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	<title>El Cedazo &#187; Rantamplan</title>
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		<title>Física Extraña (4): La bicicleta</title>
		<link>https://eltamiz.com/elcedazo/2011/04/11/fisica-extrana-4-la-bicicleta/</link>
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		<pubDate>Mon, 11 Apr 2011 08:05:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rantamplan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física]]></category>
		<category><![CDATA[Rantamplan]]></category>

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		<description><![CDATA[Vamos a por la 4ª entrega de los artículos de la serie “física extraña”. Ya nos hemos arreado golpes en la cara con un globo de helio al ver cómo actúa bajo la acción de la fuerza centrífuga, ya resolvimos cual detectives el misterio de la lámina de aluminio y el horno y recientemente aprendimos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Vamos a por la 4ª entrega de los artículos de la serie “física extraña”. Ya nos hemos arreado golpes en la cara con <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2011/01/31/fisica-extrana-1-fuerza-centrifuga/" target="_blank" class="liinternal">un globo de helio al ver cómo actúa bajo la acción de la fuerza centrífuga</a>, ya resolvimos cual detectives <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2011/02/24/fisica-extrana-2-el-misterio-del-horno-y-el-papel-de-aluminio/" target="_blank" class="liinternal">el misterio de la lámina de aluminio y el horno</a> y recientemente <a href="http://eltamiz.com/elcedazo/2011/03/18/fisica-extrana-3-la-vela/" target="_blank" class="liinternal">aprendimos a distinguir entre una vela de parafina y un cartucho de dinamita</a>.</p>

<p>Pero aún nos quedan muchos misterios que desentrañar en esta vida, y en esta ocasión nos vamos a fijar en un objeto que todos consideramos cotidiano y que, sin embargo, casi nadie usa… cosas que pasan.</p>

<p>Hoy hablamos de…</p>

<h1 style="text-align: center">Física extraña (4): La bicicleta</h1>

<h1 style="text-align: center">(uuuhhhhh…).</h1>

<div id="attachment_11517" class="wp-caption aligncenter" style="width: 295px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/03/bicicleta.jpg" class="liimagelink"><img class="size-medium wp-image-11517" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/03/bicicleta-285x300.jpg" alt="chico simulando que tiene una bici" width="285" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">jeje, qué bicicleta más molona...</p></div>

<p>La bicicleta… la bicicleta… ¿Qué tiene de raro una bicicleta?
Si te haces esa pregunta es que todavía no me conoces. Si una vela, que sólo tiene  parafina y pábilo (o sea, <em>rabiche</em>), me dio para hablar un rato, con una bicicleta tengo <em>pa</em> una serie entera, de hecho iros agarrando los machos porque me parece que este artículo va a ser largo (tendré que meter doble ración de tonterías para que no os durmáis por el camino).</p>

<p>Total, vamos al tajo.</p>

<p>Una bicicleta es un aparato mecánico que sirve para el transporte personal (y si nos ponemos tontos, una mochila o bulto pequeño <em>tó lo más</em>)  en el que el motor son nuestras propias piernas que, aplicando una fuerza sobre unos pedales, hace que unos discos unidos a los pedales giren y estos a su vez, por medio de una cadena, transmiten un movimiento circular a las ruedas que traccionan con el suelo y hacen que el vehículo se desplace.</p>

<p>Espera espera… ¿has dicho que el motor somos <em>nosotros</em>? Estás de coña, ¿no? ¿Quién iba a usar una bicicleta existiendo coches o motos?</p>

<p>…</p>

<p>..</p>

<p>.</p>

<p>Así nos va…</p>

<p>Pero retomando el tema con más entusiasmo que nunca,<strong> ¿qué tiene de especial un aparato tan sencillo como una bicicleta?</strong></p>

<p>Bueno, empecemos por el principio, ¿recordáis el día que aprendisteis a andar en bicicleta? Siempre es una experiencia, porque al principio parece muy difícil pero luego es una tarea realmente sencilla.</p>

<p>La razón de que parezca difícil es que (luego explicaremos por qué) en una bicicleta o se monta o no se monta, pero no se puede “medio-montar”: hay que lanzarse, y una vez lanzado todo va bien.</p>

<p>Así que la primera rareza de hoy viene de una gran frase que a todos nos viene a la cabeza: “<em>una vez has aprendido a andar en bicicleta, ya no lo olvidas nunca</em>”.</p>

<p>En realidad, la dificultad para aprender a montar en bicicleta viene de ese miedo inicial a coger velocidad, pero cuando ya has perdido el miedo, montar en bicicleta es sencillo y ese miedo no lo recuperamos nunca, así que… en no teniendo miedo, “recordar” cómo se monta en bicicleta es inmediato.</p>

<p>De hecho, no hay nada que recordar, porque para montar en bicicleta sólo se necesita una velocidad mínima, y a partir de ahí lo que es complicado (en ausencia de elementos externos, como obstáculos o que se acabe la pista) es caerse. Para “caerse” aposta de una bicicleta en movimiento hace falta ser todo un profesional.<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2011/04/11/fisica-extrana-4-la-bicicleta/#footnote_0_11442" id="identifier_0_11442" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Creo que hay un estudio de postgrado en la universidad, 6 meses de duraci&oacute;n y cuesta una pasta, pero la matr&iacute;cula incluye coderas, rodilleras y casco">1</a>]</sup></p>

<p>Y todo esto ¿por qué?</p>

<p>ACTUALIZACIÓN: El texto original es erróneo, o al menos no 100% correcto, así que lo suyo es introducir una actualización con la información más veraz posible.</p>

<p>El mérito en este caso se lo lleva David Jhones que en 1970 escribió un artículo al respecto de la estabilidad de las bicicletas que superan con creces la profundidad con la que yo he tratado el tema.</p>

<p>El artículo nos llega de manos de Jaime (¡Gracias!) y lo podéis encontrar en la siguiente dirección:</p>

<p><a href="http://www.phys.lsu.edu/faculty/gonzalez/Teaching/Phys7221/vol59no9p51_56.pdf" class="lipdf">http://www.phys.lsu.edu/faculty/gonzalez/Teaching/Phys7221/vol59no9p51_56.pdf</a></p>

<p>Es un poco largo, así que os dejo con el resumen de Jaime, que en sus propias palabras describe:</p>

<p><em>“Como explican ahí, el parámetro que más efecto tiene sobre la maniobrabilidad y estabilidad de una bicicleta es lo que los americanos llaman ‘trail’: la distancia entre el punto de contacto de la rueda delantera con el suelo, y la intersección del eje de giro del manillar con el suelo. Una bici en la que el eje de la dirección intersecta el suelo por detrás del punto de contacto de la rueda con el suelo es ingobernable. Y si esa distancia es demasiado larga se pasa de estable y cuesta un triunfo hacerla girar. Las horquillas de las bicicletas van inclinadas hacia adelante para que el ‘trail’ tenga el signo adecuado, y se curvan hacia adelante cerca del eje para que no sea excesivo, y conseguir un compromiso razonable de estabilidad/maniobrabilidad.</em></p>

<p><em> </em></p>

<p><em>Y entrando en los detalles desagradables del tema, los reyes del mambo son Andy Ruina y Jim Papadopoulos, de Cornell, y Arend Schawb, de la T.U. Delft:</em></p>

<p><em> </em></p>

<p><em><a href="http://ruina.tam.cornell.edu/research/topics/bicycle_mechanics/overview.php" class="liexternal">http://ruina.tam.cornell.edu/research/topics/bicycle_mechanics/overview.php</a> </em><em><a href="http://bicycle.tudelft.nl/schwab/Bicycle/index.htm" class="liexternal">http://bicycle.tudelft.nl/schwab/Bicycle/index.htm</a></em></p>

<p><em>“</em></p>

<p><em> </em></p>

<p>De todas maneras para aquellos que quieran conocer como funciona un giróscopo o se quieran echar unas risas con el texto original (que vale, no será correcto pero es más divertido que el pdf de arriba) os dejo con el texto original:</p>

<p>TEXTO ORIGINAL (Y al menos parcialmente erróneo):</p>

<p>Pues porque las ruedas de una bicicleta forman un giroscopio que…</p>

<p>Ala… ya estamos con palabros raros que nadie entiende… <strong>¿Qué leches es un giroscopio?</strong></p>

<div id="attachment_11518" class="wp-caption aligncenter" style="width: 304px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/03/gyroscope.jpg" class="liimagelink"><img class="size-medium wp-image-11518" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/03/gyroscope-294x300.jpg" alt="Diagrama de giroscopio" width="294" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">Hombre, así sí, haberlo dicho antes, con esta imagen ya está claro...</p></div>

<p>Un giroscopio es un dispositivo estabilizador. Por decirlo sencillamente: se trata de un dispositivo que hace más difícil cambiar la orientación del objeto sobre el que actúa; son muy importantes en muchas aplicaciones de navegación, en satélites, en entornos donde se requiere precisión o una cierta inmunidad a influencias externas y… en las bicicletas.</p>

<p>Un giroscopio funciona de esta forma: dispone de un elemento circular (o más de uno) que se hace girar rápidamente. Mientras lo hace, y gracias al principio de la conservación del momento angular, impide que se produzcan cambios bruscos en el eje de giro del elemento.</p>

<p>Pregunta estúpida: <strong>¿qué es el momento angular?</strong> Gran pregunta, <em>pardiez</em>… (Atención: explicación de garrafón para física de botellón en ciernes, expertos abstenerse):</p>

<p>Todos sabemos lo que es la inercia ¿no? Un cuerpo tiende a conservar su movimiento rectilíneo si no viene nadie a tocarle los… a fastidiarle el día.</p>

<p>Pensad ahora que un disco no es más que una multitud de pequeñas porciones de disco en las que cada una intenta mantener su movimiento rectilíneo.</p>

<p>Al ser rígido eso no puede ocurrir (porque las que aquí empujan para <em>acá</em> pero las del otro lado del eje del disco empujan para <em>allá</em>, así que, si todas siguieran su movimiento, el disco se rompería en trocitos).</p>

<p>Lo que tenemos es un mogollón de trocitos de disco tratando de mantener su movimiento rectilíneo fastidiándose el día unos a otros.</p>

<p>Pero es que además, si el disco es simétrico y de densidad homogénea, cada cachito tiene un cachito idéntico con movimiento en sentido contrario justamente al otro lado del eje del disco.</p>

<p>Esto quiere decir que cada par de cachitos ejercen un par de fuerzas con mismo módulo, sentido contrario y misma distancia al eje. ¿Qué producen? ¡¡Un movimiento circular!!</p>

<p>Es decir, la conservación del momento angular no es más que la interacción que produce la inercia de un par de cachitos que individualmente tratan de mantener un movimiento rectilíneo pero que al estar unidos entorno a un eje se fastidian mutuamente y generan un movimiento circular.</p>

<p>¡¡¡TACHÁÁÁÁÁNNN!!! ¡Gracias, público! ¡Muchas gracias! Podéis guardar los tomates para alguien que los necesite, yo me los puedo permitir. De momento.</p>

<p><strong>¿Y por qué eso hace a un giroscopio ser estable?</strong> Porque todos esos cachitos que individualmente tratan de mantener un movimiento uniforme y rectilíneo pero que se fastidian el día unos a otros y como consecuencia surge un movimiento circular… se ponen de acuerdo para evitar que cambien el sentido de giro del conjunto.</p>

<p>Pensad en un cachito que se encuentre en el borde de una rueda girando, pensad que el disco está vertical y que queréis ponerlo horizontal, pero que siga girando. Ese cachito pasa de llevar una velocidad puramente vertical y hacia abajo a una velocidad horizontal.</p>

<p>Si una cosa que iba para abajo de repente va para la derecha es que alguien le ha fastidiado el día, y eso ha costado energía, y esa energía que hay que darle es mayor cuanto mayor sea la velocidad del cachito.</p>

<p>Y por supuesto todos los cachitos exigen su energía para el cambio de orientación.</p>

<p>¡¡¡Ya está!!! Si habéis comprendido esto, entendéis por qué funciona un giroscopio, pero después de todo esto…. Querréis ver uno en acción, así que os traigo un ejemplo de los míos, de garrafón: os presento un giroscopio fabricado en base a reproductores de CD… Qué cutre, ¿no?&#8230; Hecho con reproductores de CD…a ver si alguna vez pongo un ejemplo serio…</p>

<p>¡¡Pues habéis metido la pata!! Listos, que sois unos listos… En el vídeo sale “Don Pettit”, que así, dicho así… también parece cachondeo, pero no, el tal Don Pettit es el oficial científico de la sexta expedición de la NASA a la Estación Espacial Internacional. ¡Bazinga!<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2011/04/11/fisica-extrana-4-la-bicicleta/#footnote_1_11442" id="identifier_1_11442" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Lo dice Sheldon Cooper en la serie big bang theory al gastar una broma a alguien, a su vez parece ser un gui&ntilde;o a la serie padre de familia">2</a>]</sup></p>

<p><object width="425" height="355"><param name="movie" value="https://www.youtube.com/v/gdAmEEAiJWo&amp;rel=0"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="https://www.youtube.com/v/gdAmEEAiJWo&amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="355"></embed></object></p>

<p>Bueno, a ver por dónde íbamos…</p>

<p>El caso es que todo esto venía a cuento sobre por qué montar en una bicicleta no se puede “hacer a medias”, y por qué una vez te montas y coges velocidad lo difícil es caerse.</p>

<p>Íbamos diciendo que las ruedas de la bici forman un giroscopio que se oponen a cualquier cambio de sentido que queramos realizar en la bici, lo que incluye (pero no se limita a) irnos al suelo.</p>

<p>Esto explica por qué es casi imposible mantenerse en una bici parada,<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2011/04/11/fisica-extrana-4-la-bicicleta/#footnote_2_11442" id="identifier_2_11442" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Aunque los especialistas de la disciplina de &amp;#8220;Velocidad&amp;#8221; de Ciclismo en Pista son especialistas en hacerlo&amp;#8230; S&iacute;, he dicho &amp;#8220;Velocidad&amp;#8221;, y son los que se quedan parados sobre la bici minutos y minutos&amp;#8230; a m&iacute; no me pregunt&eacute;is, tampoco lo entiendo.">3</a>]</sup> pero es muy sencillo mantenerse en ella en movimiento, y también explica por qué uno no se olvida de cómo se monta en bici: no es que no se olvide, es que no hay nada que saber, y la segunda vez que montas, montas con espíritu, ¡con ganas!, ¡con fuerza!, ¡con brío!, ¡Como un CAMPEÓN! ¡OLE TÚ Y TUS&#8230;! Perdón, es que me viene y me dejo llevar&#8230; en contraste: la primera vez ibas <em>cagadico</em>.</p>

<p>¿Os quedan ganas de más? Uuuuuhhhhh… Venimos fuertes hoy, ¿eh? Vale, vale… pues seguimos (<em>sus </em>vais a cagar, no os queda ná…)</p>

<p><strong>¿Por qué inclinamos la bici al tomar una curva en lugar de girar el manillar?</strong></p>

<p>Os habréis fijado que cuando llevamos la bici de la mano la mejor manera de cambiar la bici de dirección es girar el manillar, sin embargo, nadie que no sea un profesional de las caídas en bici (con el título de haber acabado los estudios de postgrado) intentaría girar en una bici en movimiento girando el manillar.</p>

<p>Pero veamos por qué: en el movimiento (rectilíneo) de una bici influyen varias energías acumuladas en el vehículo (y pasajero), la primera es la energía cinética debida a la velocidad que llevamos (rectilínea), la segunda es la energía cinética acumulada en las ruedas que giran y que, como hemos visto, se traduce en un giroscopio.</p>

<p>Ambas se van a oponer a cualquier cambio de dirección que queramos hacer.</p>

<p>Así que llegamos a la curva y pensamos: ¿Qué hago? ¿Giro el manillar? ¿Inclino la bici? Veamos las opciones (tampoco lo penséis mucho, porque la curva está ahí y se acerca inexorablemente&#8230; casi que primero tomad la curva y ya lo pensaréis luego&#8230;).</p>

<p>Si inclinamos la bici entramos en una situación en la que la fuerza de la gravedad actúa sobre nosotros con centro de gravedad exterior a la base de apoyo (las ruedas), y por lo tanto “deberíamos” caernos si no fuera por el giroscopio de las ruedas que impiden que nos vayamos cuerpo a tierra demasiado rápido (acabará ocurriendo si persistimos en la situación).</p>

<p>En esta situación y para lo que nos ocupa en las explicaciones de garrafón: se da un par de fuerzas debido al rozamiento de las ruedas con el suelo y con el hecho de que el centro de gravedad esté fuera de la base, que provoca que la bicicleta gire.</p>

<p>Fijaros que aun con la bici inclinada, las ruedas siguen rodando en la dirección del movimiento.</p>

<p>Si giramos el manillar la cosa no es así exactamente. Es cierto que girar la rueda requiere la misma energía que inclinarla (en lo que a conservación de momento angular se refiere) y que si la giramos sólo tenemos que girar la rueda delantera (no la trasera también) por lo que, energéticamente hablando, es más barato.</p>

<p>El problema viene de que a medida que giramos el volante se va produciendo un cada vez mayor rozamiento entre la rueda y el asfalto que se oponen al movimiento, eso se ve claramente al pensar en una rueda girada 90º: eso no es una rueda, es un cacho de goma deslizándose (en el mejor de los casos) por el asfalto y haciendo trizas los radios que no están pensados para soportar una tensión en esa dirección.</p>

<p>Es lo que podríamos denominar el efecto “WP” (¡¡¡WHOOOHOOOOOO!!! PLAF), lógicamente entre no girar nada el manillar y girarlo hasta lograr el efecto WP hay muchos puntos intermedios, pero en todos ellos se da el caso de que la fricción contra el suelo aumenta a medida que aumentamos el ángulo de giro, por lo que al final el resultado es que es mucho mejor no arriesgarse al WP e inclinar la bici, que proporciona mejores giros a poco elevada que sea la velocidad.</p>

<p>Bueno, y hasta aquí el artículo de hoy de física extraña, esperamos que se lo hayan pasado bien y les recordamos que no deben conducir ningún vehículo si han consumido bebidas alcohólicas…</p>

<p>Ehhhhh…. ¿Qué ha pasado con la frase mítica de la serie? ¿No va a salir en este artículo también?</p>

<p>Venga, hombre… que no vamos a acabar el artículo en la vida…</p>

<p>…</p>

<p>..</p>

<p>.</p>

<p>¿No os he convencido? Mierda… Pedro tienes unos lectores muy exigentes, me tienes por lo menos que duplicar el sueldo (y unos escritores que están un poco “<em>p&#8217;allá</em>” que hablan consigo mismo en sus artículos).</p>

<p>Ok, venga, vamos a ello, pero luego no me digáis que me alargo demasiado.</p>

<p><strong>¿Cómo es posible que una bici sin cadena (o sea, sin transmisión) suba una cuesta?</strong></p>

<p>Lo primero que diréis es: este Rantamplan nos está tomando el pelo. ¿Dónde carajas has visto tú una bicicleta subir una cuesta sin cadena? Y&#8230; ¿dónde has visto tú una bici sin cadena, <em>pa</em> empezar?</p>

<p>¿Os suena la carrera del pavo de Segovia (y de algún otro sitio ya, que se ha popularizado)?</p>

<p>Es una carrera en la que los corredores se tiran por una cuesta en una bici (sin cadena) para luego tratar de remontar el máximo posible de otra cuesta que lleva pues… <em>p&#8217;algún</em> sitio de Segovia muy bonito.</p>

<p>La ley de la conservación de la energía nos dice que como mucho… y eso si no existe rozamiento… la bicicleta alcanzará la misma altura inicial y allí se detendrá, pero no, alguno que otro (los buenos) consiguen llegar más alto en esa carrera…</p>

<p>¿Cómo? ¡¡¡Maldita seas, bicicleta!!! ¡¡En esta ciudad se respetan las leyes de la termodinámica!! (Ahí está, <em>pa</em> que no digáis)</p>

<p>¿Y cómo lo hacen? Pues así:</p>

<p>(No os perdáis a la panda de frikazos del evento… nada despectivo con lo de frikazos, que si estáis leyendo esto es que vosotros también lo sois, pero por otra rama, y no os cuento nada yo, que lo he escrito… ¡¡Después de entender la física extraña de la carrerita!!)</p>

<p><object width="425" height="355"><param name="movie" value="https://www.youtube.com/v/8NlBIc9Gxk0&amp;rel=0"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="https://www.youtube.com/v/8NlBIc9Gxk0&amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="355"></embed></object></p>

<p>Ahí tenéis, toma castañaza. Como veis mediante un ingenioso sistema de giros de manillar consiguen (aunque parezca increíble) ascender una cuesta sin apenas velocidad, y los hay verdaderamente profesionales en la materia…</p>

<p>Si, lo sé&#8230; me habéis pillado, antes os dije que no se podía &#8220;medio montar&#8221; en bicicleta y esta gente hace justamente eso, ni montan ni se caen si no que están en un estado de &#8220;¡ahí! que sí, que no, que no seas tonta, si te va a gustar, que cosquillicas tan simpáticas&#8221;.</p>

<p>Pero no estoy aquí para ponerme pegas yo mismo al artículo. ¿Cómo lo logran? Os dejo un momento para pensarlo.</p>

<p>…</p>

<p>..</p>

<p>.</p>

<p>…</p>

<p>..</p>

<p>.</p>

<p>“Tuic tac tapito tapón… Tuic Tac tapito tapón… Tuic tac tapito tapón…” (Onomatopeya del sonido que hacía el reloj del famoso concurso “Un, dos, tres”)</p>

<p>…</p>

<p>..</p>

<p>.</p>

<p>…</p>

<p>..</p>

<p>.</p>

<p>¡¡Campana y se acabóoooooo!!</p>

<p>El sistema por el que la bici sube es una combinación de movimiento <em>caderil</em> (aunque es bastante insignificante) unido a giro de manillar, ale, ya está explicado, todos <em>pa</em> casa.</p>

<p>Ok, no, vale, seguimos: imaginaos que vais en una bici a velocidad lenta, muuuuyyyyy lenta, intentáis manteneros sobre ella avanzando poco a poco, pero ya la cosa no da <em>pa</em> más, en ese momento la bici empieza a inclinarse hacia un lado (NOTA IMPORTANTE: porque el centro de gravedad está ligeramente desplazado en el exterior de la base hacia ese lado).</p>

<p>Para tratar de evitarlo giras el manillar en la dirección contraria e inclinas el peso en esa dirección, bruscamente la bici cambia su sentido de caída (NOTA IMPORTANTE: cambia su sentido de caída porque el centro de gravedad ha pasado a estar a ese lado). Como somos unos catetos, y no unos profesionales, el cambio se hace demasiado brusco, el centro de gravedad ya está demasiado lejos de la base y no nos queda más remedio que poner el pie en el suelo para salvar nuestras nalgas del impacto.</p>

<p>Pero… ¿Qué hubiera ocurrido si hubiéramos medido bien la inclinación y pudiéramos, antes de tener que poner el pie, volver a pasar el peso al otro lado de la base?</p>

<p>Pues ocurriría lo que vemos en el vídeo, la bici se cabrearía con nosotros porque no sabe hacia qué lado caerse&#8230; cuando empieza a caerse hacia un lado le fastidiamos el día cambiando el centro de gravedad de lado y entonces empieza a caerse hacia ese lado, pero volvemos a chafarle el día volviendo a cambiar el centro de gravedad, lo que hace que se caiga para el lado inicial pero antes de caernos cambiamos el centro de gravedad y…</p>

<p>Y la bici se acuerda de toda nuestra familia.</p>

<p><em>Ok</em>, acabamos de averiguar cómo hacen para permanecer más tiempo en la bici, pero, ¿de dónde sale la energía que les hace ascender (ganar energía potencial) si la bici no lleva suficiente energía cinética para alcanzar esa altura?</p>

<p>Aquí es donde entra en escena el manillar y el movimiento <em>caderil</em>. Me explico: para cambiar el centro de gravedad es necesario hacer una fuerza lateral, lo que es posible gracias a que las ruedas tienen un rozamiento lateral muy fuerte, mientras que longitudinalmente es bastante bajo (no sé si recordáis, pero ese rozamiento lateral es el que provocaba el efecto WP cuando girábamos 90º la rueda delantera).</p>

<p>Esa fuerza lateral se aplica sobre nosotros y sobre la bici.</p>

<p>Al aplicar esa fuerza lateral hacia la derecha, si el manillar (y por lo tanto la rueda delantera) está aunque sólo sea parcialmente inclinado hacia la derecha, parte de esa fuerza se traduce en un incremento de la velocidad de la rueda en esa dirección.</p>

<p>¡¡Pues ya está!! ¡¡Ya lo tenéis!! La energía sale de la fuerza que aplicamos para cambiar el centro de gravedad del cuerpo de un lado de la base de la bici al otro, unido a que la rueda debe de estar mirando en la dirección apropiada en el momento apropiado.</p>

<p>Fiu… no sabéis lo que me ha costado explicar esto, todas las explicaciones que pensaba se embarullaban y embarullaban en mi mente y al final no sacaba nada en claro.</p>

<p><strong>¿Existe algún otro método para subir cuestas en bici sin cadena?</strong> ¿Sí? ¿No? ¿Qué me decís?</p>

<p>¿No?</p>

<p>Con que no, ¿eh?</p>

<p>¡NO ME HABÉIS <em>ESTAO</em> ATENTOS!</p>

<p>Si es que así no se puede… ponedme el minuto 6:36 del video anterior (sí, ahí escondidillo, a mala idea).</p>

<p>Si a los de la técnica anterior les podemos llamar “remeros” por el curro de los brazos, a éste le podemos llamar “saltarín”.</p>

<p>Este método es propio de un ingeniero loco (me siento identificado). La técnica tradicional de toda la vida es la del brazo, sin embargo un trastornado como nosotros (<em>trastornado,</em> dicho con cariño) estuvo ideando un método que revolucionaría la carrera del pavo.</p>

<p>Durante años fracasó, con las consecuentes carcajadas de sus vecinos, de hecho tengo entendido que algún año no consiguió ni bajar la cuesta (vamos, que puso pie en cuesta abajo…), sin embargo un buen año consiguió que el sistema funcionara y arrasó, desde aquí le rendimos honores&#8230; Ahora la competición tiene dos categorías, categoría remeros y categoría saltarines.</p>

<p>Su método del <em>recopetín</em> consiste en… ¡¡llevar ruedas excéntricas!! Una rueda excéntrica es una rueda que tiene el eje descentrado.</p>

<div id="attachment_11519" class="wp-caption aligncenter" style="width: 310px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/03/Rueda-excentrica.jpg" class="liimagelink"><img class="size-medium wp-image-11519" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/03/Rueda-excentrica-300x225.jpg" alt="Rueda de bicicleta excéntrica" width="300" height="225" /></a><p class="wp-caption-text">A ver si notáis algo raruno...</p></div>

<p>Tener el eje descentrado en una rueda de bici tiene varios efectos:</p>

<p>El primero es que te has cargado una rueda.</p>

<p>El segundo es que te van a mirar por la calle.</p>

<p>El tercero es que  (asumiendo que vayas por una carretera plana) en lugar de ir plano iras constantemente subiendo y bajando. La razón es que si el eje está descentrado implica necesariamente que hay una distancia diferente entre un lado de la rueda y su opuesto.</p>

<p>Si no lo veis, pensadlo de esta forma: si hubiera la misma distancia entre un lado de la rueda y su opuesto con respecto al eje, es que el eje está centrado.</p>

<p>Ahora pensad en la altura que tú llevas con respecto al suelo, la altura es: la distancia desde el lado de la rueda que está en contacto con el suelo hasta el eje más la altura del cuadro de la bici (y el sillín).</p>

<p>Si el eje está descentrado quiere decir que la distancia del eje al suelo va a ser variable en función del giro de la rueda y por lo tanto tu altura con respecto al suelo también lo será.</p>

<p>¿Con eso qué se consigue? Imagina que te encuentras en el punto “alto” de la rueda en una cuesta arriba de determinada pendiente, <em>ok</em>, supongamos que la pendiente de la cuesta es del 1% pero la rueda tiene una pendiente equivalente del -2% debido a su excentricidad.</p>

<p>NOTA: la pendiente de una cuesta es “cuánto ascendemos por cada metro que avanzamos”, o sea por cada 1 metro para adelante subimos 0.01 metro en nuestro caso del 1%. La pendiente equivalente que acabo de inventarme sería cuánto baja tu centro de gravedad por cada metro avanzado usando una rueda excéntrica, en este caso 0.02 metros por cada metro avanzado.</p>

<p>Lo que ocurre a continuación es altamente anti-intuitivo, pero la verdad es que mientras nuestro centro de gravedad baje, nosotros ganaremos energía cinética hacia delante, porque estamos perdiendo energía potencial, por lo que “siempre que la pendiente equivalente de la rueda sea mayor que la pendiente de la cuesta, el conjunto bici-pasajero ganará velocidad en lugar de perderla”.</p>

<p>Toma castañaza de invento, como te descuides necesitas frenos cuesta arriba…</p>

<p>El problema de todo esto es que las ruedas son… eso, ruedas, y tarde o temprano alcanzarás el punto de mínima altura y en este momento la pendiente equivalente de tu rueda excéntrica va a pasar de ser del -2% al 2% (o sea, positiva), y en ese momento tú pasas de tener una pendiente del -1% a tener una del 3%, lo que debería frenarte bruscamente.</p>

<p>¿Qué haces en ese momento? Saltar.</p>

<p>Un salto medido que te permita acompañar a la bici a medida que se completa el medio giro que te llevará de nuevo a la posición de la rueda con pendiente equivalente negativa.</p>

<p>De esta forma, la bici extrae de su energía cinética (y la tuya) la energía potencial que necesita para ascender, mientras que tú obtienes la energía potencial de tu salto, posteriormente tanto bicicleta como tu recuperáis la energía cinética que la bicicleta consumió durante el periodo de subida gracias a la energía potencial que cedes al bajar tu centro de gravedad completando el ciclo, ya solo queda repetir y repetir hasta la saciedad.</p>

<p>Esta técnica tiene dos problemas.</p>

<p>Primero: requiere un trabajo de ingeniería que, como dijimos antes, destroza una rueda de la bici (al menos) que podrías usar para… montar en bici, por ejemplo, lleva mucho tiempo y además hay que hacerlo con mucho cuidado.</p>

<p>Segundo: no permite subir ninguna cuesta más <em>pindia</em> que la excentricidad equivalente de tus ruedas, mientras que con la técnica del remero, en principio puedes subir cualquiera siempre que estés lo suficientemente cuadrado.</p>

<p>Bueno que…</p>

<p>Ya. ¿No?</p>

<p>Os habréis <em>quedao</em> a gusto…</p>

<p>Solo me queda una cosa <em>pa</em> decir a aquellos que pensaron que una bici no tenía nada de física extraña… ¡bazinga!</p>

<p>Recordad: ¡respetad las leyes de la termodinámica!</p>
<ol class="footnotes"><li id="footnote_0_11442" class="footnote">Creo que hay un estudio de postgrado en la universidad, 6 meses de duración y cuesta una pasta, pero la matrícula incluye coderas, rodilleras y casco</li><li id="footnote_1_11442" class="footnote">Lo dice Sheldon Cooper en la serie <em>big bang theory</em> al gastar una broma a alguien, a su vez parece ser un guiño a la serie padre de familia</li><li id="footnote_2_11442" class="footnote">Aunque los especialistas de la disciplina de &#8220;Velocidad&#8221; de Ciclismo en Pista son especialistas en hacerlo&#8230; Sí, he dicho &#8220;Velocidad&#8221;, y son los que se quedan parados sobre la bici minutos y minutos&#8230; a mí no me preguntéis, tampoco lo entiendo.</li></ol>]]></content:encoded>
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		<title>Física extraña (3): La vela</title>
		<link>https://eltamiz.com/elcedazo/2011/03/18/fisica-extrana-3-la-vela/</link>
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		<pubDate>Fri, 18 Mar 2011 07:56:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rantamplan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física]]></category>
		<category><![CDATA[Rantamplan]]></category>

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		<description><![CDATA[Tercera entrega de física extraña. Hoy vamos a tratar un tema que no estoy seguro de si debería llamarse “física extraña” o “química extraña”, pero bueno, hacemos un pequeño esfuerzo intelectual y obviamos el hecho de que igual os he hecho trampas con el título. El caso es que lo que vamos a ver es [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Tercera entrega de física extraña. Hoy vamos a tratar un tema que no estoy seguro de si debería llamarse “física extraña” o “química extraña”, pero bueno, hacemos un pequeño esfuerzo intelectual y obviamos el hecho de que igual os he hecho trampas con el título.</p>

<p>El caso es que lo que vamos a ver es chulo y molón, y eso es lo que importa.</p>

<p>Hoy vamos a comprender el mecanismo de… ¡¡<strong>Una vela</strong>!! (booooooo… uhhhhhh…. Fuera!!…)</p>

<p>Me cagüen&#8230; qué público más difícil… venga, os propongo un aliciente más: Al final os incluyo un experimento hipnotizante que (a mí me ha pasado) te puede dejar atontado 10 minutos fácilmente.</p>

<h1 style="text-align: center">Física extraña: La vela.</h1>

<p><a href="../wp-content/uploads/2011/01/velas_gotica.jpeg" class="liinternal"></a></p>

<div id="attachment_11049" class="wp-caption aligncenter" style="width: 310px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/01/velas_gotica.jpeg" class="liimagelink"><img class="size-medium wp-image-11049" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/01/velas_gotica-300x228.jpg" alt="chica gotica sugetando un candelabro con velas" width="300" height="228" /></a><p class="wp-caption-text">Hostia, qué canguelo...</p></div>

<p>Antes de empezar, decir que el contenido de este artículo viene por una curiosidad casi enfermiza por las cosas que me rodean, y es que hace unos años empecé a hacer cenas románticas a la luz de las velas en la terraza con mi novia, e inevitablemente las noches acababan con un copazo de crema de orujo y yo jugueteando con las velas.</p>

<p>¡¡Alcohol y velas!! ¡¡Nada puede salir mal!!</p>

<p>Normalmente en esta serie siempre propongo un experimento, así que esta vez no va a ser menos. Intenta lo siguiente:</p>

<p>Enciende una vela. Observa.</p>

<p>Ya está. ¿Sencillo no?</p>

<ul>
    <li>¿Para qué está ese rabiche y por qué sin el rabiche la vela no funciona?</li>
    <li>¿Por qué el rabiche no se consume a la velocidad a la que debería consumirse?</li>
    <li>¿Por qué la piscina de cera fundida suele avanzar inexorablemente hacia los bordes pero se detiene casi siempre cerca del borde con una delgada pared que le impide (casi siempre) derramarse?</li>
    <li>Y más importante, ¿por qué si la parafina (de lo que suelen estar hechas las velas) es inflamable no prende toda la cera de golpe y se lía parda en un santiamén?</li>
</ul>

<p>Y parecía que la vela era sencilla… Si después de leer esas preguntas no sigues leyendo el artículo no podrás dormir en un mes pensando las respuestas… así que…. ¡¡Ya eres mío!! MUAHAHAHAHA.</p>

<p>A mí, la primera duda que me asaltó fue la de la duración del rabiche. Quiero decir, el rabiche es un cordón y normalmente los cordones se consumen deprisa, ¿por qué estos no?.</p>

<p>La respuesta es de las más sencillas, y es que el oxígeno no llega hasta el rabiche, lo que le impide consumirse, salvo a veces la punta más externa en la que se forma una especie de ascua roja que va consumiéndolo poco a poco.</p>

<div id="attachment_11051" class="wp-caption aligncenter" style="width: 310px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/01/candlelight.jpg" class="liimagelink"><img class="size-medium wp-image-11051" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/01/candlelight-300x225.jpg" alt="llama de una vela en detalle" width="300" height="225" /></a><p class="wp-caption-text">¿Veis que la puntica está en un tono rojo blanquecino? Eso es lo que se va consumiendo del rabiche.</p></div>

<p>Y la razón de que el oxigeno no llegue hasta el rabiche es que cuando la llama calienta la cera, ésta se vuelve líquida. Y cuando se vuelve líquida tiende a escalar por el rabiche debido a la capilaridad y la tensión superficial. Esta cera líquida forma una capa protectora alrededor del rabiche que impide que éste se incinere… ¿curioso, no? Si el rabiche es demasiado largo, la cera líquida no llega a la punta y empieza a consumirse hasta que se acorta lo suficiente.</p>

<p>.</p>

<p>Bien, ya tenemos una respuesta, pero vamos a por más. ¿Por qué la piscina de cera se detiene justo al borde antes de derramarse? Y es que ahí estamos nosotros viendo con ojillos cómo la piscina se acerca al borde inexorablemente, nos hemos hecho nuestras cuentas y al ritmo que avanza debería liarse parda en cosa de 5 minutos.</p>

<p>Esperamos, 4:30, ya casi está… no perdemos detalle de la vela para ver cómo se va  a formar ese reguero de cera que es como nuestro propio río de lava hirviendo en miniatura… y eso mola, claro.</p>

<p>Pero… el momento no llega… ¿Por qué demonios? ¿Es que la vela ya no da suficiente calor? Con lo bien que íbamos, hasta que llegamos justo hasta el borde… ¡¡Maldita seas, vela!! ¡¡En esta casa se respetan las leyes de la termodinámica!!</p>

<p>La maldita razón es que cuando la vela quema el oxigeno de su entorno, éste es más caliente, y por lo tanto asciende, y al ascender genera una corriente de aire que entra por los bordes de la vela y avanza hacia la llama. Esa corriente de aire es más fría justo en el momento de entrar (o sea, en el borde) y mantiene la ultima barrera, antes de formar el río, más refrigerada…</p>

<p>Pero no os preocupéis, siempre podéis coger un palillo, y cuando no mire nadie hundir ligeramente la última barrera… vale, es hacer trampa, pero el río de lava sale igual.</p>

<p>.</p>

<p>Y ya llegamos a la madre de las preguntas (o más bien la madre de las respuestas). Si la parafina es inflamable, ¿por qué no prende toda la vela de golpe y porrazo? ¿Por qué es necesario el rabiche?.</p>

<p>Bueno, la razón es que la parafina es inflamable, sí, pero necesita una temperatura bastante elevada para prender. De hecho, antes de prender, la parafina se evapora, es decir, lo que ves arder no es ni la cera sólida ni tampoco la líquida que dijimos antes que ascendía por el rabiche, sino la parafina que, una vez en el rabiche, se ha evaporado debido a la temperatura de su entorno. Sólo después de esta evaporación la parafina prende.</p>

<p>Es por eso que el rabiche es necesario: para acercar la parafina líquida hasta la llama, donde hace suficiente calor como para evaporarse. Y es por eso que la vela es segura, en el sentido de que no te va a arder la vela entera por acercarle un mechero.</p>

<div id="attachment_11050" class="wp-caption aligncenter" style="width: 230px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/01/dinamita.jpg" class="liimagelink"><img class="size-full wp-image-11050" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/01/dinamita.jpg" alt="Cartucho de dinamita" width="220" height="220" /></a><p class="wp-caption-text">Si la vela se consume &quot;demasiado rápido&quot; es que posiblemente no hayáis comprado una vela</p></div>

<p>Y este hecho de que sólo arda en forma gaseosa es lo que nos va a permitir hacer un truco molón-molón como pocos…</p>

<p>Ahora… ¡¡no lo hagáis! ¡No sigáis leyendo! A mí no me avisaron de esto cuando me contaron el experimento y ahora soy presa de la <em>maldición de la vela</em>… es una maldición que te tiene como tonto 10 ó 15 minutos jugando con cada vela que ves… Y oye, al final es mucho, pero mucho tiempo perdido.</p>

<p>.</p>

<p>.</p>

<p>¿Seguís aquí? Vaaaaleeeee, vosotros mismos, no digáis luego que no os avisé… Para el experimento necesitamos: una vela y una cerilla (aunque yo suelo usar palillos, porque los palillos duran más que las cerillas y te da tiempo a hacer el truco varias veces con el mismo palillo).</p>

<p>La idea es sencilla: deja la vela encendida durante unos minutos (5 es suficiente). Cuando la vela esté en todo su apogeo, coge el palillo, préndelo (de la misma vela) y luego sopla la vela para apagarla.</p>

<p><strong>NOTA para novatos</strong>: cuando soples la vela… acuérdate de apartar antes el palillo… porque si no apartas el palillo… se apaga… Sí, parece un consejo tonto… ya… No sabes la de veces que me ha ocurrido a mí…</p>

<p>Cuando apagues la vela saldrá una columna de humo blanco de la vela. Esa columna es parafina evaporada, la última parafina que alcanzó la temperatura suficiente como para evaporarse, pero no como para prender…</p>

<p>Sí… lo noto en la sonrisilla de tu cara… ya estás deseando ver lo que ocurre…</p>

<p>Ahora dispones de entre 2 y 4 segundos (más o menos…. tampoco es que lo haya cronometrado nunca) para acercar el palillo encendido a la columna de parafina. Cuanto antes lo hagas mejor, porque más caliente estará la columna y más probabilidades habrá de que te salga bien.</p>

<p>Con un sonoro “fluosh” podrás ver (si es de noche y a oscuras) un destello que va desde tu palillo hasta la base de la columna blanca, es decir, el rabiche, y la vela mágicamente se encenderá.</p>

<p>Un efecto que también sale de vez en cuando, y que ya es la leche condensada, es que a veces el “fluosh” consume el oxigeno en torno al palillo y por lo tanto el palillo se apaga justo a la vez que la vela se enciende.</p>

<p>Daos por jodidos. A partir de hoy siempre que tengáis una vela delante no podréis evitarlo… no sabéis lo hipnotizante que es el efecto…</p>

<p>Ale, ya está. Podéis añadir este conocimiento insulso a ese rinconcito de vuestro cerebro llamado “<em>chorradas físico-químicas</em>” de dudosa utilidad&#8230; De dudosa utilidad ambos: las chorradas y el rinconcito&#8230;</p>

<p>Os recuerdo que la serie está abierta a todo el que quiera participar, así que si conoces algún efecto de física extraña puedes explicárnoslo, que estaremos encantados, y si no sabes el “por qué” de esa extrañeza, pues nada, nos lo dejas en los comentarios y vemos si podemos darle respuesta.</p>

<p>P.D. Para acabar, dos notas.</p>

<p>Una: me he quedado maravillado con la belleza de la palabra “<em>extrañeza</em>” tiene una x, una ñ y una z en la misma palabra… atiza…</p>

<p>Y: Sí, efectivamente, el nombre técnico para la palabra “rabiche” es “<span style="text-decoration: line-through">mecha</span>” &#8220;pábilo&#8221;, pero <em>rabiche</em> es mucho más chulo, dónde va a parar&#8230;</p>

<p>Actualización:</p>

<p>Por petición en los comentarios he buscado un video sobre como funciona el experimento y he encontrado uno muy chulo, eso sí, yo nunca he logrado semejante altura en la columna con mis palillos&#8230; podíamos montar una competición o algo a ver quién llega mas alto <img src='https://eltamiz.com/elcedazo/wp-includes/images/smilies/icon_razz.gif' alt=':P' class='wp-smiley' /> .</p>

<p style="text-align: center"><object width="425" height="355"><param name="movie" value="https://www.youtube.com/v/7hG7Mbkj2AQ&amp;rel=0"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="https://www.youtube.com/v/7hG7Mbkj2AQ&amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="355"></embed></object></p>
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		<item>
		<title>Física Extraña (2): El misterio del Horno y el papel de aluminio.</title>
		<link>https://eltamiz.com/elcedazo/2011/02/24/fisica-extrana-2-el-misterio-del-horno-y-el-papel-de-aluminio/</link>
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		<pubDate>Thu, 24 Feb 2011 12:57:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rantamplan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física]]></category>
		<category><![CDATA[Rantamplan]]></category>

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		<description><![CDATA[Artículo que explica por que es posible agarrar una lámina de papel de aluminio en un horno sin quemarnos.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El otro día hablábamos del curioso efecto que se consigue con la aplicación de la fuerza centrífuga a un <a href="/elcedazo/2011/01/31/fisica-extrana-1-fuerza-centrifuga/" target="_blank" class="liinternal">globo de helio</a> y hoy nos vamos a dedicar a explicar otro curioso efecto de la física…</p>

<p>Para la receta de hoy necesitamos: un horno convencional (no de microondas), una lámina de papel de aluminio y unas castañas.</p>

<div id="attachment_11010" class="wp-caption alignright" style="width: 310px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/01/castañas-asadas.jpg" class="liimagelink"><img class="size-medium wp-image-11010" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/01/castañas-asadas-300x225.jpg" alt="Castañas asadas" width="300" height="225" /></a><p class="wp-caption-text">Madre mía, qué pintaza más rica...</p></div>

<p>…</p>

<p>..</p>

<p>.</p>

<p>Vale, las castañas no hacen falta, pero, ya que estamos, por lo menos aprovechar el experimento ¿no?</p>

<h1 style="text-align: center;">Física Extraña: El misterio del Horno y el papel de aluminio.</h1>

<p>Desde que éramos muy requeteniños una de las frases más repetidas que hemos escuchado es “no toques eso, que te vas a quemar”, e, inexplicablemente, nadie le hicimos nunca mucho caso a esas sabias palabras hasta que nos quemamos por primera vez… algunos, más de una.</p>

<p>¡¡Así es el ser humano!! Tonto como las piedras para las cosas más elementales.</p>

<div id="attachment_11011" class="wp-caption alignleft" style="width: 310px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/01/niña-con-horno.jpg" class="liimagelink"><img class="size-medium wp-image-11011" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/01/niña-con-horno-300x225.jpg" alt="Niña viendo al comida dentro de un horno" width="300" height="225" /></a><p class="wp-caption-text">¿Que no toque eso? Sabras tú...</p></div>

<p>Así llegó ese maravilloso día en el que se abrieron los cielos, una luz cayó sobre nosotros, alzamos el puño y dijimos: ¡¡<em>A Dios pongo por testigo de que nunca más tocaré nada del horno sin manoplas</em>!!</p>

<p>Pero… ¿Existe algún material que desafíe al todopoderoso horno?</p>

<p>(A todos los que hayáis leído el título esto no os va a sorprender, pero&#8230;) ¡¡Sí que existe!! (<em>redoble de tambor</em>) ¡¡El papel de aluminio!!! (<em>timbales y fanfarrias</em>).</p>

<p>Os propongo el siguiente experimento: preparad una lámina de aluminio de “<em>tamaño terciao</em>” (DIN-A4 está bien, aunque un poco más grande no pasa nada), cargadla convenientemente de una ración de castañas (esto último es opcional, pero acordaros de hacerles una raja, que, si no, explotan) dejadlo directamente sobre la plancha inferior (directamente, la que aporta el calor) y encended el horno para que se caliente decentemente.</p>

<p>Deberéis de abrir el horno cada cierto tiempo para dar una vuelta a las castañas, que si se hacen siempre por el mismo sitio se queman&#8230; Ojo, <strong>esto sí que tenéis que hacerlo con manoplas</strong> u otro utensilio vario.</p>

<p>Observaréis dos cosas:</p>

<ul>
    <li>La primera (y más importante) es que os he contado un truco para que las castañas queden como las del castañero, incluso con esos quemazones negros que están tan ricos y que no se consiguen con sartenes o asándolas sobre la parrilla.</li>
    <li>La segunda (la excusa para contaros la anterior) es que a la hora de extraer las castañas del horno podéis coger la lámina de aluminio por las esquinas sin quemaros, y no sólo eso, sino que ni siquiera parecerá estar caliente.</li>
</ul>

<p>(NOTA: Para no quemaros es importante que la esquina de la lámina de aluminio esté elevada sobre la plancha de metal; suele quedar así de forma natural, pero si veis que la esquina que vais a coger está en contacto con la plancha o con alguna castaña, dadle un meneo hasta que se eleve la esquina para poderla coger con seguridad).</p>

<p>¿Cómo es posible que algo que estaba posado sobre una plancha a… ¿250? grados pueda cogerse como si nada?</p>

<p>¡¡¡Maldita sea el horno!!! ¡¡¡Nada de favoritismos!!! ¡¡¡<em>En esta casa se respetan las leyes de la termodinámica</em>!!<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2011/02/24/fisica-extrana-2-el-misterio-del-horno-y-el-papel-de-aluminio/#footnote_0_11009" id="identifier_0_11009" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="&Eacute;sta lleva camino de convertirse en la frase de la serie">1</a>]</sup></p>

<p>Como todo, tiene explicación.</p>

<p>…</p>

<p>..</p>

<p>.</p>

<p>Y como la otra vez, te doy la oportunidad de pensarlo un poco antes de contártelo.</p>

<p>…</p>

<p>..</p>

<p>.</p>

<p>Si sigues un poco más, encuentras la respuesta.</p>

<p>…</p>

<p>..</p>

<p>.</p>

<p>Antes de explicarte en concreto por qué la lámina de aluminio no quema, te diré que para quemarte un material tiene que cumplir tres condiciones:</p>

<ul>
    <li>La primera es que el material se encuentre a una temperatura lo suficientemente elevada como para causarte una quemadura.</li>
    <li>La segunda es que el material contenga el suficiente energía térmica (energía: calorías, julios, kilowatios-hora&#8230; ya sabéis que hay muchas unidades para medir lo mismo) como para quemarte.</li>
    <li>La tercera es que el material sea capaz de transmitirte esa energía a la suficiente velocidad.</li>
</ul>

<p>Esto en muchos ámbitos no físicos suele representar una sorpresa. ¿No es lo mismo calor que energía térmica que temperatura?</p>

<p>Me temo que no, luego pondremos un símil para que se entienda mejor, pero la clave está en que no todos los materiales tienen la misma “capacidad calorífica”.</p>

<p>¿Y eso qué es? La capacidad calorífica es la relación que hay entre la temperatura que alcanza un cuerpo y la cantidad de energía calorífica que contiene. Hay cuerpos a los que hace falta darles mucho calor para elevar un poco su temperatura, mientras que otros con un poco de energía es suficiente para elevar mucho su temperatura.</p>

<p>La tercera condición se refiere a que no todos los materiales tienen la misma facilidad para soltar la temperatura, los metales cogen y sueltan energía térmica muy deprisa (y por eso son malos aislantes) mientras que la madera necesita más tiempo para calentarse o enfriarse (y por eso es un buen aislante), a esto se le llama &#8220;calor&#8221; que es la transmisión de energía térmica de un cuerpo a otro.</p>

<p>Ok, ya tienes toda la información que te hace falta, pero posiblemente todavía no hayas comprendido nada, así que te voy a  poner el <em>símil de garrafón</em> sobre cómo se comporta la temperatura, que es la forma mediante la que la mayoría de la gente ha entendido esta explicación.</p>

<p>Imaginémonos una serie de depósitos de agua.</p>

<p>Imaginémonos que los llenamos de agua hasta alturas arbitrarias (algunos los llenamos hasta que el agua alcanza un metro de altura y otros 3 ó 4, incluso algunos los dejamos vacíos).</p>

<p>Imaginemos que son de diferentes tamaños (unos finos como un vaso de tubo y otros gordos como un campo de fútbol).</p>

<p>Ahora imaginémonos que los unimos entre sí por una serie de tuberías (con las espitas cerradas por ahora), unas finas como una pajita y otras gordas como túneles de metro.</p>

<p>Llegado el momento dado abrimos las espitas todas de golpe y vemos qué es lo que ocurre.</p>

<p>Bueno, sabemos por el principio de los vasos comunicantes que el agua empezará a fluir desde los depósitos que tienen un nivel de agua mayor (altura de agua) hacia los que tienen una altura menor en sus niveles de agua.</p>

<div id="attachment_11012" class="wp-caption aligncenter" style="width: 290px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/01/vasos-comunicantes.png" class="liimagelink"><img class="size-full wp-image-11012" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/01/vasos-comunicantes.png" alt="Explicación grafica sobre los vasos comunicantes" width="280" height="179" /></a><p class="wp-caption-text">Flujo de agua del vaso estrecho pero con mayor altura al vaso ancho</p></div>

<p>Fíjate que la cantidad de agua del depósito es irrelevante: si el campo de fútbol tiene una altura de 1 metro de agua y el vaso de tubo tenía 3 metros de altura, el agua fluirá del vaso de tubo al campo de fútbol, a pesar de que el campo de fútbol, contiene, en números absolutos, mucha más agua que el vaso de tubo.</p>

<p>Esto puede parecer anti-intuitivo y quizás dar pie a otro artículo de física extraña, pero en realidad funciona así siempre: los lagos descargan su agua en el mar a pesar de que el mar contiene mucha más agua porque… es cuesta abajo.</p>

<p>Igualmente, para el agua que está a tres metros de altura, fluir hacia el campo de fútbol con sólo un metro de agua… es cuesta abajo.</p>

<p>La velocidad a la que ese agua va a desplazarse depende del grosor de la tubería, cuanto más gorda sea más paso de agua va a admitir, y cuanto más fina, más dificultades pondrá al paso del agua y por lo tanto más despacio se hará la descarga.</p>

<p>Bien, ya lo tenemos todo: El movimiento de la energía térmica funciona igual.</p>

<p>La temperatura es “la altura de agua en los depósitos”.</p>

<p>La energía térmica es “la cantidad de agua en los depósitos” (que, como ves, depende de la altura que alcanza el agua y del grosor del depósito o, en nuestro horno, de la capacidad calorífica del  material).</p>

<p>La capacidad que el material tiene para transmitir la temperatura depende del grosor de la tubería que le une a otros materiales y eso va a determinar el &#8220;calor&#8221; que sientes por la transición de la energía.</p>

<p>Y nosotros nos quemamos cuando la temperatura supera un cierto umbral.</p>

<p>¿Qué tiene que ocurrir para que nos quememos?</p>

<ul>
    <li>Que el depósito que nos transmite la temperatura tenga una altura de agua (temperatura) por encima de nuestro umbral para quemarnos, si no, es imposible que lo consiga.</li>
    <li>Que el depósito contenga la suficiente agua (energía) como para llenar nuestro depósito por encima del umbral de quemadura.</li>
    <li>Que sea capaz de transmitirnos esa agua (velocidad de transmisión de energía, o sea, calor) más deprisa de lo que nosotros transmitimos el agua (energía) a otros depósitos</li>
</ul>

<p>¡¡Ya casi estamos!! ¿Y por qué el papel de aluminio no sólo no nos quema, sino que parece que está a temperatura ambiente?</p>

<p>Bueno, la lámina se encuentra a la temperatura del horno, unos 250 grados, pero tiene 2 problemas a la hora de causar quemaduras.</p>

<ul>
    <li>El primero es que el aluminio, como la mayoría de los metales, es un mal almacén de energía calorífica, es decir, tiene una capacidad calorífica baja. Esto por sí sólo no explica por qué no te quemas, porque te aseguro que un lingote de aluminio sí sería capaz de freírte la mano.</li>
    <li>El segundo es que es laminar, y dado que el aluminio no aporta grandes almacenes de energía, si encima hacemos que el almacén sea pequeño porque reducimos al mínimo la cantidad de material que hay, el problema se multiplica.</li>
</ul>

<p>Me he molestado en buscar algunos datos. El grosor de la lámina de aluminio es de como mucho 0.2 mm mientras que la epidermis de tus dedos tiene un grosor de 1.5 mm, es decir, como poco unas 7 veces más.</p>

<p>La capacidad calorífica del aluminio es de 0.9  J/gr K, mientras que la del agua es de 4.18 J/gr K; no es cierto que nuestra piel sea sólo agua, pero valga como aproximación.</p>

<p>Eso quiere decir que para que la lámina de aluminio más gorda del mercado eleve toda nuestra epidermis un grado, debe de entregar energía que la reduzca en temperatura a sí misma 35 grados.</p>

<p>O sea que, groso modo, si la lámina estaba a 250 grados tiene capacidad para aumentar la temperatura de nuestra epidermis unos 6 grados centígrados (en realidad menos, pero no importa), insuficiente para producir una quemadura. ¡¡Y ni siquiera hemos llegado a atravesar la capa más exterior de la piel!!</p>

<p>¡¡Profe, profe!! ¿Puedes ponernos un ejemplo de cuerpo que no es capaz de transmitir la energía lo suficiente rápido como para quemarnos?</p>

<p>Me alegra que me hagáis esa pregunta, de hecho sí, te diría rápidamente que cualquier objeto que pudiera quemarte y no lo esté haciendo es porque el tubito que os une es demasiado delgado.</p>

<p>Pero pondré un ejemplo “de los gordos”.</p>

<p>El sol es un buen ejemplo de cosa que está lo suficientemente caliente como para quemarte (y hacerte muchas cosas más), contiene suficiente energía como para hacerlo (de hecho contiene energía como para no dejar de ti ni una triste ceniza) y sin embargo no lo hace porque no es capaz de transmitir su temperatura lo suficientemente rápido como para darte tiempo a disiparla.</p>

<p>Por seguir con el símil del agua, sería lo que podríamos llamar una mierdorromez de tubito de una cojonésima de diámetro.</p>

<p>Y hasta aquí llega un poco la física extraña de hoy. Os recuerdo que esta serie pretende ser colaborativa, así que el que quiera añadir sus propios conocimientos es más que bienvenido.</p>

<p>Por otro lado, he pensado que igual alguien tiene alguna física extraña para la que no conoce la respuesta, siempre podéis “dejarlo caer” en los comentarios a ver si hay suerte y podemos darle respuesta.</p>

<p>Un saludo. Y recordad: ¡respetad las leyes de la termodinámica! <img src='https://eltamiz.com/elcedazo/wp-includes/images/smilies/icon_razz.gif' alt=':P' class='wp-smiley' /> </p>
<ol class="footnotes"><li id="footnote_0_11009" class="footnote">Ésta lleva camino de convertirse en la frase de la serie</li></ol>]]></content:encoded>
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	<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/</creativeCommons:license>
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		<title>Física extraña (1): Fuerza centrífuga</title>
		<link>https://eltamiz.com/elcedazo/2011/01/31/fisica-extrana-1-fuerza-centrifuga/</link>
		<comments>https://eltamiz.com/elcedazo/2011/01/31/fisica-extrana-1-fuerza-centrifuga/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 31 Jan 2011 12:26:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rantamplan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física]]></category>
		<category><![CDATA[Rantamplan]]></category>

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		<description><![CDATA[Articulo que explica por qué un globo de helio se desplaza anti-intuitivamente sometido a fuerzas centrífugas.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>No se si la iniciativa cuajará o no, pero oye, que no sea por no intentarlo y dar el primer paso.</p>

<p>Me gustaría crear una serie compartida en El Cedazo. Se trata de una serie de “física extraña”, o cosas que el sentido común nos indica que deberían funcionar de una determinada manera pero resulta que no, que lo hacen de otra diferente.</p>

<p>A pesar de que soy un tipo muy curioso, me encanta la física y las “chorradas” son mi especialidad, no creo que pueda crear una serie completa por mí mismo, así que el que quiera apuntarse tiene mi agradecimiento.</p>

<p>Dicho esto, os presento el primer artículo sobre “<em>Física extraña</em>”, o…</p>

<h1 style="text-align: center;">Física Extraña: La fuerza centrífuga.</h1>

<p>Va a ser <em>peccata minuta</em>, una curiosidad para abrir boca: interesante, curiosa, desconcertante cuando ves lo que ocurre (si no sabes por qué ocurre), y de lectura ligera.</p>

<p>Todos sabemos que cuando vamos en un vehículo y tomamos una curva a derechas la fuerza centrífuga nos empuja hacia la parte izquierda del vehículo; si la curva es pronunciada y la velocidad es “quizás” un poquito más elevada de la recomendada, a veces hasta se escuchan golpes y cosas rodando por el maletero.</p>

<div id="attachment_10950" class="wp-caption alignright" style="width: 310px"><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/01/fuerza-centrifuga1.jpg" class="liimagelink"><img class="size-medium wp-image-10950" src="http://eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2011/01/fuerza-centrifuga1-300x189.jpg" alt="Aplicación de fuerza centrifuga en un kart tomando una curva" width="300" height="189" /></a><p class="wp-caption-text">Fuerza centrífuga aplicada</p></div>

<p>Empezando por el principio: ¿<strong>Qué es la fuerza centrífuga</strong>?</p>

<p>Bueno, esto yo no pensaba escribirlo, pero Pedro me ha pedido que demos alguna explicación para que el artículo quede así un poco más didáctico. No creo ser la persona indicada para dar explicaciones técnicas, porque yo soy físico aficionado <em>de garrafón</em>, así que&#8230; bueno, mis explicaciones son eso, de garrafón.</p>

<p>La fuerza centrífuga es una fuerza que no existe ( ¿?¿?¿?¿?¿? ). Sí, dicho así suena raro, pero es la realidad, a este tipo de fuerzas que no existen se las llama “fuerzas ficticias”.</p>

<p>Y tú dirás: <em>pues pa&#8217; no existir, yo la siento bastante a menudo</em>&#8230;</p>

<p>Vale, sí, es cierto, pero con que “no existe” nos referimos a que en realidad no hay nadie (ni siquiera un enanito malévolo) invirtiendo energía para empujarte en la dirección en la que tú notas el empuje.</p>

<p>Lo cierto es que la fuerza centrífuga es una consecuencia de la inercia.  Hubo una vez un tipo listo llamado Newton que dijo en su primera ley que: “<em>Todo cuerpo persevera en su estado de reposo o movimiento uniforme y rectilíneo a no ser que sea obligado a cambiar su estado por fuerzas impresas sobre él</em>“.</p>

<p>Entonces, lo que nosotros sentimos como la <em>fuerza centrífuga</em>, no es más que nuestro cuerpo “tratando de perseverar en su estado de reposo” mientras el vehículo trata (por el rozamiento de nuestro culo con el asiento) de cambiar la dirección de nuestro desplazamiento.</p>

<p>De esta forma sentiremos una fuerza centrífuga siempre que el vehículo nos esté transmitiendo energía para cambiar la dirección de nuestro desplazamiento y la sentiremos en sentido contrario al cambio de dirección que propone el vehículo.</p>

<p>¿Ha quedado claro con mi explicación de garrafón? ¿No? Pues toma: <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Fuerza_centrifuga" target="_blank" rel="nofollow" class="liwikipedia">Fuerza centrífuga en la Wikipedia al canto</a>.</p>

<p>Pero…</p>

<p>¿Existe alguna cosa en la Tierra que se comporte de forma extraña? Pues sí…</p>

<p>Os propongo el siguiente experimento:</p>

<p>La próxima vez que paséis por la Plaza Mayor de vuestro pueblo, acercaros al vendedor de globos de helio, poned de excusa a vuestro sobrino (aunque éste no exista) y adquirid uno de los globitos. Tampoco son tan caros.</p>

<p>Digo que pongáis de excusa al sobrino porque si decís que es para tratar de profundizar en el conocimiento sobre el funcionamiento de la física en nuestro universo… os van a mirar raro… a no ser que la crisis esté tan mal que ya haga falta ser astrofísico para que te contraten para vender globitos… que igual podría ser.</p>

<p>Bueno, a lo que íbamos, el efecto se ve mejor cuanto más grande es el globo, pero tiene que ser lo suficientemente pequeño como para tener movilidad dentro del coche, o sea: coged uno pequeño a no ser que penséis viajar en autobús.</p>

<p>Ok, ya tienes tu globito y estás pensando: más vale que esto funcione, porque si no, le voy a llenar a Rantamplán los comentarios de palabras malsonantes.</p>

<p>¿Qué tienes que hacer a continuación?</p>

<p>Pues nada, montarte en un vehículo móvil y girar un par de rotondas o tres con el globo sujeto por la cuerda, pero dejándole libertad de movimientos dentro del automóvil para que elija su propio destino.</p>

<p>¿Qué va a ocurrir?</p>

<p>Pues nada, que el desgraciado del globo va a desplazarse en la dirección contraria a la que dicta el sentido común, nuestro instinto y las leyes de la física más elementales y además golpeándonos en la cara casi seguro en el proceso.</p>

<p>¡¡Maldita sea el globo!! ¡¡En este coche se respetan las leyes de la termodinámica!!<sup>[<a href="https://eltamiz.com/elcedazo/2011/01/31/fisica-extrana-1-fuerza-centrifuga/#footnote_0_10948" id="identifier_0_10948" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Nota del Editor: Homer Simpson se lo dec&iacute;a a Lisa cuando &eacute;sta construy&oacute; en su casa una m&aacute;quina de movimiento perpetuo. Y no, no lo he visto en la serie, que pocas veces veo: lo le&iacute; en un libro estupendo de nombre &amp;#8220;F&iacute;sica de lo imposible&amp;#8221;, de Michio Kaku, que est&aacute; en mi librer&iacute;a junto a &amp;#8220;Relatividad sin F&oacute;rmulas&amp;#8221;, de un tal Pedro G&oacute;mez-Esteban y a &amp;#8220;Una breve historia de casi todo&amp;#8221;, de Bill Bryson.">1</a>]</sup></p>

<p>…</p>

<p>..</p>

<p>.</p>

<p>¿Por qué ocurre lo que ocurre?</p>

<p>…</p>

<p>..</p>

<p>.</p>

<p>¿Estás seguro que quieres que te lo cuente?</p>

<p>…</p>

<p>..</p>

<p>.</p>

<p>Venga, va, si has llegado hasta aquí, te lo cuento: La verdad es que el globo no tiene culpa de nada, el pobre, es su hermano mayor el que le está empujando en la dirección contraria, su hermano mayor y más pesado: “El aire”.</p>

<p>Y es que nuestro cerebro tiende a asumir que el aire no existe, no tiene masa ni se desplaza, pero no es así, lo que puede comprobarse fácilmente cuando hace viento.</p>

<p>La fuerza centrífuga tiende a empujar toda la masa del vehículo hacia la parte exterior de la curva, pero en ese desplazamiento tienen preferencia los cuerpos más pesados. Cuando nosotros nos desplazamos hacia el exterior de la curva, lógicamente estamos desalojando el aire que ahí hubiera, que pasa a ocupar el espacio que nosotros ocupábamos antes.</p>

<p>A pesar de que el aire, como nosotros, está sufriendo esa fuerza centrífuga.</p>

<p>Al globo le pasa exactamente lo mismo, siente esa fuerza centrífuga, pero sin embargo tiene la desgracia de ser el cuerpo más liviano del entorno (por eso flota) y por esa razón el aire de su entorno, más pesado que él tiene preferencia para ocupar la parte exterior de la curva dentro del vehículo.</p>

<p>Ok, Ok, todo esto tiene sentido, pero ¿de dónde sale la fuerza que empuja el globo de helio en la dirección contraria? Quiero decir, si existe una fuerza que le empuja hacia afuera, y el globo decide ir hacia adentro es porque tiene que haber otra fuerza que le empuja en esa dirección, ¿de dónde sale? ¿Por qué no acaba toda la masa del vehículo (globo incluido) aplastada contra la pared del vehículo?.</p>

<p>Bueno, esa fuerza sale de la diferencia de presiones debido a la acumulación de aire en la parte del vehículo que se corresponde con el exterior de la curva.</p>

<p>A medida que el aire se desplaza, la presión en esa zona aumenta, mientras que la presión en la contraria disminuye, lo que ejerce una fuerza sobre el globo que lo desplaza.</p>

<p>Para ver mejor el efecto se pueden hacer varias cosas:</p>

<ul>
    <li>Cuanto más grande es el globo, mejor, porque más aire desplaza.</li>
    <li>Cuanto más en el exterior de la curva esté antes de iniciar la curva, mejor, porque más presión se ejercerá en esa zona para desplazarlo.</li>
    <li>Cuanta más fuerza centrífuga apliquemos, mejor… siempre y cuando no nos vea la policía local o la guardia civil…</li>
</ul>

<p>Y poco más me queda por añadir, salvo que os animo a que participéis en esta sección con vuestras f<em>ísicas extrañas</em>, esas cosas que cuando las ves dices ¿<em>ein</em>? Y luego resulta que tienen explicación (Y más nos vale que la tengan, porque andar cambiando las leyes de la física a estas alturas iba a ser un engorro).</p>
<ol class="footnotes"><li id="footnote_0_10948" class="footnote">Nota del Editor: Homer Simpson se lo decía a Lisa cuando ésta construyó en su casa una máquina de movimiento perpetuo. Y no, no lo he visto en la serie, que pocas veces veo: lo leí en un libro estupendo de nombre &#8220;Física de lo imposible&#8221;, de Michio Kaku, que está en mi librería junto a &#8220;Relatividad sin Fórmulas&#8221;, de <em>un tal</em> Pedro Gómez-Esteban y a &#8220;Una breve historia de casi todo&#8221;, de Bill Bryson.</li></ol>]]></content:encoded>
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