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	<title>El Cedazo &#187; Evolución</title>
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		<title>Biografía de lo Humano 24: A modo de epílogo</title>
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		<pubDate>Sun, 11 Dec 2016 11:06:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jreguart</dc:creator>
				<category><![CDATA[Antropología]]></category>
		<category><![CDATA[Evolución]]></category>
		<category><![CDATA[jreguart]]></category>

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		<description><![CDATA[A lo largo de todas las entradas de esta serie sobre la Biografía de lo Humano hemos realizado un amplio recorrido por aquello que pudo condicionar, favorecer o impulsar de forma irremisible lo que nosotros, humanos, creemos que nos hace diferentes al resto de los seres vivos: nuestra racionalidad fluida y predictiva. Así, planteamos los [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">A lo largo de todas las entradas de esta serie sobre la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/series/biografia-de-lo-humano/" target="_blank" class="liinternal">Biografía de lo Humano</a> hemos realizado un amplio recorrido por aquello que pudo condicionar, favorecer o impulsar de forma irremisible lo que nosotros, humanos, creemos que nos hace diferentes al resto de los seres vivos: nuestra racionalidad fluida y predictiva.</p>

<p style="text-align: justify;">Así, planteamos los tres puntales que soporta esta emergencia cerebral y a la postre social y cultural: Las capacidades o inteligencias cerebrales, las relaciones sociales y las pasta aglutinadora que supo ser el lenguaje.</p>

<div id="attachment_37771" class="wp-caption aligncenter" style="width: 424px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/10/TRIANGULO-DE-LO-HUMANOo.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-37771 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/10/TRIANGULO-DE-LO-HUMANOo.jpg" alt="" width="414" height="213" /></a><p class="wp-caption-text">Cerramos como empezamos, con el &#8220;triángulo&#8221; de lo Humano</p></div>

<p style="text-align: justify;">Vimos también cómo fue evolucionando con el tiempo el cuerpo del humano y su anatomía, viendo cómo dos hechos surgidos del azar fueron las palancas primordiales del milagro de la esencia de lo “humano”: la bipedestación, el ponerse de pie, y el desarrollo del tamaño cerebral, acompañado de unas cada vez más potentes y complejas relaciones neuronales.</p>

<p style="text-align: justify;"></p>

<p style="text-align: justify;">El cerebro no deja de ser un órgano más de nuestra anatomía, sede de la dirección de la homeostasis vital. Y, por tanto, una máquina con unos procesos funcionales adecuados a sus fines. Nuestra capacidad de encontrar metáforas y analogías con las que poder explicarnos las incógnitas del conocimiento nos ha llevado a bautizar a esta maquinaria funcional: la llamamos <strong>mente</strong>. Quizás como la esencia propia de lo consciente, aunque realmente sea el conjunto de procesos que nos hace movernos, emocionarnos y pensar. Y esto se lleva a cabo más con la maquinaria del inconsciente, como muy bien nos enseñan los neurólogos, que con la de aquello que nos gusta llamar, porque es lo único que sentimos manejado por nosotros, &#8220;percepción consciente&#8221;. Y en este pequeño detalle de la mente, la percepción consciente, reposa la emergencia de la capacidad cerebral que reconocemos como “<em>sancta sanctorum</em>” de lo humano. El sentimiento de la consciencia exige el sentimiento de un misterioso “yo” que se conoce  a sí mismo y conoce su entorno. Y a su esencia, operatividad, sustrato neuronal y posible historial evolutivo le hemos dedicado en este escrito bastantes palabras.</p>

<p style="text-align: justify;">Llegó un momento en que nos sentimos seguros de conocer al personaje, el “yo”, por fuera y por dentro, por lo que nos dispusimos a atacar la historia real. O al menos lo intentamos. Nuestras guías en el camino de la búsqueda de la evolución de la racionalidad fueron las abstracciones manejadas por la mente. En especial la de la propia individualidad –ahí estaría el “yo” que se conoce de forma reflexiva- tanto de grupo como de persona, como de las abstracciones espacio-tiempo en donde encontraremos al “yo” que conoce su entorno.</p>

<p style="text-align: justify;">Como si fuera la caverna de Platón, nos dispusimos a ver la película que se movía sobre el incesante rielar de las tres abstracciones difuminándose sobre la pared de fondo. Desde el <em>Homo habilis</em> hasta el <em>Homo sapiens sapiens</em>: Dos millones y medio de años de aventura a través de cuyo discurrir hemos contemplado a esos individuos y sus grupos sociales, dónde vivían, de qué se alimentaban y cómo lo conseguían. Vimos cómo progresivamente se reforzaban los grupos, cómo surgían en ellos gentes especiales, cómo se intercambiaban bienes y experiencias. Para aparecer al final las ideas mágicas y religiosas, las artes, la eficiencia de la agricultura y ganadería, los grandes cambios sociales y tecnológicos.</p>

<div id="attachment_37770" class="wp-caption aligncenter" style="width: 334px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/10/Code_of_Hammurabi_IMG_1937.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-37770  " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/10/Code_of_Hammurabi_IMG_1937.jpg" alt="" width="324" height="432" /></a><p class="wp-caption-text">Un asombroso icono de la conquista de la racionalidad por parte del primate <em>Homo,</em> materializado en<em> </em>una de las primeras leyes escritas de la historia: el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%B3digo_de_Hammurabi" rel="nofollow" class="liwikipedia">código</a> babilónico de Hammurabi, del año 1.728 antes de Cristo (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hammurabi#/media/File:Code_of_Hammurabi_IMG_1937.JPG" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a> CC BY-SA 3.0)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Un camino en el que la antropología cognitiva nos ha hecho fijar nuestra atención en cómo crecía el tamaño del cráneo y, por tanto, del cerebro, y cómo le seguía a larga distancia la emergencia de nuevas habilidades en los hombres.</p>

<p style="text-align: justify;">Las tres abstracciones básicas fueron las herramientas del avance, actuando sobre los módulos primordiales de la mente. Los que dirigen al “yo” en sus cuatro facetas vitales de comportamiento como lo son el de relaciones sociales, el de relación con la naturaleza, el tecnológico y el del lenguaje. A partir de lo que algunos antropólogos, como Mithen Steven, califican como comportamientos de navaja suiza: hojas variadas, de diversos tamaños, especializadas e independientes. Empastadas por unas capacidades cerebrales vitales de base, generales en todos los animales.</p>

<p style="text-align: justify;">Nuestros primos los simios nos dan una pista inicial de cómo pudimos evolucionar desde un estado vital “reptiliano” de supervivencia trabajada gracias a impulsos elementales de su inconsciente genético. Los primates antropomorfos son innata y radicalmente sociales, por lo que debemos deducir que en algún punto del árbol genealógico común nos llevamos en nuestras alforjas una buena dosis de sociabilidad. Y eso es lo que hemos observado en los <em>habilis</em>. Un cerebro mayor que daba cabida a una mente social más compleja. Un cerebro que daba apoyo a un incipiente desarrollo tecnológico manifestado en la aparición de sencillas herramientas. Un conocimiento de la naturaleza que no les decía demasiado a nivel consciente, a través de la que iban buscando sustento carroñeando y averiguando espontáneamente al albur del azar. Lo mismo que vemos que hacen los mandriles. Tres mentes –la social, la de conocimiento de la naturaleza y la técnica- que navegarían independientemente una de otra a través del mar de fondo de la inteligencia general. Y un paupérrimo esquife neuronal de comunicación.</p>

<p style="text-align: justify;">Pero la evolución le dio un regalo a <em>habilis</em>. Le abrió la puerta hacia un alimento nuevo, altamente proteínico y densamente energético: la carne. Con lo que pudo adentrarse más allá en la aventura, a donde nunca podrán llegar sus hermanos primates básicamente vegetarianos. La carne le aportó energía al cerebro, con lo que creció en tamaño y complejidad.</p>

<p style="text-align: justify;">Y llegamos al <em>erectus</em>. Un nuevo salto en el tamaño del cerebro y un gran cuerpo. Se le reconocen avances en sus comportamientos sociales, apuntan nuevos estilos habitacionales y se mueve por nuevos mundos. Posiblemente un incremento del número de individuos del grupo fue lo que estimuló a su mente lingüística. Por primera vez lo social y lo lingüístico se manejaban coordinadamente en su cerebro, como áreas especializadas de su inteligencia básica generalista. Por primera vez en la navaja suiza de la mente se fundían dos elementos en pos de uno multiuso. Una lengua aún incipiente, inteligencia lingüística que no debía ser usada para nada más que para la comunicación social. Ello lo demuestra la tremenda viscosidad a la hora de desarrollar mejoras en sus herramientas: un millón y medio de años de monótona tecnología. Su mente tecnológica se debía comunicar escasamente con su recién desarrollada habilidad de comunicación social: los <em>erectus</em> debían aprender aún sólo por imitación y no por enseñanzas del maestro. Algo semejante le debió pasar con su mente gestora del conocimiento del medio ambiente, en la que se observa una similar viscosidad: los métodos de caza no variaron en mucho tiempo, pues seguían a los animales cuando el clima empujaba a estos hacia otros lugares. Lo que nos incita a pensar que sus exitosas emigraciones fueron el simple resultado de un ancestral impulso de la inteligencia básica, el de buscar alimento. Las migraciones, sin duda, les tuvieron que abrir la mente a la idea del espacio, pero posiblemente aún como una idea independiente no concatenada con otros circuitos neuronales. Sólo se hablaban los vectores  social y de lenguaje, y éste no debía ser utilizado conscientemente para la tecnología y el conocimiento del terreno y del clima donde les tocaba vivir.</p>

<p style="text-align: justify;">Parece como si la evolución hubiera llegado con ellos a otro cuello de botella. A pesar de ello, hemos observado cómo hace unos 300.000 años se dio otro salto cultural, se mejoró la tecnología y se sofisticaron las estrategias de caza, aunque fuera en otras especies humanas distintas al <em>erectus</em>. Quizás lo podamos explicar pensando en que la creciente alianza entre la mente social y la recién llegada mente lingüista pudo fortalecer a esta última: el lenguaje se fortalecía.</p>

<p style="text-align: justify;">La lengua debió crecer en léxico y en reglas gramaticales y sintácticas. Y en algo muy importante como es la recursividad y la prosodia. Y esta espiral de complejidad lingüista fue el nuevo sacacorchos que desatascó el cuello de botella en que se encontraba la evolución. La lengua como impulsor de inteligencias dentro de unos cerebros mayores&#8230; ¿cómo sucedió? La inteligencia lingüística fue permeando poco a poco la mente tecnológica y la mente de la relación con la naturaleza, creando puentes progresivos entre ellas, la mente social y la de entendimiento básico general, con lo que el cerebro comenzó a procesar teniendo en cuenta los patrones utilizados por la lengua: semántica, sintaxis y recursividad.</p>

<p style="text-align: justify;">Esta circunstancia fomentó las interrelaciones neuronales en el cerebro, explicando lo que se observa: un crecimiento en las áreas corticales propias de la asociación y la planificación y toma de decisiones. En aquellos “voluminosos” cerebros, y de la mano de la acción integradora que se estaba produciendo entre sus tres mentes específicas y en su mente generalista, al final de un no demasiado largo proceso había surgido un <em>alien</em> que se llamaba “<strong>fluidez de razonamiento</strong>”.</p>

<p style="text-align: justify;">Sobre el soporte de la mente reptiliana de supervivencia automática, al interiorizarse el lenguaje oral se pudo realimentar la cultura social con la tecnológica, y ambas, y viceversa, con la mente que maneja las vivencias medioambientales… a través de unos complejos procesos cerebrales de ida y vuelta entre todas ellas. Se había acabado el cerebro navaja suiza a la par que se fue imponiendo progresivamente el cerebro reflexivo. Y esto es lo que explica la explosión cultural de hace unos 40.000 años: arte figurativo y musical, tecnología y ciencia, comercio, metafísica, magia y religión… gracias a la interiorización de una lengua que había pasado de descriptiva a argumentativa.</p>

<p style="text-align: justify;">Con ello el <em>homo</em> se hizo humano, y el <em>sapiens,</em> además de ser un mero actor de la escena, fue reflexivo, imaginativo, planificador y racional.</p>

<p style="text-align: justify;">Ésta pudo ser, en fin, la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/series/biografia-de-lo-humano/" target="_blank" class="liinternal">breve historia de la condición humana</a>.</p>

<p style="text-align: justify;"><strong>Bibliografía</strong></p>

<ol style="text-align: justify;" start="1">
    <li>Los primeros pobladores de Europa: Jordi Agustí y David Lordkipanidze</li>
    <li>Amalur: del átomo a la mente: Juan Luis Arsuaga e Ignacio Martínez</li>
    <li>La especie elegida: Juan Luis Arsuaga e Ignacio Martínez</li>
    <li>Evolución humana: El camino hacia nuestra especie: F.J.Ayala, C.J. Cela Conde</li>
    <li>Antropología del cerebro: la conciencia y los sistemas simbólicos: Roger Bartra</li>
    <li>Orígenes: El universo, la vida, los humanos: José María Bermúdez de Castro, Carlos Briones, Alberto Fernández</li>
    <li>La evolución del talento: José María Bermúdez de Castro</li>
    <li>La cadera de Eva: José Enrique Campillo Álvarez</li>
    <li>Planeta humano: Eudald Carbonell y Robert Sala</li>
    <li>El error de Descartes: Antonio Damasio</li>
    <li>En busca de Spinoza: Antonio Damasio</li>
    <li>Sentir lo que sucede: Antonio Damasio</li>
    <li>Y el cerebro creó al hombre: Antonio Damasio</li>
    <li>Armas, gérmenes y acero: Jared Diamond.</li>
    <li>Primates y Filósofos: La Evolución de la Moral del Simio al Hombre: Franz de Waal</li>
    <li>¿Qué nos hace humanos?: Michael S. Gazzaniga</li>
    <li>De animales a dioses: Yuval Noah Harari</li>
    <li>Homo deus: Yuval Noah Harari</li>
    <li>Nuestra especie: Marvin Harris</li>
    <li>La mirada interior: Nicholas Humphrey</li>
    <li>El cerebro accidental: David Linden</li>
    <li>El cerebro y el mito del yo: Rodolfo Llinás</li>
    <li>Nuestros orígenes, en busca de lo que nos hace humanos: Richard Leakely y Roger Lewin</li>
    <li>Los primeros europeos: Mario Menéndez Fernández</li>
    <li>Arqueología del lenguaje: La conducta simbólica en el Paleolítico: Ángel Rivera Arrizabalaga</li>
    <li>Arqueología cognitiva: Origen del simbolismo humano: Ángel Rivera Arrizabalaga</li>
    <li>El cerebro nos engaña: Francisco J. Rubia</li>
    <li>Qué sabes de tu cerebro: Francisco J. Rubia</li>
    <li>¿Qué es la vida?: Erwin Schrödinger</li>
    <li>Human Physiology: Dee Unglaub Silverthorn</li>
    <li>Arqueología de la mente: Mithen Steven</li>
</ol>

<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
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	</item>
		<item>
		<title>Biografía de lo Humano 23: Los últimos 10.000 años</title>
		<link>https://eltamiz.com/elcedazo/2016/11/27/biografia-de-lo-humano-23-los-ultimos-10-000-anos/</link>
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		<pubDate>Sun, 27 Nov 2016 17:52:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jreguart</dc:creator>
				<category><![CDATA[Antropología]]></category>
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		<description><![CDATA[Al final de la entrada anterior de esta serie proponía dejar el Paleolítico. Allí comentaba cómo, con las salvedades necesarias, el hombre había entreabierto las puertas de la dialéctica, la estética, la ética y la trascendencia. A partir de hace más o menos 10.000 años, durante el Neolítico, época que es la base de la entrada [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Al final de <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/11/12/biografia-de-lo-humano-22-entre-hace-40-00050-000-a-10-000-anos-iii-la-trascendencia-humana/" target="_blank" class="liinternal">la entrada anterior</a> de <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/series/biografia-de-lo-humano/" target="_blank" class="liinternal">esta serie</a> proponía dejar el Paleolítico. Allí comentaba cómo, con las salvedades necesarias, el hombre había entreabierto las puertas de la dialéctica, la estética, la ética y la trascendencia.</p>

<p style="text-align: justify;">A partir de hace más o menos 10.000 años, durante el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Neol%C3%ADtico" rel="nofollow" class="liwikipedia">Neolítico</a>, época que es la base de la entrada de hoy, estos catalizadores estimularon la maquinaria cerebral, de forma que se produjo una revolución cultural cuyas consecuencias cambiarían el natural curso evolutivo de la vida sobre el planeta. Permitiría llevar al <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Homo_sapiens" rel="nofollow" class="liwikipedia"><em>Homo sapiens</em></a> hacia posiciones desde las que domina, o lo intenta, su medio ambiente, llegando a ser parte decisiva en su propia selección natural. Me refiero a la domesticación de animales y vegetales.</p>

<p style="text-align: justify;">Sin embargo, esta revolución no apareció de forma espontánea en un breve plazo temporal. Se necesitó un periodo de preparación, durante el cual unos grupos de nómadas recolectores-cazadores iniciaron su proceso de sedentarización. Esto sucedió en fechas próximas a hace unos once a ocho mil años en el levante mediterráneo, sobre territorios de los actuales Israel, Jordania y Siria. Se trataba de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Natufiense" rel="nofollow" class="liwikipedia">cultura Natufian</a>, como exponente de lo que se encontró en el yacimiento israelí de Uadi-en-Natuf.</p>

<div id="attachment_36888" class="wp-caption aligncenter" style="width: 413px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Natufian-SupportingWall-Elwad.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36888  " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Natufian-SupportingWall-Elwad.jpg" alt="" width="403" height="302" /></a><p class="wp-caption-text">Restos de las paredes de una cabaña natufiense (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Natufiense#/media/File:Natufian-SupportingWall-Elwad.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a>, CC BY-SA 2.5)</p></div>

<p style="text-align: justify;"></p>

<p style="text-align: justify;">Estos grupos vivían en cabañas de piedra y ramas, en zonas donde sistemáticamente podían aprovechar los cereales silvestres y abundaba la caza de gacelas. Son las primeras evidencias de una cultura que, a pesar de ser cazadora-recolectora, practicaba un tratamiento de laboreo de ciertas plantas y animales. Hay alguna <a href="http://www.sciencemag.org/content/327/5964/404.summary" class="liexternal">opinión</a>, controvertida, acerca de que un cambio climático provocó una sequía en la zona del Mediterráneo levantino donde vivían, de forma que tuvieron que adoptar ciertas medidas -protoagricultura- para proteger sus bases de alimentación frente a la invasión de los matorrales de secano, acostumbrados como estaban al consumo de cereales silvestres. El trigo salvaje, por obra y gracia del hambre y de la inteligencia de los natufienses, fue sometido a un continuo proceso de selección artificial nunca visto hasta entonces. El éxito para los hombres, y también para el trigo, es evidente, de forma que hay científicos que opinan, a la vista de la extensión actual de sus cultivos y la dedicación que le ofrece el hombre, que no fue éste el que domesticó al trigo sino que en realidad fue al revés.</p>

<p style="text-align: justify;">Aproximadamente 7.000 años antes de Cristo aparece la agricultura como realmente la interpretamos conceptualmente hoy en día, en los valles de los ríos Éufrates, Tigris e Indo. Estas zonas se convirtieron así en las primeras regiones agrícolas del mundo. Poco después en estas mismas regiones se domesticaron la vaca, el cerdo, la oveja y la cabra.</p>

<p style="text-align: justify;">La emergencia sucedió en zonas geográficas muy desconectadas y en periodos distintos. En los oasis del Sahara, con bóvidos, ovejas y cabras, y en el Sahel africano con mijo, sorgo y ñame. En el norte de China, con mijo, arroz, cerdo y perro. En el sureste asiático, con arroz, taro y gallina. En Mesoamérica, con maíz, judías y calabaza. En el Noroeste de Sudamérica, con patata, mandioca y cacahuete, así como llama y alpaca.</p>

<div id="attachment_36902" class="wp-caption aligncenter" style="width: 522px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Agriculture_Beginning.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36902 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Agriculture_Beginning.jpg" alt="" width="512" height="237" /></a><p class="wp-caption-text">Las cunas de la agricultura y ganadería en el Neolítico (<a href="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/7/77/Agriculture_Beginning.png/640px-Agriculture_Beginning.png" class="liwikipedia">Wikimedia</a>, Dominio Público)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Tras estos eventos las culturas cazadoras-recolectoras se hicieron cada vez más y más marginales, dejando un hueco donde se iba afianzando en las sociedades <em>sapiens</em> una economía basada en la agricultura y la ganadería.</p>

<p style="text-align: justify;">Nos podemos preguntar por qué surge la agricultura y la ganadería en determinadas áreas del planeta y no en una ancha franja genérica, quizás intertropical, en donde el clima tenía que ser más amable.</p>

<p style="text-align: justify;">En principio se necesitaría un entorno en donde se encontraran, de forma natural, plantas con potencial de cultivo. Un ejemplo antítesis sería la encina, que nunca ha sido domesticada para un uso básico para el hombre: no se deja. Y como ella hay muchos ejemplos. De hecho, el 80% del volumen anual del total de cultivos del mundo moderno recae sobre tan sólo doce vegetales, a los que habría que poner sobre un altar: cereales, leguminosas, ciertas raíces, plantas productoras de azúcar y el banano. Pero no sólo debían cumplir el requisito de que fueran cultivables, sino que también en el mismo emplazamiento debería darse una variedad suficiente como para cubrir una dieta básica que permitiera al recolector-cazador dejar la trashumancia y poder así fijar su lugar de residencia.</p>

<p style="text-align: justify;">Lo mismo ocurrió con la domesticación de los animales. Determinados ungulados y rumiantes fueron los primeros, y desde entonces casi no ha variado el tipo de cabaña. África, paraíso de los herbívoros, no aportó ninguna especie a la ganadería humana: sus animales autóctonos no admiten la domesticación.</p>

<p style="text-align: justify;">Es así como a unos hombres les fue permitida la agricultura y ganadería, mientras que a otros con similares capacidades, no. Recomiendo por su amplitud y claridad de exposición la lectura del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Armas,_g%C3%A9rmenes_y_acero" rel="nofollow" class="liwikipedia">libro</a> de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jared_Diamond" rel="nofollow" class="liwikipedia">Jared Diamond</a>, “<em>Armas, gérmenes y acero</em>”, en donde queda meridianamente explicado cómo pudo ser el proceso.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2016/11/27/biografia-de-lo-humano-23-los-ultimos-10-000-anos/#footnote_0_36260" id="identifier_0_36260" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Nota del Editor: Me sumo a la recomendaci&oacute;n: &amp;#8220;Armas, g&eacute;rmenes y acero&amp;#8221; es uno de los mejores libros que he le&iacute;do en a&ntilde;os.">1</a>]</sup></p>

<p style="text-align: justify;">A partir de entonces, las comunidades de recolectores y cazadores que practicaban sus actividades al albur del clima o el terreno pasaron progresivamente, y en diversas partes del planeta, a controlar estas actividades y moldearlas según sus conveniencias. La mayor eficacia al poder aplicar estrategias por adelantado, frente a las que exigían la caza o la recolección dirigidas por el azar de la naturaleza, les permitió acceder a una abundancia de recursos por encima de lo que precisaban. De todas formas, el esfuerzo de los primeros pioneros debió ser ímprobo en un mundo sumamente exigente.</p>

<p style="text-align: justify;">Los excedentes permitieron planificar mejor la vida, al tener hasta cierto punto las espaldas de la alimentación cubiertas. Tras mucho tiempo de rigores, la progresiva mayor eficacia de las producciones agrícolas y ganaderas hizo que no fuera preciso dedicar todo el tiempo a estas labores: aparece el tiempo libre. Los excedentes permitieron ser utilizados como moneda de cambio para la obtención de otros productos, incluso aquellos que pudieran ser menos necesarios: se consolida el comercio. Se pudo sembrar en la vida la semilla de la comodidad y el lujo. Todo ello llevaba incorporado la necesidad de una especialización en las labores de los hombres de entonces.</p>

<p style="text-align: justify;">No obstante, no todo fueron maravillas, ya que las enfermedades se multiplicaron. La convivencia doméstica con los animales, a los que hasta entonces sólo se aproximaban para su caza, y la concentración de la población en núcleos cada vez más grandes, como veremos, propulsaron un sinfín de nuevas epidemias. Pero así es la historia. La evolución valoró más la abundancia que el incremento de la enfermedad.</p>

<p style="text-align: justify;">Los excedentes se debían almacenar. Aparece, por tanto, un uso generalizado de la cerámica y la cestería, aunque estas tecnologías, como ya sabemos, eran mucho más antiguas. La <a href="https://www.sciencenews.org/article/oldest-pottery-comes-chinese-cave" class="liexternal">pista</a> más ancestral de la cerámica se remonta a los restos de tazones encontrados en el yacimiento de la cueva de Xianrendong, en China, con una antigüedad de 20.000 años.</p>

<div id="attachment_36911" class="wp-caption aligncenter" style="width: 442px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/ceramica-mas-antigua1.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36911   " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/ceramica-mas-antigua1.jpg" alt="" width="432" height="236" /></a><p class="wp-caption-text">Cerámica de Xianrendong. Restos de un tazón del que se cree era utilizado para cocinar alimentos o para fermentar alcohol (<a href="https://www.sciencenews.org/article/oldest-pottery-comes-chinese-cave" class="liexternal">Imagen</a>: Science/AAAS, fair use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Aunque, como puede suponerse, no tenemos evidencias muy antiguas de la cestería, se cree que este tipo de manufactura acompañaría al de la cerámica, si no fue anterior, ya que se usaba la primera para fabricar moldes que necesitaba la segunda.</p>

<p style="text-align: justify;">Los excedentes agrícolas y ganaderos exigían también un control. Controlarlo con la mente es fácil hasta que la meta se hace muy compleja por la cantidad de objetos y sujetos a verificar. Desarrollar unas marcas con simbología numérica ayudaba. Recordemos lo que decíamos en <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/10/29/biografia-de-lo-humano-21-entre-hace-40-00050-000-a-10-000-anos-ii-el-arte/" target="_blank" class="liinternal">una entrada anterior</a> al hablar del hueso de Ishango, lo que pudo ser los primeros pasos de aproximación al cálculo. Estos sistemas aparecieron ya en el VII milenio antes de Cristo, aunque quizás debamos asociar la primera escritura real a las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tablilla_de_barro" rel="nofollow" class="liwikipedia">tablillas de arcilla</a> sumerias de unos 3.300 años antes de Cristo.</p>

<div id="attachment_36921" class="wp-caption aligncenter" style="width: 260px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Tablilla-Sumeria.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36921  " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Tablilla-Sumeria.jpg" alt="" width="250" height="259" /></a><p class="wp-caption-text">Tablilla sumeria: Lista de dioses en escritura cuneiforme (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sumeria#/media/File:Sumerian_MS2272_2400BC.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a>, Dominio Público)</p></div>

<p style="text-align: justify;">La territorialidad que exigía la agricultura y, en menor medida, la ganadería, asentó a los grupos en un lugar, por lo que comenzaron a aparecer núcleos de población que fueron creciendo impulsados por la generación y abastecimiento de nuevas necesidades. El inicio de este modelo de desarrollo social se alcanzó por primera vez en <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sumeria" rel="nofollow" class="liwikipedia">Sumeria</a> durante el cuarto milenio antes de Cristo, al socaire del sustrato neolítico que llevaba ya cuatro mil años desarrollándose en el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Creciente_F%C3%A9rtil" rel="nofollow" class="liwikipedia">Creciente fértil</a>. A partir de Sumeria y su ciudad <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ur" rel="nofollow" class="liwikipedia">Ur</a>, cuyo origen esta datado en tres milenios antes de Cristo, aparecen las primeras ciudades-estado competitivas.</p>

<p style="text-align: justify;">Con la abundancia y los excedentes se inicia también una nueva era para el comercio. El comercio abrió nuevas rutas por las que el conocimiento circulaba y se acumulaba formando el acervo cultural de las sociedades del neolítico. Hay serias teorías que establecen en aquellos momentos el inicio de la dominación de unas sociedades sobre otras en la historia del hombre: las sociedades que antes encontraron esta plataforma económica, tecnológica y cultural fueron el germen de las sociedades dominantes, determinantes en el devenir posterior de la historia.</p>

<p style="text-align: justify;">Pronto se abandonó la tecnología basada en la piedra, iniciándose con la metalurgia del cobre la nueva <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Edad_de_los_Metales" rel="nofollow" class="liwikipedia">era de los metales</a>. Sus primeras manifestaciones, que parecen estar asimiladas a usos de orfebrería, se produjeron hace unos 6.000 años en la península de los Balcanes. Les siguió el bronce, una aleación de cobre y estaño, y más tarde el hierro.</p>

<p style="text-align: justify;">En estos núcleos poblacionales con reparto de trabajos y con excedentes debió aparecer rápidamente una diferenciación entre personas, bien por el volumen de sus propiedades, bien por el alcance de su influencia en el grupo. Entre los individuos más liberados el tiempo sobraba, por lo que podían dedicar una mayor cantidad de este recurso a la “gestión”: serían los dirigentes con capacidad de mantener a otros a su servicio.</p>

<p style="text-align: justify;">Este servicio no solamente era para el entorno doméstico, sino también cultural o de defensa. Necesidades que sin lugar a dudas fue importante el generalizarlas en todo el entorno del grupo tribal, como una extensión y reafirmación de la identidad o de la protección frente a envidias, codicias e intereses ajenos al pueblo. Aparecen los militares profesionales, aunque la guerra se había inventado hacía mucho: el primer resto arqueológico que se tiene de una <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cementerio_117" rel="nofollow" class="liwikipedia">batalla</a> prehistórica es de hace 12.000-14.000 años, en el Nilo sudanés. Un <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4381518/" class="liexternal">estudio</a> de la evolución del cromosoma Y masculino parece demostrar que hace unos 7.000 años se produjo un llamado cuello de botella para dicho cromosoma, un auténtico colapso en la diversidad genética masculina que pudo ser producido por una feroz competencia entre clanes patriarcales. Sólo sobrevivió un hombre por cada 17 mujeres, un dato que mostraría la ferocidad de la violencia desatada. Y aparecen las ciudades fortificadas, como la palestina de Jericó, un asentamiento de casi cuatro hectáreas en donde el desarrollo del urbanismo va incorporando desde momentos iniciales del neolítico la ejecución de una gran muralla de piedra y de torreones de carácter defensivo.</p>

<div id="attachment_36925" class="wp-caption aligncenter" style="width: 394px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/torre-de-Jericho.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36925 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/torre-de-Jericho.jpg" alt="" width="384" height="288" /></a><p class="wp-caption-text">Yacimiento arqueológico en Jericó, donde se aprecia una de las torres defensivas de las murallas (<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Jericho#/media/File:Tower_of_Jericho.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a>, Dominio Público)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Junto a los militares aparecen los representantes de las artes plásticas, herederos de los primeros que tallaron el hueso o decoraron la piedra en el paleolítico. Ya comentamos en otro apartado cómo el inicio del arte fue provocado por una necesidad de comunicación, exaltada por los sentimientos y emociones que llegaba a provocar, con lo que el arte pasó a ser un potente medio que podía ser usado por la sociedad para otros menesteres más allá de los fundacionales. Primando la comunicación de la expresión de emociones vivificantes… con lo que incluso se podía manejar a la gente. Con ello se abrió la puerta a todas las manifestaciones modernas del arte: una nueva herramienta para imaginar, para reflexionar sobre la condición humana, para proponer experiencias vitales diferentes, para manifestar la profundidad de pensamientos morales, para educar, torticeramente o no, a los hombres.</p>

<p style="text-align: justify;">La expresión poética literaria, que había necesitado de una anterior aparición de la escritura, fue quizás inaugurada con el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Poema_de_Gilgamesh" rel="nofollow" class="liwikipedia">Poema de Gilgamesh</a>, datado unos 2.700 años antes de Cristo.</p>

<div id="attachment_36929" class="wp-caption aligncenter" style="width: 289px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Poema-de-Gilgamesh-British_Museum_Flood_Tablet.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36929  " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Poema-de-Gilgamesh-British_Museum_Flood_Tablet.jpg" alt="" width="279" height="317" /></a><p class="wp-caption-text">La tablilla sobre el diluvio, de la epopeya de Gilgamesh (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Poema_de_Gilgamesh#/media/File:British_Museum_Flood_Tablet.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a>, Dominio Público)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Junto a los artesanos de la defensa militar o de la propuesta artística, aparece también la expresión profunda de la razón, manifestada a través del pensamiento de los filósofos, como una extensión de los ancestrales chamanes. Sus primeras manifestaciones conocidas bien pudieron ser las del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Vedismo" rel="nofollow" class="liwikipedia">vedismo</a> de la filosofía hindú que apareció hace unos 3.400 años. O bien los primeros comentarios del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/I_Ching" rel="nofollow" class="liwikipedia">I Ching</a> durante la dinastía china Zhou, hace más de 3.000 años. Sin olvidarnos de los presocráticos occidentales, con <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tales_de_Mileto" rel="nofollow" class="liwikipedia">Tales de Mileto</a> en la Grecia de hace 2.600 años.</p>

<p style="text-align: justify;">Las artes materiales o del pensamiento se habían impuesto. Y se han quedado hasta hoy, lo cual nos refuerza la idea de que su manifestación y práctica son parte importante de la fuerza evolutiva y del afianzamiento del propósito homeostático. Han contribuido a la supervivencia y se han colocado como fundamento del sentimiento básico del bienestar.</p>

<p style="text-align: justify;">Un río de pensamiento y cultura que con el tiempo ha llevado al hombre, siguiendo un exponencial avance de conocimiento científico y tecnológico, hasta el actual mundo de la información, cuando algunos miembros de nuestra especie disponemos de forma casi instantánea de todo nuestro conocimiento acumulado, lo que nos permite delegar gran parte de la gestión de nuestra supervivencia a los autómatas, liberando nuestra capacidad neuronal para la intercomunicación con los semejantes y el puro desarrollo de las ideas.</p>

<p style="text-align: justify;">La evolución del hombre continúa, aunque las presiones de la selección natural han adquirido unas características inimaginables: el hombre puede alterar decisivamente su medioambiente con la tecnología, las oportunidades que antes se aprovechaban de forma natural tras la mutación accidental de un gen pueden ahora alcanzarse o evitarse con la fuerza de la razón. Lo que antes era una mera selección sexual por la que un individuo presentía ventajas genéticas en otro del sexo contrario, ahora se ha trasmutado a la selección cultural por la que un individuo puede ser rechazado para la procreación simplemente por ser de una casta apestada.</p>

<p style="text-align: justify;">¿Hacia donde va el hombre…? No me atrevo a decir nada de unos procesos evolutivos, cuyas manifestaciones requieren cientos de miles de años, utilizando mi vara de medida centenaria. Las mutaciones siguen, son inevitables. Las condiciones de entorno han cambiado, sin lugar a dudas, aunque las nuevas están a la vista de todos. Y el mecanismo evolutivo es implacable. Quizás la evolución tal como la entendemos muera en manos de la biotecnología, la inteligencia artificial y la realidad virtual.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2016/11/27/biografia-de-lo-humano-23-los-ultimos-10-000-anos/#footnote_1_36260" id="identifier_1_36260" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Tesis del &uacute;ltimo libro de Yuval Noah Harari &amp;#8220;Homo deus&amp;#8220;">2</a>]</sup></p>

<p style="text-align: justify;">¿<em>Homo super sapiens</em>? ¿<em>Multisoma cosmologicus</em>? Es cuestión de imaginar&#8230; pero sólo es eso, imaginación. La única realidad del hoy y el ahora somos nosotros, los herederos de la evolución. Los hijos de grandes titanes, como los <em>Homo habilis</em> o tantos otros que se batieron el cobre, con apenas medio litro de cerebro, en un medio que nunca fue el suyo. Y que triunfaron.</p>

<p style="text-align: justify;">Con esto acaba el cuerpo de <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/series/biografia-de-lo-humano/" target="_blank" class="liinternal">la serie</a>. En la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/12/11/biografia-de-lo-humano-24-a-modo-de-epilogo/" class="liinternal">siguiente entrada</a> haré un resumen a vuela pluma de lo que hemos conocido a lo largo de estas 23 entradas. E incorporaré una bibliografía que espero os sea tan útil como lo ha sido para mí. Hasta entonces.</p>
<ol class="footnotes"><li id="footnote_0_36260" class="footnote">Nota del Editor: Me sumo a la recomendación: &#8220;Armas, gérmenes y acero&#8221; es uno de los mejores libros que he leído en años.</li><li id="footnote_1_36260" class="footnote">Tesis del último libro de Yuval Noah Harari &#8220;<em>Homo deus</em>&#8220;</li></ol>]]></content:encoded>
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		<title>Biografía de lo Humano 22: Entre hace 40.000/50.000 a 10.000 años III, la trascendencia humana</title>
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		<pubDate>Sat, 12 Nov 2016 17:59:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jreguart</dc:creator>
				<category><![CDATA[Antropología]]></category>
		<category><![CDATA[Evolución]]></category>
		<category><![CDATA[jreguart]]></category>

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		<description><![CDATA[Vamos a seguir en el mismo escenario temporal por el que nos movimos en la entrada anterior, en pleno Paleolítico superior, entre hace 40.000/50.000 y 10.000 años. En esta serie titulada &#8220;Biografía de lo Humano&#8221; nos dedicamos a realizar una labor detectivesca sobre el camino de la emergencia del pensamiento racional y proyectivo del hombre. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Vamos a seguir en el mismo escenario temporal por el que nos movimos en <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/10/29/biografia-de-lo-humano-21-entre-hace-40-00050-000-a-10-000-anos-ii-el-arte/" target="_blank" class="liinternal">la entrada anterior</a>, en pleno <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Paleol%C3%ADtico_superior" rel="nofollow" class="liwikipedia">Paleolítico superior</a>, entre hace 40.000/50.000 y 10.000 años. En esta serie titulada &#8220;<a href="http://eltamiz.com/elcedazo/series/biografia-de-lo-humano/" target="_blank" class="liinternal"><em>Biografía de lo Humano</em></a>&#8221; nos dedicamos a realizar una labor detectivesca sobre el camino de la emergencia del pensamiento racional y proyectivo del hombre. Habíamos polemizado acerca de cómo se puede evidenciar el surgir de un pensamiento simbólico al observar los objetos de los hombres en los que no se aprecia una utilidad concreta para su supervivencia, como pudiera ser todo lo relacionado con el arte.</p>

<p style="text-align: justify;">Hoy seguimos el camino. Para centrarnos, propongo que volvamos a echar una ojeada desde las alturas para pintar un plano general del momento. En estos momentos ya sabemos un poco más acerca de aquellos <em>sapiens</em> que habían conquistado todo en sus andanzas por los territorios a través de los que se movieron. Podemos entender por sus manifestaciones culturales el porqué de tal éxito. Y tenemos que suponer que todo ello fue lo que asoló a sus vecinos neandertales en Europa, a los erectos y denisovanos en Asia o al resto de especies humanas en el territorio africano. Con algunos de estos coetáneos compartieron un cierto sentido de trascendencia individual, que se pone claramente de manifiesto al observar sus hábitos de <strong>enterramiento</strong>. <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/09/18/biografia-de-lo-humano-19-desde-los-250-a-40-mil-anos-antes-de-hoy-iii-simbologias/" target="_blank" class="liinternal">Ya hablamos de ello</a> al analizar el periodo anterior acerca de los más antiguos de sapiens y de neandertales, en el Levante mediterráneo. Vamos ahora a extender nuestra información con lo que se conoce del Paleolítico superior europeo.</p>

<div id="attachment_36804" class="wp-caption aligncenter" style="width: 479px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/enterramiento-de-Sunghir.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36804 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/enterramiento-de-Sunghir.jpg" alt="" width="469" height="216" /></a><p class="wp-caption-text"><a href="http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0076896" class="liexternal">Enterramiento</a> sapiens de Sunghir en Rusia, datado entre 19 y 29 mil años antes de hoy (<a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Sunghir-tumba_paleol%C3%ADtica.jpg?uselang=es" class="liexternal">Wikimedia</a>, Foto: J. M. Benito Álvarez, Dominio Público)</p></div>

<p style="text-align: justify;"></p>

<p style="text-align: justify;">No disponemos de mucha información, aunque sí tenemos evidencias de que estas prácticas continuaron en el nuevo periodo. Las localizaciones de los enterramientos no siguen un patrón definido, pudiendo haber sido realizados tanto en abrigos rocosos como en las entradas de las cuevas, en zonas recónditas de las grutas, al aire libre o incluso en el suelo de las cabañas. Las inhumaciones pueden ser tanto colectivas como individuales y, aunque se conoce un mayor número de estas últimas, no deja de haber sepulcros con dos o tres individuos. Se sabe de emplazamientos de hace unos 30.000 años en Italia, Chequia y Rusia con inhumaciones muy ornamentadas de <em>sapiens</em>, pero no debemos pensar que esta “opulenta” práctica fuera generalizada hace tantos años. De hecho, la mayoría de los enterramientos de esta época correspondientes a los hombres con morfología moderna son bastante sencillos y no se diferencian en gran medida de los que practicaban los neandertales. Incorporan en su mayoría objetos de la vida cotidiana, ajuar hogareño u objetos familiares, que podían incluir los adornos usados por el muerto durante su vida. También era normal rodear al enterrado con huesos de grandes mamíferos.</p>

<p style="text-align: justify;">El ritual de estos enterramientos del Paleolítico superior nos permite imaginar cómo el ser humano ya debía poseer entonces una plena conciencia acerca del significado de la muerte, lo que saca a relucir una clara expresión de los profundos vínculos emocionales existentes entre los miembros del grupo. Estos homos tenían consciencia de su Yo, ya que claramente manifestaban con sus actos que sí la tenían de la “esencia” de sus amigos o familiares. Estos individuos habían llegado a proyectar y valorar en los otros aquello que representaba sus atributos personales más esenciales, circunstancia ésta que les permitiría experimentar una sensación de propia consciencia. Lo que no deja de ser una manifestación más de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_de_la_mente" rel="nofollow" class="liwikipedia">teoría de la mente</a>, de la que hablamos en la entrada sobre la &#8221;<a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/02/20/biografia-de-lo-humano-07-teoria-sobre-la-evolucion-de-la-consciencia/" target="_blank" class="liinternal"><em>Teoría sobre la evolución de la consciencia</em></a>&#8220;. Incluso podría pensarse en una intención más trascendente de estos enterramientos, ya que, como sugieren algunos antropólogos y como comentaremos más tarde, en aquellos momentos podía haber ya un pensamiento sobre otra vida, sobre un más allá, el mundo de los que se habían ido, el de los espíritus.</p>

<p style="text-align: justify;">El entorno poblacional debió afectar en gran medida las relaciones sociales, a pesar de los rápidos movimientos migratorios. Durante este periodo se observa en Europa el establecimiento de una cultura muy extendida y homogénea, lo cual implica una continua intercomunicación entre grupos e individuos. Grupos que se sentirían con identidad propia, diferentes a los del valle de al lado. E individuos entre los que se habrían extendido las especializaciones artesanales, evidentes al observar la industria lítica, la riqueza en los modos de caza o la propia dirección del grupo, más compleja a medida que se iban complicando las relaciones sociales. Seguramente, dada la fortaleza con que los genes intervienen sutilmente en las relaciones entre consanguíneos, el concepto de familia como grupo cerrado y especial se habría instaurado como una realidad más, enriquecedora de los sentimientos de pueblo y de individuo. Ello obligaba a la búsqueda de elementos diferenciadores motivado por el subconsciente vital: soy yo, éste es mi grupo y mi territorio, estos son mis recursos vitales. La aparición de esta profundidad en la <strong>abstracción individual</strong> se deduce en buena medida de la abundante observación de elementos de adorno en los yacimientos estudiados. Constatamos también un dominio de la idea <strong>del espacio</strong> al observar cómo se organizaba la caza, cómo se buscaban materias primas y alimentos lejos de sus habitaciones habituales, cómo se ordenaban estas últimas, cómo se almacenaban los productos necesarios… y también cómo deberían manejarse con soltura con respecto <strong>al tiempo, </strong>ya que tenían que planificar el futuro basándose en experiencias del pasado, puesto que habitaban unos lugares con una marcada estacionalidad.</p>

<p style="text-align: justify;">Hemos observado cómo a final del periodo la cultura y las costumbres alcanzan un desarrollo tal que estimamos suficiente como para que el pensamiento de aquellos hombres fuera ya plenamente verbal y con un nivel de manejo de las abstracciones, no sólo las individuales, de tiempo o de espacio, sino también de otras de tipo más “<strong>trascendente</strong>”, como parecen indicar los más sofisticados ritos en los enterramientos de esta época. Se habían abierto las puertas del simbolismo consciente y reflexivo.</p>

<p style="text-align: justify;">El mayor intercambio social había implicado necesariamente una más abundante puesta en común, lo que fomentó el uso de nuevos conceptos derivados de las nuevas necesidades de comunicación. El lenguaje se apoyó en la complejidad social para ir enriqueciéndose en léxico, abstracción, sintaxis, recursividad y prosodia. Enriquecimiento que trascendió a las vivencias en otras facetas culturales distintas a la social, como lo eran la tecnología y la sabiduría sobre el medio ambiente. Posiblemente los procesos neuronales básicos del lenguaje se desarrollaron a la par de los procesos básicos mentales, por lo que hay que pensar que en el camino también el cerebro consiguió trabajar con las anteriormente mencionadas claves del lenguaje. Personalmente me produce una cierta emoción el pensar la revolución que para la maquinaria de la racionalidad supuso el hecho de que la mente pudiera manejar con soltura la infinitud del horizonte del léxico, el triple salto mortal de la abstracción, los vericuetos de la sintaxis, la pirámide argumental de la recursividad y la sal añadida por la prosodia.</p>

<p style="text-align: justify;">Con la interiorización del patrón del lenguaje en los procesos del pensamiento se pudo extraer todo el potencial de la capacidad y especialización neuronal del voluminoso cerebro de aquellos hombres. Pensamiento y lenguaje habían alcanzado el <strong>poder de la argumentación</strong> que les posibilitaba la discusión fluida, crítica y razonada sobre las propias vivencias. Se vivían los albores de lo que el neurólogo <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ant%C3%B3nio_Dam%C3%A1sio" rel="nofollow" class="liwikipedia">Antonio Damasio</a> define como la &#8220;consciencia autobiográfica&#8221;, de la que ya hablamos en <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/02/20/biografia-de-lo-humano-07-teoria-sobre-la-evolucion-de-la-consciencia/" target="_blank" class="liinternal">una entrada anterior</a> dedicada a las teorías sobre la evolución de la consciencia. Se vivía ya en la antesala de lo que va a ser la forma de conducta plenamente simbólica, reflexiva y voluntariamente maleable propia del <em>Homo sapiens sapiens</em>, es decir, nosotros.</p>

<div id="attachment_36816" class="wp-caption aligncenter" style="width: 477px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Damasio-y-Harari.jpg" class="liimagelink"><img class="size-full wp-image-36816" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Damasio-y-Harari.jpg" alt="" width="467" height="184" /></a><p class="wp-caption-text">Antonio Damasio (izda) (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ant%C3%B3nio_Dam%C3%A1sio#/media/File:Antonio_Damasio.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">wikimedia</a>, CC BY-SA 2.0) y Yuval Harari (dcha) (<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Yuval_Harari#/media/File:Yuval_Noah_Harari_October_2011_small.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">wikimedia</a>, CC BY 3.0)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Podemos pensar que una vez conseguido lo básico en el camino de lo que les hizo humanos, aquellos hombres estaban ya capacitados para preguntarse acerca de todo lo que se escapaba a su razón. Podían dar un salto a espacios conceptuales más allá de su biografía controlada. Había que buscar una explicación a la rudeza incomprensible de la naturaleza y a las también incomprensibles, por anómalas, experiencias de lo onírico. Había llegado el pensamiento metafísico, mágico y religioso.</p>

<p style="text-align: justify;">El historiador israelí <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Yuval_Harari" rel="nofollow" class="liwikipedia">Yuval Noah Harari</a>, en su interesante libro “<em>De animales a dioses</em>”, abunda en la importancia de estos matices del pensamiento racional. Siendo importantes para la emergencia de la esencia humana eventualidades tales como el tamaño del cerebro, el uso de simbologías y lenguaje, la cooperación dentro de grupos sociales o el útil manejo de las abstracciones, según Harari hay otro factor que realmente fue el motivo determinante. Y esto fue la capacidad que aquellos humanos adquirieron para <strong>imaginar y urdir ficciones</strong>, para crear seres imaginarios e historias que sólo existían en sus mentes: dioses, héroes, pueblos y patrias. Dioses exigentes, héroes fundadores de pueblos elegidos, enemigos poderosos que atacan la tierra sagrada donada por “mis” dioses y “mis” héroes.</p>

<p style="text-align: justify;">Gracias a estos relatos imaginarios producto de sus cerebros, puras ideas sin materialización externa, se pudieron ampliar los lazos de cooperación mutua más allá de las relaciones familiares o de clan. El “destino común” e impermeable de un grupo grande y heterogéneo de humanos, “supra” clan, les aportaba un plus de fortaleza en la competencia por el medio ambiente. Sus hijos eran más numerosos y sus genes pervivían con menos dificultad. Y así los <strong>mitos</strong> tomaron plaza entre los homos. Podemos imaginarlos subyacentes en algunas de sus facetas culturales: los enterramientos intencionados con ajuares, las manifestaciones gráficas en lugares ocultos y/o estatuillas con intencionalidad equívoca, pero como &#8220;avisando&#8221; -publicitando- mediante ciertos signos que incorporaban (tales como la maternidad, el sexo, hombres con cabezas de bestia…) y que permiten pensar en una finalidad. Todo ello, como hemos visto, apareció en la escena humana a lo largo de la estrecha franja temporal comprendida entre los 40.000 y los 10.000 años antes de ahora.</p>

<p style="text-align: justify;">Pero aunque la mente fisiológicamente estuviera ya capacitada para urdir historias imaginarias, ¿cómo pudieron aparecer este tipo de manifestaciones inmateriales en el pensamiento abstracto?</p>

<p style="text-align: justify;">Desde luego, nunca sabremos con exactitud cómo se consiguió incorporar lo metafísico. Pero no nos podemos olvidar de lo comentado en <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/10/29/biografia-de-lo-humano-21-entre-hace-40-00050-000-a-10-000-anos-ii-el-arte/" target="_blank" class="liinternal">la entrada anterior</a> referente al contexto mental por el que, para aquellos hombres, la naturaleza y el individuo eran indistinguibles. Sobre esta idea deberemos ir deduciendo la emergencia de las manifestaciones inmateriales a partir de las manifestaciones culturales que hemos ido conociendo y que han quedado en el rastro de los <em>Homo sapiens</em> de aquella época. Sabiendo que todo fue gestándose de una manera progresiva a la par que evolucionaba la capacidad autorreflexiva de su conciencia.</p>

<p style="text-align: justify;">Como hemos comentado, debió de ir surgiendo la inquietud de los porqués de ciertas realidades aún incomprensibles para su nivel de razonamiento. Nos tenemos que poner en su piel y alejarnos de nuestra experiencia y nivel de conocimientos modernos e imaginar las preguntas que se pudieran hacer: ¿Por qué se “vivía” un mundo paralelo en el que se entraba a través de los sueños?, ¿dónde quedaban esos otros lugares a los que se llegaba tras tomar determinadas sustancias naturales alucinógenas?, ¿qué parte de la persona, de forma invisible, se iba a esas otras tierras mientras el cuerpo permanecía visible?, ¿quiénes y qué habitaban estos otros mundos que se experimentaban con la misma intensidad que el real, hasta tal punto que posiblemente eran incapaces de discernirlos como diferentes?, ¿dónde estaban estos espacios en donde aparecía gente conocida, pero ya muerta?, y por fin ¿cómo vivían estas personas que ya les habían abandonado? Insisto que para entenderles tenemos que conectar con ellos y ponernos en sus cabezas alejadas de nuestros conocimientos y cultura, pensando en que sus mentes eran absolutamente holísticas y unitarias.</p>

<p style="text-align: justify;">Seguramente los mundos de los sueños y los trances eran considerados unos mundos reales, tanto como el de cada día, y que por tanto tendrían una sencilla base de interpretación: todo se explicaba de acuerdo a los parámetros con los que ellos vivían su día a día, los de su habitual y conocido entorno antropológico, ¡qué más podía haber! Aunque claramente estaban dominados por fuerzas desconocidas, pero tremendamente reales, ya que para aquellos hombres, y los modernos, el mundo no manifestaba nada fuera de su esencia, ningún asomo de espíritus.</p>

<p style="text-align: justify;">A la extrañeza de los mundos oníricos se les habría unido la extrañeza de los hechos naturales de difícil comprensión: el nacimiento, la muerte, las fuerzas naturales, los eclipses, las tormentas y auroras boreales, las estrellas fugaces, el discurrir constante y sin fallos de noche y día… ¿cómo no ver en ello la mano de seres extraordinarios que habitaban mundos superiores? Es fácil imaginar que para aquellos hombres ambos tipos de realidades sin explicación participaban de un mismo sentido. Y es fácil también entender que la intercomunicación social les llevaría a proponerse y fijar unas explicaciones “naturales”, las únicas que les permitía su experiencia vital. Al desenvolverse este acervo de opinión social, quizás a orillas del fuego, necesariamente se irían desarrollando una serie de elementos simbólicos que lo objetivara, mediante los que aquellos humanos visualizarían, entenderían y transmitirían los mitos que la sociedad ideó. Personas o animales diferentes, aunque con morfologías conocidas y con poderes humanos suficientes con los que debían dirigir los mundos que ellos, los hombres, no podían ni entender. La idea de la deidad había aparecido en la mente del <em>Homo</em>. Inicialmente animista o politeísta, aunque en una pequeña zona del planeta, hace tan sólo unos 5.000 años, derivara a la idea de un ser único en el que se realzan hiperbólicamente los atributos antropológicos.</p>

<div id="attachment_36830" class="wp-caption aligncenter" style="width: 280px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/chaman-de-trois-freres3.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36830 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/chaman-de-trois-freres3.jpg" alt="" width="270" height="358" /></a><p class="wp-caption-text">Dibujo rupícola de la gruta de Les Trois Frères que se interpreta como la figura de un brujo o chamán (<a href="http://www.ucl.ac.uk/prehistoric/past/images/p02909.jpg" class="liexternal">dibujo</a> de Henri Breuil, en su libro &#8220;<em>Cuatrocientos siglos de arte rupestre</em>&#8220;, 1952)</p></div>

<p style="text-align: justify;">La “evidencia” de una existencia cotidiana de ambos mundos les llevaría a idear unos necesarios caminos de comunicación entre ellos. ¿Quién no prefiere pensar que nuestro ser querido muerto, con el que convivo en mis experiencias oníricas, no existe realmente en el mundo, para ellos “real”, de los sueños? ¿Quién no desea aplacar la furia o conseguir el favor del ser que domina las tempestades? De ahí a la existencia de tradiciones y ritos hay un paso. Como también a un paso quedaron los intermediarios especializados y chamanes. Con palabras sin lugar a dudas excesivamente simplistas, la sociedad confiaría más sus cuitas a quién mejor se “estimulaba”, aquel que tenía las claves de los canales de comunicación. La neurología sabe explicar esta habilidad.</p>

<p style="text-align: justify;">En este punto procede transcribir las reflexiones que al respecto expone el neurólogo Antonio Damasio en su libro “<em>Y el cerebro creó al hombre</em>”: “<em>Y fue a partir de ahí cuando empezaron a desarrollarse los mitos propios de la condición humana y de su forma de ser… las reglas que condujeron a los primeros compases de una verdadera moralidad superior… fue entonces cuando se crearon los relatos religiosos… cuya finalidad consistía tanto en explicar las razones que subyacían al drama de la condición humana como hacer cumplir las nuevas leyes destinadas a paliarlo…</em>. <em>El motor que sustentó estos avances culturales es, a mi juicio, el impulso homeostático… La elaboración de reglas y leyes morales, así como el desarrollo del sistema de justicia, son respuestas a la detección de desequilibrios causados por comportamientos sociales que hacían peligrar la vida del grupo y la de los individuos</em>”.</p>

<p style="text-align: justify;">En estas frases Damasio introduce una correlación entre los mitos creados y las reglas que nacieron de ellos, para de allí pasar a las normas morales, monopolizadas muchas veces por la religión pero que realmente son el reflejo evolutivo de las mejores normas de convivencia y de reforzamiento de la supervivencia del grupo. El individuo aprendió primero para después interiorizar las normas del grupo, con lo que en su cerebro se creó el germen de la moral o lo que hoy conocemos como ética natural. El hombre mejor preparado para un comportamiento pro-grupo sería favorecido por el propio grupo, que a través de una selección social podría transmitir mejor sus genes y su mejor predisposición a comportamientos “saludables” para el propio clan.</p>

<p style="text-align: justify;">Ya <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Darwin" rel="nofollow" class="liwikipedia">Charles Darwin</a> lo había intuido y así lo propuso en su libro “<em>El origen del hombre”:</em> “<em>Cualquier animal dotado de instintos sociales bien definidos, incluidos los vínculos afectivos de parentesco, llegaría inevitablemente a la adquisición del sentido moral o de la conciencia cuando sus facultades intelectuales alcanzan o se aproximan al desarrollo al que han llegado en el hombre”. </em>O bien:<em> &#8220;<em>Una tribu que incluye muchos miembros que, de poseer un alto grado del espíritu de patriotismo, fidelidad, obediencia, coraje y simpatía, siempre estuviesen dispuestos a ayudarse unos a otros, a sacrificarse a sí mismos por el bien común, resultaría victoriosa sobre la mayoría de las demás tribus, y esto sería selección natural&#8221;.</em></em></p>

<p style="text-align: justify;">Ideas que también las vemos subyaciendo en las opiniones del primatólogo holandés y premio Nobel <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Frans_de_Waal" rel="nofollow" class="liwikipedia">Frans de Waal</a>, cuando habla en su libro &#8220;<em>Primates y filósofos</em>&#8221; de lo que él conceptúa como <strong>círculos de la moralidad.</strong> Afirma que la moralidad surgió <strong>evolutivamente</strong> como un recurso de la propia comunidad, para extenderla más tarde hacia los otros grupos humanos en general y finalmente hacia los animales no humanos.</p>

<div id="attachment_36820" class="wp-caption aligncenter" style="width: 540px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Frans_de_Waal-y-Marina.jpg" class="liimagelink"><img class="size-full wp-image-36820" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Frans_de_Waal-y-Marina.jpg" alt="" width="530" height="231" /></a><p class="wp-caption-text">Frans de Waal (izda) (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Frans_de_Waal#/media/File:Frans_de_Waal.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a>, CC BY-SA 3.0) y José A. Marina (dcha) (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Antonio_Marina#/media/File:Jose_Antonio_Marina_Wikipedia.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a>, CC BY-SA 3.0)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Según él la base de la moralidad  la debemos buscar en las respuestas emocionales, entre ellas la empatía. ¿Recordamos la teoría de la mente? A partir de ella surge el altruismo recíproco (que se ha manifestado como un factor del mecanismo evolutivo biológico) o un cierto sentido de justicia, que De Waal ha intuido a través del estudio del comportamiento de algunos simios. La moral en los seres humanos sería una continuación evolutiva de pautas de conducta emocional emergidas en algún animal ancestro común.</p>

<p style="text-align: justify;">La idea se repite en las <a href="http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/educacion/2015-01-20/por-que-hay-que-ensenar-valores-eticos-en-la-escuela_624100/" class="liexternal">palabras</a> del filósofo <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Antonio_Marina" rel="nofollow" class="liwikipedia">José Antonio Marina</a>: <em>“…</em><em>la ética se define, precisamente, como el conjunto de las mejores soluciones que <strong>ha inventado</strong> la inteligencia humana para resolver los inevitables conflictos que la convivencia humana provoca”</em>.</p>

<p style="text-align: justify;">Parece, pues, una opinión bastante generalizada el que el sentimiento de trascendencia, que acaba concretándose en un cuerpo de conductas socialmente aceptables, puede tener un origen evolutivo. Espoleado el hombre del Paleolítico superior por una serie de cuestiones en apariencia inexplicables, llegó a una serie de comportamientos que son buenos para la supervivencia del grupo y, a la postre, de sí mismo: las conductas éticas, que en la mayor parte de las ocasiones toman cuerpo en la espiritualidad. Como resumen, podemos pensar que el sentimiento religioso, la ética y la moral se manifestaron como emergencias evolutivas, apoyadas en una conciencia autorreflexiva, con el propósito vital e ineludible de mantener el equilibrio homeostático individual y social.</p>

<p style="text-align: center;"><strong>********************************</strong></p>

<p style="text-align: justify;">Continuemos ahora con el hilo de acontecimientos de nuestra historia. Nuestros hombres habían conquistado -todo entrecomillado, por supuesto- la dialéctica, la estética, la ética y la trascendencia. Estaban preparados.</p>

<p style="text-align: justify;">Hace 10.000 años, aquellos <em>Homos sapiens</em> tan plenamente humanos se aprestaban a aventurarse a través de unas novedades culturales que les permitieron abrir las puertas definitivas hacia la humanidad tecnológica y la cultura plenamente simbólica de nuestros tiempos. Iba a cambiar drásticamente lo que hasta ahora se piensa que pudo ser su forma de vida de finales del Paleolítico, que algunos la imaginan como relativamente dura: sus necesidades ciertamente no tenían que ser complejas en un mundo donde las podían cubrir con una cierta facilidad gracias a la fortaleza del grupo, a su desarrollado conocimiento y a la potencia de su mente reflexiva recién conquistada. Como en los grupos cazadores-recolectores actuales, su particular forma de vida les permitiría disponer de tiempo ocioso al cabo del día. Tiempo para relacionarse, pensar y, ¿por qué no?, filosofar.</p>

<p style="text-align: justify;">El párrafo siguiente nos pone en este contexto, muy alejado de la visión tradicional del bruto hombre del Paleolítico.</p>

<div id="attachment_36818" class="wp-caption aligncenter" style="width: 650px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Göbekli_Tepe.jpg" class="liimagelink"><img class="size-full wp-image-36818" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Göbekli_Tepe.jpg" alt="" width="640" height="225" /></a><p class="wp-caption-text">Poblado de cazadores-recolectores de Göbekli Tepe, en Turquía. Datado en hace 11.500 años (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/G%C3%B6bekli_Tepe#/media/File:G%C3%B6bekli_Tepe.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a>, CC BY-SA 3.0)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Situémonos en hace once o doce mil años. Estamos en un momento en el que se supone que los pueblos humanos seguían siendo cazadores y recolectores. Vayamos a la actual Turquía, al yacimiento de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/G%C3%B6bekli_Tepe" rel="nofollow" class="liwikipedia">Göbekli Tepe</a>. Sorprendentemente, allí nos encontramos con unas vastas construcciones megalíticas que conforman un entramado de estancias soportadas por columnas, hermosamente decoradas con figuras talladas. Se han hecho diversas interpretaciones de estas edificaciones, aunque la más aceptada es que se trataba de un santuario. Todos nos preguntamos cómo es posible que unos simples cazadores-recolectores, en teoría nómadas, pudieran tener los recursos y la decisión como para construirlo. Pero así fue… ahí está. ¿Por qué un gran santuario local?, ¿de dónde salió la fuerza de trabajo para construirlo, si los pueblos de la época no debían ser muy numerosos?, ¿cómo se alimentaban aquellos numerosos trabajadores en un mundo que aún suponemos era de caza y recolección? Sin lugar a dudas, la construcción de complejos monumentales se encontraba entre las capacidades de los cazadores-recolectores y no solamente entre las comunidades sedentarias de agricultores-ganaderos. Hoy por hoy no tenemos respuesta, pero sí constituye un potente foco de luz para lo que nos proponemos: entender el camino humano hacia el raciocinio, y Göbekli Tepe parece insinuarnos que sus constructores y habitantes ya habían llegado.</p>

<p style="text-align: justify;">En este sentido son muy significativas las palabras de Yuval Harari, que en su libro “<em>De animales a dioses</em>” propone lo siguiente: &#8220;<em>Fuera lo que fuese, los cazadores-recolectores creyeron que valía la pena dedicarles una enorme cantidad de esfuerzo y tiempo. La única manera de construir Göbekli-Tepe era que miles de cazadores-recolectores pertenecientes a bandas y tribus diferentes cooperaran a lo largo de un tiempo prolongado. Sólo un sistema religioso o ideológico complejo podía sostener tales empresas</em>&#8220;.</p>

<p style="text-align: justify;">En la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/11/27/biografia-de-lo-humano-23-los-ultimos-10-000-anos/" class="liinternal">siguiente entrada</a> abandonaremos el Paleolítico. Con las puertas abiertas por los hombres y mujeres de Göbekli Tepe, entraremos en el periodo de las novedades sociales. Asistiremos a la domesticación de los animales y plantas por parte del homo. Y parece ser que allí se inició la consolidación definitiva de nuestra humanidad. Nos leemos.</p>
]]></content:encoded>
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	<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/</creativeCommons:license>
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		<title>Biografía de lo Humano 21: Entre hace 40.000/50.000 a 10.000 años II, el arte</title>
		<link>https://eltamiz.com/elcedazo/2016/10/29/biografia-de-lo-humano-21-entre-hace-40-00050-000-a-10-000-anos-ii-el-arte/</link>
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		<pubDate>Sat, 29 Oct 2016 17:24:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jreguart</dc:creator>
				<category><![CDATA[Antropología]]></category>
		<category><![CDATA[Evolución]]></category>
		<category><![CDATA[jreguart]]></category>

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		<description><![CDATA[Seguimos en la época comprendida entre 40.000/50.000 a 10.000 años antes de hoy. Dijimos en la entrada anterior de esta serie que a lo largo de este intervalo se gestó lo que se conoce como Revolución Cognitiva del Paleolítico Superior. Y estuvimos hablando de Homo sapiens como casi el único personaje de la trama, obviando a los [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Seguimos en la época comprendida entre 40.000/50.000 a 10.000 años antes de hoy. Dijimos en <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/10/15/biografia-de-lo-humano-20-entre-hace-40-00050-000-a-10-000-anos-i-la-vida/" target="_blank" class="liinternal">la entrada anterior</a> de <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/series/biografia-de-lo-humano/" class="liinternal">esta serie</a> que a lo largo de este intervalo se gestó lo que se conoce como <strong>Revolución Cognitiva del Paleolítico Superior</strong>. Y estuvimos hablando de <em>Homo sapiens</em> como casi el único personaje de la trama, obviando a los espléndidos neandertales europeos, erectos asiáticos y heidelbergenses africanos. Pido excusas. No es un menosprecio: la cuantía en el conocimiento que de los primeros se tiene, manda. De todas formas, para lo que nos proponemos, la explosión de lo &#8220;Humano&#8221;, toda manifestación cultural nos da pistas valiosas. Quizás las veamos un poco antes en el tiempo, quizás un poco después.</p>

<p style="text-align: justify;">Nos habíamos quedado hablando de la caza, y decíamos que los hombres de aquella época, al plantearse esta actividad lo hacían con un sentimiento de unidad indisoluble con la propia naturaleza y el objeto de su caza. Este componente de pensamiento antropomórfico puede que incorporara un nuevo valor, pudo ser uno de los antecedentes necesarios para que emergiera y se consolidara una manifestación realmente específica y personal de la especie humana: <strong>el arte</strong>.</p>

<div id="attachment_36698" class="wp-caption aligncenter" style="width: 348px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Venus_of_Brassempouy.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36698  " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Venus_of_Brassempouy.jpg" alt="" width="338" height="269" /></a><p class="wp-caption-text">Vista frontal y lateral de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Venus_de_Brassempouy" rel="nofollow" class="liwikipedia">dama de Brassempouy</a> (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Venus_de_Brassempouy#/media/File:Venus_of_Brassempouy.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a>, Dominio Público)</p></div>

<p style="text-align: justify;"></p>

<p style="text-align: justify;">Posiblemente las manifestaciones artísticas se iniciaron como el resultado de una <em>necesidad de mostrar la identidad individual o colectiva.</em> Mediante el arte, o lo que fuera esta manifestación, el artista querría comunicar algo a un observador externo&#8230; ¿qué sería lo que quiso transmitir? Habrá que focalizarnos en lo que debía ser realmente importante para aquellos hombres: la supervivencia. Es decir, vuelve de nuevo el concepto de homeostasis. Con las manifestaciones artísticas se pretendería avisar de amenazas, de la existencia de espacios vitales, presentar señales de lugares privilegiados para conseguir alimentos, acotar comportamientos sociales… Con el tiempo, la habilidad del artesano generaría unos patrones que fueron calando en los gustos de los individuos, vía formas y colores, al activar los sentimientos ancestrales, tan importantes para la vida, del placer o del bienestar, que hasta entonces sólo los habrían provocado la belleza de la naturaleza. Sentimientos que no sólo eran encontrados en las experiencias visuales, sino también en las expresiones sonoras de la naturaleza o de los propios humanos, en las que se percibían resonancias más agradables que otras, tonos y timbres que sacaban emociones del interior.</p>

<p style="text-align: justify;">Esta componente emotiva detonante del arte coincide con la tesis que proponen el biólogo evolutivo <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jordi_Agust%C3%AD" target="_blank" rel="nofollow" class="liwikipedia">Jordi Agustí Ballester</a> y el antropólogo <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Eudald_Carbonell" rel="nofollow" class="liwikipedia">Eudald Carbonell</a>, en su libro &#8220;<em>La evolución sin sentido</em>&#8220;. Parten de la idea de que el <em>Homo sapiens</em> presenta una emotividad &#8220;en exceso&#8221; en comparación con los otros homos, una habilidad que se generó en el proceso por el que se hacían más complejas sus estructuras neuronales. Una pauta funcional que en un inicio no era directamente necesaria para la vida, pero que así se manifestó cuando el ambiente le dio un plus evolutivo. En las propias <a href="http://ilevolucionista.blogspot.com.es/2015/09/entrevista-jordi-agusti.html" class="liexternal">palabras</a> de Jordi Agustí: <em>&#8220;Este exceso de emotividad pudo dar lugar a diversas manifestaciones simbólicas, como en el caso del arte rupestre, y después, secundariamente, estas manifestaciones adquirieron un valor adaptativo como canales de comunicación dentro del grupo y como elementos que permitían estructurarlo. Pero originariamente estas manifestaciones no habrían tenido una función en sí mismas, sino que habrían aparecido como elementos asociados a la nueva estructura de nuestro cerebro&#8221;</em>.</p>

<p style="text-align: justify;">¿Cómo fueron los albores de lo que creemos manifestaciones artísticas?</p>

<p style="text-align: justify;">Hay que puntualizar que algunos autores opinan que el arte paleolítico no se ajusta a lo que concebimos hoy en día como “arte”. En aquellos momentos es difícil imaginar una intencionalidad artística en unos grupos humanos en donde primaba más el grupo que el individuo. No existiría el artista -un individuo con unos ciertos valores estéticos, en cualquier caso distintos a los nuestros actuales-, ni intencionalidad, en el sentido de querer lanzar un mensaje a los demás, ya sea concreto o emocional. No muy diferente a lo que debe pasar por las mentes de algunos aborígenes australianos que borran sus pinturas relativamente recientes, posiblemente porque su utilidad ya pasó, lo que evidentemente muestra que aquello que habían dibujado carecen de importancia estética para ellos.</p>

<p style="text-align: justify;">De todas formas, intentaremos seguir en el rastro dejado en los restos arqueológicos evidencias de lo que consideramos el proceso que siguió una mente con una elemental intención artística: generación primaria de una imagen mental, necesidad de comunicar algo con una cierta intención y habilidad para atribuir a la imagen mental ideada de un significado apropiado a lo que se quiere comunicar. Más allá de esto, el arte, con su utilidad abstracta y su componente emocional, sería un subproducto moderno. A pesar de esta salvedad, nosotros continuaremos hablando de un arte en el Paleolítico.</p>

<p style="text-align: justify;">Junto a la aparición de los objetos líticos del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Industria_l%C3%ADtica" rel="nofollow" class="liwikipedia">Modo 4</a>, y con un cierto retraso, se comienzan a ver las primeras manifestaciones del “arte”, en forma de figuras de animales y hombres, que pudieran servir de colgantes o adornos, así como las de pinturas y grabados rupestres. Quizás una de las primeras manifestaciones de este tipo de arte, datadas en al menos hace 51.200 años, sea la <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-024-07541-7" class="liexternal">imagen</a> de un jabalí salvaje hallada en la cueva Leang Tedongnge de la isla indonesia de Sulawesi. Una manifestación artística un poco más moderna, 44.000 años, la encontramos en la isla de Célebes (Indonesia) en la que se pueden ver <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-019-1806-y" class="liexternal">imágenes</a> que retratan a un grupo de teriántropos –figuras humanas con características animales– cazando mamíferos con lanzas o cuerdas, lo que podría convertirlas en las pinturas rupestres con escenas de caza más antiguas conocidas de nuestra especie.</p>

<div id="attachment_70211" class="wp-caption aligncenter" style="width: 410px"><a href="https://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2016/10/pimturas-rupestres-celebes1.jpg" class="liimagelink"><img class="size-full wp-image-70211" title="pimturas rupestres celebes" src="https://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2016/10/pimturas-rupestres-celebes1.jpg" alt="" width="400" height="264" /></a><p class="wp-caption-text">Una de las primeras pinturas rupestres conocidas datadas en hace 44.000 años. Corresponden a una escena de caza. Han sido encontradas en unas cuevas de la isla Célebes (<a href="https://www.nature.com/articles/s41586-019-1806-y" class="liexternal">Imagen</a>: Griffith University, M. Aubert et al., Nature 2019, fair use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Casi de la misma época son las dos <a href="http://www.nature.com/nature/journal/v514/n7521/full/nature13422.html" class="liexternal">figuras</a> de animales que se localizaron en las <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Maros_Regency" rel="nofollow" class="liwikipedia">cuevas de Maros</a> de la isla indonesia de Sulawesi, datadas en hace unos 40.000 años. No le van muy detrás el arte rupestre de la cueva rumana de <a href="http://www.financiarul.ro/2013/08/20/pestera-coliboaia-cele-mai-vechi-picturi-rupestre-din-europa/" class="liexternal">Coliboaia</a>, de hace 35.000 años, o de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cueva_de_Chauvet" rel="nofollow" class="liwikipedia">cueva Chauvet</a>, en Francia, datados en unos 30.000 años. O la plaqueta pintada de la <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Apollo_11_Cave" rel="nofollow" class="liwikipedia">cueva del Apolo 11</a> en Namibia, datada en 25.000 años de antigüedad. Su época más apoteósica es la que va entre hace 15.000 y 8.000 años. Es un arte en el que prácticamente no hay escenas, siendo básicamente descriptivo, lo que abundaría en el carácter simbólico específico que se reconoce en las manifestaciones artísticas del hombre primitivo y que ahora ya podemos extrapolar al <em>sapiens</em>. Como vemos, las manifestaciones de arte rupestre están generalizadas en los tres viejos continentes, aunque por razones fáciles de entender se conoce con mayor profundidad lo acontecido en Europa.</p>

<div id="attachment_36709" class="wp-caption aligncenter" style="width: 594px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Primeras-Pinturas-rupestres.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36709 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Primeras-Pinturas-rupestres.jpg" alt="" width="584" height="400" /></a><p class="wp-caption-text">Arriba izda: Pinturas rupestres de las cuevas de Maros en Indonesia, datadas en hace 40.000 años. Se trataría de un <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Babyrousa_babyrussa" rel="nofollow" class="liwikipedia">babirusa</a>, una especie de cerdo (imagen: <a href="http://www.nature.com/nature/journal/v514/n7521/full/nature13422.html" class="liexternal">Nature</a>, Fair Use). Arriba dcha:  Rinoceronte lanudo de Coliboaia en Rumanía (<a href="https://sites.google.com/site/gigantiiultimeiglaciatiuni1/home/pestera-coliboaia---cea-mai-veche-arta-parietala-din-europa" class="liexternal">imagen</a>: Andrei Posmosanu, Fair Use). Abajo izda: Caballos de la cueva de Chauvet en Francia (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cueva_de_Chauvet#/media/File:Chauvethorses.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">wikimedia</a>, Dominio Público). Abajo dcha: Pictograma zoomórfico de la cueva Apolo 11 de Namibia (<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Apollo_11_Cave#/media/File:Apollo-11_stone_slab.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">wikimedia</a>, Dominio Público)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Una gran parte de estas expresiones artísticas se realizaron en los rincones más interiores y de difícil acceso de las cuevas, lejos de la luz exterior, y se centran en la representación casi exclusiva de animales. Muchos de los animales dibujados corresponden a individuos de especies que sabemos, por los restos arqueológicos, que no eran objeto de caza. En raras ocasiones aparece la figura humana que se introduce en estas representaciones mucho más tarde, como sucede en el arte rupestre africano o el levantino, en el entorno de hace unos 10.000 años.</p>

<p style="text-align: justify;">Sorprende también el dominio conceptual de la tercera dimensión, manifestación clara de un pensamiento abstracto y predictivo. Y lo decimos al ver como en algunos casos, como en los paradigmáticos bisontes de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cueva_de_Altamira" rel="nofollow" class="liwikipedia">cueva de Altamira</a> en España, el artesano acopló perfectamente su imagen mental a un relieve natural de la roca.</p>

<div id="attachment_36713" class="wp-caption aligncenter" style="width: 394px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Bisontes-de-Altamira1.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36713 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Bisontes-de-Altamira1.jpg" alt="" width="384" height="257" /></a><p class="wp-caption-text">Bisontes de la cueva de Altamira en España, de hace 15.540 años (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cueva_de_Altamira#/media/File:12_Vista_general_del_techo_de_pol%C3%ADcromos.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">wikimedia</a>, CC BY-SA 3.0)</p></div>

<p style="text-align: justify;">A la abstracción pura que conlleva la imagen por ella misma, se le ha intentado añadir su razón de ser en las conductas de aquellos hombres. La interpretación más común, dados los recónditos lugares donde se encuentra mucho del arte rupestre, atribuye a las cuevas pintadas la categoría de santuarios con un significado fuera de lo cotidiano. Idea que puede verse reforzada gracias al estudio de comportamientos similares en pueblos primitivos de hoy en día, en los que las pinturas son consecuencia de alucinaciones de sus chamanes. Como afirma el antropólogo <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Eudald_Carbonell" rel="nofollow" class="liwikipedia">Eudald Carbonell</a> en su libro “<em>Planeta humano</em>”: “<em>Pensamos que no sería descabellado considerar que una mitología básica hubiera coexistido con unos ritos que introdujeran la alucinación como una forma de trascendencia, y que ambas manifestaciones simbólicas hubieran compartido el mismo espacio subterráneo</em>”. Si ello fuera así estaríamos hablando también de la existencia hace unos 30.000 años de un cierto sentido de la trascendencia en el <em>Homo sapiens</em>.</p>

<p style="text-align: justify;">Relacionado también con manifestaciones de arte rupícola se especula asimismo sobre el porqué de las “<em>manos pintadas</em>” -<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Estarcido" rel="nofollow" class="liwikipedia">estarcidos</a>- como las que, como un ejemplo, aparecen en la cueva de la Fuente del Salín, España, con una antigüedad de 22.340 años. O las más antiguas aún, en las mencionadas cuevas indonesias de Maros, datadas en al menos 35.000 años. Probablemente con ello se puso por primera vez de manifiesto el concepto de que una forma ficticia equivaliera a algo real. Idea que pudo derivar del hecho de conexionar la abstracción de lo mágico con la realidad de lo dibujado.</p>

<div id="attachment_36719" class="wp-caption aligncenter" style="width: 318px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/cuevas-Salín.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36719  " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/cuevas-Salín.jpg" alt="" width="308" height="240" /></a><p class="wp-caption-text">Estarcido de manos de la española cueva de Fuentes de Salín, de hace 22.340 años (<a href="http://turismodecantabria.com/disfrutala/que-visitar/2-cueva-de-la-fuente-del-salin/buscador-aWRab25hPTYm" class="liexternal">imagen</a>: Turismo de Cantabria, fair use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">El arte rupestre es sobradamente conocido por la mayoría de los curiosos de la antropología, aunque por su espectacularidad y plasticidad parecen postergar otro tipo de manifestaciones artísticas igualmente notables. Y no sólo es que oculten su valor estético, sino que también pueden postergar el mensaje que nos envían acerca de la &#8220;racionalidad&#8221; de los artistas que las hicieron. Nos estamos refiriendo a obras tan geniales -pensad en su momento- como las que siguen.</p>

<p style="text-align: justify;">Hay una serie de esculturas que bien podríamos decir que tuvieron un uso familiar alejado de lo mágico. Se trata de las <strong>venus</strong> que aparecen en yacimientos europeos, tales como la de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Venus_de_Willendorf" rel="nofollow" class="liwikipedia">Willendorf</a>, en Austria, de unos 20.000 años de antigüedad, o la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Venus_de_Laussel" rel="nofollow" class="liwikipedia">venus de Laussel</a> con la misma edad. Su abundancia en recintos habitacionales y el hecho de que no se encuentran en enterramientos parece darle un carácter de reconocimiento a la mujer. La abstracción de individuo se ha matizado y enriquecido al distinguir lo femenino.</p>

<div id="attachment_36723" class="wp-caption aligncenter" style="width: 495px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/venus-del-paleolitico-superior.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36723 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/venus-del-paleolitico-superior.jpg" alt="" width="485" height="311" /></a><p class="wp-caption-text">Venus del Paleolítico superior. A la izda: Venus de Willendorf (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Venus_de_Willendorf#/media/File:Venus_of_Willendorf_frontview_retouched_2.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">wikimedia</a>, CC BY 2.5). A la dcha: Venus de Laussel (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Venus_de_Laussel#/media/File:Venus-de-Laussel-vue-generale-noir.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">wikimedia</a>, CC BY 3.0). Ambas de hace 20.000 años.</p></div>

<p style="text-align: justify;">Otro tipo de esculturas o figuras abundan en la idea de la riqueza de abstracción más allá de lo individual. Me refiero a la realización de <strong>figuras teriomorfizadas</strong>, mezcla de hombre y animal. El artista ya tenía una notoria capacidad de abstracción, de tal calibre que claramente podía pensar en seres imaginarios y no reales. Un ejemplo lo encontramos en la estatuilla del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hombre_le%C3%B3n" rel="nofollow" class="liwikipedia">hombre-león</a> de la cueva alemana de Hohlenstein-Stadel. Su antigüedad es de unos 32.000 años. Podríamos pensar que el hombre-león jugó un papel importante en la mitología humana del comienzo del Paleolítico superior.</p>

<div id="attachment_36746" class="wp-caption aligncenter" style="width: 385px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/hombre-leon2.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36746 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/hombre-leon2.jpg" alt="" width="375" height="432" /></a><p class="wp-caption-text">Hombre-león de Hohlenstein-Stadel -32.000 años- (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hombre_le%C3%B3n#/media/File:Lion_man_photo.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">wikimedia</a>, Dominio Público)</p></div>

<p style="text-align: justify;">También encontramos imágenes “teriomorfizadas” pintadas, como la de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cueva_de_El_Castillo" rel="nofollow" class="liwikipedia">cueva</a> del Castillo en el norte de España, que representa un ser con cabeza y cuerpo de bisonte y extremidades inferiores aparentemente humanas en las que se puede apreciar con claridad la forma del pie humano. O el conocido como &#8220;el hechicero&#8221; de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gruta_de_Trois_Fr%C3%A8res" rel="nofollow" class="liwikipedia">gruta</a> des Trois Frères en el sur de Francia, que representa a un ser antropomorfo con piernas humanas, órganos genitales masculinos, patas posteriores de oso, cola de caballo, astas y orejas de ciervo, barba de bisonte y ojos de búho. Este enigmático personaje se halla situado en un lugar casi inaccesible, a 4 m de altura, por encima del resto y dominando el espacio a su alrededor</p>

<div id="attachment_36728" class="wp-caption aligncenter" style="width: 528px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/teromorfo-de-Trois-freres.png" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36728  " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/teromorfo-de-Trois-freres.png" alt="" width="518" height="253" /></a><p class="wp-caption-text">Teriomorfo de Trois Frères. A la izquierda la imagen original -15.000 años- (foto: R. Bégouën). A la derecha un boceto (Henri Breuil) (<a href="http://ma.prehistoire.free.fr/dieucornu.htm" class="liexternal">imagen</a>)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Conviene pararse un poco en este punto. La representación de imágenes u objetos mezcla de hombres y animales no deja de ser una manifestación de lo que decíamos como pensamiento “global” del hombre del Paleolítico, por el que el propio individuo pensante no encuentra diferencia entre él y el entorno que le rodea. Todo es una misma identidad. Ello llevaba a <em>antropoformizar</em> -según la RAE,<em> conceder forma o cualidades humanas a una cosa o a un ser sobrenatural</em>- a los animales o bien a imaginar antepasados comunes de hombres y animales. Por extensión podemos pensar que eso era aplicado a cualquier aspecto u objeto de la naturaleza, costumbre que aún arrastramos los hombres modernos, en uno y otro aspecto. ¿Quién no habla de la mirada inteligente de nuestro perro, las intenciones del toro de lidia que aparece en la plaza, o incluso de un bosque amenazador? ¿O quién no conoce ejemplos de <em>totemización</em> -<em>transformar algo de la naturaleza en emblema protector de la tribu o del individuo</em>- en culturas primitivas, o quizás en más avanzadas, en donde el hechicero invoca los mundos paralelos adoptando una imagen externa metamorfosis de animal y hombre? Y cómo no encontrar en el mencionado sustrato de la antropoformización o de la totemización el dato clave para el pensamiento <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Animismo" rel="nofollow" class="liwikipedia">animista</a> -<em>cualquier elemento del mundo natural está dotado de alma y es venerado como un dios</em>- sobre la naturaleza y, por extensión, el pensamiento espiritual.</p>

<p style="text-align: justify;">La realidad de este mundo difuso nos permite <a href="http://arqueologiacognitiva.blogspot.com.es/2016/05/ecos-del-pasado-remoto-una-historia.html" class="liexternal">sopesar</a> la posibilidad de que en un prolongado momento inicial se sobrepusieran dos tipos de humanidades. Los hombres que se consideraban hermanos iguales al resto de compañeros animales y los hombres que &#8220;racionalmente&#8221; se sentirían seres superiores a sus antiguos &#8220;colegas de la vida&#8221;. Entre las dos &#8220;humanidades&#8221; se habría dado un salto cualificativo a la autoconciencia. Este descubrimiento, el que los animales con los que convivían eran &#8220;otros&#8221;, les habría conducido a establecer unas nuevas relaciones con ellos que sería de base simbólica. Posiblemente esta nueva relación estaría en la base del nuevo arte rupestre, en donde la manifestación de la totemización o de las figuras mixtas animal-hombre es muy intensa.</p>

<p style="text-align: justify;">Algunos antropólogos y neurólogos opinan que en las redes neuronales, que inconscientemente aún recuerdan la época primitiva de pensamiento holístico -de unicidad-, puede estar la base del mito, tan generalizado a lo largo del tiempo en la geografía y entre los diversos pueblos, acerca del <em>Paraíso Perdido</em>, de lo que se conceptualiza como <em>la edad de oro de la humanidad</em>, en que todo se experimentaba en una misma comunión. La expulsión del paraíso sería la metáfora de la pérdida de la inocencia -unicidad con la naturaleza- del “<em>cándido primitivo</em>”, tras lo que apareció el pensamiento reflexivo y dual. En la tradición del Libro, Génesis 3: 7, tras comer de la fruta prohibida, &#8220;<em>entonces fueron abiertos los ojos de ambos </em>-Adán y Eva-<em>, y conocieron que estaban desnudos</em>&#8220;&#8230; clara alusión al descubrimiento de su propio yo, de su autoconsciencia. Todas estas consideraciones intentaremos ampliarlas en otra entrada. Ahora debemos seguir con el hilo interrumpido del arte paleolítico.</p>

<p style="text-align: justify;">Algunos de los elementos que pudieron ser cotidianos estaban fabricados mediante la técnica de la <strong>cerámica</strong>. Ya hablamos en <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/10/15/biografia-de-lo-humano-20-entre-hace-40-00050-000-a-10-000-anos-i-la-vida/" target="_blank" class="liinternal">la entrada anterior</a> de cómo se conoce este tipo de tratamiento sobre la arcilla para obtener recipientes desde hace 22.000 años. Traemos aquí de nuevo el tema ya que, simplificando, podemos hablar de una cerámica <em>no utilitaria, sino simbólica</em> durante el Paleolítico superior. Y nos interesa la atmósfera simbólica de fondo. El hecho de que se hubieran concebido objetos manufacturados sin un propósito evidente.</p>

<p style="text-align: justify;">Y también nos interesa ser conscientes de la dificultad de su tecnología. Analizando las piezas, datadas en 17.500 años, encontradas en el <a href="https://www.academia.edu/1809494/First_Epigravettian_Ceramic_Figurines_from_Europe_Vela_Spila_Croatia_" class="liexternal">yacimiento</a> croata de Vela Spila, se observa una significativa variación de colores en el barro, lo que nos indica una cocción poco uniforme pero que tuvo que alcanzar temperaturas bastante importantes para el Paleolítico, entre los 600 y 800°C. En algunas piezas la técnica empleada fue el modelado de las distintas partes por separado para posteriormente ser unidas durante la cocción. Sería interesante hacer un <a href="https://www.bbvaopenmind.com/wp-content/uploads/static/pdf/06_VAN_DER_LEEUW_ESP.pdf" class="lipdf">análisis</a> de los pasos recursivos necesarios para completar el proceso, desde la selección de la arcilla, condiciones del hogar y planificación de la operativa. Posiblemente podríamos deducir un baremo muy próximo al de los 7+2 pasos de la capacidad de la memoria operativa a corto plazo moderna. La nuestra.</p>

<p style="text-align: justify;">En <a href="http://www.cam.ac.uk/research/news/archaeologists-uncover-palaeolithic-ceramic-art" class="liexternal">palabras</a> de la arqueóloga <a href="http://www.southampton.ac.uk/archaeology/about/staff/raf1y12.page" class="liexternal">Rebecca Farbstein</a>, investigadora de Vela Spila: <em>&#8220;El desarrollo de este nuevo material y nueva tecnología puede haber sido un catalizador para una transformación más general de la expresión artística y el arte figurativo en este lugar miles de años atrás&#8221;</em></p>

<div id="attachment_36740" class="wp-caption aligncenter" style="width: 304px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/ceramica-paleolitico.g006.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36740   " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/ceramica-paleolitico.g006-1024x936.jpg" alt="" width="294" height="270" /></a><p class="wp-caption-text">Pieza de cerámica del yacimiento croata de Vela Spila, correspondiente a la pata y el lomo de un animal, interpretado como un caballo o un ciervo. Datada en hace 17.500 años (<a href="https://www.academia.edu/1809494/First_Epigravettian_Ceramic_Figurines_from_Europe_Vela_Spila_Croatia_" class="liexternal">imagen</a>: R. Farbstein, PLoS ONE, fair use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">En Europa, además de Vela Spila, caben destacar también los <a href="http://lacienciadivulgativa.blogspot.com.es/2013/03/el-origen-de-la-ceramica-el-arte.html" class="liexternal">yacimientos</a> checos del grupo de Moravia, donde se encontraron más de 16.000 objetos cerámicos que tienen una datación de entre 32.000 y 27.000 de años. En África encontramos cerámica paleolítica en el yacimiento argelino de Tamar Hat, en donde se documentó un fragmento que representaba un cuerno de animal, datado entre 26.000 y 22.000 años. De Asia ya se habló en <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/10/15/biografia-de-lo-humano-20-entre-hace-40-00050-000-a-10-000-anos-i-la-vida/" target="_blank" class="liinternal">la entrada anterior</a> acerca de la existencia de cerámica de 22.000 años.</p>

<p style="text-align: justify;">Y de la cerámica no utilitaria a otra manifestación artística, evidentemente no utilitaria más allá de su dimensión hedonista: <strong>la música</strong>.</p>

<p style="text-align: justify;">Es evidente que nuestra cultura moderna nos empuja a entrever como una de las primeras manifestaciones del arte, más antigua aún que las pinturas rupestres, la “flauta” de <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Divje_Babe_Flute" rel="nofollow" class="liwikipedia">Divje Babe</a>, una cueva en Eslovenia, datada en hace unos 43.000 años, o en la más moderna, alemana, de <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Paleolithic_flutes" rel="nofollow" class="liwikipedia">Hohle Fels</a> (37.000-40.000 años). Ésta última un hueso de animal que ha sido vaciado y perforado en su parte superficial formando pequeños agujeros a lo largo de la pieza. Curiosamente la distancia entre agujeros corresponde a los de una flauta moderna. Evidentemente no hay pruebas contundentes para asegurar si este instrumento del <em>Homo sapiens</em> europeo era utilizado para crear unos sonidos agradables al oído o bien manifestaciones de algo esotérico dominado sólo por el músico. Pero aparte de hacernos pensar en un hombre habilidoso en el tallado de huesos, o entusiasta con un útil con el que se comunicaba en la distancia, este “instrumento” nos lleva a la posible existencia de un hombre impresionado por la armonía de los sonidos,  un hombre cuyas emociones sobrepasaban largamente las específicas para la subsistencia.</p>

<div id="attachment_36748" class="wp-caption aligncenter" style="width: 406px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/flautas-paleolitico.png" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36748 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/flautas-paleolitico.png" alt="" width="396" height="332" /></a><p class="wp-caption-text">Flautas del Paleolítico superior. A la izda: Flauta de Hohle Fels de hace 37.000 años (<a href="http://www.researchgate.net/publication/26318287_New_Flutes_Document_the_Earliest_Musical_Tradition_in_Southwestern_Germany" class="liexternal">imagen</a>: S.C. Münzel, fair use). A la dcha: flauta de Divje Babe de hace 43.000 años (<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Paleolithic_flutes#/media/File:Fl%C3%BBte_pal%C3%A9olithique_(mus%C3%A9e_national_de_Slov%C3%A9nie,_Ljubljana)_(9420310527).jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a>, CC BY 2.0)</p></div>

<p style="text-align: justify;">No en vano la música no deja de ser un elemento más de expresión y comunicación y, por tanto, está en los cimientos de las relaciones sociales y del impulso hacia &#8220;lo humano&#8221;. Hay quien opina que la capacidad musical se compone de una serie de facultades innatas que se concretan en los universales musicales y lingüísticos propios del pensamiento humano, las reglas básicas que forman una gramática común a todos los lenguajes y sistemas musicales. Tanto unos como otras poseen una estructura jerárquica que consiste en elementos acústicos -palabras en el lenguaje o notas y acordes en la música-, que se combinan para formar frases -oraciones o melodías- a las que se les añade un componente emocional -prosodia o modalidad-. Estos sistemas gramaticales no son elementos independientes y autónomos, sino que son la concreción de habilidades mentales que tienen un reflejo en el pensamiento interno del cerebro, es decir, en unos sistemas neuronales definidos e independientes.</p>

<p style="text-align: justify;">Podemos pensar, por consiguiente, que en el momento en que se consolidaba un lenguaje oral complejo, a la par se consolidaba una sensibilidad musical. Por eso no nos resulta llamativo que las áreas cerebrales que sirven de sustrato a ambas funciones, lenguaje y música, se solapen en cierto grado. Así lo <a href="http://www.colegiodeemeritos.es/docs/repositorio/es_ES/Cursos_2011/conf_3_cerebro_y_musica.pdf" class="lipdf">comenta</a> el neurólogo <a href="https://frubia.wordpress.com/about/" class="liexternal">Francisco J. Rubia</a>: “<em>Los resultados obtenidos en el estudio de los sustratos cerebrales de las funciones cognitivas como el lenguaje y la música nos apuntan a la posibilidad de una evolución conjunta de ambas habilidades a medida que el cerebro crecía en los últimos dos millones de años de evolución. Hasta el punto que algunos autores hablan de un estadio “musilingüístico” de la evolución. Esta relación entre lenguaje y música es especialmente evidente en la poesía”.</em></p>

<p style="text-align: justify;">Además de la existencia de un posible arte figurativo y musical, podemos hablar también de que aquellos hombres <em>sapiens</em> podrían haber comenzado a desarrollar una <strong>inteligencia de tipo científico</strong>. Lo que complementaría la visión de un <em>Homo</em> más imaginativo con lo que parecen ser útiles que llevan el singular matiz de estar diseñadas para uso de razonamientos conceptuales. Medidores del tiempo y el espacio… o quizás especializadas puertas de comunicación con su propio inconsciente, vivido en las incógnitas de la naturaleza que le rodeaba. Recordemos su perfil global de pensamiento por el que él y el entorno eran indistinguibles, eran la misma cosa.</p>

<p style="text-align: justify;">Comencemos por lo que pueden ser los primeros <strong>calendarios</strong> humanos.</p>

<p style="text-align: justify;">Uno sería el <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Lebombo_bone" rel="nofollow" class="liwikipedia">hueso</a> de Lebombo, datado en hace unos 35.000 años, encontrado en el yacimiento donde también se localizó el <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/09/18/biografia-de-lo-humano-19-desde-los-250-a-40-mil-anos-antes-de-hoy-iii-simbologias/" target="_blank" class="liinternal">ya mencionado enterramiento sudafricano de Border Cave</a>. Presenta 29 marcas en forma de estrías paralelas que se suponen pudo ser usado para el conteo de los días del <strong>ciclo lunar.</strong></p>

<div id="attachment_36752" class="wp-caption aligncenter" style="width: 435px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/hueso_lebombo.jpg" class="liimagelink"><img class="size-full wp-image-36752" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/hueso_lebombo.jpg" alt="" width="425" height="83" /></a><p class="wp-caption-text">Hueso de Lebombo, 35.000 años (<a href="http://www.lapizarradeyuri.com/wp-content/uploads/2010/12/magia_hueso_lebombo.jpg" class="liexternal">imagen</a>, fair use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Pero no es el único útil que <a href="http://pladelafont.blogspot.com.es/2012/11/la-diosa-luna.html" class="liexternal">creemos</a> representa el ciclo lunar. De mayor a menor antigüedad podemos mencionar el omóplato encontrado en el abrigo de Blanchard en Francia, datado en hace unos 30.000 años o el objeto de piedra caliza del yacimiento húngaro de Bodrogkeresztur (20.000 años). Usando como material el marfil tenemos la placa del yacimiento siberiano de Mal´ta, con unos 18.000 años de antigüedad, u otra lamina de hueso con hendiduras que se ha encontrado en la cueva de Taï junto a la ciudad francesa de Drôme, que se cree podría representar un calendario lunar y solar. Es mucho más moderna que los anteriores calendarios, ya que está datada en hace 10.000 años, en la frontera cronológica de la gran revolución agrícola-ganadera.</p>

<div id="attachment_36753" class="wp-caption aligncenter" style="width: 672px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/calendario-paleoloitico.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36753   " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/calendario-paleoloitico.jpg" alt="" width="662" height="226" /></a><p class="wp-caption-text">Calendarios del Paleolítico superior: (izda) el del abrigo de Blanchard, 30.000 años (<a href="http://www.cabinetmagazine.org/issues/28/rosenberg.php" class="liexternal">imagen</a>: Harvard University, Peabody Museum, fair use) y (dcha) el de Bodrogkeresztur, 20.000 años (<a href="http://pladelafont.blogspot.com.es/2012/11/la-diosa-luna.html" class="liexternal">imagen</a>: Science vol. 149, fair use<em>)</em></p></div>

<p style="text-align: justify;">Otra pieza que podemos encuadrar dentro de los objetos “especiales” es el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hueso_de_Ishango" rel="nofollow" class="liwikipedia">hueso</a> de Ishango encontrado en una zona limítrofe entre lo que hoy es la República del Congo y Uganda, datada aproximadamente en hace 20.000 años, que bien pudo ser un palo para contar al presentar grabaciones de múltiples estrías, del que incluso algunos científicos consideran la manifestación de un <strong>entendimiento matemático</strong> más allá del puramente de conteo. Animo a curiosear en el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hueso_de_Ishango" rel="nofollow" class="liwikipedia">enlace</a> a Wikipedia que propongo las teorías que, se supone, soportan este uso &#8220;calculístico&#8221;.</p>

<div id="attachment_36756" class="wp-caption aligncenter" style="width: 306px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/hueso-de-Ishango_IRSNB.jpg" class="liimagelink"><img class="size-full wp-image-36756" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/hueso-de-Ishango_IRSNB.jpg" alt="" width="296" height="479" /></a><p class="wp-caption-text">Hueso de Isago, 20.000 años (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hueso_de_Ishango#/media/File:Os_d%27Ishango_IRSNB.JPG" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a>, CC BY-SA 3.0)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Finalizamos con los objetos englobados en un hipotético grupo genérico de útiles diseñados para cubrir necesidades del día a día y que reflejarían el pensamiento abstracto, en este nuevo caso referente a la orientación espacial, hablando de un grabado sobre un colmillo de mamut encontrado en el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Doln%C3%AD_V%C4%9Bstonice_(sitio_arqueol%C3%B3gico)" rel="nofollow" class="liwikipedia">yacimiento</a> checo de Dolní Věstonice -de hace 27.000 años- y que algunos interpretan como <strong>un mapa</strong>. Las marcas reflejan un curioso parecido con la disposición del paisaje de la zona que dibujarían el antiguo trazado del río Dyja, sus meandros, las crestas de las colinas y los barrancos producidos en ellas por la erosión de las laderas. En el centro se observan un círculo y un semicírculo que se piensa podría corresponder al hogar de los cazadores que grabaron el colmillo.</p>

<div id="attachment_38686" class="wp-caption aligncenter" style="width: 496px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2016/01/Colmillo-Dolvi-Vestonice4.png" class="liimagelink"><img class=" wp-image-38686  " title="Colmillo Dolvi Vestonice" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2016/01/Colmillo-Dolvi-Vestonice4.png" alt="" width="486" height="306" /></a><p class="wp-caption-text">Lo que parece ser un mapa sobre el colmillo de un mamut -datado en 27.000 años- encontrado en el yacimiento checo de Dolni Vestonice (<a href="http://www.donsmaps.com/dolnivpottery.html" class="liexternal">Foto</a>: Don Hitchcock, réplica del colmillo expuesta en el <a href="http://www.atlasceska.cz/jihomoravsky-kraj/expozice-vek-lovcu-a-mamutu/" class="liexternal">Dolní Věstonice Muzeum</a>, fair use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Más moderno es el trozo de marfil de mamut encontrado por un campesino cuando estaba intentando construirse su bodega, en las proximidades del pueblo ucraniano de Mezhyrich. En ese lugar se encuentra un <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Mezhyrich" rel="nofollow" class="liwikipedia">yacimiento</a> con evidencias de haber sido un asentamiento humano, con restos de cabañas construidas con huesos de animales. El objeto grabado está datado en hace unos 15.000 años y se interpreta también como un mapa de los alrededores del poblado.</p>

<div id="attachment_36757" class="wp-caption aligncenter" style="width: 209px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/mammothskull-de-Mezhirich.jpg" class="liimagelink"><img class="size-full wp-image-36757" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/mammothskull-de-Mezhirich.jpg" alt="" width="199" height="358" /></a><p class="wp-caption-text">Lo que puede ser un mapa sobre un hueso de mamut de Mezhirich, 15.000 años (<a href="http://donsmaps.com/mammothcamp.html" class="liexternal">dibujo</a>: K. Sklenar, del libro &#8220;<em>Hunters of the Stone Age</em>&#8220;, fair use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Con nuestro mapa personal de la zona peatonal de Mezhirich acabamos nuestro paseo por el mundo del arte y los objetos simbólicos nacidos durante el Paleolítico superior. Todo ello en paralelo a lo que creemos la emergencia del pensamiento racional, reflexivo y proyectivo del hombre moderno. Estas mismas manifestaciones de su cultura nos lo han ido susurrando al oído. En la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/11/12/biografia-de-lo-humano-22-entre-hace-40-00050-000-a-10-000-anos-iii-la-trascendencia-humana/" class="liinternal">próxima entrada</a> profundizaremos más en el tema al hablar del pensamiento abstracto. Hasta entonces.</p>
]]></content:encoded>
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	<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/</creativeCommons:license>
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		<title>Biografía de lo Humano 20: Entre hace 40.000/50.000 a 10.000 años I, la vida</title>
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		<pubDate>Sat, 15 Oct 2016 19:30:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jreguart</dc:creator>
				<category><![CDATA[Antropología]]></category>
		<category><![CDATA[Evolución]]></category>
		<category><![CDATA[jreguart]]></category>

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		<description><![CDATA[En la entrada anterior de la serie &#8220;Biografía de lo Humano&#8220; nos despedíamos de unos hombres que estaban en el umbral del lenguaje argumentativo y de una mente racional compleja. A partir de esta entrada vamos a adentrarnos en el núcleo del nacimiento del comportamiento humano moderno: lo que se conoce como la Revolución Cognitiva del Paleolítico [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">En la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/09/18/biografia-de-lo-humano-19-desde-los-250-a-40-mil-anos-antes-de-hoy-iii-simbologias/" target="_blank" class="liinternal">entrada anterior</a> de la serie &#8220;<a href="http://eltamiz.com/elcedazo/series/biografia-de-lo-humano/" target="_blank" class="liinternal">Biografía de lo Humano</a>&#8220; nos despedíamos de unos hombres que estaban en el umbral del lenguaje argumentativo y de una mente racional compleja. A partir de esta entrada vamos a adentrarnos en el núcleo del nacimiento del comportamiento humano moderno: lo que se conoce como la <strong>Revolución Cognitiva del Paleolítico Superior</strong>. Al menos, eso es lo que opina una gran mayoría. Se supone que sucedió en el entorno de los años cincuenta mil a cuarenta mil antes de hoy: el gran salto hacia adelante se produjo en un periodo relativamente corto. Quizás fue el resultado de la historia, de una acumulación <em>cultural</em> en un <em>cerebro</em> humano suficientemente desarrollado que había conquistado un <em>lenguaje </em>sofisticado.</p>

<p style="text-align: justify;">Sin embargo, no parece que los cambios anatómicos del cerebro fueran &#8220;el&#8221; factor decisivo, ya que el <em>Homo sapiens</em> de entonces tenía ya un encéfalo semejante al nuestro actual. Incluso el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Homo_neanderthalensis" rel="nofollow" class="liwikipedia"><em>Homo neanderthalis</em></a> lo tenía mayor. Más bien parece que las circunstancias externas por fin consiguieron la maduración de sus potencialidades neuronales, produciéndose un cambio cultural de un alto nivel. Cambio que se observa tanto en África como en Eurasia.</p>

<div id="attachment_36567" class="wp-caption aligncenter" style="width: 442px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Lascaux_painting.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36567 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Lascaux_painting.jpg" alt="" width="432" height="283" /></a><p class="wp-caption-text">Pinturas en las cuevas de Lascaux -hace 14.000 años-, arte que se considera el indicio más evidente de la evolución de la mente hacia lo humano racional más complejo (<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Human_evolution_(origins_of_society_and_culture)#/media/File:Lascaux_painting.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a>, CC BY-SA 3.0)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Desde la antropología, la arqueología o la sociología <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Behavioral_modernity" rel="nofollow" class="liwikipedia">se considera</a> que el comportamiento moderno humano tiene que incorporar los siguientes elementos: herramientas, pesca, intercambios de productos entre grupos a grandes distancias, adornos personales, arte figurativo, juegos, música, cocinado de alimentos y enterramientos. Hasta este momento, en esta serie hemos estado dando multitud de vueltas acerca de casi todo ello, de forma que sabemos que algunos de estos elementos estaban ya presentes en el mundo antiguo, cuando se cruzaba la frontera cronológica del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Paleol%C3%ADtico_medio" rel="nofollow" class="liwikipedia">Paleolítico medio</a> al <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Paleol%C3%ADtico_superior" rel="nofollow" class="liwikipedia">superior</a>. Es decir, hace 40.000 años. Somos ya unos “expertos” y capaces de imaginar el entorno vital de los hombres que se adentraban en la gran aventura.</p>

<p style="text-align: justify;"></p>

<p style="text-align: justify;">Hemos comentado hasta la saciedad que el comportamiento moderno se alcanzó a medida que se fue dominando el manejo de ciertas abstracciones, fundamentalmente la de la <em>propia identidad</em>, primero grupal y después personal, la del sentimiento del <em>tiempo</em> y la de la percepción del <em>espacio</em>. De este dominio, mediante un cerebro con capacidad adecuada y la herramienta de un lenguaje casi argumental, emergió la reflexividad de un pensamiento plenamente simbólico, que permite bucear en un amplio abanico de posibilidades, tras de lo cual emerge una flexibilidad conductual. Y en cierta medida ello se puede rastrear a través de lo que se observa en los registros paleoantropológicos. Así hemos intentado hacerlo hasta ahora.</p>

<p style="text-align: justify;">A lo largo de las líneas que siguen dedicadas a este periodo nos centraremos casi en exclusiva en el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Homo_sapiens" rel="nofollow" class="liwikipedia"><em>Homo sapiens</em></a>. Es cierto que convivió con otras especies, pero… sucedió lo que sucedió. Suponemos que su mejor preparación le hizo triunfar en la competencia y quedarse en solitario. Creemos que los cuatro repuntes de temperaturas experimentados durante el periodo 52/45 mil años antes de hoy, en pleno periodo glacial Würm, pudieron incentivar a las poblaciones <em>sapiens</em> que estaban asentadas en el próximo oriente (costa de Israel) a migrar más al norte y oeste, en donde encontraron territorios parecidos a aquellos que les eran habituales.</p>

<p style="text-align: justify;">Al penetrar los hombres modernos en Europa, en el camino se encontraron con neandertales, los cuales también se habían visto obligados durante los “cortos” periodos de mejora del clima a emigrar hacia el norte, hacia lugares más fríos en donde ellos se encontraban mejor preparados y más cómodos. En los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pen%C3%ADnsula_balc%C3%A1nica" rel="nofollow" class="liwikipedia">Balcanes</a>, en donde hay evidencias de asentamientos datados en hace unos 42.000 años, así como en otros lugares, ambas especies coexistieron. Se supone que de forma pacífica, ya que los recién llegados creaban generalmente sus propios asentamientos sin utilizar habitaciones de los neandertales. Aunque fuera pacífica, la competencia por los recursos no sólo motivó la rápida migración hacia el oeste europeo, sino que pudo ser la espoleta para la emergencia del comportamiento humano moderno entre los<em> sapiens:</em> había que diferenciarse. La mejor tecnología de estos debió ser también un buen sustrato para dicha emergencia. <a href="http://www.nature.com/nature/journal/v512/n7514/full/nature13621.html" class="liexternal">Parece ser</a> que tan sólo unos 5.000 años después de que <em>sapiens</em> llegara a Europa, el neandertal desapareció del planeta. Diez mil años antes de lo que ha sido la opinión general hasta ahora.</p>

<p style="text-align: justify;">Tanto el aumento de la población como las limitaciones de las zonas habitables bajo la presión de los hielos del norte habían hecho inevitable la convivencia entre las dos especies humanas europeas. Se dio la incorporación de alguna tecnología <em>sapiens</em> entre los neandertales, se cree que por imitación. Y, forzosamente, la hibridación entre ellos. Por <a href="http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0047076#pone.0047076-Buchanan1" class="liexternal">estudios</a> genéticos, se supone que hasta 10.000 individuos. La especie menos evolucionada, los neánder, a pesar de contar con un mayor volumen de su maquinaria cerebral, ralentizó la evolución en sus usos simbólicos y por tanto de su lenguaje. Y ello fue a la larga definitivo para esta especie: el tiempo se les acabó antes de poder aprovechar sus oportunidades. Desaparecieron tras lo que los estudios evalúan como 130.000 años de camino común, dejando la exclusividad al <em>Homo sapiens</em>.</p>

<p style="text-align: justify;">No obstante, hay que romper una lanza por los neandertales. Hay opiniones bien fundamentadas que afirman la existencia entre estos hombres de usos que sabemos que demuestran sus capacidades simbólicas, como serían los <a href="http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0045927" class="liexternal">adornos</a> de plumas, <a href="http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0119802" class="liexternal">joyas</a>, <a href="http://www.rtve.es/noticias/20140901/estudio-grabado-gibraltar-atribuye-neandertales-capacidad-para-expresion-abstracta/1003943.shtml" class="liexternal">petroglifos</a>, <a href="http://journals.cambridge.org/action/displayAbstract?fromPage=online&amp;aid=6327392&amp;fileId=S0959774300015249" class="liexternal">enterramientos</a> intencionados e incluso <a href="http://www.rtve.es/noticias/20120207/unas-focas-pintadas-neandertales-podrian-ser-primera-obra-arte-humanidad/496279.shtml" class="liexternal">pinturas</a> rupestres. Tenían una cultura propia desarrollada, que queda injustamente eclipsada por comparación con la de los sapiens.</p>

<div id="attachment_36574" class="wp-caption aligncenter" style="width: 440px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/simbologia-nenadertal.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36574  " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/simbologia-nenadertal-1024x769.jpg" alt="" width="430" height="323" /></a><p class="wp-caption-text">Arte simbólico neandertal. Arriba a la izquierda: Grabado en la cueva Gorham de Gibraltar (<a href="http://www.pnas.org/content/111/37/13301.full.pdf+html" class="liexternal">PNAS</a>, imagen: S. Finlayson, fair use). Abajo a la izquierda: Garras de águila usadas como &#8220;joyas&#8221; personales (<a href="http://www.elnuevoherald.com/noticias/ciencia/article17279648.html" class="liexternal">Foto</a>: Luka Mjeda, <a href="http://hpm.web.link2.hr/" class="liexternal">Museo</a> de Historia Natural de Croacia, CC-BY). A la derecha: pinturas de focas sobre una estalactita, cueva de Nerja (imagen: diversos medios)</p></div>

<p align="JUSTIFY">No obstante lo dicho de los neandertales, nos vamos a centrar a partir de ahora en los <em>Homo sapiens.</em> ¿Cómo debían ser estos hombres en el Paleolítico Superior? Debía haber muchos clanes, aunque estos debían ser pequeños en número, normalmente no superiores a 50 o 60 individuos, y unidos por parentescos sanguíneos. Como hemos dicho más arriba, y a pesar de que las condiciones climáticas y geográficas europeas del momento favorecían el aislamiento, estos grupos compartían elementos culturales, como demuestran la difusión tecnológica de los útiles tallados en piedra o hueso, los adornos personales, los rituales funerarios y las representaciones paleolíticas.</p>

<p align="JUSTIFY">Ya se ha dicho que hay evidencias de asentamientos <em>sapiens</em> en los Balcanes datadas en hace unos 42.000 años, como el búlgaro de <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Bacho_Kiro_cave" rel="nofollow" class="liwikipedia">Bacho Kiro</a>. Precisamente ésta es la zona en donde en Europa se observan los primeros indicios claros del nuevo proceso en marcha, el de la evolución hacia hombres autoconscientes. ¿En qué basamos esta afirmación? Entre otros argumentos, en la aparición de unos (a) <em>procedimientos tecnológicos más eficientes y complejos</em>, que van cambiando y enriqueciéndose con el paso del tiempo, con las que se derivaban unos productos más sofisticados. Los agruparemos como <strong>tecnologías del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Industria_l%C3%ADtica" rel="nofollow" class="liwikipedia">Modo 4</a>,</strong> que clásicamente se conocen como culturas Châtelperroniense, Auriñaciense, Gravetiense, Solutrense y Magdaleniense. También nos basamos en el cambio mental que implica la aparición de nuevos tipos de (b) <em>herramientas auxiliares específicas</em> (buriles, raederas) que debían utilizarse para la talla de (c) <em>objetos de hueso o madera</em> (adornos, utensilios domésticos, caza) y en la (d) <em>generalización</em> <em>de elementos de adorno personal</em>. Eran circunstancias que ya se observaban en los homos del Próximo Oriente antes de que emigraran hacia los Balcanes, y que perfeccionaron en los nuevos territorios. Constatamos también que, a partir de los nuevos emplazamientos, todo ello se estaba moviendo en un contexto dinámico muy activo, de gran rapidez, mayor perfección técnica y superiores volúmenes productivos.</p>

<div id="attachment_36582" class="wp-caption aligncenter" style="width: 298px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Modo-4-magdaleniense.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36582 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Modo-4-magdaleniense.jpg" alt="" width="288" height="384" /></a><p class="wp-caption-text">Buriles y cuchillos magdalenienses, Modo 4 (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Industria_l%C3%ADtica#/media/File:Burins_and_blades_-_Bernifal_-_Meyrals_-_MNP.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a>, CC BY-SA 4.0-3.0-2.5-2.0-1.0)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Recuperamos de nuevo la <a href="https://www.bbvaopenmind.com/wp-content/uploads/static/pdf/06_VAN_DER_LEEUW_ESP.pdf" class="lipdf">opinión</a> del etólogo <a href="https://sustainability.asu.edu/person/sander-van-der-leeuw/" class="liexternal">Sander E. van der Leeuw</a>: “<em>Por último, el tallista trabaja completamente en tres dimensiones, preparando dos superficies y después extrayendo lascas de la tercera. En esta etapa… –de memoria operativa a corto plazo que trabaja ya con 7 pasos recursivos- …por primera vez los tallistas no sólo son capaces de trabajar sobre un fragmento de piedra tridimensional, sino también de concebirlo como tal y adaptar sus técnicas de trabajo en consecuencia, reduciendo considerablemente las pérdidas y aumentando la eficiencia</em>”. Por tanto, podemos estar razonablemente seguros de que, en este momento, algunas de las capacidades que definen al hombre moderno ya se encontraban presentes en el <em>Homo</em> de entonces. El cerebro estaba preparado. Ahora sólo hacía falta sacar sus potencialidades, descubrir el abanico de habilidades inéditas y, entre ellas, la capacidad de manejo de unas relaciones sociales complejas, que ocultaba.</p>

<p style="text-align: justify;">Por eso, al lado de la tecnología lítica comienzan a aparecer nuevas ideas y métodos. Un periodo muy especial que supuso la primera fase de emergencia de nuevas tendencias “revolucionarias” y que se alargó hasta hace 10.000 años. Fue la época de las <strong>novedades tecnológicas</strong>. Después de esta “fecha”, como analizaremos más tarde, se produjo la época de las <strong>novedades sociales</strong>.</p>

<p style="text-align: justify;">¿Qué queremos decir con lo de <em>novedades tecnológicas</em>? El uso de materiales inéditos antes de entonces –hueso o madera- y la combinación de materiales distintos en un solo utensilio –herramientas con mango-. El cambio de paradigma del proceso industrial, que hasta entonces procedía a partir de un todo –un canto rodado- del que se sacaba las partes –lascas- para pasar al concepto opuesto por el que al unir partes –hebras- se conseguía un todo –hilos y tejidos-. Si a esto último se le añadía la capacidad imaginativa de ver a la materia rodeando un vacío, entenderemos el nacer de la alfarería y la cestería, técnicas que consistían en unir pellas de barro o juncos para obtener objetos huecos. Las más antiguas evidencias de recipientes de cerámica se han encontrado en la <a href="https://pt.wikipedia.org/wiki/Caverna_Xianren" rel="nofollow" class="liwikipedia">cueva Xianrendong</a>, en la china Jiangxi, que se remontan a hace unos 22.000 años, aunque su uso para figuras representativas es anterior. La cestería <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cester%C3%ADa" rel="nofollow" class="liwikipedia">descubierta</a> en El-Fayum, en Egipto, procede de hace unos 12.000 años.</p>

<div id="attachment_36660" class="wp-caption aligncenter" style="width: 410px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/agujas_museo_altamira_c.jpg_1306973099.jpg" class="liimagelink"><img class="size-full wp-image-36660" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/agujas_museo_altamira_c.jpg_1306973099.jpg" alt="" width="400" height="221" /></a><p class="wp-caption-text">Agujas de coser y hueso del que se extrajeron astillas para fabricarlas. Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira (<a href="http://www.xn--espaaescultura-tnb.es/es/obras_de_excelencia/museo_nacional_y_centro_de_investigacion_de_altamira/agujas_de_coser_y_hueso_del_que_se_extrajeron_astillas_para_fabricarlas.html" class="liexternal">Ministerio de Cultura</a>, Dominio Público)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Dentro del mismo nivel de racionalidad -de la suma de unas partes se consigue un todo- también hay que hacer una mención especial a la confección de vestimenta para protegerse del frío. Lo basamos en la existencia de <a href="http://lacienciadivulgativa.blogspot.com.es/2012/05/uno-de-los-avances-massencillos-y-con.html" class="liexternal">agujas</a> con ojo para colocar hilos, encontradas por primera vez en yacimientos <em>sapiens</em> de hace unos 21.000 años y con un esplendor a finales del Paleolítico superior.</p>

<p style="text-align: justify;">Y cómo no mencionar el uso de los pigmentos y los volúmenes para idear y plasmar una imagen, tal como se inicia en este periodo, en un acto que se considera Arte con mayúsculas. Pablo Picasso comentaba que &#8220;<em>después de Altamira, todo parece decadente</em>&#8220;.</p>

<p style="text-align: justify;">Es importante resaltar el hecho de que la rápida diseminación del <em>sapiens</em> por Europa pudo ser la causa da la gran homogeneidad y generalización geográfica de su cultura. La rapidez de movimientos hacía que las relaciones no se rompieran, quedaba siempre un recuerdo y un contacto, una conexión económica, cultural y social, como así lo demuestran las lejanas relaciones comerciales durante esta época. Y eso fue importante porque pudo ser la espoleta que iniciara el rápido salto hacia el conocimiento reflexivo humano, al constituirse una firma base sobre la que muchos grupos humanos de la misma especie intercambiaron y acumularon sus conocimientos y costumbres.</p>

<p style="text-align: justify;">Los grupos donde la cultura se cimentaba y desarrollaba debían ser de reducido tamaño, formando clanes unidos por parentescos sanguíneos que se concentraban en zonas donde encontraban con facilidad los recursos que necesitaban. Es el momento en que se incrementa la vida en <strong>asentamientos</strong> al aire libre, por encima de las habitaciones rupestres. Incluso se llegaron a construir pequeños <a href="http://lacienciadivulgativa.blogspot.com.es/2012_12_30_archive.html" class="liexternal">poblados</a> estacionales, como el encontrado en el yacimiento de <a href="http://nutcrackerman.com/2015/07/29/la-cultura-kostenki-avdeevo/" class="liexternal">Kostenki</a> en Rusia, datado en hace unos 30.000 años, con restos de hasta 28 cabañas y cabañas comunales de grandes dimensiones (las mayores, de 500 metros cuadrados), hechas de madera y cuero. O los más modernos de <a href="http://revistas.usal.es/index.php/0514-7336/article/view/4954/4991" class="liexternal">Gönnesdorf</a> y <a href="http://www.elergonomista.com/historia/ph10.html" class="liexternal">Andernach</a>, en Alemania, datados en los finales del periodo que estamos analizando, y en los que se han encontrado evidencias de estructuras de habitación circulares, con un diámetro de 6 a 8 metros, cuya unión forma a veces cabañas más grandes. Con un suelo enlosado de lajas, rodeado por agujeros para afianzar unos postes perimetrales y una fosa para el pilar central: un estilo de tipi del Paleolítico. Algo parecido se ha encontrado en el yacimiento de Pincevent, Francia, que tiene semejante edad. Este último parece que fue un poblado de cazadores de renos.</p>

<div id="attachment_36627" class="wp-caption aligncenter" style="width: 442px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/viviendas-kostenki-111.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36627  " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/viviendas-kostenki-111.jpg" alt="" width="432" height="324" /></a><p class="wp-caption-text">Construcción con huesos de mamut de Kostenki 11 que formaban la estructura de tres viviendas (foto: <a href="http://www.museum.ru/M655" class="liexternal">Museo arqueológico nacional de Kostenki</a>, Fair Use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">También de finales del Paleolítico superior, hace unos 13.000 años, es el yacimiento ucraniano de <a href="http://www.elergonomista.com/historia/ph10.html" class="liexternal">Mezirich</a>, en donde se han encontrado más de cuatro cabañas circulares de 6 a 8 metros de diámetro construidas con huesos de mamut. Las cabañas no estaban aisladas, sino que aparentemente formaban un auténtico poblado sedentario. Alguna tenía, incluso, un muro divisorio interior. Junto a estas habitaciones, otras más ligeras de madera, lo que indica que sus moradores disponían de un sistema de viviendas alternativo. En invierno o en épocas de clima adverso, los grupos humanos tendían a agruparse, mientras que en verano tenderían a disgregarse formando núcleos pequeños en zonas distintas, con lo que aumentan las posibilidades de obtención de recursos.</p>

<p style="text-align: justify;">A través de todas estás estructuras constructivas nos es fácil imaginar a los poblados con su vida, no muy diferentes conceptualmente a lo que se observa ahora en primitivas sociedades actuales, no sólo las de cazadores-recolectores sino incluso las agrícolas-ganaderas. Podemos apreciar que la vida social de entonces estaba organizada por grupos de varias familias en un entorno mayor que formaría el poblado. Parece también que los habitáculos de diversos tipos podían estar compartimentados según necesidades de usos, o que incluso algunas podían ser desmontables y ser trasladadas según las necesidades estacionales. Estamos, pues, seguros de que la idea abstracta del propio grupo y del subgrupo familiar era de uso común. Lo mismo podemos decir de las abstracciones espaciales y temporales en unos hombres que eran capaces de diferenciar estancias en sus viviendas y prepararlas con distintos materiales según variaba la acción o el clima a lo largo del año.</p>

<p style="text-align: justify;">Mencionamos aquí el caso de un <a href="http://arqueologiacognitiva.blogspot.com.es/2015/08/agricultura-anterior-al-neolitico.html" class="liexternal">poblado</a> especial, no tanto por él mismo, sino porque se cree que sus habitantes practicaban ya una <strong>elemental agricultura</strong> ¡12.000 años antes de lo que se tiene como arranque definitivo de tal actividad! Está situado en las orillas del mar de Galilea, al norte de Israel, y sería usado por cazadores, pescadores y recolectores. Dispone de seis chozas y una tumba, en donde se han hallado collares de perlas y diversos utensilios de piedra. En él se han encontrado también restos de cebada y trigo con una antigüedad de 23.000 años, y con una abundancia y características que hacen presumir que son la consecuencia de una práctica diferente a la de mera recolección natural. También abundaban las herramientas propias para este tipo de labores:  hoces y raspadores de sílex, similares a los utensilios empleados para cortar y cosechar cereales. E incluso lo que pudiera ser una herramienta rudimentaria para moler cereal.</p>

<p style="text-align: justify;">La <strong>caza</strong> sería su principal motivo de preocupación. La tecnología aportaba armas más específicas y nuevos complementos. En la primera fase, hace unos 40 mil años, aparecen ya las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Azagaya" rel="nofollow" class="liwikipedia">azagayas</a>, que no son más que hojas líticas punzantes que se enmangarían. Hacia finales del periodo, hace unos 15 mil años, se encuentran los primeros <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Propulsor_(arma)" rel="nofollow" class="liwikipedia">propulsores</a>, con lo que se conseguía ampliar el radio de acción al lanzar el arma, y los primeros <a href="http://humanitats.blogs.uoc.edu/2015/01/26/llico-28-lart-moble-del-plistoce/" class="liexternal">arpones</a> para atrapar grandes presas marinas como cachalotes o ballenas, lo que implicaba que ya utilizaban embarcaciones.</p>

<div id="attachment_44448" class="wp-caption aligncenter" style="width: 1034px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2016/03/armas-magdaleniense1.jpg" class="liimagelink"><img class="size-large wp-image-44448" title="armas magdaleniense" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2016/03/armas-magdaleniense1-1024x141.jpg" alt="" width="1024" height="141" /></a><p class="wp-caption-text">Instrumentos de caza y pesca del Paleolítico superior. De izda a dcha: Azagayas magadaleneinses, cueva de Isturitz (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Azagaya#/media/File:Pointe_MHNT_PRE2010.0.7.2_fond.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a>, CC BY-SA 4.0); propulsor tallado en hueso con forma de hiena, Tursac (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Propulsor_(arma)#/media/File:Propulseur_hy%C3%A8ne_rampante_-_La_Madeleine_-_Tursac_-_MNP.png" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a>, CC BY-SA 4.0-3.0-2.5-2.0-1.0); Arpones de Le Mas-d&#8217;Azil (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Arp%C3%B3n#/media/File:Harpon_2010.0.3.5._Global.JPG" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a>, CC BY-SA 4.0); anzuelo de Okinawa (foto: Okinawa Prefectural Museum &amp; Art Museum, <a href="http://www.nationalgeographic.com.es/historia/actualidad/excavan-los-anzuelos-mas-antiguos-del-mundo-una-cueva-japon_10692" class="liexternal">National Geographic</a>, fair use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">En línea general, la caza seguía las mismas pautas ya observadas miles de años antes, durante el Paleolítico medio. Seguía centrada básicamente en los grandes ungulados, observándose que el mayor porcentaje corresponde a individuos jóvenes. En Europa los restos de fauna permiten hablar de una caza organizada y especializada en especies según las zonas, destacando el ciervo y el reno en el occidente, mientras que en la Europa central y oriental serán el caballo y los grandes bóvidos, junto a mamuts y rinocerontes lanudos. En el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Museo_Departamental_de_la_Prehistoria_de_Solutr%C3%A9" rel="nofollow" class="liwikipedia">yacimiento de Solutre</a>, el que da nombre a la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Solutrense" rel="nofollow" class="liwikipedia">cultura solutrense</a>, se han descubierto restos de una matanza de caballos despeñados por un acantilado, es decir, seguían los principios de estrategia y planificación que ya se apuntaban en la época anterior. La pesca se manifiesta ya como una realidad que exigió nuevas planificaciones y herramientas. En una cueva de la isla japonesa de Okinawa se ha <a href="http://www.elmundo.es/ciencia/2016/09/20/57e0dff9ca4741d8448b4573.html" class="liexternal">encontrado</a> un anzuelo de pesca que, hoy por hoy, se considera el más antiguo del mundo. Tiene 23.000 años de antigüedad. Está hecho con conchas de caracol de mar, con forma de media luna y menos de dos centímetros de longitud.</p>

<p style="text-align: justify;">También durante el Paleolítico superior el hombre domesticó al lobo: hoy disfrutamos con nuestra especial relación con los perros. Los <a href="http://reflexiones-de-un-primate.blogs.quo.es/2015/02/26/nuestro-mejor-amigo-desde-siempre/" class="liexternal">indicios</a> más antiguos son de hace 14.000 años en el continente eurasiático, que concuerdan con lo dicho por los análisis genéticos que horquillan el acontecimiento entre hace 11.000 y 20.000 años.</p>

<p style="text-align: justify;">La sofistificación de los métodos de caza era reflejo de un sustrato de pensamiento antropomorfo con el que vivían sus experiencias con el medioambiente: todo era humano. Con toda seguridad el hombre confundiría su propio pensamiento con el que imaginaba en los animales: había que deducir sus querencias, cuándo iban a llegar, por donde iban a pasar, dónde se encontrarían más seguros, dónde pensarían que había más hierba, qué era lo que les iba a asustar más…. datos fundamentales para el éxito de la cacería. Es decir, el hombre pensaba que pensaba como los animales… o viceversa. El hombre pensaba que la naturaleza y él eran lo mismo.</p>

<p style="text-align: justify;">En palabras [<a href="http://caepr.anu.edu.au/sites/default/files/Altman/Other/1992_CurrentAnthro.pdf" class="lipdf">pg. 42</a>] del antropólogo <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Tim_Ingold" rel="nofollow" class="liwikipedia">Tim Ingold</a> (y otros) hablando de las sociedades cazadoras-recolectoras actuales: “<em>Para ellos no hay dos mundos de personas (sociedad) y cosas (naturaleza), sino tan sólo un mundo –un medio- lleno de poderes personales que abarca no sólo a los seres humanos, a los animales y a las plantas de las que dependen, sino también al paisaje donde viven y se mueven”</em>.</p>

<p style="text-align: justify;">Esta idea extrapolada será el sustrato, como veremos en otra entrada, del pensamiento mágico y metafísico. Es más, desde la moderna neurología se interpreta que esta forma de pensamiento “global” basada en una actividad cerebral emocional subconsciente, era el que dominaba antes de que el desarrollo de la corteza cerebral permitiera el pensar en “dual”, base para la prospección y planificación de actos futuros. La forma de pensar moderna. Que a pesar de lo que podemos imaginar no ha anulado el antiguo modelo, que se evidencia en las manifestaciones místicas, chamánicas o inducidas por determinadas drogas. Simplemente le ha puesto unas riendas.</p>

<p style="text-align: justify;">Con esto terminamos la primera entrada sobre el Paleolítico superior, momento en que se da lo que hemos llamado &#8220;época de las novedades tecnológicas&#8221;. Hemos hablado de los hombres, prácticamente sólo del <em>sapiens</em>, sus formas de habitación y sus métodos y armas de caza. La <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/10/29/biografia-de-lo-humano-21-entre-hace-40-00050-000-a-10-000-anos-ii-el-arte/" class="liinternal">siguiente entrada</a> la vamos a dedicar a la simbología &#8220;novedosa&#8221; del momento, en su máxima expresión: el arte. Hasta entonces.</p>
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		<title>Lo que se preguntan sus alumnos de 3º de la ESO &#8211; XXII: ¿Por qué tenemos sentimientos que nos pueden hacer hasta llorar?</title>
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		<pubDate>Sun, 02 Oct 2016 09:02:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jreguart</dc:creator>
				<category><![CDATA[Biología]]></category>
		<category><![CDATA[Divulgación]]></category>
		<category><![CDATA[Evolución]]></category>
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		<description><![CDATA[Siguiendo el orden que plantea el profesor Lorenzo Hernández en su blog “Ciencia online” acerca de lo que le preguntan sus alumnos de 3º de la ESO, y que es objeto de esta serie específica de El Cedazo, hoy toca elucidar la respuesta a lo siguiente: ¿Por qué tenemos sentimientos que nos pueden hacer hasta llorar? Lo primero que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;" align="center">Siguiendo el orden que plantea el profesor Lorenzo Hernández en su <a href="http://www.cienciaonline.com/2011/01/26/lo-que-se-preguntan-mis-alumnos-de-3%C2%BA-de-la-eso/" class="liexternal">blog</a> “<em>Ciencia online</em>” acerca de lo que le preguntan sus alumnos de 3º de la ESO, y que es objeto de esta <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/series/lo-que-se-preguntan-sus-alumnos-de-3o-de-la-eso/" class="liinternal">serie</a> específica de El Cedazo, hoy toca elucidar la respuesta a lo siguiente: <strong>¿Por qué tenemos sentimientos que nos pueden hacer hasta llorar?</strong></p>

<p style="text-align: justify;">Lo primero que deberemos hacer es analizar un poco a qué nos referimos cuando hablamos de “sentimientos”. Parece obvio&#8230; y más cuando nos vamos a ver cómo los define el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, que en una segunda acepción para la palabra nos dice: “<em>Estado afectivo del ánimo</em>”. “<em>Afectivo</em>”… palabra que nos lleva a la abstracción “emociones”.</p>

<div id="attachment_42636" class="wp-caption aligncenter" style="width: 340px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2016/07/guardiola.jpg" class="liimagelink"><img class="size-full wp-image-42636" title="guardiola" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2016/07/guardiola.jpg" alt="" width="330" height="240" /></a><p class="wp-caption-text">El entrenador de fútbol Pep Guardiola no pudo controlar las lágrimas de emoción ante el estrés orgánico al que le había llevado el hecho de acabar de conquistar un gran éxito profesional (<a href="http://www.marca.com/2009/12/19/futbol/mundial_de_clubes/1261248497.html" class="liexternal">foto</a>: Marca, fair use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Una emoción es uno de los procesos más complejos de nuestro cerebro, realizado en gran medida por el inconsciente. No nos damos cuenta de cómo se lleva a cabo en su mayoría. Incluso hay procesos emocionales que ni siquiera los sentimos conscientemente. Sin embargo, los hombres lo solemos asimilar a lo que sentimos a lo largo de este proceso, lo que llamamos “sentimiento”: darse uno cuenta de forma consciente de lo que nos está pasando durante la fase de actividad emocional. Vemos en una película una escena de terror, nos sentimos dentro de la acción y el cuerpo reacciona: nos produce una agitación inicial descontrolada para pasar a una especie de parálisis como diciendo &#8220;aquí no estoy&#8221;, se nos acelera el corazón, se erizan los pelos de la piel, sudamos, sentimos ganas de huir del peligro, cerramos los ojos para huir de la escena, buscamos la protección del que está sentado a nuestro lado al que pegamos un pellizco tremendo e involuntario en su antebrazo, se nos cae alguna lágrima de empatía con el actor aterrorizado… todas ellas acciones inconscientes, reacciones a órdenes del cerebro para predisponer al cuerpo a la defensa ante una situación de peligro… para luego entrar en una fase racional que nos hace analizar la situación y ver si comporta de verdad un riesgo, tras lo que seguimos manteniendo la excitación hormonal y motora que ha aparecido en nuestro organismo, o bien constatar que ha sido una falsa alarma y relajamos este estrés al que nos llevó el subidón del terror.</p>

<p style="text-align: justify;">Generalizando podemos decir que, en determinadas circunstancias, el cerebro detecta alguna situación vivencial que valora, según su experiencia pasada y basándose en los datos que tiene acumulados en su &#8220;almacén&#8221; de memoria implícita, como peligrosa para el organismo. Tanto por su posible malignidad para la supervivencia como, incluso lo contrario, por excesivamente euforizante, exceso que también puede poner en riesgo el equilibrio vital. A esta actividad de nuestro organismo nosotros la describimos como una situación de emoción, que detectamos a partir de la serie de cambios que se producen en el cuerpo tras una situación de estrés y que, al hacerse conscientes, lo conceptuamos como lo que los humanos hemos determinado expresar como un sentimiento: sentimos una emoción.</p>

<p style="text-align: justify;">Diréis que esto pasa a todos los niveles de la vida y no sólo en situaciones de estrés. Pero ahí os quiero llevar, a las situaciones de estrés fisiológico durante las que es muy fácil observar cómo la emoción sentida va acompañada de llanto. Pues bien, éste es el núcleo de la pregunta que nos hacemos hoy. Hay muchas formas de llorar, o de lagrimear. La habitual e inconsciente es la que nos humedece los ojos lubricándolos y previniendo daños por sequedad. Otra forma de llanto es el que sirve para limpiar los ojos de agentes nocivos, como cuando nos llegan los efluvios de una cebolla que estamos cortando o nos entra una mota de polvo. Por último está la llorera que nos sirve para aliviar una situación emocional de estrés. Que es nuestro caso.</p>

<p style="text-align: justify;">Hay gente muy estudiosa que se ha dedicado a mirar a través de un microscopio el aspecto que tiene la lágrima en cualquier tipo de llanto como los descritos arriba. Y realmente han observado una clara diferencia, como mostramos en las imágenes que siguen.</p>

<div id="attachment_42638" class="wp-caption aligncenter" style="width: 600px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2016/07/TIPO-LAGRIMAS.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-42638   " title="TIPO LAGRIMAS" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2016/07/TIPO-LAGRIMAS-1024x731.jpg" alt="" width="590" height="422" /></a><p class="wp-caption-text">Análisis microscópico según tipo de lágrima (<a href="http://www.rose-lynnfisher.com/tears.html" class="liexternal">fotos</a>: Rose-Lynn Fisher, fair use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">En estas diferencias no sólo se nos puede ocurrir encontrar, por ejemplo, un patrón de belleza como imagen, sino que indudablemente también nos lleva de la mano a pensar que en cada tipo de lágrima, además de la debida al agua y las sales, debe haber una química muy diferente. El análisis de las lágrimas emocionales -así se les llama a las que surgen con los sentimientos- nos indican lo siguiente:</p>

<ol>
    <li style="text-align: justify;">Las lágrimas provocadas por las emociones tienen una química diferente a las de lubricación o de protección física.</li>
    <li style="text-align: justify;"><span>Las lágrimas emocionales que derramamos ante una situación dramática propia o ajena contienen, con respecto a los otros tipos de lágrimas, cantidades diferenciales de cloruro de potasio y manganeso, de </span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Endorfina" rel="nofollow" class="liwikipedia">endorfinas</a><span> -un neurotransmisor-, de hormonas tales como la </span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Prolactina" rel="nofollow" class="liwikipedia">prolactina</a><span> y la </span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hormona_adrenocorticotropa" rel="nofollow" class="liwikipedia">adrenocorticotropa</a><span>, y del analgésico natural </span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/P%C3%A9ptido_opioide" rel="nofollow" class="liwikipedia">leucina-encefalina</a><span>. Con la mecánica del lloro estas sustancias, todas ellas consideradas como estresantes y, por tanto, potencialmente dañinas para el organismo, son eliminadas del cuerpo. De esta forma balanceamos nuestro estado de ánimo que vuelve más fácilmente a la situación de equilibrio que asimilamos a un estado vivencial &#8220;normal&#8221;.</span></li>
</ol>

<p style="text-align: justify;">Pero no solamente sucede esto, ya que después del llanto el cerebro activa la secreción de los neurotransmisores <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Adrenalina" rel="nofollow" class="liwikipedia">adrenalina</a> y <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Noradrenalina" rel="nofollow" class="liwikipedia">noradrenalina</a>. Estos neurotranmisores se segregan de forma natural también ante una situación de estrés, combatiéndolo desde diversos frentes ya que produce una sensación generalizada de relajación al regular<strong> </strong>la presión sanguínea, relajar los músculos gracias a su efecto sedante generalizado y al restaurar los niveles hormonales a valores normales. Es decir, el llanto ejerce un efecto llamada a otros procesos neuronales encaminados a relajar el organismo.</p>

<p style="text-align: justify;">La relación emoción-lágrima tiene una explicación neurológica. Lo que se conoce como el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_l%C3%ADmbico" rel="nofollow" class="liwikipedia">sistema cerebral límbico</a>, es decir, las estructuras neuronales que están muy directamente involucradas en la producción de impulsos emocionales básicos -como la ira, el miedo, la alegría&#8230;- tienen un grado de control sobre el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_nervioso_aut%C3%B3nomo" rel="nofollow" class="liwikipedia">sistema nervioso autónomo</a>. El <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_nervioso_parasimp%C3%A1tico" rel="nofollow" class="liwikipedia">nervio parasimpático</a>, que es una rama de este sistema autónomo, controla las glándulas lagrimales a través del neurotransmisor <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Acetilcolina" rel="nofollow" class="liwikipedia">acetilcolina</a>, que aunque podemos encontrarla en todo el cerebro, en nuestro caso debemos buscar la fuente en el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hipot%C3%A1lamo" rel="nofollow" class="liwikipedia">hipotálamo</a>, estructura clave, como era de esperar, del cerebro emocional. En las glándulas lacrimales se encuentran unos receptores, las cerraduras en donde acopla la llave acetilcolina, que cuando se activan estimulan a la glándula lacrimal para producir lágrimas, con lo que se favorece la relajación.</p>

<p style="text-align: justify;">Pero no solamente encontramos una explicación fisiológica para llorar cuando sentimos una situación particularmente emocional. Intuimos fácilmente que la evolución ha dirigido el camino fisiológico de generar un lloro desestresante. Pero la evolución también tiene otra parte de la responsabilidad, ésta marcada por la presión selectiva del comportamiento social. Y aquí encontramos una segunda explicación para los lloros conectados con las emociones.</p>

<p style="text-align: justify;">Es bien sabido que el llanto también tiene una función de comunicación, ya que puede producir una respuesta, de variada índole, entre los que presencian a la persona que llora. No sólo me refiero a momentos en que el pesar es insoportable y un consuelo ajeno es pieza importante para nuestro ánimo. Me refiero también, por ejemplo, a la función tan determinante que realiza el llanto en un bebé que no sabe manifestarse de otra manera y necesita alimento. A lo largo de la evolución ha quedado asociado indeleblemente en los humanos el sentimiento de necesitar ayuda con la activación de las glándulas lagrimales.</p>

<div id="attachment_42649" class="wp-caption aligncenter" style="width: 360px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2016/07/bebe_llorando.jpg" class="liimagelink"><img class="size-full wp-image-42649" title="bebe_llorando" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2016/07/bebe_llorando.jpg" alt="" width="350" height="278" /></a><p class="wp-caption-text">Las tres de la tarde y la mesa sin poner&#8230; ¡creo que nadie me hace caso! (imagen de la red)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Y quizás también podamos intuir la misma causa, la de comunicación social, en el hecho cierto de que las mujeres lloran más que los hombres. Hasta cinco veces más unas que otros. No es una apreciación peyorativa, por supuesto, ya que los expertos opinan que se trata de una predisposición biológica. Y eso siempre es por algo útil para la supervivencia. Una predisposición provocada por el diferente balance hormonal entre hombres y mujeres. Estas últimas suelen llorar más por ira o impotencia y los hombres por alegría u orgullo.</p>

<p style="text-align: justify;">Quiero creer que la evolución es también la causante de este comportamiento, que en gran medida es cultural. Por su especial papel en las relaciones sociales y de cohesión de clan que ancestralmente han tenido que desarrollar las mujeres, entre otras el cuidado de la descendencia, o por el mayor tiempo viviendo en el entorno de grupo, la expresividad comunicadora se manifestó en ellas crucial, o diferencial, ante las amenazas-oportunidades de la vida. Posiblemente aun antes de la aparición del lenguaje verbal, cuando todavía el lenguaje era gestual, el lloro debió cumplir un papel fundamental en la comunicación de las mujeres. Cosa que culturalmente debió ser reprimida en los hombres los cuales se dedicaban a otros menesteres. Cómo no pensar, por ejemplo, en las situación de alto requerimiento físico en que se encontraban nuestro antepasados varones -caza, defensa, defensa del estatus…- momentos en los que reprimir el llanto tenía entre otras consecuencias el aumento de la rabia y la agresividad, emociones que les aportaban el escalón de tensión que necesitaban para dar un plus de ellos mismos. Hay que pensar en la selección sexual por el cual las hembras escogerían y se aparearían preferentemente con machos de alto nivel de testosterona y con un casi insoportable autocontrol, de origen cultural, del llanto.</p>

<p style="text-align: justify;">Con estas ideas voy acabando la entrada, con la que espero haber ayudado a comprender el porqué de la inquietud de &#8220;sus&#8221; alumnos de 3º de la ESO al sentir curiosidad por el tema. El acto de llorar emocionalmente es universal y se produce en todas las culturas. En primer lugar se manifiesta como una pieza clave, regalo de la evolución, para relajar el organismo cuando determinadas situaciones vivenciales, que experimentamos como particulares e intensos sentimientos emocionales, nos pueden colocar al borde de la quiebra vital o muy próximos a ella. Y en segundo lugar, usamos el llanto como un semáforo, una llamada de atención a los individuos de nuestro entorno cuando es tal nuestra impotencia emocional que imploramos desesperadamente su ayuda. Y esto es un regalo de la evolución refinado por el raciocinio y la cultura de los humanos.</p>

<p style="text-align: justify;">No quiero acabar sin dejar esto claro: no es que tengamos sentimientos que nos hacen llorar, como se preguntan los alumnos. Es un poco al revés. La realidad es que hay situaciones en nuestras vidas que nos hacen llorar, porque es bueno para nuestro organismo,  y que nuestro &#8220;yo&#8221; racional las interpreta como una &#8220;emoción&#8221; sentida, lo que conocemos como un &#8220;sentimiento&#8221;.</p>

<p style="text-align: justify;">Nos leemos en la siguiente pregunta-respuesta.</p>

<p>&nbsp;</p>
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		<title>Biografía de lo Humano 19: Desde los 250 a 40 mil años antes de hoy III, simbologías</title>
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		<pubDate>Sun, 18 Sep 2016 15:29:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jreguart</dc:creator>
				<category><![CDATA[Antropología]]></category>
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		<description><![CDATA[Ésta va a ser la tercera entrada que dedicamos al análisis del camino hacia lo humano durante el periodo de finales del Paleolítico, desde hace 250 a hace 50/40 mil años antes de hoy. Primeros pasos del Homo sapiens y consolidación de mejoras tecnológicas en la talla lítica. De todo ello, y un poco más, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Ésta va a ser la tercera entrada que dedicamos al análisis del camino hacia lo humano durante el periodo de finales del Paleolítico, desde hace 250 a hace 50/40 mil años antes de hoy. Primeros pasos del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Homo_sapiens" rel="nofollow" class="liwikipedia"><em>Homo sapiens</em></a> y consolidación de mejoras tecnológicas en la talla lítica. De todo ello, y un poco más, tratamos en las dos entradas anteriores (<a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/07/31/biografia-de-lo-humano-17-desde-los-250-a-40-mil-anos-antes-de-hoy-i-los-protagonistas/" target="_blank" class="liinternal">aquí</a> y <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/08/28/biografia-de-lo-humano-18-desde-los-250-a-40-mil-anos-antes-de-hoy-ii-usos-de-vida/" target="_blank" class="liinternal">aquí</a>) de esta serie &#8220;<a href="http://eltamiz.com/elcedazo/series/biografia-de-lo-humano/" class="liinternal"><em>Biografía de lo Humano</em></a>&#8220;.</p>

<p style="text-align: justify;">Migraciones de clanes, residencias habitacionales funcionales con ánimo de una cierta permanencia, estrategias elaboradas de caza en equipo… todo nos parece indicar una fuerte racionalización de la idea de grupo como unidad vital. El éxito de la nueva cultura emergente, la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Musteriense" rel="nofollow" class="liwikipedia">musteriense</a>, exigía a la fuerza el afianzamiento y la unión del clan. <strong>La abstracción de la individualidad reflejada en el grupo</strong> debía ser ya una realidad consciente de la maquinaria mental.</p>

<div id="attachment_36504" class="wp-caption aligncenter" style="width: 406px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/neandertales.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36504  " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/neandertales.jpg" alt="" width="396" height="263" /></a><p class="wp-caption-text">Diorama de un grupo neandertal en su entorno habitacional (Recreación: <a href="http://www.kenniskennis.com/site/Home/" class="liexternal">Kennis &amp; Kennis</a>, foto: Joe McNally, Fair Use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Estos homos, además de cazar, pescar, recolectar vegetales, vivir en comunidad social en estancias incipientemente organizadas por usos, en donde hacían fuego, o manejar unas determinadas tecnologías, también debían comenzar a <strong>sentirse individuos “especiales”</strong>, distintos de sus convecinos de clan. Y no hay nada como adornarse para resaltar la individualidad. ¿Qué sabemos de sus<em> elementos de adorno</em>?</p>

<p style="text-align: justify;"></p>

<p style="text-align: justify;">Empezamos con el uso del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ocre" rel="nofollow" class="liwikipedia">ocre</a>, que algunos, pensando en su utilidad para el adorno corporal, correlacionan con la idea de que pudo ser un elemento empleado para dibujar determinadas marcas en el cuerpo, una especie de tatuajes, de forma que resultaran un distintivo personal para el individuo. Una de las primeras manifestaciones del uso de este producto durante el presente periodo lo tenemos en las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cueva_de_Blombos#Ocre_tallado_y_su_interpretaci.C3.B3n" rel="nofollow" class="liwikipedia">cuevas de Blombos</a>, en Sudáfrica, donde se han encontrado bloques de ocre con lo que parece una ornamentación en base a un dibujo de estrías, en lo que para algunos sería la manifestación de la obra de arte más antigua conocida (76.000 años).</p>

<div id="attachment_36564" class="wp-caption aligncenter" style="width: 394px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/ocre-de-Bomblos.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36564 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/ocre-de-Bomblos.jpg" alt="" width="384" height="243" /></a><p class="wp-caption-text">Ocre grabado y otros artefactos de Blombos Cave, Sudáfrica (<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Human_evolution_(origins_of_society_and_culture)#/media/File:BBC-artefacts.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a>, CC BY 2.5)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Junto a estos bloques se han encontrado también una serie de cuentas hechas con caparazones de caracoles marinos. Corresponden a conchas del gasterópodo <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Nassarius_kraussianus" rel="nofollow" class="liwikipedia"><em>Nassarius kraussianus</em></a> que por sus pequeñas dimensiones, de 6 a 10 milímetros, no debían ser utilizados por los humanos para su alimentación, por lo que podemos conjeturar que eran utilizados como elementos de algún adorno personal, tipo collar. También en Sudáfrica, en el refugio de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Refugio_en_la_roca_en_Diepkloof" rel="nofollow" class="liwikipedia">roca en Diepkloof</a>, se han encontrado algunos de los primeros indicios de la utilización humana de los símbolos, o quizás de adornos por puro placer estético, en la forma de líneas cruzadas en ángulos rectos o ángulos oblicuos <a href="http://www.pnas.org/content/107/14/6180.full.pdf+html" class="liexternal">grabados</a> en recipientes hechos de cáscaras de huevos de avestruz. Se les calcula una edad de 60.000 años. En este entorno de los elementos decorativos personales añadimos los huesos perforados encontrados en la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cueva_de_Las_Grajas" rel="nofollow" class="liwikipedia">Cueva de Las Grajas</a>, en España, datados en unos 180.000 años. ¿Adorno, simbolismo, arte&#8230;?</p>

<div id="attachment_36499" class="wp-caption aligncenter" style="width: 753px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/simbolismo-paleozoico-medio.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36499   " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/simbolismo-paleozoico-medio-1024x378.jpg" alt="" width="743" height="275" /></a><p class="wp-caption-text">Elementos simbólicos de finales del Paleolítico: Conchas de las cuevas de Blombos (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cueva_de_Blombos#/media/File:BBC-shell-beads.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">wikimedia</a>, CC BY 2.5), cáscaras de avestruz de Diepkloof (<a href="http://www.pnas.org/content/107/14/6180.full.pdf+html" class="liexternal">PNAS</a>, Fair Use) y hueso perforado de Las Grajas (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cueva_de_Las_Grajas#/media/File:Hueso_de_Las_Grajas.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">wikimedia</a>, CC BY-SA 2.5 es)</p></div>

<p style="text-align: justify;">El hecho de enterrar a los muertos posiblemente debamos relacionarlo con estas manifestaciones de vivencia de la identidad personal. Nos encontramos en esta época con <strong>enterramientos</strong> que permiten intuir el que fueran intencionados. Parece indicarlo la forma con que se efectuaban muchos de ellos, mediante túmulos, fosas o con bloques de piedra, con el cadáver en posición fetal, flexionada o contracturada&#8230; ¿Qué buscaban con ello? ¿Por qué “guardar” a los que se iban? ¿Por qué honrarlos con esta distinción? ¿Por qué acompañarles de objetos usados en la vida?</p>

<p style="text-align: justify;">En el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Yacimientos_de_Skhul_y_Qafzeh" rel="nofollow" class="liwikipedia">yacimiento</a> israelí de Skhul y Qafzeh se han encontrado enterramientos, datados entre hace 120 y 80 mil años, que corresponden a individuos <em>Homo</em> arcaicos, tanto sapiens como neandertales, aunque ya con una constitución moderna. Un porcentaje importante de los individuos enterrados son niños. Se observa el uso del ocre rojo, que se interpreta como un reforzamiento simbólico de la individualidad. Junto a los cuerpos también aparecen una variedad de objetos considerados funerarios, como adornos de cuernos, conchas marinas perforadas, útiles de sílex y otro tipo de ofrendas. Es sorprendente cómo en el caso del yacimiento de Qafzeh las conchas que correspondían a una especie de almeja, el bivalvo marino <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Glycymeris" rel="nofollow" class="liwikipedia"><em>Glycimeris insubrica</em></a>, debieron ser transportadas desde la costa, 40 kilómetros tierra adentro, lo cual permite imaginar un determinado comercio o trueque de estos bienes, apreciados por su posible valor simbólico más allá de como elementos indispensables para satisfacer una perentoria necesidad vital.</p>

<p style="text-align: justify;">De la misma época, ya que está datado en el entorno de hace 82.000 años, en el <a href="http://www.mediaclubsouthafrica.com/culture/3279-border-cave" class="liexternal">yacimiento</a> sudafricano de Border Cave se ha encontrado un enterramiento de un niño acompañada de <em>conus</em>, una especie de conchas perforadas que se usaban probablemente como colgantes que adornaban o manifestaban un cierto estatus.</p>

<div id="attachment_36510" class="wp-caption aligncenter" style="width: 501px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Conus.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36510 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Conus.jpg" alt="" width="491" height="195" /></a><p class="wp-caption-text">Conus encontrados en el enterramiento de Border Cave (<a href="http://www.sahra.org.za/sahris/sites/default/files/additionaldocs/Conus%20shells%20from%20Border%20Cave.pdf" class="lipdf">imagen</a>: d&#8217;Errico y Backwell, Fair Use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">En Europa, a partir de hace 75.000 años, se observan abundantes enterramientos, asignados a los neandertales, en cuevas o abrigos rocosos muy próximos a las zonas habitacionales. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hombre_de_La_Chapelle-aux-Saints" rel="nofollow" class="liwikipedia">Uno</a> de los más famosos es la fosa donde está “depositado” el “viejo” de Chapelle-aux-Saints, en Francia y datado en hace 60.000 años. Lo curioso de este enterramiento no es el hecho en sí, sino que el neandertal ahí depositado presentaba una serie de deformaciones y enfermedades orgánicas propias de su edad, es decir, que tuvo que ser cuidado por los miembros de su grupo, lo que sugiere la existencia de solidaridad y de la idea del yo personal y del yo distinto. La historia nos recuerda a <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/07/17/biografia-de-lo-humano-16-entre-18-millones-y-250-mil-anos-iii-simbologias/" target="_blank" class="liinternal">la que ya conocemos</a> del pobre Elvis, <em>heidelbhergensis</em> de Atapuerca.</p>

<p style="text-align: justify;">A la vista de lo observado, y si eliminamos las connotaciones religiosas que modelan y condicionan nuestro pensamiento moderno, podemos pensar que el muerto de Chapelle-aux-Saints era muy querido, que no se le abandonaba solo en la incertidumbre que suponía el misterio de la muerte, que merecía una existencia desconocida cuidada y quizás mejor, o quizás que el grupo no podía perder la influencia y sabiduría del que se había ido.</p>

<p style="text-align: justify;">No se sabe muy bien si junto al hecho del enterramiento se desarrollaba algún tipo de rito, aunque en algún caso parece que sí tenemos unas ciertas evidencias de ello. Uno de los <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Shanidar_Cave" rel="nofollow" class="liwikipedia">enterramientos</a> más sorprendentes es el del viejo neandertal de Shanidar, en Irak. Murió hace 60 mil años y los análisis del yacimiento donde se le enterró han permitido determinar la existencia, junto al cuerpo, de una variedad grande de pólenes de plantas tales como milenrama, acianos, cardos, hierba cana, jacintos, cola de caballo y una clase de malva. ¿Casualidad o una ofrenda al amigo que se fue?</p>

<div id="attachment_36514" class="wp-caption aligncenter" style="width: 370px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/enterramiento-de-shanidar.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36514  " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/enterramiento-de-shanidar.jpg" alt="" width="360" height="270" /></a><p class="wp-caption-text">Recreación del enterramiento del viejo de Shanidar (imagen: John Connell en Flickr, Fair Use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">No obstante estas evidencias, los expertos en antropología cognitiva piensan que la intencionalidad en los enterramientos de esta época no pasaba más allá de un propósito higiénico –alejar el cuerpo que se descompone de las zonas donde habitaban los vivos- o de respeto a aquellas personas cuya muerte les producía un mayor choque emocional, como podían ser los niños o los “responsables” de la comunidad. De ningún modo podemos buscar motivaciones trascendentales en estos enterramientos, ya que las diversas manifestaciones conductuales de lo que se deduce al estudiar los comportamientos de los hombres de entonces, parecen indicar, como veremos a continuación, que su forma de pensar aún no tendría suficientemente desarrollada las componentes simbólica y reflexiva necesarias para ello.</p>

<p style="text-align: justify;">En este punto, tras analizar la simbología de los enterramientos, no podemos dejar de hablar de un último &#8220;misterio&#8221; relacionado con los <em>Homo.</em> A 336 metros de la boca de la cueva francesa de Bruniquel, en lo más oscuro de sus profundidades, se encuentran unos extraños apilamientos de estalactitas y estalagmitas, unas 400, arrancadas de las paredes de la cueva, que datan de hace unos 176 mil años y que conforman unos extraños círculos con restos de fuego e incluso un hogar con huesos quemados. Están hechos casi con toda seguridad por hombres que en aquel lugar y en aquel momento tenían que ser neandertales. Los antropólogos que han estudiado el <a href="http://www.nature.com/nature/journal/vaop/ncurrent/full/nature18291.html" class="liexternal">yacimiento</a> comentan que esta construcción “<em>no tiene precedentes</em>” por su antigüedad, complejidad y disposición en un lugar tan profundo. Habrá que esperar a unos 130 mil años después para observar algo parecido. Los mismos científicos opinan que &#8220;<em>podríamos asumir que se trata de un comportamiento simbólico o ritual, pero, ¿podrían haber servido para usos domésticos desconocidos o como simple refugio?</em>&#8221; Para el antropólogo Eudald Carbonell &#8220;<em>estas construcciones deben tener un sentido simbólico o ritual, no pueden ser una cabaña, pues no tendría sentido construirla en un punto tan profundo</em>&#8220;. Y también el conocido antropólogo Juan Luis Arsuaga, codirector del yacimiento de Atapuerca con Carbonell, <a href="http://elpais.com/elpais/2016/05/25/ciencia/1464179620_089005.html" class="liexternal">abunda</a> en el tema usando palabras de los investigadores &#8220;<em>¿por qué tan lejos de la entrada? ¿Por qué la mayor parte de los fuegos se hicieron sobre las estructuras y no en el suelo? ¿Se trata de un comportamiento simbólico, como parece, o hay una explicación práctica? ¿Quizás solo se refugiaron allí? En todo caso &#8230; los neandertales de la cueva de Bruniquel muestran una sorprendente complejidad social</em>&#8220;.</p>

<div id="attachment_41679" class="wp-caption aligncenter" style="width: 552px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2016/03/neandertales-bruniquel.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-41679  " title="neandertales bruniquel" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2016/03/neandertales-bruniquel.jpg" alt="" width="542" height="305" /></a><p class="wp-caption-text">Un investigador estudia las construcciones de la cueva de Bruniquel (<a href="http://www.nature.com/news/neanderthals-built-cave-structures-and-no-one-knows-why-1.19975" class="liexternal">Imagen</a>: Ewen Callaway, fair use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Resumamos lo aprendido para intentar concretar las conclusiones. ¿Qué se puede deducir acerca de la conducta de algunas especies <em>Homo</em> de esta época? Las poblaciones del Paleolítico medio debían ser grupos dispersos muy pequeños, y debido a ello los contactos y relaciones entre sus miembros debían ser muy escasos y en “archipiélago”. Eso hacía que el ritmo y aprovechamiento de las nuevas ideas fuera muy lento y escaso, por lo que seguramente gran parte de las innovaciones culturales que pudieron surgir se debieron perder. A pesar de las escasas relaciones entre grupos el sentimiento de clan familiar debía ser muy fuerte, ya que en él se encontraban las claves de la supervivencia, lo que en cierta medida eclipsaría, aunque no anuló, el sentimiento de individuo único, el que se tiene que diferenciar de los otros, dado que los adornos y el uso del ocre escasamente aparecen a lo largo de este periodo.Nos encontramos, pues, con unos hombres que distinguían la realidad de la mera idea, que de la idea sabían pasar a la realización material y que eran capaces de un pensamiento y una acción recursivos en el tiempo y en el espacio, con el valor añadido de que para ellos no suponía una dificultad el alterar o invertir el orden de un proceso. Esto denotaba una evidente flexibilidad en el procesamiento de sus redes neuronales. A la vista de sus manifestaciones culturales, es obvio que sabrían valorar las diferencias que incorpora el todo con relación a las partes, lo que le permitió categorizar los eventos que le iban sucediendo a lo largo de su existencia. Habilidad mental ésta que es extremadamente importante, ya que es un antecedente necesario para poder planificar para el futuro, incluso admitiendo el hecho de realizar esfuerzos que solamente tendrían una recompensa retardada, elementos ambos puramente humanos.</p>

<p style="text-align: justify;">Sabemos que esto debía ser así puesto que hemos observado en sus costumbres y formas de vida multitud de señales de actividades planificadas en el tiempo –conquista de la abstracción temporal- y que habían incrementado el sentido de la abstracción espacial –tanto en la idea de distancia como en la de volumen-. Necesariamente esto se tuvo que ver reforzado por la realidad de las migraciones, que introducían un estrés y un cúmulo de novedades en sus vidas, y por las necesidades de encontrar los materiales adecuados para sus cada vez más sofisticadas, y vitales, tecnologías.</p>

<div id="attachment_36547" class="wp-caption aligncenter" style="width: 430px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/cazadores-neandertal.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36547    " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/cazadores-neandertal.jpg" alt="" width="420" height="282" /></a><p class="wp-caption-text">Partida de caza neandertal. Lo mismo podía ser un grupo de sapiens. Clan, individuo preeminente, lenguaje, manejo del espacio, herramientas, transmisión de saber, conocimiento de lo natural, relación social,&#8230; en esta preciosa imagen de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Mauricio_Ant%C3%B3n" rel="nofollow" class="liwikipedia">Mauricio Antón</a> podemos apreciar matices de todo lo que hasta ahora, en el texto, hemos mencionado como los elementos básicos para el recorrido hacia lo Humano (<a href="http://www.20minutos.es/noticia/2306452/0/todos-comos/un-poco/neandertales/" class="liexternal">imagen</a>: Mauricio Antón, Fair Use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Podemos imaginar a aquellos homos que estaban despertando al mundo de las habilidades del discurso racional, con unas hechuras y unos cuerpos similares a los nuestros. Es muy fácil que tuvieran ya una maquinaria fonadora y un cerebro adecuado para una comunicación vocalizada semejante a la nuestra, aunque mucho más pobre en recursos. El hecho de que tan sólo se hubiera iniciado la consolidación del manejo de la abstracción del yo personal, como distinto al yo del otro, supondría también un freno en el perfeccionamiento del lenguaje. Sin embargo, el uso avanzado de las abstracciones de tiempo y espacio, tal como hemos observado a partir de sus costumbres, indican unas capacidades planificadoras y de anticipación que también tendrían su reflejo en la complejidad del lenguaje. A lo que hay que añadir, además, la realidad de un pensamiento recursivo, posiblemente de hasta cinco pasos. No obstante, y a pesar de todas estas luces, los expertos clasifican al lenguaje humano de hace unos 50.000 años en un nivel que aún no habría sobrepasado la cota de la pura descripción de lo que se observaba.</p>

<p style="text-align: justify;">Es muy significativo lo que observamos en las sociedades cazadoras-recolectoras actuales, suponemos que no muy alejadas culturalmente de los hombres del Paleolítico inferior. En estas sociedades la individualidad queda muy oculta tras la fuerza del grupo, que es lo que da valor a su yo personal. El punto de referencia fundamental, más allá del que aporta sentirse parte de un clan, es la idea del espacio, los lugares por donde se mueven en busca de alimento y habitáculo. Por el contrario, la idea del tiempo la tienen débilmente imbricada, ya que sus prioridades a la hora de cubrir sus necesidades les lleva a estar satisfechos prácticamente con lo conseguido para el día de hoy. Así podría haber sido el <em>sapiens</em> del Paleolítico. Y, casi con toda seguridad, los neandertales.</p>

<p style="text-align: justify;">En resumen, todo lo anterior nos hace pensar que al final del periodo aquellos <em>Homo sapiens</em>, como paradigma de la especie más “humana” del momento (con permiso del resto: neandertales, denisovanos…), disponían de un <strong>pensamiento</strong> consciente de estructura recursiva, el cual se apoyaba en un lenguaje no sofisticado y también recursivo, y que se movía conceptualmente a través de un campo racional donde las abstracciones que manejaba serían las más elementales e imprescindibles. Y todo esto lo llevaría a cabo con gran intensidad, con los módulos cerebrales que se ocupan de sus distintas inteligencias –social, de conocimiento del medio, tecnológica y de lenguaje- interactuando y realimentándose entre ellos. Podemos afirmar que debían ser ya muy “inteligentes” <em>en las labores de supervivencia</em>.</p>

<p style="text-align: justify;">Bien, hasta aquí nuestro análisis sobre los hombres que llegaron al albor del Paleolítico superior, hace unos 40 mil años. Nos hemos quedado con el sabor en la boca de un ¡casi! Eran listos, desde luego, pero&#8230; ¿algo más?</p>

<p style="text-align: justify;">Algo pasó tras la barrera de los 40 mil años antes de hoy que lo cambió todo. Vamos a intentar desgranarlo a partir de la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/10/15/biografia-de-lo-humano-20-entre-hace-40-00050-000-a-10-000-anos-i-la-vida/" class="liinternal">siguiente entrada</a>.</p>
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		<title>Biografía de lo Humano 18: Desde los 250 a 40 mil años antes de hoy II, usos de vida</title>
		<link>https://eltamiz.com/elcedazo/2016/08/28/biografia-de-lo-humano-18-desde-los-250-a-40-mil-anos-antes-de-hoy-ii-usos-de-vida/</link>
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		<pubDate>Sun, 28 Aug 2016 08:30:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jreguart</dc:creator>
				<category><![CDATA[Antropología]]></category>
		<category><![CDATA[Evolución]]></category>
		<category><![CDATA[jreguart]]></category>

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		<description><![CDATA[Continuamos el relato iniciado en la entrada anterior de esta serie sobre la Biografía de lo Humano. Vamos a seguir, por tanto, en el entorno temporal que se mueve entre hace 250 y los 50/40 mil años antes de ahora. Allí se hizo un repaso de los personajes del momento, una pequeña pléyade de especies Homo entre [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Continuamos el relato iniciado en la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/07/31/biografia-de-lo-humano-17-desde-los-250-a-40-mil-anos-antes-de-hoy-i-los-protagonistas/" target="_blank" class="liinternal">entrada anterior</a> de esta serie sobre la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/series/biografia-de-lo-humano/" class="liinternal">Biografía de lo Humano</a>. Vamos a seguir, por tanto, en el entorno temporal que se mueve entre hace 250 y los 50/40 mil años antes de ahora. Allí se hizo un repaso de los personajes del momento, una pequeña pléyade de especies <em>Homo</em> entre las que destacan los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Homo_heidelbergensis" rel="nofollow" class="liwikipedia">heildelbergenses</a>, los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Homo_neanderthalensis" rel="nofollow" class="liwikipedia">neandertales</a>, los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Homo_sapiens" rel="nofollow" class="liwikipedia">sapiens</a> y algún que otro <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Homo_erectus" rel="nofollow" class="liwikipedia">erectus</a>.</p>

<div id="attachment_36477" class="wp-caption aligncenter" style="width: 458px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Neandertales-musterienses1.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36477 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Neandertales-musterienses1.jpg" alt="" width="448" height="278" /></a><p class="wp-caption-text"><em>Grupo de neandertales durante el periodo Musteriense (<a href="http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Le_Moustier.jpg" class="liexternal">Wikimedia</a>, Dominio Público)</em></p></div>

<p style="text-align: justify;">La fecha de partida no solamente corresponde al hito de los primeros fósiles de una nueva especie, sino también al momento en que una nueva tecnología, más elaborada que la de Modo 2, comienza a tener vida propia y solitaria. Se trata de la tecnología lítica musteriense o de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Industria_l%C3%ADtica" rel="nofollow" class="liwikipedia">Modo 3</a>, que es más que una forma de hacer herramientas, ya que da nombre a toda una <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Musteriense" rel="nofollow" class="liwikipedia">cultura</a>, desde Iberia hasta más allá del mar Caspio.</p>

<p style="text-align: justify;">Rememoremos el panorama echando una breve mirada retrospectiva. Nos aparece un dilatado periodo temporal durante el que los hombres, de diversas especies, se movían en pequeños grupos aislados a través de las zonas habitables de África, Europa y Asia. El clima tuvo momentos de gran dureza en el hemisferio norte, mientras que en el continente africano se manifestaba en forma de continuas alternancias en las condiciones de sequedad-humedad. En el seno de los dispersos grupos humanos se observa un progresivo desarrollo de la complejidad tecnológica, aquí y allá, que poco a poco va traspasándose de unos a otros a pesar de las barreras geográficas. Ya conocemos cómo eran los homos a finales de la etapa anterior, hace unos 250 mil años: hombres especialmente habilidosos en la confección de <em>herramientas</em>, en el conocimiento de su <em>medio ambiente natural</em>, a los que se les supone un incipiente <em>lenguaje</em> que afianzaba sus genéticas <em>capacidades sociales</em>. Posiblemente en estos momentos el cerebro del hombre ya estaría creando puentes operativos, cada vez más complejos, entre estas habilidades -tecnológica, ambiental y social-, intentando con la suma de estos módulos elementales la emergencia, como de la nada, de una capacidad de rango superior. Comenzábamos a percibir un ligero perfume diferente al de los simples automatismos dirigidos por su subconsciente emocional y motor: se iniciaba la complejidad de la correlación, el raciocinio y la planificación. No es de extrañar que el nuevo personaje, el <em>Homo sapiens</em>, nacido sobre este sustrato cultural de hace 250 mil años, con “especiales” capacidades heredadas de su momento histórico, llegara a sentar las bases de una dispersión planetaria y de la depredación de todas las otras especies <em>Homo</em>. Heidelbergenses, erectus o neandertales, igualmente colaboradores en la construcción de la época, no pudieron competir con ellos. Y esto realmente es lo que veremos a lo largo de la época que estamos empezando a analizar.</p>

<p style="text-align: justify;">Sigamos ahora ampliando la mirada sobre sus hábitos de vida: tecnología, comercio, habitación, caza&#8230;</p>

<p style="text-align: justify;">Una vez más parece ser que África se adelantó a Europa en la manifestación de culturas más evolucionadas, como pudo ser la musteriense. Las evidencias africanas más remotas de este tipo de tecnologías son anteriores a los primeros fósiles conocidos del <em>Homo sapiens</em>, siendo quizás uno de los primeros yacimientos el de <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Gademotta" rel="nofollow" class="liwikipedia">Gadermotta</a>, en Etiopía, donde se observa en forma de armas de caza enmangadas, datadas en hace 279.000 años. Las últimas herramientas africanas que se consideran aún del antiguo Modo 2 se han encontrado en el yacimiento, también etíope, de <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Bouri_Formation" rel="nofollow" class="liwikipedia">Bouri Formation</a>, con unos 155 mil años de antigüedad, lo cual nos permite pensar en una posible evolución paulatina a lo largo de un periodo de convivencia entre ambas de unos 125 mil años.</p>

<p style="text-align: justify;">En Europa, el <a href="http://paleoantropologiahoy.blogspot.com.es/2013/03/la-cultura-musteriense.html#uds-search-results" class="liexternal">musteriense</a> clásico comenzó aproximadamente hace unos 120.000 años, y se asocia a los neandertales. No obstante, se han encontrado utensilios que son más antiguos, datados entre 300 y 200 mil años.</p>

<p style="text-align: justify;">Los <a href="http://paleoantropologiahoy.blogspot.com.es/2013/03/la-cultura-musteriense.html#uds-search-results" class="liexternal">patrones</a> de evolución técnica del Modo 3 son muy diferentes entre África y Eurasia. En el primer territorio se observa un desarrollo más lineal, posiblemente porque los grupos de población estaban mejor conectados entre sí, mientras que en Europa podemos ver cómo en una región se sigue una tendencia muy definida, mientras que en la vecina hay otra o incluso ninguna. Muchas de estas variaciones son consecuencia de la necesaria adaptación a los diferentes hábitats y climas. Periódicamente había como una pulsación poblacional, ya que en los momentos fríos los grupos se aislaban en sus refugios, mientras que en los periodos de bonanza se dispersarían, favoreciendo así una mayor variación tecnológica regional. También hay que pensar que la especial geografía y clima europeo favorecían el aislamiento de la gente en pequeñas poblaciones y entornos, lo que seguramente fomentaba la pérdida o el mantenimiento de ciertos usos culturales exclusivos de estos pequeños clanes.</p>

<p style="text-align: justify;">La tecnología del Modo 3 está basada en un método general de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/M%C3%A9todo_Levallois" rel="nofollow" class="liwikipedia">tallado denominado Levallois</a>, aunque hay también registradas algunas otras tecnologías líticas enmarcadas a su vez en la cultura musteriense. Mediante la técnica Levallois se aprovecha la materia prima con mayor eficacia y además se obtienen lascas de mejor calidad, con una gran variabilidad de utilidades. En esta técnica, los pasos previos durante la realización de una herramienta servían al mismo tiempo como preparación para la siguiente, ya que la piedra se dividía conceptualmente en dos partes a lo largo de sus bordes. Recurriendo de nuevo a la <a href="https://www.bbvaopenmind.com/wp-content/uploads/static/pdf/06_VAN_DER_LEEUW_ESP.pdf" class="lipdf">opinión</a> del etólogo <a href="https://sustainability.asu.edu/person/sander-van-der-leeuw/" class="liexternal">van der Leeuw</a>, esto supondría el haber añadido a la anterior tecnología achelense el control del lugar y del ángulo del lascado para dar forma a una superficie. Nos encontraríamos por tanto en un estadio de recursividad de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Memoria_de_trabajo" rel="nofollow" class="liwikipedia">memoria operativa</a> de 6 pasos. Próxima ya a la del hombre moderno (7+2). Evidentemente, todo ello es una clara manifestación de un avance en las habilidades reflexivas de estos artesanos.</p>

<div id="attachment_36416" class="wp-caption aligncenter" style="width: 331px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Tallado-Levalois2.png" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36416 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Tallado-Levalois2.png" alt="" width="321" height="274" /></a><p class="wp-caption-text">Esquema de una fase del tallado con la técnica Levallois. En este <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/M%C3%A9todo_Levallois#/media/File:Levallois_Preferencial-Animation.gif" rel="nofollow" class="liwikipedia">enlace</a> se puede ver una preciosa animación al respecto (animación: J.M. Benito, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/M%C3%A9todo_Levallois#/media/File:Levallois_Preferencial-Animation.gif" rel="nofollow" class="liwikipedia">wikimedia</a>, CC BY-SA 2.5)</p></div>

<p style="text-align: justify;">A esta manifestación de complejidad de raciocinio le podemos añadir el matiz de que tanto el material básico como el producto podían ser transportados lejos de sus lugares de orígenes, a veces hasta más de 300 kilómetros. Como es el <a href="http://johnhawks.net/weblog/reviews/archaeology/middle/white-paintings-shelter-transport-2013.html" class="liexternal">caso</a> de las herramientas de obsidiana de Nasera Rock Shelter, en Tanzania, cuyo material proviene de Kenia, a unos 320 kilómetros de distancia.</p>

<p style="text-align: justify;">En Europa también era habitual el <a href="http://paleoantropologiahoy.blogspot.com.es/2013/03/la-cultura-musteriense.html#uds-search-results" class="liexternal">transporte</a> de objetos líticos, tanto lascas como núcleos, aunque a menores distancias, unos 5 a 20 kilómetros con un máximo de hasta 100.</p>

<p style="text-align: justify;">La búsqueda y transporte de materiales en territorios ajenos a los propios nos permiten pensar en el inicio de una incipiente cultura comercial. También nos hace pensar en las capacidades cognitivas y de proyección hacia el futuro en aquellos hombres que iban a buscar materia prima y herramientas a lugares lejanos, posiblemente por el simple e importante hecho de que se podían manufacturar útiles de mayor calidad, además de la influencia que estas costumbres producirían con toda seguridad en las relaciones sociales intergrupales.</p>

<p style="text-align: justify;">También en otras manifestaciones culturales, como la habitación o la caza, husmeamos la intensidad en el manejo de las tres abstracciones que marcan la racionalidad -una vez más, individual, espacial y temporal- y las interrelaciones en el procesamiento cerebral de las tres inteligencias básicas -tecnológica, ambiental y social-. En el camino hacia lo humano.</p>

<p style="text-align: justify;">Comencemos hablando de los <strong>asentamientos habitacionales</strong>, donde estos hombres errantes repondrían sus fuerzas. A lo largo de la mayor parte del nuevo periodo no encontramos tipologías en las viviendas que fueran muy diferentes a las de finales de la época anterior.</p>

<p style="text-align: justify;">En <a href="http://paleoantropologiahoy.blogspot.com.es/2013/03/middle-stone-age-msa-o-modo-3.html" class="liexternal">África</a> se comienza a alternar la vida al aire libre con la ocupación de las cuevas y abrigos, colonizando nuevos entornos como las zonas de transición en los bosques o las costeras, en la mitad sur del continente. Estos últimos eran utilizados para aprovechar los recursos marinos, de forma que su ocupación fue más o menos intensa según la abundancia de moluscos o la distancia a los asentamientos principales en el interior, en donde se practicaban las actividades de caza y recolección.</p>

<p style="text-align: justify;">En los continentes del norte el clima condicionaba los posibles entornos donde asentarse o vivir, por lo que prácticamente todos los yacimientos indican la ocupación de cuevas en las que se observan muestras de una cierta distribución espacial según funcionalidades domésticas. Sin embargo, en los momentos finales de esta época el <em>Homo</em> comienza a diversificar sus lugares de estancia, cambiando según las necesidades, saliendo de las cuevas y abrigos rocosos para <em>asentarse al aire libre</em> en habitáculos fabricados con las materias disponibles: piedras, madera o huesos.</p>

<p style="text-align: justify;">Un ejemplo de ello lo vemos en el poblado ucraniano de Molodova, habitado en el entorno de hace 44 mil años, en donde se han <a href="http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1040618211006598" class="liexternal">encontrado</a> restos de una construcción que se usaba de forma estable y en la que se habían utilizado para su estructura huesos de mamut. En este asentamiento el uso del fuego era ya común, ya que se han hallado muchos hogares con huesos calcinados, posiblemente utilizados como combustible.</p>

<p style="text-align: justify;">Un ejemplo de <em>ocupación según las necesidades</em> estacionales del momento lo tenemos en el <a href="http://www.eva.mpg.de/evolution/staff/soressi/field.htm" class="liexternal">yacimiento</a> francés de Pech de l’Azé, del que también hablaremos un poco más abajo en el entorno de la caza. Se trata de un abrigo rocoso habitado por los neandertales hace más de 60.000 años. Según la arqueóloga <a href="http://archaeology.leiden.edu/organisation/staff/soressima.html" class="liexternal">Marie Soressi</a>, en este entorno residencial se puede observar el paso de utilizar una <em>estrategia habitacional</em> basada en la movilidad logística a otra <em>residencial</em>. La diferencia entre ambas es que mientras que en la primera primaba el aprovechamiento de recursos que estaban desigualmente distribuidos en el tiempo y en el espacio -ciclos estacionales o trashumancia animal-, lo que obligaba a que los asentamientos fueran pequeños y variables, en la segunda se optaba por llevar los recursos a los campamentos base, junto a los que se daba una relativa abundancia, de manera que esos sólo se abandonaban cuando los recursos accesibles se agotaban.</p>

<div id="attachment_36492" class="wp-caption aligncenter" style="width: 458px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Bosquimanos2.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36492 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Bosquimanos2.jpg" alt="" width="448" height="293" /></a><p class="wp-caption-text">Dos individuos del pueblo cazador-recolector San, los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/San" rel="nofollow" class="liwikipedia">bosquimanos</a>, el más antiguo del planeta. Fuego, adornos, colaboración&#8230; hace 100 mil años los sapiens no debían estar muy alejados de lo que vemos en esta foto actual (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/San#/media/File:BushmenSan.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a>, CC BY-SA 2.5)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Ya sabemos que se trataba de cazadores y recolectores de vegetales, quizás semejantes a algunos de los grupos humanos que actualmente practican este tipo de vida. Sin embargo, es una opinión generalizada que aquellos hombres se alimentaban en mayor medida de animales. En esos momentos <strong>la caza</strong> se centraba en los grandes herbívoros, y lo hacían usando diversas estrategias. Se practicaban las enceladas para atrapar grandes rebaños o bien se les empujaba en su marcha con el objeto de que se despeñaran por algún acantilado, o se les dirigía a zonas pantanosas en donde sería más fácil abatir a los grandes herbívoros que allí quedarían enfangados.</p>

<p style="text-align: justify;">Algunos antropólogos, como manifiestan <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Luis_Arsuaga" rel="nofollow" class="liwikipedia">Juan Luis Arsuaga</a> y <a href="http://www.atapuerca.tv/equipo/ficha.php?miembro=3" class="liexternal">Manuel Martín-Loeches</a> en su libro “<em>El sello indeleble</em>”, consideran que el hecho de realizar un trabajo aparentemente inútil para el estricto presente, como sería preparar enceladas para la caza, o más tarde redes para la pesca, supone una clara manifestación de la capacidad, exclusivamente humana, de actuar bajo parámetros mentales de “<em>retraso en la obtención de la recompensa</em>”.</p>

<p style="text-align: justify;">En el ya mencionado yacimiento francés de Pech de l’Azé, habitado entre hace 90.000 y 60.000 años, se han <a href="http://timoneandertal.blogspot.com.es/2011/01/las-estrategias-de-caza-de-los.html" class="liexternal">encontrado</a> restos fósiles de ciervos abatidos por el hombre. El <em>Homo sapiens</em> no había colonizado aún Europa, por lo que se trataba, por tanto, de neandertales. El <a href="https://www.researchgate.net/publication/248578969_Hunting_behavior_and_Neanderthal_adaptability_in_the_Late_Pleistocene_site_of_Pech-de-l" Aze_I" class="liexternal">análisis</a> de los huesos hallados parece demostrar que a lo largo de los años se fue pasando de una ocupación prolongada y sin movilidad mientras duró la caza, a una habitación esporádica y una caza estacional de acuerdo a los periodos de emigraciones de los animales, caza que luego sería llevada -junto a la de otros &#8220;caladeros&#8221;- a los emplazamientos residenciales. Es decir, el cambio de estrategias de movilidad del que hablamos más arriba: de logística a residencial.</p>

<p style="text-align: justify;">Lo mismo parece deducirse de los restos de ciervos y bisontes en los también yacimientos franceses de <a href="http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0278416506000274" class="liexternal">Les Pradelles</a> (50.000 años), <a href="http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1040618211000346" class="liexternal">Mauren</a> (45.000), La Rouquette o <a href="https://fr.wikipedia.org/wiki/La_Quina" rel="nofollow" class="liwikipedia">La Quina</a> (45.000).</p>

<p style="text-align: justify;">Las <em><a href="http://timoneandertal.blogspot.com.es/2011/03/las-estrategias-de-caza-de-los.html" class="liexternal">estrategias</a> de caza</em> difieren en estos emplazamientos. Por ejemplo, Mauren se trataba de un campamento al aire libre en donde se llevaban a cabo cacerías comunales usando trampas naturales a donde se conducían a las grandes manadas. En cambio, Les Pradelles era un campamento con características de ser más estable y a donde se llevaba la parte más utilizable, músculo y médula, o la más fácil de transportar, extremidades, del animal que había sido cazado en campamentos del tipo del de Mauren.</p>

<div id="attachment_36494" class="wp-caption aligncenter" style="width: 458px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/La_Cotte_dé_Saint_Brélade_du_Ouaisné_Saint_Brélade_Jèrri_b.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36494 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/La_Cotte_dé_Saint_Brélade_du_Ouaisné_Saint_Brélade_Jèrri_b.jpg" alt="" width="448" height="317" /></a><p class="wp-caption-text">Los acantilados de La Cotte de St Brelade, a donde iban empujados mamuts y rinocerontes, aplicando una estrategia de caza que exigía planificación temporal y una evidente coordinación social (<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/La_Cotte_de_St_Brelade#/media/File:La_Cotte_d%C3%A9_Saint_Br%C3%A9lade_du_Ouaisn%C3%A9_Saint_Br%C3%A9lade_J%C3%A8rri_b.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a>, Dominio Público)</p></div>

<p style="text-align: justify;">En el <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/La_Cotte_de_St_Brelade" rel="nofollow" class="liwikipedia">emplazamiento</a> de La Cotte de St Brelade, en la isla de Jersey, se ha encontrado en un abrigo junto al mar amontonamientos de huesos que corresponden a partes &#8220;selectas&#8221; de mamuts y rinocerontes lanudos, que posiblemente se habían capturado impulsándoles a despeñarse por los acantilados cercanos. Esto que imaginamos como estrategia de caza grupal lo estaban realizando neandertales hace unos 180.000 años.</p>

<p style="text-align: justify;">Es fácil el pensar que este tipo de cacería, acorralando a los animales y con una gran mortandad, generaría excedentes con posibilidad de ser destinados para un consumo diferido. Esto implica una intencionalidad, una anticipación y planificación de las necesidades del grupo. Y también una estrategia de mantenimiento y abastecimiento de productos, como la sal, útiles para tal propósito.</p>

<p style="text-align: justify;">Es importante hacer hincapié en un <a href="http://timoneandertal.blogspot.com.es/2011/01/las-estrategias-de-caza-de-los.html" class="liexternal">aspecto</a> comentado como de pasada: los animales capturados no sólo representaban comida, carne o grasa, sino que eran “pensados” desde otras perspectivas. Hay evidencias arqueológicas de <em>usos secundario</em>s<em> de los productos obtenidos en la caza</em>. No solamente se trataba de sacar partido de los huesos, dientes o astas que les servían para la confección de herramientas, sino también pieles y huesos para construir cabañas, o tendones y tripas para realizar atados y sujeciones varias. O incluso grasa, para utilizarla como combustible de iluminación. Lo que demuestra que el hombre, al imaginar unos usos secundarios y presumiblemente no demasiado evidentes para ellos, estaba dando un nuevo avance en sus capacidades racionales.</p>

<p style="text-align: justify;">No se puede dudar de que los neandertales europeos de aquella época, sin haber sido aún “colonizados” por los sapiens africanos, en teoría más evolucionados en sus capacidades racionales, ya manejaban con soltura las abstracciones del tiempo y del espacio, gracias a lo cual acudían al sitio oportuno en el momento oportuno para cubrir sus necesidades vitales. O bien fabricaban artefactos para ser utilizados para otras funciones que imaginaba su encéfalo y en otros momentos de su quehacer vital.</p>

<p style="text-align: justify;">Entre los <em>Homo</em> de África también se ven unos cambios en las estrategias para la obtención de los alimentos, que permiten pensar que en aquellos momentos los hombres africanos ya manejaban una necesaria planificación de las actividades. Por un lado, se aprecia que usaban el fuego para quemar la vegetación con el objeto de favorecer la obtención de raíces alimenticias en la tierra yerma que quedaba. Por otro, se percibe cómo comenzaban a pescar y a usar los recursos marinos, ya que aparecen en algunos yacimientos restos de moluscos y de otros animales del mar, como las focas o las <a href="http://paleoantropologiahoy.blogspot.com.es/2014/01/el-consumo-de-tortugas-en-el-msa.html" class="liexternal">tortugas</a>. El yacimiento costero sudafricano de las cuevas de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Yacimiento_arqueol%C3%B3gico_de_Pinnacle_Point" rel="nofollow" class="liwikipedia">Pinnacle Point</a>, datado en hace 164 mil años, es el primer lugar en donde se <a href="http://www.nature.com/nature/journal/v449/n7164/full/nature06204.html#B8" class="liexternal">evidencia</a> el manejo de los mariscos&#8230; ¿alimento? ¿Conchas que adornaban? Ya hemos comentado también en la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/07/31/biografia-de-lo-humano-17-desde-los-250-a-40-mil-anos-antes-de-hoy-i-los-protagonistas/" target="_blank" class="liinternal">entrada anterior</a> que hace unos 50 mil años los habitantes del sudeste asiático tenían que ser pueblos conocedores del entorno marino, tanto en lo referente a la pesca y modos de alimentación, como en la navegación.</p>

<p style="text-align: justify;">Por completar el panorama geográfico, hablaremos de Asia. Es una lástima la poca información de que se dispone de los homos asiáticos del Paleolítico medio. Tan sólo en los yacimientos del Levante, en Israel, en donde se asentaron neandertales y más tarde sapiens, se ha podido obtener información acerca de las costumbre de sus habitantes. Ya hablamos de ellos en la entrada anterior y también serán objeto de nuestra curiosidad en la siguiente. De otros asiáticos del momento sólo tenemos un pequeño fósil y evidencias genéticas del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hom%C3%ADnido_de_Den%C3%ADsova" rel="nofollow" class="liwikipedia">hombre de Denisova</a>;  fósiles de la especie <em>erectus</em>, como el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hombre_de_Solo" rel="nofollow" class="liwikipedia">hombre de Solo</a> que vivió entre hace unos 50 a 30 mil años, o los de <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Maba_Man" rel="nofollow" class="liwikipedia">Maba Man</a> de hace unos 130 mil años, aunque algunos lo califiquen como de transición al <em>sapiens</em>; o los, estos sí, <a href="http://www.cultural-china.com/chinaWH/html/en/History241bye913.html" class="liexternal"><em>sapiens</em> de Dingcun</a> de hace 120 mil.</p>

<p style="text-align: justify;">Con lo anterior acabamos la revisión que hemos hecho de los usos vitales y culturales de los homos de finales del Paleolítico. Hemos proyectado con sus restos arqueológicos fotogramas de la película de sus capacidades mentales y de su grado de evolución. Sin embargo, nos falta completarlo con el análisis de un componente fundamental: las simbologías. Pero esto será el objeto de la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/09/18/biografia-de-lo-humano-19-desde-los-250-a-40-mil-anos-antes-de-hoy-iii-simbologias/" class="liinternal">siguiente entrada</a>.</p>

<p style="text-align: justify;"></p>
]]></content:encoded>
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		<title>Biografía de lo Humano 17: Desde los 250 a 40 mil años antes de hoy I, los protagonistas</title>
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		<pubDate>Sun, 31 Jul 2016 09:10:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jreguart</dc:creator>
				<category><![CDATA[Antropología]]></category>
		<category><![CDATA[Evolución]]></category>
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		<description><![CDATA[A partir de esta entrada damos un paso más en nuestra historia. En la entrada anterior de esta serie sobre la Biografía de lo Humano la habíamos dejado en el momento que llamé &#8220;la sutil frontera con el primer Homo sapiens&#8220;. Nos vamos a adentrar en el tiempo &#8220;histórico&#8221; que abarca desde el entorno de los 250.000 [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">A partir de esta entrada damos un paso más en nuestra historia. En la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/07/17/biografia-de-lo-humano-16-entre-18-millones-y-250-mil-anos-iii-simbologias/" target="_blank" class="liinternal">entrada anterior</a> de <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/series/biografia-de-lo-humano/" target="_blank" class="liinternal">esta serie sobre la Biografía de lo Humano</a> la habíamos dejado en el momento que llamé &#8220;<em>la sutil frontera con el primer <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Homo_sapiens" rel="nofollow" class="liwikipedia">Homo sapiens</a>&#8220;</em>. Nos vamos a adentrar en el tiempo &#8220;histórico&#8221; que abarca desde el entorno de los 250.000 a los 40.000/50.000 años antes de hoy, es decir, desde los primeros pasos del <em>sapiens</em> hasta cuando acabó de conquistar todo el planeta, a excepción del continente americano.</p>

<p style="text-align: justify;">Comienza una época que en Europa se sitúa a caballo entre el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Paleol%C3%ADtico_inferior" rel="nofollow" class="liwikipedia">Paleolítico inferior</a> y el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Paleol%C3%ADtico_medio" rel="nofollow" class="liwikipedia">medio</a> y en África se conoce como la <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Middle_Stone_Age" rel="nofollow" class="liwikipedia">Edad de Piedra intermedia</a>. A lo largo de este periodo seguiremos encontrando una coexistencia temporal y geográfica de varias especies <em>Homo</em>, que conviven y entrecruzan sus caminos en los tres continentes antiguos. A su vez, va a aparecer un nuevo actor que, como veremos, a la postre se demostrará definitivo, aquel que a finales de la etapa dará un salto emergente tan grande y novedoso que condicionará definitivamente el futuro del género.</p>

<div id="attachment_36267" class="wp-caption aligncenter" style="width: 280px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Florisbad-Helmei-Homo_heidelbergensis.jpg" class="liimagelink"><img class="size-full wp-image-36267" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Florisbad-Helmei-Homo_heidelbergensis.jpg" alt="" width="270" height="211" /></a><p class="wp-caption-text">Copia del cráneo de Florisbad, clasificado con alguna controversia como <em>Homo sapiens arcaicus</em> (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cr%C3%A1neo_de_Florisbad#/media/File:Florisbad-Helmei-Homo_heidelbergensis.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a>, CC BY-SA 2.0)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Pero no nos adelantemos y volvamos a enlazar con el final del periodo anterior, cuando en África habían quedado los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Homo_heidelbergensis" rel="nofollow" class="liwikipedia"><em>Homo</em>’s <em>heidelbergensis</em></a> y <em><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Homo_rhodesiensis" rel="nofollow" class="liwikipedia">rhodesiensis</a>,</em> que quizás fueran individuos de la misma especie. Junto a ellos, en algún rincón del continente, surgió una nueva, la del <strong><em>Homo sapiens</em></strong>, cuyos fósiles más antiguos presentan morfologías muy variadas. El de mayor antigüedad pudiera ser el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cr%C3%A1neo_de_Florisbad" rel="nofollow" class="liwikipedia">cráneo</a> hallado en el yacimiento de Florisbad, en Sudáfrica, que cuentan con 259.000 años. Se le ha clasificado como de la especie <em>Homo sapiens arcaicus</em>, aunque realmente es una forma intermedia entre los heidelbergenses, los rhodesienses y los sapiens. La seguridad de estar ante el primer <em>sapiens</em> la encontramos en los fósiles del  <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hombres_de_Kibish" rel="nofollow" class="liwikipedia">hombre de Kibish</a>, procedentes de un yacimiento etíope junto al río Omo. Se ha datado su antigüedad en 195.000 años.</p>

<p style="text-align: justify;"></p>

<p style="text-align: justify;">Habíamos ya comentado en <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/06/19/biografia-de-lo-humano-14-entre-18-millones-y-250-mil-anos-i-los-protagonistas/" target="_blank" class="liinternal">una entrada anterior</a><strong> </strong>que en la frontera entre los periodos que estamos estudiando, Paleolítico inferior y medio, los grupos humanos habrían alcanzado un tamaño numérico de hasta unos cien individuos. Durante mucho tiempo se prolongará aún la existencia de pequeñas hordas muy dispersas por la geografía, con un volumen poblacional que se moverá alrededor de esta cuantía. Sería bastante difícil, por tanto, mantener el contacto a lo ancho de las extensas áreas donde vivían, por lo que la posibilidad de establecer relaciones sociales entre clanes se vería ciertamente limitada, lo cual condicionaba en gran medida su desarrollo cultural. Es difícil que prosperen las nuevas ideas en las poblaciones pequeñas y aisladas y es también muy fácil que, en los entornos aislados, las que pudieran resultar esenciales para la especie se difuminen. Bien es verdad que en este periodo la <a href="http://paleoantropologiahoy.blogspot.com.es/2013/03/la-cultura-musteriense.html#uds-search-results" class="liexternal">tecnología lítica</a> evolucionó y cambió a la nueva y más compleja Musteriense o <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Industria_l%C3%ADtica" rel="nofollow" class="liwikipedia">Modo 3</a>, aunque se necesitaron más de 100.000 años para que lo nuevo desplazara definitivamente a lo viejo.</p>

<div id="attachment_36305" class="wp-caption aligncenter" style="width: 458px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Punta-levallois.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36305 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Punta-levallois.jpg" alt="" width="448" height="279" /></a><p class="wp-caption-text">Punta levallois, Modo 3 (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/M%C3%A9todo_Levallois#/media/File:Pointe_levallois_Beuzeville_MHNT_PRE.2009.0.203.2.fond.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">Imagen</a>: Didier Descouens, CC BY-SA 3.0)</p></div>

<p style="text-align: justify;">En el África central el número de yacimientos antropológicos es relativamente bajo comparado con lo que se conoce de Europa, aunque no sabemos si se puede deber a que aún no se ha investigado suficientemente el territorio. Los yacimientos conocidos de esta área se distribuyen geográficamente de manera desigual ya que la mayoría se encuentran en zonas de sabana seca y algunos en la zona de transición del bosque. En Sudáfrica, por contra, se localizan preferentemente en cuevas.</p>

<p style="text-align: justify;">Si pasamos a  Europa vemos que la zona geográfica habitable se distribuía como la capa interior de un sándwich, situada entre las placas de hielo del norte y la temperación del mar al sur, con la consecuencia de que entre las distintas regiones europeas las variaciones climáticas eran bastante intensas. Además, el territorio contaba con una geografía muy fragmentada por las cordilleras alpinas orientadas en variadas direcciones. Todo ello hacía que el continente fuera un conglomerado de parcelas geográficamente aisladas que dificultaban, si no impedían, la continuidad en las posibles interacciones sociales de los grupos de población allí establecidos.</p>

<p style="text-align: justify;">Sin embargo, en el punto geográfico de unión entre África y Europa, el Próximo Oriente, la situación fue distinta. Aún dándose el caso de la existencia de emplazamientos diferenciados del <em>Homo sapiens</em> y de las viejas especies euroasiáticas, en este caso <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Homo_neanderthalensis" rel="nofollow" class="liwikipedia"><em>neanderthalensis</em></a>, en todos ellos se ha <a href="http://www.unimoron.edu.ar/static/media/doc_3349b25e8a6611e48e050800279c6c15_o.pdf" class="lipdf">encontrado</a> evidencias de una misma tecnología musteriense, lo que es un indicador de que ahí sí se daban intercambios culturales no esporádicos entre distintas especies y, hay que suponer, entre distintos grupos. No es de extrañar, ya que esta zona, dependiendo de las condiciones climáticas del momento, era la más habitable del norte de África en los momentos áridos o la más habitable de Europa en los momentos de glaciaciones. Por tanto, era muy fácil que de forma natural se constituyera como un punto de encuentro.</p>

<p style="text-align: justify;">Unos pocos años después de iniciarse el Paleolítico medio se constata en África el comienzo de una nueva fiebre migratoria. Las particulares condiciones climáticas del momento -el periodo interglaciar Riss-Würm- habrían convertido el norte del continente en un territorio amable para vivir. Aprovechando esta circunstancia favorable, a través de él se fue moviendo una nueva corriente repobladora, creemos que hace unos 125.000 años, que llegó al Próximo Oriente y allí se estabilizó sin que fueran mucho más allá. Posiblemente los neandertales allí establecidos hicieron de &#8220;tapón&#8221; a estos movimientos. Poco más tarde el clima volvió a cambiar iniciándose una nueva glaciación -la Würm-, la cual secó la atmósfera, devolviendo de nuevo al norte de África unas condiciones desérticas. Ya sabemos que en los momentos de frío extremo el norte de Eurasia y América se cubrían de gruesas capas de hielo. El consiguiente secuestro del agua en los glaciares tuvo como consecuencia el descenso del nivel de las aguas marinas, por lo que en aquel momento se debieron abrir algunos pasos a pie firme entre África y Asia a través del Mar Rojo y Arabia. Para los que tengan más curiosidad sobre esta correlación clima-migraciones recomiendo un excelente <a href="http://www.nature.com/nature/journal/vaop/ncurrent/abs/nature19365.html#figures" class="liexternal">trabajo</a> de los profesores Axel Timmeramann y Tobias Friedrich de la Universidad de Hawaii, que modelizando las estimaciones del clima y del nivel de los mares llegan a una propuesta teórica de tal como se pudo mover el <em>Homo sapiens</em> fuera de África. Y coincide en gran medida con los datos arqueológicos y fósiles que conocemos hasta ahora.</p>

<p style="text-align: justify;">Por los puentes terrestres mencionados, una nueva ola de migración de <em>Homo sapiens</em> inició su primera colonización del sur de Asia hace ahora unos 110-120.000 años o incluso antes según parece sugerir los últimos descubrimientos en el yacimiento de Misliya, en el Monte Carmelo al norte de Israel, en donde ha aparecido un <a href="http://reflexiones-de-un-primate.blogs.quo.es/2018/01/25/cuando-nos-expandimos-fuera-de-africa-el-yacimiento-de-misliya-y-las-evidencias-del-corredor-levantino/" class="liexternal">maxilar</a> bastante completo, con características muy modernas, que data de hace unos 160.000 años. Se han encontrado también <a href="http://reflexiones-de-un-primate.blogs.quo.es/2014/11/18/viajando-por-china-daoxian-y-el-viaje-de-homo-sapiens-hacia-oriente/" class="liexternal">restos</a> en algunos yacimientos del sur de China: una mandíbula de 110.000 años en la cueva de Zhiren y medio centenar de dientes con una morfología que corresponde a individuos <em>Homo sapiens</em> modernos, con una antigüedad de entre 120 y 80 mil años, en la cueva de Fuyan, en Daoxian. También hay evidencias de que hace 80.000 años estos últimos emigrantes <em>sapiens</em> encontraron a los antiguos habitantes del lugar, los neandertales, con los que convivieron en las cuevas israelitas de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cuevas_de_Nahal_Me%27arot" rel="nofollow" class="liwikipedia">Nahal Me&#8217;arot</a> -<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Yacimientos_de_Skhul_y_Qafzeh" rel="nofollow" class="liwikipedia">Skhul y Qafzeh</a><strong>-</strong>. Tenemos también la certeza de convivencia un poco más tardía -hace 60.000 años- entre especies humanas, obtenida mediante <a href="http://www.nature.com/nature/journal/v514/n7523/full/nature13810.html" class="liexternal">estudios</a> genéticos realizados a partir de un hueso de un hombre “moderno” que vivió en Siberia hace 45.000 años. Estas investigaciones nos dicen que un antepasado suyo se habría hibridado con un neandertal unos 15.000 años antes.</p>

<div id="attachment_36309" class="wp-caption aligncenter" style="width: 250px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Creciente_Fértil1.png" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36309 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Creciente_Fértil1.png" alt="" width="240" height="295" /></a><p class="wp-caption-text">Mapa del Creciente Fértil, vía de migración del Homo hace unos 45 mil años (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Creciente_F%C3%A9rtil#/media/File:Mapa_del_Creciente_F%C3%A9rtil.png" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a>, CC BY-SA 3.0)</p></div>

<p style="text-align: justify;">A pesar del persistente casquete de hielo que cubría el norte de Eurasia, en el periodo comprendido entre hace 52.000 y 45.000 años se produjeron hasta cuatro episodios de repuntes de la temperatura y la humedad. Quizás uno de ellos fue el motor que abrió un camino habitable a través del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Creciente_F%C3%A9rtil#/media/File:Mapa_del_Creciente_F%C3%A9rtil.png" rel="nofollow" class="liwikipedia">Creciente Fértil</a> y Turquía. Se cree que desde Asia, en aquel momento, los humanos modernos <em>sapiens</em> que allí vivían procedentes de migraciones anteriores se dirigieron rápidamente hacia Europa. En los Balcanes hay asentamientos suyos de más o menos 45.000 años de antigüedad, como el de <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Bacho_Kiro_cave" rel="nofollow" class="liwikipedia">Bacho Kiro</a>, en Bulgaria, que está datado en 42.000 años. Poco tiempo después habían llegado al extremo occidental europeo, a la península Ibérica (los encontramos en los yacimientos catalanes de <a href="https://www.academia.edu/3163766/COVA_de_LARBREDA_Seriny%C3%A0_Pla_dUsall_Girona._Pleistoceno_superior-Holoceno_90.000_a%C3%B1os_BP-_20.000_a%C3%B1os_cal._BP_" class="liexternal">L’Arbreda</a> y del <a href="http://www.neancapellades.cat/El-Abric-Roman%C3%AD-c11.html" class="liexternal">Abric Romaní</a> de 40.000 años de antigüedad) y a la mayor parte del Asia habitable (llegan a Australia hace más de 40.000 años). Se había consumado la definitiva cabeza de puente para la invasión de Eurasia.</p>

<div id="attachment_38509" class="wp-caption aligncenter" style="width: 310px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2016/01/Map_of_Sunda_and_Sahul.png" class="liimagelink"><img class="size-medium wp-image-38509" title="Map_of_Sunda_and_Sahul" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2016/01/Map_of_Sunda_and_Sahul-300x271.png" alt="" width="300" height="271" /></a><p class="wp-caption-text">Mapa del sureste asiático en donde se aprecia la situación de los mares durante las últimas fases glaciares del Pleistoceno (<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Early_human_migrations#/media/File:Map_of_Sunda_and_Sahul.png" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikimedia</a>, CC BY-SA 3.0)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Es muy sugerente la idea de que los hombres pudieran haber sido consumados marinos hace unas decenas de miles de años, y por su importancia como indicador de sus capacidades racionales así lo expongo. Lo que pudieran ser unas primeras evidencias surgen a partir de la <a href="http://www.nature.com/nature/journal/v529/n7585/full/nature16448.html" class="liexternal">existencia</a> de herramientas líticas, de una tecnología muy sencilla pareja a la de Modo 1, aparecidas en un yacimiento de la <strong>isla</strong> indonesia de Sulawesi, datadas en hace unos 118.000 mil años. Dado que <em>Homo sapiens</em> aún no había podido llegar a la zona, se cree que los fabricantes bien pudieron ser representantes de <em>Homo erectus</em>. En el párrafo anterior la palabra clave no es <em>herramienta</em> sino <em>isla</em>: ¿cómo llegó <em>erectus</em> a una isla desde el continente firme asiático? No podemos obviar la alternativa de la vía marítima. Sin lugar a dudas debió ayudar el que se estaba viviendo uno de los últimos periodos de glaciaciones, por lo que el nivel de los mares sería bajo y las islas posiblemente podían formar parte del cuerpo terrestre continental o estar muy próximas a él. Ahí queda la idea.</p>

<p style="text-align: justify;">Pero parece que no queda duda de la existencia de hombres marineros hace ya unos 45.000 años. Es en esta época cuando se ha <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Prehistory_of_Australia#cite_ref-Lourandos.2C_p80_2-0" rel="nofollow" class="liwikipedia">datado</a> la emigración de humanos desde Asia hasta Australia. Bien es verdad que entonces también se estaba viviendo uno más de los periodos glaciales del Pleistoceno y que, por tanto, el nivel de los mares era inferior al actual, se cree que unos 150 metros, lo que habría conectado físicamente tierras que ahora están aisladas por canales marinos. Sin embargo, entre territorios asiáticos y australianos siempre permaneció abierto un canal de agua de al menos 90 kilómetros de ancho. Y no sólo se colonizó el continente, sino que también se arribó a territorios aislados como algunas de las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Islas_del_Almirantazgo" rel="nofollow" class="liwikipedia">islas del Almirantazgo</a>, al norte de la actual Nueva Guinea, que distan unas de otras hasta unos 200 kilómetros. Es difícil pensar que los primitivos <em>Homo sapiens</em> pudieran realizar estas gestas sin ser unos consumados marineros, lo que a su vez exigía un largo periodo de aprendizaje viviendo en establecimientos junto al mar, desarrollando las artes de la pesca y de supervivencia en un entorno marino.</p>

<div id="attachment_36462" class="wp-caption aligncenter" style="width: 415px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Homos-pleistoceno1.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36462 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Homos-pleistoceno1.jpg" alt="" width="405" height="225" /></a><p class="wp-caption-text">Interrelaciones genéticas entre las especies humanas del  último tercio del Pleistoceno (%: porcentaje de genoma común)<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2016/07/31/biografia-de-lo-humano-17-desde-los-250-a-40-mil-anos-antes-de-hoy-i-los-protagonistas/#footnote_0_36196" id="identifier_0_36196" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Seg&uacute;n los resultados de un estudio presentado en 2017 el gen&oacute;ma que comparten los Homos europeos con los desaparecidos neandertales ser&iacute;a superior a lo que indica este croquis, pasando a ser de entre 1,8% y 2,6%.">1</a>]</sup></p></div>

<p style="text-align: justify;">Los <em>sapiens</em> de la última colonización de Europa se encontraron con los descendientes de la emigración protagonizada por los primitivos africanos -<em>heidelbergensis</em> o <em>rhodesiensis-</em> hace ahora unos 600.000 años antes de hoy. Estas especies humanas habían evolucionado y diversificado formando una verdadera <a href="http://paleoantropologiahoy.blogspot.com.es/2013/12/adn-nuclear-neandertal-revela-el-flujo.html" class="liexternal">pléyade de especies</a>. Quizás la más conocida sea la de los neandertales que se habían ramificado unos 240.000 años antes de hoy.</p>

<p style="text-align: justify;">Los continuos nuevos descubrimientos paleontológicos parecen sugerir que, en aquel momento, incluso coexistían un mayor número de especies. Gracias al ADN de un minúsculo hueso de un dedo, sabemos lo que parece ser una nueva especie <em>Homo</em>: el homínido siberiano de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hom%C3%ADnido_de_Den%C3%ADsova" rel="nofollow" class="liwikipedia">Denisova</a>, que incluso pudo hibridarse con otras especies. Como prueba de ello en 2018 <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-018-0455-x" class="liexternal">se ha reportado</a> en la revista Nature el resultado de los análisis de unos pequeños trozos de hueso hallados en una cueva de Siberia. Corresponden a una joven menor de 13 años que murió hace unos 50.000 años. Su padre era denisovano (con algún gen neandertal) y su madre de esta última especie. También tenemos evidencias de lo que sería una cuarta especie desconocida, a partir de haber encontrado oculto en el ADN denisovano una pequeña parte de su acervo genético. Incluso podría <a href="http://reflexiones-de-un-primate.blogs.quo.es/2016/03/14/adn-nuclear-de-la-sima-de-los-huesos-quien-fue-el-ancestro-comun-de-los-neandertales-y-de-los-humanos-modernos/" class="liexternal">cuestionarse</a> la línea cronológica filogenética heidelbergenses-neandertales, que podría dar un giro de 180º y colocarse como nenadertales-heidelbergenses. Todos estas especies bien pudieron más tarde mezclarse y tener descendientes, lo cual nos haría cuestionar la definición más clásica de especie. Como dice el antropólogo José María Bermúdez de Castro: “<em>En paleontología se tiende a pensar en las especies con una concepción totalmente estática… las concepciones dinámicas de la biología de los seres vivos se tienden a ignorar, y el debate se convierte en una ‘historia interminable’</em>”.</p>

<p style="text-align: justify;">Estos eran los personajes, y es posible que con el paso de los años tengamos noticias de alguno más. Con ellos acabamos esta entrada. En la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/08/28/biografia-de-lo-humano-18-desde-los-250-a-40-mil-anos-antes-de-hoy-ii-usos-de-vida/" class="liinternal">siguiente</a> nos vamos a concentrar en los ecos de sus culturas.</p>
<ol class="footnotes"><li id="footnote_0_36196" class="footnote"><a href="https://www.genomeweb.com/sequencing/neanderthal-ancient-human-genomes-provide-insights-human-traits-social-structures" class="liexternal">Según</a> los resultados de un estudio presentado en 2017 el genóma que comparten los Homos europeos con los desaparecidos neandertales sería superior a lo que indica este croquis, pasando a ser de entre 1,8% y 2,6%.</li></ol>]]></content:encoded>
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		<title>Biografía de lo Humano 16: Entre 1,8 millones y 250 mil años III, simbologías</title>
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		<pubDate>Sun, 17 Jul 2016 09:26:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jreguart</dc:creator>
				<category><![CDATA[Antropología]]></category>
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		<description><![CDATA[Hoy vamos a completar la visión de la etapa que hemos nominado como la de &#8220;entre 1,8 millones de años y la sutil frontera con el primer Homo sapiens&#8220;. Hablaremos de simbologías. Conviene recordar lo que hemos visto hasta ahora en las dos anteriores entradas de esta serie sobre la &#8221;Biografía de lo Humano&#8220;, la número 14 y la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Hoy vamos a completar la visión de la etapa que hemos nominado como la de &#8220;e<em>ntre 1,8 millones de años y la sutil frontera con el primer Homo sapiens</em>&#8220;. Hablaremos de <strong>simbologías</strong>. Conviene recordar lo que hemos visto hasta ahora en las dos anteriores entradas de <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/series/biografia-de-lo-humano/" target="_blank" class="liinternal">esta serie</a> sobre la &#8221;<em>Biografía de lo Humano</em>&#8220;, la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/06/19/biografia-de-lo-humano-14-entre-18-millones-y-250-mil-anos-i-los-protagonistas/" target="_blank" class="liinternal">número 14</a> y la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/07/03/biografia-de-lo-humano-15-entre-18-millones-y-250-mil-anos-ii-los-usos-de-vida/" target="_blank" class="liinternal">número 15</a>, base para contextualizar y entender lo que viene. Gracias a ellas hemos sabido de los personajes y sus entornos familiares, cómo organizaban su vida -sus habitaciones, sus métodos de caza, sus herramientas&#8230;- y de cómo la obligación les empujó a salir de su tierra natal hasta &#8220;conocer&#8221; todo el viejo mundo.</p>

<div id="attachment_36067" class="wp-caption aligncenter" style="width: 307px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Paleolitico.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36067 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Paleolitico.jpg" alt="" width="297" height="282" /></a><p class="wp-caption-text">No he podido evitar el compartir esta <a href="http://quees.la/wp-content/uploads/2015/04/Paleolitico.jpg" class="liexternal">imagen</a> que se maneja en la red. Me recuerda el Yacimiento israelí de Gesher Benot Ya´Aqov del que hablamos en <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/07/03/biografia-de-lo-humano-15-entre-18-millones-y-250-mil-anos-ii-los-usos-de-vida/" target="_blank" class="liinternal">la entrada anterior</a>. Junto a la cueva, una zona de vida y, alejada de ella, una zona de talla y fuego. (Fair Use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Los comportamientos observados -la caza coordinada en grupo, los enclaves habitacionales, los restos de fogatas en lo que suponemos hogares…-, aunque lógicamente muy variables a lo largo de un periodo tan extenso, permiten imaginar que los homos que vivían en aquellos momentos poseían unos <strong>sentimientos de grupo tribal </strong>arraigado. No obstante, todo permanece aún en el campo de lo controvertido, ya que algunos antropólogos creen que, a pesar de lo que tuvo que traducirse como un avance en la complejidad de las relaciones sociales, y a pesar de ser tan trascendental para la supervivencia, aquellos hombres aún no serían plenamente conscientes de ese sentimiento, el de pertenencia al grupo. Personalmente creo que esto pudo ser cierto en la primera parte del extenso periodo analizado -1,6 millones de años-, pero que de ninguna manera debió ser así en su final, cuando observamos unas pautas de comportamiento sociales ya muy complejas. Incluso, como veremos un poco más abajo, despuntan ya detalles que denotan el hecho de que algunos individuos comenzaban a diferenciarse dentro del grupo. Así, se habría sobrepasado la percepción de que el clan era el único elemento vital por excelencia. Las nuevas tecnologías, el mejor conocimiento de la naturaleza y la mejora en las comunicaciones verbales (que debemos suponer) habían reforzado las naturales habilidades sociales, lo que en su conjunto facilitó la supervivencia. El clan funcionaba con más soltura y, por tanto, quedaba tiempo para sentirse “importante” dentro del grupo.</p>

<p style="text-align: justify;"></p>

<p style="text-align: justify;">Quizás el sentimiento de individuo fuera aún muy incipiente, o bien la capacidad de razonamiento en aquellos cerebros aún no les permitía correlacionar sus inteligencias básicas -social, ambiental y tecnológica-, como pudiera ser el encontrar una relación emocional entre la habilidad para hacer herramientas u otra clase de objetos con la realidad de sentir el grupo o a sí mismo como único e independiente: Un artesano seguro de sus habilidades, que se esforzaría en hacer las mejores herramientas para la caza del elefante, tan necesaria para el grupo y su fortaleza.</p>

<p style="text-align: justify;">Lo cierto es que cuesta encontrar objetos que pudieran ser empleados como elementos propios y diferenciadores del grupo o como para destacar a una persona señalada, pudiéramos pensar que uno de los artesanos o uno de los jefes. No obstante, algunos antropólogos opinan que ciertas tallas líticas presentan una “perfección” tal y una posible evidencia de falta de uso, que bien pudieran ser objetos hechos con el único propósito de resaltar a quienes las fabricaran o poseyeran. Evidentemente, con este pensamiento estamos proyectando, no sé si correctamente, nuestras propias ideas de hombres del siglo XXI. De todos modos, este tipo de &#8220;comportamiento&#8221; sólo se observa al final del periodo analizado.</p>

<p style="text-align: justify;">Entre estos <strong>objetos “especiales”</strong> tenemos que mencionar la excepcional hacha bifaz encontrada en el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sierra_de_Atapuerca" rel="nofollow" class="liwikipedia">yacimiento de Atapuerca</a>, bautizada como <a href="http://quees.la/wp-content/uploads/2015/04/Paleolitico.jpg" class="liexternal">Excalibur</a>. Tiene unos 400.000 años de antigüedad, y su curiosidad es que está hecha de un material no habitual para este tipo de herramientas y poco frecuente en la zona, cuarcita roja y marrón de una calidad excepcional. Además, se puede afirmar casi con total seguridad que nunca fue usada por el hombre. ¿Símbolo de poder? ¿Una ofrenda a los hombres cuyos esqueletos acompañaban a Excalibur, o al menos a uno de ellos? ¿Un ritual funerario, quizá?</p>

<div id="attachment_36077" class="wp-caption aligncenter" style="width: 225px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Excalibur.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36077 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Excalibur.jpg" alt="" width="215" height="318" /></a><p class="wp-caption-text">La Excalibur de Atapuerca (<a href="http://arqueologiacognitiva.blogspot.com.es/2010/10/el-simbolismo-de-excalibur.html" class="liexternal">Imagen</a>, Fair Use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">También en el entorno del mundo de los objetos muebles sin aparente sentido hay que hablar de un tema muy controvertido: la posible aparición de un arte de figuras antropomorfas.</p>

<p style="text-align: justify;">Nos referimos en primer lugar a la figura femenina denominada <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Venus_de_Tan-Tan" rel="nofollow" class="liwikipedia">venus de Tan-Tan</a> encontrada en un yacimiento marroquí y datada entre hace 200 y 300.000 años, aunque algunos opinan que su edad pueda ser mayor, incluso de hace 400.000 años. En cualquier caso, factura del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Homo_heidelbergensis" rel="nofollow" class="liwikipedia"><em>Homo heidelbergensis</em></a>. Si realmente es una estatuilla antropomorfa, pues el tema es muy polémico, habría que suponer a estos hombres africanos una capacidad de simbolismo abstracto muy desarrollada. Otra venus controvertida de esta época es la de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Venus_de_Berejat_Ram" rel="nofollow" class="liwikipedia">Berekhat Ram</a>, en Israel, con una antigüedad superior a los 350.000 años. Una vez más el tema se presta a múltiples preguntas: ¿son un exponente de una sociedad matriarcal? ¿Son una imagen de lo que pudiera ser pensado como la deidad madre de la naturaleza? ¿Son tal vez elementos estéticos que agradan y dan valor social al que los posee? ¿Un indicio de que el valor del individuo ya contaba en aquellos momentos?&#8230; o quizás más prosaicamente, como algunos opinan, ¿son casualidades malinterpretadas por nuestra mente moderna que quiere ver un cuerpo humano donde simplemente había piedras?</p>

<div id="attachment_36152" class="wp-caption aligncenter" style="width: 548px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/venus-paleolítico.jpg" class="liimagelink"><img class="size-full wp-image-36152" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/venus-paleolítico.jpg" alt="" width="538" height="292" /></a><p class="wp-caption-text">A la izquierda, venus de Tan Tan (<a href="http://arqueologiacognitiva.blogspot.com.es/2010/07/racionalizacion-del-simbolismo.html" class="liexternal">Imagen</a>, Fair Use). A la derecha venus de Berkhat Ram (<a href="http://in-africa.org/wp-content/uploads/2012/12/dErrico-Nowell-2000-CAJ-Berekhat-Ram-figurine.pdf" class="lipdf">imagen</a>, Fair Use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Pero no sólo es sorprendente, o por lo menos estimuladora para la imaginación, la existencia en aquellos momentos de objetos que entendemos como especiales desde nuestra forma moderna de pensar, sino también el uso de sustancias que de por sí no tendrían un sentido abstracto, pero que sí se lo ha dado el uso que de ellas hacían los hombres.</p>

<p style="text-align: justify;">El <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ocre" rel="nofollow" class="liwikipedia">ocre</a> es una piedra blanda que contiene óxido de hierro y tiene una variada gama de colores. Muchos antropólogos han situado el uso del ocre por los humanos también en el ámbito de la simbología y el adorno individual, posiblemente para decorar el cuerpo mediante tatuajes y así afianzar y diferenciar la personalidad individual de cada uno. Hay dudas en cuanto a esta intencionalidad en el uso del ocre, ya que también pudo ser utilizada para el curtido de pieles o como rudimentario antiséptico. Pero si esto último fuera lo cierto, entonces ¿por qué utilizaron toda la paleta de colores del ocre?</p>

<p style="text-align: justify;">Sea como sea, <a href="http://www.pnas.org/content/109/6/1889.full.pdf" class="lipdf">sabemos</a> de forma más o menos clara que las poblaciones del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pleistoceno" rel="nofollow" class="liwikipedia">Pleistoceno</a> Medio del continente europeo utilizaban el ocre rojo hace ya unos 250.000 años en unos yacimientos próximos a Maastrich-Belvédère, en Holanda. En este caso se trata de hematina, un óxido de hierro que, curiosamente, se encuentra a 40 kilómetros de distancia del propio lugar donde se ha encontrado, lo cual manifiesta también un dominio del significado de la abstracción “<em>espacio</em>” en los hombres de aquel tiempo.</p>

<p style="text-align: justify;">Por la misma época, en África se conocía también el uso del ocre. Las evidencias más antiguas en este continente corresponden a las encontradas en la <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Kapthurin" rel="nofollow" class="liwikipedia">formación</a> geológica de Kapthurian, en Kenia, datadas en hace 285.000 años. Otro ejemplo africano lo tenemos en los <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Duinefontein" rel="nofollow" class="liwikipedia">yacimientos</a> sudafricanos de Duinefontein, en donde se constata el uso de hematites, mineral que, mezclado con arcilla, forma el ocre, con una antigüedad de unos 290.000 años.</p>

<div id="attachment_36085" class="wp-caption aligncenter" style="width: 464px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Ocre-de-Maasthrich.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36085 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Ocre-de-Maasthrich.jpg" alt="" width="454" height="238" /></a><p class="wp-caption-text">Ocre encontrado en el yacimiento de Maasthricht (<a href="http://www.pnas.org/content/109/6/1889.full.pdf" class="lipdf">Imagen</a>: PNAS, Fair Use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">También encontramos trazas del uso del ocre rojo y de otras tonalidades en el yacimiento de Twin Rivers, en Zambia, con una antigüedad de 200 mil años. El arqueólogo <a href="http://www.liv.ac.uk/archaeology-classics-and-egyptology/staff/lawrence-barham/" class="liexternal">Lawrence Barham</a> ha estado estudiando las herramientas y otros artefactos encontrados en este yacimiento con el resultado, según su <a href="http://in-africa.org/wp-content/uploads/2012/12/Barham-2002-CA-pigment-M-Ple-SC-Africa.pdf" class="lipdf">opinión (pag. 32)</a>, de que la gama de pigmentos minerales u ocres encontrados dan indicios de la existencia de pinturas, utilizadas posiblemente para decorar el cuerpo.</p>

<p style="text-align: justify;">Mucho más antiguo, 500.000 años, y relacionado también con el uso del ocre aunque no con el material en sí, se ha encontrado en el yacimiento austriaco de Lehberg un percutor de piedra con evidencias de haber sido usado para moler el material. Lo curioso del percutor es que ha quedado desgastado tomando la forma de las manos que lo utilizaron, lo cual indica que fue usado con algún propósito repetitivo, de uso habitual, muy claro.</p>

<div id="attachment_36093" class="wp-caption aligncenter" style="width: 235px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/molino-de-ocre-de-lehberg.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36093 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/molino-de-ocre-de-lehberg.jpg" alt="" width="225" height="323" /></a><p class="wp-caption-text">Molino de ocre de Lehberg (<a href="http://www.archaeologie-online.de/magazin/fundpunkt/forschung/2012/fundsache-homo-erectus/seite-2/" class="liexternal">imagen</a>: A. Binsteiner, Fair Use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">No sólo se observa este tipo de objetos simbólicos en el entorno de los hombres heidelbergenses europeos o africanos, sino también que lo vemos en Asia en unos momentos en que la habitaba el <em>Homo erectus</em>. Es conocida la pasión del anatomista holandés <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Eug%C3%A8ne_Dubois" rel="nofollow" class="liwikipedia">Eugène Dubois</a>, que le llevó a finales del siglo XIX a descubrir en Java unos huesos de un espécimen humano que él clasificó como <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Java_Man" rel="nofollow" class="liwikipedia"><em>Pithecanthropus erectus</em></a> aunque hoy es más conocido como el “<em>Hombre de Java</em>”. En el mismo yacimiento de Trinil donde aparecieron estos fósiles se <a href="http://www.nature.com/articles/nature13962.epdf?referrer_access_token=81Fm-7Pxa4VaKcRbp-jSEdRgN0jAjWel9jnR3ZoTv0NZ_Yo9l-926JIuxwZv-JQ4S2lRDyIk3uBdg1WdQ62WzoVHFgQDs_DYSrBuTkKpDoTDKv1_iYUzQICZIbog2izU" class="liexternal">encontraron</a> otros vestigios interesantes relacionados con <em>Homo</em>. Entre otros, unas conchas de moluscos bivalvos de agua dulce, datadas entre hace 540.000 y 430.000 años, con signos evidentes de que habían sido abiertas usando dientes de tiburones, se supone que con el propósito bastante obvio de que les sirviera como alimento. Una de aquellas conchas presentaba unas rayaduras que seguían unos patrones geométricos. La textura, diseño y firmeza de los trazos ha hecho pensar en que debieron ser hechos por aquel hombre de Java con un cierto propósito estético.</p>

<div id="attachment_36099" class="wp-caption aligncenter" style="width: 409px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Conchas-de-Trinil.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36099 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Conchas-de-Trinil.jpg" alt="" width="399" height="277" /></a><p class="wp-caption-text">Conchas con grafías geométricas del yacimiento de Trinil (<a href="http://www.nature.com/articles/nature13962.epdf?referrer_access_token=81Fm-7Pxa4VaKcRbp-jSEdRgN0jAjWel9jnR3ZoTv0NZ_Yo9l-926JIuxwZv-JQ4S2lRDyIk3uBdg1WdQ62WzoVHFgQDs_DYSrBuTkKpDoTDKv1_iYUzQICZIbog2izU" class="liexternal">Nature</a>, Fair Use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Sigamos con otras manifestaciones culturales que también parecen evidenciar la existencia de un cierto sentido estético en esta época del Paleolítico, o quizás meramente simbólico. Nos referimos a los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Petroglifo" rel="nofollow" class="liwikipedia">petroglifos</a>. Se tratan de diseños alegóricos –en su mayoría desconocemos de qué- grabados en roca, que aparecen en distintos y variados puntos geográficos y en muy diversas épocas. Alguno de los más característicos, y más antiguos, se denominan <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cazoleta_(petroglifo)" rel="nofollow" class="liwikipedia">cazoletas</a>, oquedades talladas en la piedra que presentan unos determinados patrones y simetrías. Las más antigua corresponde a las halladas en la denominada “<a href="http://originsnet.org/darakigallery/index.htm" class="liexternal"><em>Cueva del Auditorio</em></a>”, cerca de Daraki-Chattan en el estado indio de Madhya Pradesh, realizadas entre hace 500 y 200 mil años. En Europa tendríamos que esperar hasta hace de 70 a 40 mil años para encontrarlas en el enterramiento de <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/La_Ferrassie" rel="nofollow" class="liwikipedia">La Ferrassie</a> en Francia.</p>

<p style="text-align: justify;">¿Qué intencionalidad habría llevado al <em>Homo erectus</em> de India a tallar estas cazoletas? Bien pudiéramos encontrar la motivación en su utilidad como marca territorial del grupo, un hito en sus lindes, o como un inicio de un sentimiento de gozo estético que desembocaría en un arte consolidado. ¿Un afán, quizás, de diferenciar al grupo con determinados símbolos? ¿Con qué propósito? Posiblemente nunca se sabrá.</p>

<div id="attachment_36221" class="wp-caption aligncenter" style="width: 624px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/petroglifos1.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36221 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/petroglifos1-1024x374.jpg" alt="" width="614" height="224" /></a><p class="wp-caption-text">A la izquierda las cazoletas indias de Daraki-Chattan (<a href="http://originsnet.org/darakigallery/pages/k)%20dcnowlcupsrar.htm" class="liexternal">imagen</a>: Robert Bednarik, Fair Use). A la derecha petroglifos -una vulva- y cazoletas de La Ferrassie (<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/La_Ferrassie#/media/File:Vulves_gravees_-_La_Ferrassie_-_MNP.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">wikimedia</a>, CC BY-SA 4.0-3.0-2.5-2.0-1.0)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Objetos míticos como Excalibur, las posibles estatuillas de las venus femeninas, el uso del ocre o incluso el placer por lo estético que destilan las conchas de Java o las cazoletas indias, todo ello nos da serias pistas de lo que los expertos mantienen como los primeros síntomas de que los cerebros de los hombres de la edad de piedra temprana ya manejaban la abstracción del sentido de individualidad. En los clanes, algunos de sus miembros comenzaban a diferenciarse dentro del grupo, especialmente aquellos que tuvieran las habilidades y conocimientos necesarios con los que conseguir una buena herramienta, un eficaz y polivalente bifaz, una lanza especialmente equilibrada, el que nunca fallaba al encender fuego, el que dirigía mejor la cacería, el que fabricaba objetos sugerentes, el que “hablaba” mejor con la naturaleza… Y aunque siguieran apoyados firmemente en la identidad social de su grupo, hay ya datos que soportan la realidad del <strong>sentido del yo individual</strong> como entidad diferente a los otros. En resumen, reafirmación del grupo propio, en cuyo seno algunos empezaban a ser necesarios y, por lo tanto, empezaban a ser “distintos”. Aunque quizá no tan sólo <em>empezaban</em>&#8230;</p>

<p style="text-align: justify;">Dentro de este campo de hipótesis acerca del valor de lo individual, y desde nuestra forma de pensar fundamentada en una cultura moderna, ¿cómo deberíamos interpretar la siguiente realidad? ¿Hasta dónde estaba arraigada la idea del valor del individuo para el grupo?</p>

<p style="text-align: justify;">Hace 530.000 años, por la española geografía de Burgos deambulaba una tropilla de <em>heidelbergensis</em>. Una buena parte de este clan fue ¿enterrado? en lo que hoy conocemos como la <a href="http://www.atapuerca.tv/atapuerca/yacimiento_huesos" class="liexternal">Sima de los Huesos</a> del yacimiento de Atapuerca. Un conjunto de los <a href="http://www.pnas.org/content/107/43/18386.abstract?sid=d1596cbd-c5e9-4832-b6ed-3d96ad7002c9" class="liexternal">fósiles</a> allí encontrados –pelvis y vértebras- correspondían a un individuo de unos 45 años. Un anciano para la época. Sus descubridores, en un rasgo de humor, lo bautizaron como “Elvis” –Presley, el rockero de las caderas provocadoras-. El pobre padecía una terrible y dolorosa deformación que le impedía moverse con soltura. Sufría espondilolistesis, una degeneración de la vértebra que tenía encima del sacro. No podría cazar o desarrollar otras funciones físicas y por tanto no era útil para el grupo. Pero, sin embargo, había llegado a una avanzada edad para la época. Está claro que para subsistir necesitó de la ayuda de la gente de su grupo nómada. Un grupo que mantenía una atención especial con <strong>UNO</strong> de sus mayores&#8230; ¡Hace 530.000 años el individuo ya era importante!</p>

<div id="attachment_36106" class="wp-caption aligncenter" style="width: 406px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/patología-de-Elvis.gif" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36106 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/patología-de-Elvis.gif" alt="" width="396" height="240" /></a><p class="wp-caption-text">Últimas vértebras y hueso sacro de Elvis, el anciano de 45 años de Atapuerca, con localización de su patología (<a href="http://www.pnas.org/content/107/43/18386/F4.expansion.html" class="liexternal">imagen</a>: PNAS, Fair Use)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Avancemos un poco. Fijadas nuestras ideas sobre el grado de consolidación de las abstracciones relacionadas con el sentimiento de grupo o individuo, hablemos ahora del uso de las <strong>abstracciones sobre el espacio y el tiempo</strong> manejadas por los homos del Paleolítico inferior. Adelantamos la idea de que, por lo que hemos visto en las dos entradas anteriores acerca de sus conductas, casi podemos asegurar un manejo hasta cierto punto habilidoso de estas dos abstracciones. Las propias migraciones, el poblamiento de amplias zonas geográficas, la necesidad de acomodar su vida a los cambios estacionales anuales, el uso de materiales más nobles&#8230; ¿dónde irlos a buscar? Se recordaba dónde se habían almacenado. Se conocía cuándo y dónde había que ir a buscar a los animales que se cazaban, se sabía la zona donde se podían montar las mejores trampas… Los asentamientos llegaron a tener una cierta durabilidad. Estamos hablando de que aquellos hombres debían manejarse con soltura en una zona geográfica relativamente inmediata –varios kilómetros-, en donde conocerían y podrían describir todo lo que quedaba en su interior, con un horizonte temporal que debía abarcar varias estaciones de un ciclo anual. Gracias a la mayor comprensión de las ideas de lo que es tiempo y espacio, los imbricaba de una forma racional, previsora, planificadora, en sus vidas.</p>

<p style="text-align: justify;">Sabiendo ya la intensidad en el manejo de las abstracciones tal como lo hemos analizado y las capacidades encefálicas conocidas, nos podemos preguntar: ¿serían capaces de desarrollar un <strong>lenguaje verbal</strong>? A través de los endomoldes realizados a partir de los cráneos fósiles encontrados se va observando una progresiva potenciación volumétrica de las áreas de Broca y de Wernicke, que, como sabemos, están relacionadas en la gestión del lenguaje.</p>

<div id="attachment_36421" class="wp-caption aligncenter" style="width: 384px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/area-de-broca5.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36421 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/area-de-broca5.jpg" alt="" width="374" height="234" /></a><p class="wp-caption-text">Áreas de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81rea_de_Broca#/media/File:Areabroca.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">Broca</a> y <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81rea_de_Wernicke#/media/File:Areawerinicke.jpg" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wernicke</a> (wikimedia, CC BY-SA 3.0)</p></div>

<p style="text-align: justify;">El biólogo <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Mar%C3%ADa_Berm%C3%BAdez_de_Castro" rel="nofollow" class="liwikipedia">José María Bermúdez de Castro</a>, en su libro &#8220;<em>La evolución del talento</em>&#8220;, plantea la opinión de que la idea de “simetría” que llevaba implícita la recién adquirida tecnología de la talla de bifaces sería una manifestación del inicio de una lateralización cerebral, indispensable para el desarrollo del lenguaje. Neurológicamente parece que el hemisferio izquierdo del cerebro humano es el que toma la mayor responsabilidad a la hora de gestionar el lenguaje. Contextualizando lo propuesto en un marco temporal, la tecnología lítica más “exquisita” y, ¿por tanto?, el lenguaje, aparecen más o menos hace unos 300.000 años, momento en el que se fija el inicio del achelense inferior.</p>

<p style="text-align: justify;">Lo anterior quedaría también respaldado por el <a href="http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0072693" class="liexternal">estudio</a> realizado por <a href="http://pcwww.liv.ac.uk/~nuomini/" class="liexternal">Natalie Thaïs Uomini</a> y <a href="http://www.liv.ac.uk/psychology-health-and-society/staff/georg-meyer/" class="liexternal">Georg Friedrich Meyer</a> en el que se abunda sobre el mismo tema. Afirman: &#8220;<em>La confección de herramientas de piedra y la generación de palabras clave producen en el cerebro de los participantes de nuestros análisis las mismas señales en la lateralización de flujo sanguíneo</em>&#8220;.</p>

<p style="text-align: justify;">Pero sigamos con Bermúdez de Castro, ya que matiza un poco más su idea. Cree que las especiales habilidades que había que desarrollar para trabajar en la fabricación de las herramientas de Modo 2, las cuales precisan de una lógica y ordenada secuencia de impactos, exigiría la existencia de determinadas áreas cerebrales que fueran capaces de “imaginar” este proceso. Bien pudieron ser las de Broca y Wernicke, que así habrían reforzado su capacidad de organizar el lenguaje y su sintaxis gracias a las sinergias con la capacidad de organizar un trabajo manual complejo. La idea parece a todas luces lógica, ya que entre los cometidos del área de Broca está el del ordenamiento fonológico y sintáctico del lenguaje: ordenar fonemas para producir palabras con sentido y ordenar palabras para producir frases con sentido. Y parece estar demostrado que esta capacidad de jerarquizar que tiene esta área cerebral se activa también cuando se precisa ordenar los movimientos con los que se manipulan, en la realidad física o de forma imaginaria, los objetos. La idea de fondo de Bermúdez de Castro es que, si el cerebro estaba preparado para una delicada expresión lítica, debía estar también preparado para una delicada expresión de comunicación.</p>

<p style="text-align: justify;">La conclusión de todo lo anterior parece obvia: la progresiva sofisticación observada en la manufactura de herramientas puede ser un claro indicador de un mayor grado de sofisticación en el lenguaje de los hombres del paleolítico inferior. ¿Un nuevo indicio para los albores del lenguaje complejo que nos lleva a los 300 mil años?</p>

<p style="text-align: justify;">Abundemos en los datos anatómicos. Podemos recordar lo comentado en <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/04/23/biografia-de-lo-humano-11-a-vueltas-con-lenguaje-oral/" target="_blank" class="liinternal">una entrada anterior</a>, en la que decíamos cómo los antropólogos del yacimiento de Atapuerca han <a href="http://reflexiones-de-un-primate.blogs.quo.es/2013/09/19/en-que-frecuencias-escuchamos-el-lenguaje/" class="liexternal">demostrado</a> que el oído del <em>Homo heidelbergensis</em> -en fósiles de hace 400 mil años- estaba físicamente preparado para apreciar todos los matices de un habla moderna. Apoyados en la idea lógica por la que ambos órganos, el fonador y el auditivo, tuvieron que evolucionar a la par, se induce que entre estos hombres, al menos, el lenguaje oral pudiera ser semejante al actual. Además, a partir del estudio de las formas de la base del cráneo en los fósiles de esta época se deduce que la laringe habría tomado posiciones bajas en el cuello, característica física imprescindible para una vocalización variada del lenguaje.</p>

<p style="text-align: justify;">400.000 años pudiera parecer una datación demasiado temprana en el paleolítico inferior. Sin embargo, tenemos más datos que lo refuerzan. Así lo apreciamos en la <a href="http://journal.frontiersin.org/article/10.3389/fpsyg.2013.00397/full" class="liexternal">opinión</a> de algunos científicos, como los expertos en lenguaje y cognición del Instituto holandés Max Planck, <a href="http://www.mpi.nl/people/dediu-dan" class="liexternal">Dan Dediu</a> y <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Stephen_Levinson" rel="nofollow" class="liwikipedia">Stephen C. Levinson</a>, quienes aseguran que, a finales de la época que estamos estudiando, el lenguaje oral ya era una realidad dirigiendo los procesos del pensamiento. Aseguran que anatómicamente los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Homo_neanderthalensis" rel="nofollow" class="liwikipedia">neandertales</a> estaban igual de preparados para el lenguaje que los sapiens. Y lo argumentan basándose en un buen número de evidencias de todo tipo, desde lingüísticas hasta genéticas, paleontológicas o arqueológicas, a partir de las que proponen que las bases del lenguaje moderno fueron filogenéticamente muy antiguas y no consecuencia de una mutación genética, pudiendo estar presentes ya en el común antecesor de <em>Homo sapiens</em> y <em>Homo neanderthaliensis</em>, es decir, con el <em>Homo heidelbergensis</em> de hace medio millón de años.</p>

<div id="attachment_36422" class="wp-caption aligncenter" style="width: 626px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/lenguaje2.jpg" class="liimagelink"><img class=" wp-image-36422 " src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/lenguaje2.jpg" alt="" width="616" height="291" /></a><p class="wp-caption-text">¿Fue eso posible? (imágenes: <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%ADcero_Moraes" rel="nofollow" class="liwikipedia">Cicero Moraes</a>, extraídas de <a href="http://arc-team-open-research.blogspot.com.es/" class="liexternal">ATOR</a>, CC BY 4.0)</p></div>

<p style="text-align: justify;">Con todo esto, <strong>¿cómo sería el lenguaje?</strong> A la vista de lo dicho, se hace plausible el pensar que los hombres de finales del Paleolítico inferior practicarían un tipo de comunicación oral en la que progresivamente se había ido enriqueciendo la variedad en la articulación de los sonidos. Una idea que es consecuencia lógica de la creciente simbología descriptiva observada, que queda manifiesta al analizar las luces que han dejado sus culturas y, a partir de ellas, la mayor o menor consolidación mental en el manejo de las abstracciones espacio y tiempo. Al interiorizarse este lenguaje más rico en ideas abstractas se tuvo que ir perfeccionando la capacidad de pensamiento y de intercomunicación con los otros del grupo. Inicialmente se trataría de un lenguaje simple del que, a la vista de los simbolismos que se manejaban, algunos expertos opinan que aún no estaríamos hablando de un tipo de lenguaje <em>argumentativo,</em> sino meramente <em>descriptivo</em>, que estaría preparando a la especie para el salto definitivo hacia un pensamiento totalmente racional y simbólico. Pero esto iba a suceder más tarde en algún lugar de África.</p>

<p style="text-align: justify;">Recopilando propuestas, podemos pensar que el lenguaje estaría entre los homos desde hace unos 500 a 300 mil años, es decir, muy alejado de la teoría más usual que propone situar su aparición por una especie de emergencia puntual, un cambio genético, entre 100 y 50 mil años. Una explicación de esta diferencia cronológica la podemos encontrar en el libro de <a href="https://www.blogger.com/profile/17491813110886635993" class="liexternal">Rivera Arrizabalaga</a> &#8221;<em>Arqueologías del lenguaje</em>&#8220;, y estaría en la profundidad de la expresión: en un principio se trataría de un lenguaje meramente descriptivo del aquí y ahora próximos y, al final, de un lenguaje expandido en tiempo y espacio, próximo al argumentativo.</p>

<p style="text-align: justify;">Quedémonos mientras con la opinión del antropólogo <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Steven_Mithen" rel="nofollow" class="liwikipedia">Mithen Steven</a>, en su libro &#8220;<em>Arqueología de la mente</em>&#8220;: “<em>Parece que los humanos primitivos se parecían mucho a nosotros en algunos aspectos, puesto que poseían esas áreas cognitivas especializadas</em> [tecnológica, medioambiental y social o de lenguaje]<em>, pero al mismo tiempo eran muy diferentes, porque carecían de un ingrediente vital de la mente moderna: la fluidez cognitiva”.</em> Su actividad aún seguiría fuertemente pilotada por sus cerebros inconscientes, emocional y motor.</p>

<p style="text-align: justify;">Con esto acabamos la visión general de esta época del Paleolítico. Como creo que el ver con nuestros propios ojos a los personajes de la historia le da un plus de emotividad y viveza, repito aquí la panoplia de actores que ya se presentaron en <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/07/03/biografia-de-lo-humano-15-entre-18-millones-y-250-mil-anos-ii-los-usos-de-vida/" target="_blank" class="liinternal">la entrada anterior</a>. Al asomarnos ahora a sus retratos estoy seguro que los vemos, los sentimos, de otra manera. Sus miradas se  han llenado de vida, en ellas podemos imaginar no unos dibujos fríos, sino las emociones de unos hombres que casi nos son propias.</p>

<div style="text-align: justify;"><dl><dt><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Reconstrucciones-forenses-de-Homo3.png" class="liimagelink"><img src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2015/09/Reconstrucciones-forenses-de-Homo3.png" alt="" width="1000" height="236" /></a></dt><dd>Reconstrucciones forenses de algunos de los personajes del momento. Realizadas por el diseñador brasileño <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%ADcero_Moraes" rel="nofollow" class="liwikipedia">Cicero Moraes</a>, especialista en este tipo de imágenes (extraídas de <a href="http://arc-team-open-research.blogspot.com.es/" class="liexternal">ATOR</a>, CC BY 4.0)</dd></dl></div>

<p style="text-align: justify;">Vamos a dejar aquí a nuestros amigos, ya que a partir de la <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2016/07/31/biografia-de-lo-humano-17-desde-los-250-a-40-mil-anos-antes-de-hoy-i-los-protagonistas/" class="liinternal">siguiente entrada</a> nos adentraremos más acá de la frontera temporal cuyo hito está puesto en hace 250.000 años. Allí nos leemos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://eltamiz.com/elcedazo/2016/07/17/biografia-de-lo-humano-16-entre-18-millones-y-250-mil-anos-iii-simbologias/feed/</wfw:commentRss>
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