El Tamiz

Ignora lo accesorio, atesora lo esencial

El Sistema Solar - La Luna (II)

En la primera parte del artículo sobre la Luna, dentro de la serie del Sistema Solar, hablamos acerca de su posición, movimiento, influencia sobre la Tierra y los demás aspectos que son visibles, o deducibles, simplemente mirándola desde nuestro planeta. Sin embargo, como mencionamos allí, existen multitud de preguntas casi inmediatas (que no se escapaban a ningún astrónomo de principios del siglo XX) que surgen al mirar a nuestro satélite con un telescopio: ¿cuál es su estructura interna? ¿qué hay en la “cara oculta”? ¿cuál es su origen? ¿está cubierta de polvo o es roca sólida? ¿tiene campo magnético? ¿agua?

Apolo 12 alunizando

El módulo lunar Intrepid, de la misión Apolo 12, descendiendo sobre la Luna. [Versión a 950x955 px](http://eltamiz.com/wp-content/uploads/2008/09/apolo-12-alunizando.jpg “”). Crédito: NASA.

Para seguir profundizando en nuestro conocimiento de la Luna hacía falta llegar hasta ella o, al menos, acercarnos bastante. Si has seguido la serie desde el principio ya sabes cuál suele ser el proceso al explorar un cuerpo celeste: enviar sondas robóticas que orbiten alrededor del objeto, lograr posar alguna de ellas sobre su superficie… y, en este caso (el único, hasta ahora, en la exploración del Sistema Solar) poner seres humanos en él.

Aunque la denominada carrera espacial entre la Unión Soviética y los Estados Unidos daría para una serie de artículos completa, el objetivo de esta entrada es la Luna, y la manera en la que fuimos conociéndola mejor durante la segunda mitad del siglo XX. Por lo tanto, simplemente quiero mostrar los retazos más importantes de la carrera espacial en lo que concierne a los paulatinos descubrimientos sobre nuestro satélite – tratando, como siempre, de intercalar algunas imágenes lo más bellas o significativas posibles.

Luna 1

Modelo de Mechta (Luna 1). Crédito: NASA.

En 1959 se lanzó al espacio la sonda espacial soviética Mechta, renombrada posteriormente (al formar parte de una serie de sondas) Luna 1. Esta maravilla de la tecnología (aunque hoy parezca un artilugio muy primitivo) logró varias cosas que un objeto de construcción humana nunca había conseguido antes.

Para empezar, se convirtió en el primer objeto humano en escapar totalmente del campo gravitatorio terrestre. Otras sondas anteriores habían logrado ponerse en órbita alrededor del planeta, pero Mechta fue la primera en moverse a una velocidad mayor que la de escape en su órbita; la primera en, como probablemente hubiera dicho Tsiolkovsky, escapar de la cuna de la humanidad. Por fin habíamos salido del cascarón.

Desgraciadamente, un error en el control de tierra hizo que Luna 1 no utilizara sus impulsores en los tiempos correctos, con lo que el objetivo que se había pretendido (estrellarla en la Luna) no se consiguió, pero aún así la sonda nos proporcionó valiosísima información: pasó a tan sólo unos 6 000 kilómetros de la superficie del satélite, y confirmó que la Luna no tiene un campo magnético apreciable – algo que muchos ya sospechaban, desde luego. También realizó diversas mediciones y experimentos en la alta atmósfera de la Tierra y fue el primer instrumento en medir el viento solar.

Además, debido a ese fallo en el control de la sonda, ésta escapó hacia el Sol y finalmente entró en una órbita estable a su alrededor, entre la Tierra y Marte, convirtiéndose en el primer objeto humano en orbitar directamente alrededor de nuestra estrella. Ahí sigue Mechta hoy, dando vueltas interminablemente, inerte y callada, según lees este artículo.

Ni qué decir tiene que pocas semanas tras el lanzamiento de Luna 1, los estadounidenses lograrían algo parecido con una de sus misiones Pioneer, pero el siguiente paso trascendental en la exploración de nuestro satélite lo dieron, una vez más, los soviéticos, y en el mismo año de 1959: su sonda Luna 2 se estrelló sobre la superficie en Septiembre de ese año.

Luna 2

Luna 2, el primer objeto humano en tocar la Luna. Crédito: NASA.

La verdad es que Luna 2 no obtuvo información novedosa, aunque confirmó los datos obtenidos por su hermana mayor (la ausencia de campo magnético, el viento solar…). Ni siquiera disponía de sistemas de propulsión: simplemente fue lanzada hacia el satélite para estrellarse de manera incontrolada sobre su superficie – y, entre otras cosas, dejar allí enseñas de la Unión Soviética y restregar el logro en la cara de los Estados Unidos, en una actitud común a ambas potencias. La exploración espacial avanza, pero la naturaleza humana, al parecer, no cambia.

Luna 3

Luna 3. Crédito: NASA.

La sucesora de Luna 2, Luna 3, sí logró algo realmente significativo: durante miles de años, el ser humano se había preguntado qué había en la cara oculta de la Luna, y si era igual que la que nos mira o no. Luna 3. El 7 de Octubre de 1959, Luna 3 orbitaba alrededor de la Luna y sus cámaras miraban, por primera vez en la historia de la humanidad, la cara oculta de la Luna. La sonda tomó un total de veintinueve fotografías de la superficie del satélite – son de una calidad bastante mala, pero me siguen poniendo la carne de gallina:

La Cara Oculta de la Luna 600x 763

Naturalmente, a lo largo de los años hemos obtenido imágenes mucho mejores de la cara oculta, pero todas muestran lo que los científicos de 1959 pudieron ver al estudiar cuidadosamente las primitivas imágenes de Luna 3: mientras que la cara que mira hacia la Tierra es relativamente lisa (casi una tercera parte está cubierta por mares), la cara oculta es rugosa, abrupta y apenas tiene mares. Observa estas dos imágenes de las dos “caras”, la visible y la oculta (los maria son las zonas oscuras):

La cara visible de la Luna

La cara visible de la Luna. [Versión a 1719x1719 px](http://eltamiz.com/wp-content/uploads/2008/09/la-cara-visible-de-la-luna-grande.jpg “”). Crédito: NASA.

La Cara Oculta de la Luna 1 600x 600.Shkl

La cara oculta de la Luna. Versión a 1719x1719 px. Crédito: NASA.

Existen varias razones que contribuyen a esta diferencia: por un lado, los mares son coladas basálticas procedentes de actividad volcánica, y al parecer hay una mayor concentración de elementos productores de calor (más pesados y radiactivos, como el uranio) en la mitad más cercana a la Tierra. Esto se debe probablemente a la atracción gravitatoria de nuestro planeta, que hace que la distribución interna de elementos dentro de la Luna no sea simétrica – la Tierra “tira” hacia sí de la Luna, de modo que hay un cierto desplazamiento de elementos pesados hacia nosotros y ligeros hacia el otro lado.

Además, piensa que la Luna lleva ahí miles de millones de años, recibiendo impactos de todo tipo… pero no por todas partes igual. Una de sus caras (más o menos, como ya mencionamos en la primera parte del artículo) mira hacia la Tierra, con lo que está bastante protegida de impactos, mientras que la otra cara está “mirando hacia fuera”, expuesta en mucha mayor medida a lo que pueda venir. De modo que tal vez algunos mares primitivos hayan sido ocultados, a lo largo del tiempo, por cráteres más modernos.

El siguiente paso en la exploración de la Luna era evidente: hacía falta posarse sobre ella de manera controlada, no estrellándose. Los científicos no sabían cuál sería la textura y consistencia de la superficie lunar: algunos sospechaban que estaba cubierta de una gruesa capa de polvo muy fino, y que cualquier cosa que tratase de posarse sobre ella se hundiría irreversiblemente en el polvo. Otros pensaban que apenas habría polvo, y que más bien se trataría de roca más o menos disgregada.

La respuesta la dieron, una vez más, los soviéticos (que, como puedes ver, llevaron la iniciativa durante la primera etapa de la exploración del satélite). Su sonda Luna 9 consiguió alunizar suavemente y tomar la primera fotografía desde la superficie de la Luna, el 3 de Febrero de 1966. Una vez más, sí, es una foto espantosa, pero recuerda el contexto histórico y su relevancia:

Luna 9

La superficie Lunar fotografiada por Luna 9. Crédito: Jodrell Bank Observatory (University of Manchester).

Los dos descubrimientos más importantes de Luna 9 fueron ambos esenciales para una futura misión tripulada al satélite (y había ya varias planeadas, estamos a sólo tres años del primer alunizaje tripulado): por un lado, el regolito lunar (la capa de roca desmenuzada que cubría su superficie) tenía la consistencia suficiente como para sostener un objeto pesado, y los miedos de hundirse en el polvo podían desaparecer. Por otro lado, las dosis de radiación ionizante en la superficie lunar eran de unos 0,3 miligrays cada día, lo cual era una muy buena noticia: para que te hagas una idea, una radiografía del abdomen te somete a 1,4 miligrays. Desde luego, había que proteger a los futuros astronautas (y hay otros lugares del viaje donde la radiación es más intensa), pero la Luna no era un infierno de rayos X y gamma ni nada parecido.

En cualquier caso, 1968 vio el siguiente hito en la exploración del satélite, aunque sólo fuera algo simbólico: los astronautas de la misión Apolo 8 orbitaron la Luna, y sus ojos fueron los primeros ojos humanos que se posaron directamente en la cara oculta de la Luna. Sin embargo, el reto era, naturalmente, depositar un ser humano en la Luna… ¡y devolverlo entero a la superficie terrestre sin que se friese en la reentrada!

Los estadounidenses, en este caso, fueron los que se llevaron el gato al agua: como los soviéticos en el caso de Luna 2, ahora fueron ellos quienes restregaron a los soviéticos este logro en los morros, igualando el nivel de madurez de sus oponentes – aunque, también hay que decirlo, entre los objetos que dejaron en la Luna en la primera misión tripulada había medallas conmemorativas de cosmonautas soviéticos. El 20 de Julio de 1969, los astronautas de la misión Apolo 11 lograban posarse sobre la superficie lunar.

Buzz Aldrin en la Luna

Buzz Aldrin en la Luna (puede verse a Neil Armstrong reflejado en el casco). Versión a 2700x2700 px. Crédito: NASA.

El propósito de este artículo no es argumentar las razones por las que sabemos que hemos llegado a la Luna, ni tampoco mostrar los agujeros en los argumentos conspiranoicos en el sentido de que no hemos llegado nunca al satélite – si quieres leer (o discutir) sobre ese asunto, te recomiendo que te dirijas al artículo correspondiente a ese tema.

Los astronautas de Apolo 11 llevaron a cabo varios experimentos, pero el hecho más importante era, sin duda, el haber logrado situar a un ser humano sobre la superficie de otro cuerpo celeste – algo que, hasta el momento, sólo han logrado los Estados Unidos. En los años posteriores, tanto la Unión Soviética (con misiones robóticas) como los Estados Unidos (con misiones tanto robóticas como tripuladas) continuaron visitando la Luna con asiduidad.

Los estadounidenses, después de la misión Apolo 11 en Julio de 1969, volvieron en Noviembre del mismo año con Apolo 12, en 1971 con Apolo 14, de nuevo en 1971 con Apolo 15, y otras dos veces en 1972 con Apolo 16 y Apolo 17. En total, doce personas han puesto el pie en nuestro satélite hasta el momento, y han realizado multitud de experimentos que nos han permitido conocer bastante bien la estructura y las propiedades de la Luna.

Apolo 17 small

El astronauta Harrison Schmitt durante Apolo 17. [Versión a 900x932 px](http://eltamiz.com/wp-content/uploads/2008/09/apolo-17.jpg “”). Crédito: NASA.

Sin embargo, los soviéticos también continuaron, a finales de los 60 y comienzos de los 70, enviando misiones no tripuladas a la luna, y algunas de ellas incluso trajeron de vuelta a la tierra muestras del regolito lunar. Entre 1966 y 1976 se habían posado en la Luna 65 misiones diferentes, entre tripuladas y no tripuladas. La última fue la Luna 24 soviética de 1976 – ambas potencias tenían ya sus miras puestas en objetivos más importantes. Los soviéticos giraron sus ojos hacia Venus, y obtuvieron logros impresionantes de los que ya hemos hablado en el artículo sobre ese planeta, mientras que los estadounidenses fijaron su mirada en Marte (del que hablaremos cuando acabemos con la Luna).

Tras la enorme cantidad de información obtenida por las misiones Luna y Apolo, por fin teníamos una idea bastante buena de la estructura de nuestro satélite: la Luna es el satélite más denso del Sistema Solar después de Io (un satélite de Júpiter, del que hablaremos en su momento), aunque no tiene tanta densidad como la Tierra. Su núcleo es muy pequeño en comparación con su tamaño, debido probablemente –como veremos en la tercera parte de este artículo– a su origen a partir de nuestro planeta.

Esto no quiere decir que la Luna no tenga una estructura interna bien definida o que sea homogénea: tiene corteza, manto y núcleo, y el manto interno y el núcleo externo son aún líquidos y están bastante calientes. Sin embargo, las proporciones de las zonas internas y las temperaturas son mucho más pequeñas, en comparación con el tamaño de la propia Luna, que en el caso de los planetas “de verdad”.

Pero, aunque parezca mentira, la Luna sigue teniendo hoy en día actividad sísmica: no está “geológicamente muerta”. Gran parte de la culpa la tienen las mareas: como mencionamos en la primera parte del artículo, la Luna se deforma continuamente de maneras variadas debido a la acción gravitatoria de la Tierra y su órbita elíptica, lo cual la calienta por dentro del mismo modo que una pelota de goma se calienta si la aprietas y la sueltas muchas veces. De hecho, los terremotos –o, más bien, “lunamotos”– que se producen en su interior lo suelen hacer cada mes más o menos en el mismo momento del ciclo lunar.

Puesto que la Luna no tiene, como sucede en el caso de la Tierra, una dinamo interna (ya hablamos de ella al estudiar nuestro planeta) debido al pequeño tamaño de su núcleo, su campo magnético es minúsculo, algo que ya habían detectado las primeras sondas soviéticas y estadounidenses al acercarse al satélite: es unas cien veces más pequeño que el de nuestro planeta.

Lo mismo sucede con su atmósfera: en total tiene unas diez toneladas, un valor prácticamente despreciable. Aparte de la ausencia de un campo magnético, la gravedad lunar es tan pequeña (una sexta parte que la de la Tierra) que estos gases escapan continuamente al espacio, lo cual indica que se deben estar produciendo todo el tiempo. Algunos se producen en el interior de la Luna como resultado de la desintegración de elementos radiactivos, mientras que otros provienen de impactos de meteoritos y del viento solar sobre la superficie. En cualquier caso, la densidad atmosférica es tan pequeña que, a efectos prácticos, se trata del vacío.

El agua también es escasa en Selene. La temperatura en las zonas expuestas al Sol alcanza valores de más de 100 °C, y la radiación solar no sólo haría hervir el agua, sino que la disociaría en hidrógeno y oxígeno, de existir brevemente sobre la superficie, de modo que en cualquier región expuesta a la luz del Sol no puede haber agua ni hielo en cantidades apreciables (aunque algunas pequeñas cantidades se han detectado en rocas traídas por las misiones Apolo). Eso sí, estamos bastante seguros de que muchos de los impactos recibidos por el satélite han sido de cuerpos que contenían hielo, de modo que es perfectamente posible que, sabiendo buscar, encontremos agua congelada en la Luna del mismo modo que pretendemos encontrarla en Mercurio.

Shackleton Crater

Cráter Shackleton, en el Polo Sur lunar. Crédito: ESA.

Los lugares más obvios son los cráteres profundos cerca de los polos, en zonas de permanente oscuridad. Uno que nos intriga bastante es el cráter Shackleton, cerca del Polo Sur lunar: la temperatura en su interior no supera, en algunos lugares, los -170 °C en ningún momento, de modo que podría haber enormes cantidades de hielo allí… o no. Cuando hablemos, en la tercera y última parte, de las futuras misiones a la Luna y su posible colonización, veremos cómo y cuándo trataremos de saberlo.

No quiero terminar este artículo, en el que nos hemos acercado a la Luna hasta tocarla, sin recomendarte que pierdas algún tiempo jugando con Google Moon (si conoces Google Earth, es algo parecido pero en la región ecuatorial de la Luna).

En la última parte del artículo hablaremos de la historia y futuro del satélite: su origen y evolución y su futuro como, tal vez, el segundo hogar de la humanidad.

Astronomía, Ciencia, El Sistema Solar

33 comentarios

De: Héctor Alonso
2008-09-09 16:24:53

Hola Pedro:

Como siempre, me ha gustado mucho la entrada de hoy. Pero me surge una duda, cuando dices que "Puesto que la Luna no tiene, como sucede en el caso de la Tierra, una dinamo interna (ya hablamos de ella al estudiar nuestro planeta) debido al pequeño tamaño de su núcleo, su campo gravitatorio es minúsculo" te refieres al campo magnético ¿no?.

Saludos y sigue así ;-)


De: otroJuan
2008-09-09 16:27:42

Puesto que la Luna no tiene, como sucede en el caso de la Tierra, una dinamo interna (ya hablamos de ella al estudiar nuestro planeta) debido al pequeño tamaño de su núcleo, su campo gravitatorio es minúsculo

Supongo que te referías al campo magnético ;)

PD: No me funciona la vista previa


De: Pedro
2008-09-09 16:28:00

@ Héctor,

Pues sí, al magnético... mira que lo he leído tres veces para evitar errores estúpidos de ese tipo. Corregido en un par de minutos, ¡gracias! :)


De: Záresh
2008-09-09 21:05:29

Soy adicta a esta serie :_D. La de cosas que aprendo.


De: Facu
2008-09-09 21:21:37

Exelente, una vez mas Pedro! gracias!


De: Jenas
2008-09-10 02:47:54

Una vez más un magnífico artículo Pedro.

Cuando he leido la frase: "Ahí sigue Mechta hoy, dando vueltas interminablemente, inerte y callada, según lees este artículo." un escalofrío me ha recorrido, el cuerpo, al imaginarmela, hay, tan lejos de todo, sin nigún ruido y nada que la altere...


De: Cruzki
2008-09-10 11:14:21

@ Jenas

Pues mejor será que busques información sobre las Pioner 11 y 12 y las Voyerer 1 y 2. Esas si que están lejos de todo, PERO BIEN LEJOS.


De: Naeros
2008-09-10 12:03:44

Para variar un artículo genial. Me encanta conocer más de los astros que nos rodean, y por lo tanto esta serie :D
Tengo mucha curiosidad por la siguiente en la que veremos cómo colonizar la luna, ya que al estar tan cerca es el lugar más probable.


De: Dudas
2008-09-10 20:49:40

Hola Pedro. Quisiera hacerte una pregunta, talvéz muy tonta, pero como dicen los profes, mejor preguntar, que quedarse callado por miedo al ridiculo. Ahi voy. Las fotografías que veo de la luna, siempre parecen ser de "noche", porque no veo los colores, no los hay?, como es la luminosidad en la luna?, hay dias y noches? ... por mas tonta que sea la pregunta, te agradecería si me puedes despejar mi ignorancia.
De antemano gracias Pedro. Y felicitaciones, haces amena la ciencia y dan ganas de saber.


De: Pedro
2008-09-10 20:58:20

@ Dudas,

No es una pregunta tonta en absoluto: en la Luna hay días (cuando el Sol está sobre el horizonte) y noches (cuando el Sol no lo está). La cuestión es que el cielo es siempre, en cualquier momento, negro con estrellas como en una noche terrestre -- incluso más negro, porque sin atmósfera ni nubes debe de ser realmente impresionante, y las estrellas muy claramente visibles. Incluso aunque el Sol esté en el cielo y sea muy brillante (bastante más que en la Tierra, porque no hay atmósfera que absorba parte de la radiación), el resto del cielo es siempre negro.

La razón es que el cielo azul de la Tierra se debe a la dispersión de la luz por parte de la atmósfera: como en la Luna no hay atmósfera, el "cielo" es simplemente el vacío del espacio, negro y estrellado.

Respecto a los colores, sí que hay -- fíjate en la foto de Aldrin ahí arriba. Pero claro, casi todos los colores tenemos que llevarlos nosotros, las rocas lunares no son demasiado coloridas y no hay nada más por ahí con color.


De: Dudas
2008-09-10 21:12:52

Gracias Pedro por la explicación. Impresionante un sol brillante, mas brillante que el de la tierra en un cielo siempre negro. Si se llegase a colonizar la luna, extrañaría mucho el cielo de la Tierra. Marte si posee atmosfera, entonces, podría esperar ver un cielo similar al de la Tierra?


De: Pedro
2008-09-10 21:17:50

@ Dudas,

Hasta cierto punto: tiene una atmósfera con una composición distinta y... pero, ahora que lo pienso, una imagen vale más que mil palabras (y ésta en concreto más que un millón): http://www.fotoausflug.de/en-mars.html


De: Haplo
2008-09-11 05:49:08

Ah pues una imagen excelente para ilustrar el cielo de Marte, aquí un atardecer marciano.

Luego, genial el artículo, como siempre, yo al menos aprendí que Mechta está en órbita solar, y la foto de Harrison no tiene par.

Por otro lado, yo digo que nos mantengamos alejados de los cráteres en permanente oscuridad, ya se sabe lo que pasó con TMA-1 :)

Saludos!


De: Bastonivo
2008-09-11 23:19:28

El artículo genial, como siempre. Y más cuando se trata de la luna. ^_^. Me ha encantado.

En el número de Investigación y Ciencia de este mes (Scientific American) tiene un artículo deciado precisamente al origen de la asimetría de ambas caras de la luna (el autor lanza una hipotesís en la que la la asimetría sea casual respecto a que coincida con la cara visible y oculta) bastante interesante. Tu artículo me sirvió como un genial buen complemento a este :-D.

Había algo con la densidad de la luna que decía el artículo, y que me ha dejado extrañado con lo que dices que es uno de los objetos más densos del sistema solar, pero que no me acuerdo. Tengo que volver a leerlo. Tal vez me haya liado...

Un saludo :-)


De: ArticLabs
2008-09-11 23:34:06

Por si a alguien le interesa, este articulo habla sobre los colores de la luna
http://cseligman.com/text/moons/mooncolor.htm


De: Karshan
2008-09-12 00:53:40

@ Bastonivo

Dice que se trata de el segundo "setélite", que no objeto, más denso del Sistema Solar.


De: Cybercaronte
2008-09-12 09:30:58

Genial artículo, es una verdadera gozada cada vez que entro en tu blog y veo una nueva publicación.

Gracias.
Un abrazo.


De: Bastonivo
2008-09-12 17:56:32

@ Karshan

Bueno, sí. No leí bien. Entonces me surge una duda. ¿Son poco densas las lunas de los planetas? XP. Cuando pueda volver a coger la revista dentro de unos días miraré si también he leida mal lo d ela densidad en la revista.

Un saludo


De: Pedro
2008-09-12 18:31:19

@ Bastonivo,

Los satélites suelen tener densidades pequeñas comparadas con los planetas rocosos, porque su menor masa hace que la presión gravitatoria los comprima menos (aparte de que su origen, a veces, hace que ya estén compuestss de elementos menos densos desde el principio).

La Luna es el satélite más denso después de Io, pero hay otros cuerpos --no satélites-- más densos que nuestro satélite, como nuestro propio planeta, por ejemplo.


De: Jenas
2008-09-12 21:06:09

@ Cruzki,

gracias, por cierto sería la Pioneer 10 en lugar de la 12 no? ;)


De: Bastonivo
2008-09-13 02:36:24

Gracias, Pedro. Ahora me queda todas las dudas resueltas :-D


De: Cruzki
2008-09-13 16:15:57

@Jenas

Es posible, hablaba de memoria :P De hecho creo que no hay Pioneer 12, ¿verdad?


De: Jenas
2008-09-13 19:21:37

@Cruzki
La Pioneer 12 es la Pioneer Venus Orbiter, de la que ya habló Pedro en el segundo artículo sobre Venus de esta misma serie: http://eltamiz.com/2008/04/21/el-sistema-solar-venus-ii/


De: El Sistema Solar - La Luna (III) | Astro Web
2008-09-17 19:30:48

[...] sobre la posición y movimientos de la Luna en la primera entrega del artículo, y hacerlo en la segunda parte sobre la exploración tripulada y no tripulada durante el siglo XX para conocer más a fondo [...]


De: perroverde_uruguay
2008-12-10 08:25:32

Hola Pedro como te va muy buenos tus articulos... pregunta ¿que le pasaria a nuestro planeta si nos quedaramos sin la luna?


De: sole
2009-03-06 20:24:03

gracias x ayudarme a hacer la tarea d la escuela!!!


De: jholi
2009-11-01 20:54:52

hola tengo una duda, la tierra se formo sola o la hizo Dios?? yo voto por la segunda opción...


De: Pedro
2009-11-01 21:05:28

jholi, antes de nada, este artículo es sobre la Luna, no la Tierra, pero bueno. Curiosamente, ya hemos respondido a la pregunta --desde la Ciencia, claro-- aquí: http://eltamiz.com/2008/06/07/el-sistema-solar-la-tierra-ii/


De: Marta
2010-06-05 23:15:24

Hola!! Tengo que ayudar a mi hijo con los deberes del cole. Tiene que responder a la pregunta:¿dónde está la luna cuándo no la vemos?¿se esconde detrás delas nubes?(haciendo referencia a cuando es de día y no la vemos; tiene 4 años). En fín, mi pregunta es exactamente esa. Creo que la razón es que la luna siempre está visible, pero no la vemos debido a la claridad del sol cuando es de día, estoy equivocada, ¿verdad?
Por favor, necesito ayuda!!!
Un saludo!


De: Pedro
2010-06-06 09:14:58

Marta, en parte tienes razón: a veces la Luna está en el cielo y no la vemos por el brillo del Sol (aunque a menudo, si la buscas, sí puedes discernirla). Pero, igual que el Sol sale y se pone debido al giro de la Tierra, la Luna hace lo mismo --aunque no tan exactamente por razones que no vienen al caso--. En muchos calendarios lunares se muestra para cada día la hora a la que sale y la hora a la que se pone. Finalmente, hay veces en las que es de noche, la Luna está en el cielo pero tampoco la vemos a simple vista, ya que hay luna nueva. De modo que el brillo del Sol es una de las posibles razones, pero hay más (y la de las nubes es también una posible razón de no verla, o que haya un edificio que la tape, etc.) :)


De: Antares
2012-05-16 17:59:56

Hola. Me viene una pregunta... ¿como tomaron la foto del módulo aterrizando en la Luna? osea la primera foto...


De: Antares
2012-05-16 18:07:41

Otra cosa... tengo entendido que la carrera espacial Rusa fracasó por la muerte de su cerebro. El no tan famoso Sergei Koroliov (su nombre debió permandecer oculto por el régimen soviético así como no pudo tener un equipo de trabajo adecuado) y no se encontró un sustituto, mientras que el Alemán Wernher Von Braun, su equivalente en estados Unidos adquirió más experiencia y fue capaz de llevar el hombre a la Luna. Sería interesante tener esta historia tan interesante en el Tamiz. Te dejo la duda!


De: Sergio B
2012-05-16 20:06:14

@Antares, la foto probablemente la hizo el modulo que quedo en orbita alrededor de la luna


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