En el anterior artículo de la serie Esas maravillosas partículas, en el que hablamos acerca del bosón de Higgs, terminamos con la última partícula interesante del Modelo Estándar de partículas subatómicas. A partir de hoy nos adentramos en aguas procelosas: estudiaremos partículas que no sólo no han sido observadas experimentalmente, sino que están fuera del modelo que tantos éxitos ha tenido en sus predicciones.
Por otro lado, estar fuera del Modelo Estándar no tiene por qué significar que la partícula en cuestión sea una frívola suposición ni nada por el estilo: no es vergonzoso para una partícula estar fuera de él; para empezar, los físicos saben que el Modelo Estándar no es una teoría completa del Universo y las partículas que en él existen, pues no explica todo lo que hemos observado hasta ahora. Algunas de las partículas de las que hablaremos a partir de hoy serán, en efecto, apuestas arriesgadas por parte de los físicos teóricos que las han propuesto, pero otras son posibilidades muy reales y estamos ahora mismo buscándolas. De hecho, hoy verás cómo puedes poner un granito de arena en esta búsqueda desde tu propia casa.
En cualquier caso, la primera partícula más allá del Modelo Estándar de la que vamos a hablar es, aunque hipotética, nombrada con relativa frecuencia. En gran parte esto se debe a que, como veremos, todo sería tan bonito y simétrico si esta partícula existiese… hablaremos del gravitón.
Como suelo decir, si sabes del asunto puede que sufras, te muerdas las uñas y rechines los dientes al ver las simplificaciones y la manera de hablar con la que me propongo atacar el asunto (puede que más que “atacar” a ti te parezca “destruir”). Si sufres, lo siento, pero la filosofía de El Tamiz es “antes simplista que incomprensible”. Hay muchos textos muy técnicos y completos por ahí, y si este estilo no te gusta, mejor dejas de leer esta entrada.
Dicho esto –y soy consciente de que me repito, pero es inevitable–, recordemos algunas de las partículas de las que hemos hablado en la serie. Si la has seguido desde el principio, tienes un conocimiento básico pero espero que sólido sobre las partículas fundamentales que son responsables de casi todas las interacciones que conocemos. Espero que recuerdes cómo el fotón era el responsable de la interacción electromagnética, el gluón de la interacción nuclear fuerte (y los piones de la interacción nuclear fuerte residual), y los bosones W y Z los que se encargaban de la interacción nuclear débil.
Es decir, cada una de estas interacciones puede ser modelada teóricamente mediante el intercambio de partículas virtuales (en todos los casos, como también espero que recuerdes, bosones). Esto es consecuencia de que el Modelo Estándar es el hijo de la teoría cuántica de campos. Todas esas interacciones pueden producir ondas, y los bosones que las transmiten (como el fotón) no son más que la cuantización de esas ondas. Si has seguido la serie de Cuántica sin fórmulas hasta el momento, deberías estar ya familiarizado con este concepto para el caso de la radiación electromagnética y el fotón.
Hasta aquí, todo correcto. Pero, ¿y qué hay de la gravedad? Es la única interacción fundamental que no hemos mencionado en el párrafo anterior. ¿Es que la pobre gravedad no tiene una partícula asociada que es intercambiada y cuantiza sus ondas? La fuerza gravitatoria tiene un comportamiento extraordinariamente similar, en algunos aspectos, a la electromagnética, aunque en otros es muy distinta. ¿No puede regirse por leyes físicas similares y tener su propia partícula?
Este razonamiento, aunque a un nivel y con una abstracción mucho mayores, lo han realizado muchos físicos fundamentales, y el resultado ha sido una partícula hipotética que sería para la gravedad lo mismo que el gluón es para la interacción fuerte, o el fotón para la electromagnética. No es muy original, pero el nombre que se ha dado tradicionalmente a esta partícula es el de gravitón. Algunos físicos juran y perjuran que debe existir, mientras que otros los miran arqueando las cejas con desdén. Sólo los experimentos darán la razón a unos o a otros.
Como digo, el gravitón es una posible partícula fundamental, pero eso no quiere decir que no tengamos ni idea de cómo puede ser. De existir, es probable que siga los mismos patrones que los otros bosones que hemos mencionado antes. Por ejemplo, el gluón tiene masa y es inestable, con lo que la interacción nuclear fuerte tiene un alcance muy corto. Sin embargo, el fotón tiene masa nula y es estable, por lo que la interacción electromagnética, y por lo tanto la luz, tienen un alcance infinito.
Tú mismo, querido lector, puedes estimar entonces algunas de las características del gravitón, si es que existe, sin usar una sola ecuación. Para empezar, notamos la fuerza gravitatoria de objetos extraordinariamente lejanos, como vemos continuamente en astronomía: por ejemplo, el Sol orbita el centro de la Vía Láctea, y las galaxias forman cúmulos globulares alrededor de su centro de gravedad común. De modo que la gravedad tiene un alcance gigantesco — de hecho, pensamos que tiene un alcance infinito, aunque no estamos completamente seguros.
De modo que el gravitón probablemente no tiene masa, y si la tiene será minúscula. Los cálculos a partir del alcance medido de la interacción gravitatoria dan un máximo posible de masa al gravitón de unos 10-69 kg: es decir, que como mucho es cien billones de cuatrillones de veces más ligero que un electrón. Pero vamos, la mayor parte de los físicos apuestan por un alcance infinito y una masa nula, lo mismo que en el caso del fotón.
Además, puesto que sería el responsable de una interacción, el gravitón sería un bosón — tendría un espín entero. Es posible que recuerdes que el fotón tenía un espín de 1, debido a la naturaleza de la interacción electromagnética. Los físicos predicen que el gravitón tendría un espín de 2 porque la gravedad es un campo tensorial de segundo orden, pero esa razón tan rimbombante es lo de menos: lo importante es que sería un bosón, como el fotón.
No sólo eso: de tener masa nula, como creemos que la tiene, el gravitón se movería a la velocidad de la luz, igual que el fotón. La fuerza gravitatoria tendría pues (como creemos que tiene) un alcance infinito y se transmitiría a 300.000 km/s. De modo que un gravitón sería muy parecido a un fotón en varios aspectos… pero muy diferente en otros.
Esto no debería ser sorprendente: para empezar, la fuerza electromagnética y la gravitatoria son de una intensidad totalmente distinta. Por ejemplo, amable y paciente lector, ahora mismo tú estás notando la interacción electromagnética en multitud de fenómenos: la luz que llega a tus ojos con las letras que lees, el contacto de la silla y el suelo, los sonidos que oyes (pues la vibración se produce por la repulsión eléctrica entre capas electrónicas)… estás interaccionando electromagnéticamente con docenas de otros objetos.
Pero sólo notas la fuerza gravitatoria de un objeto: la Tierra. La gravedad es muy, muy débil, de modo que hacen falta masas gigantescas para que puedas notarla. Sí, también eres atraído por otros objetos, pero prácticamente no notas nada — desde luego, no con los sentidos, al contrario que en el caso de la interacción electromagnética.
¿A dónde quiero llegar con esto? A que el gravitón transporta una energía muchísimo más pequeña que el fotón y, por lo tanto, es muchísimo más difícil de detectar que el fotón. Para poder detectar uno haría falta producir un gravitón de mucha energía — por ejemplo, en un acelerador de partículas como el LHC en construcción.
Sin embargo, existe otra diferencia aún más importante entre ambas fuerzas, y esa diferencia es la clave del asunto: la gravedad modifica el espacio-tiempo a su alrededor, la fuerza electromagnética no.
Claro, de acuerdo con la Teoría General de la Relatividad de Albert Einstein, las masas curvan el espacio-tiempo a su alrededor. Seguro que has visto las imágenes de la Tierra en una especie de sábana curvada por nuestro planeta. Es decir, aunque no vamos a entrar a discutir el asunto en profundidad, la gravedad define qué forma tiene nuestro Universo, al completo o partes pequeñas de él. Por lo tanto, cualquier cosa relacionada con la gravedad es más complicada que en el caso de las otras fuerzas. Piénsalo así: un gravitón se mueve por el espacio a la velocidad de la luz, al mismo tiempo que determina la forma de ese espacio. La cosa se vuelve rara.
De hecho, se vuelve tan rara que no la entendemos aún, al menos para todas las energías. Haría falta una teoría que combinase la cuántica con la relatividad general para poder tener una teoría cuántica del campo gravitatorio, y eso, como hemos comentado hace tiempo aquí mismo, es muy difícil. Pero algunas de las teorías propuestas en esa línea utilizan los gravitones como cuantización del campo gravitatorio.
El problema teórico es grande, pero el experimental no lo es menos: ¿cómo “ver” un gravitón? La solución no es conceptualmente complicada, pero llevarla a la práctica es más complejo. El mejor indicio de que los gravitones podrían existir es que las ondas gravitacionales existen, y tal vez podríamos observar una. No las hemos visto nunca directamente, pero las observaciones de un sistema binario por Russell Alan Hulse y Joseph Hooton Taylor Jr. demostraron indirectamente que estas ondas existen (de hecho, Hulse y Taylor recibieron el Premio Nobel de Física en 1993 por esas observaciones).
Onda gravitacional creada por un sistema binario. Crédito: K. Thorne (Caltech), T. Carnahan (NASA GSFC).
Si pudiéramos observar y medir una onda gravitacional directamente, a partir de sus características sería posible determinar las del gravitón y tal vez observar uno como partícula. El problema es que, al tener una energía tan minúscula, las ondas gravitacionales son muy difíciles de detectar. Para que te hagas una idea, el sistema Sol-Tierra en su movimiento emite ondas gravitacionales: ambos cuerpos se mueven alrededor del centro de gravedad, y si estás por ejemplo en un punto alejado de ellos, la gravedad ahí cambia rítmicamente dependiendo de la posición del Sol y la Tierra (pasa por un máximo y un mínimo con un período constante, como una onda de otro tipo). No somos un sistema binario, pero la figura de arriba te puede ayudar a entender lo que trato de decir.
De modo que podría ponerse un pequeño anillo de partículas flotando en el espacio y, según la onda gravitacional pasara, las partículas se acercarían y alejarían unas de otras rítmicamente, algo parecido a esto:

Pero claro, en la figura el movimiento está exagerado. Pero muy, muy exagerado: las partículas se moverían una distancia máxima de unos 10-24 metros…¡menos de un billón de veces el tamaño de un átomo! Las ondas gravitacionales son diminutas, y ésa es la razón de que aún no hayamos detectado ninguna directamente. Piensa que la potencia total emitida por el sistema Tierra-Sol en forma de ondas gravitatorias es de unos 300 watios — cinco bombillas de 60 w cada una. La potencia total emitida por el Sol en forma de ondas electromagnéticas es de unos 3·1026 watios. Ahí tienes la diferencia.
Detectar estas ondas, y a partir de ellas los gravitones (si es que existen) es, como digo, muy difícil, pero no imposible. Aparte del futuro LHC, existen varios proyectos funcionando ahora mismo que tratan de detectar y medir las propiedades de estas ondas: el problema es que no basta con tener aparatos muy precisos (suelen utilizarse interferómetros láser de una precisión tremenda). Las perturbaciones de estas ondas son tan minúsculas que hace falta, para empezar, ser consciente de todos los otros efectos que pueden alterar el aparato, calcularlos, restarlos de las medidas… para al final quedarse con lo que sí es la onda gravitacional, si es que está ahí. Cualquier otro efecto (gravitatorio pero no ondulatorio, de vibración del propio aparato, electromagnético…) debe ser descartado cuidadosamente.
Los observadores más prometedores para tratar de detectar ondas gravitacionales son el LIGO (Laser Interferometer Gravitational-Wave Observatory, Observatorio de Ondas Gravitacionales por Interferómetro Láser), una colaboración del MIT y de Caltech, y el GEO alemán, situado en Hannover. Pero todo esto no es el reducto de los observatorios y universidades lejanos: puedes colaborar en este proyecto desde tu propia casa. Si eres un habitual de El Tamiz conoces probablemente el programa BOINC de computación compartida, del que hemos hablado antes aquí. Bien, utilizando BOINC puedes añadir el proyecto Einstein@Home al programa y así donar parte del tiempo de proceso de tu ordenador a realizar los cálculos necesarios para detectar ondas gravitacionales a partir de los datos de LIGO y GEO. Si tienes un procesador pasadísimo de vueltas con refrigeración líquida para jugar a los últimos juegos que han salido este año, ¿se te ocurre algo mejor que hacer con ese maquinón mientras no lo usas que encontrar un gravitón?
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El texto de Esas maravillosas partículas - El gravitón , por Pedro Gómez-Esteban, salvo donde se mencione explícitamente, está publicado bajo Creative Commons Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 2.5 Spain License.





{ 20 } Comentarios
El otro día un amigo me propuso lo siguiente. Si el gravitón existe y como dices se mueve con velocidad c, se supone que cuando dos cuerpos interaccionan gravitatoriamente están intercambiando gravitones. Entonces los agujeros negros, cuando atraen cuerpos estarían desprendiendo gravitones… pero si un fotón no puede escapar de un agujero negro, un graviton tampoco no?
Magnifico , muero por la sigiente entrada ,saludos y gracias.
Daniel,
La pregunta de tu amigo es inteligente, pero la conclusión (que el gravitón no puede escapar) es errónea, aunque muy común cuando se entiende lo que es un agujero negro pero no se ha estudiado cuántica. Los gravitones reales que pudiera emitir un agujero negro no podrían escapar, pero la interacción gravitatoria (si aceptamos que los gravitones existen) estaría mediada por el intercambio de gravitones virtuales.
Aunque no hemos hablado aún de las partículas virtuales (lo haremos en Cuántica sin fórmulas), una partícula virtual puede saltarse a la torera el horizonte de sucesos mientras cumpla el *principio de incertidumbre de Heisenberg*. Un gravitón virtual puede escapar tranquilamente del agujero, como un bosón W virtual o un gluón virtual.
Otro ejemplo: existen agujeros negros cargados eléctricamente, y puede notarse la carga desde fuera. Los fotones intercambiados en la interacción electromagnética son virtuales, de modo que pueden escapar del agujero. Pero los fotones de la radiación son reales, de modo que no pueden escapar, por eso el agujero es negro.
¡Espero que esta breve explicación te sirva!
¿Como una particula que causa las interracciones gravitatorias tener masa? Es decir tendríamos infinitos gravitones interaccionando entre los gravitones ya que ests se verían afectados por la gravedad que ellos mismos causan.
Una pregunta, ¿como puede ser que una particula sin masa (ej: la luz) se vea atraida por la gravedad?
Muy interesante!. Pues habrá que esperar la inaguracion del próximo acelerador de partículas y espero se encuentren indicios de la existencia de esta maravillosa partícula. Supongo que el siguiente es el taquión, espero con ansías.
Guepard,
No es imposible — lee la entrada del gluón y verás que es el responsable de la interacción fuerte y, además, sufre la interacción fuerte. En efecto, hay infinitas partículas virtuales involucradas, pero la física cuántica es así…
Algún día hablaremos de relatividad general, pero básicamente la masa curva el espacio alrededor, de modo que la luz, como cualquier otra cosa, se mueve por un espacio curvo y realiza una trayectoria curva — todo se ve afectado por la gravedad, porque todo se mueve en el espacio y la gravedad modifica el espacio.
zagduami,
No he decidido aún la próxima partícula, ya veremos
Se me ocurre que si el gravitón es la partícula de la gravedad, habrá un “atimón” como partícula-onda que cuantice el tiempo? Y un “espación” para cuantificar el espacio?…
manu,
No tiene por qué. Para que haya una partícula hace falta una onda asociada a ella: las ondas gravitatorias son conjuntos de gravitones.
¿Qué es una onda de tiempo? ¿O de espacio? Esos conceptos no tienen indicios experimentales de existir (al menos, hasta el momento), de modo que hablar de partículas asociadas no tiene mucho sentido.
Lo que sí puede existir es una cuantización del tiempo y el espacio, aunque no como partículas. Tradicionalmente se ha llamado cronón al cuanto de tiempo -si existe-, aunque no conozco un nombre para los cuantos de espacio más allá de “espuma cuántica” para el conjunto de ellos.
Siento que esto me supera
Es por especular, nada más, pero en realidad tal vez debería hablar mejor de partícula de espacio-tiempo (”atimón” : de átomo y time). Siempre me ha llamado la atención que se diga que la masa curva el espacio. Si el espacio se curva, entonces, supongo que contiene (o es)una estructura que puede curvarse y una estructura que puede cambiar de dirección respecto de si misma, debe estar compuesta de partes respecto de las cuales cambia de dirección. ¿Por qué no pensar que esas partes ínfimas sean homogéneas como un teselado que pueda curvarse?¿Qué es una onda de espacio-tiempo? No sé, pero por seguir especulando, sería la propagación de esa curvatura. El resto de las partículas elementales no serían también sino concentraciones de más o menos frecuencia de esas perturbaciones de estos “atimones”… Como la teoría de cuerdas, pero usando partículas teseladas….Bueno, mejor no especulo más….
Me ha encantado el post, aunque bueno, es de esperar porque todo el blog en si me encanta, tanto por la forma que tienes de contar las cosas y documentarlas como por lo variado de las entradas (física cuántica y cultura orca nada menos
La verdad es que el gravitón, aunque sigue siendo todo un misterio, al menos para mí, es de alguna manera “mas cercano” que otras partículas, aunque solo sea por el hecho de que es la base de una fuerza “tangible” com la gravedad (supongo que no podemos decir lo mismo de la fuerza nuclear fuerte jeje). Me gustaría saber que finalmente existe, aunque solo sea por una posible unificación de teorías (sería bonito, cientificamente al menos).
Por cierto, al igual que a manu, me cuesta comprender eso de deformar un espacio-tiempo vacio, sin nada que forme la estructura. Y la verdad es que no sé porque, cuando a fin de cuentas el campo electromagnético se supone que esta sobre “el vacio” y no pasa nada. Debe ser la falta de familiaridad con la relatividad.
Y ya por último, el tema de ayudar con ciclos de CPU a detectar ondas gravitacionales: ahora mismo solo tengo un portátil que no da para mucho, pero leí un artículo sobre como hay proyectos que usan una Play Station 3 para machacar números, que por lo visto eso también lo hace de lujo. Con lo que cuesta no creo que me compre ninguna pero … si hay que hacerlo en pro de la ciencia …
Saludos!
A ver si puedo poner mi granito de arena. Entender lo del espacio tiempo curvo es difícil simplemente porque es prácticamente imaginarse “fuera” del espacio-tiempo (sería como ver un objeto de 5 dimensiones). Sin embargo, supongamos que somos seres bidimensionales (nos olvidamos del tiempo por un rato :P), para uno de estos seres vivir en una esfera, en un plano o en un paraboloide sería exactamente igual, en su vision local vivirían en un lugar similar a un plano. Pero claro, nosotros seres tridimensionales si que veríamos la diferencia porque estasmos “por fuera” de la superficie y somos capaces de verla globalmente.
Ahora mismo no me acuerdo muy bien, pero me acuerdo que en la carrera estudiamos un teorema que limitaba la cantidad de información que un tal ser bidimensional podía obtener sobre la superficien en la que vive.
Pero si el espacio se curva y por tanto la luz y todo sigue esta curvatura… acaso no es imposible ver esta curva? Es decir la luz pilla la curva y llega hasta mi ojo, para mi lo que represente esta luz estará enfrente mía no? Y de hecho es cierto porque si intento ir en linea recta en realidad tambiéns eguiré la curva no? Luego como es posible que se sepa que el espacio es curvo?
Guepard,
Nos estamos metiendo en camisa de once varas, y probablemente sea mejor esperar a la serie de Relatividad General, cuando llegue, pero básicamente: sí, se puede saber que la luz sigue una trayectoria curva.
Si miras una galaxia desde un sitio puedes calcular dónde está. Si la miras desde otro y calculas dónde está, debe estar en el mismo sitio (salvo que tus cálculos sean incorrectos). Si la miras de modo que la luz pase cerca de algo que curve la luz, te parecerá que está en un sitio en el que no está con los mismos cálculos, de modo que puedes saber que la luz no ha ido en línea recta.
Pero vamos, llegaremos a ello a su tiempo
hola, pregunta: ¿si en teoria los bosones de higss son los que dan masa, no serían las únicas partículas que intercambian gravitones? ¿podría ser incluso que el gravitón sea la única partícula que interaccione con el bosón de higss?
xx32,
La cuestión es que el bosón de Higgs no está “en la partícula”, así que no explicaría la interacción gravitatoria aunque fuera afectado por gravitones. Por otro lado, el bosón de Higgs proporciona la masa inercial, pero los gravitones son responsables de la interacción gravitatoria… y ambas son partículas hipotéticas, una de ellas ni siquiera en el Modelo Estándar.
Vamos, que no lo sé, pero sospecho que no lo sabemos en general, y que probablemente los gravitones, de existir, interaccionan con más cosas que el bosón de Higgs.
Esta bastante interesante el tema. Respecto a la particula de tiempo, se la ha llamado “cronoton” en algunos capitulos de la serie Futurama. ¿Existira esta particula? Nos vemos
¿los gluones son inestables? ¿o estan atrapados gracias a ellos mismos (junto con los quarks) ?
“la gravedad modifica el espacio-tiempo a su alrededor” ¿eso no podría ser la razon de tan poca energía?
Me gustaria que me explicaran bien, me perdi, como una particula elemental como los quarks se desintegra en otras no elementales? y en que parte se mantiene el principio de que la energia y la materia no se crean ni se destruyen, solo se transforma?
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