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Cuántica sin fórmulas - La hipótesis de de Broglie


En entradas anteriores de la serie Cuántica sin fórmulas hemos hablado acerca de la actitud adecuada para enfrentarse a la mecánica cuántica y poder entenderla, la hipótesis de Planck, el efecto fotoeléctrico y el átomo de Bohr. Si no has leído esos artículos deberías hacerlo antes de seguir leyendo éste, pues se basa en conceptos establecidos en los anteriores. Por cierto, no hace falta decir que voy a realizar simplificaciones y aproximaciones que, si eres físico como yo, pueden hacer hervir tu sangre. Si es así, tómate un respiro y lee algo más elevado — la red es muy amplia.

Dicho esto, recordarás cómo Einstein había revolucionado las teorías sobre la naturaleza de la luz al sugerir que la luz está cuantizada, es decir, compuesta de entidades elementales que denominamos fotones. La suposición de Einstein no sólo explicaba el porqué del efecto fotoeléctrico, sino que fue confirmada experimentalmente pocos años más tarde y hoy la aplicamos a todo tipo de ondas. Dicho mal y pronto –y como espero que recuerdes– la teoría de Einstein dice que si se observa el comportamiento de las ondas (por ejemplo, la luz) en determinadas condiciones, se comprueba que dichas ondas son también partículas.

El siguiente paso en nuestro camino hacia la realidad cuántica lo dio Louis-Victor-Pierre-Raymond, séptimo Duque de Broglie, en su tesis doctoral de 1924. La idea de de Broglie es de una sencillez tremenda, pero las conclusiones ponen la carne de gallina. El genial francés realiza el siguiente razonamiento, que al principio puede parecer una estupidez: si las ondas son también partículas, eso quiere decir que las partículas son también ondas. Dicho de otro modo, querido y paciente lector: tú eres un ser… ondulatorio.

Como digo, a veces cuando la gente escucha el razonamiento de Louis de Broglie le parece una tontería. Las ondas son partículas, luego por lo tanto las partículas son ondas. Qué bobada, ¿no?

Pues no.

En primer lugar, dar la vuelta a una afirmación así no es necesariamente correcto. Por ejemplo, si todos los músicos son humanos, ¿quiere eso decir que todos los humanos son músicos? De ahí que lo que de Broglie plantea sea una hipótesis: hace falta comprobarla para ver si es cierta o no. No te voy a tener en ascuas: es cierta, y se ha comprobado experimentalmente, como veremos luego. Pero antes de que eso ocurriera la hipótesis era todo menos trivial.

En segundo lugar, aunque sea simplemente “dar la vuelta a la frase”, las consecuencias conceptuales sobre cómo es el Universo y todo lo que nos rodea son tremendas. Si aceptamos la propuesta de de Broglie, los electrones no son “canicas diminutas” que giran alrededor del núcleo atómico como si fueran minúsculos planetas…¡son también ondas! Pero claro, lo mismo sucede con los protones, los neutrones… toda la materia que conocemos, lejos de ser sólida, es una “maraña de ondas” vibrando constantemente.

Puesto que una de las premisas de esta serie es no utilizar fórmulas, no vamos a entrar en la formulación matemática de la teoría de de Broglie, pero el concepto no es demasiado complicado, sobre todo si has leído ya la serie de Relatividad sin fórmulas. Recordarás de allí que, según Einstein, la materia y la energía son caras de la misma moneda: la masa no es más que una forma “concentrada” de energía.

De modo que, según de Broglie, conocida la masa y la velocidad de una partícula puede utilizarse la teoría de Einstein para calcular su energía… y entonces suponer que la partícula es un cuanto de energía de una onda (como un fotón, pero de una onda que no es luz sino “otra cosa”), y calcular la frecuencia de dicha onda. Claro, si toda onda conlleva energía, y la materia es energía, suponiendo que toda materia es onda puedo calcular las propiedades de la onda. Sé que es un trabalenguas, pero es simplemente darle la vuelta a la tortilla de la teoría fotónica de Einstein, y aplicarla a cualquier partícula conocida.

Louis de Broglie
Un ser ondulatorio: Louis de Broglie.

Armado con las ecuaciones de la relatividad y el efecto fotoeléctrico de Einstein, Louis de Broglie calculó la frecuencia y la longitud de onda de cualquier partícula, conocida su energía u otras propiedades físicas como la cantidad de movimiento. Cuando publicó su tesis doctoral, en la que planteaba esta hipótesis y los cálculos correspondientes, los físicos (que a estas alturas ya no rechazaban de primeras las propuestas cuánticas) se entusiasmaron muchísimo, pero al mismo tiempo empezaron a hacerse muchas preguntas, algunas de las cuales seguro que han cruzado tu mente ya.

La hipótesis de de Broglie es simplemente eso, una suposición. ¿Cómo comprobar si es cierta? Si las partículas son ondas pero no de luz sino de “otra cosa”, ¿de qué “están hechas” esas ondas? ¿Qué oscila en ellas? ¿Por qué cuando miramos al mundo a nuestro alrededor no vemos las partículas como ondas? Si todas las ondas son partículas y todas las partículas son ondas, ¿cuál es la diferencia entre una partícula y una onda?

De hecho, contestar a estas preguntas nos llevará por derroteros complicados pero fascinantes en próximos artículos de la serie, pero afortunadamente la primera pregunta es fácil de responder: existen diversos experimentos físicos que permiten saber si algo es una onda o no. No hacía falta más que realizar uno de estos experimentos con partículas (por ejemplo, electrones), y ver si se comportaban como ondas (y de Broglie tenía razón) o por el contrario la materia era lo que nuestra intuición dice que debería ser: algo sólido y consistente.

Por ejemplo, las ondas sufren interferencias y difracción, dos fenómenos característicos. De hecho, hasta la llegada de la cuántica los físicos utilizaban esos experimentos para demostrar que algo no era una partícula: si algo sufre difracción es que es una onda y, por lo tanto, no es una partícula. Claro, la hipótesis de de Broglie dice justo lo contrario: si algo es una onda es también una partícula, pero los experimentos que muestran que es una onda son los mismos que se utilizaban desde hace mucho tiempo.

Aunque desgraciadamente no tengo espacio en este artículo para hablar en profundidad de la difracción, una breve descripción: cuando se hace pasar una onda por una abertura (o se le interpone un obstáculo) de un tamaño no mucho mayor que su longitud de onda, al otro lado de la abertura (o el obstáculo) se produce un patrón de interferencia — en el caso de la luz, una serie de bandas o anillos de luz y sombra alternas. En el caso del agua, cuando una ola llega a la playa y hay una pequeña roca semisumergida en la orilla, la ola golpea la roca y forma detrás de ella una serie de anillos concéntricos con la roca. Si has estado en la playa, seguro que sabes a lo que me refiero: eso es la difracción.

De hecho, una manera de verlo es la siguiente: las olas del mar son ondas. Cuando llegan a una roca de un tamaño suficientemente pequeño, justo detrás de la roca “no debería haber olas”, pues la roca tapa el agua de la ola que viene. Sin embargo, debido a la difracción, hay pequeñas olitas concéntricas incluso justo detrás de la roca. La difracción hace que la onda llegue a lugares a los que no debería llegar.

El caso es que las figuras de difracción son viejas conocidas de los físicos. Dependiendo de la forma de la abertura u obstáculo se forman figuras de uno u otro tipo, pero siempre son repetitivas y muy fáciles de ver. Fíjate en ésta de un rayo láser a través de una abertura cuadrada:

Difracción cuadrada

O en esta otra de rayos X a través de una red de cristales de aluminio:

Difracción de rayos X

De hecho, figuras como éstas demuestran sin ningún género de dudas que la luz es una onda. Como dijimos hace un par de artículos, lo difícil para los cuánticos fue convencer al resto de que era también un conjunto de partículas. Pero el caso es que los físicos experimentales se pusieron manos a la obra: lanzaron chorros de electrones contra minúsculas aberturas, para comprobar si se difractaban o no. En 1927, sólo tres años después de la publicación de la tesis de de Broglie, Clinton Davisson y Lester Germer lanzaron electrones contra cristales de níquel. La figura que obtuvieron al otro lado fue algo parecido a esto:

Difracción de electrones

Si se hacen pasar “pequeñas bolitas” a través de un minúsculo agujero, al otro lado deberían verse los impactos de las bolitas justo detrás del agujero, pero lo que se veía era algo casi exactamente igual a la difracción de los rayos X: ¡compara las dos imágenes! La conclusión era absolutamente inevitable: los electrones eran ondas. En pocos años se observó lo mismo con otras partículas subatómicas e incluso con átomos enteros… todos interferían y se difractaban.

De hecho, hoy en día utilizamos el caracter ondulatorio de los electrones para “ver” mediante ondas hechas de electrones: eso es el microscopio electrónico. Los electrones forman una onda de una longitud de onda tan corta que permite una precisión inmensa, mucho mayor que una onda luminosa.

En cualquier caso, Louis de Broglie recibió el Premio Nobel de Física en 1929 “por su descubrimiento de la naturaleza ondulatoria de los electrones”. Nunca antes alguien había recibido el Nobel por una tesis doctoral, y todo esto sólo cinco años después de publicarla y dos años después de su comprobación experimental. Si sabes cómo suelen funcionar estos premios y, sobre todo, con qué lentitud, te darás cuenta de la impresión que causó. Una vez más, la cosa se repetía: un físico proponía algo totalmente contra la intuición. Algo que a cualquiera (desde luego, a mí mismo) le hace rechinar los dientes, algo que debería ser imposible… y ese algo se demuestra experimentalmente con una elegancia y precisión apabullantes. La comunidad científica estaba, en general, convencida. Confundida, pero convencida.

No me negarás que es para estar confundido: el Universo se había vuelto de pronto un lugar mucho más complicado que antes. Todas las preguntas que hemos mencionado más arriba (de qué está hecha la onda, etc.) son inevitables en cuanto se acepta que las partículas son ondas. Por otro lado, algunas de ellas se responden a sí mismas mediante las propias ecuaciones de de Broglie.

Utilizándolas es inmediato, para empezar, calcular la longitud de onda de un objeto macroscópico… por ejemplo, estimado lector, de tu propio cuerpo. Sí, ya sé que tu cuerpo no es una única partícula sino la suma de muchas, pero permite que realicemos una estimación. Tú, querido lector, eres una onda oscilante y sinuosa (bueno, estoy siendo algo poético, pero eres una onda — o, más exactamente, un conjunto de ellas). El problema es que, como onda, vibras tan rápido que pareces sólido.

Sé que esto suena raro, pero ten paciencia conmigo: imagina un ventilador perfecto (sin rozamiento ni un solo ruido) que está funcionando, de modo que las aspas giran. Cuando giran despacio, ves que hay aspas que se están moviendo. Pero imagina que el ventilador pudiera girar a una velocidad millones de veces mayor que cualquier ventilador que hayas visto jamás: te parecería que no hay aspas sino un disco sólido completamente quieto. Si no hay ruidos ni vibraciones (y, evidentemente, si no puedes notar el viento) la imagen sería, a tus ojos, completamente estática, porque el ventilador pasa tantas veces por segundo por el mismo sitio que no notas cambio. El cambio muy rápido parece, irónicamente, estático.

Si calculamos la frecuencia apróximada de “tu onda”, querido lector, utilizando las expresiones de de Broglie, resulta ser de unas 1052 oscilaciones por segundo. Sí, has leído bien: un uno seguido de cincuenta y dos ceros. El tiempo que tardas en vibrar es la inversa de esa cantidad, es decir que “vibras” cada 10-52 segundos. Para que te hagas una idea, el tiempo más pequeño que se ha medido jamás es de 10-18 segundos. Imagina un ventilador que diese 10.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000 vueltas cada segundo, y tendrás una idea de una de las razones por las que no notamos que las partículas son ondas en absoluto: la materia que vemos normalmente es tan masiva que es imposible apreciar que algo está oscilando por la propia velocidad de vibración.

No me refiero a “imposible” como “muy difícil”, sino realmente a “experimentalmente imposible”: las magnitudes ondulatorias (como el período de oscilación o la longitud de onda) toman valores, como has visto, tan extremos que son más pequeños que las unidades naturales de Planck de longitud y tiempo. Aunque hablar del sistema de unidades de Planck escapa al objetivo de este artículo, hemos hablado de él en esta entrada. Básicamente, la longitud de onda de los objetos macroscópicos resulta ser más pequeña que lo que creemos que es la cuantización del espacio del propio Universo, de modo que nunca podría ser medida… salvo que nuestras teorías en este asunto sean falsas o incompletas, por supuesto.

Los sistemas físicos más grandes para los que se ha observado experimentalmente un comportamiento ondulatorio han sido buckybolas fluoradas compuestas de 60 átomos de carbono y 48 de flúor, es decir, 108 átomos en total. Como he dicho, más allá de cierto límite (más o menos el tamaño de una bacteria) es imposible detectar los fenómenos ondulatorios experimentalmente: en ese momento atravesamos el portal invisible que nos lleva al mundo que conocemos, en el que las cosas son partículas sólidas… sólo que sabemos que no lo son: son “ventiladores que giran muy rápido”, es decir, ondas minúsculas y de velocísima vibración.

Por cierto, no confundas conceptos: lo que dice la hipótesis de de Broglie no es que las partículas (como los electrones) estén oscilando alrededor de un punto de equilibrio. Las partículas no oscilan: las partículas son la oscilación. Ambas cosas son la misma, no es una (la partícula) la que realiza la otra (la oscilación). La masa no está oscilando, la oscilación es la masa.

Espero que todo esto haya hecho volar tu imaginación: a mí aún me maravilla cada vez que lo leo o escribo sobre ello, y me recuerda por qué me encanta la física. Sin embargo, esto no ha hecho más que empezar. En los próximos artículos de la serie empezaremos a contestar algunas de las preguntas que hemos hecho en éste. En el siguiente hablaremos de una cuestión fundamental: si las ondas son partículas y las partículas son ondas, ¿qué son las cosas realmente? ¿ondas que parecen partículas? ¿partículas que se comportan como ondas? ¿ni una cosa ni la otra? Hablaremos de la dualidad onda-corpúsculo.

Para saber más: Hipótesis de de Broglie.

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    { 40 } Comentarios

    1. Gravatar cruzki | 11/12/2007 at 11:03 | Permalink

      Pregunta inmediata, no se si es una estupidez… Si la frecuencia de vibración es tan rápida, ¿no nos pasamos de la velocidad de la luz? ¿Con cuanta amplitud vibramos?

    2. Gravatar duh | 11/12/2007 at 12:28 | Permalink

      Fascinante…

      http://www.juzamdjinn.blogspot.com

    3. Gravatar Pedro | 11/12/2007 at 01:14 | Permalink

      cruzki,

      Pregunta inmediata, no se si es una estupidez… Si la frecuencia de vibración es tan rápida, ¿no nos pasamos de la velocidad de la luz? ¿Con cuanta amplitud vibramos?

      No es ninguna estupidez en absoluto. El problema es que sigues pensando en términos clásicos.

      No es que las partículas que componen tu cuerpo estén oscilando en el espacio — las partículas son la oscilación. Dicho de otra manera: no es que la materia oscile, la oscilación es la materia. La amplitud no es una longitud física, porque lo que oscila no está oscilando en el espacio ni tiene masa. Espero no haberte liado más de lo que estabas :)

    4. Gravatar tom | 11/12/2007 at 01:22 | Permalink

      me encanta descubrir que soy ondulatorio, me entiendo mejor. Gracias

    5. Gravatar Proyecto#194 | 11/12/2007 at 03:16 | Permalink

      Increible… incomprensible pero increible…

      Es una pena que vibremos tan rapido.. me hubiera gustado difractarme ;-)

    6. Gravatar Nelson | 11/12/2007 at 04:57 | Permalink

      Ahora entiendo mis dolores de cabeza!. Es broma, fascinante y muy bien explicado artículo. Gracias, Pedro.

    7. Gravatar cruzki | 11/12/2007 at 05:21 | Permalink

      @Pedro

      Entonces el asunto es “qué” oscila y “dónde” que si no me equivoco es de lo que van las siguientes entradas, ¿no?

    8. Gravatar Pedro | 11/12/2007 at 06:06 | Permalink

      cruzki,

      En parte así es — estará mezclado con otras cosas también, pero desde luego atacaremos esas preguntas sin ninguna piedad.

    9. Gravatar Eloy | 11/12/2007 at 06:14 | Permalink

      Yo hace tiempo tengo una enorme duda al respecto. Tal vez sea una tonteria, pero bueno, no pierdo nada con preguntar.

      En un movimiento oscilatorio, hay una “fuerza recuperadora” que permanentemente empuja al cuerpo o masa hacia el punto medio o de equibrio.

      Ejemplo, si tomo un serrucho, lo doblo hacia un costado, y luego lo suelto, la fuerza elastica de la placa del metal es lo que origina el vaiven, la vibracion, que si no existiera la resistencia del aire, y del mismo material, se mantendria en el infinito.

      Bueno, si nosotros o cualquier particula oscilamos (o vibramos), que causaria esa fuerza recuperadora.

      O dicho de otra forma, simplifiquemos, haciendo de cuenta que un electron avanza en el eje Y, y supongamos la ondulacion es en el eje X, si la amplitud es de -1 a 1 en X, hay una fuerza que hace que la masa quiera volver al 0 en cada oscilacion, cual seria la naturaleza de esa fuerza, y que se supone que hay en esa posicion que origina la fuerza??

    10. Gravatar Pedro | 11/12/2007 at 06:29 | Permalink

      Eloy,

      Te digo lo mismo que a cruzki — no es ninguna tontería, al contrario, pero estás pensando en términos clásicos. Los electrones no son masas oscilantes. La oscilación de “otra cosa” es lo que nosotros percibimos como masa, no es que la masa esté oscilando.

      No hay fuerza recuperadora: eso hace falta cuando una partícula se mueve alrededor de una posición de equilibrio. Aquí no está oscilando ninguna masa unida a un muelle, ni hay una fuerza recuperadora creada por el muelle.

      Gracias por vuestros comentarios, que (cuando haya libro de “cuántica sin fórmulas”) se convertirán en la parte de “dudas frecuentes” del final de este capítulo. Veo que tengo que dejar muy claro que “la oscilación no la realiza la masa, la oscilación es la masa”.

      De hecho, voy a modificar ahora mismo el artículo para intentar que quede más claro :)

    11. Gravatar Khudsa | 11/12/2007 at 07:58 | Permalink

      Y esto no sería la base de la teoría de las supercuerdas?

      Por cierto, genial el artículo.

    12. Gravatar ango | 11/12/2007 at 11:44 | Permalink

      ¿A qué te refieres con que vibramos cada 10^-52 segundos? ¿Es una vibración media de las partículas del cuerpo?

    13. Gravatar Pedro | 12/12/2007 at 07:00 | Permalink

      Khudsa,

      Y esto no sería la base de la teoría de las supercuerdas?

      Por lo que sé de las supercuerdas, la vibración allí no es la misma que aquí, pero el fundamento (que las partículas son una entidad oscilatoria) es el mismo, sí.

      ango,

      A qué te refieres con que vibramos cada 10^-52 segundos? ¿Es una vibración media de las partículas del cuerpo?

      Me refiero a que la frecuencia de la onda asociada a tu cuerpo tiene una frecuencia de 1052 Hz. No es la media de las vibraciones de las partículas que te componen.

    14. Gravatar Belerofot | 12/12/2007 at 04:31 | Permalink

      Estaba esperando este artículo a pies juntillas. Pero me temo que esto reafirma mi duda… Que supongo que muy amablemente resolveras en la proxima entrega.¿Que vibra para produccir la massa? Espero tu proxima entrega. Buen artículo.

    15. Gravatar DanielSantos | 12/12/2007 at 06:10 | Permalink

      “La comunidad científica estaba, en general, convencida. Confundida, pero convencida.”

      Me encanta esta frase. te ha quedado genial.

      Muchas gracias por hacer artículos como este. Me recuerdan porque estoy estudiando Física después de pegarme horas peleando con las integrales :P

    16. Gravatar Juan José | 12/12/2007 at 07:38 | Permalink

      De nuevo muy buen artículo, no quiero entrometerme, pero he aquí un vídeo que explica bastante bien el tema de la difracción de electrones. Te dejo el enlace por si crees conveniente añadirlo al artículo. http://www.youtube.com/watch?v=afMw8jb96Uk&search=bleeping

    17. Gravatar Pedro | 12/12/2007 at 07:41 | Permalink

      Juan José,

      Si es el vídeo en el que estoy pensando (el de los dibujos animados) me lo estoy guardando para el siguiente artículo :)

    18. Gravatar Nikolai | 13/12/2007 at 05:41 | Permalink

      excelente!!!.. me muero por el otro articulo… hay cierta frase que le cae al pelo, creo yo, pero ya veremos cuando salga!!!!

    19. Gravatar Miguel Ángel | 13/12/2007 at 06:05 | Permalink

      Hola, ante todo felicitaciones por esta entrada y por el blog en general. Muchas gracias por el esfuerzo que haces.

      Creo que la hipótesis de De Broglie es de las más bonitas y fascinantes. Precisamente por ello es difícil de “visualizar”. ¿Vibrar a 10E-52 segundos que quiere decir? ¿Vibramos alrededor de un punto central? Un fotón de luz roja “vibra” aproximadamente cada 2.3E15 segundos. Pero esa vibración se refiere a la fase de su campo electromagnético (no a su “posición respecto a un punto central”). Cuando un haz de fotones interacciona con otro haz, la interferencia crea patrones electromagnéticos que tienen distancias relacionadas con su longitud de onda (700nm en este caso). Estos patrones se corresponden a nivel cuántico con la probabilidad de que un fotón aparezca en un punto dado. Es por eso que al pasar un haz de fotones por una apertura que se forma un disco de Airy (http://es.wikipedia.org/wiki/DiscodeAiry). Si la apertura es de 0.7 mm el ángulo del disco central es de unos 2.44 mrad, es decir el disco tiene un diametro de 24mm a 10 metros de la apertura. Luego aparecen circulos concentricos a este cada 12 mm o así.

      Del mismo modo, si yo pasase (o una piedra de 75 kilos) a una velocidad cercana a la de la luz por una apertura de 2 metros, ocurriria que me difractaría, formando un patron de Airy. Esta vez el ángulo del disco central sería de 1,83e-43 mrad (ya que mi longitud de onda es unos 3e8 (m/s) / 1e52 Hz = 3e-44 m). Es decir, a una distancia de 1e44 kilometros, el disco de Airy tendría un diametro de unos 1.83 metros. Tenemos más o menos las mismas probabilidades de aparecer en cualquier punto del disco de Airy.

      Es más, si se lanzase un haz de personas (digamos 1000 personas cada hora) a través de la apertura, poco a poco, en el plano situado a 10^44 kilometros aparecería un patrón de personas concéntricas (imaginemos que se quedan “pegadas” a una pared), por circulos separados unos 90 cm.

      Es por estás macrodistancias, que “los efectos cuánticos a nivel macroscópico” son “un poco difíciles de ver” ;) El disco de Airy en distancias de 1 km o menos es tan pequeño que no se puede medir (asi que da igual en que parte del disco estemos).

      Siento si he cometido algún error imperdonable. me gusta la física pero no soy físico ni nada, asi que se aceptan toda clase de correcciones. Pero siguiendo la filosofía del tamiz que tanto me gusta “antes simplista que incomprensible” :)

    20. Gravatar BigfooTsp | 15/12/2007 at 01:22 | Permalink

      Buen artículo, como siempre.

    21. Gravatar Juan | 15/12/2007 at 08:46 | Permalink

      ¿Según esto la antiparticula de otra sería su onda opuesta?

    22. Gravatar otanion | 19/12/2007 at 11:32 | Permalink

      ¿Cuantos tipos de ondas se conocen? ¿podrían haber más?

      Esta serie me esta atrayendo cada vez más. Ahora me doy cuenta de lo ignorante que soy, y eso que se supone que tengo los conocimientos que el estado dice que necesito para “no ser ignorante ” en materia general y saber cosas (me refiero al bachillerato :P ).

    23. Gravatar Pedro | 20/12/2007 at 07:06 | Permalink

      Miguel Ángel,

      No veo ninguna barbaridad en lo que has escrito. Es más, me parece bastante interesante :)

      Juan,

      ¿Según esto la antiparticula de otra sería su onda opuesta?

      No. Lee la entrada sobre el positrón, donde se habla de antipartículas - la onda opuesta sería simplemente la misma partícula desfasada.

      otanion,

      ¿Cuantos tipos de ondas se conocen? ¿podrían haber más?

      Veamos, cualquier perturbación que se propague por el espacio es una onda, de modo que siempre puede haber más. Hasta han modelado el comportamiento de los coches en los atascos como un fenómeno ondulatorio…

      Pero bueno, que hayamos visto, ondas mecánicas como las olas, el sonido, ondas sísmicas, electromagnéticas e inerciales, ondas asociadas a cada partícula. Probablemente existen las de las otras interacciones (gravitatoria, etc.), pero no las hemos observado aún.

      Ignorantes somos todos, pero al menos los que nos damos cuenta de que lo somos no podemos ser los más ignorantes, hay cosas peores por ahí :)

    24. Gravatar fuska | 22/12/2007 at 02:21 | Permalink

      Creo que me falta una base de óptica o de física en general para comprender bien esta entrada, pero ahí va mi pregunta:

      Si pensamos en la difracción de un haz de luz, entiendo que al alcanzar un obstáculo/rendija aparecen réplicas de esa onda que se proyectan como el anillo que vemos. Entonces, si pensamos en un haz de partículas, ¿se están produciendo replicas de las partículas? ¿transmite la partícula su vibración al obstáculo al chocar con el?

      Por cierto, deberías poner un mensaje del tipo: “adelántate a la emisión del próximo episodio en los principales operadores” yo pagaría por leer el siguiente artículo ahora!

      Muchas gracias

    25. Gravatar Pedro | 25/12/2007 at 08:33 | Permalink

      fuska,

      Siento haber tandado tanto en contestar, se me había pasado tu comentario :(

      Si pensamos en la difracción de un haz de luz, entiendo que al alcanzar un obstáculo/rendija aparecen réplicas de esa onda que se proyectan como el anillo que vemos. Entonces, si pensamos en un haz de partículas, ¿se están produciendo replicas de las partículas? ¿transmite la partícula su vibración al obstáculo al chocar con el?

      No, no se producen réplicas de las partículas, sino que las ondas asociadas “interfieren consigo mismas”: creo que tal vez lo entiendas mejor cuando llegue el próximo artículo (de hecho, tal vez el de dentro de dos) en el que hablemos sobre la dualidad onda-corpúsculo más en profundidad, de modo que prefiero no liar la cosa en una respuesta breve.

      Por cierto, deberías poner un mensaje del tipo: “adelántate a la emisión del próximo episodio en los principales operadores” yo pagaría por leer el siguiente artículo ahora!

      No me tientes, que cualquier cosa que pudiera permitirme dedicarme más tiempo a esto que a mi trabajo “normal” me pone los dientes largos ;)

      ¡Lo siento por no contestarte aún, y gracias por el comentario!

    26. Gravatar Carlos Sánchez | 28/12/2007 at 01:14 | Permalink

      “La masa no está oscilando, la oscilación es la masa”

      Uf…Los más sencillos actos como levantar un brazo, escribir en un teclado o pensar en un atardecer se convierten en algo mucho más misterioso y apasionante, pero casi incomprensible…

    27. Gravatar joel | 28/12/2007 at 02:28 | Permalink

      como dijo Cruzki

      Entonces el asunto es “qué” oscila y “dónde”

      Tiene algo que ver con El bosón de Higgs ?

    28. Gravatar electric.sheep | 04/01/2008 at 06:44 | Permalink

      “La oscilación de “otra cosa” es lo que nosotros percibimos como masa, no es que la masa esté oscilando.” (lo siento pero no sé hacer quotes…)

      Jejej… pues yo me estoy muriendo de ganas de saber qué demonios es esa “otra cosa”… :)

      Gracias por tu trabajo otra vez, si ya lo decía uno, que el saber es ser capaz de explicar las cosas como uno se las contaría a los niños :D

    29. Gravatar Hdur | 02/02/2008 at 10:50 | Permalink

      Cuando vi esto en clases, no entendí casi nada. Gracias a esto he comprendido un poco más… creo. Saludos, muy buen blog.

    30. Gravatar Grage Tesla | 03/02/2008 at 02:17 | Permalink

      Veamos este punto, si oscilas tienes frecuencia, entonces: ¿tienes punto de resonancia?

    31. Gravatar Pedro | 03/02/2008 at 10:09 | Permalink

      Grage Tesla,

      Si con “punto de resonancia” te refieres a una frecuencia de resonancia, sí: hay fenómenos de resonancia en física cuántica. Enlace al canto: http://en.wikipedia.org/wiki/Resonance#Resonances_in_quantum_mechanics

    32. Gravatar JULIO | 16/04/2008 at 05:32 | Permalink

      Siempre me han fascinado las ondas, desde que estudié acústica siendo joven, pero hoy más viejo cerca de los 60, me he puesto más espiritual y descubrí a MASARU EMOTO. Creo que la materia definitivamente vibra y si lo hace es porque somos ondas, incluso creo que entramos en resonancia (frente algunas mujeres y nos vuelven locos) y nos llenamos de energía, de la buena y de la mala, según el esquema cultural. La duda que me nace frente al trabajo de EMOTO es si de verdad hay una relación entre los pensamientos y el comportamiento del agua. Pareciera que tu artículo le diera la razón: Si seguimos el razonamiento que la materia esta formada de ondas o se comporta como ondas y nuestro cuerpo esta formado en su gran mayoria de agua, es posible, que con solo pensar afectemos el comportamiento de la materia. Es posible que las ondas creadas por el pensamiento que físicamente también son ondas, afecten la materia de otro cuerpo, entrando en resonacia. Entonces el mérito de EMOTO es que fue el primero que experimentó con ese aspecto del comportamiento de la materia. Desde que descubrí El Tamiz me volví adicto y se lo recomiendo a todo el mundo. Un gran abrazo a la comunidad y en especial a ti Pedro (el sabio). saludos desde Chile Julio

    33. Gravatar Pedro | 16/04/2008 at 05:48 | Permalink

      Julio,

      Espero que no te ofendas por lo que voy a decir. No es mi intención en absoluto, pero si sucede pido disculpas de antemano.

      Mi artículo no da la razón al tal Emoto en absoluto. “La materia tiene naturaleza ondulatoria” y “El agua es capaz de formar cristales de hielo diferentes dependiendo de si los pensamientos o palabras dirigida a ella son positivos o negativos” son afirmaciones completamente diferentes, ¡menudo salto de una a otra!.

      De hecho, sus teorías tienen muchos rasgos pseudocientíficos (algo que no es sorprendente, pues no tiene formación académica en física) y mi recomendación personal es que leas lo que escribe con mucha distancia.

      Espero que sigas disfrutando con el blog :)

    34. Gravatar JULIO | 17/04/2008 at 08:14 | Permalink

      MUCHAS GRACIAS POR TU ACLARACION. POR SUPUESTO QUE SEGUIRE DISFRUTANDO DE TUS COMENTARIOS. SALUDOS JULIO

    35. Gravatar zagduami | 13/06/2008 at 11:32 | Permalink

      Impresionante! Me has dejado frio, hace como 2 meses empece a leer 3 entradas diarias desde el inicio de la página y cada vez me parece mejor.

      Respecto a lo de que todas las particulas son ondas me ha dejado perplejo, realmente no lo visualizo.

      Ahora veo que todo lo que decía la pelicula Y tu que sabes es una basura, nunca lo tome en serio y menos ahora, no tiene nada que ver con la mecanica cuantica Muchas Gracias y sigue así.

    36. Gravatar Marcos Novak | 03/07/2008 at 03:22 | Permalink

      Es evidente y necesario a esta altura del partido ,el dialogo entre ciencia y las fe , si bien estas ultimas han sido por mas de 2000 años fundamentalistas, pero es claro que : Cuerpo = en lenguage de las fe masa = en lenguage de la ciencia.

      ASOCIADAMENTE SOMOS

      Espiritu = en lenguage de las fe ondulacion= en lenguage de la ciencia.

      De Broglie presento elegantemente la solucion al problema que Fourier la resolvio en el 1700

      Scroedinger definio claramente la independencia del espiritu del tiempo para el cuerpo en su comportamiento ondulatorio( solamente dependiente variablemente del lugar X) , es decir para el espiritu existe la “eternidad” ,obviamente lo corrobora Einstein en su clasica ecuacion del tiempo relativo en funcion de la velovidad, es decir a la velocidad de la luz( de las ondas) , el tiempo es infinito( tan grende o pequeño como se desee).

      Y es obvio que los no fundamentalistas de las fes deben aprender a dialogar con la ciencia , por que la verdad no tiene dueño, y como en el genesis esta escrito ( Dios , o los llamados Bozones de Higgs/particulas subatomicas sin masa/gravedad ) en el principio era el verbo ( Logos del Griego) y la informacion ondulatoria es lo unico que escapa de los agugeros negros a los eternos ciclos de contraccion gravitacional, por que no tienen masa las ondas , y son el alfa y omega.

      etc etc etc Fisica cuantica evidentemente puede y debe dialogar con las fes.

      Atte

    37. Gravatar David P | 08/07/2008 at 06:03 | Permalink

      Gracias, simplemente gracias.

      Si bien entendí, lo que percibimos como mataeria es en realidad la manifestación de una o más ondas que vibrán a una frecuencia hiperalta, (me encantó el ejemplo del ventilador) Me pregunto lo siguente: En que lugar o dimención se generan, que las produce?, Qué las mantiene unidas para formar lo que soy y que no se dispersen? Presentan resonacia con otras frecuencias y que consecuencias pudiera tener esto? Podrias comentar sobre los experimentos que actualmente se hacen sobre teletranspotacón de fotones y partículas? que más que tele transportacion es replicar un fotón o particula en otro lugar así me parece. Ademas, Sería posible ponerles fecha de publicación a los articulos que has desplegado en este sitio?

      Perdon por ser muchas las preguntas, de antemano gracias por tan motivamte y clara narración, hacer que las cosas dificiles parezcan faciles no es nada Facil.

      Por utlimo unos comentario de Albert Einstein que creo va como anillo al dedo al trabajo que haces:

      Si tu intención es describir la verdad, hazlo con sencillez y la elegancia déjasela al sastre.

      La mayoría de las ideas fundamentales la ciencia son esencialmente sencillas y, por regla general pueden ser expresadas en un lenguaje comprensible para todos.

    38. Gravatar zaidanet | 12/09/2008 at 08:46 | Permalink

      Una pregunta (seguro que tonta, pero…..): Si vibramos por encima de la unidad natural de Planck ( “No me refiero a “imposible” como “muy difícil”, sino realmente a “experimentalmente imposible”: las magnitudes ondulatorias (como el período de oscilación o la longitud de onda) toman valores, como has visto, tan extremos que son más pequeños que las unidades naturales de Planck de longitud y tiempo” ), y es la vibración lo que provoca la temperatura, ¿que nos mantiene por debajo de la temperatura de Planck? (seguramente la respuesta es que no me he enterado de nada)

    39. Gravatar Pedro | 12/09/2008 at 09:32 | Permalink

      No, la cuestión es que entonces los tiempos serían tan cortos que sería imposible medirlos experimentalmente de ninguna manera, con lo que no tendría sentido decir que vibras más deprisa que ese límite… porque nadie podría medirlo experimentalmente, de modo que ¿cómo sabes que estás vibrando más rápido que el límite de Planck?

    40. Gravatar xx32 | 12/09/2008 at 10:31 | Permalink

      ¡Uao!, ya veo porqué sólo la gente brillante sirve para esto

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