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Falacias – Es malo beber leche y zumo de fruta


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Hace muuucho tiempo que tenemos abandonada la serie de Falacias, pero es que no ha surgido ninguna lo suficientemente interesante como para hablar de ella. Sin embargo, recientemente recibí un correo de Óscar en el que me preguntaba por una que no había oído antes. Mi sorpresa fue mayúscula cuando, al buscar en la red y preguntar por ahí, me encontré con que parece estar muy extendida, a pesar de que me parece tan fácil de rebatir que se cae prácticamente sola.

De hecho, mucho me temo que casi todos los lectores habituales no creéis en el mito de hoy, pero he pensado que sigue mereciendo la pena escribir sobre él. Por un lado, mucha gente encuentra artículos de esta serie a través de búsquedas en la red, con lo que puede ser útil a otros; por otro lado, a veces nos topamos con personas que defienden cosas como la de hoy y, aunque tenemos clarísimo que se equivocan, no tenemos a mano los argumentos razonados para desmontar la mentira, de modo que espero que esto sirva de apoyo a quienes tengáis que lidiar con estos asuntos algún día con familiares, amigos y compañeros de trabajo.

La Falacia de hoy tiene que ver con los alimentos, y tiene varias formas distintas, aunque todas tienen algo en común. Básicamente, se oye por ahí que no es bueno beber leche y luego zumo de frutas, o alternativamente zumo y luego leche, o leche y luego fruta, o incluso la versión extrema, “después de la leche, nada eches”, que desaconseja incluso beber agua después de leche.

Mentira.

Razonemos juntos y destripemos este mito absurdo ya que, como tantos otros, tiene un hilo de razonamiento falaz que es fácil deshacer con un poco de cuidado. Como siempre que hablo de algo que no es lo que mejor domino, si algún lector que sepa más biología o química que yo –lo cual no tiene mucho mérito– tiene alguna corrección que hacer, ¡bienvenida sea!

El razonamiento que he encontrado –y que me han comentado las personas que han sufrido estas afirmaciones– es parecido a éste: el zumo de fruta es ácido. Si bebes leche y, por ejemplo, zumo de naranja, la leche se corta por el ácido, y puede sentarte mal y producir diarrea, o vómitos, una mala digestión o simplemente malestar.

Sin embargo, ese razonamiento tiene unos agujeros tremendos, tantos que no puedo aquí describirlos todos, aunque con dos basta. Ni siquiera voy a entrar a discutir lo de beber agua tras la leche, porque la leche es en su mayor parte agua, con lo que no creo que merezca la pena entrar en más detalles sobre eso; me centraré en lo de beber leche y luego algo ácido, como zumo de fruta.

En primer lugar, es cierto que al añadir cualquier ácido a la leche, ésta “se corta”, es decir, se produce la coagulación de proteínas. Basta con añadir un poco de vinagre o zumo de limón a un vaso de leche para observar el efecto. De modo que al beber leche y zumo de naranja, en efecto, la leche “se corta”, como afirman los defensores de esta idea. El horror grumoso que se forma en el vaso, por cierto, es seguramente el origen de esta Falacia: “¿cómo no te va a sentar mal beber algo así?”, podemos pensar.

Leche cortada con ácido
El horror: leche cortada (FotoosVanRobin/CC 2.0 Attribution-Sharealike License).

Sin embargo, lo que no suelen decir quienes defienden esta idea es que la leche se va a cortar en tu estómago siempre, bebas lo que bebas antes o después de ella. La razón es que el zumo de naranja es una auténtica broma, en cuanto a ácido, comparado con lo que la leche se va a encontrar al entrar en el estómago: durante la digestión y a consecuencia de la segregación de ácido clorhídrico, la acidez del estómago es mucho mayor que la del zumo de naranja o cualquier otra fruta que quieras comer.

Dicho con otras palabras: si tu preocupación es que la leche pueda cortarse, no deberías beber leche jamás, porque es lo primero que le va a pasar cuando entra en tu estómago. No hay manera de evitarlo. Supongo que, si hasta ahora creías en este mito, éstas son las malas noticias… no hay absolutamente nada que puedas hacer para que la leche no se corte en tu estómago.

Vamos con las buenas noticias que, si has comprendido el primer razonamiento, deberían ser evidentes o todo el mundo tendría terribles diarreas cuando bebe leche en cualquier momento: que la leche esté cortada no significa que siente mal en absoluto. Como digo, lo primero que le pasa es que se corta en tu interior, con lo que si eso fuera malo, ¡apañados iríamos! Desde la más tierna infancia sufriríamos las consecuencias de consumir leche cortada… si hubiera consecuencias, que no las hay.

En los lugares en los que he leído esta afirmación absurda sobre la leche, por cierto, nadie explica por qué iba a ser malo tomar leche cortada por ácidos. “Al estar cortada, la leche produce diarrea”, dicen. ¿Por qué? ¿Por ser ácida? Todos tomamos ácidos todo el tiempo y no tenemos diarrea al beber zumo de naranja. ¿Por tener proteínas coaguladas? Todos tomamos proteínas de la leche coaguladas constantemente y no vomitamos por ello. No, claro… no hay una explicación de por qué iba a producir problemas digestivos porque la idea, simple y llanamente, no tiene pies ni cabeza.

Es más, consumimos “leche cortada” constantemente. Hay tantos productos con leche cortada por la acidez que no tengo aquí espacio para ponerlos todos; casi cualquier producto lácteo que necesite azúcar para estar rico necesita ese azúcar precisamente para contrarrestar la acidez: el yogur de toda la vida, la crème fraîche francesa, la sour cream británica…

Pero entonces, ¿por qué diablos surgió esta idea de que la leche cortada es mala? Por un lado, sospecho que es el mal aspecto de la leche cortada por ácidos, como he dicho antes. Además, si dejas un vaso de leche encima de la mesa y esperas unos días, al final acaba “cortándose”, es decir, agriándose, sin necesidad de que le añadas ningún ácido. Hay multitud de bacterias que, dicho mal y pronto, se zampan la lactosa de la leche y producen como desechos sustancias ácidas. Esta fermentación vuelve a la leche ácida y, como consecuencia, se produce la coagulación de las proteínas y el “cortado”. A menudo esto viene acompañado de mal olor debido a esa fermentación. En este caso, claro, no has sido tú quien ha añadido el ácido, sino las propias bacterias.

La cadena de razonamiento entonces, supongo, sería algo así en su origen: cuando la leche se echa a perder, se vuelve ácida. Por lo tanto, si la leche se vuelve ácida es que se ha echado a perder. Pero claro, ahí se están confundiendo dos conceptos: es posible volver la leche ácida sin utilizar una sola bacteria.

Además, ¡tampoco pasa nada por tomar leche que ha sido fermentada, acidificada y “cortada” por bacterias, según qué bacterias sean! Al yogur le pasa exactamente esto. Las bacterias fermentan la lactosa de la leche y producen un ácido, ácido láctico, que le da el carácter agrio a ese delicioso producto lácteo. Así que cuando te comes un yogur estás ingiriendo básicamente leche cortada y ácida, y sueles añadir azúcar para contrarrestar ese leve sabor ácido.

“Ah”, puedes estar pensando, “pero no es lo mismo tomar yogur que coger un vaso de leche, echar una cucharada de vinagre o zumo de limón y beberte ese horror”.

Paneer
Leche cortada con zumo de limón, alias “paneer” (Kirti Poddar/CC 2.0 Attribution License).

Me alegra que digas eso; existen multitud de recetas en las que se hace exactamente eso: coger leche, añadir vinagre y luego utilizar ese “horror” para hacer las cosas más deliciosas, como bizcochos o salsas diversas. El paneer se produce precisamente añadiendo zumo de limón a la leche, y puedo asegurarte que millones de indios no sufren diarreas diarias por comer paneer.

Pero no hay que ir muy lejos para encontrar exactamente lo mismo: muchísimos quesos europeos utilizan ácidos para cortar la leche (otros lo hacen, por ejemplo, con enzimas). Si algún día quieres hacer tu propio ricotta, ese delicioso queso italiano, uno de los primeros pasos que tendrás que seguir es añadir vinagre blanco o zumo de limón a la leche. Para ser un horror grumoso de leche cortada, está riquísimo, ¿no?

Irónicamente, aunque las proteínas coaguladas de la leche y su carácter ácido no supongan ningún problema digestivo, la lactosa de la leche normal y corriente sí es un problema para quienes son intolerantes a la lactosa. Sin embargo, si esas personas toman leche fermentada por bacterias que han convertido la lactosa en ácido láctico, pueden consumirla sin tener problemas digestivos. ¡Toma ironía, a veces es infinitamente mejor tomar leche “cortada” que leche normal!

Por lo tanto, al final todo son buenas noticias: en lo que respecta a la leche y los ácidos, toma lo que te venga en gana y te apetezca, sin preocuparte por diarreas ni malas digestiones. Con la de cosas reales y preocupantes que hay en el mundo, y nos inventamos otras nuevas…

{ 51 } Comentarios

  1. Gravatar Ideofunk | 10/11/2011 at 12:13 | Permalink

    Buenisima Pedro! Precisamente ayer mismo desayunando os ofrecieron como cortesía un poco de zumo de naranja y mi acompañante no quiso tomarsela porque se estaba tomando un vaso de leche. Yo, que me estaba tomando un cafe con LECHE si me lo tome y obviamente estoy perfectamente… Con ración doble de vitamina C Jeje. Desgraciadamente, ni mis argumentos, ni mi demostración han conseguido convencerla, y eso que se dedica a la sanidad.

  2. Gravatar Gothmoth | 10/11/2011 at 12:15 | Permalink

    Mi experiencia con la leche es nefasta, me ha gustado tu argumento de los acidos estomacales, pero nunca olvidaré el dia que tras tomar un flan de postre tuve la feliz idea de comer una manzana verde, acida como el demonio. El primer mordisco de la manzana, el malestar del estomago y correr al baño a vomitar fueron todo uno. No será que se corta pero algo hay…

  3. Gravatar Igna | 10/11/2011 at 12:45 | Permalink

    Voy a tener que remitir a mi madre a “El Tamiz”, concretamente a este artículo, porque vaya tralla nos ha soltado con el tema de la leche y los zumos. Llevo toda la vida comiéndome las mandarinas a escondidas después del vaso de leche para merendar… ¡Gracias por otro gran artículo!

  4. Gravatar Guille | 10/11/2011 at 13:10 | Permalink

    Hola, Pedro. Si bien yo no dudaría en tomar zumo de naranja luego de haber ingerido licuado de banana con leche si es que me apetece, debo lamentablemente señalarte algo que me parece un error importante en tu artículo. En el mismo das una perfecta explicación sobre por qué no hay que temer a la leche cortada, con múltiples ejemplos y todo, pero ese razonamiento es non-sequitur respecto de si hace mal comer fruta luego de ingerir leche. Me explico: tu argumento invalida el argumento de por qué el zumo de frutas es malo luego de ingerir leche, pero no prueba que no lo sea. Así como Aristóteles sostenía que la flecha era empujada por el viento que genera el arco y por eso se movía, el hecho de tener una explicación errónea no hacía que las flechas de Aristóteles cayeran al suelo como plomo no más dejar el arco.

    Para saber si hace mal tomar zumo de frutas luego de ingerir leche podemos basarnos en estadísticas (o simplemente ver si un yogur con fresas nos indigesta). Si el estudio estadístico demuestra que un X% de personas sufre de indigestión luego de dicha combinación, habrá que buscar el por qué, aunque la explicación de “porque se corta la leche” sea falsa. Claro que si el estudio estadístico demuestra con razonable margen que nunca se producen indigestiones, entonces es una falacia sin importar que podamos refutar o validar la supuesta explicación de por qué debería hacernos mal.

    ¡Un gran saludo!

  5. Gravatar Cazamarcianos | 10/11/2011 at 13:29 | Permalink

    El desayuno típico de una cafeteria es: café con leche, tostada o bollo y zuno de naranja natural. Lamentablemente conozco gente que cree en esta y otras falacias simplemente porque lo decia su abuela.

    Buen articulo, como todos los de este sitio. Un saludo Jose.

  6. Gravatar Macluskey | 10/11/2011 at 13:41 | Permalink

    Bueno, es importante tener en cuenta que los humanos sólo toleramos la lactosa desde hace unos pocos miles de años, cuando en la regiones en que los sedentarios se dedicaron a la ganadería además de a la agricultura se produjo una mutación que nos permitió digerir la leche de vacas, ovejas y demás… Los que tenían esa mutación pudieron alimentarse mejor al tomar la leche de sus animales, eran más fuertes, más sanos y se reprodujeron más.

    La consecuencia es que la gran mayoría de pobladores norteafricanos, medioorientales, europeos y americanos toleramos perfectamente la leche.

    Pero hay muchísimos descendientes de los “no mutados” que o no la toleran o la toleran poco, en pequeñas dosis o sin mezclar o vaya Vd. a saber.

    El que haya gente que no tolere mezclar zumos o frutas o frutos secos o cereales o lo que sea con leche no quiere decir que la falacia no sea una falacia. Porque yo la he oído desde que era chiquitito (hace un porrón de años), que me la decía mi abuela, y ella se refería al carácter general del refrán:

    Sobre la leche, nada eches“.

    No es: “Sobre la leche no eches nada cuando seas intolerante a la lactosa o al no-sé-qué”. No. Era “Sobre la leche, nada eches, y punto pelota”. Y yo doy fe de que es falsa: yo tomo zumos y leche en cualquier orden o todos juntos y no me pasa ná de ná.

    O sea, que de “proposición universal”, nada de nada. ¿Puede haber casos particulares donde sea así? Pues claro. Pero eso no hace cierto el refrán.

    Muy bien desmontada la falacia, Pedro.

  7. Gravatar Marcos Bernal | 10/11/2011 at 13:49 | Permalink

    De toda la vida: “Leche y Fruta, cagarruta” :-)

  8. Gravatar Dani | 10/11/2011 at 13:51 | Permalink

    Un gran artículo, como siempre.

    Yo efectivamente llevo toda la vida desayunando un vaso de zumo de naranja (cuanto mas ácido mejor) y un buen tazón de leche, y hasta el día de hoy, nada me ha pasado. Igual que para cenar, siempre caé un vaso de leche (o dos), y despues mi ración de fruta, ya sea uvas, naranja, pera, manzana (a ser posible Golden, mas ácida imposible) y nunca me ha pasado nada…

    Lo que me gustaría preguntarte, es si tenemos que tener algún tipo de precaución con los lácteos y las bebidas gaseosas, como puede ser la cocacola. Existe también el rumor de que la leche, al juntarse con la cocacola, se hace un bloque dificil de digerir… Esta leyenda urbana está muy generalizada en el mundo de las copas, donde si uno se toma un par de copas de bailys, o unas cremas de orujo, mas le vale no tomar nada con cocacola u otro refresco, por riesgo a una indigestión seria.

  9. Gravatar David | 10/11/2011 at 14:10 | Permalink

    Pues yo he de comentar al respecto una receta que me dieron un verano hace muuchos años en el pueblo de un amigo al que fui a pasar las fiestas y tenia yo una diarrea… Medio vaso de leche. zumo de medio Limón Se corta y sabe a rayos (o no, depende de tus gustos, a mi no me sabe mal) te lo tomas de un trago Adios Diarrea.

    Y es una receta que llevo años usando cuando tengo diarrea y, a “mi me funciona”. y también he tomado muchas veces cafe con leche y un zumito para desayunar y en las tiendas existen los multifrutas con leche, esos son sanos o llevan conservantes y quimicos para que no se estropee y siente mal??

  10. Gravatar J | 10/11/2011 at 14:47 | Permalink

    Vaya, yo que pensé que ibas a contar alguna de las recetas… lástima…

  11. Gravatar Dani | 10/11/2011 at 14:54 | Permalink

    Estoy con Macluskey, me parece que lo más lógico es que este mito se haya originado por la intolerancia a la lactosa. Además, la fruta tiene un sabor raro después de tomar leche, y puede que algo de eso haya influido.

    Pero, ahora que lo pienso, ¿no anuncian todos los días en la tele bebidas con dos frutas que son leche y zumo a la vez? No digo nombres, pero están muuuy extendidos, y hasta ahora, nadie se ha quejado.

  12. Gravatar SergioZgz | 10/11/2011 at 16:37 | Permalink

    Acabo de volver de la India y mi mujer se ha vuelto “adicta” al Paneer gracias por decirme como puedo hacerlo :D ahora a buscar recetas :D :D

  13. Gravatar Teresa | 10/11/2011 at 17:33 | Permalink

    Pues yo llevo toda la vida tomando la leche fría con zumo de naranja recién exprimido en verano y nunca he tenido ningún problema gástrico…

  14. Gravatar Apolo_punk | 10/11/2011 at 17:54 | Permalink

    la fresa es ácida y hacemos batidos de fresa natural ríquisimos.

  15. Gravatar mischorradas | 10/11/2011 at 18:08 | Permalink

    Es que el problema no es que la leche esté cortada, sino el porqué de que lo esté. Si se corta porque está llena de bacterias generando probablemente toxinas (y estando ellas mismas), entonces es un grave problema. Si eres tú quien la corta, no hay problema. Pero claro… para creerte esto tal vez tengas que estudiar química y biología…

  16. Gravatar Argus | 10/11/2011 at 18:10 | Permalink

    Creo que más que una cuestión de acidez es una cuestión de intolerancia a la lactosa como se ha comentado ya y quizá también tenga cierta componente psicológica. Según qué frutas y qué lácteos yo los tolero bien, pero sólo leer el comentario 2 de Gothmoth se me han revuelto las tripas. Hay algo en la mezcla de una manzana verde con la leche, que ya los ojos saben que no va a acabar bien la cosa…

  17. Gravatar TheCat | 10/11/2011 at 18:10 | Permalink

    Mi abuela también decía algo parecido, aunque nunca he creído en ello. Siempre pensé que se trataba de un argumento para que los niños no pidieran más comida tras beber la leche, pensando en una época (al menos en el caso de mis abuelos) en la que la comida escaseaba.

  18. Gravatar futurama | 10/11/2011 at 18:19 | Permalink

    Te aseguro que te bebes un vaso de leche de los que me tomaba de crío, recién ordeñada (y recién hervida en casa, con la peste que se ponía) y luego no tenías narices ni de acercarte a un zumo de naranja. Puede ser que fuera algo condicionado por la leyenda o que el cuerpo diga “yo así no, o ácido o base, pero con todo no puedo”. Yo si creo, sin base de ningún tipo, que hay combinaciones de comida que siente mejor que otras y hay gente que lo nota más que otra

  19. Gravatar Alberto | 10/11/2011 at 18:47 | Permalink

    Mi experiencia personal: de pequeño los mezclaba y de adulto no. No me produce estragos la combinación, pero mi digestión, es distinta, pesada y lenta. Y no lo achaco al ácido. En verano tomo granizado de leche cortada con limón a todas horas y no me pasa nada.

    Pero leche y zumo de naranja en el desayuno no lo combino y mira que sé perfectamente que no puede ser por el ácido, esta reflexión que haces aquí es muy vieja. Debe ser otra cosa…

    Y fijaté, yo tomo más de un litro de leche diario,pero la leche caliente por la mañana no me sienta bien, tiene que ser fría o a temperatura ambiente. El resto del día no me sienta mal, pero me hace digestiones raras. ¿Cómo se explica eso?

    El café en ayunas me da velocidad intestinal, pero no si lo tomo a media mañana o después de comer. ¿Y cuál sera la razón?

    Me parece que debe haber más motivos que lo de mezclar una base y un ácido o ser intolerante a la lactosa.

  20. Gravatar Gerardo | 10/11/2011 at 18:48 | Permalink

    Ni el desayuno típico español, café con leche y zumo de naranja, convencerá a los obcecados.

    Escribí sobre una superstición parecida hace tiempo, por si te apetece leerlo. Es la primera entrada de mi blog, ahora que me fijo: La leyenda hidrofóbica del pulpo a la gallega.

    Yo no tuve comentaristas indignados. Antes, para obtener esas reacciones, había que meterse al menos con Iker Jiménez. Parece que el nivel baja.

    Un saludo

  21. Gravatar David | 10/11/2011 at 19:07 | Permalink

    Yo creo que todo el mito viene porque la leche cortada da mal rollo. Y da mal rollo, porque si encuentras leche cortada o calientas leche y se corta, quiere decir que está “mala” (hay poblaciones de bacterias tóxicas en abundancia) y te puede sentar muy mal. De ahí se saca que la leche cortada es mala (sin distinguir por qué se ha cortado) y por tanto no se debe cortar nunca.

    Me ha parecido bueno el artículo con dos peros. Si bien no es malo que la leche se corte (sucede de manera natural) si puede ser malo tomar tras ella zumos por alguna otra causa (en la leche hay muchos componentes que pueden implicar reacciones). Sólo un estudio estadístico podría verificar si tomar leche con zumos es bueno o malo.

    La RICOTTA no es un queso, es requesón, exactamente lo mismo. Por tanto está formado por proteínas del suero de leche y no por la proteína caseína, que es de la que se compone el queso. Cuando tu cortas leche, precipitas la caseína. Pero se queda nen suspensión en el suero otras proteínas. Si tomas el suero y haces precipitar las proteínas por cocción (ricotta = recocción) consigues que precipiten estas proteínas y obtienes la ricotta o requesón.

    Un saludo.

  22. Gravatar Apolo_punk | 10/11/2011 at 19:16 | Permalink

    Futurama, yo he tomado leche pura de vaca ordeñáda sin cocer, recien salidita de la vaca y luego de postre una manzana de las de sidra super acida y aqui sigo.

  23. Gravatar Brigo | 10/11/2011 at 20:03 | Permalink

    @SergioZgz En mi casa, de toda la vida, se corta la leche para hacer ricotta. Lo único que tienes que tener en cuenta es en utilizar leche fresca y entera. Con las otras obtienes menos cantidad de queso, que ya de por sí es poco.

  24. Gravatar David | 10/11/2011 at 20:32 | Permalink

    Buenas por segunda vez, me he acordado ahora de otra “mezcla” que la gente no quiere: alcohol + leche. en mis tiempos de camarero, había mucha gente que no queria un chupito que llevara batido o nata montada porque se les cortaba con el alcohol que llevaban ingerido. Yo he tomado muchos batidos con licores diversos y chupitos con nata o batidos y nunca he notado nada raro. Bueno, al día siguiente resacas mas o menos gordas, pero nunca pensé que era por tomar batido, siempre pensé que era por haber tomados decenas de copas…

  25. Gravatar futurama | 10/11/2011 at 20:59 | Permalink

    Apolo_punk, yo no digo que sea cierto o no, sólo que ha mí me producía una reacción similar a la de la leyenda. David, no me parece descabellado a priori que el cuerpo “interprete” de manera diferente dos alimentos mezclados que por separado, incluso el orden en que los tomas. La digestión comienza en el cerebro con lo datos de la vista el olfato, el oído, luego con las papilas, … y que esta “interpretación”esta condicionado por la cultura. Ponle cabrales a un chino y veras que cara pone nada más verlo, y olerlo! le sentará mal seguro, y es posible que incluso le provoque vómitos o diarreas.

  26. Gravatar Gaius | 10/11/2011 at 21:11 | Permalink

    Muy bueno el artículo. Tampoco estaría nada mal uno sobre la falacia de que es malo beber agua con el bonito.

  27. Gravatar mameluco | 10/11/2011 at 21:35 | Permalink

    Autor, Autor nunca te has leido los ingredientes de Bifrutas o algun zumito de esos … parece mentira que tengas que hacer un articulo sobre una cosa QUE VIENE ESCRITA EN LOS INGREDIENTES DE MUCHOS ZUMOS CON LECHE.

  28. Gravatar Antonio | 11/11/2011 at 00:28 | Permalink

    Pues el mató o requesón (http://es.wikipedia.org/wiki/Mat%C3%B3) está buenísimo y no es más que leche cortada con limón.

    Saludos y gran artículo como siempre!

  29. Gravatar kevin9410 | 11/11/2011 at 05:42 | Permalink

    pero segun recuerdo en mi clase de biologia me enseñaron que las enzimas son muy sensibles a los cambios de pH y temperatura. y segun recuerdo, el problema (de existir) no seria por que se corte la leche, sino porque al cambiar el pH en el estomago la lactasa (enzima que procesa la lactosa) no es capaz de “digerir” toda la lactosa y se tendria un efecto similar al de un intolerante. tengo un amigo biologo, tendria que preguntarle sobre el tema para poder confirmar.

  30. Gravatar Cristian | 11/11/2011 at 07:34 | Permalink

    Recuerdo haber escuchado mucho esta falacia cuando era yo un niño, pero era el combinar leche con sandía…

  31. Gravatar B | 11/11/2011 at 11:43 | Permalink

    ERROR! un día tomé un batido de plátano con leche y un rato después un después un zumo de naranja. Os puedo asegurar que nunca se me olvidará. El mayor error de mi vida. Dolor y vómitos de noche y de madrugada.

  32. Gravatar Jorge Muzio | 11/11/2011 at 15:22 | Permalink

    Este tema me recuerda a otro parecido que dice que no se debe comer fruta despues de haber ingerido cualquier tipo de carne, pues la carne se digiere en el estomago y la fruta en el intestino. Entonces dicen que la fruta no puede pasar libremente al intestino y provoca problemas en la digestión. El lema era comer frutas con el estomago “vacío”.

  33. Gravatar Juancho | 11/11/2011 at 17:06 | Permalink

    Muy buen trabajo Pedro. Una Tía, bien anciana por lo demás, me decía que hasta me podía morir por tomar leche y despues zumo. Todavía estoy vivito y coleando y no me ha pasado nada extraño.

    Quisiera agregar otra falacia, que en realidad no se si es tan falacia o no, de los alimentos transgénicos. Dicen que hacen mal a la salud y otras cosas raras, quisiera que pudieras exponer algo sobre el tema, ya que he escuchado muchas opiniones en ambos sentidos.

    Saludos y reitero lo excelente de tu trabajo.

  34. Gravatar Juan Carlos | 11/11/2011 at 18:33 | Permalink

    Pues yo he tomado las dos cosas toda mi vida y aun sigo aqui….. :)

    Saludos

  35. Gravatar Mairento | 11/11/2011 at 21:06 | Permalink

    Lo de después de beber leche, no comas fruta no lo había escuchado nunca.

    Lo que si había escuchado es que si vas a beber alcohol, no bebas leche.

    Pero claro, sentirse mal después de haber bebido un vaso de leche y 8 de whisky es bastante comprensible jajaja.

  36. Gravatar josecb | 12/11/2011 at 17:31 | Permalink
    ERROR! un día tomé un batido de plátano con leche y un rato después un después un zumo de naranja. Os puedo asegurar que nunca se me olvidará. El mayor error de mi vida. Dolor y vómitos de noche y de madrugada.

    Lo cual no quiere decir nada, solo que a ti te sentó mal.

    Personalmente yo suelo beber zumo antes o después de la leche con bastante frecuencia. Por ahora no me ha pasado nada, aunque estoy de acuerdo con Guille.

  37. Gravatar Ghortaur | 16/11/2011 at 15:32 | Permalink

    Echaba de menos esta serie, aunque si es por falta de temas podria sugerir un articulo dedicado a cuanto hay de verdad en la prohibicion de no bañarnos en la playa o la piscina despues de comer drante dos horas para prevenir posibles cortes de digestión y que tantos veranos nos ha amargado cuando eramos niños.

  38. Gravatar Dani | 16/11/2011 at 19:25 | Permalink

    Yo me uno a la petición de Ghortaur, la gente del centro y norte de Europa fliparon cuando les comenté esto. Incluso los suecos lo hacen con agua helada en sus “sauna parties”.

  39. Gravatar Perros | 24/11/2011 at 20:30 | Permalink

    Yo siempre he bebido las dos cosas a la vez aún estoy aquí, jeje.

  40. Gravatar Erik Hernandez Contr | 29/11/2011 at 00:30 | Permalink

    Como amo al Tamiz y admiro a Pedro (el Amo de los Calabozos) por tan buenas explicaciones y simplistas; por ejemplo el de el microondas me sirvió para que mi madre entendiera que no causa mutantes el hecho de usarlo.

    Saludos.

    PD. estoy esperando el siguiente Elemento en la serie conoce tus elementos.

  41. Gravatar Josue Olivares | 15/12/2011 at 10:43 | Permalink

    A mi me pasa que cuando dejo de tomar leche por un tiempo prolongado (meses) y vuelvo a tomar con lo que sea es seguro que acabare en el baño

  42. Gravatar Salva | 28/06/2012 at 09:22 | Permalink

    Vale, ya no me da miedo darle a la primogénita un batido y un zumo después..

  43. Gravatar Dennis Quezada | 19/08/2012 at 22:06 | Permalink

    Sugerencia para nueva entrada en esta serie: El falso mito de los pollos con hormonas: Este es un mito falso muy extendido. Ayúdemos a las personas a tomar buenas decisiones para su salud, erradicando de una vez este y otros mitos urbanos falsos. Mucha gente se priva de comer pollo por él. Si los pollos tuvieran hormonas de crecimiento, que son carísimas, el kilo de pollo costaría 50.000 pesos. La forma en que los pollos crecen rápidamente se debe a la manipulación genética de la especie americana que es utilizada en los criaderos (distinta del pollo de campo). Acá un reportaje del Ministerio de Agricultura al respecto.

    http://www.viveagro.cl/​index.php/​el-falso-mito-de-los-pollos-con​-hormonas/

  44. Gravatar Anonymous | 11/11/2012 at 20:04 | Permalink

    cuando necesitas “un mal estomacal” es como un auto y un combustible,un misil y su carga,una vacuna y su medio de soporte:la leche es el medio,q da soporte no al “acido cortador”,sino al organismo q qiere poblarlo,toma yogur y no te va a hacer nada xq son organismos “domesticados”(y obvio,otro organismo no lo puebla),sino nadie lo tomaria nunca comas queso y palta (aguacate) el queso es lacteo,y la palta:acido?,es fruta FRESCA,esa palabra es la q no he visto tomada en cuenta,entonces,faltaria un organismo con ganas de habitar esa “zona”,MUCHO ANTES DE QUE LLEGUE AL SUPER ACIDO ESTOMAGO,encuentra el organismo en tu boca no tienes q ir mas lejos,el medio te da los suficientes

  45. Gravatar Anonymous | 11/11/2012 at 20:04 | Permalink

    y por cierto:quien paga los platos rotos por el estomago,es el higado,come mucha grasa por dias,con un estomago cargado de una comunidad de organismos de alimentos ACUMULADOS,a nadie le da males estomacales por tener un estomago purgado(cosa q en estos dias ya no se hace),lo que haces al enfermarte es intoxicarte y usando tu esceptica “logica”,no necesita alguien hablarte de terminos cientificos para refutar loq dices,pues denotaria q ese cientifico no aprendio nada en su labor,quiza a esos les quites el merito,xq no llegan a ningun lado rebaja el merito a cuanta pagina hable de acido,q es la mayoria,pero nunca veras q laguien diga q es bueno hacer loq dices,xq tampoco hay sustento cientifico,no los das

  46. Gravatar Anonymous | 11/11/2012 at 20:05 | Permalink

    lo olvidaba:personas q abusaron de su estomago,lo han perdido,y su alimentacion,por ello,debe suplir esa falta comiendo a horas exactas,el higado suple a tu estomago,y tu estomago suple tu “comer a deshoras” gracias por aclarar mis dudas,ahora estoy seguro de q la leche mas algo FRESCO es toxico no para mi estomago,sino para mi higado,y en el mejor de los casos,sin haberse purgado por “decadas”,en pequeñas cantidades,le haria daño a mi estomago

  47. Gravatar lohuedfi | 17/01/2013 at 16:48 | Permalink

    Hace un montón de años me paso que después de un vaso de leche caliente (no se si con café o cacao) me tomé un zumo de naranja fresquito y mi estómago no reaccionó precisamente bien….

    Pero todo hay que contarlo, después siempre que he ido a hoteles me he tomado mi zumo, mi café con leche y, si cuadraba y estaba bueno más zumo… y tan Pichi…

    Por tanto verte tu a saber porque recibió mi estómago asi aquella vez… no estaría bien, quizá la gran diferencia de temperatura entre ambos líquidos, demasiada cantidad muy rápido…. y devolví, lógicamente leche cortada, ya que como dices al llegar al estómago es lo que le pasa.

    Por otro lado, la aprensión a la leche cortada si que creo que tiene relación con que la asociemos a la “leche perdida”…

    Un saludo, perdón por la “chapa”, y gracias por el blog.

  48. Gravatar Jessica | 24/01/2013 at 06:46 | Permalink

    Lo que aveces no tomamos en cuenta o llegamos a ignorar es que nuestro cuerpo no es igual que el de los demás y nuestro metabolismo reacciona diferente que al del vecino, así como algunos no toleran los lácteos, la cafeína o alguna fruta, no a todos les cae bien tomar un vaso de zumo de naranja seguido de uno de leche. En casa puedo verlo, mi hermana se pone mal si toma jugo de naranja o mandarina después de haber bebido leche y a mi no me sucede así, por lo tanto creo que depende de cada cuerpo y la única manera de saber como vas a reaccionar es probando.

  49. Gravatar jorge | 24/01/2013 at 22:08 | Permalink

    Me gustaría que escribieseis sobre la influencia de la luna en la agricultura, en los seres vivos y en los partos. Es una falacia muy extendida. Felicitaciones por el blog, me parece muy bueno. Saludos

  50. Gravatar Anonymous | 19/03/2013 at 19:14 | Permalink

    Hay un artículo periodístico de un diario que menciona que mezclar ciertas frutas con leche realmente hace mal, ya que sus componentes químicos reaccionan creando ácidos que afectan al cuerpo humano, como por ejemplo la leche con piña. Yo en particular no creo que no se pueda comer frutas luego de tomar leche, pero si hay que tener cuidado con ciertas cosas, sobre todo en lo que tiene relación con los alimentos.

  51. Gravatar Kixotiz | 21/03/2013 at 01:16 | Permalink

    Muchas gracias Pedro por tus artículos, todos me parecieron atinados y coincido contigo. Cuando vi el encabezamiento ¡ por fin lo sabré !, era un tema que me intrigaba y pensé alguna vez en este fenómeno llegando a la misma conclusion, no puede ser el ácido de las frutas pues el ph del estómago es muy bajo, tampoco que la coagulacion de la leche la haga indigesta. Pero, y ya sabemos lo que NO LO PROVOCA, el fenómeno se dá, yo personalmente lo sufrí varias veces y no sólamente con leche líquida, mi hermana odia el queso desde tomó una naranja después de comer queso y a la media hora tuvo unos vómitos que todavia recuerda. Claves para meditar : 1)Algunas personas, despues de tomar leche o queso , si toman zumo se sienten mal, demostrado empíricamente.2)Los franceses siempre toman los quesos al final de la comida.3)Otra trdición dice que si después de la leche tomas vino no te pasará nada si luego tomas frutas.4)Origen genético??.5)No tengo explicacion lógica.

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