra sinfónica? ¿Sabrá orquestarla, armonizar a los diversos  instrumentos? En una palabra… Glup, ¿Qué es lo que me espera…?

Sigo leyendo y resulta que Michel Camilo, jovencísimo, con dieciséis o diecisiete años, obtuvo plaza como profesor de la Orquesta Filarmónica de su Santo Domingo natal… ¡como percusionista! Y ahora resulta que era un afamado pianista… de jazz. Latino, además. Lo dicho: ¡Peligro!!

En fin, la orquesta salió al escenario, afinó, luego salió el director, tocaron la obrita de Copland, aplausos, se retira el director y parte de la orquesta, los ayudantes sacan de las profundidades de la escena un rutilante piano, la orquesta se recoloca y reafina, y por fin salen a la palestra López Cobos y Camilo, que se sienta al piano, se hace el silencio (bueno, más o menos, ya sabéis), y la obra comienza con un suavísimo trémolo de la cuerda aguda, dando entrada al piano, a un maravilloso piano que captó inmediatamente nuestra atención…

¡Que si la captó! Estuvimos todo el Auditorio llenito hasta la bandera con los ojos como platos y los oídos bien abiertos durante todo el primer movimiento… ni siquiera recuerdo toses o carraspeos. Unos dieciséis minutos más tarde, terminó por fin tan monstruoso movimiento… y debo confesar que yo fui de los primeros que rompió a aplaudir como un poseso, como un ignorante poseso, más bien, junto con la totalidad del Auditorio… Debéis saber que es una enorme falta de respeto, y de una ignorancia supina, aplaudir entre movimiento y movimiento de las obras musicales. De tanto en cuando algún despistado arranca a aplaudir donde no debe, y se gana inmediatamente la ira del respetable y los ¡SSshhh! Pues lo confieso: soy culpable. Aplaudí, puesto en pie, como cinco minutos, igual que el resto de la asistencia. No recuerdo ninguna otra vez que lo haya hecho, en los cientos de conciertos que he escuchado… ¡Fue… ! ¡Fue… ! No tengo palabras. O sea, simplemente, FUE.

A todo esto, el pobre Michel estaba allí sentado, sin siquiera levantarse de su banco, puesto que el protocolo le impide levantarse hasta el final de la obra. Y mientras, López Cobos aplaudía también, como el resto de la orquesta, mientras sonreía beatíficamente de oreja a oreja, como diciendo “Si ya lo sabía yo…”.

Al fin dejamos que continuara el concierto, y Camilo nos interpretó el Andante… y al final del movimiento de nuevo la salva de aplausos fue apoteósica.

Sí. Lo confieso. Aplaudí entre movimientos de una obra. ¡Dos veces!

Y por fin, el estupendo tercer movimiento (que fue algo peor que los anteriores, lo reconozco, pero, allí y entonces, ¿a quién le importaba…?). Y quince minutos de aplausos atronadores. Por fin, el Señor Camilo nos obsequió con una composición suya excelente… entonces no lo sabíamos (porque no nos dijo el título de la composición) pero interpretó su estandarte, su melodía bandera: Caribe, improvisación para piano solo

En fin. Una vez que le dejamos irse (a él y al resto de la orquesta) a descansar un ratito, un afinador salió a la Sala y se dedicó durante todo el descanso, unos veinte minutos, a volver a afinar al pobre piano, que el sublime dominicano había dejado hecho unos zorros… ¡con razón había sido percusionista antes que pianista!

El concierto prosiguió. La Rhapsody in blue de Gershwin, que también nos interpretó Michel Camilo, fue igualmente extraordinaria, con ciertos aires jazzísticos que le van de perlas a esta excelsa obra de Gershwin. Y el cierre del concierto, el portentoso Pájaro de Fuego de Stravinsky, fue magnífico. ¡Menudo Concierto!

Pero en la memoria… en la memoria lo que quedó fue el Concierto para Piano de Michel Camilo… Aquí tenéis la reseña que el crítico musical de ABC, Antonio Iglesias, escribió al día siguiente (está abajo a la derecha de la página). En mi opinión, el “crítico” que escribió la reseña no estuvo en el concierto. Hizo pellas, como decimos en Madrid, se lo fumó, hizo novillos… Es la típica reseña que yo hubiera hecho antes de oír en el concierto: es una crítica estereotipada, según los cánones, y, en mi modesta opinión, completamente errónea. No se enteró de nada. No estuvo allí, y si estuvo, estaba en el bar tomando cava. Claro que El Pájaro de Fuego es maravilloso. Claro que la Rhapsody in Blue es una composición muy interpretada… Pero lo que de verdad recordamos los que asistimos al concierto no es eso, no, no es eso. Con razón os digo que no os fiéis de los críticos musicales, ni de los estudiosos, ni mucho menos de los ignorantes como yo… Hay que oír las obras con vuestros propios oídos, no hay más remedio, y si os gustan, excelente, y si no, las tacháis… y dejaros de historias. No tiene por qué gustaros lo que le gusta a los demás… ni viceversa.

Bueno, pues al día siguiente intenté localizar el disco (si es que existía) donde estuviera la obra. Y sí que existía: interpretado por el propio Michel Camilo, naturalmente, con la Orquesta de la BBC dirigida por Leonard Slatkin. Excelentes credenciales. Pero no había existencias en parte alguna. No en España, claro. Ni tampoco en Amazon, ni en otras tiendas del mundo… Un par de semanas después conseguí localizar una tienda americana especializada en salsa que (supongo que por algún error) tenía un único ejemplar del disco. A un precio ligeramente exorbitante, pero aún así lo compré, y una semana más tarde era poseedor de una de las poquísimas copias que supongo que hay en España…

Leonard Slatkin

Leonard Slatkin

Y en el interior del disco el propio Leonard Slatkin narraba, en su perfecto inglés, desde luego, la gestación, la preparación y el estreno del Concierto. A continuación una traducción libre para la radio, por cortesía del Macluskey…

Habla Leonard Slatkin:

Es gracioso cómo ocurren a veces las relaciones en el mundo musical. Yo había sido durante años un buen amigo de las pianistas Katia y Marielle Labèque; como yo, están interesadas en multitud de géneros musicales, incluyendo el jazz. Resultaba que coincidimos en Nueva York en 1995 y decidimos ir a oír a un par de pianistas que tocaban en el club de jazz Blue Note. El primero que actuó fue Gonzalo Rubalcaba que, de hecho, era a quien yo quería escuchar esa noche. Y sin embargo, fue el segundo pianista de la velada quien realmente me dejó patidifuso. Era Michel Camilo. Charlamos después de su actuación, y descubrimos que teníamos tanto en común que decidí volver la noche siguiente, y también la otra.

“Dado que Michel domina tantos lenguajes musicales, le invité a ser co-director de un Festival Latino conmigo mismo y con la Orquesta Sinfónica Nacional de Washington, DC. Además de ofrecerle interpretar sus tríos y de llevar su increíble big band, le encargué también un concierto para piano. No le puse ningún  tipo de restricción.

“Cuando llegó la partitura, quedé conmocionado… Jamás había visto una obra con tantísimas notas en la parte del piano solo… Inmediatamente llamé a Michel, y le pregunté, tontamente: « pero, Michel… ¿de verdad piensas tocar todo lo que has escrito? » Y la cándida respuesta de Michel fue: « Oh, no. Desde luego que no. Ya añadiré todo lo que falta más adelante… ».

“En fin. La obra fue recibida con auténtico entusiasmo, y la hemos interpretado varias veces desde entonces. Está concebida en la forma clásica de tres movimientos. El primero de ellos es  algo así como una fantasía de estilo libre. Michel también dio un papel relevante a la orquesta; se puede escuchar mucho de su background en este movimiento: la conexión latina, su esmerada formación clásica y sus profundas convicciones sobre la vida. El segundo movimiento es una balada con dos cadenzas improvisadas. El final es un enorme  jugueteo para virtuosos. Cuando termina este movimiento, tenemos usualmente que llamar a los bomberos para que apaguen el fuego que sale del teclado… (esto que sigue es mío -de Macluskey, quiero decir-: quizá no tanto, pero sí que es imprescindible afinar de nuevo lo que queda de piano: yo lo vi…).

“Grabamos el concierto en los Estudios Watford, en las afueras de Londres. Sólo requirió dos días, en cuatro sesiones. Michel estaba exhausto tras esa paliza, pero cuando acabó, decidió grabar alguna toma de la única pieza que nos quedaba: Caribe, para piano solo. Suponíamos que harían falta algunas tomas más, pero… esa primera toma de Caribe es una de las más asombrosas ejecuciones que he oído jamás, y está en el disco tal cual, exactamente como ocurrió, sin ninguna edición.

Fin de la cita de Slatkin. Efectivamente, en el disco está no sólo el Concierto para piano, sino cuatro Suites orquestales, también de Camilo, y, por supuesto, Caribe.

Poco más hay que decir. Únicamente oír, por fin, el concierto. .

Aparentemente, no hay grabaciones en video de este concierto, así que hay que usar sólo la música contenida en el hasta hace no mucho inencontrable disco del Concierto para piano y orquesta de Michel Camilo del sello Decca, con el propio Michel Camilo a los mandos, la Orquesta de la BBC y Leonard Slatkin dirigiéndola. Ahora, dos años y pico más tarde, parece que han reeditado el disco, porque Amazon asegura que tiene unos poquitos en stock para su venta, a precios variados), e incluso alguna reputada tienda española dice tener también el disco para su venta a un módico precio. Buenas noticias.

Acompañadme, pues, si lo gustáis, con ese video con imágenes fijas pero sonido sublime. Vamos ya con ese maravilloso primer movimiento: Religiosamente-Allegretto-Allegro:

No sé qué decir, de verdad. Cuando oigo esta música (y lo hago con cierta frecuencia) simplemente me quedo atontao… la música lo dice todo. Ya el tema inicial (ese Religiosamente), que será el tema recurrente a lo largo de todo el movimiento, es de una belleza indescriptible… y lo que sigue, también. Oídlo, oídlo…

El dichoso límite del youtube acecha… pero al menos la persona que ha subido el video lo ha hecho esta vez de forma muy cuidadosa, cortando justo en un momento en el que hay un silencio general, tanto del piano como de la orquesta, y un poco antes de una de las varias pequeñas cadenzas del concierto, por lo que molesta lo mínimo imprescindible. ¡Gracias, genio musical! Ya sabéis, en cualquier caso, mi recomendación para oír piezas clásicas del youtube: cargarlas todas previamente para evitar luego esperas molestas. Vamos, pues, con esa segunda parte de este primer movimiento.

Que empieza donde se quedó el video anterior, o sea, en el pequeño silencio existente en la música. Las connotaciones jazzísticas son más evidentes en esta parte del concierto, que va subiendo poco a poco de intensidad, hasta que la suavidad del cantabile tema principal vuelve para preparar el final del movimiento, una coda impresionante donde el piano compite, y no con desventaja, con el metal, sobre todo las trompas… ¡La repanocha!

Aplaudimos un poco, si os parece bien, aprovechando que no estamos en una Sala de Conciertos, y dejamos que Camilo se limpie el sudor, que bien lo necesita… y entonces cambiamos de video para disfrutar del no menos extraordinario segundo movimiento: Andante.

El lirismo de este íntimo movimiento es de una intensidad rara vez encontrada por mi parte. Junto con un piano suave y evocador, tenemos un excelente contrapunto por parte de la orquesta. Entre ambos nos cuentan historias al lado de la lumbre, historias de amor, de entrega, de pasión… hasta el minuto 3:30, en que de pronto se abre la ventana, y el ambiente intimista da paso a un soleado paisaje de montañas nevadas y amplias extensiones (a mí esta parte me teletransporta inmediatamente a la cumbre de una elevada montaña, divisando 360 grados de horizonte, allá leeejooooos)… y de pronto, tras un portentoso alarido de las trompas, sobre el minuto 4:40, la ventana se cierra de nuevo, y vuelve, para terminar de contarnos su historia, esa melodía íntima, recogida, otra vez al abrigo de la chimenea… El virtuosismo necesario para ejecutar esta parte debe ser… de virtuoso.

Sobre el minuto 7:00 comienza a prepararse el final. Y el movimiento termina de forma suave, calmada, dando la entrada al tercer movimiento, Allegro. Que de calmado no tiene ni un pelo: es uno de los movimientos más frenéticos que jamás haya escuchado… y aun así, es magnífico. Pero para disfrutar de él, debemos, como casi siempre, cambiar de video:

Decía Slatkin que era este movimiento un inmenso jugueteo de virtuoso (virtuoso romp, en el original)… no sé si es o no un “jugueteo”, pero de virtuoso… ¡vaya que si lo es! Notas a toda velocidad, escalas que descienden y a la vez ascienden sin freno, melodías imposibles… Camilo demuestra aquí que no sólo sabe conmover, como con sus dos primeros movimientos, sino que, además, es uno de los más virtuosos pianistas de la actualidad. Parece increíble la velocidad y, a la vez, la perfección del fraseo de este movimiento… que, sin embargo, a mí me dice menos que los otros dos. Cosas de la edad, supongo, porque a otros colegas más jóvenes, es precisamente este tercer movimiento el que les fascina. O sea, que como siempre, para gustos hay colores…

Y el espectáculo termina. Los bomberos llegan, apagan el incendio del teclado, y nosotros, exhaustos, podemos volver a nuestras habituales labores, espero que un poquito más felices y exaltados, en el buen sentido de la palabra.

Sí. Vale. No es lo mismo sólo oír un concierto que, además, verlo ejecutar… y con este concierto en particular, menos aún. Pero esta vez no hay cáscaras. Es lo que hay, y hay que aprovecharlo.

Me recuerda a la historia de aquel obispo que, recién tomada posesión de su diócesis en la Galicia rural, comenzó a visitar todas sus parroquias. Al llegar a una en concreto, se dirigió a la iglesia y buscó al capellán, produciéndose la siguiente conversación:

Obispo: ¿Es usted el capellán?

Capellán: Sí, señor obispo, lo soy.

O: ¿Sabía usted que yo iba a venir a visitar la parroquia hoy y ahora?

C: Sí, señor obispo, lo sabía.

O: Y, sabiéndolo, ¿por qué no hizo usted sonar las campana, como es tradición cuando el Obispo visita una parroquia de su diócesis?

C: Pues mire, señor obispo, por cinco razones…

O: ¿Y cuáles son esas cinco razones?

C: La primera, que no hay campanas. La segunda, que…

O: (Interrumpiéndole): Déjelo, déjelo, no siga usted…

Pues eso. Esta vez, no había campanas… Es posible que en el futuro tenga que volver a recurrir a esta misma técnica del disco con imágenes fijas, siempre que la obra o la versión lo requiera.

El Disco en cuestión

El Disco en cuestión

Aquéllos de vosotros que tengáis acceso a Spotify, podéis disfrutar del Concierto de Camilo, nuevamente la misma versión del video de youtube (Slatkin, Camilo y la Orquesta de la BBC), dado que es la única (que yo sepa) que existe hasta el momento de este concierto.

Por cierto, respondiendo a una petición de kender, he creado una lista de reproducción de Spotify con todas las obras que han ido apareciendo en la serie, y en el mismo orden. A partir de ahora iré actualizando la lista con las obras que vayan apareciendo aquí. Éste es el enlace. Pero, o sois usuarios “premium” o no os arriendo las ganancias con los anuncios entre movimiento y movimiento… Yo nos los soporto, pero en fin.

Volviendo al tema de hoy, me he enterado de que Michel Camilo ha estrenado recientemente su Segundo Concierto para piano y orquesta, con la Orquesta Sinfónica de Tenerife, Islas Canarias y Liu Jia, su director titular, obra encargada por el Auditorio de Tenerife, que en cuanto me entere de dónde se interpreta intentaré oír a toda costa… aunque tenga que viajar a las islas para oírlo. Espero no tener que esperar mucho. Con lo que, por cierto, este concierto de hoy supongo que pasará a ser el Concierto número 1 de Michel Camilo…

Y sobre la obra: Disponemos de una grabación moderna, creo que de 2002 o así (siempre que consigamos el disco, claro), muy bien hecha, interpretada por un gran intérprete (seguramente el propio Michel Camilo es el único pianista que se atrevería con semejante concierto hoy en día), con una buena orquesta y un excelente director…

Pero lo que sí que puedo aseguraros es que por mucho que la oigo, esta grabación no le llega ni a la suela del zapato a aquel mágico concierto de abril de 2007. No nada hay como la música en directo… Nada, absolutamente nada supera a la magia de ver cómo un solista interpreta una pieza musical, sudando como un descargador de muelles como Camilo sudaba aquella tarde, o cómo una Orquesta ejecuta un concierto, exclusivamente para tus sentidos. Nada de nada…

Hasta la próxima. Y ya sabéis: Disfrutad de la vida, mientras podáis.

A ser posible, escuchando música.


Sobre el autor:

Macluskey ( )

Macluskey es un informático de los tiempos heroicos, pero no ha dejado de trabajar en Informática y disfrutar con ella hasta la fecha. Y lo que el cuerpo aguante. Y además, le gusta la música...
 

{ 26 } Comentarios

  1. Gravatar Pedro | 18/11/2009 at 04:12 | Permalink

    Eres la leshe, Mac… la leshe. Espero que, algún día, la red sepa apreciar esta serie como merece, pero para quienes la disfrutamos es oro puro :)

  2. Gravatar Macluskey | 18/11/2009 at 07:07 | Permalink

    @Pedro: O sea… que te ha gustado, ¿no?

    Es una de mis posesiones más preciadas. Este disco SÍ es oro puro… yo me limito a contar algo que, en mi modesta opinión, debe ser contado. Y si algunos disfrutáis un 40% de lo que disfruté yo aquél no lejano día… ¡Satisfecho!

    Gracias por tus amables comentarios, Big Boss

  3. Gravatar Naeros | 18/11/2009 at 09:33 | Permalink

    Vaya! No he oído el concierto porque ahora no puedo, pero me ha llamado mucho el artículo y pienso escucharlo en cuanto pueda. A Michel Camilo le conozco de Radio3, de un par de veces que estuvo en el magnífico y ya difunto programa Área Reservada. De hecho fue un programa (en el que estuvo) tan bueno que una parte era cortinilla habitual. Me dejó patidifuso con su dominio de la música en general. Así que como digo en cuanto pueda escucho este concierto que con estos credenciales (los tuyos) me va a gustar seguro.

  4. Gravatar estemon | 18/11/2009 at 10:28 | Permalink

    Yo había escuchado de Michel Camilo alguna cosa con Tomatito y era simplemente para flipar, así que me ha gustado mucho poder leer esta entrada.

    Y por cierto, gracias por tu lista de Spotify :)

    ¡Enhorabuena por tus artículos! ¡Más! jejeje :D

  5. Gravatar Pablo | 18/11/2009 at 10:32 | Permalink

    Esta semana pasada, Michel Camilo actuó en el Teatro Cervantes de Málaga. Sabía quien era: un gran compositor e interprete de Jazz, con multitud de discos y de premios, y había visto y oído algunas piezas por internet. Así que me esperaba un buen concierto que me haría disfrutar… ¡¡pero es que me quedé corto en mis expectativas!! ¡¡Ha sido el mejor concierto de piano que he visto!! ¡Qué técnica! ¡Qué velocidad! ¡Tocaba el piano como si el piano y él fueran uno! Y tienes razón, se le notaba la vena percusionista, porque con esa manera de golpear las teclas, el pobre piano terminó pidiendo la hora :-) Enhorabuena por poseer ese disco de ORO. Gracias por esta entrada -y por supuesto, por todas las anteriores-. Me hacen disfrutar y entender un poco mejor la música clásica.

  6. Gravatar lluisteixido | 19/11/2009 at 11:21 | Permalink

    Pues si ha sido una sorpresa agradable, si. No sabía de ningún compositor de música “clásica?”, “culta?” contemporaneo. Y además la pieza se escucha pero que muy bien.

    Y me repetiré hasta la saciedad, pero tu entusiasmo es contagioso :) . Creo que es uno de los alicientes en los artículos. Y como dice Pedro, la red tiene un buen material para quien se quiera iniciar en ésto de la música clásica.

    A lo mejor leerlos todos de golpe es demasiada información para un recién llegado, pero lo encuentro un gran “repositorio” para ir acompañando el descubrimiento personal. A medida que vas escuchando estilos y compositores “nuevos”, sabes que tienes una pequeña enciclopedia a tu alcance, hecha con todo el detalle de alguien que se fue sorprendiendo con cada cosa nueva que descubría, como te puede pasar a ti mismo en éste momento.

    En fin, que felicidades.

    Por cierto, lo de “Nueva Cork” un lapsus, no? :)

  7. Gravatar Macluskey | 19/11/2009 at 04:29 | Permalink

    @lluisteixido: ¿Nueva Cork? ¿El ignorante de mí ha excrito Nueva Cork? ¡Qué borrico!

    Corregido de inmediato. ¡Gracias! :)

  8. Gravatar Macluskey | 19/11/2009 at 04:35 | Permalink

    Naeros, Estemon, Pablo: Gracias por los comentarios.

    ¿Así que Camilo ha estado en Málaga hace poco? ¡Con lo que me gusta Málaga! me hubiera acercado a dar un paseo por Larios y a oír el concierto… qué pena. Y sobre lo del disco… ahora parece que se encuentran, y a precios “normales”. Hay que aprovechar, que se agotarán seguro.

  9. Gravatar Joe Kozinski | 19/11/2009 at 08:58 | Permalink

    Hace poco entrevistaron al tipo en CCN+ y pusieron el final de “Two Much”, en el que sale él tocando Caribe. Literalmente las manos se fundían con el teclado ante la vista como si fuera una escena de Matrix.

    (Creo que al terminar la escena el piano pidió la baja por depresión)

  10. Gravatar Rulas | 19/11/2009 at 10:16 | Permalink

    Al hilo del comentario #9, aquí tenéis la entrevista. Reconozco mi ignorancia por no conocer a este buen hombre pero, sin entrar en su talento musical, transmite una alegría y una pasión como pocos…

    Parte 1: http://www.youtube.com/watch?v=7XsHKGGYobQ Parte 2: http://www.youtube.com/watch?v=oBaB0P4XxqU Parte 3: http://www.youtube.com/watch?v=jPabgeEPVy0

    Y me uno a algunos comentarios anteriores: Me encantó tu serie del viejo informático pero esta es magnífica y tremendamente enriquecedora.

    Gracias :-)

  11. Gravatar Papageno | 20/11/2009 at 09:24 | Permalink

    Como la mayoría de la gente no conocía este concierto, y he de decir que me ha impresionado gratamente. Sí, es un auténtico virtuoso y la composición es buena. Se nota constantemente la influencia jazzística especialmente en algunos momentos del primer y del segundo movimiento donde el piano hace una contramelodía a contratiempo en fortísimo frente a un tutti orquestal. Para mi gusto el primer movimiento es el mejor, aunque hay momentos en que repite demasiadas veces algunos temas con pocas variaciones, pero esa es mi opinión, claro. De especial mención el uso de la madera en este movimiento, Michel Camilo demuestra una gran contención y saber hacer en esto. El segundo movimiento es muy bello e íntimo con una melodía principal sencilla pero muy lírica. Coincido contigo con respecto al último movimiento, es el que menos me gusta de la obra. ¡Ojo, no es malo!, pero para mi gusto quizás tenga algún que otro cliché propio del jazz de más. Muy buen uso de la percusión en ese movimiento, por cierto, lo que le da una gran fuerza.

    En definitiva, una buena obra de un compositor contemporáneo sin tenernos que ir a la atonalidad u otros experimentos más o menos exitosos.

    Un Saludo

  12. Gravatar Mazinger | 20/11/2009 at 10:16 | Permalink

    Me uno a lo dicho por lluisteixido, tus escritos permiten apreciar la música desde una nueva perspectiva, y el entusiamo que se desprende de ellos es marca de la casa, sin duda. Hasta un Heavy Metal sentiría deseos de escuchar música clásica tras leer este artículo (igual le gustaba la dodecafónica). Por cierto, ¡vaya descubrimiento Michel Camilo! Demuestra que los autores de música clásica no tienen porqué tener más de 100 años, y que hay de entre los actuales muchos que apuestan por cosas distintas al “ruido”.

  13. Gravatar Gustavo | 20/11/2009 at 07:42 | Permalink

    Macluskey, no conocía este concierto y por desgracia todavía no tuve tiempo de escucharlo. Pero no dudo que el contenido de ese disco de ORO debe ser fantástico! Un saludo y mi comentario queda pendiente…

  14. Gravatar Pedro | 20/11/2009 at 08:11 | Permalink

    Mazinger, doy fe, porque soy heavy metal total :) También diré que, dependiendo de qué metal te guste, se parece más a la música clásica que a la que se oye en la radio… pero eso es otra historia.

  15. Gravatar Macluskey | 20/11/2009 at 10:28 | Permalink

    ¿¿¿¿Heavy Metal??? ¡Ja!

    A los que os guste el heavy metal, deberíais escuchar los Pinos de Roma de Ottorino Respighi… en directo, claro. ¡Eso sí que es heavy metal! La última vez que la escuché en el Auditorio, dirigida por Cristobal Halffter, miraba atentamente al techo, porque pensaba que iba a salir disparado, de tanto metal y tanto decibelio… ¡y sin amplificar nada!!

    Igual aparecen Los Pinos por aquí en algún tiempo, si encuentro una versión apañada…

    @Papageno: Leer tus comentarios es siempre abrir una cortina a la sabiduría… jo, dices exactamente lo que yo pienso, pero que no sé expresar… cosas de ignorante, supongo.

    He leído tus artículos sobre la Primera de Ludwig van… y me he quedado sin palabras, yo que no me callo ni debajo del agua. Que sepas que tienes un lector incondicional para lo que gustes (aunque a mi James Joyce ni fu ni fa, qué quieres, lo que poco he leído de él hace muchos años me dejó frío, cuando se supone que debería ser todo lo contrario…).

    @Todos: Gracias por vuestros comentarios tan amables.

    … y… ¡a que os da envidia mi disco??! Me costó una pequeña fortuna, pero lo he disfrutado un *evo… Si no podéis encontrarlo, siempre puedo deciros en privado dónde se puede uno hacer con él…

    Saludos

  16. Gravatar lucas | 21/11/2009 at 02:08 | Permalink

    ¡¡¡AAAAhhhh!!! Tarde pero seguro. En los últimos días estuve fatal de tiempo… y por fin ahora puedo tomar un respiro.

    ¡Qué grande este Michel Camilo! No lo conocía, y me encantó; virtuosos así hay pocos. No sé qué tiene de malo el tercer movimiento… a mí me pareció fantástico, aunque es cierto que el segundo, el “Andante”, es un teletransportador… ¡sobre todo cuando “se abre la ventana”! :)

    Jeje, y es cierto lo que dice Pedro; depende de qué metal hables. Él seguramente se refería al llamado “metal neoclásico”, defendido por monstruos como Malmsteen o Giardino. Pero también está el death metal, que es todo lo contrario… Cryptopsy, Sepultura, etc., etc., ad infinitum.

    Estaré en “modo desaparecido” hasta mediados de diciembre… lo siento.

    Saludos a todos.

  17. Gravatar Papageno | 22/11/2009 at 07:49 | Permalink

    Gracias Macluskey por tus inmerecidos elogios. He de decir por mi parte que encontrarme por casualidad con esta página (tanto el tamiz, como el cedazo) ha sido una de las más gratas sorpresas que me he llevado en la red en mucho tiempo. Y por lo del Joyce no te preocupes, en breve haré un pequeño descanso del “Ulises” para comentar algo de cine y la segunda de Beethoven, probablemente.

    Un saludo

  18. Gravatar Arritrancos | 22/11/2009 at 10:22 | Permalink

    Macluskey,

    ¿soy malo? Tuve la enorme suerte de ir al concierto de Michel Camilo en Tenerife cuando estreno su segundo concierto. Pues ocurrió lo mismo… lo interrumpimos en cada movimiento. Y se notaba una complicidad enorme entre director y compositor. Era magia. Y luego encima un par de bises mas por que no paramos de aplaudir. No paramos.

    Yo no soy capaz de decir cual es mejor, si el primero o el segundo… Pero verlo en acción es demoledor…

    ¿Envidia? Jajjajjajajaj

  19. Gravatar Macluskey | 23/11/2009 at 08:33 | Permalink

    @Arritrancos: ¡Sí! Envidia. Pero… ya vendrá a Madrid, ya… Y de momento, yo SÍ estuve en el estreno del primero en Madrid. ;)

    Envidia sana… de esa que es buena y nos hace cómplices. Gracias por tu comentario (aunque sea para chinchar un poco…).

    Saludos

  20. Gravatar Gustavo | 04/12/2009 at 10:28 | Permalink

    Macluskey, estoy totalmente de acuerdo contigo en la calidad musical de este concierto de Michel Camilo. A mí también me pareció uno de los más bellos que he escuchado. Es original, tanto en el estilo como la instrumentación, dice mucho expresivamente y reconforta saber que en este siglo todavía hay quien escribe música para ser escuchada (¡valga la redundancia, y que valga!).

    Lo que puede tal vez ser lamentable es que probablemente los músicos “doctos” no le den la trascendencia que se merece. En parte sucedió algo así con el Réquiem de Andrew Lloyd Weber (sí, el mismo de Jesucristo Superstar, El Fantasma de la Òpera, etc.). El Réquiem, en particular, es también una de las músicas más conmovedoras y bien hechas que he escuchado. Pero… a pesar de que hay una excelente versión grabada con Plácido Domingo y Sara Brightman, que yo sepa hasta ahora no ha trascendido al ámbito de los programas de concierto “cultos”.

    ¿Cuántas obras así habrá por ahí, en ese estado de espera a ser valoradas como se debe? Pero bueno, el público que entiende de buena música les da valor y eso posiblemente importe mucho más que cualquier otra cosa. Al fin y al cabo, la Historia tendrá la última palabra pues es el mejor de todos los jueces.

    Un saludo y seguimos escuchando buena música.

  21. Gravatar Macluskey | 05/12/2009 at 01:51 | Permalink

    @Gustavo: Ahhh, cuánta razón tienes… Entre que se compone hoy en día poca música “clásica” escuchable y que encima el mundo está lleno de doctos e intransigentes intelectuales… así nos va. El comentario del supuesto crítico musical de un periódico prestigioso como ABC después del concierto es un ejemplo perfecto.

    Tras tu recomendación, voy a escuchar de nuevo el Requiem de Andrew Lloyd Weber. Tengo el disco comprado, pero no me gustó mucho cuando lo puse y lo archivé en el trastero. Lo rescataré y lo oiré de nuevo con más cuidado, y ya te diré.

    Un saludo. Ah, y me siento feliz de que te gustara el concierto de Camilo!

  22. Gravatar c_madrid89 | 29/01/2010 at 01:13 | Permalink

    De todos tus posts, que religiosamente (como el primer mov. del concierto) he leido, este es el único que muestra una obra que no conocía. Muchas gracias por compartir tu presunta ignorancia: bienvenida sea! Tengo 20 años y empecé a oir música desde pequeño. La primera pieza que escuché fue la Marcha Turca de Mozart (años más tarde supe el título), pero con 13 o 14 empecé a coger los discos que tenía mi padre. En breve supe más que él, y eso unido a ir al conservatorio desde pequeño hicieron surgir una pasión que espero que dure toda mi vida. ¡Ojalá puediera contactar contigo y conocerte en persona! Estudio en Madrid, así que todo es posible. El concierto este es una preciosidad y seguramente me tiraré una semana oyéndolo: ¡bendito Spotify! Para descubrir música es genial.

  23. Gravatar Macluskey | 29/01/2010 at 04:46 | Permalink

    c_madrid89: Gracias por tu comentario, alma gemela… me alegro de que hayas conocido este concierto gracias al artículo. No es lo mismo que conocerlo oyéndolo en directo, como tuve el privilegio de hacer, pero algo es algo…

    Y ahora el disco se encuentra ya con alguna facilidad, parece que lo han reeditado. Spotify, si no tienes cuenta premium, es inaceptable para oír música clásica, por los anuncios… ¿Te imaginas oír la Pasión según San Mateo, con sus 75 números, con anuncios entre número y número? Prefiero el estéreo o el iPod, con mucho.

    Igual hemos coincidido… en el Concierto 3 de Rachmaninoff de Volodos seguro que sí, porque yo allí estuve, y seguro que otras muchas veces, también. Pero, claro, con dos mil y pico personas que caben en el Auditorio…

    Saludos!

  24. Gravatar Armando Fernández | 08/05/2013 at 05:44 | Permalink

    Muy buenas!

    Seis años después de este concierto me encuentro con esta descripción maravillosa de un acto al que tuve el privilegio de asistir; curioso, yo desde el punto de vista del jazz más que de la música clásica. Pero confirmo cada una de las palabras del autor acerca de dicho concierto en Madrid. La obra es impresionante y el día digno de ser recordado.

    Gracias por plasmarlo

  25. Gravatar Venger | 03/06/2015 at 04:06 | Permalink

    ¡Ayuda!

    No funcionan ninguno de los vídeos de youtube del 1º concierto de Michel Camilo y por youtube no he podido encontrarlo.

    ¿Alguien podría dejarme un vínculo por favor?, que no tengo spotify

  26. Gravatar Macluskey | 04/06/2015 at 10:01 | Permalink

    @Venger: Sí, estas cosas pasan, ya lo comenté. Hace ya años desde la publicación del artículo.

    Se puede adquirir el disco completo en Amazon.com por 9,49$: http://www.amazon.com/Michel-Camilo-Concerto-Orchestra-strings/dp/B000V6U8NC,

    o bien comprar exclusivamente los tres movimientos del concierto por algo menos de cuatro libras esterlinas en amazon.co.uk: http://www.amazon.co.uk/Michel-Camilo-Concerto-Orchestra-strings/dp/B003YFL296

    Te aseguro que no te va a defraudar. Es simplemente maravilloso.

    Además, debe haber sitios de reproducción en streaming que ofrecen el título, no sé si cobran ni de qué forma, pero seguro que eso es fácil de averiguar… :)

    ¡Suerte!

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