<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	xmlns:creativeCommons="http://backend.userland.com/creativeCommonsRssModule"
>

<channel>
	<title>El Tamiz &#187; Falacias</title>
	<atom:link href="http://eltamiz.com/category/falacias/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://eltamiz.com</link>
	<description>Deus creavit, Linnaeus disposuit.</description>
	<lastBuildDate>Sun, 07 Mar 2010 20:11:48 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.8.6</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/</creativeCommons:license>
		<item>
		<title>Falacias &#8211; El LHC puede destruir la Tierra</title>
		<link>http://eltamiz.com/2009/04/29/falacias-el-lhc-puede-destruir-la-tierra/</link>
		<comments>http://eltamiz.com/2009/04/29/falacias-el-lhc-puede-destruir-la-tierra/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 29 Apr 2009 13:54:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pedro</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Falacias]]></category>
		<category><![CDATA[Física]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://eltamiz.com/?p=1868</guid>
		<description><![CDATA[




De vez en cuando recibo alguna petición de que dedique un artículo a la posibilidad de que el acelerador de partículas LHC del CERN, el famoso Gran Colisionador de Hadrones (Large Hadron Collider) destruya la Tierra creando microagujeros negros o materia extraña estable (ha sucedido en el foro y en comentarios, además de por correo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><br />
<script type="text/javascript"><!--
google_ad_client = "pub-0416357892369402";
google_ad_channel = "8410600420";
google_ui_features = "rc:6";
google_ad_width = 728;
google_ad_height = 90;
google_ad_format = "728x90_as";
google_ad_type = "text";
google_color_border = "708091";
google_color_bg = "EFEFEF";
google_color_link = "607080";
google_color_text = "000000";
google_color_url = "247F1F";

//--></script>
<script type="text/javascript" src="http://pagead2.googlesyndication.com/pagead/show_ads.js"></script>
</p>

<p>De vez en cuando recibo alguna petición de que dedique un artículo a la posibilidad de que el acelerador de partículas <em>LHC</em> del <em>CERN</em>, el famoso <em>Gran Colisionador de Hadrones (Large Hadron Collider)</em> destruya la Tierra creando <em>microagujeros negros</em> o <em>materia extraña estable</em> (ha sucedido <a href="http://eltamiz.com/foro/topic.php?id=43" class="liinternal">en el foro</a> y <a href="http://eltamiz.com/2008/07/16/cuantica-sin-formulas-el-pozo-de-potencial-finito/comment-page-1/#comment-68895" class="liinternal">en comentarios</a>, además de por correo electrónico). Según de quién viene la petición se trata de una pregunta sin más, o de la sugerencia de hablar sobre el asunto en la serie de <em>Falacias</em>, en la que he decidido incluirlo al final porque aparece de vez en cuando en los medios, y a veces como afirmación apocalíptica.</p>

<p>Soy consciente que este asunto ha sido desmontado antes, y por gente mucho más adecuada que yo, pero tal vez unir mi voz a la suya pueda ayudar a convencer a alguien; también creo que la mayor parte de los lectores de <em>El Tamiz</em> no os dejáis llevar por el amarillismo de los medios, pero los más viejos del lugar ya sabéis que a veces, en esta serie, no intento predicar a los convertidos, sino daros argumentos para cuando tengáis que lidiar con quienes defienden estas cosas. Cuanto más nos apoyemos unos a otros frente a las barbaridades que por ahí se oyen, mejor.</p>

<p>En cualquier caso, en <em><a href="http://eltamiz.com/falacias/" title="El Tamiz : Falacias" class="liinternal">Falacias</a></em> tratamos de desmontar mitos e ideas falsas más o menos extendidas utilizando el razonamiento lógico cuando es posible. Por cierto, si no conoces esta serie y piensas que el nombre de <em>&#8220;Falacias&#8221;</em> es incorrecto porque esa palabra tiene un significado diferente en el <em>DRAE</em>, o bien crees que me las doy de iluminado y nadie cree estas cosas, te pido que leas la <a href="http://eltamiz.com/falacias/" title="El Tamiz : Falacias" class="liinternal">descripción de la serie</a> antes de seguir.</p>

<p>Como siempre, expondré en primer lugar las afirmaciones que se oyen por ahí y los argumentos que plantean, para luego tratar de mostrar cómo no hay más que aplicar la lógica para desmontar esos argumentos. En este caso no me hace falta mucho espacio para exponer las razones por las que esto es un sinsentido, de modo que aprovecharé de paso para hablar de las cosas más interesantes relacionadas con todo este embrollo. Ésta es la afirmación falsa que desmontaremos hoy:</p>

<p><strong>El LHC realizará colisiones de partículas con tanta energía que puede provocar microagujeros negros, materia extraña estable o alguna otra cosa impredecible que destruya la Tierra y a nosotros con ella.</strong></p>

<p>Mentira cochina.</p>

<p>La idea básicamente es la siguiente, expuesta de un modo algo más extenso: <em>el LHC va a acelerar partículas subatómicas hasta energías mayores que las que cualquier otro acelerador que hayamos construido hasta el momento. Por lo tanto, no podemos estar seguros de lo que puede pasar: los científicos ni siquiera están de acuerdo en las teorías que rigen el comportamiento de la materia a esas energías, y algunas de las hipótesis que manejan plantean la posibilidad de que las colisiones del LHC puedan crear microagujeros negros o materia extraña estable. Cualquiera de estas dos cosas podría provocar una &#8220;reacción en cadena&#8221; que destruya la Tierra; además, si no saben lo que puede pasar exactamente (o no lo construirían para experimentar), ¿qué otros horrores desconocidos podría desencadenar este acelerador de partículas?</em></p>

<p>Variaciones de esto, más o menos sutiles o amarillistas, han aparecido durante los últimos años &#8211;y especialmente meses, según se acercaba la fecha de puesta en marcha del acelerador&#8211; prácticamente por todas partes, y no tengo intención de enlazarlas. Si realmente quieres leer las barbaridades que se han visto por ahí, estoy convencido de que no te costará mucho encontrarlas: de hecho, sospecho que lo difícil es encontrar argumentaciones que desmonten las &#8220;teorías apocalípticas&#8221;. Pero, claro, el catastrofismo llama la atención y vende.</p>

<p><img src="http://eltamiz.com/images/cern-lhc.jpg" alt ="LHC destrucción" />
<br />
<em>El LHC, superpuesto con la superficie.</em></p>

<p>En primer lugar, analicemos con algo más de detalle los dos peligros más concretos que se oyen por ahí relacionados con el LHC: los microagujeros negros y la materia extraña. Ambos son interesantes por sí mismos.</p>

<p>Ya hemos hablado antes en <em>El Tamiz</em> sobre los <a href="http://eltamiz.com/2008/02/10/la-vida-privada-de-las-estrellas-los-agujeros-negros/" class="liinternal">agujeros negros</a>. Si recuerdas esa entrada, hablamos allí del concepto de <strong>radio de Schwarzschild</strong>, que depende de la masa de un objeto determinado. Dicho mal y pronto, si se consigue comprimir un objeto lo suficiente como para que se encuentre dentro de su radio de Schwarzschild, la velocidad de escape sobre su superficie será mayor que la de la luz y el objeto se convertirá en un agujero negro. Naturalmente, cuanto mayor es la masa del objeto, mayor es el radio de Schwarzschild, de modo que <strong>cuanto más ligero es más hace falta comprimirlo para lograr que se convierta en un agujero negro</strong>.</p>

<p>Por ejemplo, con una masa de unos 150 millones de Soles no hace falta mucho para obtener un agujero negro: con que la densidad sea aproximadamente la del agua, ¡listo! Pero si quisiéramos convertir nuestro Sol en un agujero negro nos costaría algo más: habría que comprimirlo hasta que ocupase una esfera de unos 3 km de radio, lo cual requeriría una enorme cantidad de energía. La Tierra sería aún más difícil, pues sería necesario que su esfera tuviese tan sólo 1 cm de radio, como una canica súper-pesada. Pero, en principio, cualquier objeto hasta un límite muy pequeño puede convertirse en un agujero negro de manera natural o artificial, si se comprime lo suficiente y se gasta la energía necesaria para ello.</p>

<p>Desde luego, hacer un agujero negro artificial no es fácil. O bien hace falta una masa inicial gigantesca, o bien hace falta comprimirla hasta límites inimaginables, y en cualquiera de los dos casos suele requerirse mucha energía. De acuerdo con los proponentes de las teorías apocalípticas, el peligro del LHC es que las partículas van a moverse tan rápido que pueden llegar a acercarse la una a la otra en la colisión hasta que la masa de ambas esté dentro del radio de Schwarzschild de su masa total, con lo que se conviertan en un agujero negro minúsculo &#8212; un <strong>microagujero negro</strong>.</p>

<p>Lo que sucedería entonces, según los más apocalípticos, es que ese microagujero negro empezaría a absorber masa de su alrededor, haciéndose más grande y más pesado y, al final, &#8220;tragándose&#8221; el planeta entero y a nosotros con él. Nuestra recompensa por construir el <em>LHC</em> sería entonces acabar como un agujero negro de la masa de la Tierra (más la de sus sufridos habitantes). Ah, pero esta visión horrorosa presenta un par de problemas.</p>

<p>Primer problema: lograr eso requiere, de acuerdo con nuestros modelos actuales, una energía mucho más grande que la que conseguirá el <em>LHC</em>. Crear un microagujero negro necesita, como mínimo, de una energía de unos 10<sup>27</sup> eV, y el <em>LHC</em> puede lograr energías de colisión de protones de unos 10<sup>15</sup> eV. Es decir, <strong>haría falta un acelerador un billón de veces más poderoso que el <em>LHC</em> para crear un microagujero negro</strong>.</p>

<p>Segundo problema: incluso aunque fuera posible crearlo, ese agujero negro desaparecería casi antes de que nos diéramos cuenta de que está ahí. Esto tiene que ver con algo de lo que aún no hemos hablado en esta página, aunque caerá tarde o temprano en <a href="http://eltamiz.com/cuantica-sin-formulas/" class="liinternal">Cuántica sin fórmulas</a>: la <strong>radiación de Hawking</strong>. A pesar de que, como digo, hablaremos más en profundidad de ella en su momento, dicho mal y pronto cualquier agujero negro emite fotones continuamente, con lo que va perdiendo energía (y, por lo tanto, masa) hasta desaparecer. Suele decirse, aunque el término no sea estrictamente correcto, que el agujero negro se <em>evapora</em>.</p>

<p>Naturalmente, un agujero negro gigantesco tarda mucho tiempo en desaparecer de este modo, pero uno pequeño puede tardar muy poco tiempo. De hecho, el tiempo de evaporación no es proporcional a la masa: <strong>es proporcional al cubo de la masa inicial</strong>. De modo que un agujero con la mitad de masa que otro se evapora <em>ocho veces antes</em>. Para que te hagas una idea, el tiempo de evaporación de un agujero negro de un gramo de masa, que sigue siendo un pedazo de agujero negro enorme comparado con los que podría crear un acelerador de partículas, es de unos 8·10<sup>-26</sup> segundos. <em>¡Imagina entonces lo que sucedería con un microagujero negro!</em> No daría tiempo ni a que la materia de alrededor &#8220;se diese cuenta&#8221; de que existe antes de que desapareciese, incluso aunque estuviéramos completamente equivocados en <em>doce órdenes de magnitud</em> y el microagujero negro sí pudiera ser creado por el LHC.</p>

<p><em>&#8220;Pero, ¿y si realmente estamos equivocados?&#8221;</em>, puede que me contestes. <em>&#8220;¿No cambian continuamente nuestras teorías, y nunca estamos completamente seguros de nada? ¿Es seguro arriesgar la existencia del planeta fiándonos de esas volubles teorías?&#8221;</em></p>

<p>No, estimado y cauteloso lector, no debemos arriesgarlo todo a una teoría que puede estar equivocada (aunque en este caso, como digo, no sea sólo ligeramente equivocada, sino en muchos órdenes de magnitud). Pero, si me permites que te adelante mi argumento final, si el <em>LHC</em> pudiera crear microagujeros negros y además, por alguna razón, estos microagujeros fueran estables y pudieran destruir la Tierra, <strong>nuestro otro acelerador (el grande, no la birria que es el LHC) nos hubiera destruido ya</strong>. Me temo que vas a tener que seguir leyendo mis diatribas para encontrar la explicación, pero deja que me repita: si esto fuera posible, <em>no estarías leyendo este artículo</em> porque la Tierra hubiera sido destruida por el acelerador potente que ya tenemos.</p>

<p>Pero sigamos con cosas concretas: el segundo peligro más mencionado por las teorías catastrofistas es el de la <em>materia extraña estable</em>. Hemos hablado de la extrañeza y las partículas extrañas en el contexto de física de partículas al hablar del <a href="http://eltamiz.com/2007/08/26/esas-maravillosas-particulas-el-kaon/" class="liinternal">kaón</a> y de los <a href="http://eltamiz.com/2007/09/17/esas-maravillosas-particulas-los-hiperones/" class="liinternal">hiperones</a>, por ejemplo. Sin embargo, las partículas extrañas que conocemos son todas muy inestables. Algunas teorías, no verificadas hasta el momento, plantean que bajo las condiciones adecuadas y con una presión enorme sería posible crear materia extraña estable, que puede impactar contra materia normal (protones, neutrones, etc.) y convertirla a su vez en materia extraña estable.</p>

<p>Sucedería en este caso algo parecido a lo de los microagujeros negros: algo muy pequeño al principio que fuera &#8220;contagioso&#8221;, es decir, que fuera convirtiendo al resto de la Tierra en algo similar a sí mismo de modo que la Tierra, como la conocemos, dejase de existir. Acabaría siendo una &#8220;pelota de materia extraña&#8221;, y una vez más nuestra recompensa por construir el <em>LHC</em> sería la extinción.</p>

<p>El problema concreto en este caso es que, incluso dentro de las teorías no demostradas que predicen la existencia de materia extraña estable, la probabilidad de crearla no aumenta con la energía: <em>desciende</em> con la temperatura y la energía de las colisiones a partir de cierto valor. De modo que al ser más potente que cualquier otro que hayamos construido, en este caso, <strong>el <em>LHC</em> tiene muchas menos probabilidades de crearla que los aceleradores más pequeños que lo preceden</strong>. Puesto que estás leyendo estas líneas, los aceleradores más pequeños que el <em>LHC</em> no han destruido la Tierra tras multitud de colisiones, con lo que el <em>LHC</em>, mucho menos adecuado que ellos para este propósito, tampoco lo hará.</p>

<p>Ya, ya sé lo que puedes decir de nuevo: <em>&#8220;¿Y si las teorías que plantean la existencia de materia extraña estable son ciertas, pero no del todo? ¿Y si no sólo es posible que exista, sino que la probabilidad de que se produzca aumenta con la energía en vez de disminuir? Entonces, el LHC podría crearla cuando otros aceleradores menos potentes no podían&#8221;.</em></p>

<p>Mi respuesta es una vez más la misma de antes: si eso fuera así, nuestro gran acelerador &#8211;el que deja al LHC en pañales&#8211; ya nos hubiera destruido hace mucho tiempo. Y aquí llegamos, por fin, a la verdadera clave de la cuestión, y el argumento que desmonta la <em>Falacia</em> de cabo a rabo. Si no me he limitado a él ha sido por dos razones: porque los peligros de los microagujeros negros y la materia extraña estable se oyen muy a menudo y no está mal estar informado de algunos detalles y cómo responder a ellos, y porque ¡qué diablos!, hablar de esas cosas es divertido.</p>

<p>La confusión acerca del LHC, extendidísima, es que la gente piensa que este acelerador es el más poderoso que ha existido nunca&#8230; y eso es <strong>absolutamente falso</strong>. Desde antes de que el ser humano anduviese sobre la Tierra ya existía otro mucho más potente: el propio Universo, que nos bombardea constantemente con partículas mucho más energéticas que las que el <em>LHC</em> podrá acelerar jamás. No es lo mismo <em>&#8220;el más potente que hemos construido&#8221;</em> que <em>&#8220;el más potente que ha existido&#8221;</em>, por más que nuestro orgullo de especie se empeñe.</p>

<p>El <em>LHC</em> logrará energías por colisión, como he dicho antes, de unos 10<sup>15</sup> eV. Es cierto que nunca antes hemos logrado energías similares artificialmente, y este acelerador es, en efecto, un verdadero logro científico y tecnológico de la humanidad. Pero los <strong>rayos cósmicos</strong> que llegan a la Tierra todo el tiempo tienen energías que pueden llegar a ser muchísimo mayores. Aunque nunca hemos dedicado un artículo específico a los rayos cósmicos, sí los mencionamos al hablar del <a href="http://eltamiz.com/2007/06/20/esas-maravillosas-particulas-el-muon/" class="liinternal">muón</a>, ya que su impacto sobre las partículas de la atmósfera genera verdaderas &#8220;cascadas&#8221; de partículas inestables que resultan muy útiles a los físicos.</p>

<p>El nombre de &#8220;rayos cósmicos&#8221; no es demasiado afortunado, pero bueno: se trata básicamente de <a href="http://eltamiz.com/2007/05/26/esas-maravillosas-particulas-el-proton/" class="liinternal">protones</a>, <a href="http://eltamiz.com/2007/05/19/esas-maravillosas-particulas-el-electron/" class="liinternal">electrones</a> y núcleos de <a href="http://eltamiz.com/2007/06/06/conoce-tus-elementos-el-helio/" class="liinternal">helio</a> (aunque nueve de cada diez partículas son protones) que se mueven a velocidades extraordinariamente altas y, por tanto, tienen energías gigantescas. Hay muchas fuentes de ellos ahí fuera, desde nuestro propio Sol hasta restos de supernovas y núcleos activos de galaxias; para que te hagas una idea, el máximo de energía detectado en partículas de los rayos cósmicos sobre la atmósfera de la Tierra es de unos 3·10<sup>20</sup> eV. ¡Que se dice pronto!</p>

<p>No sé si te haces una idea de la barbaridad que eso supone, pero imagina esto: en un año, la luz recorre, evidentemente, una distancia de un año-luz. Bien, esta partícula de 3·10<sup>20</sup> eV habría recorrido menos de un año-luz en un año (puesto que una partícula material no puede alcanzar la velocidad de la luz)&#8230; <em>habría recorrido 0,00000005 metros menos que un año-luz</em>. Difícil de asimilar, ¿verdad?</p>

<p>Desde luego, no todos los rayos cósmicos tienen tal energía, pero a la Tierra llegan con mucha regularidad partículas de esta naturaleza con energías de 10<sup>16</sup>-10<sup>19</sup> eV, es decir, <strong>partículas decenas, cientos, miles, cientos de miles de veces más energéticas que cualquiera que pueda acelerar el <em>LHC</em></strong>. Y la Tierra, por supuesto, no ha sido destruida por microagujeros negros ni por materia extraña estable ni por nada de nada.</p>

<p>De modo que tal vez el <em>LHC</em> no funcione; tal vez sea un desastre y explote, matando a todos los científicos que hay en él, o tal vez genere cosas insospechadas por nosotros: pero <em>seguro que no destruye la Tierra</em>, porque si no nuestro planeta no existiría ya. <strong>El <em>LHC</em>, comparado con los rayos cósmicos, es un juguete de feria.</strong></p>

<p><em>&#8220;Ah, pero ¿y si simplemente hemos tenido suerte todos estos miles de millones de años?&#8221;</em>, puedes preguntarte. Desde luego, no creo que en este caso estés siendo razonable, puesto que la Tierra lleva aquí muchísimo tiempo y ha recibido incontables impactos de partículas muchísimo más energéticas que las que va a producir el <em>LHC</em>, pero bueno.</p>

<p>Pero es que la Tierra no es el único lugar sobre el que se producen estas colisiones inimaginables, se producen sobre todos los cuerpos celestes: no se ha destruido así ningún planeta del Sistema Solar, ni el propio Sol, ni absolutamente ningún objeto del Universo que hayamos visto hasta ahora requiere de una explicación así, y debería haber muchos restos de ese tipo. Incluso aunque nosotros en particular hubiéramos tenido una fortuna absurda, deberíamos estar rodeados de agujeros negros grandes y pequeños, estrellas extrañas por todas partes&#8230; porque los rayos cósmicos lo inundan todo, continuamente.</p>

<p><em>&#8220;¿Por qué diablos entonces construimos el LHC?&#8221;</em>, puedes plantearte, en este caso de manera muy razonable. <em>&#8220;¿No era tan especial? ¡Ahora resulta que es un juguete!&#8221;</em></p>

<p>Sí, es especial, pero no porque consiga colisiones que nunca antes hayamos observado, o que no se estén produciendo ahora mismo según me lees. <strong>Es especial porque logrará producir esas colisiones a voluntad, donde y cuando nosotros queremos</strong>, y de modo que tengamos todos nuestros instrumentos de medida listos allí mismo para registrar hasta el más mínimo detalle de lo que está pasando. Como he dicho antes, a la Tierra llegan partículas muy energéticas todo el tiempo, pero la Tierra es muy grande y no podemos &#8220;mirar&#8221; a todas partes todo el tiempo. Además, los impactos suelen producirse en lugares muy alejados de nuestros laboratorios, cerca de la cima de la atmósfera, y no podemos ver lo que pasa allí mismo, sino los resultados muy alejados (como partículas que provienen de partículas que provienen de partículas involucradas en el choque).</p>

<p>Es decir, el <em>LHC</em> no es especial por ser poderoso &#8211;que lo es comparado con nuestros aceleradores anteriores, pero no con el Universo&#8211;, sino por ser conveniente. Nos permite ver las colisiones muy energéticas como a nosotros nos gusta, y probablemente de él saldrán unos cuantos Premios Nobel y, ¡ojalá!, la detección del <a href="http://eltamiz.com/2007/11/20/esas-maravillosas-particulas-el-boson-de-higgs/" class="liinternal">bosón de Higgs</a> o incluso de partículas fuera del Modelo Estándar.</p>

<p>Lo que no pasará es que la Tierra desaparezca.</p>

<p><a href="http://eltamiz.com/relatividad-especial-sin-formulas-el-libro/" ><img src="http://eltamiz.com/images/re728x90.png"/></a></p>

<p>Para saber más:</p>

<ul>
<li><a href="http://eltamiz.com/2007/10/02/%C2%BFcomo-funciona-un-acelerador-de-particulas-aceleracion/" class="liinternal">¿Cómo funciona un acelerador de partículas? Aceleración</a></li>
<li><a href="http://eltamiz.com/2007/07/23/imagenes-el-lhc-en-panoramica-360%C2%BA/" class="liinternal">Imágenes &#8211; el LHC en panorámica 360º</a></li>
<li><a href="http://physics.aps.org/pdf/10.1103/PhysRevD.78.035009.pdf" class="lipdf">Astrophysical implications of hypothetical stable TeV-scale black holes</a></li>
<li><a href="http://arxiv.org/pdf/0807.3349v2" class="liexternal">Exclusion of black hole disaster scenarios at the LHC</a></li>
<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/LHC" rel="nofollow" class="liwikipedia">LHC</a></li>
<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Cosmic_rays" rel="nofollow" class="liwikipedia">Cosmic rays</a></li>
<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Micro_black_holes" rel="nofollow" class="liwikipedia">Micro black holes</a></li>
<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Strangelets" rel="nofollow" class="liwikipedia">Strangelets</a></li>
</ul>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://eltamiz.com/2009/04/29/falacias-el-lhc-puede-destruir-la-tierra/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>32</slash:comments>
	<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/</creativeCommons:license>
	</item>
		<item>
		<title>Vida corta, by Manín</title>
		<link>http://eltamiz.com/2009/03/16/vida-corta-by-manin/</link>
		<comments>http://eltamiz.com/2009/03/16/vida-corta-by-manin/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 16 Mar 2009 16:17:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pedro</dc:creator>
				<category><![CDATA[Falacias]]></category>
		<category><![CDATA[Física]]></category>
		<category><![CDATA[Humor]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://eltamiz.com/?p=1710</guid>
		<description><![CDATA[

Gracias a Manín por el regalo y el permiso de publicarlo aquí; las partículas que aparecen en la tira (si no la entiendes, hala, a leer, que esto hay que currárselo):


Electrón
Muón
Tauón
Bosón W
Neutrino


Un punto para quien coja la broma en general, dos puntos para quien pueda identificar todas las partículas que aparecen sin necesidad de leer [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://eltamiz.com/images/2009/March/Vida_corta_by_Manin.jpg" alt="Vida corta, by Manín" /></p>

<p>Gracias a <a href="http://manin.deviantart.com/" class="liexternal">Manín</a> por el regalo y el permiso de publicarlo aquí; las partículas que aparecen en la tira (si no la entiendes, hala, a leer, que esto hay que currárselo):</p>

<ul>
<li><a href="http://eltamiz.com/2007/05/19/esas-maravillosas-particulas-el-electron/" class="liinternal">Electrón</a></li>
<li><a href="http://eltamiz.com/2007/06/20/esas-maravillosas-particulas-el-muon/" class="liinternal">Muón</a></li>
<li><a href="http://eltamiz.com/2007/06/28/esas-maravillosas-particulas-el-tauon/" class="liinternal">Tauón</a></li>
<li><a href="http://eltamiz.com/2007/07/07/esas-maravillosas-particulas-los-bosones-w-y-z/" class="liinternal">Bosón W</a></li>
<li><a href="http://eltamiz.com/2007/06/15/esas-maravillosas-particulas-el-neutrino/" class="liinternal">Neutrino</a></li>
</ul>

<p><strong>Un punto</strong> para quien coja la broma en general, <strong>dos puntos</strong> para quien pueda identificar todas las partículas que aparecen sin necesidad de leer los artículos y <strong>cinco puntos</strong> para quien no se avergüence de todo lo anterior ante conocidos y compañeros de trabajo.</p>

<p><a href="http://eltamiz.com/relatividad-especial-sin-formulas-el-libro/" ><img src="http://eltamiz.com/images/re728x90.png"/></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://eltamiz.com/2009/03/16/vida-corta-by-manin/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>15</slash:comments>
	<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/</creativeCommons:license>
	</item>
		<item>
		<title>Falacias &#8211; El efecto invernadero III (dióxido de carbono)</title>
		<link>http://eltamiz.com/2008/09/22/falacias-el-efecto-invernadero-iii-dioxido-de-carbono/</link>
		<comments>http://eltamiz.com/2008/09/22/falacias-el-efecto-invernadero-iii-dioxido-de-carbono/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 22 Sep 2008 16:17:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pedro</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Falacias]]></category>
		<category><![CDATA[Meteorología]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://eltamiz.com/?p=1120</guid>
		<description><![CDATA[




En la serie Falacias tratamos de desmontar mitos e ideas falsas más o menos extendidas utilizando el razonamiento lógico cuando es posible. Por cierto, si no conoces esta serie y piensas que el nombre de &#8220;Falacias&#8221; es incorrecto porque esa palabra tiene un significado diferente en el DRAE, o bien crees que me las doy [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><br />
<script type="text/javascript"><!--
google_ad_client = "pub-0416357892369402";
google_ad_channel = "8410600420";
google_ui_features = "rc:6";
google_ad_width = 728;
google_ad_height = 90;
google_ad_format = "728x90_as";
google_ad_type = "text";
google_color_border = "708091";
google_color_bg = "EFEFEF";
google_color_link = "607080";
google_color_text = "000000";
google_color_url = "247F1F";

//--></script>
<script type="text/javascript" src="http://pagead2.googlesyndication.com/pagead/show_ads.js"></script>
</p>

<p>En la serie <em><a href="http://eltamiz.com/falacias/" title="El Tamiz : Falacias" class="liinternal">Falacias</a></em> tratamos de desmontar mitos e ideas falsas más o menos extendidas utilizando el razonamiento lógico cuando es posible. Por cierto, si no conoces esta serie y piensas que el nombre de <em>&#8220;Falacias&#8221;</em> es incorrecto porque esa palabra tiene un significado diferente en el <em>DRAE</em>, o bien crees que me las doy de iluminado y nadie cree estas cosas, te pido que leas la <a href="http://eltamiz.com/falacias/" title="El Tamiz : Falacias" class="liinternal">descripción de la serie</a> antes de seguir.</p>

<p>La entrada de hoy es la tercera que dedicamos a desmontar algunos errores comunes relacionados con el efecto invernadero: en la primera hablamos sobre su <a href="http://eltamiz.com/2008/05/12/falacias-el-efecto-invernadero-i-el-nombre/" title="El Tamiz : Falacias - El efecto invernadero I (el nombre)" class="liinternal">desafortunado nombre</a>, y en la segunda tratamos de <a href="http://eltamiz.com/2008/06/23/falacias-el-efecto-invernadero-ii-calentamiento-global/" title="El Tamiz : Falacias - El efecto invernadero II (calentamiento global)" class="liinternal">diferenciar entre este efecto y el calentamiento global</a>. Hoy nos centraremos en los gases responsables del efecto invernadero, y especialmente en dos de ellos.</p>

<p><img src="http://eltamiz.com/wp-content/uploads/2008/09/atmosfera.jpg" alt="Atmósfera" />
<br />
<em>La atmósfera terrestre. <a href="http://eltamiz.com/wp-content/uploads/2008/09/atmosfera-grande.jpg" class="liinternal">Versión a 3027&#215;2010 px</a>. Crédito: NASA.</em></p>

<p>Los habituales habréis notado que estamos atacando el problema poco a poco, con artículos relativamente cortos y hablando de aspectos muy concretos en cada uno. La razón es que, en mi opinión, uno de los problemas que suelen aparecer al hablar de este asunto es que se mezclan muchas cosas, la gente tiene ideas preconcebidas &#8211;muchas veces erróneas&#8211; sobre algunos de los términos y conceptos que se usan, y muchos de los desacuerdos se deben simplemente a que cada parte cree que la otra parte de la discusión está diciendo cosas que no dice. Puesto que en algún momento dedicaremos una serie entera en <em>El Tamiz</em> al posible cambio climático y sus causas, quiero antes desmontar los errores más frecuentes para que partamos de una base común.</p>

<p>Dicho todo esto, existen distintas maneras de expresar la idea falsa de hoy, como suele suceder; sin embargo, el núcleo de la cuestión viene a ser más o menos esta mentira: <strong>el principal gas responsable del efecto invernadero es el dióxido de carbono (CO<sub>2</sub>)</strong>.</p>

<p>Mentira cochina.</p>

<p>Parte del problema es la confusión que ya mencionamos en el artículo anterior entre <em>efecto invernadero</em> y <em>calentamiento global</em>, aunque hay otros responsables (como la idea de que el efecto invernadero es causado en su mayor parte por el hombre). De lo que no me caben muchas dudas, tras ver la televisión y leer algunos periódicos, además de ver entrevistas a gente en la calle y cosas así, es de que si preguntas a alguien <em>&#8220;¿cuál es el principal gas causante del efecto invernadero?&#8221;</em> la respuesta va a ser, más frecuentemente que cualquier otra, <em>&#8220;el dióxido de carbono&#8221;</em> (cuando he preguntado a Geli, la respuesta ha sido <em>&#8220;el ozono&#8221;</em>, que no es la más frecuente pero también incorrecta&#8230; y cuando le he dicho la verdadera me ha confesado que nunca se le hubiera pasado por la cabeza).</p>

<p>Es más, en muchas publicaciones que deberían dar mejor ejemplo se muestran gráficas o tablas con títulos como <em>&#8220;Gases de efecto invernadero&#8221;</em>, sin mayor aclaración, en las que aparece como estrella principal el CO<sub>2</sub>, mientras que el principal responsable <em>de verdad</em> a veces ni siquiera tiene un lugar, o incluso se dice explícitamente que el dióxido de carbono es el principal gas de efecto invernadero (lo siento, pero no voy a enlazar sitios que cometen tales errores aquí).</p>

<p>También es cierto que en otros lugares se especifica muy bien a qué se refieren (como verás al final, la Wikipedia es muy pulcra en este aspecto y menciona esta confusión explícitamente)&#8230; pero la mayor parte de nosotros nos enteramos de todo lo relacionado con este asunto en periódicos y televisión, y ellos a menudo no son tan correctos. Pero vamos al grano.</p>

<p>Antes de nada, ni qué decir tiene que todos los gases presentes en la atmósfera contribuyen al efecto invernadero de una forma u otra: como dijimos al describir por primera vez el efecto y su desafortunado nombre, el hecho de que la atmósfera tenga una temperatura basta para calentar la Tierra. Cada molécula de gas contribuye al efecto&#8230; <em>pero no todas igual, ni mucho menos.</em></p>

<p>Por ejemplo, las <em>moléculas monoatómicas</em> (de un solo átomo, como las del argón y otros gases nobles) y las <em>moléculas diatómicas homonucleares</em> (de dos átomos iguales, como el O<sub>2</sub> y el N<sub>2</sub>) apenas absorben radiación infrarroja, de manera que contribuyen poco al efecto invernadero. La razón es que cuando los átomos de estas moléculas vibran, no cambia el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Dipolo_el%C3%A9ctrico" title="Dipolo eléctrico - Wikipedia, la enciclopedia libre" rel="nofollow" class="liwikipedia">momento dipolar eléctrico</a> de la molécula: dicho mal y pronto, si los átomos de la molécula cambian levemente la distancia entre ellos o sus posiciones relativas, la &#8220;simetría eléctrica&#8221; de la molécula no cambia (piensa en dos átomos de oxígeno girando uno respecto a otro, o alejándose o acercándose). Las principales responsables son las moléculas más complejas, con átomos de varios elementos, que constituyen únicamente alrededor del 1% de la masa atmosférica y que <em>sí</em> modifican su momento dipolar cuando sus átomos vibran.</p>

<p>Por ejemplo, el <em><a href="http://eltamiz.com/2007/03/30/hexafluoruro-de-azufre-en-accion/" title="El Tamiz : Hexafluoruro de azufre en acción" class="liinternal">hexafluoruro de azufre</a></em> (SF<sub>6</sub>) es capaz de absorber y emitir radiación infrarroja de una forma extraordinariamente eficaz, de modo que, kilogramo por kilogramo, contribuye más que cualquier otra sustancia de nuestra atmósfera al efecto invernadero. Afortunadamente para nosotros, este gas sólo existe en cantidades minúsculas en la atmósfera o las cosas serían bien distintas a cómo son.</p>

<p>Porque, naturalmente, lo que hace a un gas contribuir más o menos de forma neta al efecto invernadero no es sólo la estructura de sus moléculas: influye además, de forma sustancial, <em>la cantidad de moléculas del gas presentes en la atmósfera</em>. De ahí que el SF<sub>6</sub> tenga una contribución ínfima al efecto invernadero a pesar de ser tan eficaz molécula a molécula, y no sea el máximo contribuyente que he mencionado al principio.</p>

<p>Al tener en cuenta tanto la eficacia de absorción/emisión de cada molécula como la cantidad de cada gas presente en la atmósfera, podemos estimar la contribución neta de la cantidad total del gas al efecto invernadero. Es difícil calcularla con precisión, porque los efectos de cada gas se solapan hasta cierto punto, las cantidades de unos de ellos afectan a las de los otros y, en general, porque el sistema atmosférico es de una complejidad apabullante: si no, no discutiríamos tanto sobre lo que está pasando y cómo va a evolucionar el sistema en el futuro. Sin embargo, sí tenemos una idea aproximada de cuánto influye cada una en el efecto invernadero.</p>

<p>Por ejemplo, la respuesta de Geli es incorrecta porque, aunque el ozono (O<sub>3</sub>) sí contribuye de forma mensurable al efecto invernadero, <strong>el ozono sólo es responsable de entre el 3% y el 7%</strong>. Puesto que estamos hablando en términos generales, permite que haga una burda aproximación para poder comparar unos gases con otros y diga que la contribución del ozono es de alrededor del 5%.</p>

<p>El metano (CH<sub>4</sub>) es otro contribuyente considerable, más aún que el ozono: <strong>entre un 4% y un 9% se debe al metano</strong>, es decir &#8211;una vez más, realizando una abyecta simplificación&#8211;, alrededor del 6,5%. Pero este gas no tiene comparación con el que aparece más frecuentemente en las noticias, el dióxido de carbono (CO<sub>2</sub>).</p>

<p><img src="http://eltamiz.com/wp-content/uploads/2008/09/dioxido-de-carbono.png" alt="Dióxido de carbono" />
<br />
<em>Diagrama de una molécula de CO<sub>2</sub>. Crédito: <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Image:Carbon-dioxide-3D-vdW.svg" title="Image:Carbon-dioxide-3D-vdW.svg - Wikipedia, the free encyclopedia" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikipedia/FDL</a>.</em></p>

<p>A pesar de que cada molécula de metano es mucho más eficaz como generadora de efecto invernadero que cada una de CO<sub>2</sub>, la cantidad de dióxido de carbono presente en la atmósfera es <em>más de doscientas veces la de metano</em> en volumen, de modo que el CO<sub>2</sub> es muchísimo más significativo que el metano como responsable de este efecto: <strong>entre el 9% y el 26%</strong>; es decir, en nuestros términos comparativos, de un 17,5%, casi tres veces la contribución del metano.</p>

<p>Pero todos estos gases se quedan atrás cuando comparamos sus contribuciones con las del rey del efecto invernadero: <em>la humilde molécula de H<sub>2</sub>O</em>. Efectivamente, <strong>el vapor de agua es el principal responsable del efecto invernadero</strong>, con entre un 36% y un 70% de contribución &#8212; la media entre los dos valores es de un 53%. Como digo, es muy difícil dar valores concretos: fíjate en la diferencia entre los extremos de cada intervalo. Pero, dependiendo de los valores estimados, el vapor de agua puede contribuir más al efecto invernadero que todos los demás gases juntos; y, cualquiera que sea el valor estimado, es el responsable número uno de forma clara.</p>

<p><img src="http://eltamiz.com/wp-content/uploads/2008/09/h2o.png" alt="H2O" />
<br />
<em>Diagrama de una molécula de H<sub>2</sub>O. Imagen de dominio público.</em></p>

<p>Aparte de tener un momento dipolar considerable y ser capaz de absorber radiación infrarroja de forma eficaz (aunque no tan eficaz como el CO<sub>2</sub>, molécula por molécula, igual que éste no puede compararse al SF<sub>6</sub>), la principal razón es la cantidad de vapor de agua presente en la atmósfera, <em>más de diez veces</em> la del dióxido de carbono.</p>

<p>¿Por qué entonces siempre aparece el CO<sub>2</sub> en las gráficas, en los artículos de los periódicos y en la televisión? Creo que la principal razón es que esos medios, a pesar de que no lo suelen decir explícitamente, no están hablando del efecto invernadero sin más: lo hacen del <em>efecto invernadero antropogénico</em>, es decir, la parte del efecto invernadero debida a gases emitidos por el ser humano. Al restringirnos a los gases emitidos directamente por la actividad humana, el dióxido de carbono sí se convierte en la estrella principal.</p>

<p>De ahí que, cuando se discute acerca del efecto invernadero antropogénico, nos centremos en nuestras emisiones de CO<sub>2</sub>, puesto que es nuestra principal manera de modificar la temperatura media atmosférica, pero no porque sea la mayor influencia neta sobre la temperatura media atmosférica.</p>

<p>De hecho, es posible que pienses <em>&#8220;¿Qué más da entonces? Si el vapor de agua está ahí de todas maneras, y lo que nosotros emitimos es dióxido de carbono, ¿para qué vamos a pensar en el H<sub>2</sub>O?&#8221;</em>. Tal vez los periodistas que no lo mencionan piensen eso (o tal vez ni siquiera saben que el vapor de agua es el principal responsable del efecto, no lo sé). En cualquier caso, no incluirlo en nuestras disquisiciones es, en mi opinión, un grave error.</p>

<p>Para empezar, el hecho de que nosotros no modifiquemos de forma considerable la cantidad de H<sub>2</sub>O de la atmósfera <strong>directamente</strong> no quiere decir que no lo hagamos <strong>indirectamente</strong>, y de una forma potencialmente peligrosa. Como es probable que sepas, la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Presi%C3%B3n_de_saturaci%C3%B3n" rel="nofollow" class="liwikipedia">presión de saturación</a> del vapor de agua aumenta con la temperatura. Por eso, por ejemplo, cuando una masa de aire húmedo asciende y se enfría se produce una nube.</p>

<p>De modo que supón, querido y sagaz lector, que nos ponemos, por ejemplo, a emitir SF<sub>6</sub> como bestias pardas, e ignoramos completamente el vapor de agua porque no existe la menor relación química entre estos dos gases, y nosotros no estamos emitiendo cantidades apreciables de H<sub>2</sub>O. Pero nuestro SF<sub>6</sub> aumenta ligeramente la temperatura de la atmósfera (como he dicho antes, de una manera tremenda comparativamente con su masa)&#8230; <em>y al calentarse la atmósfera, la presión de saturación del H<sub>2</sub>O aumenta</em>. Como resultado, se evapora agua que antes era líquida &#8211;por ejemplo, de los océanos&#8211; y la concentración de H<sub>2</sub>O en la atmósfera aumenta.</p>

<p>Pero, como he dicho, el vapor de agua es un contribuyente muy importante del efecto invernadero: al aumentar esa concentración, aumenta la intensidad del efecto invernadero y la atmósfera se calienta un poco más. ¡Ah! Pero al calentarse, aumenta la presión de saturación del vapor de agua&#8230; pero entonces, se evapora más agua y aumenta la concentración de H<sub>2</sub>O. <em>Pero entonces&#8230;</em></p>

<p>Antes de que pienses que esto es un bucle sin retorno que lleva a la evaporación de toda el agua de la Tierra, recuerda lo que he dicho al empezar a hablar de las contribuciones relativas de cada gas: la atmósfera es un sistema de una complejidad tremenda, y las cosas no son tan sencillas. Por ejemplo, es posible que al aumentar la concentración de vapor de agua en la atmósfera la cubierta de nubes también aumente, con lo que el albedo de la Tierra se incremente (refleje más luz solar que antes), de modo que la temperatura disminuya&#8230; o puede que no. Puede que no lo haga de forma neta pero aumente la violencia de algunos fenómenos meteorológicos, o el clima de determinadas zonas, o que la temperatura oscile en ciclos. No lo sabemos: pero lo que sí sabemos (aunque no se mencione en las noticias) es que <em>ignorar el principal responsable de un efecto físico al estudiar un sistema es un error gravísimo.</em></p>

<p>De modo que devolvamos el H<sub>2</sub>O a su bien merecido trono de <em>rey del efecto invernadero</em>, mientras sentamos al CO<sub>2</sub> en un sillón más pequeño de <em>vizconde del efecto invernadero antropogénico</em>. Si las palabras &#8220;efecto invernadero&#8221; no hacen aparecer en nuestra mente <em>&#8220;vapor de agua&#8221;</em> antes que cualquier otra cosa, merecemos un sonoro golpe en el cráneo por parte del cetro del H<sub>2</sub>O.</p>

<p><a href="http://eltamiz.com/elcedazo/feed/" ><img src="http://feeds.feedburner.com/ElCedazo.1.gif" alt="El Cedazo - El blog comunitario de El Tamiz" style="border:0"></a></p>

<p>Para saber más:</p>

<ul>
<li><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gas_de_efecto_invernadero" title="Gas de efecto invernadero - Wikipedia, la enciclopedia libre" rel="nofollow" class="liwikipedia">Gas de efecto invernadero</a> &#8212; enhorabuena a la Wikipedia, que hace <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gas_de_efecto_invernadero#Gases_implicados" title="Gas de efecto invernadero - Wikipedia, la enciclopedia libre" rel="nofollow" class="liwikipedia">mención específica</a> de este asunto.</li>
<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Greenhouse_gas" title="Greenhouse gas - Wikipedia, the free encyclopedia" rel="nofollow" class="liwikipedia">Greenhouse gas</a></li>
</ul>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://eltamiz.com/2008/09/22/falacias-el-efecto-invernadero-iii-dioxido-de-carbono/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>50</slash:comments>
	<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/</creativeCommons:license>
	</item>
		<item>
		<title>Falacias &#8211; El efecto invernadero II (calentamiento global)</title>
		<link>http://eltamiz.com/2008/06/23/falacias-el-efecto-invernadero-ii-calentamiento-global/</link>
		<comments>http://eltamiz.com/2008/06/23/falacias-el-efecto-invernadero-ii-calentamiento-global/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 23 Jun 2008 13:42:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pedro</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Falacias]]></category>
		<category><![CDATA[Meteorología]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://eltamiz.com/?p=1009</guid>
		<description><![CDATA[En la serie Falacias tratamos de desmontar mitos e ideas falsas más o menos extendidas utilizando el razonamiento lógico cuando es posible. Por cierto, si no conoces esta serie y piensas que el nombre de &#8220;Falacias&#8221; es incorrecto porque esa palabra tiene un significado diferente en el DRAE, o bien crees que me las doy [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En la serie <em><a href="http://eltamiz.com/falacias/" title="El Tamiz : Falacias" class="liinternal">Falacias</a></em> tratamos de desmontar mitos e ideas falsas más o menos extendidas utilizando el razonamiento lógico cuando es posible. Por cierto, si no conoces esta serie y piensas que el nombre de <em>&#8220;Falacias&#8221;</em> es incorrecto porque esa palabra tiene un significado diferente en el <em>DRAE</em>, o bien crees que me las doy de iluminado y nadie cree estas cosas, te pido que leas la <a href="http://eltamiz.com/falacias/" title="El Tamiz : Falacias" class="liinternal">descripción de la serie</a> antes de seguir.</p>

<p>Hoy continuamos desmontando ideas falsas relacionadas con el <em>efecto invernadero</em>. En la entrega anterior de la serie hablamos acerca del <a href="http://eltamiz.com/2008/05/12/falacias-el-efecto-invernadero-i-el-nombre/" title="El Tamiz : Falacias - El efecto invernadero I (el nombre)" class="liinternal">nombre de este efecto</a> y por qué es desafortunado (aunque sea ya inevitable que nos acostumbremos a él, porque probablemente no cambie a estas alturas). En aquel artículo explicamos, además, en qué consiste básicamente el efecto invernadero &#8212; pero hoy lo repetiremos, porque su naturaleza es esencial para desmontar la <em>Falacia</em> de hoy.</p>

<p>La afirmación falsa de esta segunda parte sobre el efecto invernadero es la siguiente: <strong>El efecto invernadero es lo mismo que el calentamiento global, es decir, el hecho de que la temperatura media de la Tierra haya aumentado durante las últimas décadas y tal vez siga haciéndolo en el futuro</strong>. Como consecuencia de esta falsa idea, suele añadirse a menudo (explícita o implícitamente) una segunda: <strong>El efecto invernadero es malo</strong>.</p>

<p>Absurdo.</p>

<p>Como suele suceder, soy consciente de que muchos de vosotros entendéis perfectamente la diferencia entre los conceptos de <em>efecto invernadero</em> y <em>calentamiento global</em>. Sin embargo, mucha gente no conoce la diferencia &#8212; sobre todo si su principal fuente de información son los medios de comunicación tradicionales, algunos de los cuales utilizan ambos términos indistintamente. De modo que, si conoces la verdad, este artículo simplemente pretende servirte como referencia si acabas envuelto en una discusión sobre el tema. En cualquier caso, la de hoy no va a ser una entrada larga porque la idea falsa se desmonta muy fácilmente, y no quiero mezclarla con otras.</p>

<p>Dicho esto, recordemos brevemente en qué consiste el <em>efecto invernadero</em> (aunque, si quieres una discusión más en profundidad, puedes leer de nuevo <a href="http://eltamiz.com/2008/05/12/falacias-el-efecto-invernadero-i-el-nombre/" title="El Tamiz : Falacias - El efecto invernadero I (el nombre)" class="liinternal">la anterior entrega de la serie</a> o alguno de los enlaces del final): <em>cuando un planeta tiene atmósfera, la temperatura sobre su superficie es mayor de lo que sería si la atmósfera no existiera, puesto que los gases emiten radiación que calienta la superficie.</em> Es, como siempre, una explicación muy simple, pero debería valer de sobra para que veas por qué la afirmación de arriba es absurda.</p>

<p><img src="http://eltamiz.com/wp-content/uploads/2008/06/registro-de-temperatura.png" alt="Registro de temperatura" />
<br />
<em>Gráfico de la anomalía térmica anual. Aumente o disminuya la temperatura, hay efecto invernadero.
Crédito: <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Image:Instrumental_Temperature_Record.png" title="Image:Instrumental Temperature Record.png - Wikipedia, the free encyclopedia" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikipedia/GPL</a>.</em></p>

<p>Por otro lado, ¿qué es el llamado <em>calentamiento global</em>? Dicho rápido y mal, <em>es la idea de que la temperatura media de la Tierra ha ido aumentando en las últimas décadas y, según algunos modelos, probablemente seguirá haciéndolo en el futuro.</em> No voy a entrar aquí a valorar esos modelos, ni si el calentamiento global es <em>antropogénico</em> (originado por el ser humano) o no &#8212; el objetivo de este artículo es explicar la diferencia entre ambos conceptos.</p>

<p>No hay más que leer ambas (burdas) definiciones para ver que una cosa y la otra son bien distintas, pero analicemos algunas de las diferencias más importantes:</p>

<p>Por su propia definición, <em>el efecto invernadero aparece en cualquier planeta con atmósfera desde el mismo momento en el que se forma la atmósfera</em>. Recientemente realizamos un recorrido por la <a href="http://eltamiz.com/2008/06/07/el-sistema-solar-la-tierra-ii/" title="El Tamiz : El Sistema Solar - La Tierra (II)" class="liinternal">historia de la Tierra en formación</a>, hablando precisamente de la atmósfera de la Tierra durante el <em>Hadeico</em>. El efecto invernadero en la Tierra ha existido prácticamente desde la formación de nuestro planeta: de hecho, en algunos momentos del <em>Hadeico</em> la atmósfera fue unas 250 veces más densa que ahora, con concentraciones mucho mayores de algunos gases responsables del efecto invernadero, con lo que este efecto era entonces muchísimo más intenso que ahora mismo. Pero el caso es que, <strong>si hay atmósfera, hay efecto invernadero.</strong></p>

<p>El calentamiento global, por el contrario, es algo que se refiere a la evolución de la temperatura sobre la superficie en las últimas décadas de nuestra historia; dependiendo de la fuente la fecha inicial varía, pero suele definirse a partir de los inicios del siglo XX. El calentamiento global es, por lo tanto, un concepto referido a la variación de la temperatura en los últimos 100 años. <em>El efecto invernadero lleva existiendo en la Tierra desde hace casi 4.200 millones de años.</em></p>

<p>En segundo lugar, el concepto de efecto invernadero no involucra un aumento gradual de temperatura. <em>¿Que la temperatura aumenta?</em> Hay efecto invernadero. <em>¿Que disminuye?</em> Hay efecto invernadero. <em>¿Que se mantiene constante?</em> Pues hay efecto invernadero, pues lleva existiendo desde que tenemos atmósfera. Por el contrario, <strong>el calentamiento global sólo existe si la temperatura aumenta</strong>: el concepto es precisamente ese cambio de temperatura.</p>

<p>Ni siquiera vale justificar la confusión diciendo <em>&#8220;Bueno, pero si aumenta el efecto invernadero hay calentamiento global&#8221;</em>. Para empezar, puede haber calentamiento global sin que aumente el efecto invernadero (por ejemplo, si aumenta la actividad solar); además, que el aumento de una cosa produzca la aparición de otra no implica, ni muchísimo menos, que ambas sean la misma &#8212; por ejemplo (un ejemplo muy tonto, pero bueno), el aumento de la temperatura provoca que yo sude, pero el sudor es una cosa y la temperatura otra. Pero vamos, dudo que los que utilizan ambos conceptos indistintamente lo hagan por una razón tan compleja: más bien, como suele suceder con estas cosas, es algo que han oído de este modo y repiten a su vez, propagando la idea falsa.</p>

<p>En tercer lugar, existe una discusión bastante encendida políticamente acerca de si el calentamiento global es antropogénico o no; sin embargo, <strong>esto no tiene ningún sentido al hablar del efecto invernadero</strong>: este efecto lleva existiendo miles de millones de años sin el ser humano, y si mañana desaparecemos seguirá existiendo, lo mismo que existe, por ejemplo, en Venus.</p>

<p>Esto es algo que se oye a menudo y que, aunque sea simplemente una de las diferencias entre ambos conceptos, quiero recalcar aunque sea repetitivo: <em>el efecto invernadero no es un fenómeno producido por el ser humano</em>, sino que existe en cualquier planeta con atmósfera. Cuando modificamos la composición de la atmósfera emitiendo o absorbiendo gases, podemos <em>modificar</em> la intensidad del efecto invernadero; si la aumentamos, se habla del <em>efecto invernadero inducido</em>, pero el efecto invernadero existe independientemente de que haya intervención humana o no.</p>

<p>Pero lo que más me irrita cuando lo oigo en la televisión o leo en los periódicos es que a menudo se dice, o se sugiere, que la propia existencia del efecto invernadero es perjudicial. Dicho muy burdamente, que <em>el efecto invernadero es malo</em> (malo para nosotros, aunque a veces se sugiere algo más de lo que hablaremos en otra entrega de la serie). Nada más lejos de la realidad &#8212; <em>el efecto invernadero no sólo no es malo para nosotros, sino que sin él tú y yo, querido y paciente lector, estaríamos probablemente muertos.</em></p>

<p>La Tierra tiene atmósfera (afortunadamente para nosotros) y, por lo tanto, está bajo la acción del efecto invernadero. Por si te lo estás preguntando, los modelos radiativos con la composición y densidad de la atmósfera actual muestran que <strong>la temperatura media de la superficie de la Tierra, si no existiera el efecto invernadero, sería de unos -19 ºC en vez de los 14 ºC reales</strong>. Es decir, si no hubiera atmósfera la superficie de la Tierra estaría unos 33 ºC más fría de lo que está en la realidad.</p>

<p><img src="http://eltamiz.com/wp-content/uploads/2008/06/osos-polares.jpg" alt="Osos polares" />
<br />
<em>Jóvenes lectores de El Tamiz si no existiera el efecto invernadero. Observa la inteligencia de su mirada.</em></p>

<p>Evidentemente, si no hubiera atmósfera no tendríamos tiempo para preocuparnos por el frío que pasaríamos porque estaríamos demasiado ocupados intentando respirar; pero si la presencia de una atmósfera no supusiera la existencia del efecto invernadero y estuviéramos a una temperatura media de -19 ºC, la evolución de la vida sobre la Tierra hubiera sido probablemente bien distinta de lo que fue. De lo que no cabe duda es de que nuestra sociedad, como es ahora mismo, no podría existir. Un cambio de temperatura así ahora significaría una catástrofe para nosotros de proporciones inimaginables.</p>

<p>Algo parecido hubiera sucedido si, por alguna razón, el efecto invernadero fuese el doble de intenso de lo que es realmente: si la diferencia de temperatura media fuera de 66 ºC en vez de 33 ºC, la temperatura media de la superficie terrestre sería de 47 ºC. Al igual que antes, si esto hubiera sido así siempre nuestra especie probablemente no sería como es (o ni siquiera existiría), y si un cambio así se produjese ahora mismo las consecuencias serían terribles.</p>

<p>Ni siquiera hace falta llegar a casos tan extremos: un aumento o una disminución de la intensidad del efecto invernadero que produjese una variación relativamente brusca de 5 ºC hacia arriba o hacia abajo de la temperatura media global tendría consecuencias de envergadura para nuestra sociedad: y no sólo para ella, puesto que criaturas como los adorables ositos polares de la foto probablemente se extinguirían.</p>

<p>Naturalmente, lo que más nos preocupa actualmente es <em>la posibilidad de que las actividades humanas estén aumentando la intensidad del efecto invernadero</em>, en cuyo caso este aumento podría estar provocando un calentamiento global. Pero esto no quiere decir que el efecto invernadero sea malo, sino que <strong>demasiado efecto invernadero es malo, lo mismo que demasiado poco efecto invernadero es malo</strong>; y, por supuesto, la ausencia de efecto invernadero no sería mala, sino malísima, para nosotros.</p>

<p>Desterremos pues esta absurda mezcolanza de ideas, que no hace sino liar aún más un asunto que, en mi opinión, ya es suficientemente confuso y controvertido. Aún seguiremos hablando del efecto invernadero y el calentamiento global en otras entradas, pero no quiero mezclar churras con merinas, de modo que por hoy lo dejaremos aquí: en la próxima entrada hablaremos acerca del <a href="http://eltamiz.com/2008/09/22/falacias-el-efecto-invernadero-iii-dioxido-de-carbono/" class="liinternal">dióxido de carbono y el efecto invernadero</a>.</p>

<script type="text/javascript"><!--
google_ad_client = "pub-0416357892369402";
google_ad_channel = "8410600420";
google_ui_features = "rc:6";
google_ad_width = 728;
google_ad_height = 90;
google_ad_format = "728x90_as";
google_ad_type = "text";
google_color_border = "708091";
google_color_bg = "EFEFEF";
google_color_link = "607080";
google_color_text = "000000";
google_color_url = "247F1F";

//--></script>
<script type="text/javascript" src="http://pagead2.googlesyndication.com/pagead/show_ads.js"></script>


<p>Para saber más:</p>

<ul>
<li><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_invernadero" title="Wikipedia Entry: Efecto invernadero" rel="nofollow" class="liwikipedia">Efecto invernadero</a></li>
<li><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Calentamiento_global" title="Wikipedia Entry: Calentamiento global" rel="nofollow" class="liwikipedia">Calentamiento global</a></li>
</ul>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://eltamiz.com/2008/06/23/falacias-el-efecto-invernadero-ii-calentamiento-global/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>37</slash:comments>
	<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/</creativeCommons:license>
	</item>
		<item>
		<title>El Sistema Solar &#8211; La Tierra (II)</title>
		<link>http://eltamiz.com/2008/06/07/el-sistema-solar-la-tierra-ii/</link>
		<comments>http://eltamiz.com/2008/06/07/el-sistema-solar-la-tierra-ii/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 07 Jun 2008 08:48:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pedro</dc:creator>
				<category><![CDATA[Astronomía]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[El Sistema Solar]]></category>
		<category><![CDATA[Falacias]]></category>
		<category><![CDATA[Química]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://eltamiz.com/?p=973</guid>
		<description><![CDATA[



Hoy seguimos nuestro viaje por el Sistema Solar hablando sobre nuestro propio planeta, la Tierra. Hace unos días estudiamos la evolución de nuestro conocimiento sobre el planeta en la primera parte de este artículo, y hoy seguiremos con la historia del planeta &#8212; su formación y evolución a lo largo de los eones.

No pretendo, en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<script type="text/javascript"><!--
google_ad_client = "pub-0416357892369402";
google_ad_channel = "8410600420";
google_ui_features = "rc:6";
google_ad_width = 728;
google_ad_height = 90;
google_ad_format = "728x90_as";
google_ad_type = "text";
google_color_border = "708091";
google_color_bg = "EFEFEF";
google_color_link = "607080";
google_color_text = "000000";
google_color_url = "247F1F";

//--></script>
<script type="text/javascript" src="http://pagead2.googlesyndication.com/pagead/show_ads.js"></script>


<p>Hoy seguimos nuestro viaje por el <a href="http://eltamiz.com/category/fisica/astronomia/el-sistema-solar/" title="El Tamiz : El Sistema Solar" class="liinternal">Sistema Solar</a> hablando sobre nuestro propio planeta, la Tierra. Hace unos días estudiamos la evolución de nuestro conocimiento sobre el planeta en la <a href="http://eltamiz.com/2008/05/31/el-sistema-solar-la-tierra-i/" title="El Tamiz : El Sistema Solar - La Tierra (I)" class="liinternal">primera parte</a> de este artículo, y hoy seguiremos con la historia del planeta &#8212; su formación y evolución a lo largo de los eones.</p>

<p>No pretendo, en la entrega de hoy, realizar un recorrido exhaustivo por la historia de la Tierra: esta serie está centrada en la astronomía, y no quiero dedicar demasiado tiempo a asuntos que no son el objetivo central. De modo que, aunque sé que queda pendiente una serie centrada en el planeta para hablar más en detalle de muchos asuntos (como el desarrollo de la vida, por ejemplo), por ahora trataremos el planeta con el mismo detalle con el que hemos tratado el resto &#8212; disfrutando con ello, pero sin pasarnos. Hablaremos del <em>Precámbrico</em>, la época en la que la Tierra era un planeta muy diferente del actual y cuando, de haberlo visto, nos hubiera parecido un planeta realmente extraño y hostil.</p>

<p><img src="http://eltamiz.com/wp-content/uploads/2008/06/tierra-durante-el-hadeico.jpg" alt="Tierra durante el Hadeico" />
<br />
<em>La Tierra durante el Hadeico.</em></p>

<p>Dicho esto, retrocedamos juntos en el tiempo y volvamos al convulso período de la <a href="http://eltamiz.com/2008/01/26/el-sistema-solar-la-formacion/" title="El Tamiz : El Sistema Solar - La formación" class="liinternal">formación del Sistema Solar</a>, hace unos 4.600 millones de años. Como dijimos allí, algunos de los planetesimales más afortunados se convierten en protoplanetas. Centrémonos en uno de ellos, ni muy cerca ni muy lejos de la estrella, una pequeña bola de material incandescente que brilla con un leve fulgor rojizo y aún recibe impactos múltiples que siguen aumentando su masa continuamente: <strong>la Tierra.</strong></p>

<p>No quiero enterrar este artículo en nombres geológicos, pero sí soltar unos cuantos de especial interés. En el momento en el que la Tierra deja de ser un protoplaneta y se convierte en un planeta propiamente dicho (aunque todavía completamente fundido y no tan grande como es ahora), hace 4.600 millones de años, empieza el primero de los cuatro <em>eones</em> de duraciones diversas que componen la historia geológica de nuestro planeta: el eón <strong>Hadeico</strong>. Antiguamente se hablaba simplemente de <em>Precámbrico</em>, pero hoy se divide en tres eones distintos, de los que hablaremos a lo largo del artículo.</p>

<p>El nombre de este eón se debe a que las condiciones eran entonces muy parecidas a las del infierno (el <em>Hades</em> griego): la Tierra primitiva es una bola fundida de materiales bastante pesados y crece poco a poco todo el tiempo debido a impactos de planetesimales condenados a unirse a ella. Llega un momento, cuando el planeta tiene un tamaño de alrededor del 40% del actual, en el que su atracción gravitatoria es suficientemente grande como para no sólo retener material rocoso, sino también otros más ligeros, como moléculas de agua. A partir de entonces su composición se hace más variada y materiales más o menos volátiles de diversa índole forman parte de la enorme masa incandescente.</p>

<p>La temperatura de este infierno fundido es de un par de miles de grados. Por un lado, la contracción gravitatoria ha calentado mucho la masa inicial; además, los continuos impactos de planetesimales calientan el planeta primitivo y, para terminar de caldear la situación, los materiales radiactivos de la propia Tierra la calientan considerablemente. De hecho, el primer episodio realmente interesante en la historia de la Tierra se produce casi en su nacimiento: <strong>cuando la temperatura alcanza los 1538 °C el hierro de la Tierra naciente se funde y fluye hacia el centro</strong>, desplazando a materiales más ligeros que ascienden &#8212; se forman el núcleo y el manto, antes siquiera de que el planeta tenga un tamaño parecido al actual. Sin embargo, una vez que los impactos externos van disminuyendo en frecuencia, la Tierra empieza por fin a enfriarse.</p>

<p>Sin embargo, algo va a interferir en el lento y relativamente pacífico enfriamiento del planeta. La cuestión es que, por lo que sospechamos (aunque no estamos seguros) la Tierra no es el único protoplaneta que había en su órbita alrededor del Sol: hay otro más pequeño, que con el tiempo se convierte también en un planeta. Este planeta &#8220;hermano&#8221; de la Tierra en su formación suele llamarse <em>Theia</em>, la madre de la diosa de la Luna, <em>Selene</em>.</p>

<p>Theia probablemente orbitaba el Sol en la misma órbita que la Tierra, inicialmente unos 60° por delante o por detrás de nuestro planeta. Sin embargo, las condiciones no eran estables por aquel entonces: los planetas aún estaban creciendo, el entorno seguía bullendo con rocas más o menos grandes que seguían haciendo crecer a unos y otros a ritmos diferentes, y las fuerzas gravitatorias fluctuaban continuamente. Cuando Theia tenía más o menos la masa de Marte, las cosas empezaron a volverse caóticas: su distancia a la Tierra empezó a fluctuar más y más, hasta que en un momento dado se produjo un impacto entre los dos planetas nacientes.</p>

<p><img src="http://eltamiz.com/wp-content/uploads/2008/06/impacto-theia-tierra.jpg" alt="Impacto Theia Tierra" />
<br />
<em>Visión artística del impacto entre Theia y la Tierra. Crédito: NASA.</em></p>

<p>Ambos eran entonces básicamente meras bolas incandescentes, de modo que en el choque no se produjeron fracturas en masas sólidas. Más bien debe de haber sido algo así como el choque entre dos <em>puddings</em> más bien viscosos. En cualquier caso, no se trató realmente de un choque frontal, pero fue el final de Theia. La mayor parte de su núcleo se hundió en la Tierra y pasó a formar parte del núcleo del planeta más grande (aunque podríamos decir que el resultado fue un nuevo planeta, suma de los dos), mientras que la mayor parte de los materiales ligeros fueron despedidos al espacio.</p>

<p>Una parte de ellos no lograron escapar del campo gravitatorio terrestre, y formaron una especie de anillo de &#8220;basura rocosa&#8221; alrededor de la Tierra. Al ser mucho más pequeños, estos pedazos se enfriaron y solidificaron mientras giraban alrededor del planeta, y poco a poco fueron chocando unos con otros de modo que se formó un nuevo cuerpo celeste unido irrevocablemente a la Tierra: la Luna, de la que hablaremos en el próximo episodio de la serie. También estudiaremos con algo más de detalle esta teoría sobre su formación, denominada <em>Teoría del Gran Impacto</em>.</p>

<p>En cualquier caso, este incidente sucedió casi inmediatamente después de la formación de la Tierra &#8211;en términos geológicos, se entiende&#8211;: unos 40 millones de años después de que nuestro planeta pudiese llamarse propiamente así. Tras él, las cosas nunca fueron las mismas que antes, por supuesto: la Tierra tenía una inclinación de su eje respecto a la eclíptica mayor que antes, una masa un 10% más grande y un núcleo más pesado y, sobre todo, un satélite desmesuradamente grande, de una masa tan sólo 81 veces menor que la suya propia.</p>

<p>Sin embargo, con el tiempo las cosas se fueron calmando y el primitivo planeta siguió enfriándose más y más (el impacto de Theia lo había calentado de nuevo, por supuesto). La temperatura fue descendiendo hasta que hace unos 4.100 millones de años (unos 500 después de la formación del planeta) disminuyó hasta los 1.000 °C en su superficie. A temperaturas como ésa algunas rocas están fundidas pero otras no, con lo que la superficie del planeta estaba compuesta de &#8220;continentes&#8221; de roca sólida rodeados de &#8220;océanos&#8221; de roca fundida. Desde luego, estas masas sólidas no duraban mucho al principio: o bien corrientes de convección se los llevaban hacia las profundidades del planeta, o bien algún impacto meteórico los fundía. El escenario debía de ser realmente dantesco, muy apropiado durante este eón hadeico.</p>

<p>Imagina que pudieras verlo: manteniendo el equilibrio precariamente sobre una roca sólida miras al océano de magma burbujeante que te rodea, mientras los gases van escapando de las entrañas de la Tierra con silbidos infernales y formando una primitiva atmósfera. La Luna es una inmensa bola de fuego, aún candente, en el cielo: sí, digo inmensa bola de fuego. No se encuentra entonces a unos 384.000 km de la Tierra, sino a menos de 20.000 km, y su enorme presencia en el firmamento da un tono aún más rojizo a todo lo demás. ¿Quién ha dicho que un infierno no pueda ser bello?</p>

<p><img src="http://eltamiz.com/wp-content/uploads/2008/06/tierra-primitiva-de-bonestell.jpg" alt="Tierra primitiva de Bonestell" />
<br />
<em>El Nacimiento de la Tierra, de Chesley Bonestell. No te pierdas la Luna enorme y semifundida.</em></p>

<p>Sin embargo, curiosamente la combinación de un par de fenómenos pronto daría lugar a un paisaje bastante más parecido al actual, aunque sólo superficialmente: los materiales volátiles continuaban siendo expulsados por el planeta, al mismo tiempo que éste se enfriaba. Esta primitiva atmósfera estaba compuesta fundamentalmente por dióxido de carbono, nitrógeno, vapor de agua e hidrógeno, además de metano, amoníaco y otros gases en menor proporción. Pero lo que la hacía especial no era su composición, ni siquiera su elevada temperatura: <em>era su presión</em>.</p>

<p>Cuando hablamos sobre <a href="http://eltamiz.com/2008/04/17/el-sistema-solar-venus/" title="El Tamiz : El Sistema Solar - Venus (I)" class="liinternal">Venus</a> mencionamos la enorme presión de su atmósfera: como recordarás, al nivel del suelo es unas 90 veces mayor que la de la atmósfera terrestre. Que la de la atmósfera terrestre <em>actual</em>, claro: <strong>la atmósfera del Hadeico llegó a ser 250 veces más densa que la actual</strong>. Nuestras sondas enviadas a Venus hubieran sido trituradas cual cáscaras de huevo en nuestra propia atmósfera durante esta época.</p>

<p>Y esta enorme presión hizo que se produjera algo que puede parecer extraño: <em>cuando la temperatura de la superficie era de más de 200 °C, empezó a llover</em>. Como puede que sepas, la temperatura de ebullición del agua depende de la presión, y a una presión suficientemente alta puede tenerse agua líquida a temperaturas muy altas. Naturalmente, meter la mano en esos primitivos océanos te hubiera escaldado, pero eran de agua líquida.</p>

<p>Aunque la Tierra ya se hubiera enfriado por entonces de modo que su superficie era sólida, la actividad volcánica seguía siendo muy intensa y se seguían liberando gases a la atmósfera continuamente. Por lo tanto, aunque el paisaje no fuese tan infernal como al principio, la violencia seguía dominando el paisaje: <em>la gigantesca presión atmosférica significó que durante millones de años fuera imposible ver el cielo</em>, pues nubes profundísimas cubrían la superficie (por otro lado, no había nadie para verlo). La cantidad de vapor de agua liberada desde el interior del planeta había sido tan grande que, según se fue enfriando la atmósfera, la intensidad de las tormentas debió de ser inimaginable &#8212; océanos enteros pasaron de formar parte de nuestra atmósfera a caer en forma de agua líquida.</p>

<p>Pero, aunque el enfriamiento continuó, las cosas aún tardarían en calmarse: hace entre 4.100 y 3.800 millones de años, a finales de este eón Hadeico, se produjo otro fenómeno violentísimo que sacudió gran parte del Sistema Solar: es el período de <em>Bombardeo Intenso Tardío</em> &#8211;que los angloparlantes llaman <em>LHB (Late Heavy Bombardment)</em>&#8211; del que hablaremos más en detalle tras estudiar la Luna. Se piensa que durante este período algo perturbó la órbita de objetos del cinturón de asteroides o del cinturón de Kuiper, y se produjo un &#8220;bombardeo&#8221; de asteroides sobre los planetas internos que, de acuerdo con algunas teorías, debió de ser cataclísmico.</p>

<p>Aunque es difícil notar hoy los efectos de este bombardeo de asteroides sobre la Tierra, pues el planeta estaba aún caliente y la corteza que vemos hoy, con algunas excepciones muy contadas, es bastante más nueva que este período, se han estimado los efectos del <em>LHB</em> sobre la Tierra a partir de lo que observamos en la Luna, que no tenía tanta actividad geológica y se ha mantenido más o menos intacta desde entonces. Se piensa que esta continua lluvia de asteroides sobre la Tierra produjo decenas de miles de cráteres de más de 20 km de diámetro, <strong>y varios de cientos de kilómetros de diámetro</strong>. Es decir, un auténtico cataclismo.</p>

<p>Se han encontrado rocas en la Tierra más antiguas que el bombardeo tardío, de modo que al menos algunas partes de la corteza recién nacida sobrevivieron, pero la mayor parte debe de haber sido fundida de nuevo por los impactos, pues todas las demás rocas encontradas son, como mucho, de 3.800 millones de años de antigüedad, a finales de este período y del propio Hadeico: una época fascinante pero de una violencia tremenda. Otros piensan, por el contrario, que tal vez el bombardeo no fue tan intenso y que procesos geológicos normales fueron reemplazando la corteza y de ahí que no veamos la anterior a esa época.</p>

<p>Con el tiempo, la atmósfera se fue enfriando y su densidad disminuyó mucho, según parte de ella (como prácticamente todo el hidrógeno) se perdía en el espacio y otra parte quedaba fijada en rocas (como mucho dióxido de carbono) o simplemente llovía. El Sol no era entonces tan caliente como ahora &#8211;recuerda que <a href="http://eltamiz.com/2007/03/24/%c2%bfpor-que-el-sol-esta-mas-caliente-que-antes/" title="El Tamiz : ¿Por qué el Sol está más caliente que antes?" class="liinternal">va aumentando de temperatura lentamente</a> todo el tiempo&#8211;, lo que también favoreció este enfriamiento. Cuando acaba el eón Hadeico y empieza el segundo eón geológico, el <strong>Arcaico</strong> (desde hace 3.800 hasta 2.500 millones de años), las condiciones de presión y temperatura atmosféricas son ya mucho más parecidas a las actuales, y existe un ciclo del agua propiamente dicho. Los océanos, inicialmente de agua dulce, empiezan ya poco a poco a contener sales disueltas según el agua de los ríos va arrastrándolas al llegar al mar una y otra vez.</p>

<p>En algún momento &#8211;no sabemos cómo ni cuándo&#8211; aparecen los primeros organismos vivos. Las condiciones eran bastante diferentes a las actuales, aunque la temperatura fuese parecida: recuerda que la composición de la atmósfera era bien distinta y, por ejemplo, apenas tenía oxígeno. Los primeros seres vivos fueron muy probablemente <em>quimioautótrofos</em>: obtenían el sustento mediante reacciones químicas sobre la materia inorgánica que los rodeaba, al igual que algunas bacterias extremófilas de la actualidad. Los primeros fósiles sólidamente aceptados datan de entre 3.200 y 2.800 millones de años, aunque estamos bastante seguros de que existían seres vivos bastante antes&#8230; pero no sabemos desde cuándo. Algunos incluso sospechan que ya existía vida primitiva antes del <em>LHB</em>, y que algunos de estos seres unicelulares sobrevivieron al cataclismo. En cualquier caso, se trata de organismos procariotas: la vida había nacido, pero estaba en su infancia, y seguiría así durante algunos miles de millones de años.</p>

<p>Mientras, las condiciones geológicas se siguen normalizando y la Tierra se comporta ya, como planeta, de un modo similar al actual: aparece la tectónica de placas, se forman cordilleras, se produce la subducción y la actividad volcánica va decreciendo poco a poco. Sigue siendo aún, en términos humanos, un lugar hostil, pero cada vez menos. El cambio más brusco (visto desde el punto de vista humano) se produce a principios del siguiente eón geológico después del Arcaico: el <strong>Proterozoico</strong> (entre unos 2.500 y 540 millones de años atrás). Por una combinación de procesos químicos de oxidación y la acción de los primeros organismos fotosintéticos, la composición de la atmósfera cambia y empieza a tener cada vez más oxígeno. En términos humanos, se hace por fin respirable. <strong>En términos de la inmensa mayoría de los seres vivos de entonces, se convierte en un veneno mortal.</strong></p>

<p>De hecho, se la llama a veces <em>catástrofe del oxígeno</em> y <em>crisis del oxígeno</em>. El problema es que la mayor parte de los organismos de entonces, como las bacterias extremófilas del fondo del océano actual, vivían tan a gusto en la primitiva atmósfera reductora. Como mencionamos en el artículo sobre el <a href="http://eltamiz.com/2007/08/16/conoce-tus-elementos-el-oxigeno/" title="El Tamiz : Conoce tus elementos - El oxígeno" class="liinternal">oxígeno</a> en <em>Conoce tus elementos</em>, nuestro cuerpo tiene sistemas que lo protegen de ser oxidado por el oxígeno atmosférico, pero una concentración demasiado grande es tóxica: muchos seres vivos de entonces no tenían nada por el estilo para protegerse, y <em>cualquier</em> concentración era tóxica. Una atmósfera oxidante en vez de reductora era un cambio tremendo, y se produjo lo que debió de ser una extinción masiva de organismos no resistentes al oxígeno.</p>

<p>No es el objetivo de este artículo hablar sobre la evolución de la vida sobre la Tierra, de modo que lo dejaremos aquí. Eso sí, me parece interesante recordar que es sólo en el cuarto y último eón geológico, el <strong>Fanerozoico</strong>, que aparecen organismos multicelulares en una explosión de vida, la <em>explosión del Cámbrico</em>, que convierte a la Tierra en un planeta que reconoceríamos como el nuestro. Pero el Fanerozoico empieza hace sólo unos 542 millones de años, y la vida llevaba existiendo sobre la Tierra al menos otros 2.800 millones de años. La vida multicelular es sólo la guinda del pastel, aunque sea una guinda muy interesante.</p>

<p>En la tercera y última entrega sobre la Tierra hablaremos sobre su <a href="http://eltamiz.com/2008/06/12/el-sistema-solar-la-tierra-iii/" class="liinternal">composición y estructura</a>.</p>

<script type="text/javascript"><!--
google_ad_client = "pub-0416357892369402";
google_ad_channel = "8410600420";
google_ui_features = "rc:6";
google_ad_width = 728;
google_ad_height = 90;
google_ad_format = "728x90_as";
google_ad_type = "text";
google_color_border = "708091";
google_color_bg = "EFEFEF";
google_color_link = "607080";
google_color_text = "000000";
google_color_url = "247F1F";

//--></script>
<script type="text/javascript" src="http://pagead2.googlesyndication.com/pagead/show_ads.js"></script>


<p>Para saber más:</p>

<ul>
<li><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_la_tierra" title="Historia de la Tierra - Wikipedia, la enciclopedia libre" rel="nofollow" class="liwikipedia">Historia geológica de la Tierra</a></li>
<li><a href="http://www.palaeos.com/Timescale/Precambrian.htm" title="Palaeos Timescale: The Precambrian" class="liexternal">The Precambrian</a></li>
</ul>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://eltamiz.com/2008/06/07/el-sistema-solar-la-tierra-ii/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>27</slash:comments>
	<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/</creativeCommons:license>
	</item>
		<item>
		<title>Falacias &#8211; El efecto invernadero I (el nombre)</title>
		<link>http://eltamiz.com/2008/05/12/falacias-el-efecto-invernadero-i-el-nombre/</link>
		<comments>http://eltamiz.com/2008/05/12/falacias-el-efecto-invernadero-i-el-nombre/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 12 May 2008 16:00:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pedro</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Falacias]]></category>
		<category><![CDATA[Meteorología]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://eltamiz.com/?p=781</guid>
		<description><![CDATA[En la serie Falacias tratamos de desmontar mitos e ideas falsas más o menos extendidas utilizando el razonamiento lógico cuando es posible. Por cierto, si no conoces esta serie y piensas que el nombre de &#8220;Falacias&#8221; es incorrecto porque esa palabra tiene un significado diferente en el DRAE, o bien crees que me las doy [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En la serie <em><a href="http://eltamiz.com/falacias/" title="El Tamiz : Falacias" class="liinternal">Falacias</a></em> tratamos de desmontar mitos e ideas falsas más o menos extendidas utilizando el razonamiento lógico cuando es posible. Por cierto, si no conoces esta serie y piensas que el nombre de <em>&#8220;Falacias&#8221;</em> es incorrecto porque esa palabra tiene un significado diferente en el <em>DRAE</em>, o bien crees que me las doy de iluminado y nadie cree estas cosas, te pido que leas la <a href="http://eltamiz.com/falacias/" title="El Tamiz : Falacias" class="liinternal">descripción de la serie</a> antes de seguir.</p>

<p>Vamos a dedicar algunos artículos de la serie a hablar de cosas relacionadas con el denominado <em>efecto invernadero</em> y algunas ideas relacionadas con él que se oyen a menudo pero que son falsas. En el artículo de hoy nos dedicaremos precisamente al nombre de <em>efecto invernadero</em>, que es engañoso en sí mismo y se basa en una idea falsa&#8230; aunque, como pasa a menudo, es muy difícil cambiar el nombre de algo una vez que se ha arraigado, de modo que tendremos que acostumbrarnos a él &#8212; pero siendo conscientes del origen y la realidad de las cosas.</p>

<p>Al igual que en el caso del artículo anterior sobre <a href="http://eltamiz.com/2008/03/25/falacias-los-antibioticos-y-los-virus/" title="El Tamiz : Falacias - Los antibióticos y los virus" class="liinternal">los antibióticos y los virus</a>, soy consciente de que la mayor parte de los &#8220;habituales&#8221; probablemente conocéis la verdad sobre la <em>Falacia</em> de hoy, pero como en aquel caso pretende servir por un lado de apoyo en las discusiones que podáis tener con gente que no sabe la verdad, y por otro para aquellos que aprendieron (normalmente en el colegio) la versión errónea y nunca han podido leer la explicación correcta.</p>

<p>De modo que la afirmación falsa de hoy es sencillamente ésta: <strong>El efecto invernadero se llama así porque se basa en el mismo principio físico que los invernaderos construidos por el ser humano &#8212; la opacidad de algunas sustancias a la radiación infrarroja.</strong></p>

<p>Mentira cochina.</p>

<p>El problema es doble: por un lado, se leen por ahí explicaciones realmente horribles acerca del efecto invernadero &#8211;incluso en libros de texto escolares, lo cual es preocupante&#8211;. Por otro lado, existe una concepción errónea bastante generalizada sobre cómo funciona un invernadero de vidrio o plástico y por qué dentro suele alcanzarse una temperatura mayor que la de fuera.</p>

<p>La explicación <strong>errónea</strong> acerca de cómo funciona un invernadero es la siguiente: <em>&#8220;El invernadero está cubierto en su mayor parte de vidrio o plástico que es transparente a la radiación visible, pero opaco a la radiación infrarroja. Por lo tanto, la luz del Sol puede penetrar por los cristales del invernadero y calentar lo que hay dentro, pero la radiación infrarroja emitida por el interior caliente no puede escapar por el vidrio, de modo que el interior alcanza temperaturas bastante elevadas.&#8221;</em></p>

<p><img src="http://eltamiz.com/wp-content/uploads/2008/05/invernadero1.jpg" alt="Invernadero" />
<br />
<em>Invernadero: Cálido, pero no por lo que mucha gente piensa.</em></p>

<p>De hecho, he leído por ahí casi exactamente el mismo razonamiento para explicar por qué el interior de los coches se calienta en verano: <em>&#8220;las ventanas del coche son transparentes a la radiación visible pero opacas al infrarrojo, de modo que &#8220;atrapan&#8221; el calor dentro del coche&#8221;.</em></p>

<p>Esta explicación es incorrecta. Existen varios fenómenos físicos diferentes involucrados en el aumento de temperatura dentro de un invernadero o un coche, pero el responsable fundamental tanto en uno como en otro no es la opacidad de nada a ninguna radiación (aunque sí sea cierto que el vidrio es opaco al infrarrojo lejano), sino la ausencia de un fenómeno completamente diferente: <strong>la convección</strong>.</p>

<p>Aunque no quiero extenderme demasiado en esto, el funcionamiento de la convección es bastante simple: como probablemente sabes, cuando un fluido está caliente se expande y su densidad disminuye y al revés. Esto es lo que hace que el aire frío descienda y el aire caliente ascienda, por ejemplo &#8212; y es la base del funcionamiento de los globos aerostáticos que calientan el aire de su interior con vistosas llamaradas. Lo mismo sucede con el agua dentro de una olla o el magma en el interior de la Tierra. Mediante la convección se transmite energía térmica por un fluido debido al movimiento del propio fluido.</p>

<p>De los tres mecanismos de transmisión del calor &#8211;conducción, convección y radiación&#8211; la convección es, de lejos, el más rápido y eficaz en la vida cotidiana. Cuando calientas algo en el interior de un fluido, <em>prácticamente toda la pérdida térmica que se produce es debida a la convección</em>: el objeto calienta el fluido a su alrededor, de modo que éste se vuelve menos denso y asciende, llevándose consigo el calor desprendido por el objeto. El espacio que rodea al objeto es llenado entonces por el fluido cercano que está más frío, pero el objeto lo calienta, de modo que el fluido pesa menos y asciende para ser reemplazado por otra &#8220;remesa&#8221; de fluido frío, etc.</p>

<p>La convección hace que ese objeto caliente esté rodeado siempre de una masa de fluido más frío que él, de modo que la pérdida térmica es muchísimo más rápida de lo que sería si el fluido no se moviera &#8212; si no hubiera convección. Aunque no seamos siempre conscientes de por qué hacemos las cosas, éste es el funcionamiento básico de un jersey, una manta&#8230; <em>o un invernadero.</em></p>

<p>Efectivamente, cualquiera de estos inventos evita en gran medida la pérdida térmica porque atrapa el aire, impidiendo que ascienda y sea reemplazado por aire nuevo. Cuando se introduce en ellos algo caliente, ese algo calienta el aire que hay atrapado ahí dentro y una vez que eso ocurre se reduce muchísimo la pérdida de temperatura del objeto, puesto que la diferencia de temperatura con lo que lo rodea (el aire que ha calentado) es minúscula. Desde luego, sigue perdiéndose energía porque las paredes del recipiente se calientan y emiten radiación, pero es algo muchísimo más lento, como has comprobado en invierno cuando duermes tan a gusto envuelto en una manta.</p>

<p><em>¿Cuál es entonces la explicación correcta del funcionamiento de un invernadero?</em></p>

<p>Las ventanas del invernadero son, efectivamente, transparentes a la radiación visible procedente del Sol, que calienta los objetos que hay dentro, como la tierra y las propias plantas. Estos objetos calientan el aire que hay dentro del invernadero y la radiación infrarroja emitida es absorbida por los cristales, pero la pérdida térmica evitada de este modo es muy pequeña. El aire caliente del interior del invernadero disminuye su densidad y trata de escapar ascendiendo, pero no puede debido a las paredes, con lo que tampoco es reemplazado por aire nuevo más frío.</p>

<p><em>La cantidad de calor que se perdería en forma de radiación infrarroja es mucho más pequeña que la que se perdería cuando el aire escapase</em>, de modo que decir que esa opacidad de las paredes a la radiación infrarroja es la razón del aumento de temperatura es absolutamente engañoso &#8212; lo que mantiene el calor dentro del invernadero es la &#8220;opacidad&#8221; de los cristales al aire, que se llevaría más calor en un minuto que la radiación infrarroja en horas.</p>

<p>No es difícil comprobar que lo que estoy diciendo es cierto; los científicos, que son curiosos por naturaleza, han realizado diversos experimentos para verificar qué fenómeno es el responsable fundamental de que el calor no escape del invernadero.</p>

<p>Uno muy sencillo es abrir un agujero en la ventana del invernadero, o bien en el techo o bien cerca del suelo, exactamente del mismo tamaño. Si el agujero está cerca del suelo, la temperatura del interior del invernadero desciende ligeramente pero el invernadero funciona bastante bien: de hecho, algunos invernaderos ni siquiera están cerrados por debajo, sino que son &#8220;gorros&#8221; que evitan que el aire caliente ascienda. <em>Pero si el agujero está en el techo, la temperatura desciende muy bruscamente y el invernadero deja de ser útil</em>, pues se pierde calor muy rápidamente no por radiación, sino porque todo el aire caliente está escapándose por esa &#8220;chimenea&#8221; y llevándose consigo la energía térmica.</p>

<p>Otro experimento más curioso fue realizado por R. W. Wood y publicado en el <em>Philosophical Magazine</em> británico en 1909. Wood sospechaba que la explicación errónea que he mencionado arriba era efectivamente falsa, y que el calentamiento del invernadero se debía a la ausencia de convección, aunque muchos de sus contemporáneos creían que la responsable era la opacidad del vidrio a la radiación infrarroja. Para comprobarlo, construyó dos pequeños invernaderos, uno cubierto por una ventana de vidrio (opaco a la radiación infrarroja de onda larga), y otro cubierto por una ventana de sal de roca (transparente a la radiación infrarroja de onda larga). De este modo, su invernadero de sal cristalina no presentaba en absoluto opacidad a la radiación infrarroja procedente del interior. Las conclusiones de Wood fueron claras:</p>

<blockquote>
  <p>Había ahora una diferencia escasa de un grado entre las temperaturas de los dos recipientes. La temperatura máxima alcanzada fue de 55 °C. Por lo que sabemos de la distribución de energía en el espectro de radiación emitida por un cuerpo a 55 °C, está claro que la lámina de sal de roca puede transmitir prácticamente toda, mientras que la de vidrio la absorbe completamente. Esto nos muestra que la pérdida de temperatura del suelo por radiación es muy pequeña comparada con la pérdida por convección; en otras palabras, conseguimos muy poco por el hecho de que la radiación sea bloqueada.</p>
</blockquote>

<p>Desgraciadamente, la idea de que los invernaderos funcionaban bloqueando la radiación infrarroja estaba muy extendida, y el nombre del mal llamado <em>efecto invernadero</em> es la consecuencia de esto. Todavía se explica muy a menudo a los escolares con diagramas que muestran &#8220;cristales&#8221; en la atmósfera y rayos infrarrojos que suben desde el suelo, rebotan y vuelven a caer al suelo: estoy hablando completamente en serio, y de libros de 2008.</p>

<p>No, el efecto invernadero atmosférico no se debe a que la radiación infrarroja &#8220;rebote&#8221; en la atmósfera. La atmósfera recibe energía térmica de diversas maneras y fuentes: algunos de sus gases absorben parte de la radiación que nos llega del Sol, y parte de la radiación infrarroja que emite el suelo. Las capas altas de la troposfera también se calientan por convección, al ascender masas de aire caliente que han absorbido calor del suelo. Como consecuencia de todo esto, la atmósfera tiene una temperatura determinada &#8212; que depende de la altitud.</p>

<p>Cualquier cuerpo que está a una temperatura superior al cero absoluto emite radiación (tanta más cuanto más caliente esté), luego la atmósfera emite radiación infrarroja hacia la Tierra y el espacio. Puesto que la Tierra está rodeada por la atmósfera, recibe continuamente energía térmica de ésta, de igual modo que ella la emite. De hecho, de las dos fuentes de energía térmica directa más importantes del suelo (el Sol y la atmósfera) la Tierra recibe  bastante más energía de la atmósfera que del Sol, aunque en último término casi toda la energía que nos pasamos el uno al otro tiene su origen en la estrella.</p>

<p>De modo que el efecto invernadero se debe simplemente a que, al estar rodeados por una masa de gas que tiene una temperatura no nula, recibimos más radiación de la que recibiríamos si esa masa de gas no estuviera ahí. <em>Pero ni la temperatura que tiene el gas se debe únicamente a la radiación que absorbe procedente de la Tierra, ni la radiación infrarroja del suelo &#8220;rebota&#8221; en ninguna parte, ni tiene nada de esto que ver con el funcionamiento de los invernaderos que construimos los humanos.</em></p>

<p>En el próximo artículo de la serie trataremos de desmontar razonadamente la <a href="http://eltamiz.com/2008/06/23/falacias-el-efecto-invernadero-ii-calentamiento-global/" class="liinternal">confusión entre el efecto invernadero y el calentamiento global</a>.</p>

<script type="text/javascript"><!--
google_ad_client = "pub-0416357892369402";
google_ad_channel = "8410600420";
google_ui_features = "rc:6";
google_ad_width = 728;
google_ad_height = 90;
google_ad_format = "728x90_as";
google_ad_type = "text";
google_color_border = "708091";
google_color_bg = "EFEFEF";
google_color_link = "607080";
google_color_text = "000000";
google_color_url = "247F1F";

//--></script>
<script type="text/javascript" src="http://pagead2.googlesyndication.com/pagead/show_ads.js"></script>


<p>Para saber más:</p>

<ul>
<li><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_invernadero" title="Wikipedia Entry: Efecto invernadero" rel="nofollow" class="liwikipedia">Efecto invernadero</a></li>
<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Greenhouse_effect" title="Greenhouse effect - Wikipedia, the free encyclopedia" rel="nofollow" class="liwikipedia">Greenhouse effect</a></li>
<li><a href="http://www.ems.psu.edu/~fraser/Bad/BadGreenhouse.html" title="Bad Greenhouse" class="liexternal">Bad Greenhouse</a></li>
<li><a href="http://www.wmconnolley.org.uk/sci/wood_rw.1909.html" title="R. W. Wood: Note on the Theory of the Greenhouse" class="liexternal">R. W. Wood: Note on the Theory of the Greenhouse</a></li>
</ul>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://eltamiz.com/2008/05/12/falacias-el-efecto-invernadero-i-el-nombre/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>79</slash:comments>
	<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/</creativeCommons:license>
	</item>
		<item>
		<title>Falacias &#8211; Los antibióticos y los virus</title>
		<link>http://eltamiz.com/2008/03/25/falacias-los-antibioticos-y-los-virus/</link>
		<comments>http://eltamiz.com/2008/03/25/falacias-los-antibioticos-y-los-virus/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 25 Mar 2008 07:57:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pedro</dc:creator>
				<category><![CDATA[Biología]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Falacias]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://eltamiz.com/2008/03/25/falacias-los-antibioticos-y-los-virus/</guid>
		<description><![CDATA[



Como sabéis los &#8220;habituales&#8221;, en Falacias tratamos de desmontar mitos e ideas falsas más o menos extendidas utilizando el razonamiento lógico cuando es posible. Por cierto, si no conoces esta serie y piensas que el nombre de &#8220;Falacias&#8221; es incorrecto porque esa palabra tiene un significado diferente en el DRAE, o bien crees que me [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<script type="text/javascript"><!--
google_ad_client = "pub-0416357892369402";
google_ad_channel = "8410600420";
google_ui_features = "rc:6";
google_ad_width = 728;
google_ad_height = 90;
google_ad_format = "728x90_as";
google_ad_type = "text";
google_color_border = "708091";
google_color_bg = "EFEFEF";
google_color_link = "607080";
google_color_text = "000000";
google_color_url = "247F1F";

//--></script>
<script type="text/javascript" src="http://pagead2.googlesyndication.com/pagead/show_ads.js"></script>


<p>Como sabéis los &#8220;habituales&#8221;, en <em>Falacias</em> tratamos de desmontar mitos e ideas falsas más o menos extendidas utilizando el razonamiento lógico cuando es posible. Por cierto, si no conoces esta serie y piensas que el nombre de <em>&#8220;Falacias&#8221;</em> es incorrecto porque esa palabra tiene un significado diferente en el <em>DRAE</em>, o bien crees que me las doy de iluminado y nadie cree estas cosas, te pido que leas la <a href="http://eltamiz.com/falacias/" title="El Tamiz : Falacias" class="liinternal">descripción de la serie</a> antes de seguir.</p>

<p>Quiero hacer especial énfasis, antes de atacar la falsedad en cuestión, en lo de que &#8220;nadie cree estas cosas&#8221;. Sé que la mayor parte de los lectores regulares conocéis la verdad de la <em>Falacia</em> de hoy, de modo que quiero explicar por qué le dedico un artículo.</p>

<p><img src="http://eltamiz.com/wp-content/uploads/2007/12/fecyt.gif" alt="Fecyt" /></p>

<p>En primer lugar, es una de las dos preguntas en las que un mayor porcentaje de personas falló en el último informe sobre conocimiento científico de la población española elaborado por la <a href="http://www.fecyt.es" class="liexternal"><em>FECYT</em></a>, del que <a href="http://eltamiz.com/2007/12/09/durante-la-semana-monografico-sobre-informe-de-fecyt/" title="El Tamiz : Durante la semana - Monográfico sobre informe de FECYT" class="liinternal">ya hemos hablado antes</a>: incluso en el máximo nivel de estudios, alrededor de la mitad de las personas consultadas respondieron erróneamente. Ya hemos tratado de desmontar la &#8220;número uno&#8221;, la del <a href="http://eltamiz.com/2007/12/02/falacias-la-selva-amazonica-es-el-pulmon-del-planeta/" title="El Tamiz : Falacias - La selva amazónica es el pulmón del planeta" class="liinternal"><em>Amazonas como el &#8220;pulmón del planeta&#8221;</em></a>, y hoy toca la segunda. De modo que, querido y paciente lector, si desconocías la verdad este pequeño apunte puede ayudarte a solventarlo; y si la conocías ya, puede servirte de referencia cuando te encuentres con gente que utiliza los antibióticos con la facilidad que usa aspirinas.</p>

<p>Y ahí está la segunda razón de escribir este artículo: es una propuesta para decir algo (si no te importa ser <em>Pepito Grillo</em>, claro) cuando veas a la gente utilizando antibióticos como si nada en casos en los que lo único que van a conseguir es empeorar las cosas para todos. Me refiero, por supuesto, a la gente que compra antibióticos sin receta (y me indigna que las farmacias los vendan, aunque entiendo el problema), pero también a los que tienen antibióticos en casa porque no terminaron una caja cuando se los recetaron, y vuelven a utilizarlos cuando les parece que los síntomas son parecidos a aquella ocasión &#8212; la automedicación podría ser un artículo por sí misma. Este apunte es incluso un llamamiento para los médicos (sé que unos cuantos sois lectores habituales), pero a eso llegaremos al final del artículo.</p>

<p>En cualquier caso, la <em>Falacia</em> en cuestión tiene diversas formas: <strong>los antibióticos &#8220;ayudan a tus defensas&#8221;, los antibióticos pueden curar la gripe o el catarro, es mejor tomar antibiótico si tienes una enfermedad vírica porque &#8220;algo hará&#8221;, tomar un antibiótico &#8220;no va a hacer ningún daño&#8221;, es mejor tomarlo &#8220;por si acaso&#8221;, etc.</strong></p>

<p>Mentira.</p>

<p>Como digo, el argumento tiene diversas versiones, todas ellas basadas en una idea completamente errónea sobre qué son los antibióticos y cómo funcionan, combinada con el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sesgo_de_confirmaci%C3%B3n" title="Sesgo de confirmación - Wikipedia, la enciclopedia libre" rel="nofollow" class="liwikipedia">sesgo de confirmación</a> que hace que tendamos a interpretar nuestras experiencias de modo que confirmen nuestras expectativas (<em>&#8220;Pues yo me encontraba mal y lo tomé, y a los tres días estaba bien&#8221;</em>).</p>

<p>La forma más burda de la <em>Falacia</em> se basa en pensar simplemente que los antibióticos, de algún modo, refuerzan las defensas del organismo para que éste pueda luchar contra los agentes infecciosos. Claro, pensando así no importa mucho ni qué tipo de enfermedad estés combatiendo ni qué tipo de antibiótico tomes, siempre te ayudaría.</p>

<p>Otra versión algo más sutil &#8211;pero igualmente equivocada&#8211; es afirmar que los antibióticos matan microorganismos en general: tal vez cada uno funcione mejor contra un tipo específico de organismo, pero &#8220;algo hace&#8221;. Con que mate unos cuantos, ya te está ayudando a curarte y combatir la infección.</p>

<p>Ambos argumentos son totalmente erróneos porque parten, en un caso y en otro, de premisas completamente falsas, de modo que empecemos desde el principio: <em>¿qué es un antibiótico y cómo funciona?</em> Como suelo decir, si eres microbiólogo o médico puedes cerrar los ojos o rechinar los dientes, no me importa &#8212; me propongo explicarlo para el común de los mortales, realizando simplificaciones atroces. Desde luego, puesto que yo no soy ni una cosa ni la otra, estoy a vuestra humilde disposición para corregir cualquier cosa que, más que simplificación, sea una incorrección espantosa.</p>

<p>Un <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Antibi%C3%B3tico" title="Antibiótico - Wikipedia, la enciclopedia libre" rel="nofollow" class="liwikipedia">antibiótico</a> es básicamente un veneno que actúa contra un tipo específico de células vivas (casi siempre algún grupo de bacterias, y a ellas voy a referirme en el resto del artículo). Por ejemplo, puede evitar que la bacteria pueda dividirse (de modo que muere sin descendencia y no se puede extender); puede hacer que la célula no pueda crear una pared celular normal, de modo que se muera; puede evitar que la célula respire, coma, etc. O bien la mata, o bien la debilita, o bien evita que se reproduzca.</p>

<p>Existen tres claves en lo que acabo de decir:</p>

<ul>
<li><p>Un antibiótico es básicamente un <strong>veneno</strong>. No &#8220;refuerza las defensas&#8221;: mata cosas. Evidentemente, si tu sistema inmune trata de combatir una infección por la bacteria X, y tomas un antibiótico que mata o debilita a la bacteria X, estás ayudando a tu sistema inmune, pero no porque, por ejemplo, tus glóbulos blancos se hagan más fuertes o más abundantes, sino porque su objetivo está siendo destruido o debilitado por una sustancia tóxica procedente del exterior.</p></li>
<li><p>Un antibiótico es un veneno <strong>específico</strong>. Si, como algunas personas parecen pensar, los antibióticos simplemente &#8220;matan células&#8221;, cuando tomases uno te morirías, porque mataría tus propias células. Ahí está parte de la dificultad en luchar contra las enfermedades infecciosas cuando están dentro del cuerpo: no puedes utilizar venenos sin más, porque te matan a ti también. De modo que un antibiótico concreto ataca a un tipo de célula concreta (o a un grupo que tengan alguna característica común), pero contra otras células, afortunadamente, no actúan como veneno. Existen antibióticos <em>de amplio espectro</em> que matan grupos más amplios de bacterias, pero no son los puedes comprar en la farmacia sin receta (¡al menos, eso espero!).</p></li>
<li><p>Un antibiótico actúa contra <strong>células</strong>. Como he dicho, suele referirse a bacterias (aunque en algunas definiciones que he encontrado se extiende a protozoos y hongos, pero eso es lo de menos para el propósito de este artículo). Sin embargo, <strong>un virus no es una célula</strong>. Un antibiótico no puede nunca, jamás, tener el más mínimo efecto contra un virus porque el modo en el que actúa es específico contra organismos celulares, y un virus no lo es.</p></li>
</ul>

<p>Como puedes ver, los antibióticos son algo absolutamente fantástico, pero extraordinariamente específico en sus objetivos. Cuando tienes una enfermedad <em>causada por una <u>bacteria identificada</u> contra la que se ha desarrollado un antibiótico</em>, es muy eficaz tomarlo. Puesto que hay un número enorme de enfermedades causadas por bacterias (desde el cólera hasta la sífilis), y hemos desarrollado antibióticos contra muchas de ellas, los antibióticos son una herramienta fundamental en medicina.</p>

<p><img src="http://eltamiz.com/wp-content/uploads/2008/03/penicilina.png" alt="Penicilina" />
<br />
<em>Penicilina. Crédito: <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Image:Penicillin-core.png" title="Image:Penicillin-core.png - Wikipedia, the free encyclopedia" rel="nofollow" class="liwikipedia">Wikipedia/GPL</a>.</em></p>

<p>Sin embargo, contra una enfermedad causada por un virus <em>los antibióticos no pueden hacer absolutamente nada</em>. Aunque los síntomas causados por unos y otras puedan ser similares, a nivel microscópico los virus y las bacterias no tienen nada que ver.</p>

<p>Como he dicho, un virus no es una célula: de hecho, los biólogos siguen sin ponerse de acuerdo sobre si los virus son seres vivos o no (al final, depende de lo que signifique &#8220;vivo&#8221;, que parece ser un concepto algo borroso). Dicho mal y pronto, un virus no es más que un manojo de material genético encerrado dentro de una cápsula de proteínas. Si observas un virus alejado de cualquier célula que pueda infectar, ni siquiera hace nada: no come, no se mueve, no respira. Como puedes comprender, un antibiótico cualquiera (como la penicilina) diseñado para matar células no va a hacer absolutamente nada contra el virus: no es posible &#8220;envenenar&#8221; a un virus de esa manera.</p>

<p><img src="http://eltamiz.com/wp-content/uploads/2008/03/bacteriofagos-y-bacteria.jpg" alt="Bacteriófagos y bacteria" />
<br />
<em>Múltiples virus bacteriófagos (pequeños, a la izquierda) unidos a la pared celular de una bacteria (mucho más grande, a la derecha).</em></p>

<p>Esto no quiere decir, por supuesto, que sea imposible luchar contra ellos: existen <em>antivirales</em> que actúan, una vez más, contra virus específicos. Pero <em>un antiviral no es lo mismo que un antibiótico</em> y, además, existen muchos menos antivirales que antibióticos, porque es mucho más difícil acabar con una infección vírica que contra una bacteriana por razones en las que no voy a entrar en este artículo.</p>

<p>El problema para saber qué hacer es, por supuesto, que hace falta saber si la enfermedad que sufres está causada por un virus o una bacteria, porque si no sabes de medicina, a partir de los síntomas es difícil que sepas si se trata de unos o de otras, y esto hace que mucha gente tome antibióticos &#8220;por si acaso&#8221;. El caso más común en el que la gente toma antibióticos sin sentido alguno es el del catarro y la gripe: pero <em>tanto el catarro como la gripe están causados por virus, no por bacterias</em>. <strong>No hay absolutamente nada que un antibiótico pueda hacer por ti si tienes catarro o gripe.</strong></p>

<p>Es más: si tomas antibióticos para tratar de curarte, o acortar la duración, o lo que quiera que pretendas conseguir contra estas dos enfermedades, no sólo no consigues nada provechoso sino que te perjudicas a ti mismo y a los demás. En primer lugar, tomar antibióticos no es &#8220;gratis&#8221; para nuestro organismo: la mayor parte de ellos tienen efectos secundarios de algún tipo, con lo que probablemente estás dañando tu cuerpo de algún modo sin conseguir nada a cambio.</p>

<p>En particular, en nuestro cuerpo viven multitud de bacterias que <em>sí queremos tener con nosotros</em>, y dependiendo del antibiótico &#8211;y de la bacteria en cuestión&#8211; las puedes estar matando al ingerir antibióticos &#8220;por si acaso&#8221;. Algunas de estas bacterias tienen una relación de beneficio mutuo con nosotros &#8211;como muchas del intestino&#8211;, pero lo que es más importante: al matarlas con el antibiótico se rompe el equilibrio y otros organismos perjudiciales pueden prosperar. ¡Organismos que antes no podían hacerlo porque las bacterias que estás matando se lo impedían!</p>

<p>Esta es una de las razones por las que a veces, al tomar antibióticos, pueden producirse diarreas y otros problemas intestinales. No sólo eso: pueden proliferar hongos como <em><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Candida_albicans" rel="nofollow" class="liwikipedia">Candida albicans</a></em> en la vagina, y cosas parecidas nada agradables. Una vez más: ojito con tomar antibióticos porque sí.</p>

<p>Pero es que, además, <em>las bacterias pueden desarrollar resistencia a los antibióticos</em>: puesto que se reproducen muy rápido, es más probable que sobrevivan al antibiótico aquellas que hayan desarrollado alguna mutación que las haga menos susceptibles a ese antibiótico específico, con lo que al cabo del tiempo las demás mueran, pero ésas se reproduzcan y al final la población de la bacteria sea resistente al antibiótico. Existen poblaciones de bacterias resistentes a varios de los principales antibióticos y responsables de enfermedades muy graves, como la tuberculosis.</p>

<p><img src="http://eltamiz.com/wp-content/uploads/2008/03/mycobacterium-tuberculosis.jpg" alt="Mycobacterium Tuberculosis" />
<br />
<em>Mycobacterium Tuberculosis.</em></p>

<p>La resistencia a los antibióticos es un problema muy serio y muy real, causado en gran parte por el suministro de antibióticos sin ton ni son: en los EE.UU., por ejemplo, más de la mitad de los antibióticos consumidos se suministran a animales como pollos y vacas &#8220;por si acaso&#8221;, como parte de su alimentación diaria. No he visto estadísticas de otros países industrializados, pero me imagino que serán parecidas. Cada vez que tomas antibióticos sin más empeoras este problema. ¡Ojo! No estoy diciendo que no los tomes jamás &#8212; son una herramienta muy útil <em>contra enfermedades específicas e identificadas por un médico</em>.</p>

<p>En primer lugar, <em>no tomes jamás antibióticos sin que te los recete tu médico</em>: por mucho que creas que los síntomas son los mismos que &#8220;aquella otra vez&#8221;, por muy listo que te creas, por mucho que pienses que &#8220;algo harán&#8221;: <strong>consulta a tu médico</strong>. Si el antibiótico es la solución a la enfermedad de que se trate, una vez esté seguro de qué bacteria la causa te lo recetará. Si no lo hace es porque lo único que ibas a conseguir tomando antibióticos es dañarte a ti mismo con los efectos secundarios y poner en peligro a todo el mundo agravando el problema de la resistencia.</p>

<p>En segundo lugar, <em>sigue el tratamiento prescrito</em>. Aunque parezca contradictorio, también se da el caso de gente que empieza un tratamiento con un antibiótico que tiene una duración determinada. Sin embargo, al cabo de unos días de tomarlo, la persona se encuentra mejor y los síntomas de la enfermedad desaparecen&#8230; <em>y la persona deja el tratamiento por su cuenta y riesgo</em>. Igual que no debes tomar un medicamento de receta sin la opinión de tu médico, tampoco debes dejar de tomarlo sin consultar. Sí, soy repetitivo: <strong>consulta a tu médico</strong>.</p>

<p>Por cierto, en varios artículos además de en éste he puesto empeño en convencer a la gente de seguir, siempre, las indicaciones de su doctor. En este caso también quiero dar un dato que afecta a los médicos: varios informes (enlaces al final del artículo) han puesto de manifiesto que es relativamente común, por parte de algunos médicos, recetar antibióticos sin la seguridad suficiente de que es necesario. Parece que a veces es porque el paciente casi lo exige, mientras que otras es simplemente para que se quede tranquilo pensando que el médico ha hecho algo. Esto sucede más a menudo con infecciones de las vías respiratorias, y agrava el problema de la resistencia.</p>

<p>Es imposible eliminar el problema de la resistencia a los antibióticos, porque tenemos que tomarlos: pero sólo cuando vayan a proporcionarnos un beneficio que supere a los problemas que crean. No dejemos que la ignorancia, la desidia o la comodidad mal entendida controlen nuestras acciones.</p>

<script type="text/javascript"><!--
google_ad_client = "pub-0416357892369402";
google_ad_channel = "8410600420";
google_ui_features = "rc:6";
google_ad_width = 728;
google_ad_height = 90;
google_ad_format = "728x90_as";
google_ad_type = "text";
google_color_border = "708091";
google_color_bg = "EFEFEF";
google_color_link = "607080";
google_color_text = "000000";
google_color_url = "247F1F";

//--></script>
<script type="text/javascript" src="http://pagead2.googlesyndication.com/pagead/show_ads.js"></script>


<p>Para saber más:</p>

<ul>
<li><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Antibi%C3%B3tico" title="Antibiótico - Wikipedia, la enciclopedia libre" rel="nofollow" class="liwikipedia">Antibiótico</a></li>
<li><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Antiviral" title="Antiviral - Wikipedia, la enciclopedia libre" rel="nofollow" class="liwikipedia">Antiviral</a></li>
<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_infectious_diseases" title="List of infectious diseases - Wikipedia, the free encyclopedia" rel="nofollow" class="liwikipedia">Lista de enfermedades infecciosas víricas y bacterianas</a> (en inglés)</li>
<li><a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17467120" title="Antibiotic use for emergency department patients w...[Ann Emerg Med. 2007] - PubMed Result" class="liexternal">Antibiotic use for emergency department patients with upper respiratory infections: prescribing practices, patient expectations, and patient satisfaction</a></li>
<li><a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17509729" title="Cluster-randomized trial to improve antibiotic use...[Ann Emerg Med. 2007] - PubMed Result" class="liexternal">Cluster-randomized trial to improve antibiotic use for adults with acute respiratory infections treated in emergency departments</a></li>
<li><a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17636757" title="Delayed antibiotics for respiratory infections. [Cochrane Database Syst Rev. 2007] - PubMed Result" class="liexternal">Delayed antibiotics for respiratory infections</a></li>
</ul>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://eltamiz.com/2008/03/25/falacias-los-antibioticos-y-los-virus/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>32</slash:comments>
	<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/</creativeCommons:license>
	</item>
	</channel>
</rss>
