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El euro: Eslovenia




Poco a poco, pasito a pasito, en esta serie estamos viendo cada vez más variantes nacionales de la moneda común europea, el euro. En el último artículo hablamos sobre Eslovaquia —nos acercamos cada vez más a España—; pues bien, en esta entrada descubriremos los anversos de las monedas de euro de la República de Eslovenia.[1]

Mapa

Localización de la República de Eslovenia en Europa. En verde clarito, la Unión Europea. (NuclearVacuum/Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0 Unported)

El país

BanderaEscudoTodavía nos encontramos en Europa central, aunque un poco más al sur que en la entrada anterior. Eslovenia, cuya capital es Ljubliana —o Liubliana; en esloveno: Ljubljana—, sí tiene salida al mar, concretamente al Adriático —por el sudoeste, pero con tan sólo 47 km de costa—, y tiene una sola isla… pero no en el Adriático, sino en medio del lago de Bled, en el interior.[2] Hace frontera con Austria, al norte; Hungría, al nordeste; Croacia, al sudeste y sur, e Italia, al oeste. Al igual que Eslovaquia, Eslovenia es una república parlamentaria, que consta de un presidente como jefe de Estado —Danilo Türk, desde el año 2007— y un primer ministro como jefe de Gobierno —desde 2008, Borut Pahor—. Se trata del quinto país menos poblado de la Unión, con poco más de dos millones de habitantes, y el cuarto menos extenso, tras Malta, Luxemburgo y Chipre.

La República de Eslovenia, junto con Eslovaquia y Chipre —y tantos otros países europeos— ingresó en la Unión Europea en la ampliación de 2004, de la que ya he hablado en el artículo anterior.

Antes del euro: el tólar esloveno

Breve contexto histórico

La moneda utilizada en Eslovenia antes del euro fue el tólar esloveno,[3] cuyo símbolo era SIT. Su historia es, como la de Eslovenia, bastante corta.

No había existido ningún país con el nombre de «Eslovenia» antes de 1991: el territorio aproximado de la Eslovenia de hoy se había denominado Iliria, Carintia y Carniola, antes de su integración en el Reino de Yugoslavia en 1918. El Reino de Yugoslavia se convirtió en 1943 en la República Federal Socialista de Yugoslavia, cuando la Asamblea Constituyente depuso al rey Pedro II Karađorđević, y en el año 1991 comienza la desintegración del país. Una de las primeras repúblicas en independizarse de la ya moribunda Yugoslavia, en junio de 1991, fue la República de Eslovenia, que mantuvo durante algún tiempo su antigua moneda: el dinar yugoslavo —símbolo: din.—.

En octubre de 1991 se crea una nueva moneda, el tólar,[4] dividido en 100 stotinov[5][6] y con una tasa de cambio de 1 SIT = 1 din., es decir, a razón 1:1 con el antiguo dinar. Mientras el dinar yugoslavo entraba en una vertiginosa espiral hiperinflacionaria,[7] el tólar se mantuvo relativamente estable: se ligó al euro en 2004 y, en 2007, fue sustituido por él, a la razón de 1 € = 239,640 SIT.

Las monedas del tólar esloveno

En la tabla siguiente puedes ver la serie entera de 9 monedas utilizada en Eslovenia, introducida en 1992 (imágenes tomadas de worldcoingallery.com):

Denominación Reverso Anverso Imagen
10 stotinov Olm y valor Valor facial 0,10 SIT
20 stotinov Búho chico y valor Valor facial 0,20 SIT
50 stotinov Abeja melífera y valor Valor facial 0,50 SIT
1 SIT Trucha fario y valor Valor facial 1,00 SIT
2 SIT Golondrina y valor Valor facial 2,00 SIT
5 SIT Íbice y valor Valor facial 5,00 SIT
10 SIT Caballo y valor Valor facial 10,00 SIT
20 SIT Cigüeña blanca y valor Valor facial 20,00 SIT
50 SIT Toro y valor Valor facial 50,00 SIT

Puedes ver que todas las monedas muestran en su reverso a un animal de Eslovenia, junto con su nombre científico. En todas aparece también el nombre del país en esloveno: «REPUBLIKA SLOVENIJA». Como simple curiosidad, el nombre científico completo del caballo es Equus ferus, aunque en la moneda de 10 tolarjev sólo aparece el género, y el del toro es Bos taurus, aunque aparece como Taurus taurus en la moneda de 50 SIT. Además, la abeja de la moneda de 50 stotinov es, presumiblemente, una abeja de Carniola, nativa de Eslovenia y con nombre científico Apis mellifera carnica; y el caballo es tal vez un lipizzano, también originario de este país eslavo.

¿Con qué debes quedarte, antes de que pasemos a los euros? Poca cosa, en realidad: tan sólo la cigüeña de la moneda de 20 SIT y el caballo de la de 10 SIT han sido rescatados para el euro. Los demás diseños han sido sustituidos por otros que también tienen su razón de ser, incluso me atrevería a decir que más que éstos. Los veremos en un segundo.

Los euros eslovenos

Siguiendo la tradición en esta serie, imagen al canto:

Euros eslovenos

Los 8 valores del euro: caras nacionales eslovenas. (Imagen: Wikipedia, editada por Saúl Iglesias)

Seguramente estés pensando: «Uy, un diseño diferente para cada moneda… aquí éste se va a explayar a gusto». Pues sí, me voy a explayar bastante a gusto, como ya hice con el otro país —de los que hemos visto— que llevaba un diseño para cada moneda: Austria. Antes de comenzar: el diseño de las monedas es obra de Miljenko Licul, Maja Licul y Janz Boljka, quienes no lo firmaron. Allá vamos.

En detalle

0,01 €: La cigüeña blanca

Cigüeña blanca

Cigüeña blanca fotografiada en Serbia. (Dcabrilo/Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0 Unported)

La cigüeña blanca, con nombre científico Ciconia ciconia, tiene su hábitat en todo el este de Europa, desde la línea Alemania-Austria hasta la línea Estonia-Ucrania, comprendiendo también la península de Anatolia, el norte de Marruecos y Argelia, Portugal, el sudoeste español y una pequeña área en la zona de Kirguistán y Tayikistán. Esto quiere decir que también se pueden encontrar cigüeñas en Eslovenia, si bien sólo en verano.

Sí, sólo en verano, porque, como tal vez sepas, la cigüeña es un animal que migra en invierno a lugares más cálidos. Así, en invierno se marcha al trópico de Cáncer africano, al sur y este de África y al norte de India.

En Eslovenia las cigüeñas son particularmente comunes, de ahí que protagonicen no sólo la moneda de un euro cent, sino también la antigua de 20 tólares. Es más, fíjate en el diseño: en ambas monedas es idéntico. De hecho, tanto las monedas del tólar como las del euro eslovenas fueron diseñadas por la misma persona, así que este hecho no debería sorprender.

0,02 €: La Piedra del Príncipe

«Pues vale. Una piedra». Pues no, la Piedra del Príncipe —en esloveno, Knežji Kamen— no es una simple piedra, sino que tiene por detrás más historia de la que pudiera parecer. Técnicamente se trata de la basa de una columna jónica, dada la vuelta. Según parece, procede de la ciudad romana de Claudium Virunum, capital de la provincia del Nórico, y cerca de lo que hoy es la ciudad austríaca de Klagenfurt, en la que esta pieza se conserva en la actualidad.

Piedra del Príncipe

La Piedra del Príncipe en la Casa de Campo (Landhaus) de Klagenfurt. (Johann Jaritz/Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0 Unported)

¿Y qué tiene que ver una piedra romana, que se conserva en Austria, con Eslovenia? Pues mucho. Tal vez te suene —lo mencioné unos párrafos más arriba— el nombre de Carintia, uno de los antiguos nombres con los que se conocía al actual territorio de Eslovenia. Pues bien, la Piedra del Príncipe jugaba un importante papel en la ceremonia de «coronación» de los duques de Carintia durante la Alta Edad Media.[8] El cronista Juan de Viktring, en el año 1341, relató una anécdota sucedida durante la ceremonia de coronación del duque Meinhard II: el futuro duque, antes de ser nombrado como tal, se encontró a un campesino sentado sobre la Piedra. Al parecer, éste se negó a retirarse hasta que Meinhard le aseguró que sería un gobernante justo.

La inclusión de la Piedra del Príncipe en las monedas eslovenas trajo cola, políticamente hablando, naturalmente: resulta que la antigua Carintia no correspondía exactamente con la actual Eslovenia; de hecho, su capital era Klagenfurt, que pertenece hoy a Austria. El mostrar la Piedra del Príncipe en una moneda de Eslovenia —y peor aún, en una moneda de Eslovenia que va a viajar por toda la Eurozona— fue considerado por muchos austríacos como una reivindicación del pedrusco como esloveno y no austríaco —cuando, técnicamente, no es ni esloveno ni austríaco, sino carintio—. Lo dicho: politiqueo.

0,05 €: El sembrador sembrando estrellas

La moneda de 5 euro cent nos muestra una figura humana sembrando estrellas. Esta figura humana no es un hombre cualquiera, sino el protagonista de una de las obras pictóricas más importantes de Eslovenia: El sembrador,[9] conservado en la Narodna Galerija Slovenije —la Galería Nacional de Eslovenia, en Liubliana—. El sembrador, de estilo impresionista, fue pintado al óleo en el año 1907 por el pintor de la fin de siècle Ivan Grohar quien, al comienzo de su carrera pictórica, hubiese podido ser clasificado más bien en el Realismo que en el Impresionismo.

El sembrador

El sembrador, I. Grohar, 1907. (Dominio público)

Para mí, El sembrador muestra a la perfección esa mezcla de estilos: la importancia que da el bigotudo pintor al color y la luz, por encima de las formas, es una característica netamente impresionista; pero, por otro lado, la temática recuerda mucho a pintores realistas como Millet —busca por ahí una imagen de su Semeur, o incluso de Les Glaneuses, y verás a lo que me refiero—.

Pero lo más curioso del motivo de esta moneda no es el sembrador en sí, sino las estrellas, cuyo origen es realmente digno de mención. Resulta que en la ciudad de Kaunas, en Lituania, existe una estatua de la época soviética que representa precisamente al Sembrador de Grohar, y por la noche es iluminada con un foco, de modo que hace sombra en la pared que hay detrás. Pues bien, el artista urbano lituano Morfai tuvo la idea de pintar en dicha pared unas estrellas negras, de modo que parecen salir de la mano del sembrador —o, mejor dicho, de su sombra—.[10] Esta estatua «tuneada» es tan famosa como el cuadro original de Grohar, y además, las estrellas añaden un simbolismo adicional a la moneda, dado que también aparecen en la bandera de la Unión Europea, por lo que no es de extrañar que se hayan incluido también en el diseño. No sólo eso: cuenta las estrellas. Las doce que rodean la moneda más las que está sembrando el Sejalec suman en total 25, que es el número de países de la Unión Europea excepto Rumanía y Bulgaria —que entraron en 2007—.

0,10 €: La Katedrala Svobode

El caso de la Catedral de la Libertad, o Katedrala Svobode, como la llaman los eslovenos, es un caso cuanto menos curioso: un edificio monumental, un edificio grandioso, un edificio que se ha convertido en uno de los símbolos de la arquitectura de Eslovenia.

10 euro cent

Moneda de 10 céntimos de euro de Eslovenia, con el alzado de la Katedrala Svobode de Plečnik. (Wikipedia)

Un edificio… que no existe.

En efecto, la Catedral de la Libertad es el nombre que se da a un proyecto de 1947 del importante arquitecto esloveno Jože Plečnik (1872-1957) no para una catedral, sino para el edificio de la Asamblea Nacional de la República de Eslovenia, un proyecto que nunca llegó a convertirse en realidad. La Katedrala Svobode constaba de una falsa fachada cuadrada, de columnas, que rodeaba al edificio propiamente dicho. Éste era de forma cilíndrica y estaba rematado por una gran cúpula cónica, que hacía que el edificio alcanzara los 120 m de altura. Un edificio, como ya he dicho, bastante monumental.

Demasiado monumental, de hecho: no olvidemos que, en 1947, Eslovenia pertenecía a la RFS de Yugoslavia, no era independiente. Y fue ésta una de las razones para que el diseño de Plečnik fuera rechazado: tanta grandiosidad podía despertar peligrosos sentimientos nacionalistas en los eslovenos, cosa que no convenía nada a la Yugoslavia del Mariscal Tito. Para colmo de males, el hecho de que Plečnik fuese católico era visto con suspicacia por las autoridades socialistas, quienes afirmaban, además, que su estilo estaba ya pasado de moda. Eso, sin contar que el arquitecto había tenido la escandalosa idea de derruir el Castillo de Ljubliana, que data del siglo XII, para construir allí su edificio… Modesto, este Plečnik.

Total, que el proyecto elegido finalmente fue el del arquitecto Vinko Glanz, en estilo modernista, con un diseño mucho más sobrio, más cuadrado y más acorde con la subordinación de Eslovenia a Yugoslavia.[11] Pero esto no hizo que el diseño de Plečnik cayera en el olvido: aun sin haber sido realizado, los eslovenos han asimilado en gran medida su proyecto como símbolo nacional —tal y como las autoridades yugoslavas habían predicho que sucedería—. Por ejemplo, la Catedral de la Libertad aparecía en el primer sello de Correos emitido por Eslovenia, en 1991, y también —cómo no— en la moneda de diez céntimos de euro.

0,20 €: El caballo lipizzano

Los caballos lipizzanos son, podríamos decir, la joya de la corona de la fauna eslovena. El origen de la raza lipizzana se remonta a los inicios de la Edad Moderna, con la dinastía Habsburgo rigiendo los gobiernos de España y Austria. En esta época, era necesaria una raza de caballo fuerte, para que sirviera para usos militares, pero también ágil, como requería la nobleza de la época para las ya entonces populares escuelas de equitación.

Escuela Española

Caballos lipizzanos en el picadero de la Escuela Española de Equitación de Viena. (sparre/Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0 Unported)

Fue así como el emperador Maximiliano II de Habsburgo y su hermano, Carlos II de Estiria, Archiduque de Austria, repararon en la meseta del Carso, cuyo clima y terreno era, a su juicio, muy similar al andaluz. Esto lo hacía ideal para establecer una nueva zona de cría para el caballo español, que era considerado en la época uno de los mejores. De este modo, Carlos II compra en mayo de 1580 el pueblo de Lipica,[12] perteneciente entonces al Sacro Imperio Romano Germánico —hoy está en Eslovenia, pero pegandito a la frontera con Italia—. Los caballos allí criados, descendientes de los españoles, acabaron por recibir el nombre de lipizzanos, por el nombre en italiano de la ciudad —Lipizza—. Desde entonces, la cría del caballo lipizzano se ha realizado en este pueblo, y siempre que el rebaño de caballos de Lipica ha salido de allí, ha acabado volviendo. Es el caso de la Segunda Guerra Mundial, durante la cual los 300 lipizzanos que había fueron repartidos entre Austria e Italia y, tras mucho esfuerzo, 17 caballos —los que quedaron— fueron devueltos a Lipica.

Ya ves, los caballos lipizzanos guardan conexión tanto con Eslovenia —por su origen— como con España —por su pasado—… pero hay más. La raza lipizzana se ha convertido en icono de una de las escuelas de equitación más renombradas del mundo: la Spanische Hofreitschule o Escuela Española de Equitación, escuela que no está en España, sino en Viena, Austria.

«Bueno, Saúl, tú me estás toreando», podrías pensar. «Escuela Española no pega con Austria, no sé si te fijas». Pues sí, me fijo, y sí que pega, porque la Escuela Española de Equitación es denominada así, fundamentalmente, porque doma a los caballos según la técnica de doma tradicional española. No olvidemos que los Habsburgo, monarcas del archiducado de Austria durante siglos, reinaron también sobre España, y fueron testigos de las maravillas de la equitación española, exportándola al resto de su imperio. La Escuela Española fue fundada en el año 1572, y antes de trabajar con caballos lipizzanos lo hacía con caballos de raza española. El fastuoso picadero donde tienen lugar las sesiones —y que puedes ver en la fotografía de la derecha— es muy posterior: fue encargado por el emperador Carlos VI de Habsburgo al arquitecto Joseph Emanuel Fischer von Erlach, quien se inspiró, al parecer, en la capilla del Palacio de Versalles —alucina la vecina, un picadero inspirado en la capilla de un palacio real—.

0,50 €: El monte Triglav

El monte Triglav, situado en los Alpes Julianos, es, como tal vez hayas adivinado, la montaña más alta de Eslovenia, con una altura sobre el nivel del mar de 2 864 m. En italiano se lo conoce como monte Tricorno —perteneció a Italia entre 1919 y 1943—, y su nombre significa «de tres cabezas», dada su característica silueta con tres puntas. En el escudo de armas de Eslovenia, que puedes ver en la parte superior de este artículo, aparecen representadas precisamente las tres cimas del monte Triglav, en blanco.

Monte Triglav

El monte Triglav. (Andrejj/Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0 Unported)

El Triglav es reconocido como monumento nacional esloveno, situado en el centro del Parque Nacional del Triglav, y además de ser considerado un símbolo de la identidad eslovena, es también hogar de leyendas y criaturas mitológicas. Es el caso de Zlatorog, la gamuza de los cuernos de oro, que habita en el Triglav según la leyenda. Además, la tradición estipula que todo ciudadano esloveno debe ascender a su cima por lo menos una vez en la vida. Esta tradición puede considerarse comenzada en el año 1778, año en el que se produjo la primera ascensión documentada al monte Triglav por Luka Korošec, Matija Kos, Štefan Rožič y Lovrenc Willomitzer.

En la moneda de 50 céntimos que nos ocupa, aparece sobre la cima —«las cimas»— del Triglav una constelación: se trata de la constelación de Cáncer, el Cangrejo. ¿Y qué leches pinta aquí la constelación de Cáncer? Pues pinta, sencillamente, que Eslovenia obtuvo su independencia de Yugoslavia el 25 de junio de 1991, esto es, bajo el signo zodiacal de Cáncer. Además, encima de todo el diseño, se puede leer el texto «Oj, Triglav, moj dom», Oh, Triglav, mi hogar, verso perteneciente a un famoso poema patriótico del sacerdote, compositor y alpinista esloveno Jakob Aljaž (1845-1927).

1,00 €: Primož Trubar

Trubar

Grabado representando a Primož Trubar, 1578. (Dominio público)

Y llegamos por fin a las monedas grandes, ambas dedicadas a personajes ilustres eslovenos —exactamente igual que sucedía con las monedas de Austria—. Como siempre, comenzamos con la moneda de un euro, cuyo motivo honra a Primož Trubar. Primož Trubar (1508-1586) es una figura clave en la cultura eslovena, y no sólo por haber fundado la Iglesia Protestante de las Tierras Eslovenas, que también, sino muy especialmente por haber sido, durante el siglo XVI, uno de los principales impulsores y estudiosos del idioma esloveno, además de ser el autor de los dos primeros libros impresos en esloveno: el Catechismus y el Abecedarium, ambos impresos en el año 1550 en Tubinga, Alemania. Sí, efectivamente: impresos en Alemania, y no porque la imprenta no hubiese llegado a su Carniola natal, sino porque Trubar fue expulsado de Ljubliana en 1547, debido a su protestantismo. Hecho paradójico, si tenemos en cuenta que Trubar es hoy considerado una de las más altas personalidades que ha parido Eslovenia.

En la moneda de 1 €, además de su efigie y su nombre, podemos leer la frase «Stati inu Obstati», Mantenerse y Existir, procedente de su Catechismus.

2,00 €: France Prešeren

La moneda de dos euros está dedicada al poeta France Prešeren (1800-1849), uno de los máximos representantes del Romanticismo literario no sólo de Eslovenia, sino de Europa. Según Wikipedia, escribió «unas composiciones apasionadas y sinceras, intensamente emotivas sin caer en el mero sentimentalismo», y si lo dice Wikipedia…[13]

Zdravica

Tercera página de la Zdravljica de Prešeren. La sexta línea desde el final reza «Shivé naj vſi naródi». (Dominio público)

Tuvo Prešeren una vida muy de escritor romántico, con numerosos amoríos, ninguno de los cuales acabó bien. Contra la voluntad de sus padres, estudió Filosofía y Derecho en Viena, pero no consiguió plaza de abogado debido a sus ideas liberales. Encima, cuando por fin le es concedida una, va y se muere dos años más tarde, en la sola compañía de su hermana y tras haber sufrido la muerte de sus mejores amigos.

Prešeren, igual que Trubar, o tal vez incluso más, es de gran relevancia en la cultura eslovena, y ello se refleja, por ejemplo en el himno nacional de Eslovenia. Porque el himno nacional de Eslovenia no es otro que la séptima estrofa de Zdravljica, «Un Brindis», un poema escrito por el mismo Prešeren en 1844 y que fue elegido en 1989 para representar a la nación eslovena. Es, precisamente, el primer verso de esa séptima estrofa el que aparece manuscrito en la moneda eslovena de dos euros: «Shivé naj vſi naródi», que en esloveno moderno sería Žive naj vsi narodi, y que significa algo así como «benditas sean todas las naciones» —a menos que Google Traductor se equivoque—.

Por supuesto, no olvido la inscripción del canto de la moneda de 2 €: se trata del texto « S L O V E N I J A • ».

Generalidades

Las monedas de euro de Eslovenia son, igual que las de anteriores entregas de la serie, relativamente modernas —han sido emitidas únicamente desde 2007—, por lo que cumplen con las recomendaciones de la Comisión en materia de monedas. Por supuesto, para empezar, todas cuentan con las doce estrellas de la Unión Europea en su posición reglamentaria, aunque esto es matizable: para empezar, al contrario que en el resto de países vistos hasta ahora, en donde el aro exterior de la moneda mostraba a las estrellas y nada —o casi nada— más, en las monedas eslovenas las estrellas se alternan con el identificador de país, que en este caso es el nombre completo del país en esloveno —SLOVENIJA—. No tengo demasiado claro si el hecho de que haya letras intercalándose con las estrellas contradice las recomendaciones de la Comisión Europea, pero parece ser que no.

Un lector muy avezado habrá reparado en las estrellas de la moneda de diez céntimos de euro, y habrá notado tal vez que las estrellas están «torcidas». La razón es que, para poder dar cabida al monumental pináculo de la Katedrala Svobode de Plečnik —que se solaparía con la estrella de las doce en punto—, el círculo de estrellas fue girado 15 grados en sentido de las agujas del reloj. No obstante, podría argumentarse que fue el resto de elementos del diseño los que se giraron 15° en sentido contrario, con lo que las estrellas resultan inmutadas y la recomendación cumplida.

También aparece el año —es irrelevante si el de acuñación o el de emisión, dado que Eslovenia entró en la Eurozona en 2007 y no en 1999—, además de las marcas de ceca y del director de ceca, si cuadra.

¿Cómo que si cuadra? Me explico:

Marcas de ceca y del director de ceca

La República de Eslovenia carece de ceca nacional en donde acuñar sus monedas, igual que sucedía con Chipre, por lo que éstas son fabricadas en el extranjero. En el año 2007, las monedas fueron encargadas —exactamente igual que en el mencionado caso de Chipre— a la Rahapaja Oy de Vantaa, Finlandia, y por eso en la serie de 2007 puede verse la marca de ceca de Finlandia: las letras «Fi», cerca de la estrella de las seis en punto, en todas las monedas.

En 2008, la cosa cambia: de ese año en adelante, las monedas no son fabricadas en Finlandia sino en los Países Bajos, concretamente en Utrecht, en la Koninklijke Nederlandse Munt —la Real Casa de Moneda Neerlandesa—. Así pues, en la serie de 2008 las marcas que aparecen son las de esta casa de moneda: el caduceo, representando a la Koninklijke Nederlandse Munt, y el barco de vela, representando a su director, Maarten Brouwer.[14]

Digo «en la serie de 2008» y no «a partir de la serie de 2008» porque, aunque en 2009 y siguientes, las monedas han seguido acuñándose en Utrecht, a partir de ese año no aparecen las marcas, ni de ceca ni del director de ceca. En resumen: «Fi» para 2007, caduceo y barco para 2008 y nada para los años siguientes.

Las monedas conmemorativas

Monedas conmemorativas de dos euros

Conmemorativas

Colección de monedas conmemorativas eslovenas. Las dos inferiores corresponden a las dos emisiones conjuntas.

Eslovenia ha venido emitiendo una moneda conmemorativa de dos euros cada año desde su entrada en la Eurozona, en 2007. Por tanto, a fecha de 2011, ha emitido 5 monedas conmemorativas:

  • 2007: Emisión conjunta «Tratado de Roma».
  • 2008: 500º aniversario del nacimiento de Primož Trubar. Diseñador: Miljenko Licul y Maja Licul. Ya sabemos quién fue Primož Trubar, y si no, vuelve a leer el párrafo de la moneda de 1 €. Pues bien, en 2008 se cumplieron 500 años de su nacimiento, en el año 1508.
  • 2009: Emisión conjunta «10 años de euro».
  • 2010: 200º aniversario del Jardín Botánico de Ljubliana. El Jardín Botánico, fundado en el año 1810 —como quizá hayas adivinado—, es la institución científica más antigua de Eslovenia. En aquel año tenía una extensión de 0,33 hectáreas; hoy, se extiende a lo largo de 2 hectáreas y contiene más de 4 500 especies, subespecies y formas vegetales. En la moneda se aprecia una flor de Hladnikia pastinacifolia, planta descubierta por el fundador del Jardín Botánico a principios del siglo XIX y que sólo se encuentra en este país.
  • 2011: 100º aniversario del nacimiento de Franc Rozman. Franc Rozman (1911-1944), apodado «Stane», es considerado una de las figuras más sobresalientes de la historia militar eslovena. Participó con las Brigadas Internacionales en la Guerra Civil Española, del lado de la República, junto con otros voluntarios yugoslavos. Durante la Segunda Guerra Mundial, en 1941, se unió a los Partisanos Yugoslavos, ascendiendo rápidamente hasta teniente coronel en 1943. Falleció en Carniola Blanca, cuando resultó herido probando un mortero enviado por los aliados británicos.

Monedas de coleccionista

Si pretendes adquirir monedas de coleccionista de Eslovenia, debes saber que puedes encontrarlas en denominaciones de 3 €, 30 € y 100 €. Además, deberías también saber que se emiten dos series anuales, cada una dedicada a un acontecimiento diferente. Una de las series incluye los tres valores, mientras que la otra incluye sólo las monedas de 30 y 100 euros.

3 €

Moneda eslovena de coleccionista de 3 €, del año 2010. (Fuente: todocoleccion.net)

Las monedas de 3 euros, obviamente, no son de metales nobles: son bimetálicas, siendo el disco central de la moneda de cuproníquel[15] y el anillo exterior de níquel-latón.[16] En resumen: tienen exactamente la misma composición que las monedas normales de un euro, pero con casi un centímetro más de diámetro. Se emite una moneda de 3 € al año, dentro de una sola de las dos series anuales: en 2008 se dedicó a la presidencia eslovena de la Unión Europea; en 2009, al primer vuelo con motor sobre Eslovenia, y en 2010, a Ljubliana como Capital Mundial del Libro 2010.

Las monedas de 30 € ya están fabricadas en plata esterlina,[17] y el Banco de Eslovenia emite dos anuales, una para cada serie, mientras que las de 100 € son de oro de 900 milésimas y también son emitidas dos al año. Las series, además de las tres ya mencionadas, han sido sobre el 250º aniversario del nacimiento de Valentin Vodnik, en el año 2008; el 100º aniversario del nacimiento de Zoran Mušič, en el año 2009, y la Copa Mundial de Salto de Esquí, en 2010. En la Wikipedia en inglés puedes ver imágenes de las monedas de coleccionista eslovenas, aunque la página podría no estar demasiado actualizada.

Y así finaliza, para alivio del desprevenido lector, el artículo sobre Eslovenia. Espero que te haya gustado, y que aún te queden ganas de leer el próximo artículo de la serie. Un artículo al que yo, personalmente, ya tenía ganas de llegar, pues el alfabeto nos llevará, en mi próxima entrada, al Reino de España.


  1. En esloveno: Republika Slovenija, si bien los eslovenos —me dice Macluskey, que ha tenido la suerte de estar en Eslovenia— llaman a su país «la Gallina Gorda», aunque en perfecto esloveno, claro. Esto es porque el mapa de Eslovenia, mirado con cierta imaginación eslovena, parece una gallina bien cebada… así que así llaman a su país: la Gallina. Gorda. No me extraña que serbios y croatas cuenten chistes de eslovenos como aquí se cuentan de leperos… []
  2. Esto contrasta con las más de 700 islas, y otros tantos islotes, que la vecina Croacia tiene en el Adriático. []
  3. En esloveno: slovenski tolar. En plural: tolarja si el número acaba en 2, tolarji si acaba en 3 o 4 y tolarjev para los demás. []
  4. La palabra tólar, al igual que la más famosa dólar, procede de una extendida moneda germana del siglo XVI, el Thaler o «tálero». []
  5. En singular: stotin. Volvemos con los plurales raros, como en Eslovaquia: stotina si el número acaba en 2, stotini si acaba en 3 o 4, stotinov para los demás. []
  6. Macluskey me informa de lo complicado que es el esloveno… incluso de pronunciar: los eslovenos no parecen necesitar las vocales, y tienen palabras como Krk —una isla de Croacia— y smrt —que significa «muerte»—. []
  7. Un dinar de 2003 valía, aproximadamente, cien mil cuatrillones de dinares de 1965. Sí, un uno seguido de 29 ceros. []
  8. Pongo «coronación» entre comillas porque, al no tratarse de un rey sino de un duque, no es propiamente una coronación, sino más bien una «inauguración». []
  9. En esloveno: Sejalec. []
  10. Puedes ver aquí un vídeo del brainstorming de Morfai con las diferentes pruebas que realizó sobre la estatua, antes de pintar las estrellas. []
  11. Y además, Glanz no había pedido que se derruyera ningún importante monumento histórico para su proyecto. []
  12. Pronunciado «lipitsa». []
  13. Nota del Editor: Un amigo mío siempre dice «¿Qué pasa? ¿Que porque lo dice la Wikipedia tienes tú razón? Ahora mismo voy y lo cambio…» []
  14. Estas marcas aparecen junto a la estrella de las 6 en punto, excepto en la moneda de 10 céntimos —estrella de las 7 en punto— y en la moneda de 5 céntimos —estrella de las 4 en punto—. []
  15. Cuproníquel: 75 % cobre, 25 % níquel. []
  16. Níquel-latón: 78 % cobre, 20 % zinc, 2 % níquel. []
  17. Plata de 925 milésimas. []

Sobre el autor:

Saul_IP (Saúl Iglesias Prieto)

Con 22 años, soy estudiante de Ingeniería Química, me gusta casi todo tipo de música (sí, la clásica también, ¡viva Bach!), los coches antiguos y coleccionar cosas, en especial monedas de euro. Llegué a El Cedazo a través de El Tamiz, del que soy un fan incondicional desde 2008.
 

{ 6 } Comentarios

  1. Gravatar Macluskey | 03/08/2011 at 10:57 | Permalink

    Realmente te superas cada día, Saúl.

    ¡La cantidad de cosas que se aprenden de algo tan aparentemente sencillo como es una monedita que muchos usamos cada día sin apenas prestarle atención!! Y de un país que muchos ni siquiera podrían decir en qué lado del mapa está…

    … Y que es un país precioso, por cierto. Ljubliana es una capital realmente bonita, pequeña, limpia y muy pulcra, con su castillo allá en lo alto y su río atravesándola… Muy bonita, y el resto del país también, lleno de bosques y lagos y pueblos similares a los austríacos, todos muy pulcros y cuidados. Una preciosidad, ya digo.

    Excelente trabajo.

  2. Gravatar Juan Carlos Giler | 04/08/2011 at 12:10 | Permalink

    Excelente artículo, me ha llamado mucho la atención el diseño de la estatua y sus estrellitas voladoras.

    Por cierto, encontré un “pegandito” por ahí :D

    Saludos

  3. Gravatar Macluskey | 04/08/2011 at 07:57 | Permalink

    @Juan Carlos: Ese “pegandito” está bien.

    Es el diminutivo de pegando: pegandito. :)

    Bueno, vale, no está bien-bien: evidentemente no se pueden hacer diminutivos de los gerundios. Es pura jerga, un localismo, pero aquí en España se dice con frecuencia: “Tengo mi casa pegandito a la de Fulano” por “mismamente al lado”. También se dice “Tengo mi casa pegadita a la de Fulano”, pero yo creo que se usa más “pegandito”. Es como más entrañable.

    Pero gracias por avisar; siemrpe se escapan algunas erratas tanto al autor como a los editores, y con vuestra ayuda las vamos corrigiendo.

    Saludos

  4. Gravatar Juan Carlos Giler | 04/08/2011 at 03:41 | Permalink

    Huy, lo siento!

    No recordaba que estoy “al otro lado del charco” :D

    Si no es mucha molestia, tengo una sugerencia para el siguiente artículo de la serie: recordar que habemos lectores que no sabemos ni j el euro de España…. o sea no asumir que conocemos la historia, sino que estamos los que QUEREMOS conocerla.

    Saludos

  5. Gravatar Saul_IP | 11/08/2011 at 01:14 | Permalink

    @ Juan Carlos Giler:

    Me alegro de que te haya gustado el artículo :)

    Sobre la entrada sobre las monedas de España, no te preocupes: he procurado escribir el artículo igual que los que he escrito hasta ahora, es decir, sin suponer ningún conocimiento previo ;) De todos modos, lo revisaré para ver si se me ha escapado algo.

    ¡Un saludo!

  6. Gravatar Sergio B | 11/08/2011 at 01:54 | Permalink

    Lo complicado no sera el euro de españa, yo creo que el problema sera la peseta, por que los temas de las monedas españolas cambiaban cada año, dando para muchísimas historias. Aunque a mi lo que siempre me hizo mas gracia es que hubieran dos monedas de 100 pesetas cada año.

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