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Si no eres parte de la solución eres parte del precipitado

Inventos ingeniosos - El pegamento


El Cedazo - El blog comunitario de El Tamiz

El invento del que hablaremos hoy, como sucede a veces en la serie Inventos ingeniosos, no tiene nada que ver con el anterior (el teléfono). Por si no conoces esta serie, en ella miramos con detenimiento cosas que tenemos alrededor y en las que a veces no pensamos, para escudriñar su historia, el cómo y el porqué de su funcionamiento… pero en este caso unos cuantos de vosotros sí habéis pensado en el invento de hoy, porque ha sido una sugerencia común de varios lectores habituales (de ahí que le dediquemos un artículo). Hoy hablaremos del pegamento.

A diferencia de algunos de los inventos que hemos mencionado últimamente, el origen del pegamento se pierde en la prehistoria. La razón es evidente, comparando con el último artículo de la serie: conseguir hablar con alguien que está a mil kilómetros de distancia es difícil, y requiere de una tecnología relativamente avanzada. Lograr que dos cosas se adhieran utilizando alguna sustancia sólo requiere de mirar a tu alrededor y pensar un rato, y no demasiado largo.

Por lo tanto, el concepto de “pegamento”, en su forma más primitiva, se descubrió múltiples veces en lugares distintos, con éxitos variados, y es imposible dar una fecha exacta de su primera utilización. Si alguna vez has notado como tus dedos se quedaban pegados y pringosos tras tocar la resina de un pino o cualquier otro árbol resinoso, miel o agua con azúcar, sabes lo que quiero decir.

El primer uso documentado que conocemos es realmente antiguo, tanto que ni siquiera se debe al Homo sapiens: se trata de restos de alquitrán vegetal, con una huella dactilar y signos de haber sido trabajado con una herramienta de sílex, encontrados en Königsaue, Alemania. Aunque siempre es difícil estar absolutamente seguros de la fecha exacta y autoría de cosas así, los arqueólogos piensan que el trozo de alquitrán tiene unos 80 000 años y fue utilizado por una tribu Neanderthal para ayudar a unir cabezas de herramientas o armas a sus mangos. Detalles aparte, es evidente que la tecnología más primitiva produce algún tipo de pegamento de manera casi inevitable.

El alquitrán de origen vegetal ha sido, de hecho, uno de los dos tipos fundamentales de pegamento empleados por el ser humano durante milenios (en un momento hablaremos del otro). Básicamente se trata de un refinamiento del simple hecho de coger resina. Se calienta madera –que puede ser de pino, corteza de abedul u otras, dependiendo de la zona– hasta 400-700 ºC, en ausencia de oxígeno para que no arda, y el resultado es doblemente provechoso: por un lado, se obtiene carbón vegetal, que tiene un poder calorífico muy superior al de la madera. Por otro lado, se obtiene alquitrán vegetal, que es mucho más resistente que la resina y mantiene la adhesión con más intensidad y durante más tiempo.

Horno de alquitrán vegetal
Horno para producir alquitrán vegetal de Öland, Suecia (Wikipedia/FDL).

Pero hay muchas otras soluciones de baja tecnología para obtener sustancias similares, sobre todo si no importa demasiado el poder adhesivo o que la adhesión dure muchos años: puede emplearse simplemente miel o cera de abejas, clara de huevo, harina con agua, azúcar con agua, goma arábiga, látex… hay tantos métodos posibles que es absurdo plantearse una cultura, incluso aunque no tenga una tecnología avanzada, que no haya empleado más de un “pegamento” diferente.

Aparte del alquitrán de origen vegetal, el otro rey de los pegamentos naturales es la cola de origen animal, obtenida generalmente cocinando restos animales ricos en tejido conjuntivo (o conectivo). Estoy convencido, aunque no he conseguido encontrar datos de sus primeros usos más allá de los egipcios, que la cola animal tiene también su origen en la prehistoria: es aún más fácil de obtener que el alquitrán que he mencionado antes, si se dispone simplemente de un animal muerto y una olla con agua.

Cola animal
Cola animal (Wikipedia/FDL).

Tan común fue su uso desde tiempos ancestrales que el nombre que damos hoy al colágeno proviene del griego kolla, es decir, cola, ya que los griegos producían cola animal, como todas las culturas contemporáneas, a mansalva. “Colágeno” es algo así como “generador de pegamento”, tal ha sido su importancia en ese aspecto a lo largo de nuestra historia. Cuando se cocina cualquier resto que tenga colágeno (y lo hay en la piel, en los huesos, en los tendones…) éste se rompe por hidrólisis y forma una gelatina que sirve bastante bien de pegamento, aunque tiene sus limitaciones: igual que el alquitrán vegetal, no es tan resistente como los pegamentos químicos modernos, y no aguanta bien las altas temperaturas.

Sin embargo –como siempre que hablo de algo de lo que no sé, son bienvenidas las correcciones y ampliaciones–, creo que la cola de origen animal se sigue usando en determinados trabajos más o menos artesanales que requieren de sus propiedades específicas, como sucede en la construcción de algunos instrumentos musicales de categoría, ya que los pegamentos químicos impedirían poder abrirlos sin dañar la madera, y con la cola animal se puede despegar y luego volver a pegar una pieza con otra sin problemas. A veces, no ser un adhesivo muy fuerte es mejor que serlo.

Además, según lo que nos comenta dyopithecus, la estructura a nivel molecular de la cola animal curada, al ser más ordenada que la de pegamentos sintéticos, transmite mejor el sonido entre piezas del instrumento.

De modo que, durante milenios, empleamos básicamente materia vegetal o animal “cocinada” para producir sustancias pegajosas, que funcionaban bastante bien pero no pegaban con demasiada intensidad ni duraban mucho tiempo. Para llegar más allá hacía falta una química científica, algo que nos llevó bastante desarrollar, y sobre todo una química orgánica avanzada, por razones que discutiremos luego. Hacían falta pegamentos químicos, y tuvimos que esperar hasta el siglo XX para obtenerlos – son esos pegamentos los que tú, querido y paciente lector de El Tamiz, has utilizado seguramente a lo largo de tu vida, aunque los nombres técnicos son bastante más raros que los que solemos emplear.

En 1912, el químico alemán Fritz Klatte nos proporcionó el primero de ellos. Klatte descubrió que, al hacer reaccionar eteno (o etileno, C2H4) con el ácido acético (CH3COOH) del vinagre, se obtenía agua y otro compuesto, el acetato de vinilo (C4H6O2); y este compuesto podía unirse a sí mismo, formando larguísimas cadenas con eslabones de acetato de vinilo. Se obtenía así un polímero gomoso, flexible y de olor intenso: el poliacetato de vinilo o PVA (del inglés polyvinyl acetate).

poliacetato de vinilo, cola blanca
poliacetato de vinilo (cola blanca).

Es posible que ese nombre no te diga mucho, pero te aseguro que lo has utilizado muchas veces: no es ni más ni menos que la base de la cola blanca. Básicamente, el PVA forma una emulsión con agua, y cuando se deja al aire, el agua se va evaporando, la cola se seca y se endurece. Aunque ya sé que desde entonces hemos desarrollado pegamentos más resistentes y que se fijan antes, el PVA fue una verdadera revolución en la historia del pegamento: demostró que, utilizando nuestros conocimientos químicos, podíamos crear un adhesivo más potente que los naturales que habíamos empleado hasta entonces. Además, la cola blanca es baratísima de producir y menos peligrosa que muchos otros adhesivos químicos, con lo que seguimos utilizándola hoy en día.

El siguiente avance necesario era obtener un adhesivo rápido: algo que no requiriese de un largo secado, como el del poliacetato de vinilo. Para eso hubo que esperar de nuevo a que la química orgánica avanzase, y a que se produjese una de esas coincidencias sin las que esta serie sería mucho más aburrida. Puedo garantizar que, igual que la cola blanca, también lo conoces y lo has utilizado, pero remontémonos a sus sorprendentes orígenes.

El año: 1942, en plena Segunda Guerra Mundial. En los laboratorios de la empresa Kodak, Harry Coover se encontraba experimentando con diversas resinas acrílicas para tratar de obtener un plástico transparente que pudiera emplearse en las miras telescópicas de los rifles. Como sucede en estos casos, hubo muchos ensayos, mucha prueba y error: algunos materiales no eran suficientemente transparentes, otros no tenían la suficiente consistencia… y uno de ellos era insufrible, endiabladamente pegajoso. Se trataba del metil 2-cianoacrilato (C5H5NO2), y Coover, evidentemente, lo descartó.

metil 2-cianoacrilato
Estructura del metil 2-cianoacrilato (Dominio público).

Supeglue

Sin embargo, unos años después, en 1951 Coover volvió a toparse con este pegajoso compuesto de nuevo. Esta vez estaba trabajando para Eastman junto con Fred Joyner para desarrollar un plástico transparente para la cabina de aviones de combate. Sí, lo has adivinado: el metil 2-cianoacrilato hizo su aparición y fue descartado por pegajoso una segunda vez. Pero en este caso Coover, Joyner y la propia empresa no dejaron la cosa ahí, y siguieron experimentando con el compuesto y otros similares (llamados, en general, cianoacrilatos), pero esta vez para lo que de verdad servían: para pegar cosas.

En 1958 la empresa patentó el Eastman #910, y los cianoacrilatos pronto se convirtieron en una revolución, y fueron comercializados con muchos nombres diferentes por empresas distintas. Aunque las propiedades de unos y otros eran relativamente distintas, todos tenían unas propiedades fundamentales en común, y siguen siendo hoy uno de los pegamentos más utilizados. Dependiendo del país en el que vivas, habrás empleado cianoacrilatos bajo el nombre de Loctite, Superglue (que puedes ver a la izquierda (Wikipedia/FDL), Krazy Glue, Kola Loka, La gotita, Pegaloca…, de modo que estoy seguro de que conoces bien su comportamiento y apariencia.

Sin embargo, puede que no sepas algunas cosas curiosas sobre los cianoacrilatos. Por ejemplo, mientras que la cola blanca se endurece cuando se seca, decir que un cianoacrilato “se seca”, aunque todos nos entendamos, es incorrecto. No sólo eso, es lo más alejado de la realidad que podría decirse, porque estos compuestos funcionan exactamente al revés: en su forma líquida, las moléculas están sueltas, pero cuando se ponen en contacto con iones hidroxilo (OH-), el cianoacrilato hace lo mismo que Klatte había logrado con el acetato de vinilo: se polimeriza. Forma largas cadenas, se convierte en un sólido y “se seca”.

Pero ¿dónde se encuentran más comúnmente iones hidroxilo? ¡En el agua! Si tratases de pegar algo con un cianoacrilato y no hubiera ni pizca de agua cerca, no conseguirías pegar nada, porque lo que hace no es “secarse”, es “humedecerse” para volverse sólido. Evidentemente, no hacen falta muchos iones OH- para que estos compuestos se polimericen, o estaríamos mojándolos para pegar cosas. Simplemente con la humedad del aire basta. De hecho, si te dejas un bote abierto, el problema no es que se evapore nada (los cianocrilatos se evaporan y pueden resultar tóxicos, pero eso no hace que se “sequen”), sino que entre aire húmedo y esto haga que se polimerice y solidifique.

Por eso probablemente has notado una propiedad bastante irritante de estos pegamentos: estás intentando pegar algo, y no lo consigues bien. Sin embargo, te cae una gotita en el dedo, tocas otro dedo… ¡y se quedan pegados con una rapidez tremenda! ¿Por qué? Porque nuestra piel suele estar bastante más húmeda que el ambiente, con lo que somos perfectos para que los cianoacrilatos se polimericen sobre nosotros (esto es importante, y de ello hablaremos en un momento).

Ya sé que saber todo esto no es demasiado práctico (aunque espero que sí curioso), pero sí puedo darte información que te sirva la próxima vez que uses un cianoacrilato (además de poder decir “voy a usar un cianoacrilato” y ganarte el respeto de tus amigos y familiares… o tal vez no): si no consigues que dos superficies se peguen bien, prueba a echar tu aliento sobre ellas justo antes de poner el pegamento. La humedad “extra” puede ayudar bastante.

Otro dato que también puede resultarte útil: los cianoacrilatos reaccionan con algunas fibras naturales, como el algodón, de manera exotérmica, con lo que las calientan, y si la temperatura es lo suficientemente alta pueden llegar a hacerlas arder. Moraleja: no pegues cosas de algodón con cianoacrilatos así como así, o te puedes encontrar con esto:

Por otro lado, si estás perdido en el bosque y no tienes cerillas, pero sí una algodón y Superglue… pues ya sabes. Y, ya que hablamos de supervivencia, los cianoacrilatos también se utilizan en medicina: su “avidez de agua” los hace adhesivos casi perfectos para cerrar heridas, que suelen estar bien húmedas. Se realizaron ya pruebas en la Guerra de Vietnam, aunque los primeros cianoacrilatos, como el metil 2-cianoacrilato de Coover, eran irritantes de la piel. Aunque los pegamentos comerciales de hoy, en su mayoría, también lo son (porque pegan mejor que los que no lo son), hoy en día se emplean cianoacrilatos no irritantes como sustitutos de los famosos “puntos” en determinadas situaciones – no sé cuándo ni cómo, así que si hay algún médico en la sala que sepa de esto, ampliamos un poco el artículo.

Otra propiedad curiosa (y que no está de más conocer) de los cianoacrilatos es que, si la temperatura baja lo suficiente, se vuelven frágiles y quebradizos. Si tienes algún objeto pegado que quieres separar pero no tienes acceso a la superficie pegada (si lo tienes, sigue leyendo), puedes conseguir separarlo metiéndolo en el congelador, ¡si cabe, claro!

Finalmente, los cianoacrilatos se disuelven muy bien en diversas sustancias orgánicas. Como he dicho antes, mojar estos pegamentos para reblandecerlos no sirve de nada (salvo que el agua esté muy, muy caliente, pero entonces no es el agua quien lo logra, sino el calor), pero pueden emplearse disolventes orgánicos. El mejor de todos es el cloruro de metileno (o cloruro de meteno), que desgraciadamente es tóxico. El más empleado por su ubicuidad es la propanona, la acetona del quitaesmalte.

Antes de seguir con algunos otros pegamentos químicos modernos, ¿ves ya en qué se parecen todos los que hemos descrito hasta ahora? Aunque unos pegamentos funcionan de manera diferente a otros a nivel microscópico, la idea general es siempre la misma, y voy a tratar de explicarla de la manera más sencilla posible. Si eres químico, tápate los ojos o visita alguna página seria, o puede que sufras manía homicida cuando leas los siguientes párrafos y te veas expuesto a las simplificaciones que voy a hacer. Estas avisado.

Todos los adhesivos que hemos mencionado tienen dos cosas en común: moléculas larguísimas, en una emulsión de algún líquido en unos casos, o “rotas” en sus eslabones en otros, pero en estado más o menos líquido, con viscosidad variable en cualquier caso; y un endurecimiento, ya sea por la evaporación del disolvente o por la reacción con algún compuesto, que o bien construye esas largas cadenas (polímeros) o bien las fija cuando se quedan sin el líquido. Y todos tienen estas cosas en común por algo, claro.

Básicamente, cualquier pegamento es muy “móvil” cuando no se ha “curado”: o bien los eslabones de los polímeros o bien los propios polímeros, al formar parte de un líquido, pueden moverse con relativa libertad, de modo que se entrelazan alegremente unos con otros, se introducen en los poros de los materiales con los que entran en contacto, e incluso se unen en distintos puntos a esos materiales debido a enlaces de hidrógeno, fuerzas de van der Waals o incluso enlaces químicos “de verdad”. Si no pudieran moverse con esa libertad, tal vez en algunos puntos se uniesen a los otros materiales por casualidad, pero no podrían “encajar” en tantos puntos de anclaje como lo hacen mientras son “libres”.

La segunda parte del proceso es justo la contraria: algo desencadena una “solidificación”, y los polímeros se quedan donde están, sin posibilidad de moverse con tanta libertad como antes. Antes estaban más o menos entrelazados entre ellos aunque se podían deslizar, pero ahora esos “nudos” los amarran, creando una masa consistente. Y antes se habían deslizado sobre los materiales que tocaban, retorciéndose y adaptándose a ellos hasta formar muchos “puntos de anclaje”, químicos o simplemente físicos. Pero con la nueva inmovilidad tras “secarse” (ya hemos visto que esto puede significar justo lo contrario, pero entiendes lo que quiero decir), todos esos puntos de anclaje son ahora permanentes.

Por eso, cuando se ha curado, puedes tocar el pegamento sin quedarte pegado: puede que las moléculas de tu dedo formen, por casualidad, algún enlace con alguno de los polímeros, pero como éstos no pueden moverse para colocar sus eslabones en los sitios adecuados, no se conseguirá formar ni de lejos el número necesario de enlaces para que lo notes. La inmovilidad de los polímeros los incapacita para “agarrarse” a nada de forma eficaz.

Lo que se tiene entonces es una especie de madeja de miles de millones de hilos, que forman nudos unos con otros y que están unidos al otro material, con fuerzas muy pequeñas en cada punto, pero en millones de puntos. La fuerza que logran todos juntos puede llegar a ser muy grande, ya que se trata de “hilos” de tamaño molecular, con lo que hay una cantidad ingente de ellos por unidad de superficie.

¿Qué es lo que determina entonces las propiedades de uno u otro pegamento de los que hemos hablado y de los que hablaremos en un momento? Por un lado, el grado de resistencia, que depende del tamaño de los polímeros, el número de “puntos de anclaje” que pueden formar con los distintos materiales y la fuerza de esos enlaces, que depende de si son físicos o químicos y de qué clase. Por otro, el tipo de condiciones que desatan el “curado” del pegamento – temperatura, compuestos químicos, humedad, lo que sea, y el tiempo que se tarda en producir ese “secado”. Y finalmente, el tipo de condiciones que pueden volver de nuevo “móviles” a los polímeros, o romper sus eslabones – una vez más, temperatura, humedad, compuestos químicos como la acetona, etc.

De modo que, si te explico cómo funcionan algunos otros de los pegamentos modernos, verás que son similares en concepto a los que hemos visto, y no voy a detenerme tanto en ellos porque tampoco es para eso. Son muy comunes las resinas epoxi, que funcionan de un modo similar a los cianoacrilatos.

Si las has usado, sabes que son dos “pastas” diferentes, que suelen tener colores diferenciados para que no haya confusiones y que a veces se llaman “resina” y “endurecedor”. Por separado, son más o menos viscosas: cada una de ellas está formada por monómeros (“eslabones” de la futura cadena), que no se unen unos a otros. Sin embargo, cada extremo de los eslabones de la resina puede unirse a un extremo de los eslabones del endurecedor, y también a los materiales con los que entra en contacto. Por lo tanto, cuando se mezclan las dos pastas, rápidamente los eslabones van enlazándose unos con otros, alternados los de la resina y el endurecedor, con lo que se produce la polimerización, es decir, la formación de los largos “hilos” que se entrelazan y proporcionan la resistencia al pegamento ya curado.

<img src=”http://eltamiz.com/images/2009/June/epoxi.jpg” alt=”Resina epoxi” /
Resina epoxi (Wikipedia/FDL).

Las resinas epoxi se utilizan en muchos campos, y especialmente en la industria, ya que son de los pegamentos industriales más resistentes. Fueron desarrolladas en los años 30 por Grenlee y Castan, y no son tan frecuentemente usadas como los cianoacrilatos o el poliacetato de vinilo, porque son más caras y, según el tipo, pueden ser más tóxicas.

Finalmente, no quiero terminar sin mencionar los pegamentos termofusibles, que tienen un mecanismo de funcionamiento que estoy seguro comprenderás bien si has entendido lo anterior. Estos pegamentos están formados por polímeros que pueden deslizarse unos sobre otros cuando superan cierta temperatura (dependiendo del uso que se le quiera dar y el peligro que se quiera aceptar al emplearlos, se elige una temperatura u otra), con lo que se licúan y fluyen muy bien, como fideos recién hechos. Por tanto, normalmente se introduce una barra del polímero en una pistola de pegamento, que tiene una resistencia eléctrica que calienta el polímero por encima de su temperatura de fusión, con lo que por el “cañón” de la pistola sale un fluido viscoso formado por cadenas del polímero “resbaladizas”, que luego, al enfriarse de nuevo, vuelven a entrelazarse y pegarse entre ellos, atrapándose unos a otros y al material sobre el que se han vertido.

Pegamento termofusible
Pistola de pegamento termofusible (Wikipedia/FDL).

Desde luego, hay muchos otros tipos de pegamentos y colas, pero creo que tras hablar de estos puedes comprender el mecanismo básico de funcionamiento de todos los demás. Según avanza nuestra ingeniería química, somos capaces de crear pegamentos más resistentes, que soporten una variedad de condiciones mayor, y que se “curen” más deprisa… idealmente, reduciendo al mismo tiempo su toxicidad, aunque todo esto depende, por supuesto, del fin al que queremos destinarlos, ya que a veces estamos dispuestos a renunciar a alguna de estas propiedades para que otra sea como deseamos.

Espero que, especialmente quienes pedísteis esta entrada, hayáis disfrutado con tanta palabreja extraña y sepáis más o menos lo que está pasando cuando hagáis reaccionar el cianoacrilato con el H2O del ambiente para “atar” una superficie a otra con polímeros. Se siguen aceptando sugerencias para las próximas entregas de la serie. En la próxima hablaremos del jabón.

Para saber más (en general, si doy un enlace en español y otro en inglés, el segundo es más completo):

Inventos ingeniosos, Química, Tecnología

52 comentarios

De: meneame.net
2009-06-04 18:34:09

Inventos ingeniosos - El pegamento...

"El origen del pegamento se pierde en la prehistoria. La razón es evidente, comparando con el último artículo de la serie: conseguir hablar con alguien que está a mil kilómetros de distancia es difícil, y requiere de una tecnología relativamente a...


De: Brigo
2009-06-04 20:58:25

Muy entretenido. Sobre los pegamentos termofusibles, cualquier plástico puede ser calentado y acercado a una superficie para que se quede pegado. En ese sentido se podría añadir la termofusibilidad a su larga lista de características interesantes.


De: RyAnG
2009-06-04 21:51:18

Brigo: "cualquier plástico puede ser calentado y acercado a una superficie para que se quede pegado"

O para que te quede una cicatriz de por vida y casi quedarte sin dedo. Te lo digo por experiencia. ;)

Niños, no calentéis plásticos sin supervisión de un adulto responsable.


De: Macluskey
2009-06-04 22:41:32

Excelente artículo Pedro... ¡Menuda novedad!

Pero te has dejado uno de los más curiosos... el pegamento del Post-it.

Parece que no sé qué ingeniero químico (creo que de Scotch) estaba intentando hallar un pegamento superfuerte... y le salió una castaña que se pegaba y despegaba con gran facilidad... pero se podía pegar y despegar una y otra vez.

El hombre (seguro que hay información de sobra en la red, pero estoy vago) lo iba a desechar, por mal pegamento, pero se le iluminó el magín, lo puso en unas hojas que repartió a las secretarias por si lo querían usar... al cabo de una semana estaban los cubículos llenitos de hojitas pegadas: había nacido el hoy omnipresente Post-it.

Por lo demás, un artículo completo, completo...

Y para el próximo, mi petición: El Reloj. Hala!

Saludos


De: Román
2009-06-05 00:43:44

No soy médico ni sé como utilizan los médicos el cianoacrilato para cerrar heridas. Pero sí, yo lo he utilizado muchas veces en heridas mías y de otras personas (aún no entiendo como se atrevieron). Y no hablo de heridas pequeñas, sino algunas realmente considerables.
Si se trata de una herida cortante y lo suficientemente larga lo que hago es imitar a los puntos de sutura (hago caminos de cianoacrilato que cruzan a la herida en varios puntos), si la herida es más pequeña le hago una "tapa" completa de pegamento. A los 3 días el cianocrilato se despega solo de la piel, de ser necesario vuelvo a aplicar una o dos veces más.
Sé que no utilizo la variedad de pegamento que se debería usar (aunque nunca vi que se irritara la piel), sé que se debería consultar a un profesional, etc. Pero he hecho maravillas con heridas grandes (cicatrices casi imperceptibles) y en los casos de cortes pequeños en los dedos puedo volver a utilizarlos a los pocos minutos del corte.
Como dije: no soy médico, si me imitan que sea bajo su propia responsabilidad.

Por otro lado, pero siguiendo con los cianoacrilatos, es curiosa la reacción que producen con el bicarbonato de sodio; crean un sólido de una dureza extrema. Tanto que, quien me lo enseño, lo utilizaba para reparar engranajes plásticos (a los que le faltaba algún diente) de impresoras laser e inkjet.
Yo lo he utilizado para un sin fin de reparaciones; aunque hasta ahora no le encontré utilidad médica.


De: Fernando
2009-06-05 08:17:43

Excelente artículo!!
Tengo una duda: El Cemento de contacto.
Siempre me pregunte como pega, porque su método de uso me confunde: Se aplica en las dos superficies cuando esta pegajoso (Hasta aquí lo entiendo, los monómeros penetran en los poros y tal) Y cuando esta "seco" (no pegajoso) se deben unir las superficies.
No entiendo que cuando estén los polímeros formados sean capaces de unirse con otros polímeros formados.
(podría buscarlo en google, pero quiero darle alguien que sepa la oportunidad de hacer un buen comentario y ampliar el artículo ) XD


De: J
2009-06-05 10:10:08

Fui quién sugirió el artículo y solo puedo decir que ha resuelto con creces las dudas que tenía.


De: hidrargyro
2009-06-05 12:16:54

hola pedro hace mucho que no me expresaba (creo que desde esas maravillosas particulas, ah que buena serie, ojala continue!!) muy bueno este capitulo del pegamento, me aclaro muchas cosas, queria aprovechar para pedirte que hables del motor de combustion interna, me parce uno de los inventos mas geniales e ingeniosos que hay, gracias pedro por anticipado!!


De: Captain Miller
2009-06-05 13:19:20

Sobre los pegamentos para cerrar heridas creo haber visto en algún partido de fútbol como algún médico lo usaba para cerrar alguna herida como una ceja rota o algo por el estilo. Mucho más rápido que poner puntos y menos doloroso.


De: F
2009-06-05 16:45:28

Lo que se pone cuando hay una ceja rota o un corte pequeño en los partidos es vaselina


De: Rober
2009-06-05 18:39:39

En mi opinión, esta serie de los inventos es la mejor de todas. Y este artículo del pegamento, de los mejores de la serie (con el del lápiz, que sigue siendo mi preferido) ¡ Qué cantidad de cosas que desconocía de los humildes pegamentos ! (también en los comentarios)

Me uno efusivamente a Macluskey para pedir el reloj:

¡¡ Reloj !! ¡¡ Reloj !! ¡¡ Reloooooooj !!

Y una vez más, muchas, muchas gracias por tu dedicación.


De: Miller.Cus
2009-06-05 20:26:30

Excelente artículo! Creo que ya lo comentaron, pero me hubiera gustado leer algo acerca del invento del Post-It. Porque igual no es verdad toda esa leyenda del pegamento suave que se volvió famoso, pero es que está muy extendida esa historia. En fin, un saludo y felicitaciones por el blog!


De: Arturo
2009-06-05 23:53:57

Excelente artículo.

De igual forma me hubiera gustado saber un poco de los pegamentos que se "pegan y despegan", pero supongo que es el mismo concepto.

Excelente artículo.

Es la pagina favorita de mi maestra de química.

xD

Suele sacar cosas de aqui, pero yo ya las he leido.

xD

Espero que pronto pueda agregar el Calcio a "Conoce tus elementos"

Mw gustaría.

Gracias.

Un saludo


De: maeghith
2009-06-06 01:15:37

¡¡¡plas plas plas plas!!! Asombroso, normalmente mi mente tiende a divagar cuando leo artículos largos, pensando en cosas relacionadas con cualquier párrafo que justo acabe de leer, pero casi no lo he hecho con este: me has dejado la mente pegada al artículo (muy apropiada la expresión, jeje).

Yo también he pensado en la leyenda de los post-its (que originales estamos), pero a mi se me ha ocurrido que en lugar de usar un producto desechado podrían haber usado alguno de los pegamentos tradicionales que mencionas.

Y para terminar con la (falta) de originalidad, el que he echado de menos, a parte de la cola de contacto que menciona Fernando (que él llama cemento de contacto, y también lo he oído llamar cemento cola), ha sido el pegamento en barra, ¿por qué no se quedan pegadas las paredes? (a parte de por que si se quedaran pegadas sería inutil XD).


De: Bill Bones
2009-06-06 17:01:50

Muy curioso el artículo, pero ahora tendré que investigar cómo funciona el pegamento o cola "de contacto", que para que funcione hay que aplicar presión...

(Por cierto, para cuando te de por los relojes: existe una relación mecánica fundamental entre los relojes mecánicos y los molinos de viento... 2 birras telepáticas para el que la halle)


De: Pedro
2009-06-06 17:08:46

Vistos los comentarios, si encuentro la suficiente información y consigo no hacer el artículo un ladrillo, hablo algo sobre el pegamento de barra, el de contacto y los post-its. Pero no prometo nada :P


De: xx32
2009-06-08 00:37:44

Desde el punto de vista de los termofusibles, ¡El agua también es pegamento!, si fuéramos una especie que no tubiera agua en el cuerpo y que existiera en un mundo helado, el agua sería un exelente material de construcción...........


De: IMBECIL
2009-06-08 02:57:27

Mi padre me llego a comentar que los cianoacrilatos se utilizan principalmente para cerrar heridas en la cabeza o procedimientos en la cabeza.


De: PrAeToRiAn
2009-06-08 19:54:44

El "pegamento" que se utiliza para suturas se llama dermabond, y efectivamente es un cianocrilato, pero menos agresivo que los que venden para pegar cosas; Román, yo no sé en qué andarás metido, pero no es muy normal que vayas por ahí echándote loctite en las heridas sin consultar a nigún médico y sin supervisión ninguna...

Que funciona, es indudable; que arriesgas la salud por usar algo en un uso para el que no ha sido concebido ni probado, también.

Las cosas hay que usarlas para lo que son (y más cuando se trata del cuerpo); por eso a nadie se le ocurriría (espero) meterse un lingotazo de alcohol para heridas. Ya que aunque es alcohol etílico (el mismo de los cubatas), el proceso de obtención difiere mucho de uno a otro dependiendo del uso al que vaya destinado. Y por eso uno se puede beber sin más problemas y otro para nada, porque además de alcohol etílico te encuentras ratros de iones de plata y demás sustancias químicas empleadas para su obtención, que no son peligrosas a nivel tópico (para el que va destinado) y que sin embargo son bastante tóxicas si se ingieren.


De: jaume
2009-06-09 08:14:04

Hola.
Este es el primer contacto que tengo con esta web.
¡Magnifico!

Seguid así.


De: Albert
2009-06-10 16:13:26

Genial seguid con este tipo de articulos son muy educativos y entretenidos


De: Invitadoalcal
2009-06-11 17:36:44

Excelente artículo Pedro (como todos por otra parte).

Mis experiencias, y mi relación amor-odio, con el pegamento en general son muy amplias. He tenido alguna mala experiencia, como una quemadura gravísima en un dedo con el termofusible (coincido plenamente con el comentario anterior), y muchas buenas experiencias con cianocrilato. La verdad que efectivamente su aplicación en heridas es cuasi milagrosa (ya sé que es un tipo de cianocrilato no recomendable porque no lo fabrica una empresa farmaceútica y es barato, aunque previamente a su uso he leído artículos de investigación médica en países con pocos recursos que hace años que lo utilizan) pero lo que de verdad me maravilla son las reacciones exotérmicas con diferentes tipos de combinaciones con sustancias "de relleno" y sobre todo su capacidad de combinarse de manera instantánea produciendo estructuras extremadamente sólidas con elementos como por ejemplo el Bicarbonato, tal como decía un comentario anterior.

Realmente, en ocasiones en que no he tenido bicarbonato, lo he combinado con éxito con azucar (aunque tarda mucho más en fraguar) resultando una unión extremadamente efectiva. En un caso en particular uní una carcasa plástica rota que soporta un botón de encendido que meses después sigue funcionando y operando a diario.

Si alguien tiene conocimientos de química me gustaría saber que ocurre cuando el Bicarbonato absorbe el Ciano (desaparece de forma absolutamente inmediata), ya que parece como si lo atrapase en su interior en cada uno de los granos creando a su vez "puentes" con los demás y formando una estructura sólida mecanizable, que se puede pintar, que es un sólido al 100% y de forma absolutamente instantánea (o segundos).

Por cierto, como siempre ocurre con el Ciano, especialmente cuando se usa mucho, es conveniente alejarse lo posible y hacer la "fusión" en lugar MUY VENTILADO ya que los vapores se quedan ADHERIDOS a las superficies HÚMEDAS como por ejemplo las huellas digitales, y el interior de los PULMONES y los OJOS para eso son sitios adecuados. Ahh.... alguna vez me he cargado el objeto a reparar con los propios vapores... cuidado.


De: petro
2009-06-16 14:47:16

lo siento pero mi comentario es para realizar una pequeña corrección si se me permite:
"tiene una resistencia eléctrica que calienta el polímero por encima de su temperatura de fusión, con lo que por el “cañón” de la pistola sale un fluido viscoso formado por monómeros y trozos de cadena del polímero, que luego, al enfriarse de nuevo, vuelven a unirse unos a otros y forman los “hilos” de nuevo"
en realidad no es asi, el calor no hace que se separen las cadenas o "hilos" conviertiendolas en monomeros, sino que hace que las uniones entre "los hilos de la madeja" se rompan, por lo que se pueden mover con mayor facilidad, en forma de un liquido muy viscoso.
Esto es una característica de un tipo determinado de polimero: los termoplásticos. Son aquellos polímeros que pueden derretirse y solidificarse a una determinada temperatura.
Hay otras dos grandes familias de polímeros que al calientarse nunca llegan a fundirse sino que rompen sus enlaces y se degradan:
1.- Los termoestables o resinas, en la que se incluye el epoxi
2.- Los Elastomeros o gomas, provad a fundir un neumático y vereis como en lugar de fundirse, prende.

De todas formas, un articulo muy bueno y que he leído con tremenda atención.


De: Pedro
2009-06-16 15:36:34

petro, no lo sientas nada, ¡muchas gracias por la corrección! Acabo de modificar ese párrafo.


De: dryopithecus
2009-06-17 17:40:55

Hola. Primero de todo felicitar a Pedro por esta página fantástica, a la que estoy enganchado sin remedio.
Quería aclarar el comentario sobre que aún se usa cola animal en la construcción de instrumentos musicales. Construyo guitarras (aunque como hobby y no de manera profesional, ya que requiriría más dedicación de la que puedo ofrecer al tema) y puedo explicar el motivo. No se trata de que sea más fácil despegarlo con posterioridad en caso de problema; eso puede resultar útil en alguna ocasión, pero en principio se da en raras ocasiones el caso de que se tenga que sustituir un mástil de guitarra encolado, por ejemplo (bueno, algún cavernícola hay que se los carga :-). El motivo de usar una cola u otra es su mejor cristalización. Me explico: hay colas que enganchan muy bien pero que a nivel molecular forman una "pasta" sin orden ni concierto, mientras que otras cristalizan ordenadamente y por lo tanto transmiten mejor el sonido entre una pieza y otra de madera. Ese es el efecto que buscamos los luthiers, profesionales o aficionados.


De: Pedro
2009-06-17 18:09:08

¡MuahahahHAHA! dryopithecus, estaba seguro de que alguno de vosotros sabría del tema, ¡gracias! :) Lo del desmontaje lo había leído sobre violines, no guitarras (parece que los violines hace falta desmontarlos de vez en cuando), pero añado tu comentario al artículo... thank you, sir.


De: nicolas
2009-07-02 15:46:03

bien completa la pagina soy alumno de 6to año basico y me pidieron que averiguara quien invento el pegamento..
excelente


De: nicolas letelier
2009-07-02 15:48:48

en definitiva el pegamento no tiene fecha de inicio ya que al respecto podemos encontrar que desde la prehistoria ocupaban materiales naturales para poder pegar sus instrumentos...


De: Miller.Cus
2009-07-10 04:20:46

Mi comentario es una humilde recomendación: ¿por qué no hablar acerca del vidrio polarizado en algún artículo próximo de esta serie? Me parece un objeto interesante. Saludos y felicitaciones por el blog!!!


De: jaime zorrilla
2009-09-16 03:55:45

Trabajo mucho con cianocrilato, se se me seca por que por la necesidad de mi trabajo me veo en la obligacion de cambiarlo de envase pero se me seca en una semana , que sustancia tendria que hecharle para que no se secara y me durara mas asi pierda un poquito su potencia.


De: cesar
2009-11-16 21:57:12

un pegamento buen conductor de la electricidad¿?


De: maeghith
2009-11-18 01:00:28

@cesar Si aceptas el estaño de soldar como "pegamento" con capacidad de conducir la electricidad, sería prácticamente como los termofusibles.


De: Linton
2010-01-12 15:27:20

Excelente artículo, sólo haría una corrección: las uniones con cola animal pueden desmontarse aplicando humedad o calor, en efecto... pero hasta entonces son extremadamente fuertes. Tanto, que se partirá la madera antes que la zona encolada, como es preceptivo en carpintería :-))

Un saludo.


De: Linton
2010-01-12 15:28:54

Para Jaime Zorrilla (aunque es un poco tarde): guarda el cianocrilato en la nevera hasta nuevo uso, te durará meses ;-)


De: anonimo
2010-01-13 10:33:42

sin comentarios


De: Jose M. Piñeiro
2010-01-18 14:46:44

Existe otra forma de pegar que no has comentado.
Se conoce como soldadura en frio o fusion en frio.

Se utiliza normalmente para pegar materiales plasticos, como el PVC. o el metracrilato.

Basicamente consiste en una sustancia capaz de disolver el material a pegar. Despues el disolvente se evapora lentamente (normalmente suelen ser toxicos) dejando las dos piezas perfectamente enlazadas, como si fuera una sola. Las ventajas son una union muy solida, casi tanto como el material, un rapido secado y no añadir peso alguno. Las desventajas es que solo pueden pegar materiales identicos entre si, y muy concretos.

Aparte de esto se miran otras caracteristicas del pegamento, como la posibilidad de rellenar huecos (resinas epoxi o siliconas), que es lo mas adecuado cuando las superficies a unir son irregulares. La flexibilidad del pegamento, si puede pegar superficies no porosas, etc...

Como pequeña guia de que tipo de pegamento a usar:
- Superficies flexibles: Colas de contacto (supergen) o cola blanca
- Superficies humedas (no mojadas): Cianocrilato
- Superficies polvorientas: Cola blanca
- Superficies porosas, que encajen (papel, madera): Cola blanca
- Superficies rigidas, porosas y que encajen. Se necesita rapidez: Pegamenento celulosico (imedio)
- Superficies plasticas: Pegamentos especificos para esos plasticos o cola de contacto (ambos disuelven parcialmente las superficies a pegar)
- Superficies no porosas, rigidas y que encajen perfectamente: Cianocrilato
- Superficies no porosas, rigidas y que no encajen (necesidad de relleno): Epoxi

Finalmente tener en consideracion que los pegamento celulosicos, colas de contacto y cianogrilatos no son adecuados para pegar espumas expandidas (foam), ya que disuelven el material.


De: Andrés
2010-03-07 20:20:07

El PVA no es acetato de polivinilo sino poliacetato de vinilo. Los polímeros se nombran anteponiendo el prefijo poli- al monómero que se repite. Una mala traducción del inglés, como suele ocurrir con el PVC (cloruro de polivinilo en lugar de policloruro de vinilo, que es la forma correcta).

Una lectura muy interesante, por otro lado. Saludos.


De: Pedro
2010-03-07 20:31:14

Andrés, no sabes cuánto te lo agradezco, casi siempre utilizo fuentes del inglés y, al no ser químico, caigo en la trampa como un pardillo. En este caso incluso comprobé el nombre en fuentes en castellano, pero imagino que las que consulté también habían hecho la mala traducción. ¡Ahora mismo lo cambio! :)

P.S. Ya está cambiado :)


De: Guillem
2010-05-18 12:23:46

El superglue se usa en escalada. Despues de mucho rato escalando, se pueden sufrir desgarros en las yemas de los dedos. La solución es aplicar esparadrapo, pero esto significa perder sensibilidad y adherencia, así que en algunas a veces se hecha el pegamento en la herida y listo.


De: Claudia
2010-07-07 01:06:46

Estoy conduciendo mi profesión a los adhesivos y wooo no se explicarlos para mi patron y este articulo es como si yo lo hubiera escrito...
simple y entendible
bueno.
=)


De: yovany beleño
2010-07-26 20:00:12

Hola .busco la formula de un pegamento que su solvente sea el alcohol. que sea resistente al calor y al agua. gracias


De: Josecb
2010-08-08 17:06:35

"hoy en día se emplean cianoacrilatos no irritantes como sustitutos de los famosos “puntos” en determinadas situaciones — no sé cuándo ni cómo, así que si hay algún médico en la sala que sepa de esto, ampliamos un poco el artículo."

No se si lo habrán contestado ya (imagino que sí) pero el cianocrilato se utilizó sobretodo en la II guerra mundial para cerrar heridas porque era mucho más rápido que hacerlo con hilo, cosa importante si te tocaba atender a alguien en medio del campo de batalla (los que hayan suturado alguna vez lo entenderán, incluso con sutura continua se tarda mucho). Su uso actual sigue siendo el mismo.

Por lo demás no tiene ninguna ventaja sobre la sutura salvo la estética en heridas pequeñas (en heridas grandes con la sutura subdérmica queda muy bien), por lo que en cuanto llegaba el herido al hospital se solía suturar con hilo y aguja cuando se caía el cianocrilato.

Además, si la herida era de bala (cosa común en una guerra xD) se considera herida sucia por lo que tocaba volver a abrir, desbridar, eliminar la bala y los restos que puedan quedar, suturar y dar antibióticos. Si la herida tenía más de 6 horas ni siquiera era recomendable suturar sino que se hacía cierre por segunda intención.

Saludos


De: IvanoviC
2011-01-18 01:13:40

Excelente página, información muy interesante presentada de manera muy amena y clara. Me gustaría ver aquí, ya que hablamos de pegamentos, cómo se inventaron los post it, esos papelitos para apuntar cosas que son auto adhesivos pero se arrancan y pegan en otro lado sin mayor dificultad. Es un invento relativamente reciente y muy curioso, según creo, del que he oido historias varias que no sé si son ciertas. ¡¡¡¡¡ Muchas gracias por ésta increíble página !!!!!!


De: Ideo
2011-04-05 22:22:35

Bueno, pues aquí voy yo con mi pequeño aporte: Sobre el cianocrilato de uso medico, la diferencia fundamental es que pasa controles sanitarios y se presenta en pequeños dosificadores estériles. Se pueden usar en pequeñas heridas directamente o como cierre de la epidermis. Por ejemplo tras suturar capas mas internas se puede unir la capa de piel mas externa tras el implante de una prótesis de mama, para minimizar la cicatriz. Para heridas mas profundas se usan tiras textiles de fibras de alta resistencia a la tensión colocadas tranversalmente a la herida que son autoadhesivas con un pegamento suave "tipo post it" lo cual permite hacer las correcciones oportunas para asegurar un cierre lo mas perfecto posible. Posteriormente, a través de una lamina plástica de protección que traes impregnas ciertos puntos de las fibras con el cianocrilato asegurando la fijación fuertemente a la piel sana adyacente y se retira la lamina de protección. Las ventajas son que a diferencia de la sutura, el proceso es indoloro y la cicatriz mas estética. El inconveniente el siempre: es mas caro.
Respecto a la resina epoxi uno de sus usos es la unión d distintas fibras como la de vidrio, carbono, kevlar o algodón, empapa filas y fraguando posteriormente con calor y vacío para formar laminados con diversas propiedades mecánicas. En mi caso, para fabricar encajes para prótesis ligeros y ultraresistentes como los que podéis ver en las paraolimpiadas.
Saludos, ojalá a alguno os parezca interesante...


De: Venger
2011-11-15 18:24:15

¿Qué hay de los pegamentos que se usan en mecánica para pegar tornillos? Por lo visto están formados por esferitas muy pequeñitas que contienen el pegamento en su interior y cuando aprietas el tornillo, se estrujan y es cuando pegan.

O al menos eso es lo que me dijo el mecánico de mi moto


De: Carcamal
2012-01-31 22:02:30

Excelente artículo, como todos los de El Tamiz. Para mí, un auténtico placer leerlos y una necesidad profesional por dedicarme a la enseñanza.
Una sugerencia, más que nada anecdótica: el nombre "metil 2-cianoacrilato" parece una traducción literal del inglés que, en mi opinión debiera escribirse como "2-cianoacrilato de metilo" por tratarse de un éster.


De: tigra08
2012-06-06 21:15:11

Soy estudiante de quimica y me encanto este post!! excelente trabajo :D


De: Tronco
2012-10-05 11:38:44

Me disponia a pegar alguna pieza de plastico de un cajon del congelador con cianocrilato, pero despues de leer el post , está claro que no debo utilizar este pegamento, pero cual se usa en estos casos, que soporte temperaturas de -19 ó -20 grados.


De: Carlos Cervantes
2013-04-25 03:02:28

Bastante interesante todo esto. Sólo buscaba un dato, pero me quedé atrapado entre tanta magia molecular jejeje. Gracias por compartir.


De: cami dani keila
2013-08-22 21:22:40

es mas fome su lesera


De: FREDY TANGARIFE
2013-08-27 00:20:48

yo quiero saber como se fabrica el pegamento en barra y su formula


De: Sofia
2013-10-03 19:40

Hola( MUY INTERESANTE EL ARTICULO) Tengo una pregunta: Hace tiempo que estoy buscando una cola que le de rigidez a la tela y que a su vez sea transparente. De todo lo que he probado lo mejor, el super glue, porque seca rápido y cristaliza al secar. La cola blanca y cola de conejo también me ha gustado bastante por su transparencia, pero tiene un punto de elasticidad o flexibilidad que no me va bien para lo que quiero. La resina de poliéster una vez seca se parece a lo que busco, pero en su secado pesa demasiado y regalima, ósea cuelga y gotea, además que me tarda mucho en secar y deforma lo que estoy construyendo, a demás su aplicación con pincel al ser tan pegajoso, arrastra la tela... Necesito una cola como el super glue pero el problema es que tengo que trabajar sobre tejidos de hasta 2 metros y una serie larga de estas composiciones y solo un potecito de 5g cuesta 7€ con algo. Podríais decirme algo que se parezca al super glue y que pueda comprar en cantidades sin que me cueste un ojo de la cara? Muchas gracias

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