El Tamiz

Ignora lo accesorio, atesora lo esencial

Control cerebral

Me han llamado mucho la atención las propuestas de dos empresas en la exposición anual CeBIT celebrada en Hannover: en las dos se ofrece un producto ya desarrollado para controlar un ordenador con la mente.

**Crédito: **Legit Reviews

Una de ellas ofrece un producto relativamente limitado: por lo que podido enterarme (enlaces al final) es una especie de joystick para controlar juegos, pero simplemente con la mirada y el pensamiento. Se llama Neural Impulse Actuator, y está desarrollado por la empresa OZC Technology. Entrará en el mercado a final de año, y permite controlar juegos como Unreal Tournament sin tocar un solo mando o teclado.

Este aparato es básicamente una cinta que se coloca en la frente, conectada al ordenador mediante un cable. La cinta tiene tres electrodos que detectan actividad en los músculos de los ojos y la cara, además de la actividad cerebral superior, para controlar el mando tras un pequeño “entrenamiento” de unos pocos minutos.

La segunda me ha parecido aún más impresionante. La empresa austríaca g.tec ha mostrado un dispositivo que llaman Brain-Computer Interface, o BCI. El BCI es una especie de gorro con un par de docenas de electrodos que detectan las variaciones en el voltaje cerebral en diversos puntos, y las traducen en órdenes para el ordenador: no sólo para jugar, sino para mover el ratón o el cursor, redactar textos, usar programas…

El entrenamiento para poder usar el BCI de g.tec es largo: unas siete horas. Y además no funciona igual de bien con todo el mundo (por alguna razón, ciertas personas no consiguen órdenes coherentes). Básicamente, el ordenador muestra información en la pantalla y el usuario responde … pensando. Por ejemplo, el ordenador muestra la letra “A”, y el usuario piensa en la A. Luego se muestra la “B”, y así sucesivamente. Al cabo de un tiempo, el usuario puede dictar un texto simplemente pensando en las sucesivas letras que quiere escribir, sin mover un músculo.

Desgraciadamente, la velocidad deja mucho que desear: dictar al BCI se consigue a un ritmo de unas 20 letras por minuto (unas cuatro palabras por minuto), lo cual no lo hace muy útil para el gran público. Pero también puede hacer cosas como mover un cursor por la pantalla y hacer click … ¡con la mente! Ya hay 200 personas discapacitadas que usan el BCI en todo el mundo.

Tengo curiosidad por ver qué se presentará en CeBIT 2008 - este año ha sido realmente fascinante, especialmente por estas dos propuestas casi de ciencia-ficción. ¿Qué no veremos el año que viene?

Para saber más: Legit Reviews y Computerworld