Empezamos hoy una nueva serie en El Tamiz en la que vamos a zambullirnos en el mundo fascinante de la física cuántica. De manera similar a la serie de Relatividad sin fórmulas, vamos a tratar de hacerlo manteniendo las matemáticas al margen en la medida de lo posible - no porque haya nada de malo en ellas, sino porque en muchas ocasiones los libros de texto recurren a las fórmulas como sustitución de las explicaciones, y nosotros estamos aquí para compensar eso. De ahí el nombre de Cuántica sin fórmulas.
Antes de meternos en faena quiero dedicar esta entrada a establecer unas bases que (espero) te ayuden a asimilar más fácilmente los conceptos de los siguientes artículos. La razón es que, más incluso que en el caso de la relatividad, la cuántica es contraria a nuestra intuición, y para poder empezar a entenderla es necesario ser consciente de ciertos prejuicios e ideas preconcebidas que todos (y me incluyo) tenemos. De modo que, en cierto modo, vas a recibir un pequeño sermón. ¿Preparado?
En primer lugar, y como hice en el comienzo de la serie de Relatividad sin fórmulas, tengo que pedirte que tengas paciencia. Sí, estoy seguro de que quieres recorrer los vericuetos de la cuántica ahora mismo, pero créeme - es muy probable que, si empezamos ahora mismo, no te creyeras nada de lo que voy a contarte, porque muchas de las cosas de las que vamos a hablar son totalmente contrarias a la intuición. De ahí la necesidad de estos párrafos: tengo que prevenirte contra esa intuición y contra el “sentido común”, que son tus peores enemigos al leer esta serie.
El DRAE da las siguientes dos definiciones de “intuición” relevantes a lo que nos ocupa:
- Facultad de comprender las cosas instantáneamente, sin necesidad de razonamiento.
- Percepción íntima e instantánea de una idea o una verdad que aparece como evidente a quien la tiene.
Esta intuición es una herramienta muy útil: es una manera de entender cosas y adaptarse al medio que nos rodea rápidamente, sin necesidad de pensar cuidadosamente sobre las cosas, cuando ese medio y esas cosas son similares a los que entrenaron la intuición que trata de comprenderlos. La manera más fácil de entender lo que quiero decir es poner un ejemplo (sobre todo, uno en el que puedas ver las dos caras de la moneda):
Cuando se explica a muchos escolares que, si te encuentras en el vacío del espacio interestelar, lejos de cualquier cuerpo, y lanzas una pelota hacia delante a 10 km/h, esa pelota seguirá moviéndose para siempre a esa velocidad sin que nadie le dé energía, la mayor parte no se lo creen al principio. Pero, si dejas de empujar un cuerpo, ¿no debería frenar hasta pararse?, dicen.
¿Por qué piensan esto? Porque se lo dice su intuición, que se ha desarrollado en un medio en el que casi todos los cuerpos sufren rozamiento y se paran, salvo que sigas empujándolos. Suelen tardar algún tiempo (en general, no mucho, porque hay algunas situaciones similares en su entorno, como un patinador en el hielo) en desterrar las conclusiones de su intuición y aceptar las de la lógica, pero normalmente lo consiguen.
Lo mismo sucedería si explicases a un hombre primitivo que la Tierra es una esfera que gira alrededor del Sol - para él, sería una idea tan fantástica y absurda que ni siquiera se la tomaría en serio. La rechazaría sin pararse a razonar sobre ella: la rechazaría su intuición.
Sin embargo, el concepto de que un cuerpo sólo se frena si alguien ejerce una fuerza sobre él, o de que la Tierra no es plana, no son enormemente anti-intuitivos, sólo ligeramente: los hay peores. El concepto de que, cuanto más rápido te mueves, más lentamente ven los demás que pasa el tiempo para ti… eso sí que va contra la intuición. Por eso mucha gente, cuando lee sobre relatividad, se rebela a aceptar las conclusiones de la lógica, porque van contra su intuición. Lo mismo ocurre con la cuántica.
Todo este repetitivo discurso tiene que ver, por cierto, con un artículo reciente, el de la Paradoja de Monty Hall, de la que escribí precisamente como “entrenamiento” para esta serie: si tienes que elegir entre las conclusiones de la lógica y las de la intuición, elige la lógica y destierra la intuición. Si no lo haces, algo que era una herramienta útil para las situaciones en las que ha sido entrenada se convierte en un obstáculo para entender las situaciones para las que no ha sido entrenada.
Por si te ayuda, la mayor parte de los físicos que sembraron las semillas de la física cuántica se resistieron a aceptar las conclusiones que se obtenían de sus propios descubrimientos. Sin embargo, fíjate en lo que Born dijo de Max Planck, uno de los reticentes padres de la cuántica:
“Era por naturaleza y por la tradición de su familia conservador, reticente ante las novedades tecnológicas y escéptico frente a las especulaciones. Pero su convicción en el poder imperativo del razonamiento lógico basado en los hechos era tan fuerte que no dudó en expresar una afirmación que contradecía cualquier tradición, porque se había convencido de que no había otra explicación posible”.

Max Planck - lógica antes que intuición.
Lo que le sucedió a Planck no fue único: la mayor parte de los físicos que establecieron las bases de la cuántica se sentirían incómodos al principio con lo “anti-intuitivo” de la teoría. Algunos de ellos, como Albert Einstein, nunca la aceptarían, y tratarían de desmontarla (sin éxito) durante el resto de su vida. Otros aceptaron la precisa explicación que daba la nueva teoría de los fenómenos físicos antes inexplicables.
De manera que esto es lo que te pido para encarar esta serie: que, como Planck, olvides tus ideas preconcebidas sobre lo que es “de sentido común”, que prestes oídos sordos a una intuición que no está preparada para juzgar las situaciones que vas a estudiar, que destierres cualquier herramienta de entendimiento que no sea la fría lógica.
Y, desde luego, el aviso perenne en El Tamiz: si eres un experto en el tema, las simplificaciones que voy a hacer pueden hacerte rechinar los dientes y maldecir mi nombre, pero estoy harto de ver textos farragosos y abstractos sobre el asunto. Desde luego, no es posible transmitir un conocimiento profundo de la cuántica sin utilizar matemáticas complicadas, como los espacios de Hilbert, pero ¿significa eso que sólo un puñado de “elegidos” pueden atisbar de qué va la teoría? Me niego - antes simplista que incomprensible. Si esta serie sirve de algo a alguien que nunca ha entendido ni ápice de la cuántica, bienvenida sea.
Quiero aprovechar también esta entrada para avisarte de que la teoría cuántica me supera - es algo en lo que tengo que pensar mucho y ser muy cuidadoso para no quedarme en las matemáticas y simplemente soltar fórmulas como un loro. De todos modos, también te prevengo contra cualquiera que te diga que entiende perfectamente la física cuántica. En palabras de Niels Bohr,
Cualquiera que piense que puede hablar sobre la teoría cuántica sin marearse ni siquiera ha empezado a entenderla.
En cualquier caso, haré lo posible por transmitir lo que entiendo bien y es posible explicar sin utilizar fórmulas, de modo que tal vez te sirva como un primer paso para leer textos más académicos.
Como dijimos en la serie sobre relatividad, a finales del siglo XIX la sensación general era que el próximo siglo se dedicaría a perfeccionar detalles, limar zonas ásperas y terminar de explicar algunas cosas que no tenían una explicación adecuada con las teorías clásicas (las “intuitivas”). Estos “pequeños flecos” de la física fueron el germen de las dos grandes teorías físicas del siglo XX: la Teoría de la Relatividad de Einstein y la Teoría Cuántica, elaborada por varios físicos y poco a poco, como veremos a lo largo de la serie.
En la serie sobre relatividad ya hablamos acerca de los “flecos” que precedieron a esa teoría. En esta serie vamos a hablar sobre los que conciernen a la teoría cuántica, pequeños detalles que resultaron ser la punta del iceberg: cuando pensábamos que entendíamos cómo funciona el Universo salvo esos pequeños detalles nos dimos cuenta - justo mirando con cuidado esos pequeños detalles - de que sabíamos bastante menos de lo que pensábamos.
Hay varios de esos “flecos” que tienen que ver con la cuántica, pero vamos a centrarnos en los dos más importantes: la radiación de cuerpo negro y el efecto fotoeléctrico, por qué no tenían sentido - y cómo el explicarlos desencadenaría una revolución aún mayor que la de la relatividad. En la próxima entrada hablaremos del primero de los dos: la radiación de cuerpo negro.
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El texto de Cuántica sin fórmulas - Preludio , por Pedro Gómez-Esteban, salvo donde se mencione explícitamente, está publicado bajo Creative Commons Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 2.5 Spain License.





{ 16 } Comentarios
A ver si con esta seria consigo entender algunas cosas que no me quedaron claras en la universidad. Pedro te machacaré a preguntas.
La verdad es que es una serie muy ambiciosa, tratar de simplificar algo tan contra-intuitivo, complejo y abstracto como la Teoría Cuántica es una tarea ardua. Una vez en una charla con un amigo físico éste me dijo “La cuántica es una cosa que sabemos que funciona, pero nadie sabe por qué ni cómo funciona”. Creo que esa frase resume bastante bien los confuso de la teoría, seguiré muy de cerca esta nueva serie, para los que somos duros de mollera como yo seguramente aclarará algunos conceptos.
Un saludo
¡Ánimo! En menudo jardín te has ido a meter.
Belerofot,
Si has estudiado cuántica en la Uni (de manera que probablemente, o eres físico como yo, o eres ingeniero y te has especializado en nuclear), creo que la serie se te puede quedar un poco pequeña. Está pensada para gente que no ha estudiado cuántica. En cualquier caso, contestaré cuanto pueda
Kanijo,
Estoy totalmente de acuerdo con tu amigo. Y la serie es sólo relativamente ambiciosa: no pretende convertir la cuántica en algo cotidiano, sino simplemente servir de primer paso para luego aprender más en otros sitios…ya veremos en qué resulta la cosa.
Qwfwq,
Sí, pero ¿qué hacemos si no? Como la cuántica es difícil, sólo oyen hablar de ella los “elegidos”? Pues no señor - a muerte con ello.
Yo ya tengo ganas de leerla, a ver si puedo comprender algo como “no iniciado de la cuántica”.
El meollo del asunto es que encuentres unos símiles aceptables. Con la Relatividad, a pesar de que choque con la intuición, es “lógica” en sus aspectos geométricos. Pero la cuántica, en la que reconozco estoy muy pez, se me ha escapado siempre por estos mismos motivos.
Por supuesto que ánimo, los “no elegidos” estamos deseando asomarnos al borde del abismo
Los tamiceros estamos impacientes de aprender todo lo que sea sobre esta serie, que espero, sea tan impresionante, o más, como la de la relatividad sin formulas, de la que tanto he aprendido. ¡ ¡ ¡ Á N I M O ! ! !
Hace mucho lei una entrevista a un español que era el director de un Instituto Max Plank de Mecanica Cuantica y decia que el no entendia la cuantica. He leido muchisimas cosas de ella y si bien yo tampoco entiendo nada, si me fascina. Animo con la serie, le tenia muchas ganas!!
Ánimo con esta serie!Me gustó mucho la relatividad sin formulas, aunque hubo cosas que no terminé de entender, tengo mucha curiosidad por la cuantica!
Hola, Pedro. Acabo de descubrir tu página, y ya te has ganado un lugar en mi lista de favoritos (justo entre Fogonazos y Curioso Pero Inútil
). Me ha parecido muy interesante tu serie sobre los elementos químicos, y ardo en deseos de seguir leyendo esta que acabas de empezar acerca de la física cuántica. Desde que vi este video, me pica la curiosidad por comprender, aunque sólo sea por encima, cómo demonios funciona el mundo cuántico.
Estaría bien que dedicaras también, más adelante, una serie a la relatividad general.
Jordi,
Si quieres, puedes mandarme por correo algunas preguntas sobre la serie para que trate de responderlas en la monografía. Hay “FAQs” en cada capítulo y tal vez tus preguntas puedan estar ahí.
Half Time,
La serie sobre relatividad general está ya prometida hace tiempo, pero hay tantas en el tintero que falta cierto tiempo
El video que dices es uno de los mejores que he visto de cuántica - de hecho, lo he usado alguna vez para ayudarme a explicar cosas. ¡Desde luego, es mejor explicándolo que yo, así que no sé cuánto podré añadir a eso - al menos, a la dualidad onda-corpúsculo! Ya veremos.
Pedro:
Yo he estudiado cuántica en la universidad, pero desde luego no como físico ni mucho menos con especialidad en nuclear, sino dentro de la Ingeniería en Informática. Por eso me uno a Belerofot en decir que probablemente nos vendrá muy bien tu habilidad para simplificar lo anti-intuitivo, por mucho que ya sepamos parte o incluso las matemáticas relacionadas, no es lo mismo calcularlo que (empezar a) entenderlo
Mucho ánimo
Anda, no sabía que los ingenieros informáticos estudiábais cuántica. Veremos si consigo mi propósito… En culquier caso, me ha encantado esa expresión - no es lo mismo calcular que entender. Será el subtítulo del blog un par de días, en tu honor
“Existe la misma diferencia entre un mono y un hombre normal, que entre este último y alguien que sepa MC” Gell Mann
Así, parece mera cuestión evolutiva…. :)). La MC es sin duda la mejor herramienta para desarraigar los “convencionalismos de simio” que nos impregnan. ………Terminará siendo religión. Por dios, que por lo menos te coja confesao…je,je. Suerte. Te leo.
Bueno yo comenzare a leer, sobre mecanica cuantica no se mucho pero mi curiosidad me obligo a mirar algunos sitios, y algo he entendido del efecto fotoelectrico (ademas que estoy cursando Computacion y justamente hay una memoria que borra las cargas electricas con luz ultavioleta) pero mi nivel sigue siendo secundario. Soy conciente que es una dificil tarea y te felicito por la cantidad de temas que atacas en este blog (sin duda mi favorito). Saludos y suerte
Richard Feynman, experto en mecánica cuántica, dijo sobre ella: “Cualquiera que afirme entender la mecánica cuántica, o bien miente o bien está loco”. Hay cosas que podremos saber que existen, que funcionan, o que “son así”, pero de ahí a entenderlas… Personalmente, creo que nunca llegaremos a entender (y digo entender en su significado de interiorizar, comprender, no refiriéndome simplemente a conocer) cosas como que existan 11 dimensiones (según la teoría de las cuerdas) y toda esa gaita. Quizás un paso más en la escala evolutiva (androides? xD) nos permita entender todo esto.
Felicidades por el blog, es alentador ver que de entre toda la basura, la caspa y la vulgaridad que se extiende por la blogosfera surge algo verdaderamente interesante. Menos fotolog ñoño y más ciencia. Ánimo con todo esto.
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[...] has seguido la serie desde el principio — en ese caso, te recomiendo encarecidamente que empieces con el primer artículo. En este apunte se hace referencia a conceptos definidos y explicados en los anteriores, y [...]
[...] Antes de seguir puedes leer la primera parte o incluso, si no lo has hecho, empezar desde el primer artículo de la serie (algo muy recomendable o vas a estar más perdido que un pulpo en un [...]
[...] nas… el nas… bueno nose (nas en anglés, btw) aprens coses no intuitives sobre l’univers real de cada dia (sabíes q’ets una ona oscil.lant a tal velocitat q fa q resultis [...]
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