El Tamiz

Si no eres parte de la solución eres parte del precipitado

Conoce tus elementos - El cloro

Hoy seguimos nuestro largo recorrido por la tabla periódica en la serie Conoce tus elementos en la que tratamos de mostrar, al estilo de El Tamiz (“antes simplista que incomprensible”) las propiedades más importantes y curiosas de cada elemento químico, cuándo se descubrió, por qué se llama así, para qué se usa…

En el episodio anterior estudiamos el azufre, el elemento de dieciséis protones. Hoy hablaremos por lo tanto del elemento número 17, uno de los más reactivos y, por lo tanto, de los más útiles y al mismo tiempo peligrosos: el cloro.

Puesto que un átomo de cloro tiene diecisiete protones, si no está ionizado tiene también diecisiete electrones. Si has seguido esta serie desde el principio, no tendrás demasiados problemas para predecir las propiedades generales del cloro: dos electrones ocupan la primera capa, la más cercana al núcleo (ya estudiamos el elemento que tiene esa capa completa, el helio), los siguientes ocho electrones llenan la segunda capa (el elemento correspondiente, con las dos primeras capas completas, era el neón)… pero la tercera capa no puede estar llena.

En esa tercera capa hay lugar para otros ocho electrones, pero de los diecisiete disponibles diez ocupan las primeras dos, de modo que sólo quedan siete en esta capa: habría lugar para uno más. Como hemos mencionado ya en entradas anteriores de la serie, un átomo es estable cuando los niveles energéticos están llenos, de modo que el cloro está muy, muy cerca de ser estable: simplemente un electrón más completaría la tercera capa (dándole la configuración electrónica del argón). Este estar “muy, muy cerca” de ser estable hace del cloro, irónicamente, muy, muy reactivo – su avidez de electrones es enorme.

Sólo hay dos elementos más electronegativos (“hambrientos de electrones”) que el cloro: el flúor y el oxígeno. Al igual que en esos dos casos, la gran avidez de electrones determina muchas de las propiedades del cloro.

En primer lugar, si se expone cloro a cualquier elemento deseoso de perder electrones para ser estable (como, por ejemplo, el sodio), ambos se combinan rápidamente para dar una sal – en este caso NaCl, cloruro de sodio o sal común. Esta propiedad de ser “generadores de sales” de los elementos similares al cloro hace que ese grupo de elementos que están a un solo electrón de ser estables se denominen precisamente halógenos. Y buena parte del cloro con el que tú, querido lector, has estado en contacto a lo largo de tu vida ha sido precisamente el de la sal.

Pero el cloro es un elemento extraordinariamente común en nuestro entorno: es el tercer componente fundamental del agua de los océanos, tras el oxígeno y el hidrógeno; el noveno más abundante en nuestro propio cuerpo, y esencial para la vida, como veremos luego; muy abundante en la propia Tierra, ya que hay multitud de rocas que lo contienen… está por todas partes.

Sin embargo, como sucedía con el flúor, su abundancia no implica que lo hayas visto en forma pura: de hecho, probablemente nunca lo has visto puro en una cantidad apreciable (y, como veremos después, esto es probablemente una buena noticia para ti). Hizo falta esperar, como en tantas otras ocasiones a lo largo de esta serie, a la fiebre de búsqueda de elementos químicos de los siglos XVIII y XIX para que alguien lograse aislar cloro puro.

El responsable en este caso fue el sueco Carl Wilhelm Scheele, que lo logró haciendo reaccionar cloruro de hidrógeno (HCl) con dióxido de manganeso (MnO2). Al producir la reacción química, Scheele observó que se obtenía una sal de manganeso, agua… y algo más:

4 HCl + MnO2 → MnCl2 + 2 H2O + Cl2

Ese “algo más” llamó la atención de Scheele. Como dice él mismo en su Del manganeso y sus propiedades, de 1774 (las notas entre corchetes son mías):

Para comprender esta novedad tomé una retorta que contenía una mezcla de manganeso [realmente MnO2] y acidum salis [el acidum salis, ácido salino o ácido marino es el ácido clorhídrico]. Uní al cuello una vejiga vacía de aire, y puse la retorta sobre arena caliente [mayor temperatura para una mayor velocidad de reacción]. La vejiga se distendió por la efervescencia dentro de la retorta. Cuando el ácido dejó de efervescer, lo que indicaba la saturación, retiré la vejiga y observé que el aire desprendido la había tintado de amarillo, como si fuera aqua fortis [ácido nítrico, HNO3], pero no tenía restos de aer fixus [dióxido de carbono, CO2]; sí tenía, sin embargo, un olor característico y sofocante, que era sumamente opresivo en los pulmones. El olor era similar al del aqua regis [una mezcla de ácidos nítrico y clorhídrico].

Cloro gaseoso

Ácido marino desflogistizado, alias “cloro gaseoso”.

Por cierto, aparte de lo que disfruto leyendo estos testimonios de primera mano, como esta primera observación del cloro elemental, me sigue sorprendiendo la valentía de esta gente: Scheele respira el Cl2, sin siquiera saber lo que es, ¡y observa que es “opresivo en los pulmones”! No es sorprendente que tantos químicos sucumbieran a vapores venenosos según los descubrían, como les sucedió a muchos alquimistas con vapores de mercurio antes que a Scheele, y a otros científicos que vendrían después al descubrir los elementos radiactivos.

Posteriormente a su primera observación, Scheele logró almacenar cantidades apreciables del gas uniendo botellas vacías a la botella que contenía el dióxido de manganeso y el ácido clorhídrico, y de este modo pudo realizar experimentos para comprobar las propiedades de esa sustancia “opresiva en los pulmones” de color amarillo verdoso. Entre otras cosas, Scheele observó que este gas volvía el agua ácida (pues al disolverse en ella se formaba de nuevo ácido clorhídrico), dejaba las hojas de las plantas blanquecinas (y sigue usándose para este fin en la industria papelera), cualquier insecto metido en la botella llena del gas moría rápidamente, etc.

Además Scheele, que era uno de los proponentes de la teoría del flogisto (de la que hablamos brevemente en la entrada sobre el oxígeno), se dio cuenta de que este gas era, en términos de esa teoría, un gas completamente desprovisto de flogisto, que podía combinarse rápidamente con materiales ricos en él, al igual que lo hacía el gas que hoy llamamos oxígeno. Dicho en términos modernos, el gas amarillento y de olor irritante que había descubierto Scheele era un fuerte oxidante debido a su gran electronegatividad. Por todo esto, el sueco dio un nombre al nuevo gas que no me negarás que es bien sonoro: ácido marino desflogistizado.

Desde luego, Scheele no sabía que se trataba de un elemento: pensaba que era un compuesto, y puesto que era producido por el ácido marino (el HCl) y había perdido todo el flogisto, el nombre encajaba perfectamente. Hizo falta esperar unos treinta años para descubrir la verdad sobre este gas amarillento y descartar tan sonoro nombre a cambio de uno mucho más humilde. En 1810, Sir Humphry Davy realizó una batería de experimentos para tratar de aislar los elementos constituyentes del ácido marino desflogistizado, y tras fracasar en todos ellos propuso que se trataba de un elemento. Puesto que era de un color amarillo verdoso, lo denominó precisamente amarillo verdoso en griego, khloros, es decir, cloro.

El carácter tóxico de este gas, debido a su alto poder como oxidante, lo convirtió pronto en una herramienta muy útil y en un arma horrible. Por un lado, durante el siglo XIX avanzamos enormemente en el conocimiento de las causas de las enfermedades, y tras Louis Pasteur estaba claro que la desinfección era algo esencial no sólo en medicina, sino en la higiene más elemental y en el tratamiento de los alimentos y el agua – y el cloro, por su carácter fuertemente oxidante, era un desinfectante estupendo.

Lejía

Lejía (NaClO (aq)).

De ahí que utilicemos tan comúnmente la lejía para limpiar y desinfectar: se suele tratar de una disolución de hipoclorito sódico (NaClO) en agua. Esta misma sal, que es de color blanco, puede disolverse directamente en el agua de una piscina para desinfectarla, aunque esto suele hacerse en piscinas pequeñas. Los tratamientos a gran escala se hacen más comúnmente con ácido hipocloroso (HClO), que es líquido.

Básicamente, todos estos compuestos liberan cloro en el agua, y al ser éste un oxidante tan fuerte se convierte en un veneno para cualquier ser vivo en ella, incluidos los microorganismos que se quiere eliminar. Desde luego, hace falta tener cuidado con la concentración, puesto que es un veneno también para nosotros: en las piscinas, por supuesto, está muy diluido, pero el 3%-6% de NaClO en la lejía basta de sobra para matarte si la bebes.

Además de desinfectar cocinas, baños o agua de piscinas, relativamente pronto empezó a utilizarse el cloro para desinfectar el agua potable. Durante siglos se habían extendido multitud de enfermedades bacterianas a través del agua que consumía la gente, y el cloro era una solución excelente –aunque no perfecta– para este problema. El primero en utilizarlo para potabilizar agua fue el estadounidense Carl Rogers Darnall en 1910, un médico del ejército de los EE.UU. Darnall comprimía cloro gaseoso hasta convertirlo en líquido, y a continuación lo disolvía en el agua en una concentración muy pequeña. Este sistema se convirtió en la base de la cloración del agua en las redes municipales.

A lo largo de los años se han desarrollado métodos de desinfección del agua potable más eficaces y menos agresivos que el cloro, y de hecho este sistema siempre ha estado acompañado de controversia parcialmente merecida: al fin y al cabo, funciona porque es un veneno. De lo que no hay duda es de que cuando la población empezó a beber agua clorada, las infecciones transmitidas a través de ella disminuyeron radicalmente, y los beneficios superan a los posibles perjuicios con creces.

Además, si no te gusta beber agua con cloro es muy sencillo librarse de él: no permanece disuelto mucho tiempo en el agua, y si dejas el agua en una jarra o cualquier otro recipiente durante un par de días, el cloro escapará al aire y el agua estará libre de él. No hay más que esperar ese par de días antes de beberla: eso sí, recuerda que una vez sin el cloro, pueden proliferar en el agua microorganismos diversos, de modo que tampoco esperes mucho tiempo antes de beberla.

Pero la naturaleza humana es capaz de emplear casi cualquier cosa para lo mejor y también lo peor que se pueda imaginar: si el cloro podía matar bacterias, ¿por qué no también seres humanos? La Primera Guerra Mundial fue el primer conflicto en el que la química se convirtió en un arma monstruosa que arrebataría multitud de vidas y sería una fuente de terror y sufrimiento que Scheele o Humphry Davy probablemente no hubieran podido imaginar, aunque el cloro fuese simplemente la introducción al verdadero horror.

El primer país en emplear cloro como arma fue Alemania en Ypres, en 1915. Los alemanes disponían de 5730 cilindros llenos de un total de 168 toneladas del gas, que fueron abiertos frente a las trincheras francesas cuando el viento era favorable. El Cl2 es más pesado que el aire, de modo que una cortina del gas amarillo-verdoso se extendió cubriendo la zona cercana al suelo, impulsada por la brisa, hasta llegar a las posiciones del ejército francés. Los soldados franceses, al ver la niebla de color enfermizo envolver las trincheras y derramarse sobre ellas –y, sobre todo, al ver morir a los primeros en respirar el gas– rompieron filas y abrieron una buena brecha en la defensa.

Cilindros de gas

Cilindros liberando gas en la Primera Guerra Mundial.

Sin embargo, el ejército alemán había sobrestimado la eficacia del cloro como arma química: por un lado, sus propios soldados, al ver la niebla tóxica extenderse sobre el terreno, no tenían la menor intención de ocupar las posiciones abandonadas por los franceses. Además, aunque el terror causado por el gas era indudable, pronto se pusieron en marcha medidas de protección relativamente sencillas que convertían al cloro en algo bastante menos terrible de lo que hubiera podido esperarse en un principio.

Por ejemplo, la gran densidad del gas lo hacía muy eficaz para “rellenar” trincheras con él, pero no hacía falta más que mantenerse de pie y alcanzar algún punto relativamente elevado para escapar del veneno: de hecho, el cloro fue un arma brutal contra los heridos que yacían en el suelo o en camillas, pero no acabó con demasiadas vidas. Eso sí, el efecto psicológico era tremendo, y servía muy bien para “limpiar” zonas de tropas enemigas durante un tiempo relativamente corto.

Además, defenderse contra el Cl2 sabiendo lo que era no constituía un problema tan grave: el cloro gaseoso se disuelve bastante bien en agua, de modo que un paño húmedo cubriendo la nariz y la boca permite sobrevivir a él. Estando preparados con antelación era aún más sencillo, pues los soldados disolvían bicarbonato sódico en el agua que humedecía los paños y estaban aún más protegidos contra el gas, aunque la irritación en los ojos era difícil de evitar si se quería poder ver, ya que ponerse un paño sobre ellos no era una buena solución, y aún faltaba tiempo hasta la llegada de las verdaderas máscaras de gas.

Con todo, aunque fue un arma cruel, el cloro gaseoso pronto se convirtió en una broma al lado de los verdaderos horrores químicos de la Primera Guerra Mundial. Ya hemos hablado de uno de los más horribles, el gas mostaza, en un artículo anterior (un gas que, por cierto, contiene cloro), y ha habido otros igualmente espantosos. Sin embargo, aunque parezca mentira, el cloro sigue usándose como arma hoy en día: en 2007 más de treinta personas murieron en Iraq a causa de bombas con cloro.

Pero el cloro tiene, afortunadamente, muchas otras aplicaciones que no tienen que ver con la muerte (aunque la muerte de los microorganismos nocivos para nosotros me entristece más bien poco). Es un elemento omnipresente en las reacciones químicas industriales: aparte de blanquear la pulpa del papel (aunque afortunadamente tienden a emplearse otros métodos menos tóxicos), forma parte de muchos plásticos (recuerda el PVC o poli(cloruro de vinilo)) y de la cadena de producción de multitud de compuestos útiles industrialmente, como el cloruro de metilo (CH3Cl), el cloroformo (CHCl3), el cloruro de metileno (CH2Cl2), el tetracloruro de carbono (CCl4), etc.

La obtención de cloro es muy sencilla, aunque los sistemas industriales requieren una gran cantidad de energía para aislarlo de los compuestos de los que forma parte. Tú mismo puedes obtener cloro en casa empleando simplemente una pila, un recipiente con agua y sal disuelta y un par de cables: une un cable a cada polo de la pila y un clip metálico al final del cable, y remueve bien el agua con sal. A continuación, introduce los clips en el agua (es importante que no se toquen entre sí), y verás que suceden varias cosas, una de las cuales es la producción de cloro gaseoso en el clip unido al polo positivo de la pila.

Este proceso es simplemente la electrólisis (“rotura mediante la electricidad”) del NaCl, que sigue siendo hoy en día el principal método de producción industrial de cloro. Sin embargo, los procesos de electrólisis industrial utilizan membranas permeables a los iones y otros sistemas para aumentar la eficacia: si haces esto en casa, la cantidad de cloro que obtendrás será muy pequeña, de modo que no tienes que preocuparte por la posibilidad de liberar gases tóxicos.

Aunque no quiero detenerme mucho en los sistemas de producción industrial, no puedo dejar de mencionar asuntos que hemos tratado hace mucho tiempo en El Tamiz y que son relevantes ahora: cuando hablamos acerca del ácido sulfúrico hace más de un año mencionamos que su carácter deshidratante lo hacía muy útil. Bien, en la producción industrial de cloro éste, al salir de la cubeta electrolítica, está húmedo, y hace falta eliminar el agua. ¿Cómo se consigue esto? Pues, naturalmente, haciendo pasar el gas a través de ácido sulfúrico, que elimina el agua y lo deja bien seco – a continuación se comprime y enfría hasta licuar el Cl2, que luego se transporta o se emplea en la misma planta para producir compuestos clorados.

Pero, usos industriales aparte, el cloro como elemento es también un componente esencial del organismo de todos los seres vivos. Aunque parezca poco, un 0,2% de la masa de nuestro cuerpo es cloro: si pesas 70 kg esto significa que tienes unos 140 gramos de cloro en el cuerpo. Teniendo en cuenta que el 93% de nuestro cuerpo es oxígeno, carbono e hidrógeno, el cloro es un componente abundante comparado el resto, si nos olvidamos de los “tres grandes” (el noveno en proporción).

Ácido clorhídrico

Molécula de HCl.

Sería imposible describir todas las funciones vitales en las que interviene el cloro de una manera u otra, pero no quiero dejar de mencionar, por ejemplo, el hecho de que el ácido marino de Scheele (el ácido clorhídrico, HCl) es el principal componente del ácido gástrico. No es que sea una sustancia agradable, como habrás podido comprobar al vomitar, pero sí muy útil para nosotros (siempre que las paredes de nuestro estómago estén protegidas contra tan agresivo compuesto).

Pero, además, nuestra sangre está repleta de átomos de cloro ionizados, con un electrón de más (de modo que son estables, pero tienen carga eléctrica): los iones cloruro, Cl- son los aniones (iones de carga negativa) más abundantes en el plasma sanguíneo, y contribuyen a mantener diversos equilibrios en el cuerpo, como el ácido-base y la presión osmótica. Es un elemento sin el que no podríamos vivir, pero afortunadamente para nosotros es abundante: en la dieta lo ingerimos en su mayor parte en forma de sal común (NaCl). De hecho, nuestro problema suele ser que consumimos demasiada sal, lo cual es más perjudicial por la cantidad de sodio que la de cloro en nuestro organismo, pero la cuestión es que normalmente tenemos cloro de sobra en nuestro interior.

De modo que, como ha sucedido tantas veces con otros elementos de la serie, dependiendo de la forma en la que lo encontremos puede ser letal, “opresivo para los pulmones”, esencial para la vida y una pieza fundamental de nuestra industria química: el ácido marino desflogistizado, el gas amarillo-verdoso, el khloros.

En la próxima entrada de la serie nos sumergiremos en el tercer gas inerte de la tabla, el elemento de dieciocho protones: el argón.

Para saber más:

Ciencia, Conoce tus elementos, Química

30 comentarios

De: Fer
2008-07-07 13:12:46

Pregunta de un ignorante estudiante de Bachillerato: ¿cómo puede ser que "Entre otras cosas, Scheele observó que este gas volvía el agua ácida (pues al disolverse en ella se formaba de nuevo ácido clorhídrico),"?

El gas, (Cl2) debería reaccionar con el agua de forma semejante a una hidrólisis (aunque por otro lado el HCl es un ácido fuerte por lo que sería prácticamente despreciable) para formar HCl más o menos según Cl- + H2O HCl + OH- por lo que el pH final debiera ser básico.

¿o es que no me estoy enterando de nada?

Por cierto, ya que es mi primer comentario: magnífico blog, hace tiempo que te sigo.


De: Pedro
2008-07-07 13:59:24

@ Fer,


Pregunta de un ignorante estudiante de Bachillerato: ¿cómo puede ser que “Entre otras cosas, Scheele observó que este gas volvía el agua ácida (pues al disolverse en ella se formaba de nuevo ácido clorhídrico),”?


Los estudiantes de bachillerato ignorantes no leen estas cosas, así que de ignorante nada ;)

Cuando el Cl2 se disuelve en agua, se producen ácido hipocloroso y clorhídrico:

Cl2 + H2O -> HClO + HCl

Lo que sucede con ellos depende del pH, pero como puedes ver el Cl2 con agua produce dos ácidos bastante fuertes, con lo que la vuelve más ácida de lo que era.


De: Cruzki
2008-07-07 14:19:46

Ummm ahora que comentas el uso del cloro en las piscinas, deberías de haber hablado en el de oxígeno del uso de ozono como sustituto del cloro en la purificación del agua. Esta claro que es mucho menos tóxico (si no me equivoco, el ozono no se disuelve en el agua) e igual de seguro, lo que no estoy seguro es si es igual de eficiente y/o contaminante.


De: Pedro
2008-07-07 14:44:32

@ Cruzki,

Genera menos problemas que el cloro, pero el problema es que en muy poco tiempo desaparece pues es inestable, con lo que sólo sirve para desinfectar "a corto plazo", salvo que se añada al agua algo más que siga matando bacterias según llegan con el tiempo... como, por ejemplo, cloro ;)

Acabo de añadir un parrafito en el artículo del oxígeno, gracias por la sugerencia :)


De: Naeros
2008-07-07 15:32:28

Excelente entrada, para variar :D

Sabía que el cloro era tóxico, pero no que hubiera sido utilizado como arma. Al menos es lo que dices, un paño con agua te proteje en principio.

Sería interesante que hicieran estudios respecto al cloro en las piscinas y en el agua para ver cómo afecta realmente. Eso sí, deberían ser estudios largos porque me imagino que sus efectos en esas concentraciones no se notarán fácilmente...


De: Ivana
2008-07-07 15:34:33

Excelente artículo. Solamente quería marcar que no es posible obtener cloro mediante electrólisis de forma tan simple, debido a que los potenciales favorecen la producción de hidrógeno y oxígeno en vez de la de cloro y sodio. Para revertir eso se suelen usar cátodos de... algo. Si mal no recuerdo eran de carbono recuibiertos con rutenio.
Un saludo y que sigas disfrutando las vacaciones!


De: Pedro
2008-07-07 16:07:08

@ Ivana,

¿Estás segura? Cuando lo he hecho en clase he observado las burbujas de hidrógeno en el electrodo negativo y la formación de cloruros metálicos verdosos y liberación de burbujas en el positivo: pero esas burbujas me olían francamente a cloro.

En esta página de la NASA para colegios ( http://aquarius.nasa.gov/electrolysis.php ) sugieren esta misma experiencia y hablan del H2 y Cl2 generados a partir del agua con sal, y se menciona específicamente la formación de cloro gaseoso, pero no de oxígeno:


Hydrogen gas will be seen to bubble up at the cathode, and chlorine gas will bubble at the anode.


Otra descripción de lo que se produce en ambos electrodos: http://www.thenakedscientists.com/forum/index.php?topic=1298

Otra cosa es que no se produzca en cantidades útiles, pues sale muy poquito, pero producirse creo que se produce. Eso sí, si tienes referencias de lo contrario dímelo, a ver si estoy contando mentiras en clase, que todo puede pasar :)


De: meneame.net
2008-07-07 16:11:23

Conoce tus elementos - El cloro...

[c&p] El elemento número 17, uno de los más reactivos y, por lo tanto, de los más útiles y al mismo tiempo peligrosos: el cloro. Puesto que un átomo de cloro tiene diecisiete protones, si no está ionizado tiene también diecisiete electrones. Si has...


De: Morti
2008-07-07 20:15:21

Genial pedro, cómo siempre, sólo un pequeño apunte, en las redes grandes de distribución de agua potable para poder garantizar que llegue suficiente cloro a los puntos más alejados se utiliza a veces cloramina (NH2Cl) Que es mucho más estable en el tiempo y que no se desprende por la evaporación. Lo sé porque nos da muchos dolores de cabeza a los acuarófilos porque no todos los anticloros la neutralizan completamente, y los que sólo bloquean su cloro liberan el amoniaco que también es muy tóxico.

Saludos y disfruta de tus vacaciones


De: Ivana
2008-07-07 20:19:43

No tengo mas referencias que las de las tablas de potenciales (1,36 V para cloruro a cloro, y 0,8 V para agua a oxígeno).
Yo no hice eso en clase, asi que le creí a las tablas... pero ahora que lo mencionas supongo que si hay mucha concentración de sal puede ser posible. Claro, en ese caso seguro que no se puede hacer a mayor escala.
Casualmente esta mañaa estaba estudiando metodos industriales, entre los que estaba el cloro, y justo vi el artículo! Casualidad?


De: Fer
2008-07-07 20:29:36

Uy, que cruce de cables, había automaticamente pensado en una disociación de compuesto iónico cuando el Cl2 es un covalente molecular apolar. Mi profesora de química me mata si llega a leer esta metedura de pata. Gracias por la corrección.


De: Cruzki
2008-07-07 20:56:32

En cuanto a lo comentais de las piscinas y el cloro.

Habla un nadador federado durante mucho tiempo y en algún momento leí que el colectivo de nadadores y usuarios regulares de piscinas se veía expuesto a 7 veces la cantidad máxima permitida por la UE (para trabajadores de riesgo) a vapores de cloro (!!!)

Eso en la parte legal, en la personal, TODO el grupo de personas que nadaba conmigo tenemos problemas alérgicos. Andamos todo el año con el pañuelo en el bolsillo. Y eso los que menos problemas tuvimos, que alguno tuvo que dejar la piscina porque le salian manchas y costras por toda la piel.

Por otra parte Pedro, aunque el ozono no dure mucho, normalmente lo que se hace es poner el generador de ozono en el filtro del agua de la piscina, con lo que está constantemente "esterilizando" la piscina. El asunto supongo que será que hay que poner suficientes filtros para que compense, pero si no me acuerdo mál el filtro de una piscina de 25 m estandar filtra todo el volumen de agua en un día o menos. No creo que el efecto esterilizador se pierda tan rápido y le de tiempo a las bacterias malvadas y maléficas a proliferar.


De: Nacho
2008-07-08 21:37:29

Un gran artículo, como de costumbre. Un pequeño apunte, el 'cloruro de polivinilo' no existe, en realidad es 'policloruro de vinilo'. El problema viene de la traducción del inglés 'polyvinyl chloride', donde el 'poly' en realidad no sólo hace referencia a 'vynil' sino a 'vynil chloride'. Tiene sentido: el polímero está formado por muchos 'cloruros de vinilo'. De hecho, la nomenclatura recomendada es poli(cloruro de vinilo), con paréntesis, para dejar claras las cosas: http://es.wikipedia.org/wiki/Policloruro_de_vinilo

Saludos desde Estonia


De: Pedro
2008-07-08 22:01:29

@ Cruzki,

¿7 veces el máximo permitido? O_O Ahora entiendo las extrañas sensaciones que sentía en la piscina climatizada con los vaporcillos que emanaban de allí... ;)

@ Nacho,

¡Arg, mi spanglish es patético a veces! Acabo de corregirlo e incluir el enlace correspondiente, ¡gracias! :)


De: xx32
2008-07-08 23:12:25

¿El àcido cloridrico es suficientemente fuerte para ser usado como instrumento de demolición?


De: Rubas
2008-07-09 02:28:06

Recuerdo mucho a Jack Palance en el Ripley's de los 80's diciendo que si se mezclan NaOH (Sosa) con HCl (Ácido Clorhídrico) se obtiene simple y llana agua con sal (NaCl+H2O)... La reaccion se ve bien en papel, pero, ¿es cierto?


De: cruzki
2008-07-09 11:28:02

@ Pedro

Una de las sensaciones más extrañas que teníamos era que el sentido del olfato se potenciaba por 1000 o más. Éramos capaces de saber la marca de desodorante que se estaba usando en los vestuarios o si alguien en el exterior de la piscina estaba fumando tabaco o puros (la entrada a la psicina estaba en el extremo opuesto, asi que échale unos 35 metros o más).

La verdad es que no se si es por el cloro o por el ejercicios físico intenso o una combinación de ambos, pero te aseguro que era una sensación rara de cojones.


De: Belerofot
2008-07-09 20:20:06

ME encanta esta serie, de verdad.


De: guannais
2008-07-09 20:57:36

Lo que dice Ivana coincide con los experimentos que hice cuando era pequeño. Si metes directamente dos cables de cobre el polo positivo se te oxida rapidamente y no creo que veas casi ninguna burbuja. Sin embargo probé con una mina de grafito (no era de 0,5 mm, era gruesa como de lápiz, pero para portaminas), se liberaba muchísimo más gas, y olía horrores a cloro. También se libera más gás si usas papel de aluminio, pero no sé cuanto oxígeno y cloro tendrá. En el polo negativo siempre se libera hidrógeno sin problemas, sin embargo suele ponerse negro, imagino que será algo relacionado con el sodio. También es muy curioso acercar la llama de un mechero al cable de cobre oxidado y "clorado" coge un tono verdoso.

Por cierto, si alguien se entretiene haciendo electrolisis, que lave el recipiente al acabar, que yo lo dejaba días con toda la porqueria y el oxido de aluminio se me pegó a las paredes del vaso que no había manera de sacarlo.


De: cruzki
2008-07-09 21:50:11

Con respecto a lo de la electrólisis. Me acuerdo que cuando mi hermano estaba en primero de bachiller la profe de química le presto un par de electrodos de grafito e hicimos el experimento en casa.

Agua + un puñado gordo de sal + electrodos + pila de petaca de las gordas.

Me acuerdo perfectamente que de un electrodo salieron burbujas durante mucho rato y que el otro se puso verde. Lo que no me acuerdo fue si olió a cloro :S ¿qué pasa?, de eso hace 6 años por lo menos.

A todas estas, si metemos 220V en vez de una pila, ¿saltarán los plomos?


De: Pedro
2008-07-09 22:05:29

@ cruzki,

Yo no metería los cables a 220V ;)


De: cruzki
2008-07-10 10:53:45

A mi es que me enseñaron muy mal. Mi "profesor" de tecnología se dedicaba ha enchufar los circuitos tontos para pilas a la corriente del taller, que sospecho que no era de 220V sino superior, porque tenian maquinaria industrial en el taller. Y claro luego las bombillas pegaban unas ostias XDDDDD


De: Alfonso
2008-07-12 03:06:03

Una pregunta:

¿Por qué el cloro es letal? Quiero decir, ¿que proceso biológico hace el hecho de que sea un gran oxidante para que mate a las personas?

Saludos y gracias.


De: cruzki
2008-07-12 15:13:46

Pues eso mismo, ser un oxidante bestial. Para que te hagas una idea, el oxígeno libre es LETAL a nivel celular.

Todos los procesos en los que el oxígeno está presente, si no me acuerdo mal, estan bien encerrados en orgánulos expeciales. Una de las peores desgracias que le puede pasar a una célula es que la mebrana de estos orgánulos se rompa, significa su merte INSTANTANEA. A gran esacala sería como si te regaran con una mangera que en vez de echar agua echa algún ácido corrosivo.

Si el proceso se produce a gran escala puede llegar a destruir alguna función vital importante. Imagina que mueren un puñado de células de tu cerebro juntas, por ejemplo, las que controlan tu ritmo cardiaco. ¿Te haces a la idea?


De: Arturo Altamira
2008-07-16 22:32:52

Hola,
Éstoy revisando tu blog y en general me parece muy bueno, para mi desde ya una fuente de referencia para temas de ciencia. No sé tanto como las otras personas que visitan tu blog pero me quiero seguir enterando. Cuentas con un lector más.
No sabía tants cosas del cloro. Espero el post de los 18 protones.
Arturo


De: Quique
2008-08-22 23:47:43

Pedro, se te olvida una forma muy fácil (y peligrosa, como bien pude comprobar una vez) de obtener cloro en casa: echar unas gotas de agua fuerte a la lejía.


De: Nicoarg
2010-05-05 18:31:45

Hola a todos,estaba buscando respuestas sobre un tema que no se si conocen....
Hablandocon un conocido,un hombre de 70 años aproximadamente ... me contoque sufrio problemas pulmonares hace muchos años,tuvo tuberculosis y estaba algo adelantada la enfermedad,ya estaba fibrosa y hablo con una alemana que habia conocido a "Menguele" y habia aprendido a curar esta, y otras enfermedades respiratorias con ACIDO SULFURICO en si tomaba una gota por dia e iba subiendo la dosis 1 gota al dia hasta el noveno dia,luego un descanso de 15 dias y siguiera el tratamiento hasta que la "mancha" desapareciera de la radiografia...
y asi se curo... no se en cuanto disolvia el acido pero en cuestion confeso haberse curado,si alguien sabe del tema escucho sus respuestas...


De: Josecb
2010-08-28 23:26:22

"Genial pedro, cómo siempre, sólo un pequeño apunte, en las redes grandes de distribución de agua potable para poder garantizar que llegue suficiente cloro a los puntos más alejados se utiliza a veces cloramina (NH2Cl) Que es mucho más estable en el tiempo y que no se desprende por la evaporación. Lo sé porque nos da muchos dolores de cabeza a los acuarófilos porque no todos los anticloros la neutralizan completamente, y los que sólo bloquean su cloro liberan el amoniaco que también es muy tóxico."

Tenía entendido que la cloramina era más tóxica que el cloro y además cancerígena. En las piscinas se recomienda tener un pH de 6,8 y 1ppm de Cl- a un pH de 7,8 y 3ppm de Cl- (ambas disoluciones tienen el mismo poder antibacteriano) precisamente para evitar la formación de cloraminas.

"Hola a todos,estaba buscando respuestas sobre un tema que no se si conocen…. Hablandocon un conocido,un hombre de 70 años aproximadamente … me contoque sufrio problemas pulmonares hace muchos años,tuvo tuberculosis y estaba algo adelantada la enfermedad,ya estaba fibrosa y hablo con una alemana que habia conocido a “Menguele” y habia aprendido a curar esta, y otras enfermedades respiratorias con ACIDO SULFURICO en si tomaba una gota por dia e iba subiendo la dosis 1 gota al dia hasta el noveno dia,luego un descanso de 15 dias y siguiera el tratamiento hasta que la “mancha” desapareciera de la radiografia… y asi se curo… no se en cuanto disolvia el acido pero en cuestion confeso haberse curado,si alguien sabe del tema escucho sus respuestas…"
Eso se llama homeopatía y no te lo aconsejo para nada, primero porque no funciona y segundo porque puede ser incluso perjudicial. Para la tuberculosis hay asociaciones de antibióticos muy efectivas, si se sigue correctamente el tratamiento prácticamente el 100% se curan.

El problema es que el tratamiento es larguísimo (se puede alargar 6 meses) y si te lo saltas en algún momento puedes desarrollar resistencias (las micobacterias desarrollan resistencias enseguida) y volverse incurable. Pero si lo sigues al pie de la letra estás curado.

Saludos


De: Jorge
2011-05-25 23:32:26

@ Pedro

Si aplica, quizá también agregar al artículo, ya que aunque se tocó el ozono en comentarios, eché de menos esta otra relación entre el cloro y el ozono...

Investigando en la wikipedia sobre el "agujero en la capa de ozono", que más bien se refiere a dos fenómenos relacionados: un adelgazamiento sostenido anual en términos de volumen y un descenso mucho más brusco sobre los polos en las primaveras (a lo que realmente se refiere cuando se habla del "agujero en la capa de ozono"), me di cuenta que el cloro (ión atómico Cl·), así como el bromo (Br·) y otros radicales (OH· y NO·), tiene un papel fundamental en el agotamiento del ozono en la estratósfera (los dos primeros a causa de... nosotros!, mientras que los dos segundos de forma natural), el cual nos protege de los rayos ultravioleta al absorberlos en un ciclo de producción foto-química y recombinación.

Casi textual de la wikipedia en inglés:

"El cloro y el bromo pueden destruir moléculas de ozono mediante una serie de ciclos catalíticos, el más simple de los cuales queda resumido en las reacciones:

Cl + O3 → ClO + O2
ClO + O3 → Cl + 2 O2

Un único átomo de cloro puede seguir destruyendo ozono (por ende un catalizador) por hasta dos años, (la escala de tiempo necesaria para su transporte de vuelta a la tropósfera), a no ser por reacciones que lo sacan de este ciclo al formar especies que actúan de "recipiente", como el HCl y el ClONO2."

Me pareció interesante y tiene bastantes conceptos de química para seguir aprendiendo. Saludos!

Referencia: http://en.wikipedia.org/wiki/Ozone_depletion


De: daiki
2013-01-07 08:42:34

¿por que el cloro tiene tantos numeros de oxidacion?


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